Personajes: Sabertooth. Minerva & Yukino —como una simple e inocente brotp, por supuesto—.

Extensión: 494 palabras.

Notas: Viendo mis frases pensé esto, y viendo mis frases decidí que sería más divertido enfermar a Yukino que a Minerva (?).

Mis frases sorteadas fueron: "I'm bringing you soup and a blanket and I'm gonna stay as long as you need me." y "I'm disowning you."

[Editado 10/07/2019]

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Entre tigres.


Enfermedad.

(minerva&yukino).


Yukino le miró con expresión incómoda y los ojos llorosos, como dudando de sus palabras. Sin embargo, los ojos no eran lo único que le goteaba y Minerva consideró que podía pasar por alto esa actitud, dado el caso.

—¿Qué? —preguntó, tratando de contener la expresión divertida—. Hablo en serio.

—Señorita —habló Yukino, sonando inevitablemente ronca por causa del ardor en la garganta y la nariz tapada—, no es necesario, de verdad —dijo, totalmente segura de sus palabras, por el dios que estuviera en el cielo juraba que no era necesario.

—No digas eso —dijo Minerva, sentándose en uno de los bordes de la cama y sonriéndole—. Si hasta te he cocinado —comentó, tendiéndole a Yukino la bandeja que había traído; y aquello era en verdad un gesto encantador, Yukino no lo negaba, pero...—. Mira, aquí tienes una sopa de caracoles, un guiso de anguila y, de postre, una tarta de queso con mantequilla y chocolate, para que tengas energía.

Yukino sonrió con nerviosismo. De verdad que apreciaba el gesto, pero no muchas gracias, además esa torta antes que darle energías le produciría un infarto, si querían su opinión. Al menos nada ahí tenía insectos (bueno, salvo por los caracoles). Minerva cocinaba realmente bien, el único problema es que para ella mientras más extraño mejor.

—Es que no tengo mucha hambre —se excusó, contemplando el menú con el estómago revuelto.

Claro que no tenía hambre, eso le había quitado el hambre.

—No seas así, ni siquiera le he puesto insectos y eso que son muy nutritivos —dijo Minerva, regresando la mirada al plato—, salvo por los caracoles, pero son los que dan el sabor.

—De verdad que no es necesario—musitó Yukino, nerviosa.

¿Por qué los demás habían estado de acuerdo cuando Minerva se había ofrecido a cuidarla? Hubiera preferido a Rogue u Orga, hasta Sting le era aceptable. No contuvo la mueca de dolor cuando Minerva dejó la bandeja a su lado, sobre la cama.

—No seas así, traigo sopa y una manta —comentó Minerva, estirando la enorme frazada gris que traía bajo el brazo—, y me voy a quedar mientras me necesites —agregó, envolviendo a su compañera con la manta con algo de suavidad para luego subir los pies a la cama—. ¿De acuerdo?

Yukino suspiró, suerte que Minerva le había envuelto hasta media cara y no se notaba.

—De acuerdo —respondió sin ánimos, observando como la otra maga cogía la bandeja y la dejaba sobre sus piernas para luego acostarse a su lado—. ¿Qué hace?

—Dije que me iba a quedar mientras me necesites, eso incluye cuando estás dormida.

Yukino frunció el ceño.

—¿No tengo que dormir con un ojo abierto o sí?

Minerva arqueó una ceja.

—Por supuesto que no, no trataría de hacer... —pensó la palabra—, algo inadecuado mientras estás enferma.

Yukino sonrió forzosamente, desconfiando de esas palabras.

—La estoy repudiando —comentó.

Ya no sabía si quería curarse o no, porque de ninguna manera se libraba de su compañera.


Detalles, detalles~

Qué, me gusta que a Minerva le guste la comida exótica, como toda una MasterChef (?).

Mientras escribía esto no podía dejar de pensar en Los padrinos mágicos. Piénsenlo, Minerva como Jorgen, Yukino como Binky, Sting como Cosmodius... Y Stinodius se tropezó con un insecto (?) XD

Sí, definitivamente ese será el cuento para dormir que Minerva le contará a Yukino XD

Nos leemos.