LOS PERSONAJES NO ME PERTENECEN
CAPITULO 13
LUNA DE HIEL
Hoy era el día, el esperado día de todas, sobretodo el mio, pues podía decir que con esta boda se realizaban gran parte de mi fantasía.
Sábado siete de marzo, es el día elegido para esta celebración, todos nos veíamos nerviosos y muy intranquilos.
-Bella, sienta te no te hace bien estar tanto tiempo de pie en esos tacones -dijo Jacob molesto, él quería que usara un par de bailarinas a conjunto con mi vestido.
-Estoy bien -dije dando le la espalda -Oye!, que el novio no puede ver a la novia antes de tiempo -entre cerré lo ojos -Que haces aquí??
-Bueno yo no podía dejar de pensar en que tus zapatos son muy altos para que los lleves todo el día -dijo con vergüenza, me sentí mal por acusarlo y hablarle con tanta mala leche, el embarazo podía con mi lengua.
-Bien, pero ve antes que Emmett se vuelva a escapar y esta vez si vea a Rose.
-Si quieres me quedo y lo detengo antes que entre -dijo coqueteando conmigo, mientras pasaba una mano por mi cintura y me juntaba a su cuerpo, mi codo se apoyo en su pecho para que no intentara nada de lo que luego se arrepentiría, por que no me pensaba comportar de forma civilizada.-Podrías ser tu... digo, la que se casa... conmigo -lo empuje para que me soltara, todos los días era lo mismo -yo te aria feliz -dijo triste
-Pero yo a ti no, yo no te puedo amar. Yo no valgo lo suficiente para ser tu esposa, tu mereces mas que yo. Tal vez sino hubiera conocido al papa de Anthony seria diferente, pero si conocí a su papa, y Anthony es el mejor regalo de el mundo.-Nunca se lo había dicho tan sincera mente, pero esto era una situación muy complicada y bastante pesada, me pedía matrimonia dos o tres veces por semana, desde hacia mas de tres meses y la cosa había empeorado desde que Jasper se vino a vivir conmigo.
-Voy a tu casa a vigilar a Em.
-Si nos vemos en la iglesia -y se marcho.
Salí al pasillo y fui a la cocina, Rose me había mandado a el salón a buscar una caja con unos detalles para el pelo, pero a mi pequeñin se le estaba antojando un poco de zumo de piña.
Deje el vaso en la pila y me dirigí a la escalera, todas estábamos en casa de Rose, mientras Em estaba en mi casa con lo hombres, pues el chico se había puesto algo nervioso por un comentario de mi amiga hizo la semana pasada.
"Te imaginas que no me presento, seguro te pones a llorar... pensando lo bien me gustaría verlo"
Eso fue todo lo que necesito para no dejar de decir que si eso pasaba el mismo vendría por ella y la arrastraría hasta el altar. Y hoy ya lo había intentado dos veces.
-Seguro que aun piensa que no voy a ir -decía mi amiga cuando entre por la puerta de su dormitorio.
Allí estaban Esme, Renata, Ángela, Kathy(desde la fiesta para el bebe se habían hecho muy amigas), Sarah Hale la mama de Rose y Jasper, Megan McCarthy la mama de Em, algunas primas y amigas de ellos que conocía de vista y poco mas. La única que faltaba es Alice, la chica de el centro comercial, con la cual hablamos muy seguido, pero por sus estudios no ha podido asistir.
-Esa broma, me tiene un poco cansada, Jacob acaba de venir para asegurar se que llegues a la iglesia.
-Pobre hijo mio -dijo su madre con falsa pena.
Todas empezamos a reír. Me senté en una butaca provocando miradas de algunas de ellas.
-Estoy bien, solo cansada -Esme que era la que mas preocupada parecía asintió y ayudo a Rose con el velo.
-¿Cuando sales de cuentas? -dijo una chica joven con una sonrisa que me provoco un escalofrío, no seria su intención pero me intimido su forma de mirarme y comportarse.
-El veintisiete de este mes -y una sonrisa se pego en mi boca, la verdad que pensar que dentro de veinte días ya estaría con mi bebe en brazos.
-OOOhhh, solo, estas muy bien.
-Gracias.
-Si, Jane cuando vuelva de mi luna de miel nos iremos al hospital -dijo Rose desde detrás de la tela fina que cubría sus cara, pero eso no impidió poder ver su sonrisa deslumbrante -Ese pequeñin nacerá cuando vuelva -me dijo con un deo en alto.
-No podría hacerlo sin ti, quien me va a sujetar la mano y me dará hielo para morder.
-Si, es verdad.
Todas volvimos a reír
-Bueno esto ya esta -dijo la peluquera colocándole la ultima horquilla en pelo -una novia preciosa.
-Si -dijimos todas solemnemente.
Empecemos a salir de la habitación, Jane me ayudo a levantar me pues me costaba un poco. Una ves en el recibidor todas no preparamos para salir.
-Bella, hija vienes conmigo? -dijo Esme bajando la escalera, mire a Ángela y a Jane que estaban conmigo, ambas asintieron.
-Si, gracias Esme.
-Es un placer, poder llevar a una mujer tan valiente y responsable.
-Esme, por favor -siempre me trataba muy bien, ella sabia de mi historia por Marco y Carlisle, pero la verdad no me gustaba como hablaba de el padre de mi hijo, sobretodo por que ella no sabia que era su propio hijo.
Me ayudo a subir al coche, la verdad es que tengo una movilidad muy mala por la tripota que cargo. Se coloco detrás de el volante y arranco el motor. Cuando nos paramos en un semáforo en rojo ella se giro para mirara me.
-Hija, se que es complicado pero no te sientas mal, eres una mujer... -lo dejo ahí, tomo aire y siguió -eres un ejemplo para toda mujer.
-Solo... Esme imagina que el hombre que me engaño sea tu... hijo -sus ojos se abrieron de sorpresa, su expresión fue cambiando,hasta el punto en que se relajaron, quito los ojos de mi cara y miro el semáforo, en ese momento cambio a verde y se coloco y acelero.
-Desde esa perspectiva.
-Tu amas a tu hijo, yo amo al padre de mi hijo,-me dio una mirada rápida y pude ver su ceño fruncido -si lo amo, y lo amare aunque pasen mil años, él me ha dado a Anthony y eso lo puede todo, pues es lo mas grande que tengo, representa lo grande que es mi amor.
-Solo espero que ese, algún día se de cuenta de lo que ha perdido.
"Yo también lo espero"pensé mientras miraba por la ventanilla, ya estábamos en la iglesia.
Una vez en el interior me senté en la tercera fila con Ángela y Esme, Carlisle intentaba hacer entrar en razón a Emmett para que no fuera a buscar a Rose a la calle.
-Bella tendríamos que ir, la limusina de Rose ya esta fuera -dijo Ángela, como eramos las damas de honor nos tocaba abrirle paso a nuestra amiga, y gustosas lo hacíamos.
Me levante con la ayuda de ambas y caminemos por el pasillo hasta la puerta principal que cerré detrás nuestro.
-Cuando la música empiece entráis -dijo Rose con un tono de voz tembloroso, por los nervios. Ambas asentimos y nos colocamos.
La puerta se abrió y una melodía muy dulce empezó a sonar, no era la clásica marcha nupcial, sino una melodía que me recordaba por que estábamos aquí. Caminemos en paralelo a un paso lento hasta el altar. Nos dividimos cada una para un costado, de forma bastante disimulada camine para quitarme de el medio y sentarme en la tercera fila donde estaban los Cullen, Marco y Jacob esperando.
-Si quieres después de ellos nos acercamos tu y yo -ignore a Jacob y mire a mi amiga que era entregada por su padre a Em, eso me causo un dolor inmenso. Mi hijo pareció darse cuenta y empezó a removerse.
Una mano se entrelazo con la mía, pensando que seria Jacob la intente retirar la. Pero al ver que no me soltaba mire mi mano, que estaba entrelazada con otra, pero no era la de Jacob sino la de Esme.
Paso su otra mano por mi cintura y me acerco a ella en un medio abrazo, agache mi cara a su cuello y no lo pude remediar unas lágrimas se escaparon de mis ojos.
Un golpe sordo me saco de mi burbuja, levante la cabeza buscando de donde venia, me encontré con un Jacob muy enfadado que se estaba levantando y saliendo de la iglesia como alma que lleva el demonio. Mire a Esme buscando una explicación.
-Le duele que pienses en...-señalo mi tripa.
-Oh, no es mi...
-No es tu culpa, tu no controlas tu corazón -dijo cortándome.
Mire el altar y me perdí en todo lo que estaba pasando.
-Si acepto -dijo mi amiga
-Por el poder que me han otorgado yo os declaro marido y mujer, puedes besar a la novia -dijo el padre, Em acerco a Rose le aparto el velo y la beso con tanta pasión que el polo norte se hubiera derretido.
No pude impedir que las lágrimas salieran, la verdad me imaginaba que esa era yo con Edward, que de verdad había cumplido con su palabra, mire mi mano derecha, que sujetaba el bolso, donde estaba el anillo que él coloco allí y solo él me lo podría quitar.
En ese momento me di cuanta que Esme tendría que conocer este anillo, el pánico me inundo y metí mi mano en el bolso.
La recepción fue en un hotel cercano, el momento mas divertido, Emmett intento cortar la tarta de una estocada, como en el toreo, ganando se una colleja de su ahora mujer y su madre.
No mucho después bailaron el vals de los novios, ellos solos en la pista, una imagen preciosa de un cuento de hadas.
Cuando la canción termino todos entraron a bailar.
-¿Bailas conmigo? -mire a ver quien me invitaba.
-No se si sea recomendado.
-Venga, seguro que esta tripita no me es impedimento para bailar con la mejor amiga de la novia.
-Bueno pero nada de vueltas rápidas.
-No te preocupes -Jasper es tan amable, siempre esta pendiente de mi, pero no como Jacob, sino con un cariño real, sin segundas intenciones. Empecemos a bailar -cuando estes cansada y quieras ir a casa di lo.
-Si, no te preocupes -dimos un par de vueltas y Carlisle pidió un cambio, luego Em , Marco para volver a Jarper de nuevo.
Me estaba riendo de que si intentara darme un beso o acercarse para hacer la situación mas intima se le suponía una gran dificultad.
-Cuando mi mujer este embarazada, no se como lo are - volvimos a reír -espera deja me practicar, ¿puedo?
-Claro, te considero un hermano -puso sus manos en mis caderas y me ladeo un poco.
-Bueno así llegaría a poder besar la -en eso posición su cara y cuello quedaron mas cerca.
-Bueno pero para mi es bastante incomodo, bailar de lado.
-Ups, perdona. -dijo riendo mientras me colocaba en la postura normal, en la que nos separaba un abismo.
-Bueno ya la has sobado bastante, ahora deja me que yo baile con la mujer que algún día me dirá siiiii, quiero.
No espero a que contestara, me tomo por la cintura bruscamente, y comencemos a bailar, me apretó contra su cuerpo y note su aliento bastante cargado de alcohol.
-¿¿Has bebido??
-Hombre no soy de piedra, si lo que querías era ponerme celoso y cachondo lo estoy, ya estas feliz -su brazo me apretó mas a su cuerpo, una mano subió a mi cara y la acaricio y en un rápido movimiento capturo mis labios con los suyos.
Un escalofrío recorrió mi cuerpo. Me tense, no salia de mi asombro, empecé a forcejear con él, pero solo conseguí que apretara la cárcel de sus brazos. Me rendí y deje caer los brazos y de hacer fuerza para separar me, el pareció dar se cuenta y soltó mis labios, se separo muy despacio de mi abriendo los ojos al mismo tiempo, cuando se distancio lo suficiente le pegue un puñetazo con toda la fuerza que tenia dentro.
-Hey -dijo llevando su mano a la nariz
-AAAAUUUUUUhhh -sacudí mi mano, si no me miraban todos antes ahora si lo hacían -no vuelvas hacerlo -le grite mientras me alejaba de la pista de baile.
Me senté en una silla, para tranquilizarme.
-Emmett y Jasper lo han sacado de aquí tranquila.
-No es mal chico -empecé a llorar.
-Lo se -dijo Carlisle
-No puedo obligarme asentir algo que ya siento por alguien.
-Tranquila -me rodeo con sus brazos -no es bueno para el bebe.
El ruido de el tintinear de copas hizo que nos soltaremos y prestáramos atención.
-Todas las solteras -hablo Rose al micro -que se coloquen el aquella zona -señalo con la mano -a llegado la hora de ver quien sera la próxima.
Me acomode en la silla dejando la a mi espalda.
-Bella, tu estas soltera y espero que te acerques a por el ramo -dijo la voz de Rose por los altavoces.
-Vamos, -Jane me tendió la mano -me manda mi prima -sonrío como disculpa, tome su mano y la acompañe donde estaban todas, que no eramos muchas.
-Uno... dos... va...-el ramo voló por los aires, giraba como una peonza en el aire. No tenia intención de coger lo, pero no lo puede evitar, me golpeo en la cabeza y bastante fuerte.
-Hay... -cuando caía lo cogí ante que tocara el suelo.
-Que suerte Bella, eres la próxima -dijo Ángela
-Seguro te casa tu antes que yo -con el ramo en la mano camine hasta mi mesa y me senté.
-Nos vamos a casa -me dijo Jasper, solo asentí. Caminamos hasta los novios para despedirnos.
-Chicos buen viaje, pero hoy a sido un día de muchas emociones -todos rieron -Jazz si te quieres quedar cogeré un taxi,
-No, además yo llevo tu coche -me encogí de hombros.
Salimos de el hotel y nos dirigimos a casa en el camino mis ojos no aguantaron abiertos y me dormí.
No te como si lebitara, un vaivén me asusto y abrí los ojos.
-Jasper, a ver me despertado, estoy muy gorda para que me cargues -dije con voz ronca, intentando que me bajara.
-No pasa nada descansa ya hemos llegado -mire a mi alrededor y me di cuenta que estabamos llegando a mi cuarto. Empujo la puerta con el pie y se acerco a la cama , me sentó en ella y se dirigió a la puerta.
-Gracias.
-No hay por que, si necesitas algo me avisas -asentí y salio de me cuarto cerrando la puerta tras él.
Me quite el vestido y me di una ducha, la verdad es que Jasper era de mucha ayuda, un chico de mi edad, que sabe hacer de todo.
Aun era temprano para dormir pero mis piernas ya no podía mas, encendí la tele, cambie de canal hasta que encontré una serie que me intereso. Si en la vida real todo fuera tan fácil, chico quiere chica, chica se enamora de otro chico, pero él anterior la conquista, y ella se enamora del chico que la quiere. Ojala yo tuviera esa facilidad y le pudiera dar a Jake algo de amor, pero el que me queda se lo voy a dar a mi hijo.
Sin dar me cuenta mis ojos se cerraron.
-Bella, -un susurro muy cerca de mi cara -Bella -esta vez era mas alto -Bella -abrí los ojos al reconocer al propietario de esa voz.
-Jasper, lo siento, me dormí.
-Te traigo la cena. -en su mano tenia un bandeja con unos bocatas pequeñitos, un vaso de zumo y un yogur
-No haber te molestado, no es necesario.
-Bella, ese bebe tiene que comer, entonces tu tienes que comer.
-Vale pero yo sola no me como todo, no me parece justo que cenes solo o que no cenes.
-Bien -dijo sonriendo -traeré mi cena y ceno contigo aquí.
No tardo nada, enseguida estábamos comiendo riendo como amigos de toda la vida.
Después de cenar se despidió llevándose la bandeja y los platos con él. No tarde en caer otra vez en el sueño que me inundaba todas la noches, eso que me atormentaba la soledad en la que vivo, soledad que me cubre como la noche y las sombras habarca todo.
Los días pasaron lentos y tediosos. La espera era muy pesada, había pasado mas de una semana de la boda de Rose y Em, Jacob me había pedido perdón por lo que paso ese día, no quería perdonarlo pero me prometió que no lo intentaría a no ser que yo se lo pidiera. Se lo agradecí no me apetecía llevarme mal con él, no es mala persona y le tengo mucho aprecio.
Hoy era dieciocho y había pasado la peor noche de mi vida, mi querido hijo no me dejo dormir en toda la noche, y eso que aun lo tenia dentro. Hoy después de mas de siete meses iba a la empresa a entregar la baja que Carlisle me había preparado, pues según el ya no tenia por que trabajar hasta el ultimo día. La verdad es que estas ultimas semanas estoy muy cansada para seguir el ritmo de mis lecturas y sus comentarios.
-¿Esta Liam?-le pregunte a la nueva secretaria.
-¿Tiene cita? -negué con la cabeza.
-Solo le traigo unos documentos, no sera mucho tiempo.-descolgó el teléfono y le informo de mi presencia
-Su nombre es...
-Swan, Bella -ella repitió mi nombre al auricular.
-Pasa te espera.
-Gracias.-Camine por el pasillo hasta su puerta, que ya estaba abierta.
-Buenos días Bella.-dijo mi jefe desde el otro lado de la mesa.
-Buenos días Liam -camine hasta su escritorio y tome asiento, donde me señalo.
-Bella no te ofendas, pero estas enorme.-me sonroje un poco, no estoy acostumbrada a su familiaridad.
-Me sabe mal hacer esto, pero mi medico me lo recomendó.
-Bella, no hace falta pidas perdón, pensé que me la pedirías antes, mi mujer se paso casi todo el embarazo durmiendo y le toco pedir la baja mucho antes que tu.
-Gracias -le entregue los papeles -realmente me siento mal por dejarte colgado.
-No hay problema Irina y Kathy se aran cargo, aun que a Irinita no le hace mucha gracia.
-Yo no soy de su agrado -me levante de la silla y le tendí al mano -Nos vemos en unos meses, si aun me quieres mantener mi puesto de trabajo.
-Bella, cuando se te termine la baja tu puesto te estará esperando, a mas según me ha contado Kathy quieres empezar a entrevistar, además de realizar las criticas literarias.
-Bueno aun estoy empezando, pero si, es algo que me llama la atención.
-Bien, que te sea leve, y te espero cuando este preparada.
-Un millón de gracias -sacudí su mano y salí de la oficina, les dije a Ben y a Irina adiós con la mano y presione el botón del ascensor.
Mire mi reloj, y note una corriente en la espalda, como si me pinchara con algo, pase mi mano, pero se me paso enseguida, no le di mas importancia.
Las puertas de metal brillante se abrieron enseguida, entre dentro. Hoy traía puesto un vestido que Alice me había enviado, el azul petróleo hacia destacar mi piel color crema, lo acompañe con una rebeca plateada, y las botas planas gris. No te algo húmeda mi entre pierna, pero pensé que el salvaslip, que me tocaba usar por la incontinencia de estos últimos meses, estaría lleno. Salí del ascensor y camine todo lo rápido que mi gran tamaño me permitían.
En la calle no había un alma, no era para menos, el tiempo o era muy bueno, tal vez hacia un poco de frió, pero en mi estado estaba en una temperatura perfecta. Volví a mirar el reloj, eran las once, aun podía coger el bus o el metro, o caminar hasta casa, aunque me quedaba un poco lejos. Comencé a caminar, pero otra punzada en el centro de mi espalda me hizo encorvar me hacia delante.
Tome aire intentando que pasara, pero no lo veía lago fácil, intente ponerme de pie pero el dolor se intensifico. Me acerque como puede a una pared para apoyar me.
"esto no esta bien"
"algo pasa con mi bebe"
"No puedo estar de parto aun me queda una semana"
-Hijo no puedes nacer, tu tía no llega hasta el domingo -dije acariciando mi tripa -espera si,vamos a ver a Carlisle.
El dolor cedió y comencé a caminar de nuevo. No había caminado ni cien metros cuando el dolor volvió, pero mas fuerte.
"Bella respira" -me dije a mi misma.
Las rodillas se me doblaron por el dolor, esta vez no llegue a la pared. Pero tampoco toque el suelo, abrí los ojos que no me había dado cuenta que tenia cerrados para encontrarme en brazos de un hombre, me asuste un poco pero el dolor impidió que me pudiera alejar.
-Respire -me dijo su dulce voz, después de examinar me y notar mi estado.
Me tomo entre sus brazos y me levanto en un movimiento rápido
-No
-No se preocupe -sonrió para tranquilizarme, y lo consiguió -la voy a llevar al hospital mas cercano, me parece que esa cosita que esta en su vientre tiene ganas de conocerla -me relaje en sus brazos mientras camináramos hasta un coche, se notaba caro. El olor a cuero me inundo, y otra punzada de dolor provoco que arqueara la espalda, al moverme note que había manchado el coche, y lo mire apenada.-Y yo también -esto ultimo no se si lo escuche bien.
-Te... lo he manchado -dije jadeando y avergonzada.
-No pasa nada, eso se limpia, relaja te, enseguida llegamos. -asentí y me concentre en relajarme y ponerme lo mas cómoda posible. -por cierto soy Nahuel Ros y creo que estas de parto.
-Soy -solté aire -Bella -tome aire -Swan -jadee por el dolor -eres medico?? -gruñí, esto me dolió mas que las otras.
-Algo así esto en mi ultimo año de carrera, y creo que voy a cambiar la especialidad.
-Cual -aire -haces??
-Voy a ser dentista.
-Buen -aire -negocio -aire -te... aras -aire -rico.
-Bueno, por dinero no es, mas que nada es por mi padre alguien tiene que quedarse con el negocio familiar.
En realidad que me estuviera hablando de u vida me distraía de los dolores que cada vez eran mas seguidos.
-¿No tienes... -gruñí de nuevo
-Hermanos? -termino mi pregunta -si dos hermanas mayores pero ellas no les hacia gracia estudiar eso. Zafrina estudio arquitectura y Senna prefirió estudiar derecho, entonces solo que daba yo, me gusta la medicina, pero como te he dicho, tal ves esta rama no sea mi preferida.
-OOOOhhh dios!!!-el grito se me escapo de la boca. Nahuel se giro a verme .
-Bella, tranquila estamos llegando.
-DIOS, ME DUELE!!!-no quería gritar pero no lo podía evitar.
No te que le coche aceleraba, el quito la mano de las marchas y me tendió su mano para que la tomara, gustosa la atrape y la apreté con fuerza. La postura en la que estaba era bastante embarazosa, por suerte el no me podía ver nada. sentada en el asiento de atras del suyo, medio tumbada con la cabeza en la puerta de detrás de el acompañante, una pierna en el suelo y la otra encima de el asiento.
El coche giro bruscamente provocando me mas dolor, solté su mano y tome mi vientre entre mis brazos intentando calmar las contracciones. La puerta frente a mi se abrió y en un acto reflejo cerré las piernas para evitar que me viera, todo.
-Da me tu mano, -se la alargue -toma aire y suelta lo poco a poco tal como te vaya moviendo -solo asentí y intente concentrar me en lo que me había pedido.
Me movió demasiado rápido, me dolió un montón, un alarido salio de mi boca.
-Lo siento, creí que seria lo mejor.
-Y lo es, ya estoy fuera no -dije jadeando por las contracciones.
En este momento las clases de parto sin dolor se habían ido a la mierda, porque de lo único que me acordaba era de las conversaciones de la ropa y los cochecitos que le habíamos comprado a nuestros futuros hijos.
-Con mucho cuidado me tomo en brazos y camino a la entrada de el hospital, dejando el coche abierto junto a la puerta.
-Traigo a una mujer que me parece esta de parto -grito en la entra de el hospital.
-Señor venga por aquí -dijo una chica con bata.
Entremos en una sala de espera.
-Perdone, pero esta chica no esta para esperar, ya ha roto aguas -los ojos de la chica se desorbitaron, me miro y asintió.
-Puede cargar a su mujer hasta paritorios o pido una silla de ruedas. -gruñí por que otra contracción me golpeo pero esta era mas fuerte.
No te el liquido fluir por mi culo y lo oí gotear el suelo.
-Puedo con ella diga me donde esta, vamos -dijo nervioso
No me moleste en decir que no era mi marido, puede decirse que no era ni mi amigo, pero después de esto tenia un lugar muy significativo en mi corazón. Nahuel parecía correr, le iba pisando los pies a la chica. Abrió una puerta de una habitación donde el potro era el centro de atención el ella.
-Deje la aquí, tendrá que salir mientras la cambiamos y la revisa la matrona -el asintió y salio de la habitación.
-Cuando este avisen me no la quiero dejar sola -dijo antes de salir.
La chica me ayudo con los zapatos y el vestido, me coloco una de esas horribles batas verdes abiertas por detrás. La puerta se volví a abrir y entro una chica joven, no mucho mas mayor que yo.
-Hola, soy Maggie Samers, voy a ser tu matrona por ahora, ¿quien es tu medico?
-Cu... Cullen, Car.. Carlisle -jadee
-Bien lo llamaremos -miro a la chica que me estaba ayudando, dando le la orden, esta solo asintió y termino su trabajo antes de salir -no se si llegue a tiempo a asistir a el parto. Puedes poner aquí las piernas -señalo los estribos de la cama, solo asentí, tenia la boca muy seca para hablar.
Me ayudo a colocarme, se pudo los guantes y un liquido en ellos.
-Bueno,-dijo metiendo la manos entre mis piernas, la verdad era un poco patético que todo el contacto que había tenido allí abajo, durante meses haya sido de médicos.-estas de siete centímetros, no te voy a mover de esta cama, te llevaremos con la cama a otra habitación preparada para recibir a tu bebe. -asentí -bien ahora cuando venga Alba te llevara, tu marido se reunirá allí contigo.-me bajo las piernas y las tapo.
Y con eso salio de la habitación, en nada estaba la otra chica empujando mi cama por el pasillo. No le hice caso al paisaje, solo que estaba sola, como siempre me pasaba estaba, sola, pero después de hoy ya no lo estaría.
Me conectaron los aparatos a mi vientre.
-Carlisle, llegara...
-Señorita no se que decirle, esta de camino, me dijo que le dijera que él llamaba a todos, que haga caso a Maggie que es de su confianza.
-Bien, el Chico...-otra punzada de dolor.
-Su marido enseguida llega, no se preocupe.
Cerré los ojos concentrando me solo en respirar, algo apretó mi mano, abrí los ojos y ahí estaba él, con esos ojos color miel, de los que aun no me había percatado, dando me apoyo y fuerza. Vestido de verde, gorro y todo, se notaba que era el uniforme obligatorio.
Maggie entro y me ayudo a colocar los pies en los estribos.
-Bella, ahora voy a necesitar toda tu atención y fuerza, esto ya esta dilatado, cuando tengas ganas de empujar haz lo. -solo asentí y me concentre en el hombre que tenia tomada mi mano, como si le fuera la vida en ello.
-Preciosa, tu puedes hacerlo.
-A...ho....ra.... -sentí que mi cuerpo se contraía
-Empuja, Bella, tu puedes, solo un poco mas -relaje de nuevo, esta acción la repetí como un millón de veces, hasta que Maggie volvió a hablar -Bella le veo la cabeza, en la próxima empuja fuerte y aguanta tanto como puedas, así lo podre ayudar a salir.
-Si -dije en un suspiro
-Preciosa, vamos presenta me a este bebe, que me esta volviendo loco -me dijo Nahuel con el tono mas dulce que he escuchado, apreté su mano y contraje mi abdomen, doble mi cuerpo para aumentar la presión y ayudarme en el empuje.
-Bien, muy bien, un poco mas, ya lo tengo - y con un llanto mi cuerpo cayó muerto en la cama -es un niño -nos dijo a mi y a Nahuel -¿como se va a llamar?
Él me miro en una pregunta silenciosa, beso mi frente como apoyo
-Ethan Anthony Swan.
-¿Pero este es su apellido? -Maggie miro a Nahuel, pero me paso a mi bebe, le conté los dedos de las manos y los pies, una tontería pero al ver que era veinte el total respire tranquila y conteste su pregunta.
-Nahuel no es el papa, es un amigo -le sonreí -mira te presento a Anthony, mi hijo.
-Es un honor ser el primero que ve a este bebe, es hermoso, como la madre.
La puerta se abrió de golpe, dando paso a un Carlisle muy acelerado, nervioso y eufórico.
-Llego tarde, me lo perdí todo -soltó sin mirar a nadie mas que al pequeño niño que se acurrucaba entre mis brazos -dios!!es tan chiquitin. Soy ABUELO -grito, todos en la sala lo miraron y le sonrieron, yo me ahogue por dentro, el no sabia cuanta verdad hay en sus palabras.
Mire a mi hijo que en ese momento dejaba de llorar, y las lágrimas ya no opacaban sus ojos, eso ojos de el verde mas bonito de el mundo, incluso mas que el de su padre, su cabello era mas claro que el mio pero rizado, lo que tenia de pelo, que es poco.
-Bella, me dejas cargarlo y que lo presente a los que están afuera.-levanto la vista de su nieto y se percató de la presencia de Nahuel -¿Y usted es?
-Nahuel Ros, yo encontré a Bella en la calle y la traje hasta aquí.
-Bueno Carlisle, sabes el protocolo, tienen que salir y dejar a la mama tranquila durante un rato, que descanse, el niño ira a pediatría y luego te lo llevamos -dijo Maggie para mi -ahora todos fuera.
-Luego te veo -me dijo Nahuel, dando me un beso en la frente
-Gracias.
-No hay de que.
-Maggie, yo me encargo de llevar a Ethan Anthony a su cunita, si no hay problema.
-Bien pero no tardes, hay que revisarlo.
-Si -Maggie salio y nos quedamos Carlisle y yo en la sala -lo siento -negué con la cabeza -gracias por este regalo -miro a mi hijo con tanto amor que me pareció que de verdad savia que era su abuelo.-Bueno en un rato tendrá que comer, que le vas a dar formula preparada o pecho.
-Pecho -dije notando como me ponía colorada -es mas natural, y mas sano.
-Si -beso mi cabeza mientras yo besaba la de mi hijo -descansa, ahora nos vemos.
Salio y me quede sola, mis ojos pesaban y no pude remediar caer dormida.
-Bella, mira quien te quiere ver -la voz de Carlisle me hablaba a lo lejos. Abrir un ojo sin saber muy bien donde estaba, me asuste un poco al poner la mano en mi vientre y no notar lo tan abultado, me senté de golpe, pero me arrepentí, un tirón en mi parte mas intima me hizo aullar de molestia -estate quieta, no puedes moverte tan rápido o te aras daño -entonces todo vino a mi el parto, las contracciones en la calle, Nahuel, Carlisle gritando que es abuelo, todo.
-Y Anthony? tiene que comer -busque en la habitación, y ahí estaba, en brazos de su abuela, siendo entretenido por Ángela, Ben, Marco, Jacob, Jasper y Nahuel, quien lo miraba como un pedazo de cielo.
-Esme, trae lo, la dormilona ya despertó, y este pequeñin se muere de hambre.-Esme me lo entrego, y lo acune en mis brazos.
-Sabes te amo, tanto que no lo puedo no cantar -bese su cabecita.
-Chicos vamos a darle intimidad a Bella para que le de comer a Anthony.-todos menos Ángela y Esme salieron de la habitación.
-Hija, solo relajate y deja le hacer a él -me dijo Esme señalando mi pecho. Acerque a mi hijo a mi pezón, le roce con él el labio inferior, su boca se abrió, le acerque el pezón el cual agarro entre sus labios, lo palpo con lo labios hasta que lo coloco a su gusto y succiono.
La sensación era tan grande y satisfactoria que una lágrimas se escaparon de mis ojos.
-Te hace daño?? -pregunto Ángela alarmada. Negué con la cabeza
-Es una sensación...
-Plena, total y completa. Le estas dando de comer a tu hijo.-concluyo Esme
Nos quedemos en un silencio cómodo observando como mi hijo se alimentaba.
-No le habrán dicho nada a Rose y a Emmett verdad? -dije mientras le sacaba el aire a Anthony.
-Bueno, están de camino.
-Pobrecitos, eso no es una luna de miel -dije
-Bueno al menos han tenido unos días de disfrute -dijo Ángela
-Me siento mal por eso, este pequeñin se adelanto.
-Ha nacido el mismo día que mi hijo -abrí los ojos y me tense, pero pronto se me paso, no me había dado cuenta que Edward nació el dieciocho de marzo como su hijo.
"Esto es el destino,"
"Así no lo podre olvidar"
-Casualidades de la vida -dije sin darle mucha importancia.
La tarde paso tranquila hasta que un golpe fuerte me sobre salto. Anthony empezó a llorar.
-Belli, venga presentame a este pedacito de cielo, del que todos en la cafetería están hablando -grito la inconfundible voz de Emmett
-Em, que no entiendes que esta convaleciente -le riño Rose, que venia tras de él, se acerco a mi y me abrazo, miro a mi bebe que estaba en mis brazos -Bella... -se le saltaron la lágrimas -es hermoso, me parece o se le parece.
-Si, se parece a su papa -mi hijo dejo de llorar y se volvió a dormir -sus ojos son verdes, como los de...
No me dejo terminar me abrazo y beso como todo el mundo, Em también me beso, y le recrimino a mi hijo no aguantar hasta el domingo.
-Lo siento, solo os creo problemas -empecé a llorar.
-Bella, no es tu culpa ni de el niño -Rose seco mis lágrimas, a mas estar en Italia con un negado cultural es una completa tortura.
-Decía que mas que una luna de miel, le estaba dando una luna de hiel -todos reímos.
-¿Y quien es ese castaño de piel melocotón que parece hacer muy buenas migas con Carlisle y Marco, pero con Jacob se lleva a matar.
-Me parece que se te sumo un pretendiente -Bufe, la verdad no quería mas de un pesado consentido en mi vida, y ese puesto es de Jacob muy a mi pesar.
Mire a mi hijo "solo tengo corazón para dos personas, tu y tu padre, aun que el no me ame"
ESTE CAPI ESPARA TODAS LAS QUE ME LEEIS, EN AGRADECIMIENTO.
MUXOS BESITOS.
