Capitulo 13
Era sábado por la mañana, para ser mas exactos eran las nueve de la mañana del sábado, horas antes, después de la llamada de Michiru, Shizuru le informo a Paty que esta vendría por la mañana temprano, que la pasara directo al cuarto de su primo, Haruka todavía dormía, después de acostarse no podía dormir por estar pensando en la maravillosa noche que había vivido, en lo hermosa que se veía su novia, en fin, por estar pensando en Michiru, asi que a pesar de que aparentemente se acostara temprano la desvelada fue mayor. Shizuru también dormía, después de todo ella se acostó mas tarde que la rubia y tampoco podía conciliar el sueño por pensar en que Natsuki ahora por fin era SU Natsuki, por otro lado Michiru iba llegando a la mansión, le había costado mucho el despertarse y levantarse para ir allí, ella tampoco había podido coger el sueño pronto, el estar pensando en Haruka, en lo bien que besaba, en lo bien que se sentía cuando la abrazaba y en lo guapa que se veía no la ayudaba mucho, pero al final ahí estaba, parada tocando el timbre de la casa de su novia, no tardaron mucho en abrirle y asi como se lo había pedido Shizuru asi lo hizo Paty, condujo a Michiru hasta la puerta de la habitación de Haruka y la dejo ahí, se disculpo y se fue a realizar sus labores.
Una vez que se quedo sola, Michiru se debatía entre tocar o simplemente entrar, después de todo era su novia ¿no? Pero antes de girar la perilla reflexiono, ¿y si la encontraba cambiándose? O peor aun ¿y si la encontraba desnuda? El carmín en sus mejillas no tardo en parecer, movió la cabeza en negativo para despejar su mente y dejar de pensar en esas cosas, opto entonces por la primera opción, toco un par de veces y para su mala fortuna no obtuvo respuesta, lo intento una y otra y otra vez pero aun asi solo obtuvo silencio del otro lado de la puerta, opto por otra estrategia, tocaba y llamaba a la rubia pero aun asi no obtenía respuesta del otro lado de la puerta, pensaba en la posibilidad de que tal vez Haruka había salido o en el peor de los casos que había perdido el conocimiento porque simplemente era ilógico que con el ruido que hizo su novia no despertara, si estaba segura que con esos gritos la habían escuchado por toda la mansión, asi que decidió entrar y cerciorarse de que Haruka estuviera bien o que en verdad estuviera, giro la perilla, abrió la puerta y entro, la habitación de la rubia era grande, de paredes blancas, la cama estaba al fondo aun lado de un ventanal que daba al balcón de la habitación, se fue acercando procurando no hacer ruido alguno por si Haruka dormía, una vez que estuvo junto a la cama una sonrisa se dibujo en sus labios, su hermoso viento aun dormía y al perecer era un poco inquieto para dormir, tenia tanto una mano como un pie fuera de las sabanas, de pronto se movió, dio media vuelta y quedo viendo en dirección a ella, tenia una sonrisa en su rostro, para los ojos de Michiru parecía una niña pequeña, simplemente se veía realmente tierna durmiendo, tanto que le daba pena despertarla, la observo durante un tiempo y decidió que era mejor irse y volver después, al parecer Shizuru le jugo una broma, pero antes de que pudiera dar un paso lejos de la cama, una mano tomo su muñeca impidiéndole asi que se alejara, rápidamente volteo pues pensó que su rubia había despertado pero se equivoco, Haruka aun dormía y se veía que no tenia intención de despertar pronto, ¿entonces como hizo para sujetarla? Pensó que tal vez le estaba jugando una broma, pero la rubia tenia los ojos cerrados y no se movía ¿entonces como? De pronto escucho su voz toda adormilada…
- no te vayas, quédate conmigo – pedía la rubia entre sueños, su voz era un susurro, pero como en la habitación solo había silencio asi que Michiru la escuchaba perfectamente.
- Haruka, Haruka yo vine para desayunar contigo y pasar todo el día juntas - decía Michiru, se sentía un poco tonta hablarle sabiendo que no la escuchaba, porque estaba segura que Haruka hablaba entre sueños.
- duerme conmigo, acuéstate aquí conmigo por favor, quiero sentirte cerca – pedía la rubia aun dormida, Michiru al instante se sonrojo ¿Cómo podía pedirle eso? Aunque si era sincera ella también lo había pensado, pero esa respuesta solo le confirmaba que Haruka la escuchaba, ¿entonces porque no habría los ojos?
- Haruka no creo que eso sea conveniente – dijo tratando de ser convincente, porque en el fondo si quería – será mejor que me vaya y vuelva mas tarde – si quería, si quería acostarse junto a ella y que esos fuertes y gentiles brazos la abrazaran, entonces ¿Por qué? ¿Por qué aun cuando eso era lo que mas quería de sus labios salían otras palabras?
- no, perdóname no quise ofenderte, por favor dame 20 minutos y bajo – suplico la rubia aun con los ojos cerrados, desde que su novia entro en la habitación lo supo, gracias a ese aroma que despide Michiru supo que estaba ahí, pero no podía despertar del todo, se sentía muy cansada, apenas si durmió cuatro horas, pero no quería se su sirenita se fuera, asi que haría un esfuerzo por obligarse a despertar.
Ella decía que se levantaría pero la verdad era que no se le veían intenciones de hacerlo, se sintió culpable por obligarla a despertar, cuando claramente lo único que quería la rubia era dormir, tal vez no pudo conciliar el sueño pronto, a ella le había pasado lo mismo después de todo, se veía cansada, se acerco a ella, tomo su mano y le susurro al oído…
- descansa mi hermoso viento, te prometo que cuando despiertes aquí estaré – pensaba en quedarse en la sala hasta que la rubia despertara, ella no seria la causante de que su novia no durmiera lo que usualmente solía dormir.
- Haruka instintivamente tomo la mano de Michiru entre las suyas, no quería que se fuera, por alguna extraña razón la quería cerca de ella. – ya no se vivir sin ti, no podría alejarme de ti aunque lo deseara… tu eres mi vida ahora… TE AMO…
Nunca pensó escuchar esas palabras, su corazón dio un vuelco de trescientos sesenta grados ¿Cómo era posible que Haruka la enamorara aun más? De sus ojos azules descendió una lagrima que murió en sus labios, las palabras de Haruka la hicieron entender que ella tampoco podría vivir ya sin la rubia, tampoco podría separarse de ella, esa chica la había enamorado sin decir palabra, solo con reflejarse en ese par de esmeraldas supo que no quería separarse de ella, ¿se podría ser mas feliz?... si pensaba Michiru, sin importar en que lugar estuvieran si Haruka estaba a su lado ella seria feliz, solo con eso, ya no le hacia falta nada, solo quería que Haruka no se alejara de ella, entonces cayo en cuenta de sus pensamientos, si pensaba estar con Haruka siempre ¿Por qué no podía dormir con ella? Prácticamente se lo estaba suplicando y ella simplemente se hacia la desentendida, era mas que obvio que en un futuro no muy lejano pensaba ella, compartiría las noches durmiendo en la misma cama que la rubia, un rubor cubrió sus mejillas, solo de imaginarse durmiendo en la misma cama de la rubia siendo algo mas que novias, ¿Cómo era posible que tuviera tales pensamientos? Todavía no cumplían ni veinticuatro horas de ser pareja y ella ya pensaba en matrimonio, algo mal pasaba con ella, sacudió ligeramente su cabeza para despejarse. Hecho un vistazo a su alrededor y en la mesa de centro de la habitación estaba la pijama de Haruka… un momento… si la pijama de su pareja estaba en la mesa ¿Qué es lo que la rubia traía puesto? Volteo para verla y una sonrisa se dibujo en sus labios, su viento traía puesto solo un bóxer negro y una camiseta, lo pensó durante mucho tiempo y por fin se decidió, nada le impedía compartir unas cuantas horas de sueño al lado de Haruka, si era sincera ella también estaba que se caía de sueño, tomo la piyama y se metió en el cuarto de baño para cambiar sus ropas, no quería que la suya se arrugara, una vez que estuvo lista, salió del baño y se miro en el espejo que su pareja tenia, se rio de si misma al darse cuenta que la piyama que constaba de un pantalón a cuadros azules y una playera negra le quedaban grandes, después de eso solo se dirigió a la cama, se sentó e instintivamente Haruka se hizo a un lado y levanto las sabanas para darle espacio, para que se acostara y que estuviera cerca de ella, asi lo hizo, se recostó y le dio la espalda a la rubia, Haruka la rodeo de la cintura con sus brazos, Michiru al sentir el contacto se giro y puso su cabeza entre el cuello y hombro de la rubia respirando ese olor natural que emanaba de ella, no tardo ni diez minutos cuando ya estaba en la tierra de los sueños.
Por otro lado, en un lugar apartado de ahí dos sombras planeaban algo en contra de unas chicas que en estos momentos dormían plácidamente.
- piensa en lago, ya estoy harta de estar así, no quiero que ella siga estando con el – decía una de las sombras ocultas en esa habitación.
- tu también de verías aportar algo, que no ves que me hierve la sangre de solo pensar que tal vez ya se revolcaron.
- ni lo menciones, además si somos sinceros dudo que ella se le entregue tan fácil, tu nunca pudiste hacer que estuviera contigo.
- fue la que se me escapo, ¿Por qué otro motivo crees que la quiero de vuelta?
- vaya, pero eso a mi no me importa, solo lo quiero a el
- quien lo diría, ¿no te decías su "amiga"?
- eso fue antes de que se fijara en el hombre que amo
- ja ¿Cómo puedes decir que lo amas? Con lo que me dijiste apenas si cruzaron palabra
- fue amor a primera vista, desde que lo vi supe que era mío
- suspiro – esta bien, está bien si tú lo dices
- ahora dedícate a pensar en algo para separarlos.
Después de eso ninguno dijo nada, como había dicho la chica solo se dedicaron a pensar en algo para separar a esas dos chicas.
Regresando a la mansión, cierta castaña estaba desperezándose, había quedado con su peliazul de almorzar juntas, apenas se estiro una risilla se escapo de su boca, al recordar la pequeña broma que le había hecho a su prima, pensaba en la pobre rubia despierta desde las nueve de la mañana, siendo que ella suele despertar hasta las once y eso cuando no se desvela, porque cuando esto ocurre, no sale de la cama hasta la una de la tarde, eso sí que la debía tener de mal humor, solo esperaba que Michiru no le dijera que fue ella quien le recomendó la hora, no le gustaba ver correr sangre y menos si es la suya.
Termino de arreglarse lo más rápido que pudo, quería bajar y ver la cara de su prima, ya eran las doce del día, eso quería decir que ya debían estar preparando el almuerzo, bajo presurosa y fue directo a la cocina, ahí se llevo una gran decepción al ver el lugar vacío, bueno solo estaba Paty con una taza de té…
- ara Paty, buenos días, ¿mi primo no a despertado a un? –pregunto la castaña
- Shizuru-sama buenas tardes es lo correcto, y no, no a despertado –contesto la maid.
- ara, buenas tardes, ¿la señorita Michiru vino?
- si, hice lo que me pedio Shizuru-sama, después de dejarla en el cuarto de Haruka-sama vine a terminar mis labores, después de eso no supe mas.
- ya veo, bueno ire a revisar el cuarto de mi primo, ¿crees que Michiru se haya marchado?
- no lo creo señorita, de haber sido asi, nos habríamos dado cuenta.
- bien, en ese caso, ire a ver en el cuarto de mi primo, gracias Paty.
- no hay nada que agradecer Shizuru-sama
Dicho esto la castaña subió con premura las escaleras y camino hasta quedar frente a frente con la puerta de la habitación de la rubia, una vez ahí se dispuso a entrar con el mayor sigilo, no quería despertar a las muchachas si es que estaban dormidas, recorrió el camino correspondiente hasta llegar a la cama de su prima, una vez ahí, una sonrisa se dibujo en su rostro, saco su celular y comenzó a tomar fotos a diestra y siniestra, la escena era de lo mas tierna y claro para la castaña que es amante de la ternura era una oportunidad única en la vida, ya después de que despertaran compartiría su tesoro con su prima política, Michiru estaba sobre el pecho de la rubia, una de sus manos la tenia rodeando su abdomen, mientras que Haruka tenia una de sus manos en la espalda de la joven y la otra yacía en la cama, sin duda era una imagen para recordar, después de tomar todas las fotos necesarias salió con el mismo sigilo que entro. Ahora tenia que preparar el almuerzo para su cachorra y de paso haría un poco más por si su prima despertaba con hambre y conociéndola claro que lo haría.
De regreso a la habitación una muy descansada Haruka estaba despertando, estaba a punto de estirarse cuando sintió un peso extra en ella y al darse cuanta de lo que era no pudo evitar que una sonrisa se dibujara en el rostro, su sirenita estaba durmiendo a su lado, hizo un poco de memoria para recordar como había sido que su novia había llegado a su cama, cerro los ojos y recordó todas y cada una de sus palabras, también frunció el ceño al recordar que por mas que lo intento no podía abrir los ojos, se sintió un poco culpable, con sus palabras bien la pudo haber forzado a que durmiera con ella, Michiru se removió inquieta y Haruka acaricio su cabeza muy delicadamente, había descubierto algo nuevo, le gustaba ver dormir a su sirenita, parece un angelito, pensaba la rubia. Paso un lapso corto de tiempo no quería despertarla, más bien no tenía el corazón para hacerlo, beso su frente y como si eso fuera la cura para el sueño, Michiru poco a poco fue abriendo los ojos para que al fin reflejaran el hermoso rostro de la persona que mas amaba.
- buenos días preciosa –saludo la rubia al verla despertar.
- mmm, buenos días, ¿Qué hora es? –saludo la ojiazul
- ¿eh?, déjame ver –contesto la rubia, estiro la mano y tomo el reloj que descansaba en su buro y miro la hora–, las doce veinte amor
- ¿Qué? Es tardísimo –dijo/grito la violinista, nunca se había levantado tan tarde, aunque si somos lógicos era lo normal.
- lo siento, fue mi culpa, deja me baño y te llevo a tu casa, discúlpame –dijo la rubia bastante apenada y un poco triste, ahora ya no podría pasar todo el día con ella, solo porque el sueño no la dejo.
- pensé que pasaríamos todo el día juntas –contesto un poco triste la joven.
- ¿eh? Pero dijiste que era tardísimo, pensé que tu padre te había dicho que no te tardaras o algo asi.
- si, lo dije, pero porque me sorprendió, nunca duermo hasta tan tarde, además mis padres no están.
- ya veo, entonces ¿no tienes que regresar temprano?
- no, ya te lo dije quiero pasar todo el día contigo
- bueno, en ese caso, quisiera estar asi contigo un poco mas.
- claro, pero quiero que me cuentes mas de ti.
- de acuerdo, por cierto amor, procura no utilizar "juntas" –dijo la rubia recalcando la ultima palabra y haciendo las comillas con las manos–, recuerda que soy un varón.
- lo siento, yo…
- shhh, tranquila no tienes porque disculparte solo recuérdalo ¿si?
- si, ahora dime ¿Cómo era tu vida en los Ángeles?
- mmm, veamos, pues era normal, nada en especial, era una chica normal, bueno dentro de lo que cabe, siempre recibía 10 o mas cartas de amor cada día, era divertido.
-vertido mmm - frunció el ceño la joven, no le gusto en lo más mínimo el comentario de su novia y menos que dijera que era divertido.
- ¿ah?, ¿son celos acaso?
- no, yo no estoy celosa – contesto secamente, a lo que la rubia sonrió y la atrajo mas asia si.
- no tienes porque, tu eres mi novia y te amo
- y yo a ti – contesto la violinista cambiando su expresión – y dime ¿Por qué era divertido?
- porque yo no buscaba amor, yo solo me divertía, el amor no me interesaba… mira sirenita te voy a contar cosas que tal vez hagan que te desilusiones de mi, pero no quiero guardarte ningún secreto ¿esta bien?
- yo nunca me desilusionaría de ti, lo pasado, pasado es, a mi solo me importa el presente y el futuro, tu presente y tu futuro porque yo quiero estar en ellos.
- y lo estas y lo esteras… cometí muchos errores, lastime a muchas niñas solo porque yo no buscaba amor, las ilusionaba y después las dejaba, se podía decir que huía del amor, yo no buscaba el amor y tampoco quería que llegara solo, desconfiaba del amor, a mis amigos y amigas los vi llorar por amor, sufrir por amor, asi que me hice una promesa, yo no me enamoraría para no sufrir, yo no sufriría por amor, a mi no pesara, decía yo, pero me equivoque, en mi propia confusión pensé que había encontrado el amor y pensé que me había enamorado, solo me lastime y me lastime mucho, me hice mucho daño, es por eso que bien a vivir aquí con mi padre, vine huyendo de la persona que me rompió el corazón, de la que creí que estaba enamorado. Fue por ese motivo que desconfiaba del amor, no quería volver a sufrir… hasta que te encontré o me encontraste tú o tal vez Cupido se apiado de mi, que se yo, es ahora que me doy cuenta que fue un error haber jurado amor en el pasado, porque solo contigo conocí el amor.
- Haruka, yo pienso igual que tu, solo contigo conocí lo que es el amor.
- quiero que sepas todo de mi, no quiero ocultarte nada, no deseo que después a causa de esto tengamos problemas, asi que te contare todo…
Haruka le conto todo a Michiru, le dijo lo mismo que le había contado a Shizuru anteriormente, como había dicho no quería guardarle ningún secreto a su novia, las mentiras solo acarrean mas mentiras y a la larga se vuelven insostenibles y terminan destruyendo todo a su paso, además de que una relación construida a base de mentiras acaba fracasando, no le omitió ni un detalle, le conto todo exactamente igual a como se lo dijo a Shizuru, asi como también la relación que llevaba con sus padres y su opinión asi a la homosexualidad, Michiru no daba crédito a lo que sus oídos escuchaban ¿Cómo alguien si quiera pudo pensar en hacerle daño a su viento, ese ser tan especial y sensible? No lo podía creer, Haruka le había mostrado su verdadero rostro y le parecía ilógico que alguien le hubiera hecho daño, pero sabía que su viento no le mentiría, ella misma le había dicho que quería que supiera todo de ella, asi que simplemente volvió a prestarle toda su atención a su interlocutor. Abrazarla era lo único que podía hacer por ella, ya que durante su relato Haruka no pudo evitar el derramar lagrimas, después de todo el que tus padres sin darse cuenta te detestaran no era algo que pase todos los días, además de las diferencias que hacían sus padres para con ella y sus hermanos le dolían, muy en el fondo y a pesar de que dijera lo contrario le dolía ver como sus hermanos eran tratados con mas amor y cuidados que ella, de pequeña pensaba que era por ser ellos mas pequeños y frágiles pero conforme fueron pasando los años se dio cuenta de la verdad, a pesar de que sus padres dijeran que los amaban igual, ellos mostraban favoritismo para con sus hermanos, después lo entendió, como no iban a hacer los favoritos si ellos si eran los hijos de su papa y ella no, sin poder detenerlas lagrimas descendieron de los ojos azules de la violinista al ser consiente de lo mucho que había sufrido la rubia durante su infancia y su adolescencia estando en los Ángeles, sin duda había sido duro para ella, pero ya no mas, se prometió asi misma y le hizo una promesa en silencio a Haruka, no permitiría que le pasara nada, nadie la volvería a hacer sufrir mientras ella estuviera con ella, no quería ver ese hermoso par de esmeraldas empañadas por las lagrimas, simplemente no, haría todo lo que estuviera a su alcance para su viento fuera feliz, quería borrar con su amor todo el sufrimiento que había padecido la rubia durante su estadía en los Ángeles.
- ¿Qué pasa? – pregunto la rubia al darse cuenta de cómo el cuerpo de Michiru se contraía.
- nada – contesto la violinista con la voz entre cortada.
- estas llorando – afirmo la rubia, bajo el rostro y con su mano en la barbilla de Michiru la obligo a que la viera – no llores, por favor no llores, me parte el alma verte llorar – suplico la rubia, limpio con sus labios las lagrimas de su amada, depositando suaves besos en sus hermosos ojos.
- de acuerdo – sonrió la joven, aferrándose mas al cuerpo de su viento – sabes Haruka, quiero estar contigo siempre.
- yo siento igual… además señorita, ¿Quién le dijo a usted que después de aceptar se iba a librar de mi?
- jajaja, mas te vale que se asi.
- asi será, porque… - ya no pudo continuar, el ruido de su estomago reclamando alimento no la dejo continuar.
- jajaja, creo que será mejor que bajemos, jajaja, para que comas algo – dijo la violinista entre risas, sin duda ese momento no tenia precio, Haruka se había sonrojado y se veía bastante tierna.
- mou, esta bien, pero deja de reírte – pedia la rubia fingiendo molestia.
- claro, claro, anda te espero a bajo, báñate – dijo la ojiazul como si nada, Haruka sonrió imaginando que asi seria en un futuro.
- claro, dame veinte minutos y estoy contigo – afirmo la rubia, una sonrisa se formo en su rostro, su novia había olvidado que tria puesta su pijama y asi se disponía a bajar, se veía muy sexy de esa manera no cavia duda, la dejaría bajar asi, no la sacaría de su error, seria una pequeña venganza por reírse tanto de ella.
- bien, apresúrate ¿si?
- si.
Haruka se metió al cuarto de baño y Michiru bajo a la cocina con una sonrisa en sus labios, sin duda ese seria un día que jamás olvidaría, ahora sentía que sabia mas de Haruka, se sentía mas cerca de ella, después de esa confesión, le dolía lo mucho que había sufrido, además sentía celos de esa chica que había lastimado a su rubia, ella había sido la primera persona en la vida de Haruka y eso la había molestado, pero no se lo demostró a su viento.
Una vez en la cocina, se encontró con Shizuru y Natsuki, instintivamente se sonrojo pensando que tal vez habían pasado la noche juntas.
- ara buenas tardes Michiru – saludo la castaña, una sonrisa maliciosa se formo en su rostro al ver la forma en la que estaba vestida su prima política.
- buenas tardes, Kai… Shizuru, hola Kuga – saludo cortésmente la violinista.
- ho-hola Ka-Kaioh – tartamudeo la peliazul, ella también se había sonrojado y no podía dejar de pensar en que la violinista y el rubio habían pasado la noche juntos.
- ¿y Haruka? – pregunto la castaña divertida con la situación.
- en un momento baja, esta tomando un baño.
- ya veo, el almuerzo ya esta listo
- …
- ara, ¿pasa algo Michiru?
- es que yo quería preparar algo para Haruka – dijo un poco triste la ojiazul, de pronto sintió como unos brazos rodeaban su cintura por la espalda, no se asusto sabia perfectamente quien era.
- no te preocupes por eso, puedes prepararme lo que quiera para la comida – dijo la rubia muy cerca de su oído, logrando un ligero sonrojo en la chica y un rojo tomate en Natsuki. - ¿Qué te sucede Kuga? – pregunto la rubia al notar el sonrojo violento de la peliazul.
- na-na-nada.
- ara, será que mi Natsuki esta pensando cosas pervertidas.
- ¡Shi-Shizuru! – su sonrojo aumento, Michiru también se sonrojo mas, Haruka ni se inmuto.
- pero es lo que se pensaría al ver que Michiru trae la pijama de mi primo – dijo Shizuru con un tono juguetón, fue hasta ese momento que Michiru fue consiente de su vestimenta.
- ¡no es lo que parece! – grito, quería salir corriendo y cambiarse pero el agarre de Haruka se lo impedía.
- no es lo que piensas Kuga – hablo la rubia calmadamente – Michiru vino por la mañana y solo estábamos durmiendo, en todo caso porque no le preguntas a tu novia, estoy seguro que ella tiene algo que ver.
- ara, pero que cosas dices primo, Natsuki, Haruka tiene razón no es lo que estas pensando.
- claro – no hacia falta que Shizuru interviniera, con el solo hecho de que la rubia dijera que su novia estaba involucrada le basto.
- no tienes porque preocuparte, no paso nada – le dijo la rubia a su novia.
- uhm
- bien, entonces aclarado todo, almorcemos – propuso la castaña, almorzarían en el comedor de la cocina, era mas pequeño y asi podrían hablar mas fácilmente, le dio una seña a Paty y esta se puso a servir los platos.
El almuerzo transcurrió sin percances, todas se reían por los sonrojos que lograba sacarle Shizuru a Natsuki, sin duda eso era la actividad favorita de la castaña, todo era perfecto, se sentía como una familia, Natsuki lejos de sentirse incomoda o fuera del lugar se sentía bastante cómoda, con la compañía y la conversación, pensaba que eso solo le ocurría cuando estaba con Mai, su única amiga, pero ahora descubría que también el mansión Tenoh podía sentir eso.
Michiru también se sentía bastante cómoda, comparados con los almuerzos en los que siempre estaba sola en ese enorme comedor o cuando los compartía con sus padres nunca le hablaban o le preguntaban sobre su día o bien como había estado el tiempo que ellos no estaban con ella, sin duda se sentía feliz, quería que siempre fuera asi, podía reír sin preocuparse de que su padre le llamara la atención, podía hablar de todo sin preocuparse de que la miraran extraño, sin duda su vida había dado un giro, Haruka le había cambiado la vida, la había a ella, estaba almorzando con pijama y descalza, eso en su casa no era permitido, pero en la mansión Tenoh parecía como si eso fuera lo típico de cada día, además de que estaban comiendo en la cocina no en el comedor como debía ser, sin duda con la llegada de la rubia todos estaba cambiando.
Shizuru también sentía que su vida había cambiado a raíz de que su prima llegara y se metiera en su vida, ahora ya no se preocupaba tanto en ocultar sus emociones, había aprendido a que no tenia nada de malo estar en pijama todo el día los días que no tuvieran labores, ella nunca almorzaría en la cocina y ahora lo hacia muy a menudo, Haruka había llegado a cambiar la vida de todos a su alrededor, porque también sentía que había un cambio en su Natsuki y no lo decía solo porque se atrevió a cantarle una canción, sino porque en verdad se veía que estaba un poco mas abierta para con ella.
El almuerzo concluyo bien y ahora estaban en la sala tomando un poco de café, (té para Shizuru), platicaban de cosas como la escuela o sus planes para ese día, Haruka tenia algo que decirles a su prima y a su novia pero no se decidía a hacerlo, sabia que era importante y tenia que armarse de valor para decirlo, respiro profundo y hablo…
- Shizuru, Natsuki, tengo algo que pedirles.
- ara, ¿de que se trata Haruka?
- si Tenoh habla.
- disculpen, pero me gustaría que mantuvieran su relación en secreto – sin duda la noticia les cayo como bomba, Shizuru no esperaba que su prima le pidiera eso, Michiru también estaba muy asombrada por la petición de su novia, Natsuki no le dio importancia.
- Haruka, ¿Por qué me pides eso? – cuestiono la castaña
- Shizuru, entiende tenemos… - pero ya no pudo continuar Natsuki la interrumpió.
- esta bien – la cara de todas las presentes fue de sorpresa y desconcierto, ninguna daba crédito a lo que habían escuchado – no tenia la intención de divulgar a nadie mi relación.
- ¿querías mantenerla en secreto Natsuki? – pregunto la castaña incrédula.
- si, Shizuru no tenemos porque decir que estamos juntas.
- te avergüenzas – aseguro la castaña.
-¿Qué? No, no Shizuru, no pienses eso.
- ¿entonces por que quieres mantener nuestra relación en secreto?
- ¡porque no tengo que darle explicaciones a nadie de con quien salgo y con quien no!
- no quieres que sepan que sales conmigo.
- no.
- no quieres que sepan que sales con una mujer.
- ¡no es eso! ¡Simplemente no quiero que nadie sepa de nuestra relación, no quiero que me hagan preguntas innecesarias o que nos vean mal Shizuru!
- a mi no me importa nada de eso Natsuki, si tu estas conmigo, no me importa que me miren mal, que me pregunten, no me importa nada si estas conmigo.
- pero a mi si, Shizuru entiende.
-si, si entiendo Natsuki.
- me alegra…
- entiendo que no estas lista para una relación asi, con permiso.
- no, no, no, ¡espera!
- necesito estar sola Natsuki, déjame si.
- todo esto es tu culpa – arremetió la peliazul en contra del rubio
- no culpes a Haruka de esto, admite tu responsabilidad, Haruka quería que ocultáramos nuestra relación porque quería hablar con mi padre primero, pero gracias a eso me di cuenta de que tu no estas lista para esto.
- no digas eso Shizuru, sabes perfectamente que te amo.
- si lose, pero aun asi no estas dispuesta a admitir nuestra relación en publico.
- Shizuru, ¿enserio vamos a pelear por esto?
- no, no Natsuki no vamos a pelear por esto…
- que bueno pensé que…
- no vamos a pelear por esto porque yo me voy a mi habitación.
Dicho esto la castaña se marcho, Natsuki quiso detenerla pero Haruka la intercepto antes de que siquiera pudiera tomar el brazo de la ojirubi, la rubia no estaba dispuesta a permitir que la ojiverde lastimara a su prima, eso era algo que no iba a permitir, además sabia a la perfección que entre mas trabajo le costara a Natsuki estar con Shizuru mas la iba a valorar, "las cosas que mas trabajo nos cuestan conseguir son las que mas valoramos", pensaba ella, asi que no se lo pondría fácil a la peliazul.
- suéltame Tenoh, tengo que hablar con ella.
- si hablas ahora con ella, volverán a pelear, será mejor que esperes.
- no, no quiero esperar, hablare ahora con ella, te guste o no.
- no lo harás, asi que será mejor que te vayas, te dije que no quería que la lastimaras.
- Haruka no creo que eso…
- por favor Michiru, se lo que hago. Ahora Kuga, sal de mi casa.
La peliazul muy a su pesar salió de la casa, no quería mas problemas, además era verdad, la rubia le había advertido de no lastimar a la castaña y en la primera oportunidad que se le presentaba iba y la lastimaba, sin duda se notaba que no tenia experiencia para esto, "Mai tiene razón pensó la peliazul, soy una bruta para esto, todavía no llevamos ni un día de ser pareja y ya metí la pata". Pero de una cosas si esta segura y era de que no se iría sin arreglar antes las cosas con su castaña, además la rubia le había dicho que saliera de la casa mas no de la propiedad, es ahora cuando agradece que Shizuru sea tan bromista, ayer por la noche mientras conversaban en la entrada la castaña le había señalado cual era su habitación, según ella por si un día se quedaba afuera de su casa o bien si no quería dormir sola en su cama podía ir y quedarse con ella, sin duda su novia era alguien… exótico pensaba ella.
Dentro de la casa la chica de cabellera aguamarina aun continuaba sentada en el mismo lugar, no quería mover un musculo pensando en que tal vez Haruka estuviera molesta por lo que acababa de pasar con su prima y su novia, sin duda Natsuki era alguien demasiado insegura de si misma, pensaba en que si algo asi pasara con su viento lo sabrían arreglar, no cometerían los mismos errores que Shizuru y Natsuki, de pronto sus pensamientos dieron un giro, era verdad, aun había algo de lo que hablar con Haruka pero no sabia si era un buen momento, tenían que hablar acerca de ellas, sus padres aun no sabían nada y de antemano sabia que su padre se alegraría pero al saber que Haruka era una mujer no sabia que postura tomaría el, además tampoco sabia cual era la opinión del padre de Haruka con respecto a sus gusto, sin duda era un tema muy delicado y que tenían que hablarlo cuanto antes, de pronto sintió como una cálida mano acariciaba su mejilla sacándola de sus pensamientos.
- ¿Qué pasa mi hermosa sirena, te afecto lo que paso?
- no, no es eso.
- entonces ¿Qué es?
- ¿no estas molesto verdad?
- eso es lo que te preocupa, jajaja, no, no lo estoy.
- pero corriste a Kuga, pensé que estabas molesto.
- amor, le dije que saliera de la casa, dime ¿has escuchado el ruido del motor de su motocicleta?
- no.
- ahí esta, ella no se ha ido, debe estar tramando algo para hablar con Shizuru, eso es bueno.
- ya veo, entonces todo esto era un plan tuyo.
- lo de sacarla de la casa si, de que se pelearan no. Pero eso no es lo que te preocupa, anda ¿Qué te pasa?
- nosotros también tenemos que hablar con nuestros padres.
- asi que eso era, tranquila, hablare con mi padre el lunes, no tienes nada de que preocuparte.
- pero ¿y si te prohíbe estar conmigo? ¿y si te regresa a los Ángeles? Yo no se que aria si te pierdo.
- ei, ei, te estas adelantando mucho, estoy seguro que mi padre me apoyara, el solo quiere que sea feliz, y adivina que, tu eres mi felicidad, no me vas perder, aun en el caso de que mi padre no lo aceptara no te dejaría, tu eres mi vida ahora, en todo caso el que debería estar preocupado debería ser yo, por tener que hablar con tu padre.
- estoy segura que mi padre te aceptara.
- si lose, porque piensa que soy algo que no soy.
- Haruka yo no voy a permitir que me separen de ti, aun si mi padre no te acepta no me importa.
- tranquila, dejemos eso para después, de acuerdo, ya nos ocuparemos de eso llegado el momento. Ahora ¿Qué te parece si vamos a ver una película a mi habitación?
- … esta bien, pero ¿y Kuga?
- ella estará bien, ¿vamos?
- uhm.
Dicho esto último se dirigieron a la habitación de la rubia, mientras tanto Natsuki había estado buscando pequeñas piedritas para arrojar hacia la ventana de Shizuru y lograr que esta saliera para asi poder hablar. Lo había estado haciendo desde hacia dos minutos y ni señales de la castaña, cuando arrojo la ultima Shizuru decidió echar un vistazo solo para cerciorarse de que era su Natsuki la que estaba haciendo ese ruido, se acerco a la ventana, la vio y después se quito de ahí y regreso a su cama, no es que no quisiera hablar con ella, pero estaba aun molesta y sabia que si hablan acabarían mas mal.
- ¡ha, mou! Esta bien tu lo quisiste Shizuru, hablaras conmigo si o si.
Asiendo alarde de agilidad Natsuki había comenzado a trepar por el árbol que se encontraba justo enfrente de la venta de su novia, tenia que llegar a la habitación de la castaña, no se iría de ahí sin hablar con ella, aunque le costra un par de huesos rotos, eso como mínimo, porque si caía por lo menos se rompería la cabeza y adiós Shizuru y con la suerte que traía ese día lo mejor era sujetarse bien y no hacer nada estúpido. Cuando se encontraba en la rama que la llevaría al balcón de su amada o bien directo al suelo comenzó a llamarla.
- ¡Shizuru, Shizuru! ¡Oi! ¡Shizuru!
La castaña al escuchar la voz de su Natsuki mas cerca pensó que tal vez se había escabullido de nuevo a la casa, pero cuando salió al corredor y no vio nada se desconcertó, volvió dentro de su habitación y la volvió a escuchar, pero esta vez mas cerca.
- ¡Shizuru! ¡Oi! ¡Shizuru!
La castaña escuchaba la voz de su Natsuki muy cerca pero cierto era que dentro de la casa no se encontraba y cuando se acerco a la venta para ver si la llamaba desde abajo más fue su desconcierto al no verla. Lastima para Natsuki que ella si vio a Shizuru desde el árbol y al querer llamarla estuvo a punto de caerse asi que tuvo que usar toda su fuerza para sujetarse y no caer, ahora si iba a ir por todas, saltaría de la rama del árbol al balcón de su castaña, ya estaba decidida tenia que hablar con ella si o si.
Se acerco lo mas posible al balcón desde el árbol y dio un salto, el cual la hubiera llevado hasta el balcón si ella tuviera mas fuerza en las piernas, maldita Mai hasta ahora se lamentaba el no haberle echo caso a su amiga y tomar la clase de educación física como todos los demás, ella decía que era una perdida de tiempo y hela aquí colgada de la baranda del balcón de su amada apunto de romperse la cabeza por sus estupideces y lo peor de todo es que moriría sin antes poder ver el hermoso rostro de su amada Shizuru, con toda esta frustración enzima comenzó a llamar a su amor a todo lo que daban sus pulmones.
Shizuru! SHIZURU! SHIZURU! SHIZURU!
La castaña al escuchar aun mas cerca y desesperada la voz de su amada volvió a acercarse a la ventana pero esta ves la abrió y volvió a escuchar la voz de su amada.
¡Abre, si me llego a caer pesara sobre tu conciencia! Shizuru!
Fue en ese monto que la castaña se acerco mas a la baranda y pudo a preciar a su amada colgando de esta, Shizuru acostumbra siempre a conservar la calma se apresuro a tomar las manos de su amada cachorra y con todas sus fuerzas la ayudo a subir, una vez que esta estuvo a salvo la castaña la abrazo tan fuerte que Natsuki sin tío que le faltaba el aire pero no le importaba estaba con ella, de pronto sin tío el frio que dejaba la ausencia del cuerpo de su castaña junto al de ella seguido de un sonido sordo.
SPLAF!
Lo siguiente que sintió fue un escozor en su mejilla derecha y a tino a bien llevarse una mano a ese lugar sintiéndolo caliente al contacto con su mano fría, si Shizuru le había dado una bofetada y bien merecida que se la tenia como se ponía a subirse a un árbol para saltar hasta su balcón y verla, porque no era una persona normar y le mandaba un mensaje de texto al móvil, a pero no Natsuki Kuga no podía pensar en esto, de pronto un sollozo la saco de su monologo interno.
"Genial ahora la hice la llorar, bien Kuga vas muy bien sigue asi y su primo se encargara de que nunca te le vuelvas a acercar". – no podía pensar en otra cosa que no fuera el llanto de su amada, asi que con todo el valor que le quedaba se acerco a ella y le puso una mano el hombro y la llamo.- oi Shizuru lo siento yo no…
Pero la castaña no la dejo continuar.- nunca, nunca vuelvas a hacer eso otra vez ¿entiendes?- decía la castaña entre lagrimas.- si te pierdo… si te llego a perder no lo soportaría, entiende Natsuki, por favor entiende tu eres mi vida.- La castaña no podía mas sus lagrimas luchaban por salir y ella ya no tenia la fuerza para contenerlas, asi que se llevo las dos manos su rostro cubriéndolo y comenzando a llorar.
La peli-azul al ver esto se sintió el ser mas vil que había pisado la tierra como era posible que no llevaban ni 24hrs de ser pareja y ya habían tenido su primera pelea y para colmo la había hecho llorar, no sabia que hacer en una situación asi estaba completamente perdida, definitivamente tenia mucho que aprender ¿y se iba y la dejaba? Estaba claro que la castaña estaba molesta pero ¿huir de nuevo? "no Kuga enfrenta las consecuencias de tus actos" pensó la peli-azul después de todo se lo dejaba asi el primo de la castaña le daría caza cual rata y no descansaría hasta hacerle pagar cada una de las lagrimas de la castaña.
Asi que citando al rubio "deja que tu corazón te guie" dejo que su instinto le dijera que era lo que tenia que hacer…
se acerco lentamente a la castaña y la rodeo con sus brazos le partía el alma verla llorar y mas sabiendo que era por su causa, asi que solo la atrajo asi a si la abrazo, Shizuru al sentir esto se acomodo en los brazos de su amada, por un momento pensó que la dejaría ahí y se iría pero no fue asi y eso le alegraba el movimiento de su amada la saco de sus pensamientos parecía que le quería decir algo.- Shizuru perdóname, vez le dije a Tenoh que soy un total desastre para esto, sabia que te lastimaría y mira ya lo hice, te hice llorar aun cuando lo único que quería era arreglar las cosas, no sirvo para esto Shizuru, no se que fue lo que viste en mi, pero creo que te equivocaste, no creo ser la persona que te merece y esto no quiere decir que no te ame claro que lo hago, solo que a mi esto no se me da soy una bestia, asi que creo que…
Pero la castaña no la dejo continuar como era posible que pensara toda esa sarta de tonterías sobre ella, asi que la única forma que encontró para hacerla callar fue besándola, "Natsuki tonta como puedes pensar que no eres digna de mi si soy yo la que da gracias a las dioses de que me aceptaras con todos lo defectos que tengo, tienes que tener mas confianza en ti misma". Cuando se separaron del beso fue la castaña la que comenzó a hablar.- Natsuki tonta me quieres decir ¿como es que llegaste a semejante conclusión?... yo te amo tal cual eres, si es verdad que peleamos y es verdad que llore, pero eso en una relación van de la mano mi Natsuki, sin sufrimiento no hay amor y si tengo que pasar por esto para estar contigo lo acepto pero…
No digas tonterías! Como podría yo aceptar que sufras por estar conmigo, no quiero eso Shiz yo… yo no soportaría verte sufrir por estar a mi lado, eso no…
No cabe duda que eres una tonta.- dijo una voz desde la puerta, a la cual Shizuru y Natsuki conocían muy bien.- lo que Shizuru quiere decir es que no le importa derramar lagrimas si tu estas a su lado, ¿entiendes? Lo que ella siente por ti es tan fuerte que no le importa sufrir con tal de estar contigo, de ti depende que ella ya no sufra…
¿Cómo? Dime como hago para ya no hacerla sufrir.- pregunto Kuga
Fácil aprende a quererla, aprende a tratarla, a convivir con ella, todo se trata de aprender Kuga, nadie nace enseñado y si a ti te cuesta expresar tus sentimientos y no sabes como tratarla, no es algo que no puedes aprender, con el paso del tiempo esto te resultara una tontería créeme.
Solo tengo que ¿aprender?
Asi es Natsuki solo eso.- dijo la casta un poco mas tranquila es una suerte que su primo siempre aparezca cuando mas lo necesita.
¿Me enseñarías Shizuru?.- cuestiono la peli-azul
Claro que si! Siempre este para ti cuando me necesites Natsuki, soy tu novia asi que no dudes en acercarte a mi cuando algo te moleste ¿de acuerdo?
Uhm esta bien Shizuru asi lo are, ahora solo contéstame algo… ¿me perdonas?
Si. Claro que si tontita, no paso nada ¿de acuerdo? Ahora lo único que quiero es estar contigo lo que resta del día
Uhm a mi también me gustaría.- contesto la peli-azul
Después de su intervención Haruka regreso a su cuarto junto a su novia, ni siquiera se despido de su prima no tenia caso ahora lo que necesitaban esas dos era estar a solas y conversar sobre sus actos, sin duda Kuga era la persona indicada para su prima y viceversa eran tal para cual, por eso cuando escucho el primer grito de Kuga le dijo a Michiru que la esperar que saldría por un momento, espero justo en la puerta de Shizuru viendo como se desarrollaban las cosas no quería intervenir porque pensó que lo sabrían manejar pero la ver el rostro de Kuga y ver en el dolor pensó lo peor y estaba seguro que no se había equivocado Kuga iba a terminar con Shizuru y eso no lo podía permitir es por eso que decidió intervenir y darle fin a es asunto después de todo el había sido quien propicio todo en un principio aunque pensó que Natsuki seria mas inteligente y sabría manejar el asunto, que equivocado estaba tendría que ser mas cauteloso con ellas o terminaría lastimando a Shizuru sin querer, asi que tendría que ponerle mas atención a Kuga.
Ahora ya estaba en la puerta de su habitación y tendría que explicarle a su novia porque se había ido sin darle ninguna explicación, solo que el confiaba ciegamente en que Michiru lo entendería. Abrió la puerta y antes de decir una palabra sintió un peso extra en su cuerpo. Era Michiru quien al verlo entrar en la habitación se había arrojado a sus brazos, Haruka la llevo a la cama y se sentaron para conversar, Haruka le explico a Michiru lo sucedió y ella no lo podía creer como había sido Kuga capaz de hacer algo asi, pero bueno uno a veces hace locuras por amor.
La tarde no tuvo mas contratiempos siguieron viendo películas y descanzando para el gusto de ambas ya que ahora lo único que querían era estar juntas y no alejarse.
Continuara…
perdon por tardar tanto en subir el siguiente cap. pero mi trabajo me impedia continuar con esta historia bueno espero les guste y apartir de ahora subire mas seguido los cap.
