Capítulo 14
No hubo ausentes en la clase dotados al día siguiente por lo que Anko tenía un gran grupo para elegir. "Vamos a ver", dijo Madam, parada junto a ella.
"Ya has visto a Kiba, Emily, Sasuke, y Sakura, así que tienes a Hinata, Naruto, Sara, y Carter para elegir".
Yo no, penso Ino. De alguna manera quería evitar estar con Anko. Quién sabía lo que ella podía revelarle bajo la hipnosis.
Madam, trataba de darle una lección a Anko. "Me gustaría que pases algún tiempo con Carter".
Anko contestó "¿Por qué él?
Ino también estaba interesada en él. Carter era el único del que no sabía nada al respecto. Nunca hablaba, y ella no tenía idea de cuál podría ser su regalo especial.
"Creemos que Carter tiene amnesia", explico Madam. "Fue encontrado hace un mes, por uno de nuestros profesores vagando por las calles. Hemos probado, y el parece muy inteligente, pero no habla o se comunica de cualquier otra manera. No sabemos nada de él".
"¿Por qué esta en la clase de dotados?", preguntó Anko.
"Pensamos que Carter podría beneficiarse de estar rodeado por otros jóvenes, especiales", dijo la Madam.
Anko no se veía terriblemente intrigada pero tenía una pregunta. "Si no se comunica, ¿cómo sabe su nombre?"
"No", dijo Madam. "Lleva el nombre del lugar donde fue encontrado "Carter Street", en el lado oeste. Creo que realmente podrían beneficiarse de la hipnosis"
"Oh", dijo Anko, pero ella parecía haber perdido el interés y recorrió la habitación con la mirada. "En realidad, me gustaría elegir a Emily". Los ojos de la Madam se estrecharon. "Pero ya has trabajado con Emily", protesto ella.
"Hay más trabajo por hacer", insistió Anko.
"Pero…"
"Tengo el permiso del principal Jackson", Anko le recordó.
"Muy bien", dijo Madam, pero no había ningún entusiasmo en su voz. "¿Emily?"
Emily obedientemente salió de la habitación con Anko. Los ojos de la Madam las siguieron, y la desconfianza se notaba en su cara. Ino se volvió para mirar a Sakura. Ella no tenía que ser adivina para saber que Sakura estaba preguntándose acerca de eso también.
Por último Madam se dio vuelta y se dirigió al resto de la clase.
"En el pasado hemos hablado de la conexión cuerpo – mente. Hoy vamos a recurrir a algunos ejercicios de yoga, que pueden ser útiles para controlar su cuerpo".
Ino estaba satisfecha. Ella esperaba que al encontrarse con su cuerpo no tendría que pensar en lo que estaba pasando dentro de su cabeza. Ella se unió a la clase en el impulso de los escritorio y sillas de distancias que se distanciaban dejando espacio libre para los ejercicios de yoga. Madame tomo aire y lo expulso hacia fuera.
Pero el yoga no era como hacer ese tipo de ejercicios en la clase de gimnasia. Daba un montón de tiempo para pensar. Ino no deseaba pensar.
Mi madre es buena, pensó. Y yo no soy muy amable con ella. ¿Qué me pasa? Si alguna vez vuelvo a mi cuerpo te prometo que lo hare mejor.
Eso estaba muy bien, pero tendría que ser ella misma otra vez antes para que pudiera hacer realidad su promesa. Y ella no tenía idea de cuándo iba a suceder, si alguna vez ocurriría.
¿Dónde estás Hinata? pensó. ¿Por qué no vuelves a recuperar tu cuerpo? Estoy mejorando las cosas para ti. Te ves mucho mejor. He hecho que tus padres te escuchen. Si sigues haciendo lo que estoy haciendo vas a hacer muy importante.
Ella no esperaba ninguna respuesta por lo que no se sorprendió cuando no la obtuvo. ¿Cuál era el problema con la estúpida chica? No, tal vez estúpida no era la palabra correcta. Triste, Hinata era triste.
Hinata deja de sentirte triste. Ella se enojo. Todavía no había respuesta. Ino se dio por vencida y se concentró en su cuerpo. Y tuvo que admitir, cuando la clase había terminado, que estaba más relajada de lo que se había sentido en mucho tiempo.
Tal vez lo demostró porque la Madam se la quedo mirando de una manera extraña. Y cuando sonó la campana, ella gritó: "Hinata, ¿podrías venir por un momento?"
Ino fue a la mesa de la profesora, pero Madam no dijo nada hasta que todos los estudiantes habían abandonado la sala. Entonces ella miró a Ino con tal intensidad, que la hizo sentirse incomoda.
… "¿Sí, Madame?"
La mujer negó con la cabeza. "No, tú no eres Hinata".
Ino tragó con fuerza. "¿No lo soy?"
Madam sonrío. "Tú sabes que no lo eres".
Ino se mordió el labio. ¿Debería argumentar algo? Algo sobre la confianza en la expresión de Madam, le dijo que no tenía sentido. "¿Por qué? ¿Cómo que no soy Hinata?"
"El modo de andar, la manera de hablar, la forma de ver… he tenido mis sospechas desde hace un par de días. ¿Puedes decirme si Hinata está bien?"
"No sé", dijo Ino con honestidad.
"¿Me puedes decir quién eres realmente?"
Ino tragó saliva. "¿Tengo que hacerlo?"
"No voy a forzarte", dijo Madam.
"¿Puedo irme ahora?"
Madam asintió con la cabeza. Pero mientras Ino comenzó a salir de la habitación, la profesora le tocó el hombro, y ella miró hacia atrás.
"Quien quiera que seas… se buena con Hinata, ¿de acuerdo? Hay más en Hinata de lo que parece".
Ino tenía la sensación de que no solo estaba hablando acerca de la capacidad de Hinata para desaparecer.
"Estoy tratando", dijo Ino.
Cuando termino el día escolar, Sakura estaba esperando a la salida de la escuela. "¿Qué deseaba Madam?" "Ella sabe que no soy Hinata", dijo Ino con tristeza.
"Bueno, no puedo culparla. Tú no estás actuando exactamente como Hinata. ¿Sabe quién eres tú realmente?"
Ino la miro. "No, es mejor que no se lo diga"
"Mis labios están sellados", dijo Sakura. "¿Puedes hacerme un favor?"
"¿Qué?"
Sakura se mostró incomoda. "Esto es un poco embarazoso, pero… cuando tiré mis cosas en mi bolsa ayer, se me olvidó algo. Algo bastante importante".
"¿Así es que quieres ir a casa para buscarlo?"
Sakura hizo una mueca. "Lo que pasa es…que no quiero entrar en el departamento si mi madre y sus amigos siguen allí. A veces eso continúa por días. Si mi madre me ve, ella podría comenzar a llorar, y va a sentirse muy mal".
"¿Quieres que lo consiga por ti?"
"¿Lo harías?" Sakura preguntó con ansiedad.
Ino se encogió de hombros. Ella no tenía ninguna otra cosa por hacer.
Cuando llegaron a la puerta del departamento de Sakura, se oía música y las voces en su interior. Ino vaciló. "¿Qué voy a decirle a tú madre?"
"Solo tienes que decir que estas buscando algo para mí".
"Pero ella querrá saber quién soy. Y ella querrá saber por qué no lo estas buscando tú misma. ¿Qué se supone que le voy a decir?".
Sakura se quedó en silencio. Después de un momento, dijo, "Tal vez podrías hacerte invisible".
Ino puso los ojos en blanco. "Sakura sabes que Hinata no puede controlar eso".
"Pero tú no eres Hinata", respondió Sakura.
"¿Y qué?"
"Tú eres mucho más fuerte que ella. Apuesto a que si quieres ser invisible, podrás hacer que suceda".
Ino no se lo tragó. "Desaparecer es el ‗don', de Hinata, no el mío".
"Pero tú tienes el control del cuerpo de Hinata", dijo Sakura. "Tal vez tú puedas controlar ese don." Ino todavía tenía dudas. "¿Qué es lo que se supone tengo que recoger para ti, de todos modos?"
Sakura le dio una sonrisa avergonzada. "Esta es la parte vergonzosa. Es un oso de peluche"
Ino la miró con incredulidad. Entonces se echó a reír. "¿Ves? Sabía que no eras tan dura"
A continuación Sakura se reía también. "Si, está bien, sé que es ridículo, pero yo siempre eh dormido con él. No se lo digas a nadie, ¿de acuerdo? Esto sería muy malo para mi reputación".
"No es una broma". Ino se río. "La delincuente juvenil se acuesta con su pistola, y su oso de peluche".
Las dos se reían tan fuerte en ese momento que no podían parar. Y debido a eso de pronto se oyó una voz desde el interior del departamento. "¿Hay alguien ahí afuera?"
Entonces oyeron pasos que se acercaban a la puerta.
Sakura se congeló. "Es mi madre"
"Ocúltate", susurró Ino.
Sakura corrió hacia las escaleras. Ino cerró sus ojos y se concentró tan fuerte como pudo. Ayúdame Hinata, ayúdame a desaparecer. Ella trato de imaginarse así misma desapareciendo.
Oyó la puerta abierta y sabia que alguien estaba allí de pie, frente a ella. De mala gana, poco a poco ella abrió los ojos.
La madre de Sakura se quedó perpleja. Ella miró a ambos lados del pasillo, y luego se encogió de hombros.
¡Lo hice! Ino pensó alegremente. Rebaso a la madre de Sakura en el apartamento, tratando de evitar chocarse con la gente. No tenía ni idea de cuánto tiempo podía aferrarse a la invisibilidad, por lo que se traslado rápidamente a la habitación de Sakura. El oso de peluche estaba en la cama.
De nuevo en el pasillo, encontró el hueco de la escalera.
Sakura no miro en su dirección, así que pensó que aún debía de estar invisible. Ella cerró los ojos. Quiero ser visible, quiero volver. Hinata lo había logrado, y ya podía ser visible. "¡Lo lograste!" Ino abrió los ojos para ver a Sakura con la boca abierta de admiración. Metió el oso de peluche en los brazos de Sakura. "Vamos salgamos de aquí"
Una vez que estaban en frente de Torres Brookside, Ino hablo con Sakura. "Vas a tener que hacer algo al respecto, ya lo sabes".
"¿Sobre qué?"
"Tú madre, como vives, todo eso".
"Tú no puedes decirle a nadie Ino. Esto es aún más importante que el oso de peluche. ¿Sabes tú, lo que pasaría si la gente se enterara de mi madre?".
Ino lo podía adivinar. "Ellos te llevarían lejos de ella y te pondrían bajo guardia tutelar".
Sakura asintió con la cabeza.
"Tiene que haber alguien que te pueda ayudar", dijo Ino. "¿Qué pasa con Madam, me da la sensación de que realmente se preocupa por nosotros?" "Quiero decir acerca de ti y de los chicos". No podía creer que había dicho ‗nosotros', como si se fuera uno de ellos.
Sakura negó con la cabeza. "No puedo correr riesgos. Ella puede sentir que tiene que decirle a las autoridades". Ella sacudió la cabeza con tristeza. "¿No es esto raro? Tú Ino Beeson, eres la única que sabe sobre mi vida y realmente puedo confiar en ti".
"Sí, creo que es bastante raro también", contestó Ino. "Tú eres la única que conoce mis secretos también. Y tengo un favor que pedirte. ¿Dime por favor que no vas a tratar de leerme la mente sin pedirme permiso primero?"
"Está bien", dijo Sakura.
"Gracias".
Después de un momento Sakura dijo: "Ahora dime algo. ¿Somos amigas?"
"Yo, no iría tan lejos", dijo Ino. "Pero… no somos enemigas".
Sakura asintió con la cabeza. "Si ya se, lo que quieres decir".
Ino se alegró de que Sakura hubiera entendido. Ella no podía imaginarse a si misma saliendo con Sakura Haruno.
Pero por otro lado, podría ser Hinata Hyuga durante mucho tiempo, mucho tiempo. Y teniendo en cuenta la impopularidad general de Hinata, vio la necesidad de conseguir todos los amigos que pudiera.
El último por hoy!
