Hola amigos míos .. como siempre los personajes de MARVEL no me pertenecen solo a Stan Lee.. solo los extras son producto de mi gran imaginación. Gracias por leerme siempre.. Aquí les dejo el capitulo 12 como siempre esperando sus comentarios.
Gracias
Capitulo 12 - El Usurpador
Loki se soltó del cetro, sus lágrimas se iban secando con el viento. No soporto ser la decepción de Odín, quiso ser su orgullo pero por culpa de Thor, fue la decepción.
- No Loki – escucho a lo lejos
Fue en ese momento que recobro la conciencia y noto que caía hacia la oscuridad, su cuerpo por inercia trato de salvarse. Sentía que el oxigeno se le iba acabando, la oscuridad lo recibía. No sabía exactamente a qué lugar llegaría, no le importo si terminaba muerto. Ahora ya no importaba nada, trato de respirar pero sus pulmones no servían. Seguro el mortal estaba en la misma situación, se atrevió a pensar en el. Sonrió al darse cuenta que le había destruido los planes de escape. Sentía una brisa fría, ya no podía ver nada.
Sentía que moría, el oxigeno no llego. Se despidió mentalmente de su madre, de Thila, de Sigyn, de Tom y de Bella. Irónico, despedirse de esa imbécil. Cerró sus ojos cuando sintió que ya no podía mas, otras lágrimas rodaron por sus mejillas.
No supo cuando fue pero dejo de sentir la brisa y un golpe termino por robarle la conciencia. Había muerto.
La hechicera trato y trato de reanimarlo pero ahora ya nada tenía caso, a duras penas llevo al mortal hacia el escondite. Lo deposito sobre la cama y trato de pensar en que hacer ahora. Ya no respiraba, estaba tan frio.
- Demonios – grito mientras caía de rodillas y lloraba sobre el pecho del hombre – Oh Loki ¿Por qué?
Sus lamentos se escucharon por todo el escondite mientras la piel de Tom se iba tornando azul.
Cuando sintió que rebotaba Bella enfoco bien, observo que estaba sobre su cama. Las nauseas la alertaron, se cubrió la boca mientras respiraba. A los 30 segundos se encontró de pie y caminando tambaleante, llego a la cocina y trato de tomar algo de agua, el vaso se le cayó y termino rompiéndose con un sonido seco.
Se dejo caer y su trasero impacto sobre el frio suelo, algo en su corazón se quebró. No lloro, ni siquiera grito. Miro al reloj y sintió que se detendría, agacho la cabeza, pensó en Tom y sintió temor.
- Tom – susurro
Se levanto y observo su departamento, metió la mano al bolsillo de su saco y encontró un papel dentro. Sabía que era pero no lo saco. Camino y regreso a su habitación, busco su celular y marco el número de su amiga.
- ¿Hola? – espero la respuesta – Hola Margarita, solo quería avisarte que mañana por la noche estaré ahí
Se despidió y colgó. Cayo sentada en su cama, no tendría que hacer las maletas, ya estaban listas. Vio su reflejo en el espejo y se admiro, parecía más vieja.
- Adiós – dijo mientras se recostaba y cerraba los ojos
4 Meses después….
- Te ves mucho mejor – Margarita bebió su tercer Shop de cerveza
- Bueno el cambio de look me sirvió – Bella apresuro su quinto shop – pero todo te lo debo a ti
- No lo digas, fue un placer ayudarte a dejar de estar con cara de muerta
- Gracias – pidió otro – además este trabajo es tan tranquilo
- Te lo dije – suspiro – ser mi asistente seria tu pase a la felicidad
- Quien iba a pensarlo – acaricio su ahora corto cabello – extraño mi cabello
- Te queda bien – la miro – se te ve diferente, más adulta y más sexy
- Nunca lo tuve tan corto
- No exageres – la toco – está a la altura de tu mentón
- Al menos me da cierto misterio – empezaron a reír
Hacia 4 meses que Bella llego a Nueva York, vivía en el centro cerca a los edificios corporativos. Su amiga y ahora jefa la había ayudado en el proceso de mudanza y aceptación. Demoro casi 20 días en darse cuenta que estaba en otra ciudad, empezó a trabajar poco después como asistente. Margarita solía viajar mucho, como resultado ella se quedaba sola en la oficina por largos periodos.
Hasta hace menos de 15 días tenia el cabello recogido en un moño, ya tenía amistades en las oficinas y ellos a habían convencido que lucía como una señora. Espero que Maggy (así le decía) regrese de su viaje a México para cortárselo, ella la ayudo a elegir algo que quede bien.
Extrañaba enseñar a los niños, preparar sus clases y hasta hacer sus dibujos. Extrañaba tanto su vida antigua, pero no la extrañaba con tristeza si con algo de alegría. Ahora estaba más fuerte y hasta podía decir que había madurado.
- ¿Qué crees que esté haciendo Tom? – Maggy la tomo por sorpresa
- Uhm… me imagino que estudiando – Bebió toda la cerveza y suspiro – no he tenido noticias suyas
- Que poco considerado, irse a Alemania a estudiar y dejarte al aire
- No lo culpo
- Es que eres tan buena
La mentira de que Tom estudiaba en Alemania le había servido hasta ahora, al menos nadie a excepción de Maggy le preguntaban por él. Sus libros aun tenían éxito pero su popularidad había bajado un poco. Hasta hace poco se preguntaba en donde podría estar pero ya no.
- ¿Deseas otra ronda o nos vamos? – Maggy volvió a sacarla de sus pensamientos
- Es mejor irnos – saco dinero – mañana tengo que revisar unos papeles
- Soy tu jefa y te ordeno quedarnos – Maggy empezó a reír
- Lo siento Jefa pero recibo ordenes solo hasta las 5 y bueno son las 11
- Ay que lastima – se acerco a ella – ¿Por esta vez?
- No lo siento ya me voy – cogió su cartera – el tipo de ahí no ha dejado de verte – señalo – ve y busca algo de diversión
- ¿Sin ti?
- No deseo eso ahora – nunca dijo mentalmente – nos vemos mañana en la oficina
- Está bien mamá – dijo Maggy caminando a la dirección del sujeto
Bella pago sus cerveza y salió del lugar, camino a paso lento mientras observaba las luces de la ciudad. La primavera era preciosa, no hacía mucho frio pero su chaqueta la abrigaba. La cafetería a cual siempre frecuentaba se encontraba abierta aun, decidió tomar un café. Llego al lugar y pidió. A lo lejos observo al sujeto siempre iba, era muy apuesto pero por alguna razón lucia triste. Qué curioso ella también iba a la cafetería sola, dejo de verlo y puso atención al edificio alto que adornaba esa calle, lo había visto en las noticas pero nunca pensó verlo tan cerca. La torre Stark, con sus luces, llamaba la atención de cualquiera. Se ve que el dueño era un egocéntrico desgraciado, se había enterado por Maggy que el dueño era un tal Iron Man. Un tipo que luchaba por la justicia.
- Si claro – dijo esperando su café
Al rato la mesera llego con su café y una galleta. Empezó a beberlo mientras recordó a Tom, sonrió nostálgica mente.
Siendo las 11:40 pm decidió irse, era muy tarde. Camino y su cartera se trabo con una de las sillas, retrocedió para sacarla pero una mano ya lo había hecho. Levanto la mirada y noto que se trataba del sujeto guapo, tontamente le sonrió.
- Gracias – solo dijo
- De nada – sonrió – es muy tarde para que una dama camine sola
- Tiene razón – sujeto su cartera – pero me gusta
- ¿Acaso busca el peligro?
- No señor – rió – ya tuve suficiente de eso
- ¿Me permite el atrevimiento de acompañarla hasta su hogar?
Por Dios que palabras usaba este hombre, tan educado. Criado a la antigua seguro
- SI eso a Usted le parece bien, no me negare – se atrevió
- Gracias por aceptar
- Gracias por sugerirlo
Caminaron en silencio, Bella no sabía que decir ni cómo empezar.
- ¿Cuál su nombre señorita? – Hablo el sujeto
- Bella señor – sonrió
- No me digas señor que ya me siento más viejo aun
- No creo que lo seas – lo miro – te pongo 27 o un poco mas pero viejo no eres
- Si lo soy – sus ojos dejaron su brillo – Hermoso nombre, la describe bien
- Señor hará que me sonroje – rió - ¿Cuál es su nombre?
- Steve Rogers – extendió su mano – un placer
Se dieron la mano, Bella se sintió flotar. Era tan apuesto que daba miedo.
- Un placer señor Rogers
- Insistes con lo de señor
- Lo siento Steve
- Así me gusta mas
Al poco tiempo llegaron al departamento, Bella se preguntaba si sería buena idea hacerlo pasar. ¿Y si fuera un asesino? Decidió dejarlo para otra ocasión.
- Le agradezco el gesto generoso – señalo el piso – me encantaría seguir hablando pero no creo que sea correcto hacerlo pasar
- Tienes razón – la miro con orgullo – las señoritas no dejan que un extraño entre a sus casas
- Si – se sintió tan avergonzada de haber tenido la idea de hacerlo pasar – gracias
- De nada y descanse señorita
El se fue lentamente, Bella subió por el ascensor y bajo en el séptimo piso. EL último. Entro y dejo su cartera, camino encendiendo las luces. Llego a su habitación y se dejo caer en su cama, cerró los ojos perdiéndose en un solo recuerdo.
- ¿te gusta?
- No podría negarlo
Se levanto y se maldijo, otra vez estaba recordando su experiencia sexual, buena casi sexual con el Dios. Se saco la ropa y se fue a duchar, al rato regreso con una pijama algo infantil y se recostó. Casi todos los días recordaba esas palabras, el maldito Dios tocándola. Hundió su cabeza en la almohada mientras cerraba sus deseos por ser tocada.
Sus ojos le pesaban, otra vez sentía que podía abrirlos. Era la treceava vez que trataba. Con sus dedos noto que estaba recostado sobre algo, obligo a sus ojos a abrirse. Esta vez lo conseguiría, poco a poco enfoco y vio que se encontraba en una cueva. El olor a húmedo lo alarmo, ¿No había muerto? Trato de sentarse pero no podía.
- Al fin despiertas – la voz de una mujer lo recibió
- ¿Dónde estoy? – pregunto afónico
- En Helheim – la voz era sarcástica
- No estoy jugando – Intento levantarse otra vez pero no pudo
- Tampoco estoy jugando Padre
- ¿Padre? – trato de pensar rápido - ¿Eres…
- Si soy ella – la aparición camino lentamente – tenía dos opciones. Una dejarte chocar contra el suelo y que mueras o dejarte vivir y matarte cuando despertaras
- Elegiste la segunda opción – casi sonrió – es un gusto volver a escucharte
- Para mí no – la voz se escuchaba más cerca – después de tu abandono solo deseo matarte
- No te lo estoy impidiendo – tosió tratando de recuperar su voz – hazlo
- Así no – la persona rió – No creo que a mis preciados hermanitos le agrade que mate a nuestro padre cobardemente
- Ellos no se enfadaran – tosió – créeme
- Que poco los conoces
- No suelo conocer a mis creaciones
- Lo sé – la imagen cobro forma - ¿No te parezco mas hermosa así?
La mujer joven que apareció frente a sus ojos lo dejo desconcertado, siempre la había visto con apariencia de niña y ahora era toda una señorita.
- Hermosa – le dijo
- No gracias a ti – la jovencita camino y le toco la cabeza – aun sientes dolor
- No siento mi cuerpo – seguía afónico
- Falta poco para curarte las extremidades, tus cicatrices tardaran un poco mas
- Y ¿Después me mataras? – sonrió
- No lo sé – se sentó cerca a él – no podría matarte estando débil, además eres mi padre
- Hela – Trato de acomodarse – quiero venganza
- La tendrás padre – sonrió – te concederé tu venganza y cuando estés mas fuerte despues – se levanto – te matare
- No será tan fácil matarte hija – paso saliva
- No lo creas padre – rio – es hora de que te levantes, es hora de que Loki se levante
Loki obedeció y se levanto lentamente, se sentía cansado y algo dolorido. Dio un paso vacilante mientras sentía que las fuerzas regresaban a su ser.
- Como siempre tan increíble Hela – se acerco a ella – te ves muy hermosa – acaricio el rostro
- Despacio padre – sonrió – has estado más de 120 días recostado, necesitas tiempo
- Tiempo me sobra hija – camino lentamente – pero quisiera apurar detalles
- Angrboda lo cuida
Loki sabía perfectamente de quien hablaba su hija, se detuvo y sonrió.
- Haga lo que haga no me asusta
- Ten cuidado con ella – saco unos frascos – desea vengarse de ti y claro Lorelei también, bebe esto
- Ellas no me dan miedo – bebió el contenido sin preguntar – Si tengo miedo de alguien – giro – ese alguien eres tu
- Muy sabio padre – recibió los frascos vacíos – recuerda que no volveré a revivirte
- Claro hija – le acaricio el cabello – esto no volverá a pasar
- ¿Iras a Midgard?
- Si
- Te encantara saber que visite a la mortal de Thor, muy tonta. Busca la forma de llegar a Asgard
- Eso me satisface – sonrió – los mortales son tan tontos
- Persona allegadas a ella tienen el teseracto
- Lo sé pequeña – camino mas ágil – se los arrebatare
- Suerte con eso
- Esa frase sonó tan mortal Hela
- Convivir entre ellos tiene sus ventajas – rio con picardía – además la mortal de la que me hablaste
- La imbécil
- Si ella, es tan – pensó – no sé cómo explicarlo, me cae bien
- ¿La has tratado? – giro sorprendido, pensó que ella estaría con el mortal
- Desde que me contaste de ella – puso cara de inocente – soy su mejor amiga, al parecer ella no fue al lugar en donde mora angrboda
- Increíble Hela – Sonrió satisfecho - ¿Cómo es que hablas con ella?
- Tome la forma de una amiga
- ¿Tomaste la forma? – Rio - ¿Qué hiciste con ese cuerpo?
- La traje aquí – señalo la salida de la cueva – su alma esta vagando buscando respuestas
- ¿Cuál es tu nombre en Midgard?
- Margarita – sonrió – La deje lista para ti
- Gracias – se acerco le beso la frente – mi favorita
- Lo sé padre
La joven lo abrazo mientras que con su poder iba curando su cuerpo, Loki sonrió sintiendo como sus heridas eran sanadas. Dentro de poco llevaría a cabo su venganza y claro la imbécil seria su mejor aliada.
Hela desde hace mucho tenia ordenes de matar a la familia del mortal si él se atrevía a traicionarlo pero el resultado del cambio brusco no había afectado los planes. Reconoció que su hija era tan inteligente y pudo traerlo de la muerte, le ha preparado el terrero para que el ataque. Se enfureció pensando en la hechicera, se atrevió a cuidar del mortal. Ahora le demostraría quien es el más fuerte.
- ¿Averiguaste como separar las almas? – se separo de la joven
- Thanos se rehusó a verme y gracias a eso mate a 4 de sus mejores hombre – suspiro – que terco es
- Ya imagino la cara que puso
- Logre que tuvieras una audiencia con el – camino hacia la salida, su vestido de seda se movió con el viento – si se atreve a amenazarte pues simplemente dile que iré a visitarlo
- Eras tan eficiente – Loki sonrió
- Después de todo soy tu creación, gracias a ti puedo escuchar los lamentos, sonidos hermosos
- Tengo que ir a Midgard – camino hacia la salida, su cabello había crecido un poco y las cicatrices aun no sanaban bien – lo más pronto posible
- Descansa hoy – lo miro – mañana te llevare
Loki regreso a la cueva y se recostó sobre el altar en el que había estado, sonrió satisfecho por el logro de Hela. Thanos estaba a su merced, si él le daba ese poder, el podría conquistar Midgard y asesinar a todos los mortales. Sus puños se apretaron con fuerza ante la euforia de una venganza. Dudaba que el bifrost estuviera reparado en tan poco tiempo, tenía todo a su favor. No tendría compasión esta vez.
Angrboda observaba el cuerpo del mortal con más interés, habían pasado 125 días desde que el cayó al suelo. Al principio pensó que ya no había vida en ese cuerpo pero días después el color fue quitando la palidez del rostro. Ella sabía que solo había alguien capaz de hacer eso, su cuerpo se estremeció al pensar tan siquiera en el nombre de esa persona, el miedo la embargo. Esa persona era capaz de quitarle la vida al alguien o regresarla con solo pestañar, ya había tenido un enfrentamiento con esa persona y los resultados fueron desastrosos. Pasó saliva recordando la risa escalofriante de esa persona, camino relajándose mientras observaba al mortal, parecía con más fuerza. Lo toco tratando de despertarlo, aun no se movía pero sabía que estaba vivo.
Se alejo un poco y observo el cielo oscurecido, deseo poder viajar por los mundos pero esa ya era imposible. Con Loki presuntamente muerto tenía que esconderse, Odín la buscaba, lo presentía.
Busco los métodos de cómo separar las almas pero era muy difícil, si no lo conseguía solo le quedaba enseñarle al mortal la magia oscura que usaba Loki para que pueda vencerlo. No podían matarlo pero si lograban capturarlo ella podría experimentar, robarle todos sus poderes y dejarlo morir era su deseo.
Sintió un leve momento y giro apresurada, el mortal estaba moviendo los dedos, sonrió satisfecha.
- Tom – susurro – Tom, levántate
La respiración se sintió más caliente
- Tienes que levantarte
Tom oía una voz sensual a los lejos, sabía que su sueño había terminado. Quería seguir soñando pero ya era imposible, quería volver al sueño en donde cabalgaba y las flores de colores increíbles lo recibían. A lo lejos ella corría solo para verlo, se concentro en la imagen, Sigyn.
- Ven Tom – le decía
Súbitamente abrió los ojos, enfoco la imagen que lucía borrosa. Los cerró y los volvió a abrir, ahora veía mejor. El rostro de la hechicera lucia feliz. Trato de hablar pero la garganta estaba seca, trato de aclarársela. Poco a poco imágenes de lo sucedido vinieron a su mente, se sentó de golpe y se arrepintió al instante. El cuerpo le dolía horrores pero por alguna extraña razón sentía que iba mejorando.
- Me tenias preocupada – la hechicera le entrego un vaso con agua
- Gracias – su voz era un asco - ¿Dónde estamos?
- En mi escondite – se irguió – será difícil que me encuentren aquí
- Te creo – el agua lo ayudo - ¿Qué me paso?
- Loki murió
El vaso se le cayó de la mano y la miro con los ojos muy abiertos, ¿Estaba muerto?
- ¿Qué?
- Loki murió y por eso tu también moriste
- ¿No era inmortal?
- En cierta forma – se sentó – tienen larga vida pero no son inmortales, tal vez si son comparados con un mortal ellos dirían que somos inmortales pero no. Solo gozamos de una vida larga
- Demonios – recostó su espalda contra la pared – es decir he muerto pero ¿reviví?
- Si – ella tenso – alguien revivió a Loki
- ¿Quién?
- Alguien poderoso – sus manos temblaron
- Parece que conoces a ese alguien
- Si – lo miro – la conozco muy bien
- ¿Es mujer? ¿Quién es?
- Hela – susurro
- ¿Hela? – trato de buscar en su mente quien podría ser – no recuerdo ese nombre, en los libros de Asgard no estaba escrito
- Ella es muy peligrosa – acomodo su cabello – más peligrosa que Odín
- No lo creo – rio
- Puede matarte o revivirte cuando desee, revivirte para volver a matarte de formas dolorosas
- ¿Tan malvada es?
- Si – casi ahogo el llanto – por mi culpa
- ¿Tú culpa? – se puso serio - ¿Qué le hiciste?
- La repudie – sus lagrimas cayeron – cuando nació la repudie, la envié lejos de mi
- ¿Estás diciendo que la viste nacer?
- Si – toco su vientre – nació de mi
Tom la miro sorprendido, entonces esa tal Hela era su hija. La hechicera era madre pero ¿Quién era el padre?
- El padre es
- Loki – dijo sonriendo – él es el padre
- ¿Es padre? Pero está comprometido con Sigyn y…
- Si lo sé – se levanto bruscamente – Loki no es nada mío, solo creamos aliados
- ¿Crearon? – sonrió – para tener un hijo se supone que deben tener relaciones sexuales
- No siempre – lo miro – Loki y yo creamos unos aliados increíbles, pero Hela nació mal
- ¿Mal?
- Cuando me entere que sería hembra, trate de hacerla a mi imagen – camino – pero Loki tenía otros planes. Nació y cuando la vi me llene de alegría pero al ver su cuerpo me horrorice, le pedí a Loki que se la lleve lejos de mi. Desde ahí ella me odia y solo lo quiere a el
- Lo que me cuentas es demasiado increíble, tener hijos de esa forma
- Hela ya una vez me mato y me revivió solo para torturarme, si no fuera por Loki ahora estaría encerrada en su mundo
- Trata de tranquilizarte – la vio muy nerviosa – es tu hija y bueno lo que le hiciste fue muy cruel
- No me entenderías – lloro – hasta en ese Loki se salió con la suya, ella lo adora y por eso estas vivo. Espero no sepa dónde estamos
- Me estas asustando
- Debes temerle – lo miro – a ella debes temerle mucho más que a Odín
- ¿En qué mundo vive?
- En Helheim
- El nombre es aterrador – movió su cuello – así que soy padre
- Ella jamás te reconocería como su padre, eres la reencarnación pero no te tendrá conmiseración, te lo aseguro
- Gracias por los buenos deseos
Se quedaron callados por un tiempo, Tom iba imaginándose a los aliados de la hechicera. Llamar a los hijos aliados le parecía extraño. Ya después le preguntaría por el resto. Esperaba que no sean así los demás.
- ¿Trataras de separar las almas?
- Lo intentare pero antes – lo señalo – tienes que aprender más el arte de la magia oscura
- Tienes razón – miro sus manos – soy muy torpe y necesito perfeccionarme
- Te ayudare – camino – debes estar hambriento
- Tranquila – si tenía hambre – puedo resistir
- Preparare algo – vio que movía cajones – no será tan buena como la comida de Asgard pero te nutrirá
- No te preocupes – rio – no soy tan exigente con eso
- Tu mortal debe estar extrañándote
La mención de Bella en vez de ponerlo triste o feliz lo enfureció, las imágenes de ella besando al bastardo aun le causaban furia. No podía permitirse pensar en ella, no ahora.
- Voy a pedirte de la forma más sincera que no me hables de ella – su voz era fría
- Tanto resentimiento le tienes – no fue una pregunta
- Asunto cerrado – se levanto y noto que ya podía caminar – deseo ducharme
- ¿Ducharte?
- Bañarme
- En el rio lo puedes hacer – señalo – nadie va a verte
- Gracias
Camino hacia el rio y noto lo cristalino de las aguas, poco a poco y con algo de dolor retiro su armadura y el cuero. Estaba harto de usar esa ropa, vio su reflejo y noto que seguía luciendo como Loki. Tenía que cambiar eso, sintió que alguien se aproximaba, se arrojo al agua ya que estaba desnudo.
- Te traje esto – unas botellas – son sales para limpiar tu cuerpo
- Gracias – la vio - ¿Sabes cómo puedo recuperar mi antigua apariencia? Le he tratado y no puedo
- Loki te planto un hechizo para que no lo traiciones
- ¿No podre recuperar mi apariencia?
- Si – se agacho – cierra los ojos
La hechicera empezó a decir palabras sin sentido, comenzó a experimentar los mismos adormecimientos sobre su cabeza, sintió que algo brillaba y se desvanecía
- Esta terminado – el abrió los ojos – fue un poco difícil pero no para mi
- Déjame ver – miro al agua y noto sus antiguos ojos azules, su cabello dorado ensortijado, ahora más largo y mucho bigote con barba – necesito afeitarme y cortarme el cabello
- No lo veo necesario – le sonrió pícaramente – estas bello así
- Gracias
La miro con deseo, se sorprendió al sentir deseo por la mujer. Le observo el cuerpo y la excitación creció, sintió como su miembro endurecía con solo imaginársela sobre él. Tenía unas curvas increíbles y unos labios carnosos.
- Siento tu deseo – comenzó a sacarse la pequeña túnica – si deseas de mi compañía, no me negare
- No quiero que te sientas usada – la miro serio – no tengo sentimientos para ti
- Lo sé – quedo desnuda – disfrutemos el rato
Tom la vio descender de manera sensual, cuando estuvo a su alcance el no perdió tiempo y le acaricio el cabello. Bajo sus manos hasta tocar los senos de la mujer, el agua los cubría. Ella no espero invitación y lo beso. El beso lleno de deseo se intensifico mientras él la arrinconaba a la pared más cercana del lago, ella rodeo con las piernas la cadera del hombre. Tom no dudo en penetrarla al instante sintiendo que ella le mordía el cuello, mientras la poseía de su boca salían maldiciones.
- Oh Tom – dijo ella tirando de su cabello
- Muérdeme – le ordeno – muerde mi cuello
Ella obedeció y fue entonces que el perdió el sentido, se separo y retiro su miembro para controlarse.
- No debes preocuparte por derramar tu semilla dentro de mi
- No deseo tener hijos
- Soy estéril desde que nació Hela – acaricio el pecho del hombre – puedes divertirte conmigo
- Entonces – la penetro sin contemplaciones – sigamos
Los gemidos de la hechicera resonaban a lo largo del lago, Tom cerró su mente a cualquier recuerdo no grato que apareciera. Decidió que sus años de celibato habían terminado, era soltero y aprovecharía el momento. Bella podía irse al demonio. Al estar cerca del éxtasis, la imagen de Siyng se coloco en su mente, el orgasmo fue devastador. Su gemido fue brutal, en su mente era Siyng quien lo recibía.
- Demonios – Dijo abriendo los ojos
- Fue increíble – la hechicera bajo las piernas con lentitud – eres increíble
- Gracias
No se miraron o dijeron nada mas, Tom nado hasta donde había dejado las botellas y uso las sales para limpiarse el cuerpo. Vio como la hechicera salió del agua y cubría su cuerpo, la observo caminar hacia la guarida.
- Es justo lo que necesito ahora – dijo limpiando su cuerpo
Al rato regreso con otras ropas creadas usando la magia, unos pantalones holgados, botas, una túnica pequeña y un saco muy largo. Parecía un cantante rock.
- Deseo comer – entro y olio la comida
- No te preocupes – la hechicera ya había servido – esto te ayudara a recuperar fuerzas
Comió todo lo que pudo y noto como el día iba oscureciendo ¿En qué mundo estaba? Ella había mencionado algo de las Valquirias.
- ¿Dónde estamos exactamente?
- En Wingolf – bebió gua
- ¿Wingolf? – casi escupe la sopa o lo que fuera – Te refieres a ese lugar en donde solo se llega volando
- Se ve que leíste los libros de Asgard
- El maldito tenía una biblioteca personal increíble, leí sobre este mundo. Se dice que solo entran unas mujeres con caballos algo así
- Exacto las valquirias
- Ya veo – miro el liquido – pero creo que ellas están al servicio de Odín
- Si
- ¿Entonces como es que estamos aquí?
- Para mí no hay imposibles, fue un poco difícil pero tengo un aliado que me ayudo a entrar aquí. Odín jamás me buscara en esta tierra virginal y santa. Estamos junto al Valhalla
- ¿Te refieres al lugar a donde van los espíritus de los guerreros de buen corazón?
- Si – sonrió – eres tan inteligente
- Increíble – rio – cuando leía desee alguna vez ir al Valhalla
- Solo puedes ir muerto
- No importa – sonrió – he leído tanto de ese lugar que los deseos son poderosos
- Aquí estamos seguros, a no ser que alguna valquiria nos vea aunque es imposible
- Ojala sea así – La idea de ir al Valhalla le carcomía la piel, era como ir al paraíso – el Valhalla es lo contrario de Helheim ¿no?
- Exacto – Suspiro – Hela tiene ciertos gustos extraños
- No la culpo – termino de comer – Bien, dime cual es el plan para volverme más fuerte
- Mañana empezaremos con tu entrenamiento, quiero que descanses bien hoy
- De acuerdo – miro el lugar - ¿Cuánto tiempo calculas que demore?
- No lo sé aun – recogió los utensilios – esperemos que no sea largo
- Pondré todo de mi parte
- Sé que lo harás
Tiempo después Tom estaba recostado sobre el altar, la hechicera dormía sobre unas mantas esponjosas. Ella se ofreció dormir ahí, era poco caballeroso pero no quería que la mujer se haga ideas equivocadas. Acaricio sus rizos, cuanto los había extrañado, se sorprendió con su barba. No es que no le gustara pero se sentía raro llevándola. Recordó que a Bella no le gustaba, le daba escozor. Se maldijo al recordarla, de amarla tanto ahora se podía decir que la odiaba. Su corazón se negaba a perdonarla, era un desgraciado. Cerró los ojos concentrándose en el momento. Era diciembre cuando viajo a Asgard y ya habían pasado más de 4 meses o algo así. Entonces ya había cumplido un año más de vida, su cumpleaños era en febrero. Ahora tiene 31 años. Su edad seguía avanzando, su vida en Midgard tal vez ya se había acabado, por ahora no tenía las ganas ni la intención de volver a ser un mortal cualquiera. Quería tener poder y no dejar que nadie lo humillara otra vez. Tenía que despedirse de una vida mortal, tal vez si derrotaba a Loki y viera la forma de suplantarlo él podría vivir en Asgard al lado de Siyng, ella no lo amaría pero haría lo imposible por enamorarla. Con esos deseos se fue quedando dormido.
Bella tecleaba su último reporte en la oficina, observo a su alrededor y vio que casi nadie ya estaba ahí. Maggy no fue a la oficina otra vez. Desde ese día que bebieron ya había pasado casi más de 10 días y ella no venia. Había recibido mensajes a su móvil diciendo que estaba en un viaje largo, ella tenía que encargarse de todo.
Sonrió recordando los paseos que daba con Steve a la salida del café, se habían vuelto amigos. No parecía que sintieran algo romántico, solo les gustaba la compañía. Steve era soltero y por lo visto tenia la educación de los años 20's. Todo un caballero, durante estos días ella no pensó en Tom, solo hoy.
- Espero estés bien – dijo al aire mientras apagaba su laptop
La torre Stark seguía iluminando la calle, mientras la miraba caminaba distraída. La cafetería hoy no abría por que al gran señor Stark se le ocurrió alquilarla para un evento. Steve le dijo que otro día caminarían, se sintió tan nostálgica de regresar a su departamento sola. Llego al edificio y decidió comprar comida china como en los viejos tiempos, una vez adquirido los alimentos entro al edificio sonriente.
Llego a su piso por el ascensor y busco sus llaves. Abrió la puerta lentamente y encendió las luces.
- Es un poco tarde para una dama – una voz fría la recibió
Bella no giro ni grito, se quedo helada e inmóvil. Ella conocía esa voz, la bolsa de comida casi se le resbala pero respiro y controlo sus nervios, eso no podía estar pasando.
- No vas a decirme nada– la voz divertida la espanto mas
Suspirando dejo las llaves sobre la cómoda que tenia al lado de la puerta y dio la vuelta lentamente. No se equivocaba, el Dios estaba ahí. Sentado en los muebles, usando unas ropas que le había visto a Tom. Su cabello lucia más largo y tenia cicatrices en su rostro.
- Hola – Loki cruzo sus piernas – No nos hemos presentado de la mejor manera hace un tiempo, déjame hacerlo ahora – Sonrió – Soy Loki y vengo de Asgard
- Sé quién eres – logro decir – Loki
- Me alegra que me recuerdes y me alegra mas saber que no saldrás corriendo
- ¿Tengo opción acaso? No lo creo
Bella controlo su miedo y decidió no tomarle importancia, camino pasando de largo yendo hasta la cocina en donde dejo la cartera y la comida. Sus manos temblaban mientras se acomodaba la ropa.
- Que poco Cortez dejarme hablando solo – el apareció detrás de ella a milímetros de su oído
El olor, ese olor que ya conocía la perturbo un poco pero ella ya no era la misma chica llorona y nerviosa. Tenía un miedo terrible pero ahora era más fuerte.
- ¿Qué deseas ahora Loki? – giro para encararlo
- Se oye tan bien mi nombre saliendo de tu boca – se acerco mas casi pegándose a ella, se agacho para verle a los ojos – Admiro tu valentía Bella
- No esperes a que te lo agradezca, si buscas a Tom el no está aquí y no sé donde esta
- Eso lo sé – se alejo un poco – el maldito traidor esta con alguien
- Con Angrboda – soltó algo triste
- También lo sabías – llego hasta donde las bolsas de comida reposaban – Ellos se han aliado buscando el método exacto para derrotarme
- Me lo imagino – la conversación se estaba haciendo larga, nada que ver con las anteriores – Si deseas humillarme o algo parecido déjame decirte que empieces de una vez, no tengo tiempo
- ¿Tan mal concepto tienes de mí? – le sonrió
Bella odiaba esa sonrisa, era tan seductor haciendo eso. Se parecía a Tom pero ahora ya podía decir las diferencias en sus rostros. Loki era tan seductor, pecaminoso.
- Gracias por pensar eso de mi – la sorprendió
- Puedes leer la mente – dijo asustada – es por eso que siento un pequeño hincón
- Si – rio – así que soy seductor
- ¿Qué deseas? – pregunto molesta – Si deseas algo dímelo de una vez
- Solo quería visitarte – su mirada fue tan inocente
- ¿Para qué? Ya habrás notado que no sé nada de Tom
- No te he preguntado por el – se acerco a ella – solo quiero pasar tiempo contigo
- No – le dijo casi sin voz – vete de una vez
- Me siento algo solo y te recordé
- Vete – se enfureció mas – no soy tu juguete
- Jamás lo fuiste – se paro delante de ella – quiero que seas mi amiga – le extendió la mano
- ¿Por qué? – se desconcertó - ¿Amiga?
- El mortal me quito una amiga, ahora yo tomo a la suya
Ah claro el capricho, es por eso que le ofrecía su amistad. Dentro de ella algo la ínsito a tomar esa mano, sin darse cuenta su mano se fue levantando. No cabía duda que se había enamorado de ese sujeto. Tantos años enamorada de Tom y venia él y en menos de dos días listo. La había dejado jodida.
Trato de controlar su mano pero su corazón bombeo con felicidad.
- Prometo tratarte bien y ser gentil desde ahora contigo – sonrió otra vez – no te arrepentirás
- ¿Por qué yo? ¿Solo por que Tom se fue con la otra? – su voz tembló
- No – se agacho – hay algo en ti que me atrae, es tu olor – aspiro – es tan cálido y limpio que hace que mi cuerpo desee estar a tu lado
Bella casi cae al suelo, agradeció que la mesa este detrás suyo para sostenerla. Recordó que en su primer encuentro el la había olido, tan cerca.
- Además tengo hambre – le dijo el Dios con voz tan inocente – ¿Me aceptas como tu amigo? Te daría lo que desearas
Bella lo pensó y tras un largo minuto de silencio sonrió, iba a aceptar. Después de todo Tom estaba lejos y la había abandonado. No tenía nada de malo en ser amiga del hombre que hasta casi mata a su mejor amigo o ¿sí? No le importo, su mano fue subiendo. El Dios sonrió y vio como sus manos se iban juntando.
Maggy tenía razón. Ella podía darse nuevas oportunidades y tenía que aprovechar los momentos como este.
- Solo te pido que no me humilles – le dijo aceptando su mano – solo eso
- Prometido Bella – sintió como sus manos se juntaron pero él, la soltó y se acerco a su rostro – eso es de mortales, esto es mío
La beso, la beso y ella se quedo helada. No fue como aquella vez en el ascensor, nada rudo. Era un choque de labios, uno sobre otro.
Continuara….
¿Que les pareció? espero la historia este siendo de su agrado ... no se olviden comentar y dejarme sus mensajes. Gracias hasta la proxima, tratare de que sea esta misma semana. Besos.
Psdt: Gracias por comentarios.
Atte:
Lupe
