Hola, hola ¡!

Si, si lo se no tengo disculpas para tanto tiempo de retraso si ya se casi un año… a mi favor he de decirles que esto de ser universitaria Puff es mas difícil de lo que recordaba pero bueno espero que este capitulo les guste ¡! Estamos llegando al final de la historia y quizás por eso me cuesta mas trabajo concentrarme y encontrar las palabras adecuadas...

Les recuerdo Sailor Moon no me pertenece

Disfruten la lectura nos leemos abajo

Besar sus labios era mas de lo que podía soportar, las piernas no lo soportaban sus manos temblorosas y con la inquietud de que en cualquier momento su angel se le desvaneciera dejándolo de nuevo sumido en la soledad mas siniestra que jamás pensó conocer hasta que sus absurdos celos le hizo una jugarreta que termino con su vida, la de ella, y la de sus amigos.

- Te amo tanto- le susurro al oído, posando sus labios sobre este –

Ella simplemente lo escucho y se estremeció su cuerpo reacciono a su voz, cuanto hacia que no le escuchaba decirle palabras amorosas meses, pero a ella hasta en ese momento le supieron a años de separación

- Cuanto – dijo entrecortada – cuando va durar este sueño – pregunto desesperada con los ojos vidriosos –

- Fue en ese momento en el que Darien fue conciente del daño que sus celos le hicieron a su princesa – Princesa – susurro - ¿podemos darnos otra oportunidad? – el la miro con amor, con desesperación, con miedo, pero ella permaneció en silencio solo observándolo incrédula termerosa, dolida – nos merecemos al menos un adiós digno de lo que es y fue nuestro amor –

- bien – que decir, aun no terminaba de salir del shock – hablemos si es lo que quieres

-Serena – su voz abandono su garganta como un susurro dolorido – vamos a algún lugar para poder hablar tranquilos

- no Darien – dijo aparentando una seguridad que no sentía – tu aunque me cueste creerlo estas borracho y así no se puede conversar

-Serena por favor – las lagrimas se agolparon en sus ojos, aunque no quería derramarlas… tenia que hablar con ella esa noche, decirle cuan importante era en su vida, cuanto la amaba por que para el no exisitia un mañana después de todo la decisión estaba tomada – hablemos – ahogo un lamento – solo eso después si quieres desapareceré de tu vida

- ciertamente serena esta confundida y angustiada, aun conocía a Darien como la palma de su mano, y el timbre de su voz era desesperado, sus ojos brillantes por las lagrimas que pugnaban por salir era casi como si le estuviera pidiendo un ultimo deseo – y ese solo pensamiento la angustio – Esta bien Darien – sonrió con tristeza – te invito un café – el hombre frente a ella sonrió débilmente –

Caminaron un rato, ninguno fue realmente consiente de cuanto tiempo, sentían el arie golpearles la cara, los dos a escasos centímetros uno del otro y aun así podían sentirse tan lejanos a pesar de que podían sentir su calor quemando la distancia.

Los dos tan inmersos en sus pensamientos, los dos con los fantasmas de los últimos días rondando su cabeza y los dos muriéndose por gritarle al otro cuanto se extrañaban cuanto es que se amaban.

-llegamos – ausente comento Serena –

Buscaron la mesa mas alejada, lejos de los curiosos ojos de los comensales, un camarero tomo su orden y ellos permanecieron callados evadiendo miradas hasta que no regresaron con su pedido, esa seria una conversación larga complicada pero sobre todo hiriente tanto que a esas alturas la rubia quería salir corriendo del lugar. Ninguno de los dos era valiente para romper el tortuoso silencio que se formo en el lugar durante un par de minutos.

- no se – se atrevió a pronunciare el moreno – no se por donde empezar – completo al fin – durante todo este tiempo en el que no supe de ti mil veces me imagine lo que te diría – un largo y amargo suspiro broto de sus labios – muchas de mis noches se consumieron en insomnios pensando como pedirte perdón –

Otra vez ese silencio tan incomodo lleno el lugar, serena solo apretaba las manos en torno a su falda y el tenia los puños contraídos como para evitar que perdiera el control al que se estaba sometiendo

-Me equivoque – dijo al fin – reconozco que si hay alguien responsable de que nuestra relación se terminara soy yo – después de esas palabras busco la mirada de la chica – no se que me paso – reconoció – no se en que momento deje de ser la persona que era para convertirme – silencio – en, en esto Serena, como puedo explicar algo que no entiendo –

-no confiaste en mi Darien – reclamo con mas resentimiento del que pretendía – diste por sentado cosas que cualquiera que diga conocerme sabe que no son ciertas – no pretendía reclamar nada solo escuchar pero ahora las palabras brotaban de su boca y ella no podía y no quería detenerlas – Sabes acaso todo el mal que me haz hecho –

-No se como pedirte perdón Serena – le dolia tanto ver esos ojos que tanto amaba ahora llenos de dolor y de resentimiento – que mas puedo decirte que me justifique, te amo es lo único que tengo claro en este momento, que también me equivoque y que por estos absurdos celos perdi todo lo que amo-

-¿Por qué Darien? –pregunto llena ahora de melancolía – que acaso no te he demostrado una y mil veces que tu eres el único hombre de mi vida, que por mas hombres que existan a mi alrededor solo tengo ojos para ti, ¿en que momento aparecieron las dudas Darien?-

-No lo se – sus ojos ahora estaban perdidos en el fondo de la taza con el café sin tomar - de verdad no se que me paso

-es una lastima Darien que por tus estúpidos celos ahora estemos los dos separados y sufriendo por que nuestros caminos no se pueden volver a encontrar –

-Soy un idiota, lo reconozco –

-No Darien – a pesar de que el corazón se le estaba partiendo en mil pedazos sonrió con cariño – eres un hombre al que sus mas obscuros fantasmas le ganaron la partida –

-Aun y con todo lo que ha pasado tienes palabras de consuelo Serena –intento sonreir pero solo una mueca se formo en sus labios –tengo tanto miedo serena de lo que soy ahora, de lo que he sido desde hace tiempo –

-Los dos hemos cambiado, los dos cometimos errores y ahora aquí estamos – dijo con cierta ironia –sentados frente a frente hablando de lo que paso como dos perfectos extraños

-No somos extraños Princesa – las palabras abandonaron sus labios en un intento desesperado por no escuchar el final de su historia – No podemos ser un par de extraños, no cuando nuestra historia a sido tan grande –

-entonces respóndeme Darien, ¿Qué somos? –

-¿no quieres saber mas de mi? – maldita sea la hora en que dejo que sus celos lo controlaran ahora, ahora solo se estaba reafirmando esa desion de abandonar este mundo –

-No, Darien – ahogo un lamento – No es que no quiera saber de ti pero entiende que me costo demasiado reponerme a tus palabras – suspiro mientras las lagrimas brotaban de sus ojos – fuiste cruel –

Cuantos silencios entre ellos a lo largo de la noche, pero bien dicen que la desconfianza es la sequia en el amor

-Al menos te he dicho ya cuanto te amo y cuanto es que lamento que las cosas pasaran de la manera en que sucedieron- encontrando valor y fuerza en donde ya no existía nada –

- Darien – lleno sus pulmones con oxigeno de una gran bocana, sentía que en cualquier momento colapsaría – ¿si las cosas hubiesen sido al revés? ¿tu me darias una oportunidad? –

No lo se – contesto sincero – ahora de lo único que soy consiente es que te tengo aquí frente a mi y que estas tan lejos que pareciera que estoy al otro lado del mundo –

Gracias Darien – dijo ya mas tranquila – por al todo lo que me diste durante tantos años – con delicadeza aparto una lagrima de su mejilla –ahora te puedo decir ADIOS tranquila, tenias razón nos debíamos esta platica –

Princesa – susurro cuando la vio correr la silla para irse - ¿eso es todo, aquí se termina nuestra historia?

Si – lucho con todas sus fuerzas para que su voz no se quebrara con la siguiente declaración estaría firmando la sentencia de su noviazgo, y con el de todo cuanto soño algún día – este es el final, adiós Darien, adiós Endimion, adiós príncipe mio que la luna siga cuidando de tu camino – sin mirar atrás salió del lugar con el corazón hecho pedazos, pero no podía claudicar, era necesario… ella quería convencerse de que era lo mejor para todos, no es que no lo amara, pues Darien era su vida – pero el no había confiando en ella y para Serena eso era lo mas importante ¿no?

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Los dos estaban inquietos desde que la princesa los convenciera para dejarla caminar sola no podían controlar su ansiedad, una especie de presentimiento los ataco pero fieles a su promesa de no molestarla jugueteaban con el celular y mientras caminaban por uno de los distritos de la ciudad tomados de la mano intentaban por todos los medios aparentar una tranquilidad que no sentían.

- Algo no esta bien – dijo la rubia mientras se abrazaba con mas fuerza a su novio – se que algo no esta bien –

- por favor Haruka – le froto la espalada mas que para tranquilizarla a ella era para que el no pensara – tenemos que confiar en ella, si algo sucede nos llamara

- acaso no la conoces – conteniendo la voz – acaso ya se te olvido todo lo que pasamos hace meses, acaso eres un IDIOTA – grito, para recomponerse después de un minuto, que aprovecho para mirar a su alrededor lo único que le faltaba es que alguien que le conociese la viera – a caso tu ¿NO TIENES MIEDO? –

No contesto enseguida, se tomo su tiempo para caminar, abrazar la fuerte contra su pecho y llenarse los pulmones y los sentidos del aroma que esa mujer desprendía y que era la causa de sus desvelos y de sus mayores locuras

- amor – sonrió mientras la miraba con ternura- claro que tengo miedo, estoy aterrado solo de pensar que pueda suceder lo mismo que en aquella ocacion hace meses – beso la punta de su nariz – pero no puedo hacer nada mas que confiar en ella – suspiro- ella es una mujer fuerte que tiene frente ha si la oportunidad de ser mas fuerte y por ende ser una mejor gobernante para nuestro mundo futuro.

- como es que estas tan seguro – pregunto ya cansada de discutir con ese hombre que había cambiado su vida radicalmente –

La carcajada que el pelinegro soltó, lleno el silencio que se formaba pero es que el darse cuenta que la mujer que amaba era solo una niña asustada de tras de es fachada de mujer fuerte y autosuficiente lo hacia enamorarse mas de ella a cada segundo que pasaba.

- amor mío dejemos de preocuparnos, si nos necesita nos llamara –

- Seiya - cerro los ojos y se concentro en la sensación de paz que esos brazos le brindaban, la seguridad que hace mucho no sentía y que estaba contenta de volver a experimentar –

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

En el departamento de el, las cosas no podían ir mejor… estaba con la mujer que amaba a la que su corazón había buscado durante tanto tiempo y que por terquedad o por ceguera de su parte no alcanzo hasta que hace algunos meses, es que la castaña desde el día en que la conoció se coló en su corazón de manera casi invisible, tanto que no se dio cuenta cuanto la necesitaba hasta que la beso por primera vez. Aquel había sido un beso robado así sin previo aviso solo con el afán de calmar la ansiedad que le provocaban esos labios rojos que le sonreían de manera inocente.

- en que piensas – pregunto con calma, mientras con sus dedos dibujan figuras inexistentes sobre su pecho –

-sonrió – en lo tonto que fui – acaricio con ternura sus mejillas dibujando el contorno de su cara – y en lo feliz que soy solo por tenerte a mi lado y que me mires así – un simple roce de labios fue suficiente para transmitirle el amor que le profesaba –

- De verdad – coqueteo un poco Lita – pues entonces - incorporo lentamente - beso su frente, las mejillas, los ojos – deja que te diga lo mucho que te AMO – termino diciendo dentro del beso –

.-.-.-.-.-.

Rey, Nicolás, Taiki, Amy Yaten, y mina estaban en la sobremesa de la comida, los demás en cuanto se despidió Serena se habían ido desapareciendo lo cual no les molestaba pues entendían que las demás parejas necesitaban estar a solas, ellos mas que nadie entendían de la necesidad de decir cuanto se ama a la persona amada. Aunque para ser sinceros algo les llamo poderosamente la atención, y es que Haruka y Seylla se retiraron juntos ¿no se supone que esos dos se odiaban a muerte?, ¿en que mundo paralelo se miraban con amor?

- es demasiado extraño, mas diría yo inconcebible- Mina estaba con la cabeza hecha un lio, ella tenia un sexto sentido para eso de las relaciones y los amores y nadie, pero absolutamente nadie, ni el terco d su novio podía sacar de la cabeza que esos dos estaban metidos en algo y no descansaría hasta saber que rayos pasaba, pues a ella la Diosa del amor nada se le escondia –

- amore mio – Yaten ya estaba un poco fastidiado con el tema, pero el mejor que nadie sabia que cuando algo se le metía en la cabeza a esa rubia atolondrada que era su novia nada, la hacia cambiar de opinión – por que no dejamos ya esto por la paz, es solo una tregua – le beso la frente en un intento por distraerla – las cosas con Serena no fueron nada sencillas este mes quizá solo por eso firmaron la paz –

-Yaten tiene razón Mina – apoyo Amy –date cuenta que Haruka fue la única que estuvo con serena durante este tiempo y Seylla es lo suficientemente sensanto como para saber que gran parte de lo que esta pasando es directa o indirectamente su responsabilidad – sonrió tranquila, ahora tenia la certeza de que su amiga ya pensaba y es que su cara ya era de estar pensando –

- esta bien - concedió no muy convencida – por el momento les hare caso, pero solo por que no tengo ganas de quebrarme a cabeza en esto, pero de mi se acordaran cuando estos dos estén liados – sonrió de manera picara –

-No cambias – reprocho Nicolas –

No – negó categóricamente – pero no importa – miro con amor a su novio – pero así me quieren –

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Toda la fe que había guardado en esa hora se fue al caño en cuanto ella se marcho sin mirar atrás, ahora mas que nunca tenia claro que sin ella no tenia caso seguir con vida. Si en algún momento dudo, en seguir adelante con su idea de acabar con su vida, ahora recobraba fuerza, esa era su ultima noche en esta su triste realidad. Realidad que sin dudas el había creado por sus estúpidos y absurdos celos.

Camino lentamente sobre sus pasos hacia el que era su hogar, se dedico a sentir el aroma de la noche, el viento helado en su cara pero sobretodo a rememorar todos y cada uno de los momentos que vivio con su Princesa.

Ya no lloraba, por que sus ojos se quedaron secos… no podía, nada de lo que hiciera podía aliviar el dolor de su alma, de su corazón, se estaba desgarrando por dentro, el dolor en su pecho era insoportable el como medico sabia que necesitaba tranquilizarse reconocía los síntomas inminentes de un infarto. Respiro profundamente, lleno de oxigeno sus pulmones, busco por todos los medios calmarse, ¿pero si de todas maneras iba a morir?, que mejor que de un infarto; al menos así no pasaría por un cobarde ¿no? – a quien engañaba es un cobarde – incapaz de enfrentar a la vida, pero es que simplemente no podía, para que negarlo.

Nada tenia sentido ya – ahora solo le quedaba que llegara el final – recordando todo aquello que un día lo hizo feliz – la agonia era dolorosa, pero a el ya no le importaba, estaba muriendo de amor y podría jurar ante lo mas sagrado que no hay nada mas doloroso que morir de amor y de culpa.

.-.-.-.-.-.-.-.-

Que difícil resultaba aquello, estaba admirada de que su cuerpo no la traicionara, de no haberse lansado a sus brazos refugiándose en su calor y llorar hasta quedar exhausta. Aun se preguntaba de donde saco fuerzas para terminar esa relación que era su vida, verlo frente a ella con esa apariencia, diciendo todas esas palabras que solo esperaban que pudiera perdonarlo, pero ella orgullosa y dolida no fue capaz de hacerlo aunque su corazón, su cuerpo, su alma se lo rogaran a gritos, los silencio, los encerró en el fondo de su conciencia y esta vez le hizo caso a su cabeza, Darien y Serena no existirían mas. Al menos no como pareja.

Ya era mas que tarde en la ciudad y recordó que tendría a dos amigos muy preocupados, es que esos dos tenían el complejo de mamá gallina con ella, a estas alturas ya se le hacia raro que no hubiese sonado su celular para que intentaran saber, donde, con quien y como estaba, sonrió con gratitud y cariño, y antes de tentar mas a su suerte decidió que era buen momento para llamar a sus amigos.

.-.-.-.-.-.-.-.

Intentaba lucir tranquila, tener dominio de sus emociones, de verdad que lo intentaba pero desde hacia rato que no podía con ese sentimiento de angustia que se poso sobre su corazón, y ella sabia que era con relación a Serena que esa angustia no se fuera. Dio una vuelta mas a la sala, posando su mirada al frente donde un pelinegro arrogante la veía con una sonrisa pintada en los labios.

- puedo saber de que te ries – pregunto ofuscada – no le veo la gracia –

- El muchacho sonrió un poco mas antes de llamarla a sentarse junto a el –es que te ves muy linda y chistosa –una breve pausa para sobarse el lugar que su novia golpeara – no debes ser impaciente amor, ella esta bien – su novia suspiro frustrada contra su cuello – hagamos una cosa – dijo al darse cuenta que la situación la estaba sobrepasando – si en veinte minutos no llega o no llama lo haremos nosotros ok –

-veinte – se rindió no muy convencida – de acuerdo –

El pelinegro entonces busco sus labios, solo un roce que la tranquilizara, que le hiciera saber que todo estaría bien, al principio solo fuero presiones inocentes por parte de los dos, un beso cálido sin mayores pretensiones, ella fue la que aumento la presión, entonces busco que el la besara con mas ímpetu, con mayor pasión, es que no sabia que había hecho con ella pero ahora y desde ese primer beso se volvió adicta a ellos, a lo que provocaban en su cuerpo… esas millones de mariposas que cresian en su estomago cada ves que Seylla la besaba.

Rodeo entonces con sus brazos su cuello, pego su cuerpo mas al cuerpo varonil que la sostenía por la espalda, suspiro dentro del beso… cuanto lo amaba, si era consiente que era muy poco tiempo pero ahora estaba segura que lo amaba; abrió solo un poco su boca para que entonces la lengua de el se abriera paso y la explorara, a pesar de la pasión que se sentía en el beso y en el ambiente ese era un acto de amor, de la mas bella y pura demostrasion de amor de dos seres que hasta hace poco estaban solos y desesperados por que las personas que creían amar no estaban mas a su lado. El aire empezó ha hacerles falta, frustrados un poco se separaron sonriendo, el la miro y sonrió complacido mientras acariciaba la piel sonrosada de su mejilla-

- te amo – le dijo después –

-y yo a ti – y el sabia que era sincera, el tono de su voz, el brillo en sus ojos todo-

El estaba por contestar algo cuando el teléfono del departamento sonó, no pudieron evitar la aprensión que les causaba – si – contesto ella

- hola – escucho la rubia y su corazón dio un vuelco, era serena y su voz no era la de siempre, esta ves era mas triste – no te preocupes –escucho decirle, hasta entonces se dio cuenta que se había quedado callada – estoy bien, quisas un poco cansada –

-segura – algo le decía que no era del todo cierto pero con ella mejor no presionar – quieres que vallamos por ti – seylla la miraba con preocupación - de acuerdo consedio frustrada, si, si esta bien – termino la llamada y bufo desesperada quizo ponerse de pie, pero el agarre que tenia su novio no se lo permitió –

- y bien –

-…- nada ella no decía nada solo se removía incomoda sobre el regaso de el –

-haber rubia berrinchuda – dijo el con un poco de sarcasmo - dilo de una buena vez –

- me revientas – fue el grito que escucho el pelinegro, junto con las manos que buscaban desesperadamente que soltara su cintura, cosa que hizo-

-…-

- esta bien, esta bien – aun enfuruñada – ella dijo que solo esta cansada, pero que no fuéramos por ella que le apetecía caminar – soltó indignada – quien esta cansado y quiere caminar – gruño una vez mas – quien cree que soy –

- ¿Qué mas te dijo?- pregunto como si el ataque de furia que recién sufria su novia no hubiera sucedido –

- ella pareció sorprendida, y por un momento se quedo sin palabras, ella se esperaba que su novio la reprendiera o algo parecido – nada mas que en media hora cuando mucho estaría aquí –

- Bien –

- solo eso vas a decir – aun desconcertada –

- que mas puedo decir amor – contesto, mientras se acercaba a ella – las cosas con Serena son así, a pesar de que agradece que estemos a su lado necesita de su espacio, de su tiempo a solas – beso su frente y la abrazo mas fuerte contra su cuerpo – no ha sido un día fácil, se a rencontrado con sus amigas y lo ha visto y por mas de que se esfuerza en hacerle creer a su corazón y a nosotros de que dejara de amarlo no es cierto- suspiro – es tan terca que solo nos queda estar a su lado por que estoy seguro que a la larga esa decisión terminara haciéndole daño –Haruka se vio imposibilitada a refutar el argumento de su novio sabia que era verdad-

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Poco a poco su respiración se hizo mas pausada, su cuerpo se relajo… sus ojos se rindieron cerrándose, su intención no era dormirse pero finalmente las emociones del día fueron mas y se durmió vencido por el dolor, la angustia y la culpa.

No sabia si pasaron horas o minutos cuando por fin abrió los ojos, pero no estaba en la obscuridad de su departamento… no sabia identificar si era un bosque o una pradera podía sentir los rayos del sol acariciando su rostro y como la angustia que invadía su corazón desde que termino con serena ya no existía ¿a lo mejor estaba muerto y aquello era el cielo?

- hola – escucho decir a sus espaldas –

-hola – respondió negándose a volver el rostro a la persona que le llamaba reconoció su voz en un instante y no quería enfrentarlo –

-no te pregunto como estas por que es evidente – un dejo de sarcasmo se apresiaba en sus palabras –

- supongo- no entendía lo que sucedia y eso terminaba por fastidiarlo –

-te parece que caminemos mientras charlamos – la voz del hombre era amable pero aun así supo que no era un sugerencia, aquello era una orden y siendo el rey de aquellas tierras no tenia mas remedio que seguirlas –

Caminaron por algunos minutos en silencio cosa que a Darien le sirvió para reconocer el lugar Tokio de Cristal, sin dudas ahora en todo su esplendor no como cuando lo visito hace ya tanto tiempo.

- las cosas se complicaron demasiado – dijo su contraparte, sin el reproche que Darien esperaba, mas bien con tristeza –

- y todo por mi culpa –admitio –

-eres un ser humano que comete errores – dijo después de un pesado silencio –pero todo puede solucionarse –

- esta vez – intento que su voz no se quebrara –no la tiene me equivoque es cierto, le pedi disculpas y ella esta en su derecho de no amarme mas –

-¿entonces te rindes?-

-no es que me rinda – grito, para segundos después recomponerse – pero no tiene caso ya , esta mejor sin mi

- entonces Darien – dijo con algo de disgusto – todo esto, yo mismo no existirá

-¿Qué quieres que haga? – Desesperado - ¿Qué harias tu en mi lugar?

Por primera ves desde que se encontraron el Rey lo miro a la cara y el reflejo de si mismo de joven, en ese estado le desmoralizo – como pedirle que reconquistara al amor de su vida si lo veía ahí sin mayor aliento para seguir y con la derrota dibujada en el rostro, y lo supo en ese momento no era correcto y corria el riesgo de que las cosas no salieran bien pero era la única carta que tenia que pudiera hacerle reaccionar, total como alguna ves dijo a circunstancias desesperadas medidas desesperadas.

- te voy a dar la oportunidad de decidir a ti Darien – le dio tiempo al joven para que meditara sus palabras- dos días, dos futuros –el chico al que le hablaba no entendía – uno de ellos con tu firme propósito de reconquistarla y rescatar su historia – los ojos de su contraparte no podían estar mas sorprendidos – el otro sin que nadie te detenga en tu intento por terminar con tu vida

-¿Qué dices? –

-Te voy a regalar dos días con dos futuros distintos Darien – miro nuevamente al frente – en tus manos esta tu futuro y el de este lugar –

Que les pareció! Bueno, malo … pésimo ¡!

Sugerencias

Les debo la contestación de los reviews lo hago en el transcurso de la semana ya saben ¡!

Nos leemos espero yo que el en 8 dias con el antepenúltimo capitulo de esta historia

Recuerden que un fic con reveiws en un fic feliz y mas aun una lu contenta ¡!XD