He cambiado la imagen de mi perfil, supongo que la respuesta que puedo dar es que quería poner a Alviss más grande, y además, en esa foto esta para comérselo *w* Yo quiero un peluchito de Alviss…pero no encuentro, -.-. Al tema, trabajo duro con los capítulos, para actualizar lo más rápido que puedo, sobre todo ahora por los exámenes que me caen encima…mi mayor sueño aquí en fanfiction…
¡Un fic de Phantom y Alviss de MÄR que valga la pena leer, que tenga capis pa leer, y que acabe bien!
*Se pone de rodillas* ¡Por favor, queridos lectores! Si me oís…
¡Aceptad esta pequeña petición de un servidor y escribid un fic de esta parejita cuando podáis!
Si lo hacéis, juro hacer muchos capis deprisa para que los leáis, hare que os tiemblen las piernas y os comáis las uñas de emoción, lo juro, lo juro, lo juro.
Así que, ¡Espero respuestas!
Muchas gracias por leerme y suerte con la vida.
Cap.14. Un nuevo amigo.
Miro el pajarito que estaba en la jaula, su plumaje era muy bonito. El pequeño peliverde se había vestido y desayunado, a las once pero daba igual, precisamente hoy tenía el día libre, ah… ¿Qué podía hacer? Quizás quedar con Luffy y los demás…Uhmm…No, admiraba a Luffy y le tenía en alta estima, pero no le gustaba estar encima de él y los otros chicos, principalmente porque sentía que ocupaba el lugar de aquel que se llamaba Cobi.
Suspiro un poco triste, la verdad es que sentía lo mismo siendo entrenado por Mihawk. Sentía que hacía eso, llenar un hueco que muchos no deseaban que llenase, entre muchas otras cosas, como que Mihawk era arisco, como él, poco hablador…como él y…. ¡Mierda! ¿Qué demonios no tenía en común con él? A parte de la edad, claro…y el físico, por supuesto. Tenían demasiadas cosas en común, y eso le asustaba de cierta manera, estaba acostumbrado a tener un carácter y forma de ser diferente a la que el resto del mundo poseía. Encontrar a alguien que se parece mucho a ti, te quita todo el mérito, ya no eres único, se tocó el pelo con una de sus morenas y pequeñas manos, bueno, como mínimo su maestro le recordaría por su curioso y poco habitual pelo verde.
Se levantó del sofá, donde estaba sentado, para ir a la terraza. Esta era muy grande y daba de cara al bosque, por delante se veía un riachuelo que provenía del interior de ese abundante bosque que parecía más una selva. Miro el reloj, posiblemente su maestro llegaría tarde, si se iba a cazar piratas o algo por el estilo no tenía ni que esperarle despierto.
Con paso seguro, agarro sus tres katanas y se las puso en el cinturón blanco. Le era incomodo llevarlas así, pero no había otra manera de llevarlas, salió de la casa, no sin dejar comida y agua al pajarito. Aún sin nombre, le tenía cariño, y por lo visto Mihawk también, sonrió pensando en que su maestro podía llegar a ser…amable y considerado cuando se lo proponía, "A lo mejor yo debería ponerme un traje con plumas, a ver si también me trata como al pájaro" realmente Mihawk podría dejar de llamarle mocoso, niñato, niño, crio, Roronoa…etc. Y todos esos motes que le ponía, como el de arbusto con patas, que rabia le daba que le llamaran así. Solo porque su pelo era verde, muchos le preguntaron si era su color de pelo natural o era el tinte, nunca se hizo el tinte, odiaba las cosas postizas, como las mechas y el bronceado falso. El suyo era natural, por las horas que se había tirado al sol entrenando, lo hacía aun cuando los músculos le rabiaban de dolor, cuando se le escapaban las lágrimas de dolor que no podía controlar.
Suspiro recordando los viejos tiempos, miro el cielo que se mostraba despejado. "¿Por qué siempre que suspiro, miro hacia arriba?" pensó curioso, nunca se lo había planteado de esa forma.
Encontró, con mucho esfuerzo por su parte, el camino que daba al bosque. Pero antes de entrar siquiera, unos brazos le rodearon por atrás atrayéndolo hacia el cuerpo mayor, que lo abrazaba cual peluche, el terror de que fuera el abrazo letal de Shanks se le metió en el cuerpo, pero luego recordó que Mihawk y Shanks estaban peleados. Miro hacia atrás, se le cayó la mandíbula al suelo, mirando a quien tenía detrás.
− ¡Hola hojita, cuanto tiempo!-grito el individuo.
− ¡Ostia el flamenco loco! ¡Socorro!- grito con cara anime y lágrimas en los ojos.
− ¿De dónde has sacado eso de Flamenco loco?
−Mihawk me dijo que no me acercara a ti, que eras un hombre-flamenco-acosador-violador- pederasta-explico intentando zafarse.
El mayor le soltó, arreglándose el pelo antes de hacer posturas traumáticas y raras. Zorro trago saliva, entre asustado y alucinado, ¿De qué manicomio se escapó ese tío?
−Para tu información, Hojita mía, soy el magnífico, sexy, atractivo e inteligente Donquixote Doflamingo, nadie me vence en combate-puso pose de victoria.
Zorro le miro con una gota en la cabeza.
−Un friki flamenco, eso es lo que eres-declaro mientras volvía a caminar de nuevo hacia el bosque.
A Doflamingo se le escapaban las lágrimas por debajo de las gafas. Se tiro al suelo con una luz de foco iluminándole, creando así una imagen de drama, "Oh, cruel mundo donde los humanos torturan a las almas puras e inocentes, como yo que habitamos un lugar que consideramos nuestro dulce prototipo de casa con la gente a la que queremos, en paz y armonía" relato en su cabeza, internamente orgulloso de haber ido a clases de interpretación y haber visto los culebrones de Boa.
Luego el rubio se dio cuenta de que el niño, haciendo caso omiso de su magnífica escena, se adentraba en el bosque.
− ¡Eh, pajarito de mi amor Mihawk, te vas a perder ahí dentro!-le grito acercándose un poco.
Zorro se volteo, le dio una sonrisa amistosa y le despidió de la mano.
− ¡Gracias por preocuparte, pero estaré bien. No me voy a perder, nunca lo hago, ah, y dile a Mihawk que le ponga ya un nombre al pájaro! ¡Chao!-grito desde lo lejos.
En la entrada del bosque, Doflamingo se ponía las dos manos en la cara, sonriendo de lado a lado un poco rojo.
−¡KYYYYYYYYAAAAAAAAA ME HA SONREIDO, LO RETIRO ESTE ES MÁS MONO QUE SHANKS!-grito corriendo a vete a saber dónde.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-U
Cuando se libró de aquel hombre-flamenco fue adentrándose más en el bosque. En él, había muchos árboles con diferentes tonos de color, no solo en los troncos, también en las hojas, en algunos crecían enredaderas con flores, lo curioso de eso es que al estar casi en noviembre los árboles aún no se habían quedado del todo calvos.
Siguió el riachuelo, puro y limpio, donde se veían pececitos nadar. "Si estuviéramos en verano, me tiraba al agua y los pescaba con las manos" pensó sonriendo, eso lo hacía con Yosaku y Johnny en los veranos que no entrenaban en la escuela. Johnny era el que traía las redes, Yosaku los anzuelos, y Zorro fabricaba y traía las cañas de pescar, cuando veían que no picaban, se quitaban la ropa hasta quedar en calzoncillos y se tiraban al agua. Recordaba cómo les regañaban cuando llegaban a casa empapados, porque muchas veces, al tirarse de forma bruta, salpicaban tanto que les llegaba hasta la ropa. Por eso a veces solían esperar hasta la puesta de sol o no aparecían por casa, por miedo a la represalia.
Entreteniéndose, en su mundo, como de costumbre se dio cuenta de que, como dijo Doflamingo, se había perdido.
"Que rabia me da que tengan razón precisamente en ese tema" pensó con cara de fastidio mientras, metiéndose más adentro del bosque, continuaba con su exploración, siempre podía subirse a un árbol y mirar a ver dónde quedaba el norte y el sud. Con la altura de la mayoría, como mínimo descubriría donde quedaba el cuartel, con suerte, por supuesto, porque a lo mejor acababa perdiéndose más.
Miro atrás un momento, le pareció haber escuchado algo…
−¡HOLA! ^0^
−¡AAAAHHHHHHHHHH!-grito asustándose al oír una voz a sus espaldas.
−Oye, que no hace falta gritar, tío-dijo el individuo rascándose una oreja.
Zorro se giró, para encontrarse, colgado boca debajo de una rama, a un chico. Tendría su edad o un poco más, tenía el pelo oscuro corto, un gorro blanco e iba como vestido con ropa normalita, de calle más bien, en su espalda colgaba una espada, "¿Es espadachín?" se preguntó viendo cómo, con una agilidad increíble se bajaba de la rama dando una voltereta y cayendo al suelo impecablemente.
−Anda, que guay, que pelo más chulo-dijo tocándoselo sin pensarlo dos veces con estrellas en los ojos.
−Emmm…Gracias, supongo… ¬.¬U
−Que tío más majo-se río-pareces buena gente, ¿Cómo te llamas?
− ¿No deberías presentarte tú primero?-le miro con cara acusatoria.
El chico parpadeo un par de veces, al parecer se lo estaba pensando.
Y al cabo de unos cinco minutos de darle al coco…
−Ah, pues tienes razón-sonrió ampliamente.
−Obvio que la tengo-puso morritos.
−¡Kyyaa! ¡Que mono eres! ¿Quieres ser mi novio?-pregunto abrazándose a su cuello.
Zorro se sonrojo mucho, nadie en su vida le había pedido tal cosa, menos al conocerse, menos aún un chico. Con la cara roja se lo quitó de encima, con esfuerzo, empezaba a pensar que era pariente de Shanks.
−Gracias pero no, lo siento-contesto cuando logro respirar bien, por la fuerza con la que le abrazó.
−No pasa nada-sonrió maliciosamente-ya caerás a mis pies, preciosidad-le guiño un ojo.
Zorro frunció el ceño completamente rojo, no sabía porque se le aceleraba el pulso así de rápido. Quizás eran esos ojos claros que le miraban con picardía o esa piel que parecía ser muy suave…movió la cabeza con fuerza, quitándose de la mente esos pensamientos tan poco típicos de él.
−Al caso, déjate de tonterías y di de una vez cómo te llamas-le reprochó.
− ¿Por qué, no podemos ser amantes secretos?-sonrió sentándose al estilo indio en el suelo.
Con la cara todavía roja, Zorro fue a golpearle, pero este le agarro el puño sentándolo en su regazo, pasándole un brazo alrededor de la cintura adjuntándolos mucho, quedando casi pegaditos como sus rostros.
−Que mono eres, espera un poco fiera, al menos dime tú tu nombre-le miro directamente a los ojos, provocando escalofríos en la columna vertebral de Zorro.
−Roronoa Zorro. Ahora tú, y suéltame-se zafo poniéndose de pie, a una distancia considerable.
El del gorro sonrió, mira que tenía colegas monos, pero ese era diferente. Su pelo era raro y su piel morena debería tener un gustito…Zorro le saco de sus ensoñaciones, tirándole una piedra que casi lo deja K.O.
Rascándose la parte afectada, cada vez se convencía de que ese chico era a quien quería como pareja.
−Vale, amor mío, me llamo Trafalgar Law. Y te preguntaras que hago en este lugar.
−La verdad es que no-contesto sinceramente.
Law se sacó del bolsillo un pañuelo y empezó a llorar con lágrimas de cocodrilo.
−Mi amor no me quiere, solo se burla de mí y me habla fatal…snif…
−Hale, otro que ve telenovelas de vieja ¬.¬U
−Pues no, es que tengo el don de interpretar, me pasa desde pequeñito-sonrió volviendo a la normalidad-bien pues me da igual que no quieras escucharme, te lo digo igual, me estaba escondiendo de mi mejor amigo-jugueteo con sus dedos, como si fuera un niño.
− ¿Qué le has hecho?-ladeo la cabeza inocentemente.
Law se mordió el labio, dios es que era tan mono…lo abrazaría sin pensarlo, lo ahorcaría y lo besaría todo el rato, porque esos finos labios…Uhmm…que ricos deben saber…
−Etto… ¿Law?-pregunto sentado en una roca.
− ¿Eh? Ah, sí, sí, sí, sí, perdóname amor mío, es que estaba pensando en ti-contesto sinceramente con su sonrisa.
Zorro volvió a sonrojarse un poco.
−No me llames así, me llamo Zorro-gruño.
−OK, Kitsune-volvió a sonreír.
− ¿Qué?
−Zorro, Kitsune, en japonés, así se dice tu nombre en japonés, Kitsune, aunque a lo mejor te lo acorto a Kit, sí, suena mejor-se carcajeo felizmente.
−Yo no me llamo Zorro por el animal, baka, sino por mi abuelo Zoro, solo que le pusieron una R de más-explico.
−Da igual, Kit te queda mejor, un nombre original.
−No me da igual, y explica lo que tenías que decir, que se nos hacen las uvas-se quejó.
"Que mono es mi Kit, de verdad, el nombre le queda bien, a lo mejor llamamos así a nuestro hijo o hija, el nombre es para dos, jejeje" pensaba divertido balanceándose de un lado a otro, como si fuera un Daruma*.
−Law, que se nos hacen las uvas, por segunda vez Ù.Ú
−Ah, sí perdón, pensaba en ti otra vez-otro rubor para el peliverde-bien pues le he gastado una broma a mi amigo y ahora este planea matarme de manera cruel y terrible.
− ¿Qué le has hecho?
−Expuse su diario personal en el tablón de anuncios del cuartel de la marina-miro a otro lado, como quien no hace nada malo.
−Normal que quiera matarte…Un momento, ¿Estas en la marina?-pregunto asombrado.
Law se encogió de hombros.
−Yo quería ser pirata, pero mis padres me encasquetaron aquí, estoy en la cuarta iniciación ¿y tú?
−Soy el aprendiz de Mihawk, Ojos de halcón-contesto, no orgulloso pero bueno.
Law abrió la boca impresionado.
−No me jodas…del Ojos de halcón…-le sonaron las tripas.
A Zorro se le resbalo una gota por la cabeza.
−Veo que no has comido-dedujo el peliverde, acto seguido le rugió el estómago a él también.
Law sonrió con malicia.
−No soy el único…venga, que te invito-le guiño el ojo haciendo que le siguiera cogiéndole de la muñeca.
Zorro se sonrojo otra vez, no entendiendo porque se le aceleraba el corazón…
TBC….
Significado de *: Daruma: Muñeco japonés que si le das un golpecito flojo, se mueve de un lado a otro sin llegar a caerse al suelo, suelen tener forma ovalada.
Yo lo explico por si alguien no sabe lo que son…
Con respecto a las preguntas.
¿Cómo reaccionara Mihawk? ¿Qué hace Akainu ahí? ¿Podrá Shiaru volver a acercarse a Vivi? Y lo más importante….
¿Law y Zorro una pareja? ¿Conseguirá Law hacerse novio de Zorro? ¿Quién es el amigo de Law? Obviamente creo que ya lo saben pero bueno…
Descubridlo leyéndome, adiós.
