MARTES 4:58 PM.

Blaine estaba en el cielo. Era la única explicación coherente que su cabeza podía formular ante la situación de estar sentado en un sofá ajeno con Kurt acurrucándose a su lado. Era simplemente mágico.

-..Y después te quitaste la camisa, golpeaste al vendedor y corriste gritando por el Central Park hasta que un guardia te sacó.-terminó de relatar Quinn con una dulce sonrisa en su rostro sentada en el sofá de enfrente.
-Mierda…yo…por favor, no me dejen beber de nuevo...-pidió Kurt gimiendo avergonzado y escondiendo su rostro en el pecho de Blaine. El moreno sintió que su ritmo cardiaco aumentaba.
-Lo prometo…-murmuró Quinn sonriendo. Miró con ojos entrecerrados a la pareja y decidió que era hora de darles un tiempo a solas.-Iré a caminar un rato…dicen que ayuda para el parto.-avisó la rubia poniéndose de pie y tomando su chaqueta antes de salir por la puerta. El silencio en la sala se volvió abrumador así que Blaine miró al castaño y decidió hablar.
-Bueno…-empezó el moreno un tanto nervioso. Kurt suspiró y lo miró de vuelta.
-¿Quieres saber no es así?-preguntó Kurt serio.
-¿Saber qué?-preguntó Blaine fingiendo inocencia.
-¿No quieres saber?-preguntó Kurt confundido.
-No, sí quiero saber-contestó Blaine mirando fijamente al castaño. Kurt suspiró resignado y bajo la mirada al piso.
-¿Qué quieres saber?-preguntó el ojiazul después de un tiempo. Blaine abrió la boca para contestar pero la cerró al instante. ¿Qué quería saber exactamente?.
-Uhm…bueno…¿Por qué siempre te alejas de mí?-preguntó el moreno su voz sonando llena de sentimientos puros haciendo que Kurt se sintiera jodidamente culpable.
-Yo…Blaine, esto es algo muy difícil de explicar pero quiero que sepas que nunca lo hecho por tu culpa, soy yo…yo no soy una persona muy estable en este momento, tengo…tengo….-Kurt miró al ojimiel quien lo observaba fijamente, sus grandes ojos cafés observándolo atentamente. No podía romper su corazón.-Yo…tengo…una situación difícil que afrontar ahora mismo…no estoy en condiciones aptas para una relación sin embargo…aquí me tienes.-
-Kurt, debes saber que puedes confiar en mi para lo que quieras, nunca dudes en desahogarte conmigo, en serio…no importa la hora y no importa que tan lejos estés…siempre podrás contar conmigo-confesó Blaine mirándolo con los ojos llenos de honestidad. Kurt suspiró entrecortadamente y parpadeó un par de veces cuando sintió ese piqueteó en las esquinas de los ojos que indicaban lágrimas.
Blaine observaba a Kurt esperando una respuesta pero el castaño se había quedado sin palabras, ¿Qué podías responder a una promesa tan pura y desinteresada como esa? ¿Gracias? Kurt no sabía que decir. Pero sí sabía qué hacer.
Lentamente y sin despegar la vista de los ojos de Blaine, Kurt se acercó al moreno, se situó sobre los muslos de él y lo miró fijamente mientras le acariciaba el rostro con ternura. Blaine estaba maravillado, subió sus manos despacio hasta situarlas en la espalda baja del castaño.
Kurt pegó su pecho con el de Blaine y acercó sus labios a los de él. Un suspiro abandonado escapó de ambos chicos al momento en que sus bocas se encontraron. Era un beso suave y lleno de dulzura, era igual a su primer beso.
Blaine abrazó más fuerte a Kurt al momento en que su corazón empezó a latir con fuerza. Kurt rodeó con sus brazos el cuello de Blaine e hizo el beso más profundo, sentía las lágrimas correr por sus mejillas y por una vez en su vida se permitió no sentirse patético por llorar.

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MARTES 6:00 PM.
-Tal vez…lo raptaron y luego utilizaron su cuerpo para guardar sus huevos extraterrestres.-opinó Finn mirando con seriedad a todos en la mesa. La Sra. Anderson abrió los ojos asustada y miró a su esposo como pidiéndole que le dijera que eso no era cierto. El Sr. Anderson miró a Finn y rodó los ojos.
-Ya les dije que está con Kurt, el me lo dijo.-confesó el Sr. Anderson tomando la mano de su esposa para que no sufriera un colapso nervioso.
-Uh huh pero, eso fue esta mañana…¿Por qué aun no regresa?-preguntó Finn cruzándose de brazos y mirando al Sr. Anderson.
-Bueno…porque…no sé…tal vez está intimando con el chcio.-dijo el Sr. Anderson mirando a su esposa de reojo. La Sr. Anderson se sonrojó ligeramente y Finn…Finn miraba confundido al mantel.
De improvisto la puerta de la entrada se abrió dejando entrar a un muy sonriente Blaine. Caminó hasta la cocina, se sentó a la mesa, suspiró feliz y puso su cabeza entre sus manos antes de mirar a todos con una gran sonrisa. Finn alzó la cabeza de repente entendiendo a lo que se refería el Sr Anderson y miró sorprendido a Blaine.
-¿Follaste con Kurt?-gritó Finn con los ojos como plato. Blaine salió de su nube en donde Kurt y él caminaban de la mano sobre un arcoíris y cayó de vuelta a la realidad donde Finn lo acusaba de fornicar.
-¡Hey! No, no, ¿Por qué dices eso?-preguntó confundido.
-Papá lo dijo.-confesó Finn con la mirada inocente señalando con su tenedor a un muy culpable Sr Anderson. Blaine observó a su padre y luego suspiró de vuelta al mantel.
-Como sea...Lo invite a salir mañana…espero que esta vez no corra…-dijo Blaine sonriendo emocionado y poniéndose de pie para ir a su habitación. Todos lo siguieron con la mirada y lo observaron felices de la alegría que irradiaba.

MIERCOLES 5:23 PM.

Kurt sonreía emocionado. Y eso era jodidamente raro. Estaba en la caja atendiendo a una pareja demasiado empalagosa pero no le importaba, nada le importaba. Blaine vendría por él cuando su turno terminara y entonces cenarían en un restaurante. Por fin tendrían una cita, y ahora estaba más que seguro de que no se la perdería por nada.
Despidió a la pareja y un "Tengan un buen día" escapó involuntariamente de su boca…rayos…Blaine sí que lo cambiaba, si seguía así conseguiría un aumento.
-Un descafeinado sin crema ni grasa…-pidió…no…ordenó alguien frente a Kurt. El castaño alzó la vista y se encontró con la misma rubia falsa de la otra vez mirando su celular y ondeando un billete frente a él.
Kurt cerró los ojos, suspiró y contó hasta tres. Miró a la chica y sonrió falsamente. Arrancó el billete de sus manos y lo introdujo con odio en la caja registradora. Marcó su compra y tomó el ticket con fuerza entregándoselo a la rubia quien aún tecleaba desesperada en su celular.
-Gracias por su compra-murmuró Kurt con los dientes apretados. La rubia asintió sin dar importancia y caminó al otro lado del local para esperar su orden.
Kurt suspiró intentando controlarse y todo se movió de manera exquisita dentro de él cuando vio la puerta del local abrirse dejando pasar a un sonriente Blaine y a un muy alto Finn.
Kurt sonrió emocionado y corrió a la parte trasera del local, se arrancó el delantal verde que tanto odiaba y lo lanzó en alguna parte. Marcó su turno como terminado y caminó hacia donde Blaine y Finn lo observaban sonriendo.
-Hola-dijo Kurt sonriendo y dándole un beso en la mejilla a Finn. Luego miró a Blaine y su mundo se tambaleó, él era jodidamente hermoso.
-Bueno…hola…-dijo Blaine observándolo de vuelta. Kurt se sonrojó y caminó nervioso hasta él, se acercó lentamente y le plantó un beso casto en los labios. Se separaron y se observaron por unos segundos perdidos en los ojos del otro. Finn sonreía observándolos maravillados. Salieron de su nube cuando una voz los llamó.
-¿Blaine?-preguntó la rubia falsa bajando su celular por primera vez y observando sorprendida al moreno. Blaine la observó nervioso y Finn perdió el color en su cara. Kurt no entendía nada.
-Romie…-murmuró Blaine impactado.

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N/A: TA DAAH Me mataran lo sé, no se pierdan el proximo capítulo.

Adelanto:

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-¿Estas saliendo con un chico eso es asqueroso?-gruñó Romie mirando con repulsión a Kurt.
-Sí, ¿tienes algún problema?.-preguntó Kurt retador.
-Ew, sí, él es mio estúpido, lo voy a recuperar...-

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-Los resultados no son nada lindos...debes tomar el tratamiento ahora.-dijo desesperado el Doctor Martin obvservando al castaño.
-Y..¿Si no quiero?...¿Cuanto tiempo me quedaría?-preguntó Kurt con la mirada perdida.
-Kurt...-
-¿Cuanto tiempo?-preguntó de nuevo mirandolo con enojo.
-Cuatro...tal vez cinco meses...-

Hasta la proxima ;)