-¿del uno al diez- pasó una mano por su cabello y miró a su compañera- que nota le pones?- respiro hondo y se destapó completamente para quitar la sofocación que tenía.

-nueve- dijo la muchacha, apartándose unos rebeldes cabellos que se pegaban a su frente mojada.

-¿y que faltó?- el moreno tomó sus anteojos de la mesita de noche para observarla mejor.

-no hay primera sin segunda- dijo Ginny sonriendo, la mandíbula de Harry casi roza el suelo.

-¿es una broma?- preguntó incrédulo, Ginny se sentó en sus caderas.

-no, no es una broma, amor- Ginny deslizó su dedo índice desde el cabello hasta el mentón del chico- recuperaremos el tiempo perdido… ¿quieres?

-claro, lo otro fue sólo calentamiento- Ginny rió.

- prepárate, Potter, esta noche no duermes- Ginny comenzó a besarle el cuello.

- deberían dejar de llamarme "el niño que vivió"- Ginny se despegó del cuello y lo miró expectante- ahora seré "el niño que vivió luego de una noche con Ginny Weasley"

Suspiro. Que parecía más a un quejido, pero dejémoslo en un suspiro, ya que era de satisfacción, confianza y un poco de dolor; una gota de sudor resbaló por la sien de la muchacha, siguió por su cuello y murió en sus pechos mezclándose con el agua y sudor compartido por los dos muchachos.

Estaba contra la pared, su pelo estaba húmedo, pero enmarañado y ya no sentía vergüenza, sentía como si su corazón hubiese bajado a su vientre y le derritiera las entrañas, las manos perdieron la vergüenza y cobraron vida subiendo por los muslos y explorando la parte que más curiosidad le producía, al primer tacto Ron gimió levemente, ella se mordió el labio y siguió acariciando aquél pedazo de carne mientras con la mano disponible acariciaba el pelo de su amado, que le besaba y mordisqueaba sus prominentes pechos..

La tenía contra la pared, ya no sentía vergüenza y se dedicó a conocer a la mujer que mas amaba, era como un imán para sus manos, sus labios no podían despegarse de la tersa piel de los pechos de la chica, sentía como si toda la sangre de su cuerpo bajara hasta su entrepierna, que estaba a punto de explotar recibiendo las inexpertas pero exquisitas caricias que las blancas manos de la chica le proporcionaban, ése era el cielo, un pequeño susurro fue su inspiración máxima: un pequeño "sigue" proveniente de los labios de la castaña, que acariciaba el pelo de su chico, la recostó el frío suelo, ella cerró los ojos mientras suspiraba; Ya no podía más, tenía que subir de nivel, con las manos separó las piernas de la chica, y con sus labios trazó un camino desde sus pechos hasta su pubis, un gemido le señaló que a la chica le estaba gustando, buscó un poco más adentro, ella arqueó la espalda y volvió a recostarse.

- Ron… Ron… Ron…- susurró la chica aún con los ojos cerrados, el chico sintió un escalofrío¡era el mismo susurro que había soñado en el verano, se estaba cumpliendo, esto era verdad, le besó los muslos y la parte interior de las piernas, le besó el ombligo y la barriga, le besó los pechos y el cuello, quedaron frente a frente y la besó suavemente- estoy lista- se miraron a los ojos y sonrieron.

Hermione hundió sus uñas en la espalda del chico y gimió levemente, sintió un leve dolor que la obligó a botar todo el aire, la lengua de Ron jugueteaba con su lóbulo y su cuello, ahora eran un cuerpo, un amor indestructible; al cabo de un par de minutos lograron una sincronía hermosa, la boca de Hermione besó el cuello de Ron el momento justo que una descara eléctrica recorría ambos cuerpos. Se separaron jadeando.

-yo te amo- dijo Ron, el flequillo estaba completamente pegado a su frente, se acostó junto a ella en el suelo, Hermione se quitó el pelo de la cara- hoy por primera vez hice el amor- Hermione lo besó apasionadamente, no cabía en si misma de tanta dicha, ése hombre que la abrazaba la había hecho feliz, a ese amigo que tanto la conocía le había regalado la mujer que ahora era, ahora ella tomaba el control, a modo de besos y caricias llegó a la entrepierna del chico, un gemido retumbó en el baño al mismo tiempo que una fuerte descarga de placer provocaba que un pelirrojo se arqueara apoyándose en el suelo con un brazo.

La luz de la ventana le llegaba directamente a los ojos, odiosamente se levantó de la cama tropezando en el intento y cayendo de bruces al suelo, gruñó enojada y se volvió a ver que era lo que había provocado esto.

-¿qué rayos…?- un paquete café con su nombre fue el causante de la desgracia, lo tomó en sus manos, no decía remitente, sólo un "Hermione Granger Presente" con letra perfecta, lo abrió ansiosamente y casi grita de la sorpresa, un vestido de seda perfectamente trabajado, negro con bordados verdes tipo japonés aparecía en sus manos, cuando se puso de pie algo más cayó al suelo, era un lujoso collar de oro y esmeraldas verdes- no puedo creerlo- ella no sabía si reírse o llorar, y se decidió por la última opción al ver unas botas negras taco aguja hermosas; lanzó todo a la cama y corrió al cuarto de las chicas de sexto grado, donde Ginny se cepillaba el cabello lista para entrar a ducharse.

-Buenos días.

-esto es una desgracia, Ginny- la pelirroja saltó de su silla y tomó a Hermione de los hombros.

-¿Qué ocurre?- Hermione la abrazó mientras lloraba.

-ayer hice el amor con tu hermano- Ginny la acarició el pelo.

-auch, deduzco que el rumor no era cierto¿tan mal lo hizo que te dejo así?- Hermione le golpeó un hombro.

-¡no, fue maravilloso- se sonrojó mientras miraba el piso- lo hicimos dos veces, la primera bastante corta… pero la segunda…

-ya, no entremos en detalles, es la vida sexual de mi hermano… ¿Por qué lloras?

-es Malfoy- sollozó y volvió a llorar.

-¿te puso un dedo encima¡si lo hizo lo mato!

-¡no es eso, me mandó los regalos que le pedí…

-¿qué?

-tendré que acostarme con él…

-¡Buen día Harry!

-¡buen día Ron!- ambos se sentaron en la mesa riendo hasta por que las nubes estaban altas- ¿preparado para conocer a tus….?- en ese minuto todos los de Gryffindor dijeron "Tan Tan Tan", como en las películas de suspenso, Harry, con su peor sonrisa maquiavélica agregó- ¡suegros!

-aunque no lo crean mis queridos amigos… estoy listo- dijo Ron bebiendo un vaso de jugo de naranja.

-quien eres y donde dejaste a mi amigo- dijo Seamus apuntándolo con la varita.

-Buenos días- susurró Hermione en el oído de Ron, un escalofrío delicioso le recorrió la espalda, su lado animal decía "sáltale encima, desnúdala, hazle el amor desenfrenadamente, bésala y desayuna", pero su lado racional le decía "desayuna… y luego desnúdala"- ¿listo para partir?

-sí… - susurró Ron con una sonrisa idiota, Hermione bebió un vaso de jugo y lo tomó de la mano.

-el carruaje espera- Todos los miraron curiosos.

-y esta es la última vez que veremos a Ron vivo- dijo Dean con falso dolor.

-juro que lo devolveré enterito- dijo Hermione despidiéndose.

-creo que Ron no puede jurar lo mismo- dijo Parvati, todos rieron.

El patio de Hogwarts estaba cubierto de nieve en su totalidad, los caballos blancos casi se camuflaban en ella si no hubiesen estado amarrados a unos hermosos carruajes dorados.

-no hagan nada que yo no haría en mi ausencia- dijo Hermione en susurro a Ginny.

-tú has todo lo que yo haría, con creces- dijo Ginny guiñándole el ojo.

-come bien, saluda bien, duerme bien y recuerda: nunca lo hagan antes de desayunar, provoca calambres horribles- dijo Harry.

-tú sólo mantén vigilada a Fleur- susurró Ron con cara de preocupación- ayer tuvimos un desafortunado encuentro.

Flash Back-----------

-Me toca la ducha primero a q todos¡yo fui el que caí al barro sólo por que el capitán de mi equipo me empujó de la escoba al charco de los cerdos alados!- dijo Ron al borde del colapso, todos asintieron con cara de miedo, Ron sonrió irónicamente entrando al baño, corrió las cortinas y casi se desmaya de la impresión¡ahí, en la ducha de los alumnos de séptimo, con una barriga gigante y cubierta de espuma estaba Fleur!

-¿qué…?- no pudo seguir hablando, un hechizo enmudecedor proveniente de la varita de esta le llegó directamente a la garganta.

-Gon, me vengo a despedig de ti… sé que si te citaba a mi despacho no acudiggías, así que decidí venig hasta aquí… - Ron comenzó a hacer mímicas para representar lo que quería decir- la próxima semana salgo con pge-natal, así que vine a despedigme comocoggesponde de mi alumno favoggito- ella se puso de pie al mismo tiempo en que Ron corría a la puerta- ¡no te podgás escapag¡ambos queggemos, admítelo!- lo agarró de la capa, y ésta se la sacó gesticulando que el amaba a Hermione, Fleur tuvo una contracción en el mismo momento en que el chico deshizo el hechizo y arrancó del baño.

Fin del flash back------------

-por eso saliste igual de sucio… y por eso esa puerta estaba trancada- dijo Harry como entendiendo la filosofía de la vida.

-vigílala, por favor- suplicó Ron, el chico de la cicatriz aceptó con la cabeza.

-trata de hablar con Malfoy- murmuró Hermione.

-hoy lo vi… cuando vuelvas tienes que verlo, no quiere entender- Ginny y Hermione se abrazaron.

-¡partimos!- Ron y Hermione se subieron al carruaje despidiéndose con las manos hasta que salieron de los terrenos, Hermione apoyó su delicada cabecita en el hombro de su novio mientras él le daba un beso en la frente y en ese momento ambos se entregaron a los brazos de Morfeo.

No supieron exactamente cuando llegaron a la casa de la castaña, lo único que el pelirrojo supo fue que el lacayo los despertó, bajaron las maletas entraron a la casa; un chalet hermoso con un jardín enorme perfectamente cuidado. Ron cargó la maleta que la castaña había preparado para su ropa y la de él; Hermione tocó el timbre y la puerta se abrió lentamente.

-¡Hermione!- un hombre alto de pelo castaño abrazó a la chica, Ron tenía ganas de hacerse humo- ¿este es el monito que ibas a traer?- preguntó mirando a Ron de pies a cabeza, Hermione le dio una palmadita en el hombro.

-¡no seas bromista, ya conoces a Ron- el hombre estiró la mano y Ron sintió que así se debía sentir el hacer pacto con Voldemort; casi le quiebra todos los huesos de la mano mientras se saludaban.

-¡Hermione!- una mujer muy esbelta con un delantal de cocina abrazó a su hija- llegan bastante temprano- dijo abrazando también a Ron.

-la magia lo puede todo- dijo Hermione- entremos, me estoy congelando aquí afuera- Ron tomó la maleta y siguió a su novia; la casa era hermosa, muy amplia, bien decorada, llena de objetos muggles que no sabía su uso peor que eran muy pintorescos.

-lleva la maleta al cuarto de Herms- dijo Glory, la madre de Hermione, entrando a la cocina.

-sígueme, Ron- dijo la susodicha- te llevaré a conocer mi habitación- subieron las escaleras bajo la atenta mirada de Richard, el padre de la castaña; pasaron dos puertas a través de un pasillo amplio hasta detenerse en la ultima, la chica entró y él la imitó dejando la maleta en el suelo mientras observaba el cuarto, era blanco y negro, con una cama amplia que se veía bastante cómoda, tenía una repisa llena de libros muggles y mágicos, un escritorio y una silla, todo bastante sencillo.

-tu habitación es hermosa, Amor- Hermione tomó el rostro del chico entre sus cálidas manos y lo besó, éste le correspondió tomándola de la cintura.

-Ron- dijo ella, sin dejar de besarlo, este hizo un gemido como para demostrar que la estaba escuchando, bajó sus labios al cuello de la chica y esta prosiguió- ¿te he dicho que te amo?

-un par de veces- dijo éste siguiendo en el trabajo de besarla.

-te amo, nunca he sentido esto por nadie más y jamás lo sentiré, si algún día esto se acaba quiero que sepas que todo lo hice por tu felicidad- Ron se separó de ella y la quedó mirando.

-¿a qué te refieres?... ¿hablas de lo de anoche?

-no, Amor- dijo Hermione desviando el tema- sólo quiero que sepas eso, que lo de anoche fue fantástico y… nada- dijo tajante, arrepintiéndose de lo que iba a decir.

-dime, quiero saberlo- dijo Ron curioso.

-que… dolió un poquito- Hermione se sonrojó y miró sus zapatos- pero hubo un momento en el que… sentí que todo mi cuerpo se contraía, que un calor provenía de mi bajo vientre y la respiración se tornaba dificultosa hasta el punto en que no pude seguir besándote más, sólo te abracé tratando de unirme más a ti, a tu cuerpo mojado, a tus ojos cerrados- hizo un pausa y lo miró a los ojos, Ron no cabía en si mismo de la dicha- ¿sentiste eso?

-sentí que todo mi pasado era nada, eran niñerías, estupideces para sentirme bien, para que mi nombre fuese recordado; al momento en que me uní a ti, en que penetré tu cuerpo blanco, que rompí con la membrana que separa a la niña de la mujer entendí lo que es la felicidad, la locura… quería demostrarte a ti que podía hacerte sentir completa; no sé, sentía que eras como una joya, algo demasiado bueno para mis brazos, era como una mentira, tus piernas se enredaban en mis piernas, tus gemidos retumbaban en mis oídos; iba a explotar, sentí que acabaría y abrí los ojos, tus ojos castaños me estaban mirando, estabas sonrojada, rocé mis labios levemente con tu boca e hice el último intento para fundirme contigo- Hermione lo abrazó.

-te sentí conmigo, en mi piel, llenándome de ti, haciéndome explotar de tanto placer- Hermione volvió a besarlo, con hábiles manos le sacó la chaqueta y lo condujo a la cama, Ron se sentó embelesado y Hermione se sentó en sus piernas subiéndose la falda un poco, el muchacho desabotonó un botón de la blusa roja oliendo cada centímetro de la blanca piel, desabotonó el segundo botón manteniendo el suspenso rozó sus labios por la piel donde empiezan los pechos- no seas malo- murmuró Hermione apoyando sus manos en los hombros de su pareja, éste desabotonó el tercer botón dejando a la vista el sujetador negro, sus manos se colaron por él mientras la besaba.

-¿Hermione?- se escuchó una voz en la puerta, Ron aprovechó este momento para desabotonar el cuarto y último botón y besarle la barriga, las manos de la chica sujetaron la cabeza.

-sí- respondió tratando que la voz le saliera entera, las traviesas manos de su novio ya se colaban por la falda negra.

-la cena está casi lista- dijo Richard, Hermione se mordió el labio inferior.

-enseguida vamos- respondió, Ron dejó de tocarla y quedó mirándola.

-estaré abajo, no se tarden- se escuchó unos pasos alejarse de la habitación.

-es mejor que bajemos- dijo Ron, Hermione se abotonó la blusa.

-sí, tenemos toda la noche para nosotros- Ron se ordenó el pelo y se limpió el labial de la boca.

-¿quieres hacerlo en la casa de tus padres?- preguntó asombrado.

-sí… ¿Qué tiene de raro?

-¡que están tus padres en ella!

-Ron¿quieres que solo tengamos sexo en Hogwarts?

-o en la madriguera- respondió como si fuera obvio.

-sería lo mismo que hacerlo aquí- Hermione entró al baño y se peinó.

-no, No es lo mismo; tu eres hija única y yo tengo a 6 hermanos más, la atención está repartida entre ellos… si lo hago o no lo hago daría igual, en cambio tú… ¡nos pillarían!- Dijo Ron exasperado.

-¿y no encuentras eso excitante?- Hermione le dio un beso fugaz, Ron estaba atónito… ¿esa era la Hermione que él conocía?- bajemos a comer antes de que te devore a besos a ti- bajaron la escalera y entraron al comedor.

-huele rico- dijo Ron relamiéndose al ver la mesa.

-uh, pollo asado, mi favorito- Hermione se sentó al frente de Ron, Richard de cabecera y Glory frente a él.

-¡a comer!- dijo Glory, todos empezaron a comer felices de la vida.

-¿y qué fue de ese búlgaro tan simpático?- preguntó Richard destapando una botella de vino.

-un pelirrojo celoso lo mató- murmuró Ron.

-¿qué dijiste?- preguntó Richard.

-nada, papá- Hermione tenía expresión de reproche- Víktor debe estar jugando en algún torneo, no sé.

-¿y tú, muchacho, qué deseas ser?- preguntó Richard con mirada inquisidora.

-me gustaría ser jugador de Quidditch de los Chuddley Cannons- respondió.

-¿ese deporte que se juega en escobas?- preguntó Glory.

-si, mamá- respondió Hermione, Richard tenía expresión de reproche.

-¿y cuanto dinero ganarás con eso?- preguntó el patriarca, Hermione bufó molesta.

-papá, estás insoportable, no tengo por qué escuchar esto ni Ron tampoco- tomó una servilleta y se limpió los labios- ya no tengo hambre- dijo y abandonó la mesa, Glory se llevó una mano a la boca.

-si me disculpan, iré a ver como está- dijo la madre y se levantó.

-entonces se terminó el almuerzo- dijo Richard, levantándose de la mesa, Ron se quedó ahí sentado sin saber qué hacer.

-genial, Ron, arruinaste el almuerzo con tus suegros- murmuró.

-no, no lo hiciste- dijo Glory entrando al comedor- Richard siempre ha sido así… hasta le espantaba los amigos a Hermione.

-¿por qué?

-por que es su única hija, por que es demasiado celoso, por que es infantil- Glory negó con la cabeza, Ron se sintió tocado con esa descripción.

-¿cómo está Hermione?

-llorando- dijo como si fuese natural- no vayas a verla, quiere estar sola.

-si fuese un poco más perfecto- murmuró Ron jugueteando con la comida.

-¿Cómo el búlgaro?

-si- afirmó derrotado- soy muy poco para ella.

-quizá te interese saber que Hermione nunca trajo al búlgaro a la casa- Ron se extrañó al oír esto.

-¿y cómo el señor Richard lo conoce?

-él no lo conoce, sólo lo dice para sacarte celos- dijo Glory bebiendo un sorbo de vino- ven, te mostraré algunas fotos.

La tarde pasó sin sobresaltos, Richard se encerró en su estudio y Hermione en su habitación, Ron y Glory vieron fotos y hablaron hasta que el reloj le alertó que ya casi era la hora de la cena, así que la acompañó a prepararla.

-hola- murmuró Hermione entrando a la cocina, Ron, que estaba pelando unas papas la observó unos minutos.

-¿cómo estás?- preguntó, la chica se acercó a él.

-avergonzada de ser su hija- respondió, Glory dejó el pavo en el horno y se volvió a ver a su hija.

-no digas cosas que no sientes- le advirtió su madre, Hermione miró el piso- sabes que lo amas.

-eso es lo peor de todo esto- murmuró la castaña- no puedo odiarlo.

-mamá dice que es una excelente idea pasar las penas comiendo- dijo Ron.

-la cena estará lista en un par de minutos- dijo Glory- iré a avisarle a tu padre.

-te amé por lo de hoy- murmuró Hermione lavándose las manos en el fregadero de la cocina.

-fue algo extraño pero… - Ron suspiró mientras le acariciaba el pelo- si soporto tus regaños hacia mi por qué no soportar tus regaños hacia tus padres.

-yo soportaré tus pies helados en mi cama, así que mejor cállate o decido guardar celibato- Ron la besó, la cena fue muchísimo más amena. Parecía arte de magia.

-analicemos esta situación- la chica trató de ponerse de pie, con un ágil movimiento de la varita unas cuerdas la ataron a la silla; rodó los ojos decepcionada y resignada a escucharlo- me arreglas una cita con ella, ella asiste, se va a los minutos de haber llegado, le mando regalos, y… esta parte es la que no me encaja, hoy teníamos una cita- se acercó a la pelirroja y le gritó en la cara- ¿Dónde está Hermione?

-está… está…

-vamos, Weasley, no te he hecho ni el amor y ya te dejé tartamuda; ¡responde!

-eres un retrasado- masculló.

-¿qué?

-que estás atrasado en noticias- con su mejor actuación Ginny dijo- la abuela de Hermione está enferma.

-qué mal¡yo enfermaré si no la llevo a la cama pronto!- dijo Malfoy, Ginny trató de sonar convincente.

-ella es muy inocente y delicada.

-mira, Weasley, la quiero en dos días más desnudándose frente a mis multimillonarios ojos¿entendido?... o sufrirás las malditas consecuencias.

-¿le dirás a Harry?- preguntó agachando la cabeza.

-escúchame bien: le diré a tu adorado héroe la clase de ramera que tiene en su cama cada noche, y si te parece poco tendrás que ser tú la que me espere desnuda- Ginny subió la cabeza espeluznada.

-pero te aburres de mi.

-quiero ver lo que te ha enseñado el chico cicatriz- Malfoy la besó rápidamente y caminó a la puerta, antes de salir desató las cuerdas- cuídate, caperucita roja- le guiñó el ojo y se fue.

-¡cerdo!- se pasó la manga por los labios- ¡ni siquiera lo haces bien¡ni siquiera lo tienes grande!

-¿escuchaste algo?- susurró Ron, alarmado.

-Ron, es la décimo séptima vez que escuchas ruidos- la castaña se tapó con la sábana- si no estás cómodo…

-no, mi amor, está todo bien- la volvió a besar, la chica se montó encima de su cuerpo besándole el torso- ¿crees que tus padres están dormidos?

-¿quieres parar?- preguntó aburrida.

-no, lo decía por que te haré gemir de placer, Granger- dijo Ron tomándola de sus caderas, suavemente la sentó en sus piernas, dejándola quieta un momento, viéndola fijamente mientras acariciaba sus piernas; le dolía un poco pero su cuerpo ya se estaba acostumbrando a tener a su novio entre sus piernas.

-jamás dejaré de amarte- le susurró una castaña a un pelirrojo. Un poco más allá, en un castillo donde se enseña la magia y hechicería, una pelirroja se dormía en el pecho de un moreno disfrutando los momentos que estaba con él, susurrándole la misma frase.

--------------- … ---------------

Ya, ok, volví )

Me demoré por que… uff! Un familiar murió, me puse de novia, volví a clases, terminé con mi novio…

¡Pero aquí está!

Me dará penita subir el próximo capitulo…

No adelantaré nada… Gracias por los r/r!

Los adoro…