Perdón, perdón por el retraso pero esta Semana Santa ha sido demasiado intensa. Demasiadas vacaciones, demasiadas fiestas y demasiadas cosas en la cabeza peeeero… ya estoy de vuelta, intentando ponerme al día. Nuevas ideas me rondan a la cabeza pero voy a intentar terminar todas las historias que tengo a medias antes de empezar las nuevas. Espero que os guste el capítulo :)

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"¿Tan malo sería eso?" le preguntó Maura sin soltarle las manos

Jane suspiró mientras cerraba los ojos, incapaz de continuar mirándola "No puedes quitarme el único pensamiento que me ha mantenido cuerda durante estos 20 años"

Maura intentó persuadirla "Jane, yo…"

Pero Jane no le dio opción. Bruscamente se levantó del sillón "No… no puedo hacerlo" Sintiéndose acorralada, Jane sintió la necesidad de huir, de escapar de aquella situación que amenazaba con destruir los cimientos de su vida "Tengo que marcharme de aquí"

Maura se quedó sentada, viendo como Jane se marchaba de la casa, dejándola de nuevo sola mientras las lágrimas corrían libremente por sus mejillas. Poco a poco, la tristeza y el dolor fueron ganando la batalla y al final se quedó dormida, acurrucada en el sillón.

R&I

Cuando se despertó, la brillante luz del sol que se colaba por las ventanas dejaba bien claro que ya era pasado el mediodía. Imaginando que Jane ya habría vuelto de se levantó y se dirigió a su habitación, dispuesta a convencerla de intentar volver a reconstruir su relación. Sabía que no sería una situación sencilla, habían pasado demasiadas cosas entre ellas para que lo fuera, pero estaba más que convencida que se merecían una segunda oportunidad. Llamó con los nudillos a la puerta y entró en la habitación cuando no recibió respuesta. El dormitorio estaba vacío, sin rastro de Jane ni de nada que indicara que la mujer había vuelto. Preocupada, probó suerte en su despacho, pero obtuvo el mismo resultado. Después de recorrer la casa de arriba abajo, por fin decidió aceptar que Jane no había vuelto. Intentó llamarla la teléfono móvil pero todas las veces se encontró con el buzón de voz. Estaba claro que Jane no quería hablar con ella. Resignada, hizo la maleta y abandonó el apartamento con el corazón roto. Quizás, todo aquello había sido un mal sueño del que pronto despertaría.

R&I

Después de pasar por su casa para darse una ducha y dejar el equipaje, Maura llamó a un taxi para llegar hasta las oficinas de la Fundación Isles. Había tomado una decisión y era definitiva. Lo que había ocurrido entre ella y Jane no cambiaba su determinación de desvincularse de la empresa de su padre.

Como siempre, saludó a la secretaria de su padre antes de entrar en la elegante oficina. Se sorprendió al encontrarse allí a Michael Fairfield y a su hijo Garrett. Sintió un escalofrío al notar la mirada del hombre más joven recorriéndola de arriba abajo. Había algo en él que le ponía los pelos de punta.

Su padre fue el primero en saludarla "Maura ¡que sorpresa! No esperábamos verte hasta la semana que viene. ¿Qué haces aquí?"

"Jane me pidió que me marchara. El trato se ha acabado"

Richard Isles se tensó en la silla "¿Por qué? Te dije que pasara lo que pasara debías complacerla durante estos siete días. Nuestro futuro dependía de ello y ahora lo has echado todo a perder"

Maura sintió un frío en las entrañas que no había sentido nunca. Se preguntó como había podido estar tan ciegas esos años para no darse cuenta del tipo de hombre que era su padre. Necesitaba acabar cuanto antes con todo aquello y salir de allí.

Con voz fría y segura, incapaz de dejarles ver a aquellos hombres lo que sentía en aquellos momentos, Maura les informó de las novedades "No tienes de que preocuparte. Jane me ha asegurado que cuando acabe la semana la deuda estará saldada"

Richard Isles sonrió satisfecho "Bien" Dirigiendo su mirada a los dos hombres que estaban sentados frente a él prosiguió "Entonces ahora podemos centrarnos en lo importante. Debemos fijar una fecha para el matrimonio"

Michael Fairfield asintió "Cuanto antes mejor, no tiene sentido esperar más. Ahora que las cuentas de la empresa van a estar saneadas hay que reforzar su posición en el mercado"

Maura los miró atónita, incapaz de creer lo que estaba oyendo. ¿Acaso aquellos tres estaban decidiendo su vida? "¿De qué estáis hablando?"

"Vas a casarte con Garrett Maura. Así conseguiremos una mayoría suficiente para controlar la empresa sin peligro de que vuelva a presentarse una situación tan delicada como la actual. Con Garrett como presidente, blindaremos nuestra posición y nuestra fortuna"

Maura miró a su posible marido y le dieron ganas de abofetearlo al verlo sonreír con condescendencia "No voy a casarme con él"

Michael Fairfield la miró con burla "No vas a encontrar mejor partido que Garrett. Y después de tu historia, no creo que haga falta decir que deberías dar gracias de que mi hijo acepte un trato tan desigual"

"No tienes demasiada habilidad para buscarte marido Maura" la criticó su padre "Mira como acabaste la última vez. Si no llegamos a saberlo a tiempo, ahora estarías casada con esa impresentable de Jane Rizzoli"

Su sexto sentido le decía a Maura que había algo completamente indecente en todo aquello "¿Qué hicisteis?"

Fue Michael Fairfield el que le dio la explicación que necesitaba "Digamos que tu amiguita fue la cabeza de turco que necesitábamos para solucionar un problema que amenazaba con explotarnos en las manos"

Maura miró fijamente a su padre a los ojos "¿Padre?"

Lejos e mostrarse arrepentido, su padre la miró con altanería "Hicimos lo que fue necesario hacer. Nada ni nadie iba evitar que impidiera ese matrimonio. Eres una Isles, maldita sea! Respeta tu clase y tu apellido"

Maura sentía los ojos ardiendo, las lagrimas luchando por liberarse. Pero por nada del mundo iba a permitirles ver su debilidad "A partir de este momento, no quiero saber nada de ti ni de tu empresa. Considera que no tienes hija"

Los tres hombres se rieron burlones "¿Y que vas a hacer?¿Volver con ella? Jane Rizzoli te desprecia"

Antes de salir de aquel despacho, Maura le dijo por encima del hombro "Prefiero su desprecio antes que nada que tenga que ver con ninguno de vosotros"

R&I

Sin saber porque, Maura le dio al taxista la dirección del despacho de Jane. Espera encontrarla allí, porque en esos momentos, más que nunca, necesitaba sentirla cerca de ella.

La secretaria de Jane se sorprendió al verla allí, los ojos rojos e hinchados por hacer estado llorando durante todo el trayecto. Sin perder el tiempo en absurdas mentiras, le confirmó que –jane se encontraba en su oficina y la invitó a pasar.

Jane levantó la cabeza de los informes que estaba revisando y sintió el corazón en un puño al ver la imagen de completa tristeza que trasmitía Maura. Inmediatamente se levantó de la silla y se acercó a ella. Sin darle tiempo a reaccionar, Maura se lanzó a los brazos de Jane y lloró desconsoladamente. Jane no pudo hacer nada más que estrecharla entre sus brazos, intentando tranquilizarla.

Entre sollozos Maura consiguió farfullar una sentida disculpa "Lo siento Jane. Lo siento mucho. Siento que por mi culpa destruyeran tu vida"

Convencida ya de que no le ocurría nada, Jane se tranquilizó "Maura, cálmate" Le borró las lágrimas con la yema del pulgar "¿Qué te ocurre?"

"Mi padre acaba de confesarme que fueron él y Michael Fairfield los que lo arreglaron todo para culparte a ti "

Jane continuó acariciándole la espalda pero en su interior la furia le hervía en las venas. Siempre había tenido esa sospecha pero ahora por fin tenía la confirmación.

"Siento no haber creído en ti Jane. Te dije cosas horribles. Te dije que te amaba y cuando se presentó el primer contratiempo no te creí."

"No importa Maur. No me importa nada de todo aquello"

Se acercó al escritorio y sacó una pequeña cajita del primer cajón. Volvió a acercarse a Maura y se la tendió sin decir una palabra

Maura la abrió y miró el anillo desconcertada. Se le hizo un nudo en la garganta al reconocerlo "¿es… es el mismo?"

Jane asintió "Lo he guardado 20 años para recordarme que tenía algo por lo que luchar día tras día. Ahora quiero que sirva para recordarme cada día que al final nada ni nadie pudo separarnos"

Jane sacó el anillo de la cajita de terciopelo y volvió a arrodillarse ante ella "Te lo pedía hace veinte años y te lo vuelvo a pedir ahora. Maura Isles ¿quieres casarte conmigo?"