DATOS:

NOWAKI CLOW

EDAD: 15

FAMILIA : DESCONOCIDA, AUNQUE TAL VEZ ZESS.

LE GUSTA: ESTAR CON SHION.

NO LE GUSTA: TÁRTAROS


Respiró agitadamente, casi doloroso. En la rosa blanca cayeron dos gotas de sangre. Sus pies rojos y con enormes grilletes sosteniendolos. Extendió su mano hacía el pobre chico que sufre sin parar.

La flor cambio a una camelia roja. Tomo el rostro del chico, que dio un resping un poco asustado, bajo su mano por su rostro quitándole la venda.

- Mamá...¿Mamá...eres tú...? - abrió sus ojos verdes sorprendido y otras tres rosas blancas se volvieron camelias rojas. Casi quiso que difinitivamente fuese una ilusión - Hayako-san...

Hayako Ace era la hermana mayor de Hayate, pero ella ya no esta en este mundo. Tiene el cabello castaño como Hayate, y los ojos azul oscuro.

- Ha pasado tiempo, White-chan - debajo de sus pies es donde aparecen las camelias - ¿Qué sucede? Estás hecho pedazos...Que divertido - su tono cambio de uno amable a uno sombrío al final. White quiso retroceder...pero era imposible, estaba atado a una silla.

Escuchó unos pasos pesados y Hayako se rió tiernamente, quito su mano del rostro de White.

- Parece que el maestro está aquí - las flores desapareciendo mostrando una sala de tortura. Blue esta en la puerta, tomo una pinza gigantesca.

ºDolorº

White removió las cadenas que tiene en sus muñecas enrojeciendo sus muñecas. Grito de dolor, grito y grito...pero no lo detuvo.

- ¿Hasta dónde has contado? - White trago duro.

- Quinientos cincuenta y nueve...quinientos cincuenta y dos... - la sangre volo del cuerpo de White.

- Quiero que esta cubeta se llene hasta el borde - dijo Blue con un tono siniestro...¿ese hombre era su padre? Más sangre salió.

- Quinientos treinta y...

Blue le ordenó que contará desde mil, de atrás hacía delante de siete en siete en voz alta - ...ocho... - al principio no entendió esas instrucciones. Blue le tomo la cabeza apretando su cabello...pero luego todo se aclaró cuando se dio cuenta de que era para mantenerse lo más cuerdo posible. Se aferró a esos números para hacer precisamente eso.

-...veinticutatro.

Mientras tanto, Blue Star siguió tomando partes de sus manos y pies...¡una y otra vez! ¡una y otra vez! ¡una y otra vez! ¡una y otra vez! ¡una y otra vez! ¡Una...y otra vez! Y...otra vez...

- Quinientos diez... - los príncipes Star tienen una gran habilidad de regeneración, pueden quitarle un pie y este volver a crecer. Por eso cada vez que sus dedos de las manos y los pies volvían a crecer...sabía que se había vuelto un monstruo - Quinientos tres... - respiro agitadamente, le ardía la garganta...¿cuántas horas habrán pasado desde que esta en esa sala de tortura?

Esuchó su sonido caracteristico "Hmp". La miro.

- Buenos días - dijo con una sonrisa y sus manos en sus mejillas.

- Hayako-san...¿Estás viva? - preguntó cansado.

- ¿Acaso eso realmente importa? - se levanto sacudiendo su vestido - Oye, White-chan, ¿quéclase de persona era tu madre? - White se exaltó un poco por la pregunta - Hace un momento dijiste "Mamá" - White no respondió, aunque estuvieran en su alma o consiencia...parecía que Hayako tenía mucho control - ¿Es ella?

Las flores se convirtieron en una casa, una casa sencilla...tal vez un simple departamento. Muy cálido la verdad, White se levantó de golpe y la vio. Su corto cabello azul y como siempre, haciendo rosas blancas.

- ¡Estoy de vuelta! - exclamó una mini-versión de White.

- ¿Ese eres tú, White-chan? - White sonrió a duras penas.

- Ne, ne, mamá - mini-White sacó un libro.

- Eres adorable, ¿no es así? ¿Qué estás haciendo?

- Ella siempre tomaba cada letra que no podía leer y cuidadosamente escribia la pronunciación al lado de él para mí - contestó con una débil sonrisa.

- ¿A dónde va tu madre? - la mujer peli-azul se fue del departamento dejando solo al niño, ya que su hermano mayor estaba en clases.

- Al trabajo - A mini-White no pareció importarle y se fue a un cuarto lleno de libros.

- ¿Qué es este lugar? -preguntó Hayako.

- Mi mini-biblioteca.

- ¿Qué hay de tu padre? ¿Cómo los trataba a ti y a tu hermano? - preguntó Hayako.

- No lo sé, mi padre nunca estaba aquí. Aunque no sé de quién herede ese gusto por la lectura...me agradaba que con su dinero me dieran los libros.

- ¿No te sentías solo?

- No.

- Tenía los libros, y mi mamá siempre fue muy amable conmigo.

- Oh...

- Ella realmente era una gran persona. Siempre se ocupaba de la casa a pesar de su trabajo. Nunca la escuché quejarse alguna vez, o causarle algún problema a alguien. Trataba amablemente a todos por igual... mi madre...era mi orgullo.

Una mano pequeña se acercó y tomo su rostro con ternura.

- White, está bien sentirse perdido. Los chicos amables como tú pueden ser felices solo con eso.

- Sí.

- Es mejor ser lastimado que herir a los demás. Las personas que son amables pueden ser felices solo con eso. Eso es lo que ella me enseñó - otra flor se volvió camelia.

- Ella era muy amable y maravillosa, ¿eh? Es por eso que te está pasando todo esto.

White gritó hasta que su garganta dolió mucho. La sangre se escurrió por la gran pinza.

- White, eres un buen chico. ¿Sabes por qué soy tan especial contigo? - cuestiono burlón - La razón por la cual simpre preferí a Black, es que tienes débilidad...eres igual a tu madre, por eso...adoro tus habilidades regenrativas - se acercó a su oído por su espalda - ¿SAbes algo sobre el ciempiés gigante? Quiero poner esto en tú oído. ¿No te importa, verdad?

- N-No...No...Por favor - pidió llorando, ya había perdido la cuenta de las horas que llevaba ahí - Te lo reugo...no...¡NO!

Grito sordo, al final lo metió dentro. White se movió desesperadamente, manos y pies. Quería sacarlo, sacarlo y huir de ahí.

- ¡Oh no! ¡Te quiero matar! ¡Te quiero matar! ¡Te quiero matar! ¡Te quiero matar! ¡Te quiero matar! ¿Estaría bien si te mato ahora? - ese padre...está loco - ¿Puedo devorarte ahora? - si te comes a un Star...puedes tener...los beneficios de un Death. - ¡¿Debería matarte?!

- Déjame ir...déjame ir...por favor, déjame ir... - pidió, pese a que cualquier persona quisiera morir en un punto como ese, ahora...lo único que quería era volver con Natsumi.

Su fina mano le tomo el rostro.

- Es mejor ser lastimado que herir a los demás. ¿Realmente viviste tu vida creyendo en esas palabras?

- Eso es lo que mi madre me enseñó, así que yo...

- ¿Así que simplemente obedeciste todo lo que te dijeron? ¿Qué hay con eso? - dijo un poco irritada - Qué aburrido. - sonrió - ¿No quieres mandarla al infierno? ¿Estás seguro de que tu madre era esa persona amable y maravillosa que pensabas? - él dio un respingo - ¿Qué es eso?

Ella dio un pequeño sobre a otra persona.

- Un préstamo. - la otra persona lo tomo.

- ¿Para quién?

- La hermana de mi madre. Ella siempre decía que tenía dificultades financieras..y le pedía dinero a mi madre. Mi madre no era una asesina, por eso siempre me pregunté de ¿dónde sacaba el dinero? Todo su tiempo se lo dedicaba a la casa. Y creó...que ella nunca dejo de hacer algo.

La cubrió con una manta para que no tuviera un resfriado.

- ¿Estás bien? - preguntó White. Ella sonrió. Otra flor se volvió camelia.

- ¿Y entonces? - preguntó Hayako.

- Entonces...todo terminó.

La hermosa mujer de cabello azul tiene una gran espada en el pecho. Protegiendo a sus hijos, la lluvia comenzó a caer y lo único que pudo ver es la estrella del clan Asesino.

- Me quede solo después de eso. Black y yo...ya no teníamos lugar al que ir...por eso...nos separamos...

- ¡OHHHH! - White abrió sus ojos al escuchar eso. Un castaño lo tiro al suelo - ¡Oye White! ¡¿Hasta cuando te quedarás en casa?! ¡¿Sabes lo difícil que es para mí cuando te quedas en casa?! - grito sacuendiendolo de los hombros.

- Oh, es cierto...había un lugar al que podía ir.

- White, ¿si fueras un demonio, te comerías a Minerva de la Clase 3? ¿Ya sabes, la que tanto te gusta? - cuestiono divertido Hayate.

- ¡N-No lo haría! Y ella no me gusta tanto.

- Hayate era el único apoyo moral que tenía entonces - declaro White.

- Era un gran amigo, ¿no? Pero también perderás a tus únicos preciados amigos, ¿eh?

- ¿Eh? - White la miro preocupado. Ella lo miro con ojos oscuros.

- Y todo es tu culpa.

Blue le tomo el cabello a White alzandole el rostro, él lo subio y vio a dos personas forcejear.

- Todas las deficiencias en este mundo provienen de la falta de capacidad de un individuo. La persona que me dijo estas palabras era un verdadero saco de mierda, pero ahora estoy un poco agradecido con él. White, he comprendido algo en estas últimas horas. No sólo tu cuerpo, tú mente también es sorprendentemente resistente. Así que preparé algo.

White respiró agitadamente asustado por lo que él diría.

- ¡Un hombre y una mujer que se aman el uno al otro! - tronó su dedo haciendo un estruendoso ruido - ¡Tendrás que elegir a quién mataré! - grito a su oído - Dejé que estos dos se encargaran de ti hasta ahora. Dime, estuviste resistiendo hasta que ellos vinieran a salvarte, ¿no? Viste a esos chicos como tus salvadores, ¿no? - trono otro dedo -¿Y bien, cúal de los dos?

Susurro a su oído con una cínica sonrisa. White lo miro de reojo.

- Si no eliges a uno los mataré a ambos. Déjame preguntarte de nuevo - tercer dedo - ¿A quién quieres salvar?

Le alzo bruscamente la cabeza haciéndolo mirar a ambos. La mujer llora inconsolablemente, mientras que el hombre le dio a entender que él estaba dispuesto a morir.

- ¿Por qué...yo? ¿Por qué tengo que ser yo quién elija? - le sacudió la cabeza con fuerza.

- Vamos, apresúrate y elige de una vez - las lágrimas cayeron desesperadamente por su rostro.

-¡No puedo hacer algo así! - vociferó desesperado, asustado...lleno de...molestia al no poder hacer nada - Sería como si yo fuera quien los matará.

- ¡Elige a uno! ¡Elige uno! ¡Elige uno! ¡Elige uno maldita sea! ¿El hombre? ¿O la mujer? ¿Derecha? ¿O izquierda? ¡Elige uno! - le grito al oído.

- ¡Es obvio que no puedo elegir ninguno! ¡Si tienes que matar a alguien! ¡Matame a mí! - Blue frunció el ceño. Su hijo menor de nuevo le mostraba débilidad, y lo único que quería ver él era esa mirada asesina que le dedico cuando mató a su madre.

- Bien, entiendo - le soltó bruscamente la cabeza y se separó y caminó lentamente - Presta mucha atención - tomo bruscamente el cuello de la mujer y la alzó como un muñeco - ¡¿Este?! ¡¿Qué tal este?! ¡Vamos, elige uno! ¡Dije que eligieras a uno! - el otro hombre comenzó a agitarse por la mujer - ¡Ella morirá! ¿Estás de acuerdo, White? ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Elige uno! ¡Elige uno! ¡Escoge uno! ¡¿Y bien?!

El otro hombre mro suplicante a White, dándole a entender que no queria que matarán a la mujer. Blue intensificó el agarré. Horribles recuerdos de una misma escena regresó a su mente. El hombre logro quitarse la venda de la boca.

- ¡Escogeme, por favor, White-san! Aki...¡Aki morirá! ¡Elígeme! ¡Elígeme, White-san!

- ¡DETENTE!

ºSangreº

Las lágrimas quedaron pasmadas en los ojos azul-verdoso-oscuro de White. Se mancharon de un color rojo y sus púpilas se contrajeron.

- Parece que ella se rompió, ¿Eh? - la dejó caer como si no fuera nada. Tomo la cabeza del otro hombre - Todo...es tu culpa.

Volvió a su consciencia, aquel lugar que no quería ver.

- No es mi... - contrajó su cuerpo - No, es mí culpa.

- ¿Hasta ahora te das cuenta? - preguntó con un tono irritado Hayako - Puedes quedarte sentado allí y culparte una y otra vez, pero hacer eso no cambiará nada. No lo intentes cambiar. Todo es culpa tuya. Eso es obvio para ti, ¿no es así? - se levantó del suelo - ¿Las cosas terminaron así por culpa de quién? - se apoyó en sus hombros - ¿Fue coincidencia? ¿O por accidente? ¿Tal vez incluso el destino? Aunque no hay tal cosa como el destino - el rukh de esa mujer... - Es simplemente una combinación de una circunstancia con otra - es... - ¿Y quién es el que crea sus propias circunstancias?

Se meneo alejándose de él.

- ¿De quién es la culpa? - sonrió. Sí, definitivamente el rukh de esa persona es...-Eres tú - negro. Rukh, negro. - "Todas las deficiencias en este mundo provienen de la falta de capacidad de un individuo" Tiene razón, ¿Verdad? Todo empezó porque no fuiste consciente de los conocimientos de este mundo.

Tomo el rostro de White, y acarició su cabello.

- Fuiste estúpido en ese entonces y yo te engañé por eso - se pegó a su oído -Todo es tú culpa. Es mejor ser herido que dañar a los demás. Es por eso que estás pasando por todo esto - lo abrazó por la espalda - Si hubieras sido fuerte y hubieras matado a Blue, esos dos estarían a salvo. Si hubieras elegido al hombre, la mujer estaría a salvo... y si hubieras sido fuerte en ese entonces...

La imagen de su madre ponerse frente a sus dos hijos protegiéndolos del Rey de Los Asesinos. Ella les sonrió mientra la sangre se desliza por su labio, toco sus rostros y dejó sus manos caer.

- Y luego lo que está por venir - White miro temeroso hacía el otro lado encontrando a Blue tomandolos del cuello.

- Sayaka...Hayate... - él sonrió y los lanzó con fuerza hacía un lado quitándoles la vida. Los oos de White se contrajeron.

- Y lo más importante para ti - dijo. Todo cambió a un valle. Meneo su cuerpo tarareando una canción. Una boba sonrisa se paso por el rostro pálido de White, y sus ojos llenos de dolor y esperanza.

- ¡Natsumi! - ella paro de golpe y giro.

- Eres un monstruo. - White se exaltó.

- N-No, yo...

- ¿Por qué no me lo dijiste? - dijo con un tono neutro que había quedado atrás hace un año - Una vez más no fuiste capaz de elegir. Por eso... - una gran espada la atraveso - pasará esto... - su cuerpo cayó al suelo.

White apenas respiró. El aire volvió a sus pulmones y lo único que pudo hacer fue gritar, gritar, gritar...de nuevo le habían quitado lo que más amaba. No quería, no quería...¡ese no era su destino!

- Este es el camino de la decisión que elegiste. Este es el futuro que elegiste - White bajo la cabeza y su cabello cubrió su flequillo - ¿Por qué lloras? - toco su cabello - ¿Por qué te lamentas? Elegiste ser herido en vez de hacer daño a los demás, ¿no? Eres una persona tan amable y maravillosa. Pero aunque parece que eliges a ambos, en realidad estas abandonando a ambos. Tu madre...era igual. Si hubiera negado a las demandas de su insoportable hermana no habría tenido problemas con tu padre. Si hubiera huido cuando tuvo oportunidad...no habría muerto protegiendolos.

- Cállate - pidió en voz baja.

- Qué madre tan tonta, ¿no? Si ella realmente te amaba debió abandonar a su tonta hermana.

- Basta - pidió un poco más alto.

- Eso es lo que realmente querías que hiciera, ¿no es así? - preguntó a su oído con una sonrisa.

- Por favor, basta - negó con la cabeza dejando caer sus lágrimas.

ºLloréº

Lloró desconsoladamente.

- Mamá...mamá... ¿Por qué...? ¿Por qué me dejaste solo? Te extraño...no me gusta estar solo...Quería...¡Quería que me eligieras a mí! - sollozó el menor de los Star - ¡Quería que hubieras vivido para mí!- grito dejando caer sus espesas lágrimas llenas de ira.

- ¿Incluso si eso significará renunciar a tu tía?

- ¡Incluso si eso significa renunciar a ella! - grito enojado.

- ¿Incluso si eso significara lastimar a alguien? - incitó con burla.

- ¡Incluso si eso significaba lastimar a alguien!

- ¿Incluso si eso significará tomar su propia vida? - ella sabía a donde llevaba eso.

- ¡Incluso si eso significaba tomar su vida! - en los ojos de White creció una estrella amarilla. Rodeo todo su ojo y sus ojos se volvieron rojos con una estrella negra.

- Que buen chico eres - caminó lentamente hacá el - Eso es, White-chan. Hay momentos en los que debes renunciar a una cosa para conservar otra. Tu madre fue incapaz de hacer eso. Eso no es bondad, sólo es débilidad. Ella no tenía la fuerza, la voluntad para darle la espalda. ¿Aún puedes seguir con las consecuencias de ser herido? ¿Puedes seguir soportando a alguien como Blue?

- ¡No, no puedo! - declaro. Los petalos de las flores revolotearon por todos lados. Ella dejó caer sus manos del rostro de White. Logró lo que quería.

- Sí Tártaros continúa haciéndose más fuerte probablemente harán mucho daño en este reino - otra flor se convirtió en camelia.

- No permitiré que eso suceda.

- Tu preciada novia, y tus compañeros en Tenrou también podrían pasar por el mismo martirio - otra rosa paso a camelia.

- Cualquiera que intente quitarme lo mío, no tendrá misericordia - declaro sin sentimiento en la voz. Más y más camelias.

- ¿Tienes esa clase de fuerza? - cuestiono Hayako.

- Sí - las rosas... se extingen por camelias. Ella pasó un mechón de cabello por detrás de su orea.

- ¿Estás diciendo que me aceptas? -preguntó, ese era su objetivo, inculcarse por completo en el alma del príncipe.

- No. No estoy diciendo eso - el sonido de grilletes romper resonó. Su cuerpo cayó a las rosas convirtiendolas en camelias. Tomo sus muñecas - Puedo superarte cuando quiera.

- ¿Incluso si es una decisión equivocada? - preguntó altanera.

- Yo no soy el que está equivocado - sus ojos brillaron intensamente. Todas las rosas en su sub-consiente se volvieron camelias rojas y brillantes - ¡Son las personas como ustedes las que están equivocados!

- Eso está bien. White-chan. Vivir es devorar a otros - la boca de White se llenó de sangre - Eso...es tú destino, proteger a lo que tanto amas... - ella toco el rostro del chico que se separó. Su cabello se tornó plateado y sus ojos brillaron intensamente.

- Yo...soy yo.


Blue choco por enécima vez las grandes pinzas contra sus manos. Las uñas de su hijo ya están negras de tantas veces que se las arrancó. Comenzó a caminar hacía el ahora peli-plateado.

- White. Nuestro momento especial de diversión ha llegaod a su fin - dijo Blue, paro - Los mensajeros se están acercando a este lugar. Mi trabajo es encargarme de ellos. El objetivo de Tártaros es eliminar a quién se interponga en su camino. Eso incluye a los humanos, pero también a los magos. Los Death's que están en contra de Tártaros. Quienes trabajan en: "Tenrou", si mal no recuerdo. También son objetivos de Tártaros que deben ser eliminados.

Sonrió de medio lado cínicamente.

- ¡Hijo mío! ¡Déjame devorarte! ¡Déjame devorar hasta el último trozo tuyo! - grito abriendo su boca. Paro en seco al no ver a su hijo, sino a ella. Rió con gracia.

- Qué divertido. - comenzó a subir la mirada lentamente - En verdad eres un hombre absurdo - dijo con una plena sonrisa. Blue chasqueo los dientes, pero se formo una sonrisa.

- De verdad que eres interesante - tronó un dedo - ¡Ahora déjame devorarte! - una gran cantidad de rayos negros formaron dos colas enormes.

Las cadenas se rompieron y el humo se levantó. Lo agarro con las cadenas de sus manos en el cuello con fuerza.

- Devora esto. - Blue grito y White saltó cayendo a una distancia considerable. La sangre se deslizó por la cara de Blue. Vio como su hijo se limpio la boca - Qué sabor tan malo - cerca de su boca hay una gran mancha roja.

- ¿Q-Qué? T-Tú - miró de reojo su herida escurrirse - ¿Me mordiste?

- Sabe casi como a instestinos de un pez a punto de echarse a perder - los rayos negros fueron hacía él. Este saltó rodando entre ellos y le fue a dar una patada, pero su "padre" le tomo la pierna y se la doblo.

- ¡No te dearé ir! - él la giro y la pierna le rodo como si a este no le doliera, lo pateo con fuerza y este lo dejó por caer en otro lado. La pierna del príncipe de los Star se recompuso con fácilidad.

- ¿Crees que después de todo lo que he pasado me duela algo tan simple como esto? - dijo neutro mientras sus ojos brillan notablemente.

- ¡Te mataré! - tronó un dedo y su cuerpo comenzó a brillar - ¡Te mataré! ¡Te mataré! ¡Te mataré! - su cuerpo se transformó en un zorro gigantesco con la estrella de su clan en frente - ¡Te comeré! ¡Te descuartizaré!

White tronó un dedo suyo.

- ¡Te masticaré hasta la muerte! - grito Blue. White sonrió levemente al ver la forma "Etherias" de su padre, iba en serio contra él. El Rey de Los Star se apoyó en sus patas y corrió - ¡WHITE! - grito y corrió hacía él y le apuntó. Este lo esquivó varias veces y lo pateó haciendo un ruido sordo. El Rey volvió a intentar golpearlo, este lo esquivó apretó su puño y lo golpeó en el estómago haciendo que escupa.

Su padre lo atrapó en su cola y lo envió a volar hacía una pared. El humo se levantó, pero luego escucho sus ligeros pasos para ser un hombre. White tronó un dedo suyo, como burlandose de su padre.

Los rayos blancos tomaron forma de 6 colas puntiagudas como las de Roromiya. Sonrió cínicamente con el flequillo bajo. En esos dos días de cautivierio se metieron en su mente, lo torturaron y para colmo...sus uñas serían permanentemente negras.

- Ahora... - subió su mirada llena de diversión y locura - es mi turno - tronó otro dedo, y las seis colas apuntron a su padre con recelo. El Rey gruño y una ardua pelea comenzó.

Y aunque suene dudable del delgado chico que depende constantemente de su Kusarigama, iba ganando. Que más querían.

ºVenganzaº

Tortura tras tortura lo llevaron tras esa personalidad retorcida que siempre ha estado en su interior. Las colas comenzaron a chocar haciendo corto-circuitos

- ¡WHITE!

El chico volo como una mariposa extendiendo tdas sus colas y sus brazos y piernas. Luego dio un cuerpo invertido dandole con los rayos blancos alzando el humo. Y luego una gran explosión llegó hacia el Rey de los Star.

El cuerpo de este volvió a ser humano. Su hijo se acercó y se paro al borde del cráter.

ºIraº

Una de sus colas se clavo en la mano de su padre. Tronó otro de sus dedos.

- ¿Cuánto es mil menos siete?

ºLocuraº

Su tobillo.

- Preguntaré de nuevo, ¿cuánto es mil menos siete?

ºTorturaº

Su otra pierna.

- ¿Cuánto es mil menos siete?

ºMi libertadº

Su otra mano.

- N-N-Novecientos noventa y tres... N-Novecienteos ochenta y seis...Novecientos setenta... - White está e su espalda, cuatro de sus colas en su articulaciones y las otras dos revolotean cerca de la cabeza del peli-negro - ...y nueve. Novecientos setenta y dos - White se sentó tranquilo - Novecientos sesenta y cinco... - White se dio en la cabeza dos veces desde su oído.

- Trataste de devorar a tu propio hijo - tronó otro de sus dedos y tomo el ciempiés que estaba en su interior abriendo sus ojos molestos - Así que no tienes derecho a quejarte. No te importa si te como...¿no?


- ¡¿Por qué no podemos ir a buscar a White?! - pregunto ya exasperada Natsumi, han pasado dos días desde que él desapareció.

- Natsumi, él dijo que confiaramos en él. Además la razón por la cual White está en Tenrou - dijo serio Nowaki viendo a una atada Natsumi en el suelo, pues estaba empeñada en recatar a su ahora "novio".

- Natsu-san, la lacrima de vida de White-san sigue brillando..no te preocupes - dijo nerviosa Shion. Natsumi bajo la mirada y luego la subió de golpe. Nowaki se exaltó. Son esos dos ojos, el de la serpiente y el reloj.

- Dejadme ir a buscar a White - pidió tiernamente.

- ¿Si quiera sabes lo que estás haciendo con los ojos?

- No. - los ojos de la chica volvieron a ser verdes y suspiro rendida. La gema que White le regaló con sus fotos comenzó a brillar intensamente al igual que la verde manzana que estaba en la mesa para ver.

- ¡White! - se esuchó a las afueras, Natsumi se exaltó.

- White-san... está de vuelta - dijo sorprendido Aladdin viendo la lacrima brillar. Natsumi se paro de golpe y salió corriendo aún amarrada.

- ¡Natsumi! - gritaron los tres asustados siguiendola. La chica saltó y se colgo de un poste y cortando la soga.

- Nunca confien en un asesino - ella les dio la espalda y los tres quedaron en blanco, ella comenzó a correr y se cayó en las escaleras, pero se volvió a levantar. Entonces lo vio.

Él movió sus pies rojos y lastimados, su cabello plateado. Alzo su mirada verde-azulada-oscura. Ella comenzó a llorar y no resistió corriendo hacía él, lo atrapó antes de que él cayera al suelo.

- ¡White! ¿Estás bien? - pregunto preocupada. Él cabello del príncipe brillo y se volvió negro de nuevo.

- Estoy bien...no te preocupes... - acarició con cariño el rostro de Natsumi - ¡No llores! ¡¿Ves?! Estoy completamente bien... - sonrió - sólo un poco cansado... - Natsumi pegó su frente a la de White dejando caer sus lágrimas al rostro del chico - Estoy bien - rozó los labios de Natsumi antes de caer inconsciente por la falta de sueño y toda la tortura anterior - Te amo, Natsumi - murmuro apenas.