Capítulo 13
La flor del jenett estaba resguardada en una caja de vidrio llena de agua, y flotaba serena en su medio acuático, allí en un estante en el depósito de pociones. Hermione la levantó, teniendo cuidado de no moverla demasiado, y comenzó a. caminar hacia Con. La caja vidriada en la cual flotaba la flor estaba hecha con arena de un 'deposito de magia muerta', del Serengeti, perfecta para bloquear cualquier hechizo o repeler el aura mágica.
Habían descubierto, para su disgusto, que las flores de los jennets eran ridículamente delicadas. Después de haber matado a tres durante el proceso de cosecha. Habían aprendido que no podía ser alcanzada por el aire ni por un segundo o se morían, y sus pétalos se caían como las hojas de otoño, marrones y secas antes de tocar el suelo. Cuando empezaron a morirse en el deposito de pociones, tuvieron que desperdiciarse cinco flores mas, hasta que se dieron cuenta que la magia de los ingredientes que las rodeaban las habían envenenado.
Después de 24 cosechas, se las arreglaron para hacer germinar 18 y quince de ellas llegaron a total madurez. Ahora solo le quedaban siete, incluyendo la que Hermione tenia en las manos y que sostenía con tanto cuidado como si se tratara de un recién nacido.
Constantine abrió la tapa con exquisita precisión para no exponer la flor. Con un delicado cuchillo plateado, disecciono la planta mientras todavía estaba bajo el agua, abriendo los pétalos con cuidado para exponer el tierno corazón. Hermione estaba hipnotizada por su precisos y limpios movimientos. Su técnica era perfecta y la chica pudo decir con honestidad que solo era comparable con la del Profesor Snape.
"Con", murmuro ella, pensativa. "No te pareció que el Director Dumbledore no estaba siendo del todo honesto acerca de si estas o no emparentado con el Profesor Snape?"
"Si, definitivamente, estaba escondiendo algo".
"Tu sabes, he estado pensando bastante últimamente y tu me recuerdas mucho a el. La manera en la que te ves, tu voz, incluso como preparas los ingredientes es como la de el". Ella ladeo la cabeza y lo miro. "Tal vez eres su hijo".
Constantine dejo el cuchillo que había estado usando para cortar el corazón del jenett y se volvió a mirar a la chica. "No mencionaste si el profesor Snape es bien parecido o no. Si somos tan similares, el debe ser, de verdad, una poderosa figura masculina".
La boca de Hermione se curvo. Le hacia gracia su abierto pedido por halagos. "Oh, si. El es el epitome de la belleza, digamos, áspera...muy delgado, con el cabello grasoso, cascado y con una nariz como un pico. Tu de verdad te ves como el". Estiro una mano y le dio un tironcito de la nariz. Con se aparto bruscamente, viéndose molesto. Rígidamente, volvió a enfocarse en el jenett acuático.
"Lo lamento si mi apariencia ofende. Hazte a un lado, voy a poner el corazón de la flor en la poción". El intento acercarse, pero Hermione lo tomo de un brazo con ambas manos y lo hizo girar para verlo a la cara. Miro su adorable cara, con todo y narizota y sintió una sospechosa calidez en el pecho.
"Constantine".
"El miro hacia otro lado, frunciendo el ceño.
"Constantine, me encanta como te ves. Tienes un rostro notable. Pero mas allá de eso, me gusta mucho quien eres. Eres divertido y amable y muy leal".
El la miro por el rabillo del ojo. "Si, pero,,,crees que soy atractivo?"
"Mucho. Lamento haber herido tus sentimientos". La voz de Hermione era muy dulce.
"Soy muy sensible con respecto a mi nariz".
"Me doy cuenta. No debí haberme burlado". Ella se inclino hacia el y poso sus labios cerca de su oído. "De hecho, adoro tu nariz. Creo que te hace ver distinguido y muy varonil".
Constantine se paro muy derecho, y Hermione vio como inflaba el pecho un poco. Los chicos eran tan fáciles de complacer. Le froto un hombro y le sonrió, y vio como sus endurecidos ojos oscuros se suavizaban un poco. El deslizo sus labios sobre su frente.
Se dio vuelta y levanto el diseccionado corazón de la flor. Muy bien. Ahora debemos poner esto en la poción. Cuanta agua es aceptable que se agregue a la base?"
Las astutas pociones de Edvard Hessleton, yacía abierto sobre el escritorio de ella. "No mas de 0.32 litros". Dentro del contenedor en donde se hallaba el corazón, había un litro entero. Usando una bombilla con una larga tobera, retiro el agua con excepcional cuidado. El nivel de agua descendió mas y mas, hasta que finalmente, el corazón estuvo apenas cubierto.
Hermione se mordió los labios nerviosamente mientras Con levantaba la caja que contenía el jenett y la movía hacia el caldero que contenía el resto de la base. Un movimiento en falso, y el agua se podía mover y exponer el corazón al aire, destruyéndola en el proceso. Bajo la caja hasta el liquido lentamente, con tal lentitud que la chica sintió como si fuese a estalla de los nervios.
"Oh, cuidado! Ten cuidado Con!"
El le mostró una sonrisa sardónica y luego, el corazón estaba en la poción. Quito la caja vacía del caldero. Los dos alumnos de séptimo observaron con la respiración acelerada mientras Con usaba un cucharón de vidrio para agitar la base diez veces en hacia la derecha. La mezcla, lentamente, se puso de un color bermellón. Hermione grito.
"Lo hicimos! Ahora todo lo que tenemos que hacer es usar esto como sustituto de la base normal de bilis de armadillo para la poción de agudeza y luego..."
Hermione se sintió mas que complacida cuando el detuvo sus palabras con un beso, y sonrió para si misma cuando sintió la punta de su nariz rozándole la mejilla. De verdad, era un apéndice magnifico, Ella se acurruco contra su pecho y escucho como le latía el corazón, firme y fuerte como un tambor en una Celebración Beltane. Las manos de Con ascendieron y levantaron un poco de su cabello para inhalar su aroma, como si quisiera imprimir su esencia en su memoria. Hermione sintió que se le salían algunas lagrimas, conmovida por el gesto.
De pronto, Constantine se puso rígido bajo sus manos. "No, no, no!" Grito. "Pero que paso?" Ella se volteo y vio disgustada como se había puesto de un pestilente y pegajoso color marrón. El corazón del jenett apareció en la superficie de la poción, marchito y muerto.
"Pudo haber sido el malvavisco? Tal vez mis cálculos estaban mal". Ella apoyo los codos sobre la mesa de la biblioteca.
"El día que tu cometas una equivocación en Aritmancia será el día que yo confunda bezoar con la almohada de Seamus", se estremeció Con. "Le esta saliendo mejor, sabes. Creo que ha estado practicando".
Hermione y Con se miraron con ojos horrorizados por un momento, luego, miraron hacia otro lado con incomodidad. Ella ordeno algunos papeles y textos de pociones sobre la mesa de la biblioteca que estaban compartiendo.
"Que hay del Shrivelfig?" Dijo ella, aclarándose la garganta.
"No debería reaccionar negativamente con el jenett. Comparten una reducción positiva de siete. Deberían potenciarse mutuamente no cancelarse. Revisamos esos números por lo menos una docena de veces. No creo que sea una reacción entre ingredientes".
E quedaron en silencio mientras pensaban en el problema. Ya no podían cometer otro error ya que solo les quedaban seis flores disponibles y el invierno se acercaba, previniéndolos de criar mas.
"No puede ser el calor", murmuro el. Un poco mas frío y no podrían cocer la bilis de armadillo. Con mas calor las propiedades de mejoramiento de la memoria se desvanecerían. Con se rasco la nuca. "Ya hemos determinado la cantidad correcta y la dirección de los movimientos con esa enorme ecuación que resolviste".
Hermione se ruborizo.
"Oh!", Exclamo de pronto. "Posiblemente sea el material del caldero. Usamos un caldero que es bastante poroso, Con. Tal vez había algo de residuo mágico o viejos ingredientes que pudieron quedarse aferrados al material causando la mala reacción del jenett".
"Hermione , creo que es eso. Por eso no reacciono de inmediato. La polución se pudo producir al cabo de unos minutos. Así que, debería funcionar si pusiéramos un sello...no, eso no funcionaria...El sello mágico contaminaría la poción también. Deberíamos conseguir un caldero nuevo entonces?"
"Creo que eso funcionara, definitivamente. Será costoso, claro. Por que no usamos, simplemente, algo menos poroso? Vidrio tal vez?"
"Eres tan lista y sexy".
Con se puso de pie de un salto y la tomo de la mano, apartándola de la mesa. "Oh, nuestras notas!" Dijo ella, con una mano extendida hacia la pila de textos y papeles.
"Déjalas", dijo el.
Se la llevo a un oscuro espacio desocupado de la biblioteca de Hogwarts, el área dedicada a la aburridísima "Revolución del Queso" de los elfos domésticos en el siglo XIX. Los ojos de Hermione se abrieron de par en par. "Mira! Un precedente! Los elfos domésticos se revelaron! Podría usar esto en mi trabajo para S.P.E.W."
"No voy a pretender que se de que hablas, no ahora." Con la envolvió con los brazos y mordisqueo su oreja. "Eres la hechicera mas inteligente que he conocido. Dios, te deseo". Como una represa que se rompe, sus labios descendieron sobre los de Hermione.
El hecho que su deseo por ella fuera disparado por su aprecio por su inteligencia, solo avivaba mas su excitación. Hermione no tenia duda que también deseaba su cuerpo. La evidencia de ello estaba presionada contra su abdomen, pero ningún otro muchacho, además de Víctor, había sido capaz de ver mas allá de sus deseo por aprender. Y aquí estaba este hombre que la deseaba debido a eso. Hacia que se sintiera como si Con realmente pudiera verla y que no solo le importaba por lo que podía hacer por el mental o sexualmente hablando.
Hermione gimió, excitada por lo apasionado que era. Abrió los labios y le permitió meter su lengua en su boca. El suave deslizamiento de su lengua contra la de ella era intoxicante, y se sintió ávida por mas caricias y besos, todo el tiempo dejando escapar suaves gemidos de si, si, mas, ahí. Se aferró de su cabello y lo atrajo mas cerca con rudeza.
Constantine la levanto y la deposito en el suelo, antes de acomodarse sobre ella. Hundió su rostro en el cuello de ella, y la cálida humedad de su aliento rozaba el fino cabello de la nuca de ella. La lengua de Con trazaba caminos calientes y eróticos sobre su yugular y Hermione grito, un suave y jadeante sonido que pareció salir desde su vientre. Sus músculos se debilitaron y las rodillas se abrieron y luego, ella estaba sosteniendo la cadera de el entre sus piernas.
Con deslizo un brazo debajo de su nuca y la beso tiernamente en la boca. "Oh, Hermione...", suspiro el suavemente. La chica sintió como si estuviera ahogándose en esos oscuros ojos los cuales veían algo y lo querían y luego lo conseguía. Y como no había tal cosa como correcto o incorrecto entre ellos dos, cuando Constantine la tenia en sus anhelantes brazos y la besaba con su ávida boca, ella le permitía tomar lo que quisiera.
El flexiono la cadera, presionando su erección directamente contra su vulva. Se quedaron quietos por un momento, gimiendo por la sensación. El movió su cadera de nuevo y la punta de su miembro se froto contra el clítoris de ella. Hermione gimió a todo volumen contra su boca, un "oh", de sorpresa y Con se rió por lo bajo.
"No grites, amor. Nos van a atrapar si te escuchan".
Hermione asintió, jadeando, pero cuando Con movió la cadera y su pene se froto contra ese sensible lugar, su voz se escucho como un canto de pájaros por toda la biblioteca. Hermione se puso una mano sobre la boca y se rió.
El sonrió por el femenino sonido y se deslizo hacia abajo sobre su cuerpo, dejando calientes besos sobre su clavícula, mientras sus manos desabotonaban la capa, hasta que se abrió, exponiendo la falda y la camisa. Los labios de Con viajaron sobre el esternón, descendiendo a medida que sus picaros dedos abrían cada botón, hasta que la camisa también estuvo totalmente abierta, exponiendo la delgada forma del cuerpo de Hermione a sus hambrientos ojos.
El brassier negro que usaba era simple, pero le quedaba perfectamente . Con toco la delgada tira del bretel. "Eres tan hermosa". Hundió la cara entre los pechos, y ella gimió cuando sintió su lengua deslizarse sobre el esternón. Mordisqueo los duros pezones a través de la tela. Hermione se arqueo con felicidad contra su boca. El lamió la curva de sus pechos y dejo que su mano se deslizara en medio de los dos cuerpos. La tela de sus bragas estaba empapada cuando rozo sus dedos sobre ella.
Con libero uno de los pechos, sacándolo por encima de la copa del brassier. Su lengua trazaba apretados círculos sobre el pezón mientras sus dedos jugaban sobre la vulva todavía envuelta en la ropa interior. Hizo a un lado la tela y deslizo un dedo sobre su vagina mientras comenzaba a succionar el pezón que había estado lamiendo. Hermione puso los ojos en blanco y apoyo los talones en el suelo mientras el penetraba su apretada y necesitada vagina una y otra vez con un dedo. Metió un segundo dedo dentro de ella y la chica casi se muerde la lengua para contener los gritos que se agolpaban en su garganta. El mojado sonido como de succión que creaban sus dedos dentro de ella era un erótico contrapunto con los femeninos gemidos.
"Hermione, déjame lamerte. Por favor. Quiero hundir mi cara entre tus piernas. Oh, Dios! Quiero lamerte hasta que grites". Con tenia la voz jadeante y la miraba con intensos ojos negros.
"Eres tan condenadamente sucio, Constantine". Ella acerco su rostro al de el y lo beso profundamente, antes de apartarse de el completamente. El se acostó sobre su espalda y se recargo sobre los hombros para ver que era lo que iba a hacer.
Había una escalera en un ángulo de 45 grados para poder llegar a los estantes superiores. Hermione se acomodo en el tercer escalón y se sostuvo de los escalones mas altos. "Si te dejo hacer esto, tendrás que dejar que mire. No puedo ver nada si estoy acostada".
Ella abrió las piernas y Con se puso de rodillas frente a ella. "Siiiiiiiiiiii", siseo el. Levanto la falda hasta la cintura, se inclino y beso la entrepierna de las bragas. Su lengua se arrastro largamente sobre la mojada tela, viajando desde la abertura hasta el clítoris. Hizo un gesto y desvaneció el tramo de tela negra que la cubría.
"Oh!" Grito ella. "Esas me gustaban mucho!"
"Te comprare otras".
Presiono los dedos sobre la suave piel de los muslos, urgiéndola a abrir mas las piernas para que pudiera acomodarse en medio con mas comodidad y tener una mejor vista de la rosada y mojada piel. Con los pulgares, abrió los labios y ella se abrió para el cómo una fruta, suave vello afuera y tierna y húmeda piel adentro.
"Hermione", dijo el, llamando su atención. Sus oscuros, secretos ojos se encontraron con los de ella y ella se mordió el labio cuando vio su negra cabeza descender hasta su empapada vagina.
Los ojos de Con nunca dejaron de mirarla mientras la exploraba con sus labios y lengua, con exquisita delicadeza, que la hacia querer gritar mas fuerte, dios, mas fuerte! Succiono los labios y soplo sobre el suave vello que cubría su pubis. Ella gimió y se arqueo para tratar de obligarlo a darle el contacto que tan desesperadamente necesitaba. El entrecerró los ojos y arrastro su lengua sobre la entrada y el clítoris, permitiéndole sentir cada pulgada . Envolvió el duro clítoris con los labios, succionando con cuidado, y moviendo la punta de su lengua sobre el clítoris.
Ella lo miraba ávidamente. La rosada lengua de Con se veía tan mojada mientras se deslizaba sobre su femineidad y observando la expresión de placer en su rostro, elevaba su excitación a nuevos limites. El disfrutaba hacerle esto. Hermione vio como se deslizaba sus dedos índice y mayor de su mano derecho penetraban en su canal. Constantine la cogía lentamente, mientras sus labios seguían jugando con su clítoris y sus ojos no dejaban de mirarla. Una, dos, tres veces y Hermione se vino convulsivamente. Los dedos de sus pies se contorsionaron y puso los ojos en blanco. Debido a su ubicación, no podía gritar, así que expreso su placer con suavidad.
Jadeando, ella se estremeció mientras Con lamía tiernamente su vagina un poco mas, cuidando de no sobre estimularla. "Tu, mi querida, eres divina", murmuro el, poniendo la falda en su lugar y ayudándola a ponerse de pie.
Hermione no se sentía capaz de decir algo coherente. "Tu...eso fue...quiero decir..Con, tu boca es tan sucia. Eso fue lo mas excitante que he visto". Ella se acerco a el y lo beso, compartiendo su sabor. La mano de Hermione se deslizo hasta el cinturón para liberar su enorme erección, justo cuando escucharon que alguien se acercaba.
De inmediato se pusieron de pie, arreglándose la ropa y abotonando sus capas. Hermione se tomo un breve instante para agradecer que su capa fuera lo suficientemente amplia para ocultar sus pecados del observador casual, así que para cuando Madame Pince llego, ambos estaban discutiendo la 'Rebelión del Queso', vivamente.
Cuando la bibliotecaria se fue, Con susurro en el oído de Hermione. "Cada vez que estés en la biblioteca, quiero que recuerdes la sensación de mi boca entre tus piernas. Quiero que quede grabado en tu memoria y que nunca lo olvides".
Ella lo miro con los ojos enormes y acaricio su cabello.
Mientras regresaban a su mesa, vieron a Draco y a Ron sentados juntos en una mesa. Sus libros estaban regados sobre la mesa, pero parecían estar sumidos en una importante conversación. Observaron como Ron palmeaba amistosamente el hombro de Draco. El rubio de Slytherin sonrió y revoleo los ojos.
"Que te parece eso?" Pregunto Hermione a Con. El se encogió de hombros.
"Posiblemente sea algo bueno. Los dos necesitan alguien con quien hablar. Por que no puede ser el uno con el otro?"
"Crees que Draco sea bueno?"
Constantine ladeo su cabeza, considerando su pregunta.
"Si. Creo que si".
N/A: Mas acción para todas las que lo pidieron! Gracias por leer y por sus geniales comentarios!
