CAPÍTULO 13

EPOV

Era un día que se podía comparar con mi estado de euforia y felicidad, el sol brillaba, los pájaros cantaban,… Sonreí recordando el motivo de dicha alegría, hacía varios días que Bella y yo nos habíamos enterado que íbamos a ser papas ¡Papa, iba a ser papa de 2 hermosos pequeños, junto a la mujer mas maravillosa del mundo! No paraba de pensar que fueran una niña igualita a su mama y un niño igual a mi, suspiré, todavía quedaba mucho para eso y esperaba poder solucionar lo de Tanya antes que nacieran mis pequeños, sacudí la cabeza ¡Deja de ensombrecer un día tan maravilloso con alguien como Tanya!

Miré a mi lado Emmet se veía también muy feliz, la noticia de ser tío por partida doble había calado hondo en el, decía que la pequeña sería su ahijada y la consentiría como el buen tío que es y por supuesto Rose y Jazz se pidieron al pequeño ¡Todavía no sabíamos el sexo y ya se los repartían por él! Habíamos salido temprano para hacer las compras de última hora para la barbacoa de esta noche, después de hablarlo Bella y yo, decidimos decírselo a todos juntos esta noche en la misma, por el estado de Bella y su estrés en el museo decidimos encargarnos Emmet y yo tanto de hacerles llegar a todos la invitación como de prepararlo todo.

Bella estaba muy nerviosa por todo este asunto y yo también… quería haber hablado con su padre entes pero ella dijo que era mejor así… supongo que ella lo sabe mejor, al fin y al cabo es su padre…yo aparte de dar la noticia de nuestros hijos, había decidido pedirle matrimonio durante la misma y si me decía que si… pensaba casarme cuanto antes, sonreí, aparte de querer marcarla como mía, no quería que mis hijos nacieran fuera del matrimonio, es una vieja costumbre…al igual que yo…

-¡Edward!- gritó Emmet sacándome de mi ensimismamiento, lo miré mal -llevo llamándote un rato y no reaccionas- rió- ¿Qué piensas tanto?- sacudí la cabeza de un lado a otro.

-Estoy nervioso- me miró alzando una ceja.

-¿Tu nervioso? ¡No lo puedo creer!- negué.

-Es verdad… a pesar de todo temo… - me interrumpió.

-¡Edward por favor! Si Bella te ama mas que a nada- lo miré fijamente- ¡y eso lo noto hasta yo que soy un poco despistado para esas cosas!- sonreí, el me entendía perfectamente, ya no solo llevaba los nervios de la reacción de Charlie sino el que Bella aceptara mi petición.

-En eso debo darte la razón- reímos ambos- ahora quiero ir a comprar el mejor anillo de la tienda, ya después terminaremos lo demás.

-¡Pues vamos hermano, yo te ayudaré y de paso cogeré otro para mi Rose!- lo miré con una mezcla de enfado e incredulidad.

-Tranquilo esperaré unos días para no ensombrecer tu día- dijo rodando los ojos, eso esperaba… negué con la cabeza, Emmet nunca podía hablar en serio mas de unos minutos, todavía no entendía como congeniaban tan bien el y Rose siendo tan diferentes, es verdad que discutían mucho pero enseguida se reconciliaban… ¡mejor olvido eso!… no quiero pensar en ellos " reconciliándose", reí, supongo que el vínculo del destino es mucho mas fuerte que cualquier otra cosa.

-No me importa que lo hagas el mismo día- me miró extrañado- solo que quiero que la noticia principal sea nuestra paternidad- pareció entender- y que el padre de Bella se lo tome lo mejor posible- suspiré, el se acercó a mi y me palmeó el hombro.

-Tenías que haber ido conmigo como te dije a decírselo – es verdad que cuando le conté que Bella y yo decidimos esperar a este día para contarle a Charlie, el me aconsejó hacerlo antes y por supuesto se ofreció a ayudarme… negué sonriendo, temía por mi integridad.

-Emmet, ya te dije que no me dispararía- levantó las manos.

-Eso dices tu, pero cuando Charlie se entere que desfloraste a su pequeña, – lo miré muy mal, el me ignoró totalmente - no contento con eso la dejaste embarazada y no de uno sino de 2 pequeños,- negó con la cabeza pareciendo serio pero escondiendo una sonrisa - va a coger la pistola y te disparará donde más duele- señaló con los ojos mi miembro, rodé los ojos, solo Emmet podía decir semejante idiotez, o por lo menos esperaba que no pasara de verdad, no conocía mucho a Charlie pero no lo veía capaz de algo así.

-Emmet no lo creo- o por lo menos eso esperaba, porque Charlie era razonable ¿Verdad?

-¡No te ves convencido ni tu!- era verdad pero lo negué- ¡En fin ya veremos si tengo razón o no cuando se entere-rió de forma perversa- por si acaso mantente preparado para desaparecer cuanto antes- rompió a reír a carcajadas, lo miré negando, Emmet nunca cambiaría.

-Si Emmet, lo tendré en cuenta- rodé los ojos.

Cambiamos de tema para poder relajarme un rato, fuimos conversando sobre lo que hacía falta comprar para la barbacoa camino de la joyería. No podía evitar el hecho de estar bastante nervioso, a pesar del hecho que confiaba que Bella me diría que si… pero también tenía miedo y un poco de mal presentimiento… aunque tal vez fuera por los nervios… o por lo menos esperaba que solo fuera eso…

Cuando llegamos a la joyería la chica se pasó en atenciones con nosotros, suspiré, aquí las mujeres eran demasiado coquetas para mi gusto… en mi mundo cuando un hombre encuentra a su compañera las demás se apartan y lo respetan… aquí, apreté el puente de mi nariz con los dedos…. parece que es lo contrario… mientras mas comprometido estés… más se te acercan…

Observé a Emmet, que no paraba de seguirle la corriente… solo lo hacía jugando, es lo que le gustaba…coqueteaba con todas… pero nunca engañaría a Rose y menos ahora que están formales al fin… Yo también estaba de lo mejor con Bella… aunque últimamente me ocultaba algo… venía muy estresada y cabreada del trabajo, cuando le preguntaba solo me decía que era por un imbécil con el que tenía que trabajar…pero notaba que no era esa toda la historia, supongo que ya lo contaría cuando lo creyera oportuno…solo esperaba que no fuera muy molesto o me encargaría de el personalmente, en su estado no iba a consentir que un idiota la molestara.

Al ver el coqueteo de las 2 mujeres de la tienda, recordé estos días atrás en los que habíamos tenido unas cuantas sesiones para anunciar ropa y perfumes, los encargados estaban muy contentos con nosotros, querían mas, las chicas nos asediaban…negué con la cabeza, solo era temporal, en cuanto se solucionara lo de Tanya volveríamos a casa…

Tanya… Ya no tenía el colgante… Solo había que hacerla gastar la magia para poder eliminarla… el problema era acercarse lo suficiente para hacerlo… es una cobarde, con Bella se fue y la dejó con sus súbditos en vez de enfrentarla… Entonces recordé el día de la discusión que tuvimos, porque quería llevar el collar, a mi no me parecía buena idea...

-Edward, no pasa nada, es solo un collar y no sé porque pero me siento segura con él puesto- rodé los ojos.

-Bella…- intenté calmarme antes de volver a hablar- no lo veo seguro, Tanya mandará a todo el que pueda a buscarlo y no quiero que te cojan con él ¡Puede ser peligroso!-dije ya mas alterado.

-Sé defenderme Edward- me miraba muy enojada- creo que lo he demostrado con creces- se cruzó de brazos, cálmate Edward, no es bueno alterarla.

-Lo sé Bella… pero es peligroso, de todas formas no creo que sea un enorme esfuerzo esconderlo en un lugar seguro- me alzó una ceja.

-El lugar más seguro es conmigo Edward así que no insistas más ya que por mucho que te empeñes no lo soltaré- resoplé frustrado ¡Maldita sea! Tenía un mal presentimiento con todo esto ¡Pero seguro que ni me escuchaba! Después de calmarme, intenté persuadirla de la mejor manera posible.

-Bella por favor… no me gusta que lleves esa cosa encima- señalé el collar… me daba mucho repelús… sabía que se escondía en ella el alma de alguien, pero no quería decírselo a Bella… aunque tal vez debiera para que lo dejase en otro lugar…

-No es no Edward, si te molesta a ti me lo quitaré en casa, pero fuera de aquí lo llevaré conmigo…- se quedó pensativa un momento- algo me dice que me protege Edward y no voy a renunciar a esa protección- ¿en serio? ¡Mierda!

-¿Y si no es así?- grité y me volvió a mirar muy enojada.

-¿Otra vez vas a dudar de mi?- ¡Mierda esto se estaba saliendo de control y no era lo que quería! Edward cálmala…

-Sabes que no es eso- me acerqué a abrazarla- es que temo que te maten por culpa de ese maldito collar- la apreté mas a mi- Tanya no renunciara a el tan fácil y tengo mucho miedo que os pase algo- cerré los ojos con impotencia, ella permanecía callada.

-No te preocupes por eso, te juro que acabaré con ella en cuanto tenga la oportunidad...creo que mis visiones tenían un objetivo… y era hacerme llegar al lugar que estoy… Esto nos ha unido a todos y esa unión hará que triunfemos en nuestra lucha por acabar con su reinado de mierda… - reí por su ultima aclaración, no podía creer que tuviera tanta suerte de estar destinado a una mujer tan maravillosa como era Bella, había cambiado mucho desde que la conocí, pero había sido a mejor y estaba muy orgulloso de la reina que un día sería.

-Estoy convencido de ello- le alcé la cara un poco para besarla dulcemente- solo ten cuidado y no olvides contar con los demás, no estás sola en esto- es lo único que pude decir, no quería que se enfadara y de todas formas llegado el momento ella haría lo que le viniera en gana, negué con la cabeza. solo me quedaba resignarme, apoyarla y protegerla… en el trabajo tenía a Jake y Alice, fuera a mi, de esa forma estaba tranquilo.

-Te amo Edward y te prometo que no nos pasará nada- cogió mi mano bajo la suya poniéndola sobre su vientre, no pude evitar sonreír, ya teníamos cita con el ginecólogo para poder verlos por primera vez, solo que queríamos que fuera después de anunciarlo a todos, por eso organizamos la barbacoa para el fin de semana, el Lunes iríamos al médico.

-Confió en ti- la besé- solo quiero que no lo hagas sola, avísanos al resto para ayudar- reí- o por lo menos llévate a ese maldito bicho que te sigue a todas partes- rodó los ojos.

-Esk y Kiu Edward, son amigos no bichos, así que no los llames así- suspiré.

-De acuerdo Bella… Esk y Kiu, por lo menos llévalos contigo, la otra vez lo hiciste sola- negó.

-Ellos acabaron con los hombres de Tanya, y cuando fui por ella no habían llegado todavía- dijo de lo mas calmada, resoplé como si eso me explicara algo, todavía me escamaba ese afán de hacerlo todo sola ¿no entendía que me preocupaba?

-Solo quiero tenerte a salvo- sonrió y volvió a besarme.

-Lo estaremos todos- me besó de nuevo- y será muy pronto- después nos perdimos en la pasión de otro beso y…

-¡Edward, Edward!- gritó mi hermano en mi oído sacándome así de mi ensimismamiento.

-¿Qué pasa Emmet? ¡No grites tanto, vas a dejarme sordo!- el me miró como si estuviera loco.

-Edward… llevamos aquí un buen rato viendo anillos para tu prometida- hizo énfasis en la última palabra- y no has dicho ni una sola palabra- suspiró- parecías perdido en tu mundo- entonces me percaté de las chicas que me miraban de una forma peculiar, seguro que pensarían que no estaba bien de la cabeza, negué, seguramente tenían razón, cada vez que pensaba en Bella y mis hijos me perdía en mi mundo y… ¡Edward por favor vuelve aquí y coge ya un puto anillo! ¡Si eso era lo mejor!

-¡Mierda Emmet!- me avergoncé tanto de sus formas como de lo que dijo, y le intensa mirada de las mujeres no ayudaba mucho-¡Esta bien! Me quedo con este- cogí el mas sencillo, por lo que conocía a Bella estaba seguro que le encantaría, no era una chica de gustos extravagantes, era un anillo muy fino y con un bello diamante en el centro.

-¿Ese?- me dijo señalándolo con cara de horror.

-Si ¿que pasa?- negó suspirando.

-¿No es demasiado simple para pedirle matrimonio a tu mujer?- escuché los suspiros de las 2 chicas que nos atendían pero los ignoré totalmente y encaré a Emmet.

-Bella lo amará, ella tiene un buen gusto por lo simple… - o al menos eso esperaba- y si no le gusta, la traeré para que escoja ella el que más le guste- negó divertido.

-Lo del gusto simple coincido contigo- dijo de forma sospechosa, lo miré muy mal ¿Lo diría por mi?- Pero lo del anillo tu verás, yo veo a Bella más del tipo gata salvaje- lo miré muy enojado ¿como se atrevía a hacer esos comentarios con desconocidos delante?- así que yo le llevaría este- me dio otro anillo que se veía muy bien también, era un poco mas ostentoso que el que yo había cogido pero era hermoso ¡Mierda! Emmet tenía razón, seguro que este le gustaba mas que el mío, así que me resigné derrotado ¡Me tocaría canción de Emmet para rato!

-Esta bien, tienes razón, éste la encantará- me dirigí a la chica- póngame éste por favor- la chica enseguida lo cogió y se lo llevó para prepararlo mientras Emmet me pasó un brazo por el hombro y me hablo al oído.

-Tienes que reconocer que el gran Emmet sabe lo que hace- reía con altivez, suspiré, tenía que darle la razón por una vez, solo esperaba que no se acostumbrara.

-¡Si la tienes, pero no te acostumbres!- reímos juntos.

-¡Bien, lo sabía!-dijo alzando la mano al aire, lo miré entrecerrando los ojos- que llegaría el día que reconocerías que yo tenia razón en algo- rió mas- aunque solo sea en esto- señaló a la bolsa que me entregaba la chica.

-Si pero ya sabes, no te acostumbres- no sería muy bueno darle siempre la razón a Emmet, solo de pensarlo me daba repelús, entonces se volvió a la chica que no nos quitaba ojo de encima.

-Ahora a mi vas a ponerme este- pude notar como suspiraba desalentada, se puso a hablar con ella para comprar el suyo… me perdí de nuevo en mi mundo pensando en lo que le parecería a Bella que le pidiera matrimonio… el mismo día que teníamos pensado anunciar nuestra futura paternidad… suspiré negando… supongo que estar feliz, nos amamos y esto solo nos unirá más y para siempre… sonreí pensando en eso… si. Bella sería mía para siempre, no es que no lo fuera ya pero cuando nos casáramos…

-¡Vamos Edward! - volvió a gritar Emmet, sacándome de mi mundo de nuevo- Terminemos las compras- me guiñó el ojo- ¡que esta noche empieza lo divertido! ¡Y ya sabes estate preparado para lo que pueda ocurrir!- no pude evitar reír, Emmet siempre sería Emmet, nunca cambiaría…pero tenía razón… tal vez fuese divertido o tal vez no… solo quedaba esperar a la noche y ver como se lo tomaba Charlie… ¡Y por supuesto que no hiciera falta seguir el consejo de Emmet!

BPOV

¡Dios el despertador no paraba de sonar! ¡Mierda! Tenía que levantarme para irme a trabajar… no tenía ningunas ganas ¡Maldito idiota de Marco! Suspiré rendida, con lo feliz que estaba con mi trabajo y vino este a estropearlo…después de agredirlo se había limitado a hacerme la vida imposible, yo lo ignoraba todo lo que podía, pero como teníamos que trabajar juntos resultaba un poco difícil, seguía empeñado en acostarse conmigo ¡Como si mi hiciera falta con Edward a mi lado!

Sonreí recordando lo bien que lo pasamos anoche… en la ducha… en la cama… ¡Dios me estaba volviendo una pervertida total! Serán las hormonas… ¡Me moría de ganas de decirle mi estado a todos! Sobre todo al imbécil, pero no quería que papa se enterara antes de lo previsto.

Recordé el día que Edward me pidió de ir a contárselo antes y me acobardé… si era muy cobarde… pero tenía miedo de su reacción y pensé tontamente que estando mas gente lo tomaría con mas calma y mejor. Mirándolo ahora sonaba estúpido pero ya no había remedio, sería esta noche.

Miré al lado y Edward no estaba, hoy dijo que tenía que ir con Emmet para comprar todo lo que faltaba para esta noche, sonreí, nos reuniríamos todos para dar la noticia de nuestra paternidad, puse mi mano en mi vientre y noté algo de movimiento, seguramente eran tonterías mías pero puedo jurar que lo hice, el despertador volvió a sonar ¡Mierda! Tenía que darme prisa o llegaría tarde, en poco rato me duché, vestí y bajé a desayunar, allí se encontraban las chicas y Jazz. Cayo y los demás se la pasaban en la Push con los licántropos, venían todos los días a ver que estaba bien, Cayo siempre hablaba con Esk y Kiu antes de irse, supongo que los tenía encargados de vigilarme, rodé los ojos ¡Como si hiciera falta! Desde que le quitamos el colgante a Tanya no había ocurrido nada, todos los chicos habían hecho muy buenas migas entre ellos y con el resto también, eso era algo muy bueno.

-¡Buenos días a todos!- me devolvieron el saludo y después de darle un beso a cada uno me senté.

-Mañana tendremos que salir Rose y yo a un congreso- dijo Jazz, lo miré sorprendida ¿porque no dijeron nada antes?

-¿Para qué es?- tragó antes de contestar.

-Es sobre los últimos estudios que han hecho sobre el comportamiento humano- miró a Rose- aunque no queríamos irnos en estos momentos- ¿Que?- es algo bueno para nuestra carrera- les cogí la mano a ambos sobre la mesa.

-No os preocupéis, estaremos bien- rodaron los ojos.

-No nos preocupan ellos, si no tu- abrí los ojos en compresión.

-Rose, ya te he dicho que estaré bien, además ahora no soy la Bella que no sabía ni como defenderse… - me interrumpió.

-¡No, es verdad, esta Bella es peor!- le entrecerré los ojos- ¡intentas arreglar todo sola y te arriesgas sin motivo!- gritó ¿En serio ? Pensaban igual que Edward ¿podría ser posible que les dijera algo?- ¡no me mires así! Sé que estás analizando lo que digo pero es simple Bella, desde que tienes esos poderes te crees invencible- me señaló con el dedo, mirándome de forma amenazante- pero dejame decirte algo- hizo una pequeña pausa- ¡No lo eres!- estaba muy enojada, por un lado lo entendía pero por otro…

-Sé que no lo soy Rose, solo intento hacer lo mejor para todos- no sabía que mas decir, en cierta forma tenía razón, tampoco quería discutir por esto, Esme nos observaba sin decir nada, Alice me veía apenada y Jazz, a el se le veía que apoyaba a Rose en esto aunque permaneciera callado...tal vez tuvieran razón y me dejaba llevar por mis instintos, después de sopesarlo unos segundos decidí hablar de nuevo-Lo siento chicos- suspiré- no sabía que mi comportamiento os preocupara tanto, os prometo que no lo volveré a hacer- los miré algo apenada y aunque recelosos asintieron y me sonrieron.

-Eso espero Bells- Rose y Jazz se acercaron a mi y nos abrazamos como siempre habíamos hecho desde niños- te queremos mucho y no nos gustaría que te pasara nada.

-Yo también a vosotros- estuvimos un rato así hasta que la tos de Alice me sacó del momento emotivo.

-Siento interrumpir, pero es hora de irse Bella- asentí, me separé de ellos y les dije mirándolos con todo el amor que les tenía.

-Os quiero mucho y prometo no volver a encarar ningún peligro sola, ahora tengo amigos con los que puedo contar - en el fondo siempre me he sentido aislada, nunca había tenido amigos de verdad aparte de Jazz y Rose, que eran mis hermanos y ahora…

-Eso esperamos Bells- Rose y Jazz se fueron a su trabajo, Alice se adelantó al coche, me quedé la última recogiendo mis cosas y Esme se me acercó a hablar.

-Bella- la miré y se veía muy seria- espero que de verdad sigas el consejo de los chicos, yo estoy totalmente de acuerdo que no es seguro enfrentarte sola a Tanya- suspiró- ella no juega limpio, solo tienes que ver la forma tan cobarde con la que nos quitó de en medio a Carlisle y a mi- asentí, tenía razón- no quiero que te pase algo parecido a ti- me acarició la cara con ternura- nos volveríamos todos locos- reí- sobre todo Edward- asentí, si Edward se lo tomaba todo muy a pecho y me daba una regañina por todo, sonreí recordando la última que tuvimos por lo del colgante de Tanya… lo mejor de todo fue la reconciliación… -así que ten cuidado y siempre buscanos para ayudarte- me sonrojé a lo último, yo pensando en Edward con su madre delante…Me recompuse un poco y le contesté.

-Lo haré Esme- ella me miraba divertida ¿podría ser posible que supiera lo que pensaba?- no te preocupes, ahora debo irme o llegaré tarde- quería irme cuanto antes de allí, así que le di un beso en la mejilla y me fui.

Alice y yo fuimos conversando de todo un poco hasta que llegamos al museo, una vez allí tuvimos que despedirnos para ir cada una a su lugar ¡Los echaba mucho de menos! Tanto a Alice como a Jake, pero el idiota de Marco pidió que no nos molestara nadie para preparar todas sus cosas y…

-¡Buenos días chicas! - nos saludó Mike- ¡Bella!- la sonrisa que me dedicaba todos los días era cada vez mas grande y me incomodaba un poco… Alice solo negaba y reía ¡Maldita sea!

-¡Buenos días Mike! Tenemos que irnos … hui a mi oficina bajo su atenta mirada, cuando estuve lista respiré hondo para volver a enfrentarlo, no veía el día que terminara aquí y se fuera bien lejos…

-¡Buenos días Swan!- la ironía no era su fuerte, yo solo lo ignoraba totalmente- ¿En serio? ¿Otra vez? Me parece muy infantil de tu parte este comportamiento- rodé los ojos.

-Yo prefiero concentrarme en mi trabajo y no interactuar contigo- rió.

-¡Pues podemos interactuar de muchas formas…! -otra vez esa mirada lasciva ¡idiota!

-¡Te he dicho mil veces que no me interesa y que tengo novio!- grité desesperada, el rodó los ojos.

-No te pido amor eterno… solo quiero follar- me miró de arriba a abajo- y tu novio- hizo comillas en el aire- no tiene porque enterarse- lo miré alzando la ceja.

-¿Tu crees que teniendo un hombre como Edward podría desearte a ti? - ahora reí yo.

-No es por nada, pero soy muy apetecible…- se cruzó de brazos- y buen amante- dijo alzando ambas cejas varias veces, rodé los ojos.

-Tal vez para las chicas que has tenido hasta ahora, para mi no lo eres, amo a Edward y nunca lo engañaría con nadie- lo miré con asco- y mucho menos con alguien como tu- se veía enojado.

-Lo dejaremos de momento- dijo con determinación- pero esto no quedará así- negué y seguí con lo que estaba ¡Imbécil! ¡Que se fuera a la mierda!

Continuamos trabajando en silencio, solo roto de vez en cuando para debatir donde poner las obras, el imbécil era bueno… tenía que reconocerlo…Cuando llegó la hora de la comida ni siquiera pensé en quedarme, cosa rara en mi que me perdía en mi trabajo y nunca me acordaba de comer, pero con la presencia de Marco, negué, estaba deseando que terminara su presentación y se fuera.

-¿Ya te vas?- asentí.

-Si, es la hora de comer- sin más explicaciones salí y me fui en busca de Alice para que me acompañara, al llegar la vi muy atareada junto a Jake, se veían que lo pasaban bien, me pasé la mano por la cara ¡Yo teniendo que soportar al idiota de Marco y ellos aquí disfrutando… !

-¡Bella!-Jake vino corriendo a saludarme- ¿Vas a comer?

-Si, venía a ver si podrían acompañarme, no me gusta comer sola… - el me sonrió y asintió.

-¡Claro que si, solo espera un momento y nos vamos!

Después de recoger todo fuimos los 3 a comer, pasamos un buen rato, que me hizo olvidar todo sobre el idiota y de lo que tenía que hacer esta noche, no entendía porque me sentía tan temerosa de decirle a mi padre… tal vez porque ellos me tuvieron muy jóvenes y les salió mal, mi padre no lo aprobara… pero yo soy adulta, no es la misma situación, además que Edward y yo… lo nuestro era diferente…

Cuando terminó la comida volvimos de nuevo al trabajo, solo deseaba que terminara de una vez, el día se me hizo un poco largo y cuando ya por fin lo daba por terminado y me iba…

-¡Nos vemos en un rato Bella!- me volví a él entrecerrando los ojos.

-¿Cómo que en un rato? Habrás querido decir hasta el lunes, yo me voy ya a casa, tengo planes y no pienso cambiarlos por ti- le dije amenazante.

-Lo sé- sonrió- esta noche estoy invitado a una barbacoa en tu casa- ¿Qué?- veo que te sorprende.

-¿Quién demonios te ha invitado?- estaba… enfadada no, lo siguiente.

-Harry- me sonrió con altivez- dijo que era una reunión de amigos y familiares y como somos amigos…- sonreía perversamente, lo miré muy mal.

-¡Sabes que eso es mentira!- rió más- ¿Porque lo hiciste?

-Tengo curiosidad de ver a tu hombre- rodé los ojos.

-¡Espero que no te atrevas a aparecer por ahí!- negó.

-Iré y espero que me saludes como se debe- suspiré pellizcando el puente de mi nariz ¡Bella cálmate o harás una tontería!

-¡No lo diré mas veces, no te atrevas a aparecer por ahí!- me volví a la puerta , el se quedó riendo ¡Maldito idiota! ¡Como se apareciera por ahí iba a decirle a Esk y Kiu que se encargaran de el! Fui en busca de Alice.

-¿Qué te pasa Bella? No se te ve muy bien- la miré alzando una ceja.

-¿Tu crees?- me entrecerró los ojos.

-¿Es por Marco? -asentí, a ella es a la única que le conté de lo que pasaba con él.

-Si quieres puedo encargarme- puso cara perversa, negué y reí.

-No hace falta, yo me encargo… además ya mismo se irá, solo espero que la presentación acabe pronto… -rompimos a reír a carcajadas.

-Como quieras- llegamos al coche y nos fuimos a casa, los chicos estaban en el jardín preparando todo, los saludamos antes de ir a arreglarnos, Edward se veía… con esos pantalones cortos y camiseta pegada marcando todos sus músculos… El debió notar mi excitación por que sonrió y vino directo a darme un beso profundo, de esos que me dejaban sin aliento y anhelante de mas.

-¡Hola preciosa! ¿Como estas?- resoplé.

-Ahora que estoy contigo mejor- lo volví a besar para que no hiciera más preguntas, no quería hablar de Marco con el, con lo que se preocupaba siempre de todo no quería añadir nada más, así que no, mejor no le decía, estaba segura que querría hablar con él y no merecía la pena- voy a ducharme- el me dio esa sonrisa pícara.

-¡Voy contigo… tengo que coger algo de la habitación!- me cogió de la cintura.

-¡No tardes Edward! ¡Tenemos cosas que hacer!- gritó Emmet, lo miré alzando una ceja- ¡Echarlo rápido y que vuelva enseguida!- no pude evitar reír y sonrojarme a la vez.

-¡Ya lo has oído, vamos!- me dijo Edward con cara pícara, fuimos rápido arriba, nos desvestimos poco a poco entre caricias, besos y nos metimos juntos a la ducha, lo necesitaba mucho así que sin mucho juego previo me colgué a el y me penetró enseguida ¡Dios era tan bueno! No podía creer que hubiera estado tantos años sin disfrutar de esto, pero merecía la pena teniendo a Edward ¡Dios! Lo hicimos lento y disfrutando cada embestida como si fuera la primera - Te amo Bella- dijo con un brillo intenso en su mirada.

-Y yo a ti Edward- entonces aceleramos el ritmo y alcanzamos el orgasmo ambos a la vez…

-¡Joder Bella! Ha sido… - lo miré sonriendo al igual que el a mi- fantástico, aunque desearía quedarme aquí todo el día- sonreí mientras nos separábamos- será mejor ir abajo ya y tener todo listo para cuando lleguen las visitas- le besé ligeramente los labios.

-De acuerdo, vete adelantando yo terminare aquí y enseguida bajo.

-¡Muy bien!- le di otro beso y salió a secarse y vestirse, yo me quedé lavándome y media hora después ya estaba lista, bajé encontrándome allí a mi padre con Sue - papa- lo abracé fuerte y le di 2 besos a cada uno.

-Hola cariño ¿como estas?

-Estoy bien papa, solo un poco cansada- me puse un poco nerviosa pensando en lo que tenía que anunciarle mas tarde- ¡vamos afuera y vais tomando algo, los demás ya mismo estarán aquí!

-¡Si Charlie, vamos fuera!- se lo llevó Sue y no pude evitar agradecerle, salí al jardín tras ellos y escuché el llamado de Esk.

-¡Bella ven!

-¿Dónde estás?

-En los arbustos de atrás- miré al lugar y pude percibir el movimiento, me acerqué asegurando que nadie me viera, no quería que nadie se asustara. Una vez que lo alcancé pude verla allí y le pregunté.

-¿Qué quieres?- me extrañaba que viniera con visitas cuando nunca lo hacía- ¿Ha pasado algo?

-Si, he visto un tipo sospechoso deambulando por la parte delantera- abrí los ojos en sorpresa- no para de mirar hacia acá como buscando algo, quería asegurarme antes de hacerle nada- suspiré.

-Bien, ahora vamos a ir a verlo- miré alrededor y vi a Emmet cerca, sin decir nada le cogí el brazo y me lo llevé.

-¡Eh hermanita! ¿Que haces? Sé que soy irresistible pero eres mi cuñada y la madre de mis futuros sobrinos consentidos- rodé los ojos ¡Nunca hablaba nada serio!

-Necesito ver algo y como no queréis que lo haga sola- hice énfasis en la última palabra- por eso te llevo.

-De acuerdo, espero que sea importante, porque todavía tengo cosas que hacer como ver las bebidas y…- lo interrumpí.

-¡Venga será rápido!- empezó a reír.

-¿No te bastó con el de Edward?- lo miré y no pude evitar sonrojarme ¡maldito Emmet!

-¡Deja ya de bromear! ¡Estoy hablando en serio Emmet!- dejo de reír y rodó los ojos.

-¡Oh esta bien!- me pasó un brazo por los hombros-¡Vamos a ver eso tan importante para sacarme de mis labores!- dijo de lo mas serio y no pude evitar romper a carcajadas- ¡en esta familia nadie entiende comprende mis bromas!

-Yo si- me miró alzando una ceja- solo que no es momento, Esk dice que hay alguien sospechoso merodeando la casa- el se puso serio ahora.

-¡Vamos!- al salir identifiqué perfectamente al sospechoso ¡Maldito idiota! ¿No entendía lo que le decía o que? El se dio cuenta de nuestra presencia y vino muy altivo y arrogante junto a los 2, Emmet seguía sujetándome de forma protectora contra el.

-¡Vaya Bella!- me miró de arriba a bajo relamiéndose los labios- te ves muy bien- luego repasó igual a Emmet- Tu eres el novio supongo, soy Marco- le ofreció la mano.

-Soy Emmet, su cuñado- se quedó mirando la mano que le ofrecía sin devolverle el gesto- la cuestión es ¿Quien coño eres tu y porque estás merodeando por nuestra casa?- se veía muy enojado, ya no parecía el mismo Emmet de antes.

-Como dije me llamo Marco y soy compañero de Bella en el museo- ahora Emmet le dio algo receloso la mano.

-No nos has dicho que tu compañero venía- dijo mirando todavía a Marco de forma amenazante, suspiré antes de hablar.

-No lo he invitado yo- entonces me miró extrañado.

-Fue Harry, como es compañero pensó que no nos importaría- el me miraba receloso, supongo que se notaba a leguas mi incomodidad con el.

-¿No te importa o si?- ¿que le decía? La verdad era que me incomodaba bastante pero no quería que Emmet lo pateara, ya lo haría yo…

-No Emmet, ahora que sabemos quien es el extraño, mejor vayamos dentro- me volví a Marco- tu si vas a venir entra y si no vete- me volví dentro sin esperar ninguna respuesta y volvimos al jardín trasero. Para mi desgracia el se quedó, estuvo un poco apartado hasta que me vio con Edward y se acercó de nuevo.

-¡Hola!- lo dijo a los 2 pero solo observaba a Edward- soy Marco el compañero de Bella- Edward abrió los ojos sorprendido.

-Encantado, soy su novio- me miró de nuevo a mi- y espero ser algo más muy pronto- lo miré de igual forma y lo besé ligeramente.

-Si, veo que os lleváis muy bien, yo solo quería saludar, nos veremos por ahí supongo… - se alejó a toda prisa ¡Que le habrá pasado al idiota! ¡Que mas da disfruta y no pienses en el!

El resto de la tarde-noche fue estupenda, estuvimos todos reunidos conversando, riendo y conviviendo como buenos amigos de toda la vida. Parecía mentira que hasta hace poco apenas se toleraban la mayoría, me sentía tan feliz…Cuando nos reunimos todos casi al finalizar la noche vi a Edward levantarse y toser para llamar la atención, una vez que lo logró habló por fin.

-¡Muchas gracias a todos por compartir con nosotros este día!- alzó la copa que tenía y me miró a mi sonriendo- Es un día muy especial para todos nosotros, en especial para Bella y para mi- me miró con ternura y le devolví la mirada- ya que somos como una gran familia- todos sonrieron y asintieron- queríamos que todos fueran partícipes a la vez de nuestra felicidad- me levanté para ponernos juntos, el puso la mano sobre mi vientre- muy pronto seremos padres y… - me di cuenta de la cara de sorpresa de mi padre, el resto estaba igual de sorprendido pero el que más me interesaba era el, entonces Edward llamó mi atención de nuevo, lo vi poniéndose con una rodilla en el suelo y dándome una cajita con un precioso anillo dentro, la emoción me embargaba ¿Sería posible..?- ¿Quieres casarte conmigo Bella?- no pude evitar que se me saltaran las lágrimas de la emoción y la alegría que sentía.

-Si Edward, acepto… - el pareció aliviado, pero seguro que eran imaginaciones mías ¿como no iba a estar seguro de lo que iba a decirle? Entonces me puso el anillo y me besó de forma intensa, una tos muy conocida nos sacó de nuestra burbuja, al separarnos pude ver a mi padre muy serio.

-Bella, necesito hablar contigo- al ver la intención de Edward de venir- en privado- asentí, me separé con trabajo de Edward y entramos dentro mientras los demás lo felicitaban, estaba preocupado pero nos cedió espacio y se lo agradecía. Cuando llegamos al salón de la casa empezó a despotricar.

-¡Dime porque diablos te quedas embarazada y me entero de esta forma!- ¡Mierda sabía que iba a enfadarse!

-Pensé que era lo mejor…- la verdad es que no tenía excusas, solo quería retrasarlo lo mas posible, ahora viendo la cara dolida de mi padre me arrepentía.

-¿Lo mejor para quién?- ¡Mierda me sentía tan culpable! No me atrevía a mirarlo a los ojos.

-Papa lo siento… solo pensé que…-¿Que dices Bella? ¡Dios! Me interrumpió de repente.

-¡Para ya Bella!- suspiró pasándose la palma de la mano por la cara- ¡Solo necesito saber que estas bien y que no te casas por estar embarazada!- se veía preocupado, suspiré cansada.

-Papa amo a Edward, no porque me haya dejado embarazada sino por el- me crucé de brazos mirándolo un poco enojada- y me duele que pienses eso.

-Esta bien, tal vez me pasé un poco- volvió a suspirar- pero es todo tan repentino- empezó a agitar los brazos al aire mientras hablaba- primero lo de tus poderes, lo de su mundo, el nuestro, lo que pasa y ahora…- me miró con dolor- que estás embarazada y vas a casarte…- decidí interrumpirlo yo ahora.

-Papa todo esta bien, si te has hecho a la idea de lo demás- rodó los ojos- esto de ser abuelo y casar a tu hija será nada- rió un poco.

-Solo espero que sepas lo que haces Bella, todo ese asunto de la tal Talia me tiene muy preocupado- no pude evitar reír por su cambio de nombre.

-Papa a ti te preocupa todo- me miró entrecerrando los ojos.

-Primero soy tu padre y todo lo que tenga que ver contigo me preocupa y segundo- me guiñó un ojo- por algo soy policía y entiendo todas estas cosas- no pude debatirle, pero con su guiño pasó la tensión del momento.

-En esto te equivocas- le guiñé yo ahora- solo será un pequeño cambio y nada más… - antes de poder seguir hablando noté un cambio en el ambiente… me puse a la defensiva… algo iba mal…notaba algo a mi alrededor… papa seguía hablando pero yo no lo escuchaba…estaba concentrada en mi alrededor… entonces lo vi…vampiro me decía mi subconsciente, tenía que hacer algo… estaba justo detrás de mi padre sonriendo de forma perversa hacía mi, con un puñal en su mano… tenía que pararlo antes de…

-Saludos de Tanya…- entonces antes de poder reaccionar, le atravesó el pecho dejándolo caer casi sin vida, a la vez que desaparecía, corrí junto a el…las lágrimas no paraban de salir… la vida se le iba, intentaba hablarme… pero no podía…

-Papa…. Lo siento tanto… - le dije para a continuación soltar un grito desgarrador de dolor, al poco aparecieron todos allí, nos miraban con pena sin saber que hacer, no podía apartarme de papa, yo lo abrazaba con todas mis fuerzas…seguía casi sin aliento… sin tan solo pudiera…

-Bella… -Edward intentó acercarse, pero con un gesto le pedí que no lo hiciera y me dio mi espacio.

Podía hacerlo… tal vez si me concentraba lo suficiente… no podía dejarlo así…¡papa por favor, no puedes dejarme! Me dirigí a mi diosa interior solo para rogarle… ¡Ayudame!

URSU.

Aquí le dejo el sigueinte, espero les haya gustado.

Muchas gracias por apoyo a todos, en especial a: myaenriquez02 y Edward y Bella Cullen por comentar en el anterior ¡Muchas gracias chicas!

Cualquier cosa no duden en contactarme.

Muchos saludos y besos para todos.

*Actualizo cada 8/10 días, si no hay ningún imprevisto*