Este capítulo iba con el anterior, pero digamos que lo corte un poco nada mas xp…
Para Spike, llegar vivo al fin de semana era un logro sin lugar a dudas, a pesar de tener que estar escondiéndose para ver a Rarity, en este punto ya se le había hecho raro que la modista no haya preguntado nada de Apple Bloom o si salía con alguien más, cada vez que estaban juntos se la pasaban hablando de todo lo que ella había estado haciendo y de hecho, en algunas ocasiones Spike notaba que Rarity evitaba a toda costa hacer preguntas explicitas respecto a lo que hacía Spike, como si no quisiera enterarse.
Lo cual sin embargo, a estas alturas, ya empezaba a tranquilizar a Spike, pues todos los días que pasaron le hicieron "volver" a enamorarse de Rarity de forma inevitable, aunque seguía viéndose con Apple Bloom, estaba seguro de que la pelirroja había empezado a notar que Spike cada vez se sentía menos cómodo y distante con ella.
Por lo que ese viernes seria decisivo, ya se había comprometido con Apple Bloom a salir el domingo, pero sabía que lo mejor sería hablar con ella antes para cancelarle, y aunque Scootaloo había estado más atenta a lo que hacía Spike que a lo que sucedía entre él y su amiga, lo mejor era que evitara hablar con la pelirroja frente a ella.
Los recesos ya no habían sido tan divertidos junto a la granjera como antes, seguía pasando un rato agradable, pero empezaba a denotar la diferencia entre la amistad y algo más. Ya no hacia cumplidos a la chica, y evitaba el contacto a toda costa. Era algo fácil de notar por parte de ella, por lo que decidió decirle las cosas a Apple Bloom ese viernes, durante ese último receso le pidió que lo esperara al terminar el día.
Mientras esperaba el final de las clases tuvo un pequeño espacio entre clases para hablar con Button de lo que planeaba decirle a Apple Bloom.
—Supongo que entonces le dirás la verdad. —pregunto intrigado su amigo cuando Spike le termino de contar sin muchos detalles.
— ¿De qué hablas?
—Pues no esperaras que lo acepte así como así ¿no? es obvio que ha notado algo raro, querrá una verdadera razón.
—Hum… Si tienes razón… pero decirle la verdad —dudaba Spike mientras miraba al techo imaginando la situación. — sí, supongo que es la única alternativa.
Spike evaluó la posibilidad de decirle toda la verdad a Apple Bloom, pero pensó que lo mejor sería solo decirle que aun sentía algo por Rarity y lo de ellos no funcionaria. Aquella idea le pareció sencilla ahora que se sentía tan seguro de lo que sucedía con la modista, pero se dio cuenta que decirle eso a la pelirroja no sería tan sencillo. Aún tenía cierta debilidad por ese aspecto tan tierno que podía tener la pequeña granjera.
—
Cuando el día termino, Apple Bloom le pidió a Spike que la esperara en el salón, y se fue rápidamente con sus amigas a la salida, ya les había dicho sobre todo lo sucedido con Spike. Y la petición que le había hecho para hablar al final de las clases.
—Creo que algo malo sucederá. —decía Apple Bloom bastante nerviosa. —Esta semana ha estado muy extraño, desde el lunes… desde que hablo con Rarity aquel día.
Scootaloo tenía una cara de enojo muy explícita pero parecía más que nada preocupada por su amiga, mientras que SweetieBelle también se veía muy nerviosa, pero por el hecho de que ella tenía una idea más clara de lo que sucedía con Spike.
—Ese tonto de Spike, lo más seguro es que se haya vuelto a fijar en Rarity… si es que en algún momento para empezar le dejo de gustar…
— ¿A qué te refieres? —pregunto Apple Bloom confundida ante el comentario de su amiga deportista.
Scootaloo evaluó bien si era buena idea decirle sus suposiciones en ese momento a la pelirroja, miro a SweetieBelle en busca de consejo y su cara de clara preocupación dejo en claro que no era una buena idea.
—No… a nada, tal vez ese día Rarity le dijo algo. De cualquier modo no podemos estar seguras de nada.
Apple Bloom se puso pensativa, SweetieBelle temió que al sospechar de Rarity le hicieran alguna pregunta, por lo que sugirió en seguida:
—Sera mejor que le recuerdes que se comprometió contigo el domingo, no te puede cancelar eso.
El comentario de la ojiverde distrajo la atención de las dos amigas enseguida, era cierto, Spike ya había asegurado ir con Apple Bloom a la feria, debía cumplir su palabra.
—Pues espero que no sea eso justo lo que quiera decirte ahorita. —respondió Scootaloo con mucho escepticismo y cruzándose de brazos.
Apple Bloom se puso pensativa, ya habían pasado varios minutos y lo mejor sería que volviera al salón a ver a Spike.
—Tengo que regresar, supongo que tendré que manejar las cosas yo sola. —Apple Bloom torció la boca mientras se encaminaba al salón. —Les avisare cualquier cosa.
La chica hizo un gesto de despedida dejando a sus dos amigas, por un momento Scootaloo pensó en esperarla, pero ante el comentario de la pelirroja decidió irse, mientras que SweetieBelle se alegró de haber salido "limpia" de nuevo y se fue con alegría a su hogar.
Spike se comenzaba a desesperar cuando Apple Bloom entro al salón, tenía un claro rostro de nerviosismo que enseguida contagio a Spike. Camino hacia el sin mirarlo hasta que se encontraban muy cerca y se sentó en la paleta de la banca más cercana al chico.
—Hola Spike, perdón por la tardanza. —el tono de la pelirroja era de disculpa, pero parecía más bien que la acaban de regañar y Spike aún no decía nada. — ¿Querías decirme algo?
—Si Apple Bloom… —Spike comenzó a pensar en la mejor manera de decir aquello, pero por alguna extraña razón no se sentía completamente seguro de querer decir realmente la verdad, aun con la seguridad que tenía ahora sobre lo que sentía por Rarity. —Escucha… sé que esta semana no hemos pasado tanto tiempo juntos como antes…
Apple Bloom dio un gran suspiro y bajo la mirada. Spike se quedó callado en cuanto lo noto.
—Es por Rarity ¿verdad?
Spike se quedó helado, después de todo no había sido tan discreto. Enseguida el nerviosismo y un enorme sentimiento de alarma se apoderaron de él. Su boca se abrió pero ningún ruido salió de ella, no tuvo la menor idea de que contestar.
—…Lo entiendo… yo no soy tan bonita… —unas pocas lagrimas empezaron a salir de los ojos de Apple Bloom — o tan talentosa… pero Spike, enserio te quiero.
Aquel rostro volvió a surtir efecto en el chico enseguida, esa apariencia tan frágil de Apple Bloom, pidiendo que se hiciera cargo de ella. No podía seguir con eso.
—No Apple Bloom, claro que no… Rarity… yo…
Spike se dio cuenta que no tenía mucho sentido mentir más y se detuvo, Apple Bloom lo miro y se acercó a él.
—Aun iras conmigo a la feria ¿verdad? —Apple Bloom no lo miraba, tenía la cabeza baja y se movía con delicadeza, Spike estaba paralizado, no sabía que decir, la chica se fue acercando cada vez más hasta que lo rodeo con sus brazos, sin mirarlo susurro entre suspiros. —aún podemos pasarla bien ¿no?
Spike no podía resistirse, no quería, sitio como algunas de las lágrimas humedecían su hombro y cedió de nuevo.
—Claro que sí, jamás te dejaría plantada.
Spike la sostuvo unos segundos pero el abrazo se rompió pronto, y enseguida Apple Bloom comenzó a recuperarse.
—Spike… sé que lo que has sentido por Rarity tiene mucho tiempo pero… estoy segura de que tú y yo la pasamos siempre muy bien y….
Spike la contemplo por unos momentos, tal vez Apple Bloom había acertado en que Spike se había distanciado por Rarity, pero era obvio que no podía saber lo que Rarity le había dicho. La pelirroja sin embargo pareció estar satisfecha con el silencio de él y poco a poco fue tranquilizándose. Después de unos instantes le dijo que hablarían luego, Spike solo le respondió que se verían el domingo. Pero sabía que tenía que acabar con eso antes de que en serio Apple Bloom saliera lastimada. Aunque por su reacción de hoy Spike guardo la esperanza de que pasara lo que pasara, ellos podían seguir siendo amigos.
Rarity pasó aquella semana lidiando con la posibilidad de encontrarse con Fancy Pants en la fiesta de ese sábado más que nada. Aunque Trenderhoof no le había asegurado nada, la simple posibilidad había hecho que sus preparativos para la fiesta fueran extremos.
Desde ese mismo lunes había comenzado a trabajar en vestidos para todas sus amigas, aunque solamente hacia arreglos a algunos que las chicas ya habían comprado, trataba de ponerle el toque personal de cada una, esto, aunado a los deberes diarios de la escuela, había provocado que se viera bastante atareada. Lo cual hizo que la presencia de Spike nuevamente en su día a día se sintiera más apreciada. Rarity sentía que las cosas en su vida estaban comenzando a tomar un orden que realmente le agradaba.
Si tenía éxito en la fiesta, aun con la decepcionante actitud de Trenderhoof, podía estar a solo unos pasos de lograr sus sueños. Mientras que en lo que respecta a sus sentimientos. Comenzaba a darse cuenta de lo agradable que era realmente valorar a alguien que siempre la había apreciado por lo que era.
Mientras pensaba todo eso se despedía de sus amigas para tomar rumbo a su casa, lo mejor sería preparar todo desde ese mismo día para la fiesta del día siguiente.
Había ido de compras a la hora de la salida con Fluttershy y Pinkie, pero no tardaron mucho en conseguir lo que buscaban, pues Rarity había hecho una lista y lo que menos deseaba era demorarse más de lo necesario, ya que solo eran cosas que le hacían falta a sus vestidos.
Paso la mayor parte de la tarde costurando y arreglando las prendas, se vería con sus amigas al día siguiente en su misma casa para arreglarse e irse todas juntas a la dichosa fiesta, aunque Applejack aún se mostraba algo rejega, el hecho de ir con todas sus amigas había provocado que hasta ella se emocionara un poco al respecto.
Durante esos días no había hablado ya mucho con Trenderhoof, aunque el rubio la seguía buscando de vez en cuando para preguntarle alguna cosas sobre la rubia o de la escuela, en realidad la amistad que se había formado entre ellos comenzaba a desvanecerse, y más que nada se volvía una simple relación de compañeros, inclusive había dejado de pasar tiempo con sus amigas haciéndose de otros amigos varones en el salón de clases.
Lo cual fue un gran alivio especialmente para su amiga rubia, quien ya estaba bastante cansada de los constantes cortejos por parte del muchacho.
Aunque casi toda la tarde la había ocupado en trabajar en los preparativos, no había dejado que esas ocupaciones le quitaran la posibilidad de mandarse uno que otro mensaje con Spike, quien comprendía a la perfección la concentración que tenía la pelimorada cuando se trataba de hacer eso que más le gustaba. Por lo que no la molestaba mucho.
A pesar de que Rarity había estado más que nada ocupada con los preparativos para la fiesta, su mente tenía también otro pendiente. Sabía que pasara lo que pasara en la fiesta, quería que lo que estaba sucediendo con Spike, llegara al siguiente nivel, por lo que aprovecho ese mismo día en los pocos mensajes que se estaban enviado, para invitar al peliverde a una pequeña cita ese mismo domingo. Dado que el chico se había negado a acompañarla a la fiesta, y Rarity empezaba a pensar que también era una buena idea que no fuera. Aun no tenía ganas de explicar a sus amigas todo lo que había sucedido, en especial a Twilight, ya que después de todo, era su hermano.
Sin embargo, contrario a lo que esperaba, el mensaje de respuesta que recibió fue negativo, Spike le aseguro sin embargo que el lunes podrían salir y que el mismo la invitaría, a Rarity no le importo mucho protestar al respecto, pero enseguida se extrañó de que el chico tuviera los dos días del fin de semana ocupados, en especial porque esta vez no le estaba dando una explicación de su ausencia.
Antes de que pudiera preguntar algo, el chico le contesto, como prediciendo los pensamientos de la pelimorada, que no podía debido a un compromiso que tenía con sus papas, repitiéndole que el lunes podrían verse para esa cita. Rarity decidió no protestar al respecto, pues la forma en que habían comenzado a hablarse era ya muy diferente, y extrañamente Rarity comenzaba a confiar de una forma muy diferente en su enamorado.
La puerta de la casa de Rarity se abrió a las 2:44, unos minutos antes de la cita, las chicas habían llegado casi todas al mismo tiempo, con excepción de Rainbow que llego un poco tarde, todo para evitar los retrasos a la hora de la fiesta, pues ya sabía que su amiga modista siempre se tomaba un poco más de tiempo en los preparativos.
Twilight en especial se veía bastante emocionada, la idea de conocer gente importante también le entusiasmaba mucho como a Rarity, cada una tenía sus diferentes razones, pero a fin de cuentas el entusiasmo era mutuo.
Las seis se encontraban en la habitación de Rarity, más SweetieBelle, que adoraba ver las creaciones de su hermana, y se encontraba ahí de espectadora, su presencia no incomodaba a las chicas en lo más mínimo, por lo que tampoco Rarity le decía nada.
El día estaba soleado y el clima era bastante agradable, aunque unas cuantas nubes ennegrecidas amenazaban con una pequeña lluvia por la noche, sin embargo eso no preocupo a las chicas, ya que Applejack y Rainbow se habían encargado de conseguirles transporte.
Pese a las precauciones dadas por sus amigas, a fin de cuentas se encontraron algo retrasadas para la hora de la fiesta, lo que provoco que Rarity y en especial Twilight las terminaran presionando, aunque era la modista la que más tardaba. El hermano de la rubia y el padre de Rainbow fueron los encargados de llevar a las chicas al lugar de la fiesta, el cual no era muy lejos de la casa de la modista.
— ¿No puedo acompañarlas aunque sea en el auto a la fiesta Rarity?
SweetieBelle había detenido a su hermana justo antes de que se subiera a la camioneta de BigMac.
—Lo lamento, Sweetie, querida, deberías estarte preparando, ¿papá y mamá no te iban a llevar con ellos a su reunión?
—Oh cierto… claro. —respondió la chica desanimada mientras regresaba lentamente a su casa.
Rarity se sintió un poco mal, pero pensó que luego se lo compensaría y subió al vehículo con el resto de sus amigas, que tomaron camino enseguida.
En cuanto SweetieBelle entro a la casa se encontró con su padre.
— ¿Ya estas lista hija? No queremos llegar tarde.
— ¿sabes algo papa? En realidad no me siento con ánimos de salir, de hecho creo que me siento un poco mal ¿podría quedarme a dormir mejor?
Sus padres tomaron la temperatura de la niña con sus manos, pero al verla realmente desanimada decidieron dejarla quedarse aunque no sintieran que se encontrara realmente enferma.
SweetieBelle se acostó un rato en su habitación, esperando especialmente a que regresara su hermana a contarle los detalles de la fiesta.
La llegada de las chicas fue recibía con total indiferencia. Las dejaron justo frente a la casa la cual tenía en la puerta a una especie de mayordomo que tenía una lista de invitados, en la cual las 6 ya figuraban.
La casa se encontraba en una de las áreas más distinguidas de la ciudad, en especial por lo cerca que se encontraban algunos de los rascacielos más elegantes de la misma. Tenía un enorme jardín que se encontraba muy bien cuidado y que enseguida llamo la atención de Fluttershy y Applejack, que se sintieron un poco decepcionadas al ver que toda la fiesta era en el interior.
Una vez que entraron pudieron ver un amplio recibidor, donde mucha gente vestida de la forma más elegante posible charlaban y reían de forma sofisticada por aquí y por allá. Algunas personas voltearon entonces a ver los atuendos de las chicas, las cuales se empezaron a sentir algo cohibidas entre tanta gente distinguida. Pero esto no intimido a Rarity, quien comenzó a explorar con la vista en busca de algún conocido del mundo de la moda.
Sin embargo, el primer encuentro con Trenderhoof llego primero.
— ¡Chicas! Que alegría que hayan venido, tienen que probar los bocadillos que está dando Peachy, de verdad son de lo mejor que he comido. —El chico hizo un gesto y una chica que obviamente estaba solo de edecán se acercó a regalarles unas galletas que tenían un glaseado extraño encima. —por favor siéntanse como en su casa, y disfruten la fiesta. —Trenderhoof se alejó entonces un poco pero en cuanto las chicas comenzaron a caminar de nuevo se aproximó a Applejack. —Disculpa Applejack, me permitirlas unos momentos, me gustaría presentarte con alguien.
La rubia hizo un gesto de incomodidad enseguida pero acepto la oferta, no sin antes dar una mirada de "ayúdenme" a sus amigas que no pudieron hacer nada más que seguirla con la mirada.
La fiesta era claramente un evento elegante al que ninguna de ellas estaba acostumbrada, en realidad había muy pocos chicos que se vieran de su edad, en el patio trasero estaba tocando una banda sinfónica, lo que fascino a todas con excepción de Rainbow que claramente hubiera preferido un ambiente más ruidoso.
Al poco tiempo sin embargo casi todas se habían integrado un poco en la fiesta, Pinkie estaba fascinada con toda la comida gratis, y en especial los postres, y aunque iba de aquí a allá haciendo ruido, casi nadie se molestaba mucho al respecto. Twilight se había integrado en la conversación de algunos académicos que estaban charlando de política y recibieron muy bien los comentarios acertados de la pelimorada sobre el mandato de la princesa Celestia, por lo que enseguida fue aceptada en el círculo.
El vestido de Fluttershy la hacía ver especialmente bella, por lo que desde que llego había atraído la mirada de alguno que otro muchacho que constantemente la invitaban por un trago o a bailar, el hecho de que fueran mayores y dada la ya característica timidez de la chica hizo que terminara refugiándose con Twilight, por lo que solo se encontraba con ella, escuchado la conversación.
Rarity también se había integrado en algunas conversaciones, había reconocido a algunos famosos del mundo de la moda que eran cercanos a Fancy Pants, pero estas personas estaban tan rodeadas de gente que apenas le ponían atención.
Rainbow era la única que se sentía fuera de lugar, se había ido a recargar en una columna en el patio trasero, cerca de la mesa de postres, cuando un muchacho llamo su atención por la enorme cantidad de comida que le había visto comer, mientras lo miraba extrañada, el chico, que caminaba en su dirección se tropezó de forma bastante torpe y el muffin que tenía en las manos salió volando justo en dirección a su rostro.
Dash sin embargo, gracias a sus excelentes reflejos alcanzo a desviarlo justo antes de que la impactara, evitando inclusive que se ensuciara su vestido.
— ¡Cielos! ¡Lo siento mucho! ¿Estás bien?
— ¡Hpm! Claro que estoy bien, ¿acaso no viste mis increíbles reflejos en acción? — respondió Rainbow altaneramente como siempre.
—Claro, ¡eso fue increíble! —respondía el chico mientras se metía otro muffin por completo a la boca y se lo tragaba con extraordinaria velocidad. Rainbow noto entonces que su traje estaba desabrochado y el peinado que tenía no era muy común para ese tipo de eventos — me gusta tu cabello. ¿Cómo te llamas?
— ¡Rainbow Dash! —dijo mientras se cruzaba de brazos y hacia una posea "cool"
— ¡Wow! Ese nombre te queda perfecto. Me llamo Soarin.
Rainbow abrió los ojos como platos, se le quedo viendo al chico que se asustó un poco por la reacción de la chica y entonces reconoció aquellas ojeras características de uno de sus jugadores favoritos.
— ¡¿Soarin?! ¡¿El de los Wonderbolts?!
—Sí, ese soy yo. —El chico paro de retroceder y se rasco la cabeza algo intimidado por la reacción de la chica.
— ¡Wow! No puedo creerlo que seas tú, no te reconocí en traje.
—Si emm… ¿quieres ir por mas bocadillos?
— ¿Hablas en serio? ¡Claro que sí!
Rainbow se fue con un bastante intimidado Soarin entonces, haciéndole un montón de preguntas respecto a su equipo y en especial el equipo femenil.
La noche fue avanzando poco a poco, en realidad, casi todas se habían olvidado una de la otra más que por momentos, Rarity seguía intentando llamar la atención de alguno que otro personaje de renombre, siempre viéndose frustrada por la enorme atención que estos requerían. De pronto creyó visualizar a Fleur, la característica acompañante de Fancy Pants, se movió entre la multitud para alcanzarla pero de pronto una mano la jalo del hombro con fuerza.
— ¿Dónde estaban? Creo que nos van a correr de aquí en cualquier momento.
Era Applejack que había llegado con un claro rostro de fastidio y no paraba de voltear a todos lados aparentando buscar a alguien.
— ¿Corrernos? ¿Pero por qué? Y lo siento querida, no pudimos encontrarte por ningún lado y casi todas se han separado. —respondió rápidamente Rarity mientras volteaba buscando al silueta de Fleur nuevamente. — ¿Qué te paso? —pregunto entonces poniendo atención al gesto de enojo de Applejack ante su falta de atención.
—Trenderhoof me llevo con sus amigos elegantes, pero después nos quedamos a solas y se puso muy insistente. ¡Tuve que rechazarlo al menos 3 veces Rarity! —la rubia seguía mirando en todas direcciones algo preocupada. —creo que no se lo tomo nada bien. Tuve que escapar.
—Oh… tranquila querida, veré si puedo hablar con él.
—De acuerdo, buscare a las demás, espero no encontrarlo antes que tú.
Applejack se metió entre la multitud buscando a sus amigas mientras Rarity fue en dirección de donde venía la rubia.
La parte más poblada de la fiesta era sin duda el salón principal, donde estaban la mayoría de las personalidades, de ahí en fuera, inclusive el patio trasero con todo y la música estaban mucho menos poblado.
Applejack había salido de una de las habitaciones secundarias, pronto Rarity se halló en un ambiente mucho más callado, al entrar en una habitación donde creyó reconocer a alguien pronto escucho una voz conocida.
—…Siempre es lo mismo contigo Trenderhoof, parece que no aprendes.
Era la voz de Velvet, la chica que la había recibido en la revista hacía ya unas semanas. Se emocionó un poco ante la idea de volver a hablar con ella. La voz provenía de una habitación continua que tenía la puerta semiabierta.
—… ya cállate, sabía que no era buena idea invitarlas a todas…
Rarity se detuvo antes de abrir la puerta, era la voz de Trenderhoof, sonaba realmente molesto.
—… con cada nueva conquista que planeas terminas pidiéndome esa clase de favores.
—…creí que su amiga aunque sea ayudaría un poco, no me culpes.
—Hmp, esa chica no me agrado en lo más mínimo, no te perdonare que la hayas enviado conmigo.
—No exageres, solo debías darle algunas esperanzas, y a fin de cuentas eso resulto bien, lo que no funciono fue al parecer mi estrategia.
Trenderhoof había tomado un tono de resignación. Pero Velvet volvió a hablar con un tono de bastante fastidio y entonces reconoció que había al menos otra persona en la habitación.
— ¿Puedes creer que la niña esa creía que publicaría sus diseños solo así como así?
Se escuchó una pequeña risa sarcástica y Trenderhoof volvió a hablar, aunque su voz sonaba más bien distraída, aun había cierto tono de burla en ella.
—Inclusive creyó que hoy le presentaría a Fancy Pants…
—Ja, pobre ingenua, debería saber que para estar en este ambiente prácticamente debes nacer en él, de lo contrario es cosa de mucho tiempo y esfuerzo, no entiendo a esas niñas que creen que todo debe llegarles fácil en la vida.
Rarity no podía creer lo que estaba escuchando, sus ojos se humedecieron y no aguanto escuchar ni una palabra más, hubo algunas risas de fondo pero ella se alejó de aquel cuarto con rapidez, se sentía devastada, como si se hubieran burlado de forma espeluznante de su inteligencia y de toda su persona, se sentía humillada.
Camino chocando con algunas personas procurando que la tristeza reflejada en sus ojos y la enorme emoción de tristeza y enojo no se apoderara de ella. Miro a los lados unos instantes en busca de alguna de sus amigas antes de apresurar el paso en dirección a la salida, al no ver a nadie conocido no se detuvo y pronto llego a la puerta.
No sabía a donde ir, sus pies la llevaron inconscientemente en el camino a casa, el coraje en su pecho se hacía cada vez más grande al repetir en su cabeza todo lo que acababa de escuchar, miro su celular, pensó en avisar a sus amigas sobre su huida, pero las emociones eran tan fuertes que creyó que lo mejor sería habar con ellas después.
El ruido de aquella parte de la ciudad fue cada vez menor, Rarity sintió un poco más de privacidad y dejo que las lágrimas por fin salieran de sus ojos, ¿Cómo había sido tan ingenua? El enojo dio paso a la tristeza, solo se había ilusionado en vano. Era un sentimiento horrible, una increíble decepción. Se dio cuenta que estaba cerca de su casa, volteo a ver su teléfono, estaba segura de con quien quería hablar.
Spike se encontraba semidormido en su habitación, había pasado el día con sus padres, pero en su mente el mismo pensamiento había estado presente desde el día anterior.
Después de su charla con Apple Bloom ese viernes, no había dejado de pensar en la posibilidad de acabar bien las cosas con la pelirroja, pero más que nada de asegurar la posibilidad de estar con Rarity. Y ese mismo día, la modista lo había invitado a un "cita" específicamente el mismo domingo que ya tenía compromiso con Apple Bloom.
Aunque tuvo que rechazar la oferta, aquello fue decisivo para que Spike se diera cuenta de que en realidad solo tenía que aplicarse un poco más para por fin estar con la modista, y ese sábado había pasado casi todo el día pensando en cómo arriesgaría de una vez por todas, el todo por el todo.
Primero que nada debía hablar con Apple Bloom el día siguiente, pero lo importante vendría con Rarity, se había decidido a pedirle que fuera su novia ese mismo lunes, planeaba llevar flores, aunque no sería la primera vez que se las regalara, e ir vestido de forma elegante. La idea en si le daba algo de vergüenza, pero sabía que ese tipo de cosas le encantarían a Rarity.
Mientras se imaginaba y fantaseaba con la reacción que tendría la modista en ese estado de ensueño en que se encontraba, su celular sonó, Spike medio despertó para atenderlo y se apresuró a contestar al ver que se trataba de esa misma chica con la que estaba fantaseando.
— ¿Hola?
— ¡Spike!..Hum sé que es algo apresurado, pero, ¿podríamos vernos ahora? ¿En mi casa?
— ¿Ahora mismo? —Spike se sorprendió, pero jamás le volvería a negar algo a Rarity. —claro, solo tardare un poco en arreglarme, ¿vale?
—Gracias Spike, te estaré esperando.
Rarity colgó el teléfono en seguida y a Spike le pareció notar algo extraño en el tono de la modista, pero no le tomo mucha importancia, creyó que esa era una señal de que debía hacer eso en lo que estaba pensando, el estar a punto de dormir hizo que su razonamiento estuviera más sujeto a su sentidos, por lo que no pensó mucho las cosas. Mientras se bañaba con prisa imaginaba un posible dialogo en su cabeza. Le diría a Rarity todo lo que sentía y lo mucho que quería estar con ella, le explicaría que al otro día saldría con Apple Bloom para aclarar algunas cosas y entonces todo saldría bien con ellos.
Sus padres no protestaron mucho, pues no era la primera vez que el peliverde pedía permiso para ir a ver a la modista amiga de su hermana, pero si se extrañaron de que no se encontraran ya en la fiesta, por lo que le pidieron a Spike que les avisar si veía a su hermana allá.
Spike se las arregló para que no lo vieran salir vestido de esa forma, inclusive se había intentando cepillar el cabello para aplacar un poco su peinado. Salió con prisa y mucha expectativa, arranco unas rosas de su jardín y apresuro el paso a la casa de Rarity.
Rarity abrió la puerta en cuanto escucho el timbre, Spike estaba en la puerta con una pose muy curiosa, llevaba un atuendo casi formal y era evidente que se había intentado peinar, estaba bastante enrojecido por la pena que sin duda sentía al mirarse a sí mismo de aquel modo, Rarity no pudo evitar sonreír un momento, se dio cuenta que el chico también llevaba un par de rosas en las manos, sin embargo al notar el maquillaje recorrido y los ojos llorosos de la pelimorada, la sonrisa nerviosa del peliverde fue poco a poco desvaneciéndose.
— ¿Qué sucede? —pregunto preocupado. Rarity se veía hermosa sin duda, pero su expresión de angustia era enorme. —Rarity ¿Qué paso?
La chica se arrojó a sus brazos, Spike la abrazo enseguida y fueron entrando poco a poco a su casa.
—Oh Spike, ¡fue horrible! De verdad…
Los sollozos de Rarity no la dejaban continuar hablando, Spike la acerco al sillón más cercano y encendió una pequeña lámpara de mesa que había ahí cerca. Era evidente que la casa llevaba horas vacía y que Rarity acababa de llegar.
—Tranquila, dime que paso. —Spike hablaba con suavidad, pero la tristeza de su amada lo ponía claramente nervioso por lo que levantando un poco la voz, tratando de consolar a la chica, que no paraba de llorar ahora que estaba sentada, se sentó lo más erguida que pudo y comenzó a contarle lo sucedido a Spike.
Spike no pudo evitar sentir enojo, en especial contra ese estúpido de Trenderhoof, por un momento pensó en ir a su casa ya que Rarity le dijo que su hermana aún se encontraba en la fiesta y que no les había avisado a ellas que se había ido. Pero Rarity le pidió que se quedara con ella.
—Rarity, no debes sentirte mal por lo que esas personas digan de ti, son solo un montón de gente superficial. —Spike la tenía abrazada en el sillón, la chica había dejado de sollozar pero aun soltaba suspiros de vez en cuando — Tu eres una persona maravillosa, eres generosa y amable con todos, siempre piensas lo mejor de la gente primero. Pero hay personas envidiosas que hacen todo solo para perjudicar a otros.
Rarity se volteo para mirarlo de frente, el chico paso su mano para limpiar sus mejillas mojadas, y Rarity se dio cuenta que aun con todo lo sucedido, y el hecho de que probablemente su sueño se había visto humillado de aquella forma. Ahora que estaba con Spike así, se sentía tranquila, ni siquiera tenía idea de adonde había ido toda la angustia y ganas de llorar de hacía unos momentos.
Spike solo la admiraba, sus ojos vidriosos le daban una imagen muy tierna, y la forma en que estaban abrazados le hacia sentir cosas inexplicables. De pronto ella rompió el silencio.
—Spike… siempre has sido tan bueno conmigo… creo que junto a ti, me siento tranquila…
Spike la miro extrañado, no sabía muy bien que significaba aquello, pero sus pensamientos se vieron abruptamente interrumpidos, pues Rarity se iba acercando lentamente a su rostro, la chica lo sujeto de la nuca acercando más sus rostros, sus frentes chocaron y pudo sentir el aliento de la chica en sus labios, los cuales ya no estaba separados por casi nada.
— ¿Aun te gusto Spike?
El movimiento de sus labios para hablar fue perceptible en los mismos labios del chico que estaba completamente embriagado con la situación, la sensación de los labios de Rarity era completamente increíble.
—Me encantas Rarity…
Spike no alcanzo a terminar la oración, Rarity había terminado de acabar con las fronteras y pego sus labios de un golpe, Spike abrió mucho los ojos, era su primer beso, y más allá de eso, era con la persona que siempre había deseado. Miro inconscientemente a Rarity que tenía los ojos cerrados y trato de dejar de pensar para dejarse llevar por el beso, la modista no se separó de él y poco a poco fue enderezándose, Spike no podía parar de pensar en si lo estaba haciendo bien o no, pero poco a poco el instinto lo hizo sentirse más cómodo y el momento fue congelado casi en su totalidad.
Rarity no pensaba, sus sentimientos se habían apoderado de ella y al igual que con todo lo demás, los había dejado fluir con pasión, sentía que todo valía la pena, el beso se aceleró provocando que Spike abriera los ojos ante la rapidez en que el aquella emoción nueva fluía, en ese momento, sus labios se despegaron un poco y Rarity abrió los ojos también.
Algo ocurrió, no estaba segura de que era, pero al ver a Spike sorprendido de aquella forma y el modo en que se estaba dejando llevar de forma tan violenta, hizo que Rarity pensara de nuevo las cosas. Se separó como deportando de un trance y se llevó las manos a la boca tratando de procesar lo ocurrido tanteando sus sentidos involucrados.
¿Qué estaba haciendo? Spike y ella eran amigos y sin embargo… No, eso no estaba bien, el rostro de Spike fue cambiando poco a poco entre la sorpresa, la alegría y finalmente a la duda al ver la reacción de la muchacha.
— ¿Qué pasa…?
—Spike, vete. —Rarity se había levantado y sin quitarse la mano de los labios miraba al suelo evitando el contacto visual con el peliverde.
—… ¿Qué?
—Que te vayas Spike, ahora.
El chico no entendía absolutamente nada, ¿acaso había sido su inexperiencia al besar? ¿Tan desagradable había sido?
—No, Rarity lo siento, es solo que nunca había hecho esto y…
Aquello fue como ponerle gasolina al fuego, Rarity se voltio y volvió a decir con cierta duda y desesperación en la voz.
— ¡Solo vete Spike! ¡Por favor!
Rarity comenzó a hablar con la voz quebrada pero el tono de súplica hizo que Spike se levantara como autómata y por un momento pensara en aprovecharse a ella para saber que pasaba pero sus pies no se movieron.
—Spike, solo déjame sola, ¡VETE!
El chico sintió que algo en su pecho se apretaba y se dirigió a la salida con rapidez, no entendía lo que pasaba pero las órdenes de aquella chica eran obligaciones para él por lo que no hizo más que seguir su camino. Spike quería saber que sucedía, no podía procesar todas las emociones que de nuevo parecían ser entre cortadas en pleno apogeo. Una vez en la puerta trato una vez mas de encontrar alguna respuesta para saber que sucedía, miro a su amada, su semblante era de tristeza , busco alguna respuesta en su mirada pero no encontró nada.
—Adiós Spike.
Spike sintió algo terrible, cerró la puerta con cautela pero arranco con dirección indefinida con un sentimiento de aprisiona horrible en el pecho.
Spike caminaba sin sentido por la calle, no sabía exactamente con quien deseaba hablar, pero tenía un enorme nudo en la garganta que se moría de ganas de sacar a gritos. Pronto se dio cuenta que iba en camino al centro de la ciudad, había caminado por casi media hora sin rumbo, por un momento pensó en llamar a Twilight, decirle que la pasaría a recoger y hablar con ella.
¿Por qué Rarity se había comportado así? Después de lo que acaba de suceder, ni siquiera tenía la noción de que tan real había sido aquel beso. Le pareció que había tocado el cielo. Solo para caer con fuerza a la tierra enseguida.
Se detuvo a la mitad de una banqueta muy transitada, la noche era joven y se encontraba en una parte de la ciudad bastante cosmopolita, donde casi toda la gente pasaba con sonrisas en el rostro, hablando de una fiesta a la que se dirigían o de la que acababan de salir. El ambiente de alegría de aquellas personas lo hizo sentir demasiado en contraste, cerró los ojos para tratar de desconectarse de esa emoción y camino con velocidad hacia el trasporte público. Solo quería llegar a su casa y dormir. No entendía ya nada de lo que estaba pasando.
Sin embargo en cuanto acelero el paso, choco con fuerza con alguien debido a que iba con los ojos cerrados. Por poco cae de espaldas del impacto, abrió los ojos para encontrarse con un hombre de edad promedio que vestía muy elegante, en el choque sin embargo había tirado un pequeño portafolio y muchas hojas se habían esparcido por el suelo.
— ¡Disculpe! Lo siento, no puse atención. —Spike se disculpó con voz suplicante, por la apariencia del hombre, supuso que se podía meter en graves problemas. —enseguida le recojo sus cosas.
—No te preocupes, fue un accidente. —El hombre sin embargo contesto de forma amable y se inclinó a recoger los papeles junto a Spike. Fue entonces cuando el chico puso más atención a su apariencia, llevaba el cabello azul y muy bien peinado al igual que su bigote. El porte de elegancia que tenía era inconfundible y Spike se quedó con la boca abierta al reconocerlo.
—Señor… ¿Fancy Pants…?
Fancy sonrió amablemente ante la mirada de sorpresa del chico.
—Debo admitir que me halaga que un jovencito de tu edad me reconozca.
Spike se había detenido pero se ruborizo al escuchar eso, después de todo el trabajo de Fancy Pants no era exactamente para chicos de su edad.
—No… es que una amiga lo admira mucho… —Spike se quedó mudo a la mitad de la frase, era una extraña coincidencia que se encontrara con Fancy después de lo sucedido con Rarity. —… De verdad lamento haber tirado sus papeles.
De pronto entre las hojas que recogía Spike alcanzo a reconocer algunos bocetos que se le hicieron muy familiares enseguida, se le quedo viendo a uno en específico mientras se levantaba del suelo para acabar de entregarle sus cosas al caballero.
— ¿Es magnífico verdad? Una amiga lo tenía entre sus cosas para la próxima edición de una pequeña revista, no iban a publicarlo, pero cuando lo vi, reconocí talento enseguida, es una lástima que el diseñador sea anónimo.
Spike lo miro extrañado.
— ¿Anónimo? No puede ser, estoy seguro de que estos son los diseños que Rarity dejo en esa revista. —contesto Spike llamando enseguida la atención de Fancy.
— ¿Rarity? Así que si hay un nombre eh. —Fancy recogió el resto de sus cosas y una mujer muy atractiva que estaba solo unos pasos adelante le hizo un gesto de que se apurara, parecía que iban juntos. —Disculpa, ¿y tú tendrás el número o algún contacto en donde encontrar a esta chica?
Spike busco rápidamente en su celular y le paso el número al caballero sin pensarlo. Mientas Fancy anotaba el número no pudo evitar decir lo que pensaba.
—Rarity es una persona maravillosa, de verdad merece una oportunidad de dar a conocer su trabajo. Ella, pone su corazón en ello.
Fancy Pants lo contemplo con curiosidad, Spike había hablado con un tono extraño y la mirada perdida, pero para aquel hombre, fue sencillo reconocer la emoción que provocaba aquellas palabras.
—Bueno, —El hombre hablo con delicadeza al simpatizar con los claros sentimientos del chico —sin duda debe ser alguien agradable para que un jovencito como tu hable tan bien de ella.
Le regalo una gentil sonrisa que Spike respondió amablemente y continúo lentamente con su camino. Spike se sintió por un instante comprendido en aquel tono de voz, las emociones se habían calmado y su corazón ya no estaba agitado. Miro de nuevo el contacto de Rarity en su teléfono.
Aquel era el fin, aunque Rarity había dicho aquellas cosas sobre ellos, ahora era obvio que la modista no quería estar con él, y aunque estaba seguro de que lo que había sentido en ese beso era mutuo. Tal vez para ella, siempre seria… solo un amigo.
Camino directo a su casa, esta vez asegurándose que en el camino nada lo distrajera de nuevo. Para cuando llego a su casa, Twilight aún no se encontraba y aunque sus padres notaron algo en él, Spike se dirigió enseguida a su habitación y se encerró con las luces apagadas. No quería hablar con nadie, se tiro en la cama y en el silencio las emociones se apoderaron de su mente.
Todo lo que sentía por Rarity, todo lo que había pasado. Ella era su primer amor, estaba seguro de que lo que sentía por ella era amor. Pero eso no significaba nada, ella no sentía eso por él. Y lo más lejos que jamás llegaría con ella… lo más cercanos que podrían llegar a ser… había quedado claro esa noche. Spike sintió odio por todos por un instante y sus ojos se llenaron de lágrimas mientras apretaba con fuerza su cuerpo contra su cama. ¿Por qué no podía bastar lo que él sentía? ¿Por qué no podía estar con ella? Estaba seguro de que lo que más deseaba era hacerla feliz.
Pero era una tontería, nadie se podía hacer responsable por los sentimientos de los demás, y Rarity no podía estar con él solo por lo que él sentía.
Aquel pensamiento lo golpeo con fuerza, sus emociones podían ser reales, podían tener la mejor intención. Incluso podían ser lógicas. "Después de todo ¿Quién en su sano juicio no se enamoraría de Rarity? Ella es perfecta" pensó Spike. Pero saber todo eso, sentirlo de aquella forma, por más que lo intentara desde su punto de vista… no era suficiente, no hacía que ella lo quisiera de igual forma a él.
Sintió un agujero en el corazón. Era algo indescriptible, sentía tristeza, ganas de gritar, ganas de llorar y una extraña necesidad de hacer físico aquel dolor. Apretó los dientes, y trato de sostener el gemido que poco a poco subía por su garganta. Sus ojos soltaron por fin las lágrimas, su mente ya no pensaba con claridad y una sola idea se fue apoderando de todos sus sentidos.
"¡La perdí! Ella y yo jamás estaremos juntos."
No había lógica, reflexión o una pisca de razón que frenara aquella emoción, se sintió completamente absorbido por esa conclusión y finalmente ya no pudo más. Después de todo, a cualquier edad, un hombre siempre termina llorando por una mujer.
Rarity se quedó varios minutos completamente paralizada, apenas podía digerir lo que acababa de pasar. Sintió tristeza y enojo, todo había sido tan rápido.
— ¿Por qué?
Una vocecita la despertó de su inconsciente, era SweetieBelle, que se asomaba desde las escaleras.
— ¡SweetieBelle! ¿C…Cua… Cuánto tiempo llevas ahí?
—Lo suficiente para entender que todo lo que habías dicho era solo una mentira, en realidad solo querías que Spike volviera a ser tu admirador y no viera a nadie más ¿verdad?
Las palabras de su pequeña hermana penetraron como estacas en el ya confundido corazón de Rarity.
— ¡No te atrevas a hablarme de esa forma jovencita! —Las emocione en su pecho hicieron que la reacción a su hermana fuera bastante agresiva. Se puso frente a ella con paso rápido y por un momento SweetieBelle creyó que la golpearía, pero Rarity no hizo eso. —Yo… yo… no puedo hacer esto Sweetie.
De nuevo lágrimas salían de sus ojos.
—Spike y yo, hemos sido siempre amigos… y como le podría explicar a los demás… tal vez a mí no me importe, pero él es más chico que yo.
SweetieBelle se tranquilizó, la miro con cautela y dijo con seguridad.
—Entonces déjalo, lo que sientes por él no es nada.
Rarity sintió algo desagradable al escuchar eso, sentía que sus sentimientos eran menospreciados.
— ¿Cómo te atreves a tomar tan a la ligera mis sentimientos? por supuesto que lo que siento por él es verdadero.
—Si fuera así, nada de lo que estás pensando te importaría. Para el verdadero amor no hay obstáculos.
Aquellas palabras, la inocencia y seguridad con las que su pequeña hermana las había pronunciado, provocaron algo en la modista. ¿Hacia cuanto que había dejado de pensar en eso del amor verdadero? Era cierto que no era una novata en lo que respecta a relaciones, pero jamás había sentido eso, no como cuando lo imaginaba de niña. Tal vez ella en realidad, nunca se había enamorado.
Rarity se quedó pasmada un segundo, su hermana la miro con curiosidad y suavizo su gesto en empatía con ella.
—Tal vez… tengas razón.
La modista se puso pensativa, miles de recuerdos junto al chico peliverde le llegaron a la cabeza.
Spike despertó temprano, se había quedado dormido al poco tiempo de acostarse pero apenas y se sentía descansado. El sol le daba en la cara y poco a poco las imágenes de lo sucedido el día anterior llegaron a su cabeza.
La melancolía era menor, pero seguía estando presente, se sentó en su cama, "¿ahora qué?" pensó, llevaba tanto tiempo enamorado de Rarity que sin duda ahora que sabía que debía aceptar que no estarían juntos… sería algo muy difícil de adoptar.
Para cuando bajo a desayunar su familia ya se encontraba charlando sobre la fiesta y la gente que había conocido Twilight. Después de un tiempo le preguntaron a Spike porque no había hablado con su hermana luego de encontrarse con Rarity, pero Spike contesto solo que lo había olvidado, a lo que Twilight agrego que la modista les había avisado por mensaje que se había ido antes que ellas debido a que SweetieBelle se había quedado sola en casa.
Preguntaron por la veracidad de esa historia a Spike, a quien le extraño bastante esa versión de los hechos pero solo asintió para no tener que dar más explicaciones.
El día transcurrió y solo Twilight notaba algo raro en él, pero Spike como siempre fue bueno intentando esconderlo. Mientras se acercaba la hora de la comida sin embargo, sus padres le recordaron algo que no se había pasado por su cabeza en todo el día.
—Spike, ¿no ibas a ir a la feria cerca de Sweet Apple Acres hoy? Porque ya se hace tarde.
Apple Bloom, ¿cómo se había olvidado de su cita con ella para ese día? aunque claro, había planeado "terminar" con la pelirroja por así decirlo en esa salida más que nada. Pero ahora la cita parecía poder tomar otro rumbo. Se apresuró a revisar su celular, y le mando un mensaje a Apple Bloom para confirmarle. La pelirroja le contesto que pensó que lo había olvidado pero pronto quedaron de acuerdo en verse a cierta hora.
Spike comenzó a tantear las posibilidades de verse de nuevo con Apple Bloom. Mientras se arreglaba pensaba en lo que podía ser aun de ellos. Después de todo, aunque se había decidido por Rarity y todo eso había salido mal, aún tenía ese día, esa oportunidad con la pelirroja.
Aunque se sentía mal, pues en realidad, lo que sentía por pequeña granjera nunca se compararía a sus sentimientos por Rarity. Pero a fin de cuentas, era innegable que si le gustaba.
Termino de arreglarse justo a tiempo para salir. Se sonrió a sí mismo en el espejo con algo de condescendencia. "Veremos qué pasa" pensó mientras tomaba camino a la feria.
Apple Bloom había estado sintiéndose bastante mal todo el fin de semana, no quería pensar que todo había acabado con Spike, pero la forma en que se habían ignorado todo el fin de semana no ayudaba en nada, había decidido que ella no le hablaría para ver si era posible que en realidad ya no le importara al peliverde.
Cuando llego el domingo estuvo bastante preocupada de que a fin de cuentas el chico la dejaría plantada, sin embargo el mensaje de Spike llego justo a tiempo para reencender todas sus ilusiones.
Gracias a que la feria era muy cerca de su casa no hubo mucho problema pidiendo permiso, aunque claro que no dijo que iría con Spike, no fue necesario. Se arregló lo mejor que pudo, aun sin la ayuda de SweetieBelle se puso muy bonita, usaba una blusa amarilla y un pequeño vestido azul que la hacía sentir que llevaba un overol.
Se alegró ante la posibilidad de estar de nuevo un gran tiempo a solas con Spike y salió con bastante alegría de su casa.
Llego rápidamente al lugar de encuentro. Spike ya la esperaba.
—¡Hola Spike!
—Hey… Hola Apple Bloom.
—Llegaste temprano, ¿te gusta? —dijo la pelirroja mientras le señalaba la feria al chico. —este año trajeron más juegos que la última vez.
La feria era bastante extensa, aunque se encontraba más que nada en caminos rurales, estaba bastante repleta, la gente iba y venía por todos lados, había muchos niños y familias, aunque claro que también muchas otras parejas, los juegos mecánicos eran los clásicos, algunos extremos donde se escuchaban gritos de emoción y uno que otro desafío de la gente que se retaba a subirse. Los juegos estaban llenos de parejas más que nada, chicos que buscaban ganar algo para regalar a sus citas y uno que otro fanfarrón que aseguraba ser el mejor, solo para quedar en ridículo luego de perder en uno de esos juegos que son casi imposibles de ganar. La rueda de la fortuna era grande para ser una movible y se podía ver desde lejos.
—Creo que se ve bastante bien. —Spike comenzaba a entusiasmarse, realmente aquella prometía ser una tarde agradable.
— ¡Ven! un amigo de mi hermana nos conseguirá uno que otro juego gratis.
Apple Bloom lo tomo del brazo y fueron con prisa a las taquillas, un hombre de lentes enormes reconoció a la chica enseguida y les dio las entradas sin tener que pagar nada. Aunque solo era para subirse a las principales atracciones. Apple Bloom y Spike le agradecieron y entraron emocionados a la feria.
Rarity apenas había logrado dormir en aquel domingo, miles de pensamientos se empezaron a cruzar en su mente luego de su charla con SweetieBelle la noche anterior. Había avisado a sus amigas sobre su ausencia en la fiesta y su hermana fue la perfecta excusa, pero en realidad no había hablado con nadie más desde entonces.
Ya era de tarde, solo había salido para comer con su familia, los cuales hicieron muchas preguntas sobre la fiesta, pero Rarity no les prestaba mucha atención y regresaba a su habitación en cuanto podía.
¿Qué era lo que sentía por Spike realmente? Parecía que aquella pregunta era difícil, pero entre más lo pensaba más se daba cuenta que la respuesta era obvia. Los recuerdo que tenían juntos, inclusive lo que ella misma había dicho de ellos. Y más importante aún… el beso. Era innegable que lo que sintió entonces fue inefable, fue el mayor deleite que jamás había sentido. Algo que llegaba hasta el fondo de su corazón.
Pero no se decidía, no podía dejar de imaginar a sus amigas tachándola de aprovechada, y más aún, ¿Qué diría por ejemplo, Twilight?
Pero era entonces cuando volvía a pensar en eso que le había dicho SweetieBelle. Después de todo, si podía llamar a algo amor, era sin duda a lo que sentía por Spike.
Un recuerdo llego a su cabeza entonces.
Tenía doce años, era la primera vez que se encontraba en casa de Twilight, y su pequeño hermano no había dejado de verla de forma "graciosa" desde que llego. Aquel día sin embargo, el pequeño Spike se la había pasado consintiéndola de forma extraña. Apenas la chica pronunciaba que tenía sed y el niño le ofrecía un vaso de agua. Recodaba que en ese día sin embargo apenas le había dirigido la palabra, pero la forma en que la miraba… no le incomodaba, aunque claro que no era la forma en que miras a una persona normal.
¿Era posible que Spike haya estado tan seguro de lo que sentía por ella desde entonces?
Rarity tuvo una extraña sensación entonces, recordó todas esas miradas del chico, los cumplidos siempre con timidez, la primera vez que le regalo una rosa (que era la primera que jamás le regalaban a la chica), aquella vez que Rarity menciono soñar con casarse con un príncipe, y Spike empezó a hacer gestos exagerados para verse como un "caballero", muchos momentos que pasaron junto al resto de sus amigas y de las otras incontables ocasiones en que le ayudo en los proyectos que tenía.
La modista comenzó a sonreír con esas memorias. Entonces lo supo.
Era un poco tarde, el sol comenzaba a descender, Rarity se levantó con decisión, tomo un baño y antes de pensar de nuevo nada, salía de su casa arreglada con uno de los mejores atuendos que tenía.
Llego pronto a su destino, la casa de Twilight estaba algo lejos por lo que había tomado un taxi, pero una vez en la puerta, dio un gran respiro y toco el timbre. La puerta se abrió rápidamente, Twilight tras ella.
— ¿Rarity? ¡Que sorpresa!
—Hola Twilight, ¿puedo pasar?
—Claro, pasa ¿se te ofrece algo de tomar?
—No, gracias, en realidad quería decirte algo.
— ¿Qué sucede?
Rarity volvió a tomar aire, no sabía cómo reaccionaría su amiga, pero ya no quería dudar de las cosas así que dejó que las palabras salieran, luchado por no detenerse sin importar la reacción que pudiera ver en su amiga.
—Twilight… yo… ¡estoy enamorada de Spike! —Twilight se sorprendió inevitablemente —Lo… Lo estoy de verdad, y quiero… quiero estar con él…
La chica tardo un poco en reaccionar, definitivamente aquella era una declaración que jamás pensó escuchar.
—Rarity yo no sé qué decirte… ¿estas segura de lo que estás diciendo?
—Por supuesto. Tengo que decírselo Twilight, y lo hare sin importar lo que piensen los demás.
Twilight la miro con curiosidad, Rarity se mantenía con la frente en alto, como esperando que su amiga protestara, entonces Twilight comprendió muchas cosas.
—Oh Rarity, si piensas que a mí me molesta, de verdad no tienes nada de que preocuparte. —Rarity puso cara de sorpresa por un momento pero fue relajando su semblante. — en serio. Digo, todos siempre hemos sabido lo mucho que él te quiere. —Ambas sonrieron entonces. — Puede que sea su hermana mayor y trate de protegerlo a veces, pero tú eres mi amiga, te conozco y estoy segura de que no se harán daño… —Rarity tuvo una sensación de calidez en el pecho. —pero si vas a decírselo, tienes que asegurarme de que estas segura de lo que sientes.
—Estoy segura amiga… y me muero de ganas de hacerlo.
Ambas sonrieron ante su situación entonces, Twilight se acercó y mientras la abrazaba para relajar los ánimos le dijo:
—Entonces supongo que pronto tendré que llamarte cuñada.
Las dos se rieron ante el comentario y todos los miedos de Rarity desaparecieron en la nada. Se alegró de tener amigas tan buenas y dirigió su mente en la dirección que tenía que hacerlo.
—Bueno… ¿y donde esta?
—Oh cierto, se fue hace rato, dijo que estaría en la feria. ¡Puedes alcanzarlo ahí!
—Hmm… entonces ayúdame a preparar algo para sorprenderlo.
—No te preocupes Spike, este peluche está bien, no tenías que ganar el más grande.
—Estoy seguro de que esa cosas tiene truco, lance esa pelota con todas mis fuerzas.
Spike y Apple Bloom caminaban en dirección a la salida de la feria, habían pasado una tarde de lo más agradable, se habían subido a varias atracciones y Spike incluso había ganado un pequeño peluche de pony en un juego de tirar las botellas. Se lo había regalado a Apple Bloom quien no podía sentirse más feliz en ese momento, felicidad que se contagiaba a Spike que no paraba de bromear respecto a cómo había perdido en uno de esos juegos pero donde daban un premio más grande.
Ya había anochecido por lo que se encontraban caminando a la salida, la entrada de la feria estaba a unos metros de la carretera en un camino de terracería donde había muchos autos estacionados, mientras caminaban hacia el estacionamiento en cuestión, Apple Bloom detuvo sus risas para adoptar un tono diferente sobre lo que quería decir. Sabía que aquel momento era su oportunidad y debía arriesgarlo todo de una vez por todas.
—Spike… me la pase muy bien hoy.
—Si… yo también, esta feria sí que es buena, definitivamente hay que venir otra vez cuando regrese.
—Lo sé, pero si me prometes que vendremos juntos.
Spike se detuvo, miro a la pelirroja, no sabía que decirle, Apple Bloom sin embargo parecía expectante, sostenía el pequeño peluche en sus manos, lo miraba de nuevo de esa forma. Spike entonces la tomo de las manos y soltó una pequeña sonrisa.
Entonces Apple Bloom se decidió, se arrojó con rapidez y le dio un pequeño beso en los labios separándose con la misma rapidez y dejando a un Spike bastante sorprendido. Que sin embargo, sintió tener una epifanía, ¿Qué importaba todo lo sucedido con Rarity? Tal vez ella nunca había sido para él. Pero eso no significaba que no tuviera otra oportunidad con Apple Bloom.
La pelirroja se ponía cada vez más roja y esperaba alguna respuesta del chico, ante ese espacio de silencio sin embargo, los peores pensamientos se apoderaron de ella.
— ¡Lo sien...
Spike la había besado esta vez, el chico sostenía su cabeza con cautela mientras hacia lo posible por mantener el beso, aunque era obvio que ambos eran bastante inexpertos. Apple Bloom sin embargo solo se dejaba llevar. Lo que sentía era demasiado hermoso para explicarlo de alguna forma. Sintió que el chico la abrazaba y el beso se prolongó. Todo era perfecto, el miedo que se había apoderado de ella al robarle ese pequeño beso se desvaneció y sintió que todo valió la pena.
Poco a poco se fueron separando, Apple Bloom abrió los ojos para encontrarse de frente con los de Spike, quien le sonreía. La felicidad que ambos sentían en ese momento era inenarrable.
De pronto un pequeño golpe se escuchó a pocos pasos de ellos, como algo callándose. Ambos voltearon y lo que vieron hizo que se pusieran blancos.
Rarity estaba parada a unos metros, vestía un hermoso vestido, y un peinado perfecto, había un par de rosas en el suelo idénticas a las que Spike le había llevado la noche anterior, y sostenía en la otra mano una especia de cartel que pronto también se resbalo de sus manos solo para que ambos pudieran leer escrito en letras muy estéticas "¿Quieres ser mi novio?"
— ¿Rarity?...
Spike soltó entonces rápidamente a Apple Bloom y poco a poco camino hacia la modista, cuyos ojos se encontraban entonces llenos ya de lágrimas. No podía creer lo que acababa de ver. ¿Rarity llevaba eso para él? Esta vez no era tristeza lo que se apoderaba de su pecho, sino miedo.
Rarity lo miro un segundo mientras negaba con la cabeza y comenzaba a sollozar, no paso ni un segundo más y se echó correr en dirección contraria a la feria. Spike no lo pensó ni un segundo y fue corriendo tras ella, dejando a una Apple Bloom muy confundida, pero más que nada destrozada, al ver detrás de quien corría Spike.
— ¡Spike!
El peliverde solo escucho el grito de Apple Bloom una vez, pero lo ignoro, solo estaba en su mente el alcanzar a Rarity que lee había tomado algo de ventaja, dio la vuelta en la parte más alejada del estacionamiento y fue entonces donde la alcanzo.
— ¡Rarity! ¡Espera! ¡Espera por favor!
Rarity se había detenido luego de que el chico la tomara por el brazo, pero no lo miro.
—Déjame explicarte…
—No hay nada que explicar Spike, ya lo he visto todo.
—No Rarity, no, para mí siempre serás tú la única. ¡Ella no significa nada!
Spike sonaba bastante asustado, pero no era eso por lo que ahora lo miraba Rarity, lo que acaba de decir no le sonaba para nada como el Spike que ella conocía.
— ¿Qué estás diciendo?
Spike suspiro, pero ya no supo que hacer.
—Salí con ella solo para llamar tu atención Rarity, ¡solo salí con Scootaloo también por eso! Quería que dejaras de verme como un niño… Solo quería estar contigo… de verdad…
Rarity lo miro con un gesto de repugnancia mientras Spike iba preciando aquellas palabras. Y entonces el enorme sentimiento de tristeza fue cambiando por coraje.
— ¿Cómo puedes ser tan insensible?
— ¡Lo hizo por ti!
— ¡¿Y ellas que?!
Spike ya no sabía qué hacer, miraba a los lados en busca de alguna salida, sentía ganas de gritar, de llorar, pero no podía controlar ya lo que hacía. Se aproximó a Rarity entonces con rapidez solo para recibir una cachetada que lo detuvo en seco y lo dejo pasmado.
—Si solo era para llamar mi atención, ¿Por qué estás con ella aquí hoy?... y toda esta semana… —Rarity contuvo su llanto pues su voz comenzaba a quebrarse de nuevo. —Yo creí que nosotros… luego de ayer…
Rarity lo miro de nuevo, Spike no decía nada, no aguanto más y volvió a correr, esta vez con dirección a la carretera.
—Rarity…
— ¡Aléjate de mí!
Spike no hizo más. Lo que sentía, era terrible. Cayó de rodillas. No entendía como es que Rarity lo había encontrado ahí, no entendía porque las cosas tenían que haber salido de esa forma. Pero sabía que todo era su culpa, nunca debió haber hecho nada, no de esa forma. Recordó a Apple Bloom y se levantó de prisa para buscarla. No se encontraba ya por ningún lado.
Aquel día que parecía tan bueno hace unos pocos minutos apenas, la felicidad que sentía, ya no estaba por ningún lado.
Apenas y se sostuvo lo suficiente para llegar a su casa, todo el camino se la paso repitiendo lo estúpido que había sido, aunque claro, las circunstancias ya eran suficientes para dejarle eso en claro.
Se sentía como un villano, y lo primero que hizo al llegar a su casa, fue buscar a su hermana.
—Twilight.
—Hola Spike…. ¿Alguna novedad? —Twilight lo miro levantando las cejas, pero al darse cuenta de que el chico estaba muy triste cambio su tono enseguida. — ¿Qué sucedió?
Spike no pudo más y entre lamentos le conto todo lo sucedido a su hermana. Todo, desde su salida con Scootaloo hasta lo ocurrido el día anterior con Rarity. Twilight lo miraba con reproche al final de la charla pero entendía lo arrepentido que estaba Spike por lo que trato de hablar con la mayor tranquilidad posible.
—Lo que hiciste Spike… es muy malo, y sin duda esto es lo que te mereces por ello. Tienes que disculparte con Apple Bloom y Scootaloo.
Spike no esperaba que su hermana lo tratara muy bien luego de todas sus declaraciones, pero al haberlo contado todo, se sintió algo liberado. Pero ya no quería saber nada más. Fue a su habitación a dormir enseguida.
El camino a la escuela fue bastante incomodo al día siguiente, Twilight no le hablaba y de hecho también notaba a sus padres muy callados. Pronto supo porque, pues al bajar del auto Twilight le dijo:
—Le conté a mis padres lo que hiciste, dicen que te castigaran. Espero que sepas asumir todas las consecuencias de tus actos.
Spike la miro sorprendido al principio pero luego adopto una cara de resignación y condescendencia, después de todo, se lo merecía.
Se separó en dirección a su salón, caminaba con la cabeza baja, ya no sentía nada, era como si algo en su interior hubiera hecho que su pecho se vaciara, un enorme vacío, y lo único que él podía hacer era resignarse y pensar que solo era su merecido.
Se puso nervioso ante el inminente encuentro con Apple Bloom. Comenzó a pensar en cómo le explicaría las cosas y se empezó a sentir como el patán que sin duda era, de nuevo.
Mientras caminaba por el patio ya de su escuela comenzaba a sumirse de nuevo en esa culpabilidad, había pocas personas en la escuela, sin embargo, de pronto, sintió un gran jalón por el brazo que fue lo suficientemente fuerte para que fuera a dar al suelo.
Mientras trataba de reconocer quien lo había empujado, un puño le impacto de lleno en el rostro mientras se intentaba levantar con la misma inercia de su caída. Haciendo que retrocediera unos pasos.
— ¡TE ADVERTI QUE A ELLA NO LA HIRIERAS!
Spike se encontró frente a una Scootaloo que tenía los ojos rojos y estaba completamente enloquecida de rabia, trato de decir algo pero la chica arremetió de nuevo a golpes, lo cual enseguida intimido a Spike que solo trato de cubrirse la cara, pero los golpes de la pequeña deportista entraban por todos lados con mucha fuerza. Spike se trató de cubrir el rostro pero una patada le pego con mucha fuerza en las piernas haciendo que se arrodillara, otro golpe en la cara cuando bajo las manos para sostenerse, Scootaloo gruñía con cada golpe, Spike sintió que la fuerza de cada golpe era tanta que inclusive la chica se estaba hiriendo.
El peliverde ya estaba en el suelo con la chica encima golpeándolo repetidamente en el rostro mientras le gritaba "¡COMO PUEDES SER TAN IMBECIL!" y otros insultos, varios alumnos se acercaban a ver el alboroto, debido a que era temprano sin embargo, no había mucho escándalo. Spike no hacia nada por defenderse, ese dolor físico, por alguna extraña razón hacia que se sintiera un poco mejor, sintió que la nariz le sangraba y estaba seguro de tener la boca llena ya de su sangre, pero Scootaloo no se detenía y Spike comenzó a pensar que tal vez nunca lo haría.
De pronto alguien se lanzó de entre la multitud sobre Scootaloo.
—Demonios niña ¡te volviste loca!
Era Garble que trataba de quitarle a la deportista de encima a su amigo, pero Scootaloo se liberó con rapidez y le propino rápidamente un golpe en el estómago al muchacho que lo hizo retroceder enseguida, Spike reconoció entonces a Button que también se aproximaba pero al ver como había sido golpeado Garble se lo pensaba mejor.
Dejo que el dolor se siguiera apoderando de él y cerró los ojos. Los golpes de Scootaloo le seguían cayendo en el rostro. Y poco a poco Spike sintió que perdía el conocimiento.
De pronto entre esas sombras escucho una voz también conocida, un segundo después los golpes se detenían.
Era Rainbow Dash que se las había arreglado para detener a Scootaloo quien al ver de quien se trataba se había terminado por detener, Spike solo alcanzo a levantar un poco la cabeza para reconocer al resto de las amigas de su hermana entre la multitud, Rarity estaba ahí, solo mirándolo con tristeza. Después perdió el conocimiento.
Habían pasado ya tres días desde aquella golpiza que le había propinado Scootaloo luego de que Apple Bloom le contara lo sucedido con Spike, en ese tiempo las clases habían seguido normal, pero no para Spike y Scootaloo que habían sido suspendidos debido a su pelea.
Spike sin embargo se encontraba ese día fuera de la escuela, esos dos días habían sido de todo menos descanso para él, sus padres lo habían castigado y se la había pasado haciendo toda clase de labores pesadas en su casa, aún tenía un ojo morado y varias partes del cuerpo le dolían bastante, sin mencionar los horribles moretones y su boca con heridas por todos lados.
Era la hora de la salida de la secundaria y pronto Spike vio a su amigo Button aprovechando para saludarlo, ya le había contado todo lo sucedido y el castaño solo había tratado de simpatizar un poco con su amigo.
A quien esperaba Spike sin embargo, salió a los pocos minutos, Button lo dejo solo pues sabía que lo que tenía que hablar con Apple Bloom era muy serio.
La pelirroja lo vio desde lejos y trato de fingir que no lo veía, pero pronto se dio cuenta que el chico la buscaba a ella y fue inevitablemente a saludarlo.
—Hola Apple Bloom.
—Hola Spike.
— ¿Te puedo acompañar a tu casa?
—Sí, claro.
El camino a casa de Apple Bloom era largo, por lo que era ideal para charlar. La pelirroja iba con la cabeza baja y muy callada, Spike tuvo que tomar el valor de iniciar a hablar sobre lo que quería decir.
—Escucha Apple Bloom, te debo una gran disculpa…
—No tienes que disculparte. —interrumpió la granjera.
—Claro que sí, yo… de verdad actué como un patán… Quiero decir… no se puede justificar mi actitud de ningún modo. Yo invite a salir a Scootaloo solo para intentar algo con ella, pero mi objetivo siempre fue el de llamar la atención de algún modo de Rarity, estúpidamente no pensé en lo que ella pudiera sentir. Fui egoísta…
Apple Bloom escuchaba con atención sin decir nada, pero era evidente que escuchar aquello era doloroso, aunque quería saber la verdad.
—Pero contigo… supe lo que sentías por mí, y lo tome como refugio… sentía que sin importar lo que sucediera con Rarity… al menos te tendría a ti —Spike dijo eso con mucha vergüenza, pero tenía que decir toda la verdad. —Después, que ella me busco, deje de apreciarte así y solo regrese a ti cuando creí haberla perdido a ella. Yo… lo siento por hacerte eso Apple Bloom, créeme que lo que menos quería era jugar con tus sentimientos, yo mismo llegue a dudar de lo que sentía.
Apple Bloom se sentía muy mal, había ya muchas lágrimas en sus ojos, pero sabía que a fin de cuentas, esa era la verdad.
—Si… sinceramente Spike, creo que todo lo que hubiera podido despreciarte por eso, se vio resumido en lo que te hizo Scootaloo. —Spike forzó una sonrisa de lado y miro expectante a la pelirroja. —Supongo que yo me ilusione de más.
—Fue mi culpa Apple Bloom, tu no hiniesta nada, si me pongo en tu lugar, obviamente me odiaría ahora, así que lo entiendo si lo haces, si ya no me quieres hablar.
Apple Bloom lo miro con tristeza, no era lo que deseaba hacer.
—Pero Spike, yo no quiero odiarte, no podría, sé que lo que hiciste si es bastante malo y… que te comportaste como un patán, pero… entiendo porque lo hiciste.
Spike la miro con curiosidad, no esperaba que ella digiera eso.
— ¿Recuerdas cuando me confesé contigo? Te dije que haría lo que sea para demostrarte cuanto te quería… —Apple Bloom dijo eso con lentitud y Spike hizo un gesto pero no interrumpió. —En ese momento me decidí a hacerlo, pero tú por otro lado, todo este tiempo estabas haciendo lo mismo pero por Rarity. Y siempre has sido así tú. Haciendo lo necesario para conquistarla. Si fue feo que nosotras nos viéramos involucradas en eso pero… por ti… si fuera tan valiente como tú, si tuviera tu determinación, tal vez hubiera hecho algo parecido.
Spike reflexionaba mientras escuchan a Apple Bloom, sentía algo desagradable al ver lo que había provocado en la chica. Era obvio que ya no lo veía como antes, y por eso usaba esos términos en pasado.
—Supongo que puede que tengas razón, aun así, nada de eso salió bien, no fueron decisiones correctas, y lo siento mucho Apple Bloom.
—Si… pero ya sabes lo que dicen, en la guerra y el amor, todo se vale.
Ambos forzaron una risa, tratando de hacer menos incomoda el momento.
—Supongo que te puedo perdonar Spike, tal vez ya no te vea como antes, y me cueste trabajo volver a hablarte como antes pero… no te odio ni nada.
—Hare lo posible por compensar todo esto Apple Bloom…
—Deberías mirarte en el espejo… yo diría que estamos a mano.
Esta vez la sonrisa de ambos fue menos forzada.
—Creo que, tengo que ir a hablar con Scootaloo ahora.
Spike comenzó a retirarse pero Apple Bloom lo siguió.
—Vamos, no quiero que te vuelva a golpear.
Spike le sonrió y entre los dos fueron en dirección a casa de Scootaloo. Afortunadamente la chica había soltado casi toda su ira en la paliza que le había dado, por lo que cuando vio que ambos estaban en su puerta no se alteró mucho. Gracias a la presencia de Apple Bloom y la incesante disculpa de Spike, pareció que la chica comenzaba a aceptar el que la pelirroja perdonara a Spike.
—Supongo que después de nuestra pelea. Ya no tengo mucho que reprocharte, y si Apple Bloom te perdona yo puedo hacerlo Spike.
—Bueno, yo no diría que fue una pelea, pero sí.
Luego de un rato decidieron que lo mejor era irse, Spike acompaño a Apple Bloom lo más cercano a su casa, tenía que regresar a seguir haciendo las tareas que le habían encargado sus padres.
—Spike, ¿hablaras con Rarity? —pregunto la pelirroja antes de despedirse.
—No… ella… ya no quiere verme.
El chico contesto bastante taciturno y Apple Bloom no dijo nada más, y se fue a su casa.
Para Spike sin embargo, aquello era lo mejor forma de terminar con todo aquello de su plan, aunque había perdido a Apple Bloom y a Rarity probablemente para siempre, al menos había podido aceptar sus errores y exponerse con sus amigas. Sin mencionar que guardaba la esperanza de volver a ser amigo de la Scootaloo y Apple Bloom, aunque sea luego de un tiempo.
Mientras caminaba a su casa sin embargo no pudo evitar sentirse mal de nuevo, realmente se había creído todas esas cosas sobre el destino y el amor verdadero que había visto tantas veces en las películas y otras historias. Por mucho tiempo pensó que tarde o temprano él y Rarity terminarían estando juntos por alguna obra del destino. Sin embargo, más allá de lo que pudiera significar el destino, sus acciones los habían terminado por unir y separar después. No había sido cierto nada de eso.
Lanzo un último suspiro mientras contemplaba el inminente atardecer en la puerta de su casa, debía volver a sus labores, con suerte su hermana cambiaría su actitud con el una vez que le contara que había hablado con las niñas.
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Fin…~~~~
Wow, eso si que fue un capi largo, hahaha, tengo que decir que jamas crei que saliera tan extenso, lo revise varias veces, lo lei y relei, modifique algunas escenas una y otra vez, pero finalmente creo que me gusto como quedo. Aunque sin duda, fue difícil.
Asi que hasta aquí llego nuestro pequeño dragoncito humanizado, cagandola como siempre xD, naa no es cierto. Aun falta, la conclusión, llegara pronto.
Este es el primer fanfic que escribo y debo decir que no planeaba tardarme tanto, pero mas que nada buscaba mejorar en mi redacción con cada capitulo. Espero que este haya sido de su agrado.
Y hay muchas personas a las que les quiero agradecer, de verdad, cada comentario en el que expresan lo que sintieron con el capítulo es muy apreciado. Todo lo que desea un escritor es ser capaz de contagiar esas emociones a sus lectores. Muchas gracias:
Slash Torrance: Espero seguir leyendo tu historia pronto.
Vahn 187
MeganBrony
Etherion
supertotitoti: Tambien muchas gracias por estar aquí desde el comienzo.
fanatico z: Muchas gracias por todo el apoyo, de verdad espero seguir mejoran para hacer historias de tu agrado.
NAZH045: Gracias también por la oportunidad y por recomendar la historia.
El RoRo: Gracias por darle una oportunidad desde el principio.
rompeordenes: Espero que te decidas a hacer esa historia pronto.
MordecaiFanD
Ubta
Mr. NBA
BORRE2222: Que me dejo su ultimo review en el capítulo once pero siempre era de los primeros en leer los nuevos capítulos.
A todos los Guest que fueron comentando con el tiempo.
Y a Sunny Honey que llego más recientemente xd: me gusta mucho tu fic, aunque llegue tarde y aun no me pongo al corriente.
Comenten que les parecio este desenlace y espero subir el "epilogo" este mismo fin de semana.
De verdad, a todos los lectores muchas gracias, si quieren decirme alguna cosa pueden mandarme un mensaje privado. Se aprecia mucho cada comentario que dejan y la verdad es que es agradable ver a muchos que comentan en cada capítulo, ya siento que nos conocemos xd
Si me costo algo de trabajo, pero me divertí mucho y quiero seguir escribiendo, actualmente tiene rato que no trabajo en mi otro fic pero planeo retomarlo, aunque como vieron aquí en este capi hubo un medio cameo de SoarinDash, me gustaría despues hacer otro fic de romance pero de alguna otra pareja, no soy bueno para el Yuri pero si tienen alguna idea, pueden pedírmela.
Aprovecho para recomendarles el fic de mi amigo Old Grimie "Dos formas y una tercera" que es de un género parecido a mi otro fic. Chéquenlo. Y si ustedes también tienen algunas historias me las pueden mandar por PM. Esta comunidad es muy agradable y espero quedarme un buen rato.
Sin mas por ahora, me despido mandándoles todos mis agradecimientos. Y esperen el epilogo. :D
