Vamos por esta, tengo dos capítulos de alma gemela pero debo cambiar nombres :p sigue sin haber fecha para CTR :(


El poder en uno.


Fue una verdadera fortuna haber subido y bajado del avión sin problemas, de hecho Sakura se relajó a tal grado que prácticamente se durmió todo el vuelo.

Pero ya era tarde y Syaoran no quería arriesgarse a viajar de noche a Hong Kong, era un camino un tanto peligroso, así que rentó dos habitaciones de hotel.

Le mandó un mensaje a Eriol avisándole que ya habían llegado y dónde se iban a hospedar.

Sakura tenía hambre pero le daba pena comentárselo a Syaoran, estaba en su recámara jugando con sus manos, luego se encogió de hombros, de todos modos estaba acostumbrada a saltarse comidas.

Durante su tiempo en la mansión se alimentó de la peor manera, pues a veces Reiku la castigaba quitándole los alimentos por días.

Sintió un escalofrío, aunque el cuarto de Syaoran estaba en frente, se sentía sola.

Se acostó y se hizo bolita en la cama, le seguía dando vueltas a lo qué había pasado antes de subir al avión, Syaoran se había conectado a ella y la había calmado, no entendía cómo pasó, sobre todo como era que él no tenía ni idea de lo que había hecho.

Tocaron a su puerta, ella se levantó de golpe y la vio con algo de miedo.

—Soy yo —Syaoran dijo del otro lado.

Sakura suspiró aliviada y se levantó a abrir.

—¿Está todo bien? —le preguntó al hacerlo.

Él asintió y se sonrojó un poco.

—Compré algo de comer, no sé si quieras que te lo traiga... —empezó a decir viendo hacia el piso.

No sabía qué le pasaba, parecía un mocoso de dieciséis años, lo más curioso era que él a esa edad había sido todo menos tímido.

—¡Gracias! —exclamó Sakura con una enorme sonrisa—. Si quieres yo voy por ella, no te preocupes —le dijo agarrando la llave de su recámara y cerrando la puerta.

Syaoran asintió un poco nervioso, ambos se dirigieron a su cuarto.

—No sabía qué traerte así que compré un poco de todo —le dijo enseñándole unas bolsas en el tocador.

Ella sonrió y asintió, se acercó a las bolsas y luego vio con nervios a Syaoran.

—¿Te importa si comemos juntos? Me siento algo sola allá —le preguntó sonrojándose.

Él la vio sorprendido pero asintió lentamente, ella le dirigió una pequeña sonrisa, empezó a sacar los envases de las bolsas y los puso en una mesita que estaba en la esquina.

Syaoran se sentó y Sakura hizo lo mismo frente a él, ambos comieron en silencio, pero no era uno incómodo, estaban disfrutando de la comida y la compañía.

Cuando terminaron de comer él la invitó a ver TV, Sakura aceptó inmediatamente y se acomodaron en la cama, estaban de esquina a esquina totalmente sonrojados.

No se dieron cuenta del tiempo que estaba transcurriendo, mucho menos de cuándo se quedaron dormidos.


Sakura estaba corriendo, estaba en la mansión pero no tenía miedo, debía encontrarlo.

Giró en una esquina y se detuvo, escuchó a lo lejos disparos y explosiones, sin duda la resistencia había ingresado.

Vio una puerta delante de ella y corrió, sabía que estaba ahí.

No le importaba lo que había pasado, para ella había sido real y si tenía que dar su vida por él, lo haría sin dudarlo.

Intentó abrir la puerta pero no pudo, escuchó un grito desde dentro y empezó a golpear.

Sus habilidades estaban regresando poco a poco, se apartó de la puerta, se concentró y dirigió su mano hacia ella, ésta explotó lanzándola hacia atrás.

Se levantó con dificultad y corrió, entró a la habitación y ahí estaba, Reiku de pie con Syaoran en el suelo a unos pasos de él.

Él la vio y se trató de levantar pero Reiku movió su mano y lo azotó a la pared.

—¡No! —Sakura gritó y trató de ir hacia él.

Reiku se rió.

—Mira quien llegó, ahora si podemos empezar la fiesta.

Syaoran se levantó con dificultad, Sakura notó que tenía ensangrentada la playera, ¿qué le habían hecho?

—Déjala, me tienes a mí —le dijo con dificultad.

Reiku lo vio divertido.

—Esto funciona de dos maneras Xiao Lang, lo sabes.

Sakura intentó acercarse pero dos manos la tomaron por los brazos y sintió dolor.

Dio un grito y Syaoran volteó rápidamente.

—¡Déjala! —gritó.

Touya la tenía agarrada, la electricidad le recorría el cuerpo, se concentró y logró canalizar la habilidad de Lien, mandó a su hermano volando hacia la pared del fondo.

Reiku la miró con sorpresa.

—Lo sabes —susurró.

Sakura estaba en el suelo, levantó la mirada y Reiku vio odio puro, claro que sabía.

Al ver la decisión en los ojos de la flor le hizo una señal a un niño que estaba junto a él, el pequeño levantó la mano y la dirigió hacia el líder.

Syaoran lo vio con sorpresa antes de que una burbuja negra se formara alrededor de él.

—¡No! —Sakura gritó tratando de levantarse, el líder gritó y rayos verdes se empezaron a formar en la burbuja—. ¡Syaoran! —le llamó desesperada.

Sakura abrió los ojos de golpe, su respiración era errática y estaba bañada en sudor.

El rostro de Syaoran la veía desde arriba con preocupación, ella estaba acostada y él sentado.

Lo miró aliviada, estaba ahí y bien, se sentó y lo abrazó con fuerza.

Él hizo lo mismo frunciendo el ceño en un ademán de confusión, se despertó porqué Sakura había gritado su nombre.

—Estas bien —ella susurró.

Syaoran la separó un poco de su cuerpo y la miró con incertidumbre, Sakura tenía lágrimas recorriendo su rostro, se veía entre temerosa y aliviada.

Él le limpió una lágrima con su pulgar.

—Sí, lo estoy —le aseguró, no sabía qué había soñado, pero lo que hubiera sido había tenido que ver con él.

Sintió un calor en su pecho, y acercó su frente a la de ella.

—Aquí estoy, ¿ok? —susurró.

Sakura asintió, luego soltó una pequeña risa.

—Debes pensar que estoy loca —murmuró.

Syaoran sacudió su cabeza.

—No —le dijo en un hilo de voz.

Sakura levantó su rostro y puso sus manos en las mejillas de Syaoran, era de madrugada, la única luz provenía de la TV que se había quedado prendida.

Ella suspiró, ese sueño había sido demasiado real, aún podía sentir el intenso miedo y desesperación al ver a Syaoran en esa burbuja.

Pero eso no había pasado, estaba ahí con ella sano y salvo, se le escaparon un par de lágrimas más, empezaba a entender lo que le estaba pasando.

Él la veía confundido, parecía que en cualquier momento se iba a poner a sollozar, se dio cuenta de cómo sus ojos de pronto se abrieron un poco más, como si hubiera descubierto un gran secreto.

Sakura se acercó y rozó ligeramente sus labios con los de él, Syaoran suspiró y puso su mano en la parte de atrás de su cabeza y la besó lentamente.

Sakura puso sus manos en sus hombros, mientras lo besaba las lágrimas seguían escapando, tenía que aceptarlo...

No sabía cómo, ni cuándo, lo único que había comprendido con certeza era que se había enamorado perdidamente del líder de la resistencia.


Lien veía a Meiling con adoración, estaba dormida boca abajo en su cama.

Una cosa había llevado a la otra y aunque no habían llegado al final, poco les faltó.

Pasó su mano por su cabello con cierta preocupación, había cometido un grave error, pero ya no podía soportar estar lejos de ella, era como si una profunda desesperación se hubiera adueñado de él y el dolor de estar lejos se había vuelto físico.

Estaba seguro que la profecía era falsa, si fuera verdad él no se sentiría así, eso lo tendría que estar sintiendo por Kya, pero no, era por Meiling, siempre había sido por ella.

Suspiró y se puso una playera, observó una última vez a Meiling y salió de su recámara.

En unas horas tenían que salir a Kasukabe, él se tenía que ir con Kya y Meiling con Rei. Iban a viajar en tres carros diferentes para llegar separados y no levantar sospechas.

El plan que había armado con Eriol era peligroso; si los atrapaban los llevarían en un abrir y cerrar de ojos a la mansión. Tenían que robar toda la información que encontraran sobre los nuevos Mutis. Reiku era un maniático del orden, todo lo que hacía en los laboratorios lo tenía registrado y era resguardado en esa casa de seguridad.

Se dirigió a la sala de monitoreo, ahí estaba el plano de aquél lugar, esperaba que nada hubiera cambiado desde su partida.

Se sentó frente a la mesa donde estaba el mapa y puso su mano en su frente, debía existir una manera de descubrir si la profecía era real o no.

—¿Qué haces despierto a esta hora? —Kya le dijo asomándose a la sala.

Lien la vio con sorpresa.

—No puedo dormir, ¿tú? —le preguntó lo más amable posible, después de todo eran "novios"

Kya se encogió de hombros y se acercó a él sentándose en sus piernas.

Lien se tensó, si Meiling los veía...

—Dormí toda la tarde, no tengo sueño —le contó recargando su cabeza en su pecho.

Lien tenía que actuar como el perfecto novio pero no podía. Puso muy forzadamente su mano en la espalda de Kya.

Ella cerró sus ojos y se quedó muy quieta, Lien pensó que se había quedado dormida hasta que la vio sonreír de pronto.

—¿Qué? —le preguntó con interés.

Kya sacudió su cabeza.

—Nada, estoy feliz aquí —le dijo sin mirarlo.

Lien le iba a decir algo pero escuchó una puerta ser azotada a lo lejos.

Vio confundido hacia la pared, se había percibido por donde estaba la recámara de Meiling.

—¿Qué fue eso? —murmuró.

Kya se encogió de hombros.

—Tal vez el aire cerró mi puerta —le respondió con una pequeña sonrisa.

Lien la miró fijamente, algo había pasado en sus ojos, se habían visto como claros y ahora estaban de color normal.

Kya se acercó para besarlo pero él volteó el rostro, no podía, no después de lo que había pasado con Meiling.

—Mejor descansamos, tendremos un día agitado —susurró.

Kya lo vio molesta pero luego sonrió.

—Tienes razón, será un día difícil —comentó, le dio un beso en la mejilla y se levantó—. Nos vemos en unas horas —le dijo guiñándole el ojo.

Lien asintió, cuando se fue entrecerró sus ojos, algo había pasado, pero no sabía qué, sería mejor que regresara a su recámara sin checar a Meiling por si Kya lo espiaba.


Syaoran estaba revisando los retenes, todo estaba tal y como Eriol le había dicho.

Guardó su celular y salió de su cuarto con una mochila, no habían bajado más que lo necesario, lo demás estaba en el carro.

Esperó a Sakura en el pasillo, estaba recogiendo sus cosas.

Ella salió y le dirigió una enorme sonrisa, él se la regresó y ella se sonrojó.

Después de lo que había pasado no tenían mucho que hablar, la relación estaba ahí, solo que Syaoran se frenaba de darle un nombre por lo que pudiera pasar en Hong Kong.

—¿Lista? —le preguntó.

Sakura asintió, Syaoran la tomó de la mano entrelazando sus dedos y empezaron a caminar por el pasillo, todo estaría bien, solo tenían que pasar dos retenes y luego alguien los esperaría en la estación de tren que los llevaría a Hong Kong.

Acomodaron sus cosas y tras subirse y arrancar el auto empezaron a viajar.

Pasaron ambos retenes sin problemas pero Syaoran notó que habían tenido muy pocos agentes, eso lo había puesto ansioso, pero no quería comentarle nada a Sakura.

Estaban a unos cuantos kilómetros de la estación de tren cuando lo vieron.

Un retén que no había estado marcado, y en sí ese no era el problema, era la tecnología que estaban usando; era el escáner que Tomoyo había usado con Sakura el día que la encontró.

—Syaoran —ella murmuró asustada viendo quién estaba al frente supervisando las revisiones.

Era Yuri, aún no los había notado, pero era cuestión de tiempo.

Estaban formados en la fila, faltaban diez carros para que fuera su turno.

Syaoran miró hacia un lado, estaban en un puente alto que tenía un carril de ida y uno de regreso, se iba a ver muy obvio si se daba la vuelta.

Un río con corriente pasaba abajo del puente.

—Tenemos que salir —Syaoran le dijo quitándose el cinturón.

Sakura lo vio con miedo.

—¿Y luego qué?

Syaoran sacudió su cabeza.

—No quieres saber —murmuró.

Sakura lo vio confundida, tendrían que dejar todas sus cosas en el carro.

Syaoran sólo tomó su celular, no le preocupaba su plan porque el aparato era contra agua, lo iba a necesitar si quería llegar a Hong Kong. Tomó una foto y se la envío rápidamente a Eriol, luego lo apagó.

—¿Lista? —le preguntó, Sakura sacudió su cabeza.

Syaoran la vio preocupado, giró y sacó de debajo del asiento dos gorras.

—Póntela —le dijo ofreciéndole una.

Sakura lo miró incrédula, con eso no iban a pasar desapercibidos.

Syaoran suspiró y le puso la gorra.

—El chiste es que no vean bien tu rostro —susurró, le acomodó la gorra y pasó un mechón de cabello detrás de su oreja—. Vamos a estar bien —le aseguró.

Sakura asintió y se quitó el cinturón, iba a bajar cuando Syaoran la tomó de la mano, ella lo vio confundida y él le dio un pequeño beso.

—No te estás despidiendo, ¿verdad? —Sakura le preguntó con algo de temor.

Syaoran se rió un poco.

—Claro que no —le aseguró apretando su mano.

Sakura asintió y los dos se bajaron al mismo tiempo del auto, comenzaron a caminar, la gente los veía con sorpresa y sospecha.

Syaoran le estiró la mano y ella caminó hacia él.

—¡Hey, deténganse! —un agente que los vio gritó.

—Corre —Syaoran le dijo jalándola.

Ella comenzó a hacerlo y los disparos se empezaron a escuchar.

Se apresuraron pero observaron dos jeeps que salieron de la nada y bloquearon el final del puente, varios agentes se bajaron y les apuntaron.

Syaoran volteó a ambos lados y se dio cuenta que estaban atrapados, había agentes de ambos lados.

Del lado de la estación estaba Yuri atrás de algunos agentes, Syaoran sabía bien que no usaría sus habilidades para no exponer a Reiku.

Pero eso no significaba que lo fuera a dejar libre.

Yuri sonrió de manera malévola.

—Son Peris, ¡disparen! —ordenó.

Syaoran pasó a Sakura detrás de él, cuando los disparos comenzaron de nuevo extendió su mano y su escudo los rodeó.

Varias personas alrededor gritaron y comenzaron a salir de sus autos buscando refugio. Reiku lo había logrado, les tenían pánico.

Algunos grababan con celulares mientras se escondían en sus autos.

—Bájate la gorra —Syaoran murmuró, Sakura se la reacomodó.

—Cuando te diga corres hacia la orilla del puente —le dijo mirando a Yuri, tenía una enorme sonrisa.

—¿Y luego qué? —Sakura preguntó casi sabiendo la respuesta.

Syaoran sólo la miró y ella suspiró, buen día para vencer su miedo a las alturas.

—Ya —le dijo y desapareció su escudo, ambos corrieron, los disparos les retumbaban en los oídos, llegaron a la orilla del puente y se subieron al barandal.

—Que no escapen —Yuri les gritó a los agentes, siguieron disparando, era un milagro que ninguna bala les hubiera dado.

Syaoran la tomó de la mano y después de dirigirle una última mirada ambos saltaron, él sintió un ardor en su costado antes de caer al río.

Yuri y los agentes se asomaron, la corriente los había desaparecido instantáneamente.

El segundo al mano de Reiku miró con ojos entrecerrados el río, la corriente no los mataría estaba seguro de eso, y con tantos asquerosos Normis a su alrededor no había podido usar sus poderes.

Recordó a la mujer que estaba con el líder, ¿quién sería esa de cabello negro que lo acompañaba?


Eriol notó la tensión al momento de que se reunieron todos para repasar el plan. Meiling estaba con su actitud a la defensiva a todo lo que daba.

Cada quien se dirigió a su auto, Eriol notó que Lien le buscaba la mirada a Meiling casi con desesperación pero ella había evitado a toda costa verlo.

Se subió con Tomoyo y le hizo una señal de que mirara a Lien.

—¿Qué se trae? —le preguntó con interés.

Tomoyo también notó la actitud de sus amigos.

—No sé —le respondió confundida, le mandó un mensaje a Meiling preguntándole que le pasaba, pero ella jamás le contestó.

Viajaron a Kasukabe, para cuándo llegaron estaba anocheciendo, era perfecto para lo que iban a hacer.

Eriol dejó el auto en un parque y se bajó con Tomoyo como si fueran a un paseo romántico.

Caminaron abrazados fingiendo platicar y reír como si nada.

Kasukabe estaba lleno de gente que odiaba a los Peris, los agentes de ahí eran mucho peor que en otros lados, no dudaban en matar cuando sospechaban de algo.

Algunos los miraban fijamente pero ellos no se inmutaban, si demostraban aunque fuera un poco de inseguridad todo se vendría abajo.

Llevaban escondidas las armas de la resistencia, eran para Mutis y Normis.

Se acercaron a la casa de seguridad y fingieron recargarse para besarse, la casa se veía como cualquier otra, pero por dentro tenía pasillos y cuartos que guardaban los registros, habían tubos de ventilación que era por donde se iban a meter.

—Lien, estamos en posición —Eriol susurró.

Escuchó en su oído un poco de interferencia antes de escuchar a su amigo.

—Estamos dentro —le dijo.

Eriol y Tomoyo tenían que avisar si llegaban agentes mientras que los demás revisaban el lugar y sacaban la información que necesitaban.


Lien ayudó a Kya a meterse al tubo de ventilación.

—Son setenta metros para allá —susurró señalando a su lado derecho, Kya asintió y desapareció dentro del tubo.

Lien sacó su arma y caminó pegado a la pared, volteaba a todos lados para que ningún agente lo sorprendiera.

El lugar estaba relativamente vacío, pero los agentes solían patrullar en parejas.

Se asomó en una esquina y al no ver a nadie bajó su arma, Kya debía de estar a punto de llegar al cuarto de registros, ella le abriría la puerta.

Estaba caminando hacia el lugar cuando algo llamó su atención, era como un muro sobrepuesto.

Se acercó y lo golpeó gentilmente, estaba hueco, ¿qué hacia un cuarto escondido en una casa de seguridad?

Lien usó su habilidad para tratar de mover el muro pero no pudo, empezó a mover la mano alrededor para encontrar alguna abertura, cuando su mano pasó por una esquina un escáner de huellas digitales se materializó.

Lien frunció el ceño pero antes de poder hacer algo escuchó la voz de Eriol.

—Lien, llegaron muchos agentes, salgan de ahí —le dijo con urgencia.

En lo primero que pensó fue en Meiling.

—¿Ya salió Meiling? —preguntó corriendo hacia donde Kya estaba.

Se acercó a la puerta y vio humo saliendo de ella.

Eriol no le respondió, Lien trató de abrir la puerta pero estaba trabada, de pronto se escuchó una sirena y varios disparos.

Empujó con su cuerpo la puerta, cuando por fin la abrió vio a Kya tirada en medio del cuarto con sangre en la cabeza.

Corrió rápido y la levantó, sabía que si usaba su habilidad con el fuego terminaría causando una catástrofe, así que solo miró con sospecha los archivos en llamas y corrió con Kya en brazos.

Se apresuró y llegó a la ventana por la que habían entrado, Kya abrió los ojos y observó confundida a Lien.

—¿Qué me pasó? —le preguntó.

Lien la bajó.

—Sal —le ordenó poniendo sus manos para que Kya subiera por ellas hasta la ventana.

Kya lo miraba confundida pero asintió, subió en sus manos y luego a la ventana.

—Eriol, ¿salieron? —Lien preguntó de nuevo.

Escuchó estática y luego la voz de Eriol entrecortada.

—No me contesta.

Lien volteó, escuchó más disparos y sin pensarlo regresó a buscar a Meiling y Rei.


Meiling se tenía que concentrar en la misión pero no podía, tenía ganas de llorar y gritar.

Rei iba delante de ella checando los pasillos para no encontrarse con algún agente.

Habían llegado a una estancia, estaba totalmente descubierta, tenían que pasar corriendo y deseando que no pasara un agente porque indudablemente los verían.

—Ve, yo te cubro —Rei le dijo.

Meiling asintió, se asomó y al no ver a nadie comenzó a correr.

—¡Detente! —una voz le gritó.

Meiling volteó y notó a dos agentes apuntándole, ella bajó su arma y levantó las manos en señal de rendición.

—Tírate al piso —uno de ellos le gritó.

Meiling vio de reojo que Rei se había agachado, les dispararía desde el suelo.

Ella fingió que se empezaba a agachar pero de pronto una alarma sonó, los agentes comenzaron a dispararle, Meiling apenas logró moverse pero una bala le dio en la pierna y cayó.

—Vete —Rei le gritó disparando tambien y logrando que los agentes quitaran su atención de ella, Meiling se levantó como pudo y cojeando pasó del otro lado de la estancia, disparos y gritos detrás de ella.

Tenía que salir de ahí, la pierna le ardía como si la estuvieran quemando, giró en una esquina y chocó con alguien.

Fue tan duro el impacto que cayó al piso, levantó la mirada y vio a Lien.

Él vio a Meiling en el suelo y el alma le regresó al cuerpo, pensaba que algo le había pasado.

—Mei —le dijo tratando de ayudarla a pararse.

Pero Meiling lo vio con mucho coraje y se levantó sola, Lien notó la herida en la pierna.

—Vamos —le dijo tratando de cargarla pero ella lo empujó.

—No me toques —espetó.

Él la vio confundido.

—Hay que salir de aquí y así no puedes correr.

Meiling de pronto olvidó donde estaban y que el infierno se había desatado a su alrededor.

Empujó a Lien con toda su fuerza y él azotó en la pared, la veía como si estuviera loca.

—¿Qué te pasa? —le preguntó enojado, no por amarla iba a dejar que hiciera lo que quisiera con él.

—Eres un reverendo idiota —ella le gritó pegándole en el pecho con los puños cerrados.

Lien la tomó de los brazos, era más fuerte que ella, de pronto recordó la puerta azotándose cuando estaba con Kya.

—No es lo que piensas —le dijo tratando de calmarla.

—Claro que no lo es —comentó sarcásticamente tratando de que soltara sus manos.

Lien la dejó y Meiling dio unos pasos para atrás.

—No voy a ser tu zorra cuando Kya no quiera estar contigo.

Lien no entendía de que hablaba.

—No eres eso, ¿cómo puedes pensar que te haría eso? —le preguntó confundido.

—Apenas me volteé y te fuiste a besar con ella —le gritó.

Lien la veía totalmente perdido.

—No la besé, ¿de qué hablas?

Meiling lo vio con mucho coraje y dolor.

—¡Se estaban besando en la sala de monitores, la tenías sobre tu regazo y ella estaba desnuda de la cintura para arriba! —le gritó con lágrimas en el rostro.

Lien la vio como si estuviera loca.

—¿Dé dónde sacas eso?

—¡Te ví! —Meiling le gritó.

Lien no entendía nada, jamás hubiera hecho eso, menos con Kya.

—Estas loca —murmuró.

Meiling lo vio incrédula y le dio una bofetada. Ambos se miraron totalmente atónitos.

Llegó Rei detrás de ellos.

—Vámonos —les dijo y cargó a Meiling, ella no puso resistencia y se alejaron de Lien.

¿De qué rayos estaba hablando Meiling?


Eriol y Tomoyo estaban con Kya atrás de la casa de seguridad, la gente corría de lado a lado pues el fuego que se había iniciado en el cuarto de registros se estaba propagando.

Nadie les prestaba atención por todo el alboroto a su alrededor.

Escucharon como se azotó una puerta y vieron a Rei saliendo con Meiling en brazos. Kya trató de ver atrás de él.

—¡Lien! ¿Dónde está Lien? —les gritó desesperada.

Rei volteó confundido, Lien había estado a unos pasos de ellos.

—Venía detrás de nosotros —les dijo.

Meiling vio con temor la casa, salía mucho humo.

Un agente que estaba ayudando a evacuar la zona llegó con ellos.

—Tienen que alejarse de la zona —les ordenó empujándolos.

—Pero mi novio —Kya dijo, Eriol la tomó del brazo y la alejó, no debían llamar la atención.

Los llevaron al parque, estaban evacuando a todos los vecinos ahí, por ningún lado veían a Lien, Meiling empezó a sentir pánico.

De pronto escucharon y vieron una gran explosión.

El fuego les iluminó las caras, la gente gritó y comenzó a correr pero ellos se quedaron ahí pasmados.

Meiling se bajó de los brazos de Rei, todo a su alrededor desapareció, solo podía ver el fuego consumiendo el lugar.

—Lien —susurró sintiendo que su mundo se desmoronaba.


Lien es de mis personajes favoritos jeje, siempre he pensado que se merece su propia historia con Meiling :D

Vale, al rato subo Alma gemela.

Gracias por leer!