A los ojos que aman no les avergüenza mirar. Proverbio Malguache

-Edward, van a anunciar a la mejor pareja y la mejor vestida, después de eso el chofer nos llevara al lugar.

-Nuestro número va antes.

-Bueno, su aún falta su número.

Alice se veía más bonita que cuando solo se probaba el vestido, bailaba y hacía payasadas, Jasper le sonreía y la miraba como si para él hacerla sonreír una y otra vez fuera suficiente.

-Edward…

-No estés nerviosa.

-No lo estoy.

-Extiende la mano— le mostré el programa arrugado. —La gente no arruga los papeles de esa manera normalmente. Espérame y no bailes con nadie esta canción.

Sus hermanos ya habían subido y él se aflojaba un poco la corbata de la corbata, me di cuenta que en realidad su cabello despeinado y perfectamente calculado era para estos momentos.

- Why is it now, i feel i have all of the world
thank you my single angel, it feels like i'm loving you for the first time
under these heavens, i promise you, i want to be your all

Su voz se deslizaba delicada y armoniosa de sus labios, los instrumentos de sus hermanos y la guitarra acompañaban la tersa voz de Edward.

- To the world i want to shout 'i love you'
to love you and have you as my girl
dazzling, you're always my star
i'll protect you
i can always (be) waiting for you

-Bella—interrumpió—por favor, déjame estar a tu lado para siempre.

-We only need to make one promise
i'm swearing on the heavens
i'll keep loving you until the very sun burns out
oh my love –La última frase fue casi perfecta, cómo si se extinguiera, se podía sentir en la habitación el eco, la pasión y todo fluyendo. Todos me voltearon a mirar, las más envidiosas solo me miraban de arriba abajo.

Edward bajó del escenario aún con la guitarra y me tomo de la mano.

-Te juro que esto es un para siempre.

Lo besé y algunos suspiraron por envidia, otras por romántico y Alice solo hacía un pequeño escándalo.

-Vayanse ya a sentar, que así nunca anunciaran que fui la mejor vestida.

Se subió una chica al escenario, tomó un micrófono y sonrió.

-A pesar de que a mí opinión los ganadores debieron ser otros, la mejor pareja son Angela y Ben. –Los dos subieron y los aplausos y chiflidos se hacían oír.

Ellos sonrieron y se besaron, ligeramente y él la abrazó.

-La mejor vestida de este baile es… -Parece que en realidad ese es el puesto importante – Alice Cullen.

-¡Sí!, te lo dije Rosalie. –Ella se subió y tomó la pequeña coronita de plástico.

-Ven, vamos a recoger la bolsa de plástico y a que te cambies.

-Bien, sí quieres tú puedes esperarme aquí.

Con Rosalie fuimos a los baños, ella deslizó su vestido amarillo y con mucho cuidado lo puso en la bolsa, el que se puso era muy exquisito blanco con unos estoperoles negros en la caída, unas plataformas lilas con unas medias un poco más oscuras.

Me sentí algo avergonzada, mi vestido era de una tienda de ropa usada. Negro y con mangas bombachas.

-¿Isabella, podrías decirme que traes puesto?

-Es un vestido vintage.

-No Isabella, eso es un globo.

-Ya es suficiente con que seas pobre para que Esme te vea como una mal vestida.

-¿Qué me pondré?

-Alice y yo te trajimos esto, en caso de que salieras con un vestido como ese…

Saco un vestido verde selva con detalles circulares en distintos tonos de verde y amarillo, escote en V y tirantes anchos.

-La ropa usada es muy bonita.

-Alice llevara uno de hecho, pero es bonito no eso que has intentado pensar era bonito.

Hablando de la reina de Roma entro volando al baño.

-Veo que el vestido de Bella es un fracaso y tendrá que usar el verde selva, ¿es bonito no Bella? Me pareció que era perfecto para ti, muy oscuro y tú sabes.

Salió con un vestido rosa pálido y un cinturón café, el vestido tenía una especie de levantamiento en triángulos o algo así. Se veía increíble, como es posible ser bonita comparada con cosas como ellas…

El chofer un viejito pequeño y asiático, con poco cabello y mirada chistosa abrió la puerta, me sentía incómoda.

-Que bonito vestido Bella.

-No lo escogí yo.

-Por eso mismo—exclamó Alice al final de la limusina.

Todos hablaban nerviosos, se ponían de acuerdo en que historias contar y decidieron que se omitiría la primera parte de nuestra historia.

Llegamos al restaurante y una mujer y un hombre nos esperaban sentados en un gabinete. El hombre era hermoso igual que ella… ¿Qué diablos? Es que todas estas personas son hijos de dioses de la belleza, el hombre llevaba una camisa blanca con bolitas azules y un saco azul oscuro, ella era una modelo, un maniquí de centro comercial que había cobrado vida, ella llevaba una falda verde cálido, una blusa verde selva y un saco color piel. Cabello ondulado y algo largo.

Ella se levantó y les dio un abrazo caluroso a todos, un beso en la mejilla y una ligera palmada en la cabeza, a Edward lo abrazó un poco más de tiempo; el padre se levantó y sonrió a todos abrazó y chocó las manos con todos, él me saludó primero me sonrió y me dio la mano, después la metió en sus bolsillos y espero a que Esme viniera a saludarme ella me sonrió algo recatada y me miró un poco antes después me dijo un hola y un saludo de mano algo frío.

Esme y Carlisle hablaban de todos y con todos, se reían disfrutaban y jugaban con la comida, todos a pesar de estar algo presionados se divertían y sonreían; compartían las novedades.

-Isabella, discúlpanos si no te hemos preguntado nada, es solo que nos olvidamos de todos cuando estamos con ellos, ¿dinos en qué instrumento te especializas?

-En el violín.

-Oh de verdad, muy bellos, tengo uno muy antiguo, sí algún día se da la oportunidad me encantaría que lo desempolvarás y tocarás algo, a ese pobre nadie lo toca hace años. – Dijo el padre con una sonrisa.

-Me encantaría señor Cullen.

-Carlisle por favor Isabella.

-Oh gracias Carlisle.

En realidad Esme no se concentraba demasiado en mí.

-¿Dime Isabella, a qué se dedican tus padres?

-Ah, mi padre es policía en un condado de Washington y mi madre ahora mismo no está trabajando. Acaba de casarse y está volcada en su vida de nueva esposa.

-Oh.

Los ojos de todos se abrieron y pensé en que tan malo, infame o equivocado había dicho.

-Ella es muy talentosa. –Dijo Edward ansioso.

-¿Solo tocas el violín?

-Sí…

-También canta.—Dijo Alice casi saliéndose del asiento—Es solo que es muy modesta.

-¿De verdad?—Esme descruzó las rodillas.

-Canta algo para nosotros, estoy segura que todos en el lugar estarán encantados.

Mis ojos se abrieron, me gustaba pero no lo hacía tan bien…

Aclaré mi garganta- I give You my destiny
I'm giving You all of me
I want Your symphony
Singing in all that I am
At the top of my lungs I'm giving it back
En realidad estaba preparada para algo más desafinado.

-Tienes razón el violin debería ser tu primera opción, espero que sea para mi querido Edward, sí no tenemos un problema, ¿no?

-Era para él. –Me senté y no espere que ella dijera algo.

Nos despedimos calurosamente de ambos, Carlisle me apretó la mano con fuerza y confianza, Esme fue un poco más despectiva pero no importa.

-Les dije. –Dijo Alice a todos sus hermanos cuando estábamos solos—Que debimos haber preparado un guión.

Edward miraba a través de la ventana, lo miré y el tomó mi mano y sonrió, eso me hizo sentir que todo estaría bien.

E frío y la emoción de la noche me hacían temblar como una gallina.

-¿Qué te pasa?

-No sé. Algo se me revolvió en el estómago.

-a mi también, creo que fueron esos camarones, mi madre siempre dice "no comas comida marina".

-No Bella, algo con mi madre….Bella, ¿no te alejarás de mi, por nada verdad, no importa qué pueda pensar mi mamá, cierto?

-Bueno…

-¿Bella?

-Bueno Edward sí llegara a dejarte definitivamente no sería por ella.

-Eso me hace sentir mejor.

-Solo no hagas más cosas que me hagan quererte más.

-Bella, te amo.

-Tengo que entrar a mi habitación, a Chen no le gusta que llegue tarde. –Le di un beso en la mejilla, ¿qué diablos Bella? Por qué no contestaste "yo también Edward, fuguémonos".

Tal vez no lo dije por qué no lo siento, siempre pensé que sería como respirar, algo cómo "que buena comida, ah por cierto te amo", así de sencillo.

Que estúpida.

Me acosté en la cama y me olvidé de todo y me dormí, los ojos se fueron cerrando casi tan rápido como la lluvia sonaba contra la ventana. Me levanté en medio de la noche, el calor en el cuarto había creado esa neblinita en las ventanas.

"Bella, no hagas esos dibujos en el auto, es grasa no se limpiara nunca" Recordé diciendo a mi padre.

Con el dedo temblando, así de sencillo.

Edward, yo también te amo.

No tengo nada que hacer este fin así ue definitivamente escribiré 2 capítulos más el sábado y dos más el domingo, por todo el retraso que he tenido. ¿Podrán creer que me tarde toda la semana en escribir este capítulo? Bueno chicas gracias por leerme, ya saben, dudas, comentarios y cosas en PM o review.

Besos (: