Y después de muchos días aquí continúa la historia :) Está llegando a su final, y yo ya he pensado en el tema de la próxima. Amoooor :$ y con humanos! Pero quiero vuestro consejo, que preferíis, ¿amor por casualidad, o entre amigos? Espero respuesta! :)
Este caapi está regular porque no estoy muy inspirada, ha sido para coger el hilo! De todos modos, espero que os guste. Reviews y aconsejadme sobre la elección de la prox historia.
-Gracias!(L)
CAPÍTULO 13
Había vuelto, Edward había vuelto a por mí. Nunca me había olvidado, todas aquellas esperanzas que me resultaron vanas en algún momento desesperado, habían renacido como si hubieran estado esperando todo este tiempo, en el fondo y muy bien escondidas, a que me reencontrara con él. Podía sentirlo sin temor alguno, éramos libres de hacer lo que quisiéramos y cómo quisiéramos. Noté como sus brazos me abrazaban, con más fuerza pero con la misma delicadeza y cuidado, tenía que acostumbrarse a mi nueva…forma de ser.
-¿Por qué has tardado tanto?-susurré
-Bella, no he sabido nada de ti hasta ayer. Hemos recorrido el mundo en el que habitábamos, hemos pasado la frontera entre Wonderland y Nightmareland y hemos rastreado, aunque tu olor ahora es mucho más diferente… Oh, Bella, ¿qué te han hecho?-su voz sonaba triste y cariñosa.
-No ha sido cómo yo esperaba, pero… ahora soy como tú.
-No estoy orgulloso de ello… Debería haberme quedado contigo para siempre y no importaba el peligro, yo te hubiera protegido.
-Olvídalo… -luché contra mis sentimientos para mentir. Sabía perfectamente que yo no deseaba esto ahora, que hubiera querido que el que me convirtiera fuera él, pero no podía hacerle sentir aún más culpable. Pronto esto se acabaría.
-Tenemos que salir de aquí. –Carlisle, cómo lo había echado de menos. Tan precavido cómo hacía tanto que no veía.
-Oh, Carlisle. –sonreí, y me devolvió la sonrisa y una inclinación de cabeza, como una bienvenida silenciosa.
-Debemos tener cuidado, ¡los guardianes llegarán de aquí a nada! –previno Alice.
Poco a poco todos se iban asomando a la puerta. La familia completa había venido, y yo me sentí como en casa. Me sorprendí al descubrir que Rosalie también se había aventurado en mi búsqueda, y ahora se mantenía distante, queriendo evitar algo que se le pasaba por la cabeza, y que yo no sabría decir con exactitud. Yo era ahora mucho más sensitiva y mis reflejos habían aumentado bastante… Podía ver con mis propios ojos algo que pensé que tardaría en ver, las motas de polvo de aquella mugrienta habitación, las corrientes de aire, todo. Era precioso, aún así me pregunté cómo alguien puede acostumbrarse a aquello, y ver el mundo con los mismos ojos. Los rasgos de los Cullen se veían ahora mucho más claros y hermosos. Edward el que más… Emmet y Jasper me abrazaron, y luego encabezaron nuestra huída al mundo real. A continuación les seguía Carlisle y Rosalie. Esta última no me dirigió apenas una mirada, la verdad es que ese comportamiento me hizo sentir mejor y menos incomodada. Edward no se separaba de mí un instante y detrás nuestra, pisándonos los talones, Esme y Alice.
-¿A dónde vamos? –rompí el silencio. Creí que tan sólo había emitido un leve sonido, pero fue suficiente como para que todos me miraran, hasta Rosalie.
-¿Ves aquel monte rojizo que se alza al horizonte?-señaló Edward. Seguíamos corriendo.
-Sí.
-Allí estarán Jacob y Nessie.
-¡¿Quéeeeee? –no pude contener la felicidad que en aquel momento recorría cada parte de aquella dura roca que se hacía llamar "mi cuerpo". -¿En serio? ¿Cómo los has encontrado?
-¿Desconfías de tu prometido? –bromeó con una sonrisa irresistible. Su sonrisa. –No hemos hablado con ellos, pero yo puedo leer el pensamiento de Jacob, y se dirigen hacia allí, para intentar divisarte. Aunque… no se imagina encontrarse con nosotros.
-Tranquilo, Jacob no os puede hacer nada. Menos aún con Nesse presente. –su rostro tomó un aspecto de burla. –Eh, ¿qué ocultas? –y le lancé una mirada con los ojos entrecerrados.
-No conocía los sentimientos de Jacob hacia tu hermana. Simplemente son divertidos.
Lo dejé pasar.
-Oh, estoy deseando de verlos.
-Tranquila, pronto lo harás.
Al fin llegamos a los pies del monte rojizo. Me sentía extremadamente nerviosa y deseaba correr colina arriba y poder abrazar a mi hermana. Pero, ¿Por qué todos se habían parado?
-Bella, tu hermana es humana. –me recordó Alice, ahora a mi lado.
-Lo sé, yo… -no podía excusarme.
-Mantén las distancias. –sonrió.
-Está bien –no iba a discutirle, tenía razón.
Lentamente empezamos a ascender y poco a poco podía divisar aún más las desagradables vistas de la ciudad que no esperaba encontrar. Estábamos a punto de llegar a la cima y cerré los ojos para al abrirlos, llevarme la gran sorpresa y alegría que llevaba esperando desde hacía días, acaso semanas, había perdido la noción del tiempo.
-Ya hemos llegado –anunció Esme con voz cantarina.
-¿Vas a abrir los ojos, Bella? –preguntó Edward.
Así lo hice. No logré creer lo que estaba viendo en aquel momento: no había nadie. Mire por todas partes corrí gritando sus nombres y lloré, lloré de desilusión y de preocupación.
-¡¿Dónde están? –grité.
-Aún no han llegado, debes tranquilizarte, Bella. Será lo mejor para ti. –Edward me abrazó, y nos sentamos a esperar, mientras contemplábamos el crepúsculo.
