Doppelganger

Por Krystiana

Capítulo 14: Charla doble.

Harry vio a Draco Lucius arrastrar a Draco fuera del Gran Comedor, y una pequeña sonrisa se formó en su rostro. La expresión de Draco no tenía precio.

La puerta se cerró detrás de ellos, y Harry no pudo evitar soltar una pequeña risita entre dientes. Draco Lucius definitivamente era una fuerza por ser reconocida.

"Y tampoco tiene un mal cuerpo" dijo una voz despectiva en la mente de Harry. Ruborizándose, Harry volvió a bajar la vista a su plato.

Ver a Draco Lucius y Harry James juntos antes esa mañana había hecho que algo hiciera clic en la mente de Harry. Le gustaba Draco. Harry realmente no podía llamarlo un calentón, pero definitivamente estaba atraído hacia algo del Slytherin. Lo que Harry no podía figurarse es porqué le gustaba Draco. Claro, el chico era simpático a los ojos, pero su personalidad era como uñas contra una pizarra.

Por supuesto, la noche anterior había mostrado que Draco no era un bastardo maligno todo el día, cada día. Realmente había sido agradable de tener cerca.

Pero Draco acababa de probar que aunque no fuera su trabajo de horario completo, actuar como un bastardo era su forma favorita de entretenimiento.

Harry cerró los ojos, y vio un rubio desnudo sonriéndole con arrogancia, inclinándose hacia él…

- Ay, dios –dijo Harry a lo alto, abriendo los ojos de golpe. Hermione le arqueó una ceja mientras tomaba su asiento.

- ¿Qué pasa, Harry? –preguntó.

Harry meramente le echó un vistazo-. Nada.

Los ojos de Hermione se abrieron como platos-. ¡Te estás ruborizando! ¿Qué está pasando, Harry?

- Sí, ¿y dónde estuviste anoche? –agregó Ron mientras se sentaba al lado de Hermione.

- Yo sé dónde estuviste anoche –dijo alguien detrás de Harry. Miró por encima de su hombro para ver a Harry James observándolo con una sonrisa sabihonda-. Y sé dónde estuviste… y qué estuviste haciendo esta mañana.

Harry se ahogó con su tocino.

- ¿A qué se refiere, Harry? –preguntó Ron, ojeando a Harry James suspicazmente.

Harry James le dio una palmada a Harry en el hombro-. Creo que tú y yo tenemos que hablar.

- ¿No hemos tenido suficientes charlas?

- Esta charla es de un tema enteramente diferente –dijo Harry James.

- ¿Y a qué concierne este? –dijo Harry enfadado, volteándose finalmente en su asiento para mirar a Harry James, que le sonrió.

- El Dragón.

Harry parpadeó, apenas notando a Ron soltando un comentario despectivo de Harry James, algo sobre respetar los oídos de las personas cerca de él.

Harry James rodó los ojos, se inclinó hacia Harry, y le susurró suavemente-. Sabes de quién estoy hablando.

Con un sobresalto, Harry se percató de que las palabras que oyó eran en parsel, lo que explicaba a Ron actuando tan descolocado. Harry le asintió a Harry James, encontrándose a sí mismo incapaz de hablar fuese inglés o parsel.

- ¿Qué sientes por él? –Harry James seguía manteniendo la voz baja, así que la mayoría de los Gryffindors no podían oírle.

Cuidadosamente, Harry miró hacia uno y otro lado de la mesa, y respondió en un tono incluso más calmo-. ¿Por qué preguntas?

- ¡Harry! –siseó Ron-. ¡Sólo porque él lo está haciendo no significa que tú tienes que!

- ¿Hacer qué, Comadreja? –preguntó Harry James, con ojos ardiendo-. ¿Usar un don que tú nunca entenderás?

- ¡No es un don! –soltó Ron de regreso.

- ¿Entonces qué es? –La voz de Harry James era burlona y entrelazada con malicia-. ¿La marca de un mago oscuro?

- Paren, los dos –soltó Harry de pronto, irritado por la actitud de ambos-. Ron, no te gusta Harry James porque es un Slytherin. Invéntate una mejor razón que esa.

- Y Harry James –intervino Hermione-, no te gusta Ron porque el Ron te tu mundo te rechazó después de que fuiste seleccionado a Slytherin.

- ¿Cómo...? –Harry James se pausó, pensando-. Has estado hablando con Draco.

- ¡¿QUÉ?! ¿Has estado hablando con Malfoy, Hermione? –Ron miraba a Hermione, boquiabierto.

- Draco Lucius –dijo Harry James viciosamente-. ¿Cuál es tu punto?

- Yo creería que conocer a Harry prueba que las dos dimensiones tienen dos personas diferentes –dijo Hermione, estrechando los ojos-. Draco y Draco Lucius son incluso más diferentes que ustedes dos. ¿No es algo tonto sostener un rencor de seis años contra alguien que ni siquiera es la persona original que te cabreó?

Harry James abrió la boca, pero rápidamente la cerró. Vio la mesa con una mirada anonadada. Harry rió.

Harry James tuvo la gracia de sonreír-. ¿Puedo decirle sólo una cosa a Weasley?

Ron todavía se veía un poco enfadado, pero le asintió a Harry James.

- Ser un hablante de parsel es algo con lo que naces. Es parte de quien soy, de quien somos. –Harry James apuntó a Harry con la cabeza-. Tonks nació siendo metamorfomaga. Nosotros nacimos hablantes de parsel. No tiene sentido ignorar una habilidad que puede salvarte la vida.

La curiosidad de Harry se levantó-. ¿Cómo salvó tu vida?

- Nagini. Es amiga de Voldemort, pero le es leal a cualquiera que pueda hablar su idioma.

Harry arqueó una ceja-. Tendré eso en mente.

Harry James asintió-. Bien. Ahora pues, vayamos a tener nuestra charla. –Se alejó de la mesa. Harry vaciló un momento, pero finalmente se paró para seguirlo.

-.-.-.-.-.-.-.-.-

- ¿A dónde me llevas? –demandó Draco, forcejeando en el agarre sorprendentemente fuerte-. ¡Suéltame!

Draco Lucius liberó la capa de Draco y giró sobre su eje, con la boca torcida en una mueca-. No puedo soportarte –siseó, con furia en sus ojos brillando peligrosamente.

- ¡Entonces quédate lejos de mí! –dijo Draco, frotándose la parte de atrás de su cuello-. ¡¿Cómo te atreves a arrastrarme por el colegio como a algún común sirviente?!

- ¿Qué? ¿Te mereces mi respeto por ser un Malfoy? –Draco Lucius soltó el nombre con odio-. Yo también soy un Malfoy. No consigues automáticamente el respeto de todos por tu apellido. El respeto se gana.

- Lo mismo va para ti –soltó Draco de regreso-. Arrastrarme por el cuello no da una buena impresión de ti.

- Y ver a alguien que se parece tanto a mí… -Draco Lucius se cortó a sí mismo, dándole la espalda a Draco. Tomó un profundo respiro y cerró los ojos, intentando calmarse-. ¿Cómo puedes ser tan ignorante? –Su voz era suave.

- ¿Sobre qué soy tan ignorante?

- Siempre me gustó pensar que superé la influencia de mi padre yo solo –dijo Draco Lucius, ignorando a Draco completamente-. Pero luego te miro, y me doy cuenta de que es imposible que lo haya hecho yo mismo.

- ¿De qué estás hablando? –demandó Draco, poniendo una mano en el brazo de su doble-. ¡Respóndeme!

- ¿Por qué odias a los sangre sucia?

Draco arrugó la nariz-. ¿Qué tipo de pregunta estúpida es esa?

- No hay preguntas estúpidas, sólo estúpidas respuestas.

Sintiéndose más y más enfurecido, Draco giró a Draco Lucius para que estuvieran enfrentándose-. ¿Qué demonios se supone que significa eso?

- Es una expresión muggle.

- ¿Y por qué estás usando dichos muggle?

- Porque crecí con un mago criado por muggles –dijo Draco Lucius, haciendo un gesto de disgusto-. No evites mi pregunta. ¿Por qué odias a los sangre sucia?

Draco estudió a Draco Lucius por un momento antes de responder-. Los muggles son inferiores. Su sangre no es como la nuestra. No merecen nuestra magia.

- Su sangre –dijo Draco Lucius fríamente-, es tan roja como la nuestra. Se salpica de la misma forma. Son tan humanos como nosotros.

- ¡Arriesgan la exposición de nuestro mundo a los muggles! –enfrentó Draco.

- No ha sucedido aún.

- Pero lo hará.

- ¿Qué hace que estés tan seguro? –Draco Lucius inclinó la cabeza hacia atrás, estudiando a su doble con ojos encapuchados-. Ha habido magos y brujas nacidos de muggles desde antes de que Hogwarts fuera fundado. El mundo mágico siempre ha tomado ventaja de eso.

Draco parpadeó-. ¿Tomar ventaja de los sangre sucia?

- La túnica que estás usando, fue un estilo de vestimenta muggle. Está unos siglos pasado de moda en el mundo mágico, pero…

- ¿Cuál es tu punto? –El tono de Draco era seco.

- Los magos dependen de los muggles. Muchas de nuestras ideas vienen de su mundo, y nunca tendríamos esas ideas si no fuera por los sangre sucia.

Draco estrechó los ojos y le hizo una mueca a Draco Lucius-. No necesitamos mantener a los sangre sucia en nuestro mundo por el bien de la moda.

Draco Lucius soltó una corta carcajada-. Realmente no lo entiendes, ¿verdad? –Le sonrió con arrogancia a Draco, que se estaba enojando otra vez-. ¿Qué sabes del mundo muggle, como está hoy?

- Yo... –empezó Draco, pero cerró la boca.

- No sabes nada. ¿Tengo razón?

Draco todavía se negó a responder.

- Los muggles usan una magia llamada "ciencia". La han estado estudiando por siglos, pero en los pasados cien años han hecho innovaciones que nadie podría imaginar.

- He oído de la ciencia. Y de las computadoras. También sé que la mayoría de sus… invenciones no funcionan en lugares con grandes concentraciones de magia –dijo Draco-. De nuevo, pregunto… ¿cuál es tu punto?

Draco Lucius estiró un brazo y sujetó la manga de Draco-. Vamos a la biblioteca. –Una vez más empezó a arrastrar a Draco por el pasillo.

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Harry James prácticamente estaba brincando por los pasillos. Se la pasaba mandándole miradas de soslayo a Harry, que se retorcía incómodamente bajo la mirada de su doble.

- ¿Por qué estás tan contento? –preguntó Harry finalmente mientras bajaban las escaleras hacia fuera.

- ¿Tuviste una buena ducha esta mañana?

Harry paró de caminar y miró fijamente a Harry James, con un débil rubor tocando sus mejillas-. Yo… yo… no…

Harry James estaba volteado y le sonrió a Harry-. Te estabas corriendo apenas diez minutos antes de entrar al comedor.

La boca de Harry se abrió de golpe-. ¿Cómo… cómo lo sabes? –Su voz era apenas más que un susurro.

La sonrisa de Harry James se hizo más ancha-. Porque tenías la cara que yo tengo después de hacer lo mismo.

Harry parpadeó-. Eso es realmente... raro.

- De veras, ¿no? –Harry James se volteó y continuó bajando las escaleras, Harry lo siguió de mala gana.

Finalmente llegaron al exterior, y Harry tomó una gran bocanada de aire fresco. No se había percatado de cuán apretado lo hacía sentir estar dentro.

- ¿En quién estabas pensando?

Harry paró de caminar nuevamente, pero ni siquiera abrió su boca para dar una respuesta. Meramente lo miró, con su rubor haciéndose más oscuro. Finalmente bajó los ojos y murmuró-. Lo siento.

Harry James perdió su sonrisa y lució genuinamente confundido-. ¿Por qué?

- Estaba... –Harry se detuvo, mordiéndose el labio inferior-. Bueno, estaba pensando en Draco.

Harry James inclinó la cabeza a un lado, formando una expresión pensativa-. ¿Cuál?

- Honestamente, no estoy seguro. –Harry James no respondió, así que Harry continuó-. Bueno… cuando yo… -Harry encontró que no podía explicarlo cuando estaba enfrentando a Harry James, así que se volteó, evitando contacto visual con su gemelo. Se aclaró la garganta y continuó-. Lo que lo empezó fue ver a Draco Lucius… um… esta mañana.

- Estabas ahí, ¿verdad? –dijo Harry James, sonriendo un poco triunfantemente-. Estabas bajo la capa de invisibilidad. Lo sabía.

Harry tosió-. Um... sí. Lo siento.

- ¿Por qué? ¿Por fantasear sobre el amor de mi vida? –Harry James bufó-. ¿Sabes cuántas personas piensan en Draco cuando están cogiendo?

Harry miró a Harry James por el rabillo del ojo-. ¿Cuál? –graznó sumisamente.

- Cualquiera.

Harry suspiró-. Ese también es el problema. No estoy seguro de con cuál estaba fantaseando.

Harry James estudió el perfil de Harry-. Explica.

- Bueno... imaginaba a... Draco y, bueno, yo. Excepto que no estoy seguro si era yo y Draco o tú y Draco Lucius, o mezclas raras… y es realmente raro, ¿sabes?

- ¿Qué es raro? –preguntó Harry James.

- Porque las líneas están empezando a hacerse demasiado borrosas para mi gusto –dijo Harry, volteándose finalmente para enfrentar a Harry James una vez más-. Nunca empecé a tener estos sentimientos por Draco hasta que… todos estos problemas empezaron.

- ¿Problemas? ¿Quieres decir mi caída del cielo?

- Sí.

Harry James estrechó los ojos-. ¿Realmente es tanto problema?

- Bueno, ciertamente nunca tuve sentimientos por Draco antes, al menos no estos sentimientos. Ni siquiera me gustaban los chicos antes. ¿Y si que tú estés aquí está afectando mi mente?

Harry James lucía escéptico-. ¿Nunca te gustaron los chicos? ¿Es eso realmente cierto?

La ruborizada expresión de Harry estaba siendo lentamente dominada por la furia-. ¡Bueno, nunca había pensado en ellos mientras me pajeaba en la ducha!

Harry James inclinó la cabeza a un lado, luciendo como si estuviese esperando otra explicación.

- BIEN –dijo Harry, apretando los dientes-. Una vez le dije a Ron que creía que Seamus era lindo.

- ¿Seamus Finnigan? Buen gusto.

- Cá-lla-te.

Harry James sonreía otra vez con arrogancia-. Realmente yo no cambié nada sobre ti…

Harry lo interrumpió, siendo abrumado de pronto por su furia-. ¡No es sólo la cosa "Draco" el problema! ¡Es el hecho de que tu vida es perfecta cuando la mía es un lío, y es todo porque tú fuiste seleccionado a Slytherin! ¡No debí haber discutido con el maldito sombrero!

Más rápido de lo que Harry pudo seguir, Harry James cerró el espacio entre los dos, con los ojos resplandeciendo de furia-. Mi vida no es perfecta. He sufrido, y Draco ha sufrido incluso más simplemente por estar cerca de mí –dijo, mostrando los dientes-. Y no es sólo estar en Slytherin lo que constituye quién soy hoy. Tu vida es una serie de eventos, y todo lo que te pasa constituye quién eres en el presente.

- Tú todavía tienes a Sirius. Vives con Sirius. Lo liberaste en tu tercer año, cuando se suponía que lo hicieras. Cuando se suponía que yo…

- ¡El mundo no gira alrededor de Sirius! –soltó Harry James-. ¡Y tampoco gira alrededor de ti!

- Pero no es... –Harry se interrumpió a sí mismo, dándole la espalda a Harry James.

- ¿No es "justo"? –dijo Harry James despectivamente-. La vida no es justa. Sopórtalo. Sólo enorgullécete de quien eres, y siempre esfuérzate por ser mejor.

Harry cerró los ojos, tomando algunos respiros profundos para calmarse a sí mismo-. Yo sólo… me la paso pensando que tú matarás a Voldemort, y mi vida de pronto será un desperdicio.

Harry James miró a Harry por un momento, con su ira desapareciendo lentamente-. Por mucho que me gustaría atravesar esa experiencia una segunda vez, creo que pasaré. Honestamente, no creo que pudiera, incluso si lo quisiera. La profecía aquí, en tu "dimensión", fue sobre TI y el Voldemort de aquí. La conexión es entre ustedes dos, y tú tienes que ser el que lo mate.

- ¿Fue fácil?

- Esa es una pregunta estúpida. –Harry James sintió una repentina oleada de simpatía hacia su doble, y puso una mano reconfortante en su espalda-. No va a ser fácil. Yo puedo ayudarte a llegar a donde tienes que estar, pero tendrás que hacer la parte difícil tú solo. –Harry James le ofreció una pequeña sonrisa-. Hablando de eso… oclumancia, mañana por la noche.

Harry gimió.

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Draco miró fijamente la mesa frente a él. Sus manos trazaron el diseño de la madera, preguntándose exactamente porqué estaba esperando a que Draco Lucius regresara.

A decir verdad, estaba un poco curioso por escuchar lo que Draco Lucius tenía que decir. Draco Lucius era un Slytherin y un Malfoy, ¿qué habría hecho que respetara a los muggles?

Un gran libro fue apoyado de pronto en la mesa frente a Draco, haciendo que retrocediera de golpe. Levantó la vista hacia Draco Lucius, que estaba usando una expresión idéntica.

- Abre la página al principio del capítulo dieciséis.

Draco rodó los ojos, pero abrió el libro. Capítulo catorce, quince… dieciséis. Sus ojos vagaron por la foto que ocupaba la página. Era una nube de fuego, surgiendo del piso, haciendo espirales hacia el aire. Parecía un hongo, pero era oscuro, y enviaba escalofríos por la columna de Draco.

- ¿Qué demonios es? –siseó Draco, sin quitarle los ojos a la foto.

- Esa es la primera bomba atómica.

- No sé qué significa eso. –Los dientes de Draco estaban apretados.

- La maldición Avada Kedavra mata una persona a la vez. Se supone que es la maldición más mortífera y más oscura entre los magos –dijo Draco Lucius, mirando la imagen por encima de su nariz-. La bomba atómica mató a miles de un golpe. –Draco finalmente separó la vista del libro y miró a Draco Lucius mientras continuaba-. Esta explosión –dijo Draco Lucius, apuntando el libro-, sólo fue la prueba. Los muggles arrojaron la verdadera menos de un mes después.

- ¿Me repites porqué quieres a los muggles en nuestro mundo? –Draco gruñó-. ¿Quieres que nos tiren bombas?

- No. Te estoy mostrando el poder del que los muggles son capaces –dijo Draco Lucius, con la voz todavía raramente calma-. Nos destruirían si alguna vez lo decidieran.

- ¡Y por eso tenemos que quedarnos escondidos! –soltó Draco-. Mantén a los sangre sucia fuero de nuestro mundo, y nunca tendremos ese problema.

- ¿Así que quieres mantener a los magos escondidos de los muggles –empezó Draco Lucius lentamente-, porque los muggles claramente nos destruirían? ¿Eso es correcto?

- Exactamente.

- Creí que dijiste que los muggles son inferiores a nosotros.

- Lo son. Los magos nunca harían algo tan barbárico.

Draco Lucius rodó los ojos, y finalmente tomó asiento frente a Draco-. Los muggles son nuestros superiores. Son más sabios que nosotros, y avanzan mucho más rápido que nosotros. Nos han sobrepasado en casi todo. Nosotros todavía podemos hacer tareas insignificantes, como limpiar una habitación o lavar los platos, más rápido que ellos, pero eso es todo.

- ¿Qué pueden hacer que nosotros no, además de causar más muertes de las necesarias? –dijo Draco, con los ojo bajando hacia la imagen de la bola de fuego.

- Tienen la habilidad de comunicarse instantáneamente, mientras que nosotros seguimos usando lechuzas y polvos flu. Tienen todo el mundo de información al alcance de un par de botones. Ese es el tipo de información que necesitamos con el fin de mantenerle el paso a los muggles, y por eso necesitamos a los sangre sucia.

Draco estudió a Draco Lucius por un momento antes de replicar-. Suenas como si tuvieras miedo de los muggles.

- Los muggles deberían ser temidos, se lo merecen –dijo Draco Lucius, inclinándose hacia atrás en su asiento-. Pero podemos usar sus ideas para hacer a los magos más fuertes que ahora.

- ¿Cómo?

- Bueno, no quiero alardear –dijo Draco Lucius, sonriendo con arrogancia-, pero he estado trabajando en un aparato flu de mano, uno en el que no tienes que meter tu cabeza para hablar.

- ¿Una chimenea para cargar? –dijo Draco cínicamente.

- Exactamente.

Draco miró fijamente a Draco Lucius-. No veo tu punto.

Draco Lucius estrechó los ojos-. Mi punto –dijo, con voz gélida-, es que los muggles son más inteligentes, más fuertes, y más sabios que nosotros. Tienen más poder del que nosotros siquiera podríamos imaginar.

- Así que yo debería dejar que Granger ande por ahí pensando que es mejor que yo.

- Ese es el asunto. Granger no cree que sea mejor que tú, a menos no a nivel mágico. Ella cree que eres un mocoso quejón y malcriado que cree que sabe más de lo que realmente sabe.

- ¿Y qué sobre Harry? Él fue criado por muggles...

-... que lo odian por lo que es –terminó Draco Lucius por Draco-. Esos muggles son estúpidos. No todos los muggles son sabios y poderosos, pero lo mismo va para los magos. Considerando que los muggles superan a los magos por veinte a uno, yo diría que tienen más inteligentes que nosotros.

Draco Lucius inclinó la cabeza a un lado, sonriendo petulante-. Hablando de Harry…

Draco lo miró fijamente-. ¿Qué con él?

- ¿Qué sientes por él?

- ¡¿Qué?! –Los ojos de Draco se abrieron como platos-. ¿Qué quieres decir?

- Te gusta, ¿no es verdad? –La esquina del labio de Draco Lucius se curvaba.

Draco se paró y se inclinó por encima de la mesa-. Tú eres el que está enamorado de Harry. Yo no. Deja de tratar de convencerme de que soy algo que no soy. –Se pausó, haciendo una mueca-. Nunca amaré a Harry Potter. Siempre odiaré a los sangre sucia.

Draco Lucius negó con la cabeza, cruzándose de brazos-. No estoy tratando de convencerte de que eres yo. Estoy tratando de convencerte de que no eres tu padre.

- No hables de mi padre –soltó Draco-. Tu propio padre está muerto, y ni siquiera puedes respetarlo.

- Y tú no sabes de qué estás hablando –siseó Draco Lucius-. Respetaba a mi padre. Todavía lo hago. Él fue quien me enseñó que no me avergonzara de lo que creo. Sólo porque creo cosas diferentes que él no significa que no lo respete.

Draco abrió la boca para replicar, pero Draco Lucius se paró para enfrentarlo antes de que pudiera hablar.

- Te estás mintiendo a ti mismo. Sin importar lo diferentes que seamos, todavía somos, en el núcleo, la misma persona. Sé lo que estás sintiendo –dijo Draco Lucius, inclinándose peligrosamente hacia Draco-. No sabes nada de ti mismo. Hasta que averigües eso, él nunca va a amarte.

Draco Lucius se volteó sobre su eje y salió de la biblioteca. Draco no lo miró irse, sólo miró el lugar vacante en la mesa, sintiéndose de pronto muy frío.

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Harry dejó salir un silencioso suspiro de alivio porque sus clases hubiesen acabado por el día. Tenía un pequeño descanso antes de la cena, así que estaba afuera, disfrutando las últimas horas de sol. Se recostó en la hierba, tomando un profundo respiro de aire fresco.

- Harry.

Harry levantó la cabeza para ver quién había hablado. Notó a Draco parado a unos metros de él, y se sentó-. Um… hola.

Draco resolló-. Sólo quería decirte gracias –dijo rápidamente.

El rostro de Harry se torció en confusión-. ¿Por qué?

- Por... no despertarme anoche. Probablemente habría colapsado si no dormía.

Harry sonrió-. Prácticamente sí colapsaste.

Draco resolló, pero respondió en tono altanero-. Los Malfoy no colapsan.

Dejando salir una carcajada, Harry se paró y se volteó en dirección a la cancha de Quidditch-. ¿Puedo… pedirte un favor, Draco?

- Puedes pedirlo. Pero no garantizo que lo concederé.

- ¿Puedes no llamar a Hermione "sangre sucia"?

Ya que Harry estaba volteado, no vio la expresión de Draco. Toda la furia que había estado acumulando durante el día por su conversación con Draco Lucius estaba saliéndose-. No, Potter. No dejaré de ser quien soy.

Harry se volteó, estrechando los ojos-. Hay más sobre ti que ponerles nombres a las personas.

- No es sólo eso. Tú quieres que sea un tontito amante de los muggles, como tu amigo Weasley –siseó Draco-. Nunca respetaré a los muggles, o los niños mestizos que envían a Hogwarts.

- ¡No sabes nada de los muggles!

- Draco Lucius me contó sobre sus barbáricos métodos de hacer guerra –dijo Draco, torciendo el labio superior en disgusto-. Y cómo supuestamente son mucho más "fuertes" que nosotros. No se merecen nuestro respeto, Harry. Se merecen arrodillarse a nuestros pies, y luego morir.

Harry miró a Draco en incredulidad. En todos los años que Harry había discutido y batallado con Draco, nunca había oído tanto veneno en la voz de Draco.

- Los muggles que te criaron son peores que animales. ¡Sé que supuestamente son los "huevos malos" de los muggles, pero eso es todo lo que yo he visto de su mundo! –Draco prácticamente estaba despotricando ahora-. Los muggles y los sangre sucia no se merecen compartir este mundo con nosotros. Antes preferiría verme muerto que respetar a esos simios.

- ¿Qué demonios te pasa? –soltó Harry-. ¡Creí que Draco Lucius te haría entrar en razón, pero estás peor que nunca!

- Draco Lucius me dijo que averiguara quién soy –dijo Draco-. Te estoy mostrando que este es quien soy. Soy un sangre pura. Mejor que tú, salvador mestizo. –Con los ojos resplandeciendo de furia, Draco continuó-. Mejor que Weasley, el estúpido traidor de la sangre. ¡Mejor que tu amiga sangre sucia, que será la destrucción del mundo mágico!

Harry encontró que no podía responderle a Draco. Sabía que Draco estaba diciendo la verdad. Ese era verdaderamente el Draco Malfoy real. Draco era un sangre pura, amargo y prejuicioso, sin respeto por los seres humanos. Harry finalmente levantó la vista para encontrar los ojos de Draco.

- Si ese es quien quieres ser –dijo Harry, levantando ligeramente la quijada-. Sélo. Sólo aléjate de mí. –Harry se volteó y caminó hacia el castillo, metiéndose las manos en los bolsillos para evitar que temblaran.

Por la segunda vez en el día, Draco fue dejado solo. Esta vez, sin embargo, se sentía más que frío dentro.

Se sentía muerto.

¡Buaaaaaaaa! ¡Dracoooooo! Ven, ven, ven que yo te apapacho!! Pobrecito! Hm… tal vez no tendría que tenerle pena luego de que despotricara así contra los seres humanos y todo eso… pero yo lo apoyo! Fuera los muggles del mundo mágico!!

Ejem.

Disculpen por enésima vez que no responda reviews. Estoy teniendo un día de mil demonios y me tengo que ir corriendo. Ha sido un milagro que llegara a actualizar, pero me esforcé porque realmente se lo merecen! Amé todos y cada review que llegó, me hicieron feliiiiz!

Y salvaron la vida de dos personas. Ugh.

En fiiiin, sigan así y tendrán los dos capítulos restantes pronto! Y luego se ponen a rezar conmigo porque la autora continúeeee!

Ándenle, dejen un review y relájenme. O alguien morirá, lo juro.

¡Review!