Hola a todo el mundo!

Esta vez sí vengo con el capítulo que prometí. Al fin nuestro Capitán está de vuelta en la torre...

¿Cómo será el encuentro del desastroso millonario y el correcto capitán?

Hablando de otra cosa; la historia ya me está alcanzando. Apenas tengo escrito hasta el capítulo diecisiete y este es el catorce. Necesito avanzar antes de entrar a clases, pero la inspiración llega cuando quiere y estos días me a llegado inspiración para otras historias. Tengo otro gran proyecto en mente sobre esta pareja, pero no voy a empezar nada nuevo sin terminar este, después de todo es mi primer gran fic...

Eso solo fue para que lo supieran, ya no los detengo más.

Nos leemos en las notas finales.

Disfruten su lectura :D


Capítulo 14

Steve está de regreso


En el momento en que dejó la casa de Sam, Steve dudó un poco antes de partir directamente a Nueva York. No estaba seguro de que fuera buena idea llegar por la noche, ya que probablemente sería atacado a preguntas y no tenía ganas de pasarse toda la noche dando explicaciones a sus compañeros. A Natasha, especialmente. La agente lo trataba como si fuera un niño que necesita cuidado constante y no como un hombre que luchó en la guerra y que ahora era uno de sus compañeros en batalla. Por aquel motivo, en cuanto pisó nuevamente la ciudad de Nueva York, tomó rumbo a su departamento para pasar la noche.

Ya se preocuparía por la mañana.

•••

Luz.

Luz directo en sus ojos. Ese fue el motivo de su despertar.

Había olvidado cerrar las cortinas.

Otra vez había aparecido en sus sueños esa sonrisa confiada y algo ladeada, además de una profunda mirada. Esos ojos de un cautivador color caoba le miraban divertidos en sus sueños, era una mirada penetrante, pero tenía algo de calidez imposible de ignorar.

Aún no podía identificar a quien pertenecía esa mirada y esa sonrisa, recordaba todo lo que le transmitían, pero a la hora de tratar de plasmarlas en un papel, las imágenes se desvanecían de su mente. Sabía que las había visto en algún lado, estaba casi seguro de que pertenecían a la misma persona, pero ignoraba totalmente la identidad de dicha persona.

Dejó de pensar en su extraño sueño y se levantó sin siquiera mirar la hora.

Una vez bañado y vestido, estuvo listo para ir de vuelta a la torre. Salió del departamento y montó su motocicleta, pero antes de partir verificó la hora en su reloj: seis veinticinco. Era muy temprano.

Pasó a la única cafetería que estaría abierta para desayunar.

Un excelente desayuno, buen café y un delicioso bizcocho; amables palabras de parte de la dueña y buen trato por parte del joven que le ayudaba. Todo bien hasta el momento. Un buen comienzo, para un buen día.

Salió del local tras despedirse cortésmente y montó su motocicleta una vez más.

•••

Al subir al elevador sintió una extraña sensación en todo el cuerpo. Un mal presentimiento se asentó es su pecho. JARVIS lo puso al corriente de lo acontecido en su ausencia, obviando estratégicamente la alocada fiesta que tuvo lugar en la estancia la noche anterior.

El ascensor se detuvo en su piso, pero la sensación en su pecho no cesaba por lo que decidió ir inmediatamente al piso común. Grave error; el día había empezado bien, pero había empeorado en menos de un segundo al ver la deplorable escena que lo recibió cuando las puertas del elevador se abrieron.

La vista era terrible. Había basura por todos lados, charcos de alcohol en el lujoso piso, restos de comida por todos lados; en los muebles y en las paredes. La estancia era un desastre, parecía que un huracán hubiera pasado por allí.

Totalmente horrorizado ante la vista que tenía desde su lugar en el elevador, se atrevió a dar un paso hacia el interior del piso. Aún más grave error. Mientras más avanzaba hacia el interior, más desastre veía a su alrededor. Sillas tiradas en el piso, plantas volteadas, una cantidad absurda de basura decoraba los muebles y manchas de comida en los ventanales. No quiso seguir mirando, no sabía con que se encontraría.

Se dirigió a las escaleras para buscar al responsable de aquel desastre, de pronto escuchó un ruido y luego un gemido. Se volteó en posición de ataque, listo para enfrentarse a cualquier intruso, pero al mirar en dirección a la salita de descanso pudo ver algo. La cabeza de alguien. Tirado sobre la alfombra pudo ver al mismísimo Tony Stark.

El golpe había sido, seguramente, el cuerpo del millonario al caer del sofá al piso y el gemido provocado por el dolor de la caída. Se acercó y lo vio completamente dormido.

El lugar apestaba a alcohol.

El hombre tirado en la sala también apestaba a alcohol.

Se agachó junto al genio y lo removió levemente en un intento por despertarlo, pero fue inútil. Estaba completamente borrado por el alcohol. Lo levantó de la alfombra y se lo echó al hombro para llevarlo a su habitación.

•••

Sintió, muy a lo lejos, un cambio en la gravedad a su alrededor y un fuerte golpe. Gimió. Su estado viajaba entre la consciencia y la inconsciencia.

Una mano lo removió, pero no quería despertar, no podía, y no lo hizo.

Otro cambio de gravedad. Esta vez se sintió flotar hasta que cayó pesadamente sobre algo duro que le presionaba el estómago. Se movía, iba a algún lado, lo sabía, pero sus ojos pesaban demasiado para abrirlos y ver a donde se dirigía.

No sabía si lo que sentía era real.

Sus brazos colgaban pesados y chocaban contra ese algo que lo llevaba a quien sabe dónde. Sus manos tocaron algo redondo y abrió los ojos. Todo estaba de cabeza, eso aumentó su mareo. Al mirar hacia lo que parecía ser el piso, vio pantalones; pantalones que se ajustaban muy bien a un redondo trasero y no resistió la tentación de tocarlo. No solo tocó, sino que apretó con una de sus manos y se deleitó por un segundo antes de caer al piso y quedar inconsciente otra vez.

•••

Iba caminando por el pasillo que daba a la habitación de Tony cuando, de prono, Steve sintió una mano apretar su trasero. Su cuerpo se tensó por completo y solo atinó a alejar al moreno de su cuerpo, que cayó pesadamente a sus pies. Se quedó en su lugar por un par de minutos, completamente tenso y conmocionado ante lo sucedido.

Tony Stark le había agarrado descaradamente el trasero.

"Está ebrio", se dijo al cabo de un rato. Con ese pensamiento fijo en su mente, miró al desparramado millonario y se sintió culpable por arrojarle al piso sin ningún miramiento. Lo levantó y lo llevó a la habitación.

Lo depositó en la cama y se encaminó al baño. Abrió la llave de agua fría y puso a llenar la tina mientras volvía al interior de la habitación. Despojó al moreno de su chaqueta, los zapatos y los calcetines y lo llevó al cuarto de baño. Con la tina a medio llenar, lo alzó entre sus brazos y lo arrojó, sin ningún atisbo de arrepentimiento, directo al agua fría.

Tony profirió un grito de horror y sorpresa al contacto con el agua fría. El grito fue tan agudo, que le sacó una enorme carcajada al rubio.

El millonario trató de enfocar de dónde provenía la risa y de identificar donde estaba. Miró a todos lados y pudo observar su lujoso cuarto de baño y al enfocar bien con sus cansados ojos, vio a quien menos esperaba ver.

― ¡¿Qu- qué crees que est- tás haciendo?! ―Le gritó en medio de fuertes temblores provocados por la baja temperatura del agua, mientras se abrazaba a si mismo buscando calor.

Eso solo intensificó las risas de Steve, que lo veía con la mandíbula temblando incontroladamente. Se acercó a la tina y fue recibido con una mirada de desconfianza por parte del moreno cuando alzó su mano a la llave del agua. Cambió la temperatura a una más cálida ahora que tenía al millonario completamente alerta y despierto.

―Un baño de agua fría es el mejor método para despertar a un ebrio. ―Le dirigió una mirada acusatoria. ―Y como te encontré completamente ebrio en el piso de abajo, pensé que ese método se aplicaba perfecto a tu caso. ― Sonrió con autosuficiencia.

La mirada de odio que recibió no le intimidó ni un poco, se había acostumbrado a que le miraran de esa forma en la guerra, por lo que no era algo nuevo para él.

El agua se había entibiado un poco y al fin pudo dejar de temblar de frío. Iba a abrir la boca para reclamarle al rubio por utilizar aquel método con él, pero fue interrumpido.

―Ahora quiero que me expliques en que mundo vives, Stark. ― No más "Tony", pensó el aludido. Mientras le miraba con fastidio. ― No puedes ser así de irresponsable. Aprovechaste la ausencia del equipo para hacer una fiesta en la que se supone que es la base oficial de los Vengadores. No puedo creer que pensaras que era una buena idea, además, el piso quedó hecho un desastre. No puedes seguir siendo así de irresponsable, Stark. ―Oh, ahí está de nuevo, nada de "Tony", pensó. ― JARVIS ya me informó de tu salida del otro día, el mismo día en que saliste del hospital. No respetaste las órdenes del médico y estuviste una semana sin salir de la cama. ―Su mirada se suavizó un poco. ― Pudo pasarte algo peor, pudiste terminar en el hospital nuevamente, Tony.

Su voz se había suavizado y volvía a utilizar su nombre otra vez.

"Tony"

La mirada de preocupación y la forma en que su nombre salió de los labios del rubio le removió algo en lo profundo de su pecho. Y por supuesto que no era un trozo de metralla, era algo cálido. ¿Un sentimiento, tal vez?

Se miraron directo a los ojos por unos segundos. Incómodos, deshicieron el contacto. Tony carraspeó un poco y se levantó dentro de la tina. Cambió el flujo del agua hacia la regadera y calentó aún más la temperatura para que estuviera a su gusto. Se abrió la camisa ante la mirada contrariada del súper soldado, e ignorándolo, siguió desnudándose bajo el agua.

Cerró un poco la puerta de vidrio y terminó de desvestirse, tiró la ropa mojada fuera de la ducha y cerró del todo. Intentó mirar a través del vidrio, pudo distinguir la borrosa silueta de Steve aún parado en el mismo lugar.

― ¿Vas a quedarte observando todo el rato, Steve? Ya sé, quieres asegurarte de que no me mate mientras tomo una ducha. ― Aseveró con provocación y sorna. Burlándose de él y posteriormente escuchó un portazo.

Rió con ganas. Había conseguido su objetivo, molestar e incomodar al Capitán Rogers.

•••

Se había quedado como un idiota parado frente a las puertas de vidrio. El vidrio especial no le dejaba ver claramente al millonario, pero pudo apreciar su silueta perfectamente mientras se desnudaba. Se quedó pasmado ante la sugerente imagen que le entregaba el vidrio y se percató de ello cuando el moreno le habló. Su rostro se coloreó furiosamente y completamente avergonzado, salió del lugar dando un portazo.

Lo peor de todo era que no se había quedado por decisión propia, no conscientemente al menos. Sus pies estaban clavados a los azulejos, su cuerpo estaba paralizado y su mirada no se despegaba del vidrio, de la imagen de Tony Stark totalmente desnudo dándose una ducha.

Caminó escaleras abajo ignorando todo a su alrededor y se metió al elevador para ir a su piso. Se encerró en su habitación mientras pensaba en lo ocurrido.

No le extrañaba la actitud despreocupada del millonario al mostrarse parcialmente desnudo frente a él, le quedaba claro que era un exhibicionista; lo que le preocupaba era la reacción de su propio cuerpo al presenciarlo. Se había quedado pasmado y parado ahí, sin hacer nada; solo mirando.

Casi podía jurar que había ansiado verlo sin el vidrio de por medio, verlo directamente mientras se desnudaba. Sacudió su cabeza para sacar esos pensamientos de su mente. No podía estar pensando en algo como eso, él no podía sentirse atraído por ese hombre tan arrogante. No, él no podía sentirse atraído por un hombre… ¿o sí?

Vació su mente luego de decirse, muchas veces, que lo que pasó fue culpa del cansancio y la frustración por el fracaso de su misión y el desastroso recibimiento en la torre.

Sí, eso debía ser.

Desempacó lo poco que se había llevado y dejó el escudo, que no había ocupado, en el pasillo; al alcance de la mano por cualquier emergencia que pudiera surgir.

•••

El servicio de limpieza llegó poco después de que Steve se encerrara en su piso. Al mediodía ya tenían todo limpio y ordenado, por lo que se retiraron inmediatamente.

•••

Luego de su revitalizante ducha, se vistió con ropa cómoda.

No bajó a comer, solo hizo una parada rápida en la cocina por un café. Bajó a su taller directamente y se entretuvo toda la tarde trabajando en las mejoras que le estaba haciendo a las armas de sus compañeros.

La resaca lo abandonó tan rápido como había llegado gracias a esa espantosa caída en agua helada. Ahora no solo pensaba que Pepper era una desalmada, el bondadoso Steve Rogers se había ganado un lugar junto a Pepper en lo alto de esa categoría.

Nunca pensó que Steve escogería precisamente ese día para regresar de su viaje para "ayudar a un amigo" en D.C. Había escogido un mal día para volver, eso fue lo que pasó. Y además, había tenido que escuchar su sermón sobre su irresponsabilidad, que al menos resultó ser mucho más corto que los sermones que le daba su adorada exsecretaria. Al menos tenía un punto a favor en cuanto a los regaños.

Observó los resultados de su trabajo sobre la mesa y sonrió satisfecho.

Las armas de Hawkeye estaban listas hace semanas, ahora tenía listos unos nuevos artilugios para la espía rusa. En algún momento tenían que probarlos, ya lo harían cuando volvieran de su misión ultra secreta en la que estaban enfrascados en ese momento.

Sin percatarse de la hora, siguió trabajando. Su traje aún necesitaba algunos ajustes, siempre podía mejorar algo.

•••

Steve no subió como siempre a preparar la comida, se quedó en su piso. Se preparó algo de comer y se fue directo a la biblioteca para leer un poco. Pero no pudo concentrarse en la lectura por más de cinco minutos. La sensación de la mano de Tony en su trasero y las imágenes de aquel hombre desnudándose tras el vidrio volvían a él y no le dejaban pensar en nada más. Estaba seguro que el millonario no recordaría haberle tocado, estaba demasiado ebrio; ni se había inmutado cuando lo dejó caer en el pasillo. Decidió que dejaría pasar el asunto, pero lo de la ducha seguía persiguiéndole porque había sido él, fue él quien se quedó mirando al moreno.

De la nada recordó la hora del almuerzo, se preguntó si Tony había comido algo. Le preguntó a JARVIS por el genio y recibió una respuesta que no le gustó nada: "La ubicación del señor Stark es clasificada."

Clasificada.

Si la ubicación del millonario era clasificada, eso significaba que estaba en algún lugar secreto de la torre. En algún lugar al que nadie más que él tenía acceso. Un lugar que nadie conocía. Un lugar que él encontraría.

Estaba pensando en eso y de pronto vino a su mente el recuerdo de su primer día en la torre. Cuando llegó y subió a la estancia, se percató de algo raro en el elevador. El elevador era rápido, por lo que no se tardaba mucho tiempo en ir de un piso a otro, pero se había tardado un poco más en ir desde su piso al piso común. Si su piso estaba justo debajo del piso común, el elevador debería llegar en un par de segundos de uno al otro, eso estaba claro. Por lo que, si se demoraba un poco más, quería decir que había al menos un piso extra entre ambos, tal vez dos.

Ahora todo tenía sentido. Esa vez que lo vio bajar por unas escaleras al final del pasillo sin sentido, sus largas horas de ausencia durante el día, la dirección de la que venía cuando se paraba a observarle en el gimnasio. Seguro que ahí había una entrada al piso secreto.

Lo había descubierto, sabía exactamente dónde buscar, pero debía encontrar el momento para hacerlo. Se concentró nuevamente en su lectura, ya tenía la idea perfecta para descubrir lo que sea que el excéntrico hombre de barba escondía; debía dejar pasar un par de horas para poner su plan en práctica.


Aquí las cosas se vuelven un poco menos serias. El próximo capítulo es un poco más ¿divertido? Eso espero...

El siguiente capítulo es sobre el lugar secreto de nuestro genio. ¿Podrá Steve averiguar lo que esconde Tony?

Obviamente el lugar secreto es el taller, todos los sabemos... todos menos el pobre Steve xD

Si les gustó, o si tienen alguna queja, pueden dejar un review.

Nos leemos pronto.

Besos.

Bye :D


Lunes 06 de Febrero, 2017.