-...Y así fue como terminó Tiana de princesa de Maldonia -Bella recién terminaba de leer el cuento de dormir favorito de su hija, "La princesa y el sapo", Renéesme era una pequeña de 8 años; suspicaz, alegre y con una inteligencia increíble. Poseía toda la inteligencia y gusto por las artes de ambos padres.
-Mamá, pero ¿el sapo ya no fue sapo? -Renéesme preguntaba lo mismo cada vez que su madre le leía el mismo cuento para dormir. Pensaba que no era justo que tuviera que cambiar para que lo quisieran.
-No, cielo. El sapo en realidad era un príncipe -Le contestó su madre con dulzura, mientras la arropaba muy bien con su covertor de ovejitas.
-Pero Tiana se enamoró de él siendo un sapo, no es justo mamá -musitó la pequeña, indignada.
-Cariño así es la historia. ¿Te enamorarías de un sapo? -Bella no aguantaba la risa y se imaginaba que respuesta tendría su hija sobre la pregunta que acababa de hacerle.
-Mami, está claro que es una metáfora. Sólo una tonta se creería el cuento literal de principes y princesas. Sé que el principe es aquel hombre que te ame por lo que eres y por lo que es cuando está contigo, mi maestra habló de eso cuando vimos Shrek, aunque claro, en Fiona y Shrek no creo que sea muy aplicable. Ambos son ogros -Dijo solemne la pequeña, y se acurrucó al cuerpo de su madre.
-Los ogros tienen derecho, cariño -Rió como nunca, hasta llorar, su niña se había convertido en una sabelotodo, tal cual a su padre.
- ¿Mi papi también fue un sapo, mami? -Su mente evocó cualquier cantidad de recuerdos de Edward a los inicios de su relación, la propuesta de matrimonio, las vacaciones en Italia, las noches de teatro en Broadway, el café y hojaldre en Paris, el tango en Argentina hasta la excursión al Salto Ángel - ¿Mami?
-Te contaré cómo empezaron las cosas, hija -Dijo una Isabella soñadora y, increíblemente, enamorada.
07 de Julio del 2004
8:00pm
Bella y Edward estaban celebrando su primer aniversario de novios, desde esa vez que se animó a pedirselo una noche a la luz de las velas en una playa californiana. Hoy Edward la llevó a un partido de los USC Troyans, en El Coliseo Memorial de Los Angeles, a Bella le encantaba ver los juegos aún cuando su naturaleza torpe le impidiera practicarlos.
-Entonces, cuando estaba terminando los bocetos de la casa de Ashley, llegó Robert Pattinson, y a que no adivinas qué me propuso -Decía Bella mientras se terminaba su refresco de limonada rosa.
- ¿Qué te propuso, belleza? -Edward la miraba tomar su refresco y se preguntaba cómo podía ser tan hermosa y no notarlo, cómo podía causar tanto efecto en él, y en tan poco tiempo.
-Quiere que decore el piso de una de sus hermanas, dice que están obsesionadas con mis diseños, y quieren que yo se los haga, como viene el cumpleaños de una de ellas, se lo regalará -Bella estaba emocionada por esta nueva oportunidad de trabajo, apretó con ganas las manos de su amor platónico mientras guardaba en una bolsa la lata.
-Me alegro Bella ¿quieres maní , un perrito caliente con chilli o tal vez cotufas? -Le preguntó a la vez que colocaba la mano de ella al dorso de su mejilla.
-No Edward, quedémonos aquí, ya va a empezar el juego -Edward la atrapo en un fuerte abrazo y besó sus cabellos, ahora largos y lacios, Bella estaba especialmente hermosa ese dia. Con un top ajustado color granate, jeans oscuros de tubo y unas sandalias bajas de tiras del mismo color de su top. A Edward le sorprendió saber que Bella tenía un gran espíritu deportivo -Aw Estoy tan emocionada! -Bella se removió en sus brazos mientras comenzaba el partido y Edward se preparaba para lo mejor o lo peor.
En lo que siguió de partido Edward no paraba de sobresaltarse por todo e intentar leer la mente de su novia en vano, era imposible, toda ella era 55 kg de porcelana inleible totalmente. Isabella, en cambio, se sentí a muy feliz por poder compartir estos momentos a su lado, todo a su lado era mejor, pensaba. No sabía por cuánto tiempo lo tendría, cada día su cuerpo envejecía más y él, él pues estaba siempre radiante lleno de vida, aunque dijera lo contrario. En los siguientes 45 minutos Edward no paró de darle mimos, la abrazaba, le sonreía, cuando el equipo hacía anotación la alzaba en vilo y daba vueltas en el aire. Sólo faltaban 15 minutos del gran juego final...
-Si, y ya vamos a la final de tiempo del partido, unos cuantos puntos más y los Trojans ganan el juego -Dijo un comentarista al otro, cuando los jugadores se iban a un break.
-Billy sabes que un gran amigo me pidió un favor muy grande -Dijo el comentarista mientras Bella escuchaba y ve a la pantalla del juego -Me pidió que colocara algo en la pantalla, así que todos, por favor vean la pantalla- La multitud estuvo en silencio.
- ¡Qué raro, Ed! ¿Qué será ? -Bella curiosa miró la pantalla mientas escuchaba la canción de fondo que colocaron, era una de sus favoritas, You've Got a Way With Me - Ay, qué romántico! debe ser una declaración de amor -Lo que vio la dejó sin habla.
"CÁSATE CONMIGO ISABELLA SWAN" decía con letras rojo sangre en la pantalla gigante del Coliseo.
La multitud en el Coliseo estalló en aplausos, mientras se escuchaba de fondo "Marry Me", Isabella no podí a creer lo que estaba viendo. Sus ojos, ahora nublados por las lágrimas, miraban a Edward fijamente; él bajó su rodilla derecha y quedó mirando desde abajo a Bella, sacó de bolsillo una caja azul rey con un anillo dentro, el anillo más perfecto, más hermoso y más especial que cualquiera haya visto. Era de oro blanco, con un diseño sencillo y delgado, entrelazado, con un rubí solitario.
- Bella ¿quieres casarte conmigo? -Dijo Edward con un dejo de voz, casi tartamudeando y mirando expectante a Bella, en cualquier momento ella podría arrepentirse o negarse.
-Dicen que los rubíes tienen un significado especial -Comenzó diciendo, mirando a Edward a los ojos, perdiendose en el mar de miel de sus ojos -Que promueven el amor y abren el corazón de sus portadores. De verdad ¿crees que podría negarme? cuando te amo tanto que duele, que cuando te extraño siento dolor, pero es un dolor tan dulce... - Bella seguía llorando, Edward de se levanto y secó sus lágrimas con ambos pulgares, tomó el anillo en su mano y se lo colocó en el dedo indice de su mano derecha.
-Si por casualidad me dormí , que nadie me despierte. Si acaso he muerto, que no me revivan. Pues he encontrado la felicidad eterna gracias a ti, he vuelto a nacer y siento que puedo ser quién tú quieras, si me lo pides -Bella seguía mirándolo, la multitud seguía callada y pendiente de la pareja. Acto seguido, Edward la tomó en brazos, la besó y dio vueltas alrededor. Todos aplaudian y daban comentarios de buena fe.
-Bueno, Billy, creo que éste día será recordado por muchos. Pues es la primera vez que un hombre da tal declaración frente a 5 mil personas y en un juego de final. Felicidades para la joven pareja y en otras cosa, están de regreso el equipo al campo de juego!. Ya a poco tiempo de los ltimos cinco minutos, la mayor de las suertes a cada equipo, pero GO TROYANS! - canturreó el comentarista mientras Bella se moría de la verguenza y a la vez de la felicidad, y Edward sintió latir su corazón de nuevo.
06 de Julio del 2012
10:00 pm
Renéesme se durmió justo cuando su madre terminó de contar la historia de cómo sus padres se había comprometido, durante todo el relato la pequeña suspiraba y se reía por lo bajo cuando su madre le decía pequeños detalles de su padre.
Bella admiraba sus anillos; su alianza y su compromiso, y le pareció cómo si hubiese sido ayer que dio el "sí , acepto" en la iglesia. Curioso que su esposo tenía un retorcido sentido del humor al querer casarse por iglesia, cuando las supersticiones decían que los vampiros explotaban.
- No quiero quedarme viudad antes te da boda! - fue lo que le dijo a Edward días antes de su boda, a lo que él sólo respondió -Te aseguro que no lo haré, amore mio.
Rió por lo bajo mientras apagaba la lampara de la mesa de noche de su hija y le daba el beso de las buenas noches, sin darse cuenta que Edward la observaba desde el umbral de la puerta del cuarto. -Cada vez que las veo reir a ambas siento que vuelvo a nacer, mis mujeres amadas- Caminó hasta donde estaba Bella y besó su coronilla.
- ¿Nos espiabas? -Besó sus labios y lo abrazó con ternura infinita.
-Sólo me deleitaba con la visión, cara mia. No es un delito federal cuando son mi mujer y mi hija, además me resultó entretenido recordar todo lo que hice para tenerte. Y gracias al cielo que lo hice, sino, ¿cómo podr a haber sido feliz? serí a un alma errante sin ustedes dos -Bella quiso llorar, pero su reciente condición vampirica se lo impidi .
-Créeme que si pudiese llorar, lo haría. Te amo, Edward - Edward la alzó en brazos y la llevó hasta su habitación.
-Señora Cullen por esta noche está usted secuestrado por el Señor Cullen -La metió en la cama, apagó las luces y dio palmadas para encender las velas eléctricas. Había preparado la esencia de lavanda, que era la preferida de su esposa. Un CD en vivo de su artista favorito, más los chocolates importados que ella tanto adoraba.
- Oh, por Dios! Señor Cullen, tengo varias teorías acerca de lo que usted pretende hacerme esta noche -Bella estaba radiante y sus ojos color miel se habían vuelto más que chocolate, su color, anteriormente, original.
-Podrá decirlas toda en lo que queda de noche, mi amada señora Cullen, podra hacer lo que quiera -Besó las manos de su esposa, sus hombros y sus labios.
Bella lo mir fijamente, y acarició su cabello -Feliz aniversario Edward-
-Feliz aniversario Isabella Cullen - la besó como si no existiera otra cosa mejor que ella, como si la vida se le fuera en ello, y como si no hubiese mañana.
