Capitulo 14:: Demostraciones

Edward pov

Sabia de sobras que los dos querían estar juntos… El problema es que Esme tenia miedo de que volviera a fallar todo y Carlisle tenia miedo a volver a herir a Esme. No sabia que hacer para demostrarles que no podían vivir separados el uno del otro…. Oh ¿si lo sabia? Claro que lo sabia, Esme se había asustado al ver a Carlisle herido ¿y que pasaría si mi padre desapareciera unos días y yo fingiera que le ha pasado algo…? Si es muy rastrero por mi parte pero las situaciones difíciles exigían soluciones difíciles! Solo tenia que poner en marcha mi plan… Y para eso necesito a mis amigos de España…

Fui al trabajo de mi padre cuando ya lo tuve todo solucionado, mis amigos fingirían querer conocer a Carlisle y lo entretendrían durante dos o tres días.

- ¿Hijo que haces aquí?- pregunto al verme

- Pues te quería pedir un favor… mira es que tengo unos amigos en España que te quieren conocer y me preguntaba si podrías irte hoy para allá y luego volver de aquí unos días para que vieras como están las cosas por allí…- me sonó tanto a excusa que dude que se lo creiera…

- Emm… ¿De acuerdo?- se lo creyó!! Cada dia adoraba mas a ese hombre! Que orgullo de padre, mira que confiar plenamente en su hijo, y que mal hijo soy al mentirle y jugar con los sentimientos de mi madre…Bueno era por su bien!

- Ya se lo dije yo a Esme, te he hecho las maletas y el avión sale de aquí una hora.

- OK, me voy a despedir de Esme y a duchar.

Lo mire horrorizado.

- Noo! Tu te duchas aquí en el hospital y luego te vas en el avión, Esme esta con los vecinos, ese tal Matt que es homosexual, el amigo de mama.

- De acuerdo pues ahora me iré.

- Yo te acompaño.

Esme Pov

Hacia horas que Edward había salido de casa con una cara de seguridad que me dejo descolocada, una madre siempre sabe cuando su hijo trama algo, y Edward tenia algo entre manos. Estuve toda la tarde sola, leyendo libros para pasar el rato y jugando a cartas yo solita, mi hijo llego a las nueve en punto y se sentó en el sillón. Me dijo que su padre le pidió que me diera el mensaje de que estaría trabajando hasta las doce y de que no le llamara al móvil porque no tenia batería.

Pasaron de la una y Carlisle aun no había llegado, mi preocupación iba aumentando con cada segundo que pasaba en el reloj, mis pensamientos iban a mil por hora. Carlisle jamás llegaba tarde a sus citas y cuando decía que llegaría a una hora era porque así lo haría, cogi el teléfono y llame al hospital para preguntar por él y me dijeron que había cogido un coche y se había ido. Me quede muda y sin respiración ¿Dónde iría Carlisle sin Edward y sin mi?¿Por qué no me había informado?

- Edward he llamado al hospital y me han dicho que Carlisle había cogido un coche y se había ido ¿tu sabes donde?

- Si me dijo que se iría a Italia por unas horas pero que estaría aquí a las doce y sabes que Carlisle siempre cumple sus promesas.

Eso era cierto, pues entonces algo había pasado, Carlisle me hubiese dicho que se quedaría allí y seguro que pasaba algo malo. Tenia que ir y ver que era lo que sucedía.

- Esme… espérate a mañana, seguro que volverá lo único que impediría volver a Carlisle seria la muerte- rió débilmente pero al darse cuenta de su respuesta se puso serio y me miro tristemente.

- Estará bien, seguro que esta bien…- lo dije mas para mi que para mi hijo.

Pasaron dos días y Carlisle no había vuelto, yo no me dignaba a salir de mi habitación, me sentía mal por mi hijo que estaba siempre a la espera de noticias de su padre pero en el fondo sabia que quizás no volvería, a veces murmuraba estará bien y aun que él no lo sintiese como yo, me destrozaba por dentro, y yo a él recordando cosas de su padre, sintiendo la pena de no poderle decir cuanto le quería y cuanto le echaba de menos. quería morirme si le hubiera pasado algo. Pero a las doce de la noche de ese dia llamaron a la puerta, oí como Edward la abría y como si dos piedras coleccionasen entre ellas y eso solo podía significar una cosa.

Corrí escaleras abajo y lo vi allí, tan maravilloso como siempre, con una sonrisa en su rostro y unos ojos dorados como soles.

- Edward, España me ha encantado! Es espectacular…- no termino la frase cuando me miro a los ojos, viéndolos oscuros y dolidos.

- Te fuiste… no me dijiste donde, ni porque, ni cuando volverías, ni me diste noticias tuyas!- le grite casi rugiendo.- ¿tu sabes lo preocupada que he estado?¿ Sabes el miedo que he pasado? No, tu solo tenias que irte de viaje, sin tener en cuenta que yo estaría aquí muerta de preocupación de que a mi PROMETIDO le hubieran hecho daño!- esperad ¿le dije prometido?

Se acerco lentamente a mi mirando enfurecido a nuestro hijo y luego me abrazo fuertemente, trate de que me soltara pero no pude luchar contra la tranquilidad de tenerlo en casa conmigo. Lo abrace con fuerzas y llore en su pecho, vi como Edward se intentaba ir de la escena pero Carlisle le señalo con el dedo que fuera hacia nosotros y él hizo lo que le ordeno su padre.

- ¿Edward?¿Me puedes explicar porque tu madre no sabia nada de lo del viaje cuando me dijiste que se lo habías contado?

Mire a Edward confundida y a la vez furiosa, él bajo la mirada como un niño pequeño y luego la levanto para toparse con la mía otra vez. Entonces se fue corriendo atravesando la ventana y la verdad resulto muy cómico, me quede mirando estupefacta hacia esa dirección sin poder creerme que mi hijo hubiera huido como si le costara la vida.

- Oh, no Edward Anthony Masen Cullen! Eso no quedara así!- grito mi dios Apolo enfurecido, pero antes de que pudiera ir detrás de él le agarre de la mano y le obligue a girar para que quedara enfrente de mi.

quizás Edward quería demostrarme que no podía vivir sin mi ángel y si era así lo había conseguido, bese los labios de Carlisle con unas ansias que me dieron miedo, él correspondió del mismo modo haciendo que mi cuerpo se estremeciera de vez en cuando. Estuvimos así durante bastante tiempo, sin para de besarnos y de vez en cuando Carlisle me acariciaba la cara como si intentara convencerse de que no era un sueño, eso me hacia reír contra su boca.

- Me he ido hace una hora y aun estáis igual!- grito mi "querido hijo" como me gustaría en esos instantes que estuviera de viaje.- Esme! Soy tu hijo como puedes desear que me vaya de casa!

- Solo pensaba en unas vacaciones para que te tranquilices.- susurre apretando mas el abrazo de Carlisle.

- Espero que vuelvas a ser el de siempre Edward, quiero recuperar a mi hijo prodigo, el que tocaba el piano canciones tranquilas y hablaba de medicina conmigo, espero que se acaben las bromitas pesadas y que todo este mas tranquilo en casa.- pidió Carlisle.

- Claro papa, ya he conseguido lo que quería.- nos guiño un ojo- me voy a tocar él piano! No os interrumpiré hasta mañana, guiño, guiño- dijo teatralmente guiñándonos el ojo derecho.

Salio por la puerta y no pude evitar reír al ver la cara de Carlisle, estaba con la vista clavada por donde su hijo había salido. Me miro esperando a que le respondiera algo pero no sabia que…

- ¿así que sigo siendo tu prometido…?- me sonrió tiernamente.

- No!- dije fríamente.

Vi en su rostro un rastro de tristeza.

- Eres mi novio porque aun no me has pedido matrimonio que yo recuerde.

sonrió abiertamente y me cogio por la cintura, me beso frenéticamente y sus manos analizaban todo mi cuerpo. Sus besos subieron mucho de tono, su lengua jugaba con la mía, mientras mis manos recorrían su estomago. sentía la necesidad de estar con él, de volver a tocarlo y acariciarlo, quería que Carlisle me tocara como antes de que llegaran los problemas como ese dia en la ducha. Habíamos superado tantas barreras que no me podía creer que hubiera luchado tanto solo por un hombre, pero no un hombre cualquiera, había luchado por MI hombre por la persona mas prefecta del mundo, la pieza que completaba mi puzzle.

Cuando me di cuenta estábamos en su dormitorio, Carlisle ya no llevaba camisa y mis manos estaban recorriendo su pecho, él gimió en mi boca cuando baje un poco mas abajo de su cintura y me apretó contra él. sentía su erección contra mí y se lo tuve que preguntar.

- Carlisle…¿Tenemos que esperar a la boda?- casi era una suplica para que contestara que no.

Pero no respondió se limito a mover sus caderas contra las mías y hacia que me enloqueciera, sus manos bajaron los tirantes de mi vestido y las mías desabrochaban el cinturón de su pantalón. Me estaba volviendo loca con lo lento que me quitaba ese dichoso vestido le mire con el ceño fruncido y entendió que era lo que me molestaba, así que de una tirada me quito del todo el vestido y se tumbo encima de mi. Por debajo de su ropa interior se notaba su erección y la verdad, me hacia sentir una extremada ola de placer, sus labios besaban lentamente mi boca y empecé a deshacerme de mi ropa interior. Cuando me quite el sujetador Carlisle jadeo y me empezó a besarme los pechos, yo intentaba no gritar ni nada por el estilo concentrándome en quitarme la ultima prenda que me quedaba, pero la mano de Carlisle se adelanto y se adentro en ella, me acaricio lentamente mientras su lengua jugaba con mis pechos y la otra mano acariciaba uno de ellos. Me sentía en la gloria pero no podía esperar ni un minuto mas, así que le levante el rostro y le obligue a besarme, sus labios rápidamente me correspondieron, y le empecé a quitarle los calzoncillos, él me detuvo y se los arranco de un tirón. No pude evitar reír al verlo tan nervioso.

- Esme… no te rías… le quitas el romanticismo…- dijo o eso intento mientras yo le mordía el lóbulo de la oreja.

Continuo besándome pero se separo para mirarme a los ojos, unos ojos tremendamente dorados, con un toque de cariño, deseo y amor. Sentí como se adentraba en mi lentamente y gemí su nombre contra su boca, su lentitud iba a matarme… Creo que me estaba torturando por todo el tiempo en que no había dicho que lo quería, levante la cadera para darle a entender que quería que fuera mas rápido pero no me hizo caso. Aun no me había devuelto sus labios solo me miraba.

- Carlisle- gemí fuertemente- m-mas…- jadee.

- ¿Mas que? amor- me beso el cuello y volvió a entrar con mas fuerza.

- Mmm…rapido, mas rápido!

Rió mirándome y obedeció mi petición, se movió mas rápido y embistió mas fuerte, sentía que me moría de placer cuando llegue al éxtasis y él se vino junto a mi. Me quede tumbada en su torso dedicándome a dibujarle redonditas por él y pensé. Carlisle tenia la mirada fija en el techo y tuve miedo de que se hubiera arrepentido.

- ¿Amor?- pregunte con miedo.

Me miro cariñosamente mientras besaba mi pelo.

- ¿Te arrepientes?- le dije tristemente.

- ¿Por qué me iba arrepentir?

- Por lo de no haber esperado hasta el matrimonio- conteste dudosa de que mi voz hubiera salido como yo quería, por que la verdad no podía ocultar la felicidad que había en mi.

- Amor, si hubiera tenido que esperar al matrimonio te hubieses casado con un loco y creo que ninguno de los dos quiere que te cases con un loco ¿verdad?

- Hombre, si el loco es rubio, con ojos dorados, sexy y nació en el siglo diecisieste… No me quejaria…Y si es medico ya es la bomba, ¿no te lo había dicho antes?- rió ante mis comentarios y luego me miro fijamente.

- Esme Anne Platt…¿Te casaras conmigo?- pregunto.

- Si, pero no volveremos hacer el amor hasta después de nuestra boda.- gimió con frustración y me arrepentí de haber dicho eso cuando acaricio uno de mis muslos.

- De acuerdo…- Me sonrió- Pues nos casamos mañana ¿no?

Asentí frenéticamente y lo bese.

Epilogo

Al dia siguiente nos casamos…Ahora recuerdo esto mientras mi hija me prepara para la boda, mi nuevamente boda…Aun habiendo pasado cien años seguía tan nerviosa como el primer dia, Edward estaba con Carlisle en el cuarto de al lado y oía sus comentarios de vez en cuando. Nuestro primer hijo se adentro en el cuarto y le pidió a su hermana pequeña que nos dejara a solas.

- Mama, hoy es un dia muy importante, como lo es en todas las bodas de la familia pero sabes que para mi es especial, ya que simboliza la unión de una de las personas que mas quiero en este mundo y esos sois tu y mi padre. Ahora que tengo a Bella se porque os era tan complicado estar juntos, el amor es lo mas bonito que hay en el mundo y cuesta mucho encontrarlo, pero vale la pena.- me sonrió tiernamente y abandono la habitación.

Camine por el pasillo fijando mi vista en todos mis hijos, recordando como habían entrado en mi vida. Edward mi primer hijo, luego llego Rosalie que nos trajo algunos problemas pero quedaron solucionados con la llegada de Emmett que era una especie de niño pequeño y adolescente alocado que como decía Rose era un osito cuando quería. Mas tarde entraron en nuestras vidas Alice y Jasper que venían cogiditos de las manos, nuestra pequeña bailarina y nuestro soldado favorito… Y para acabar de formar la familia llego Isabella que fue aceptada rápidamente por mi, ya que, le había traído la felicidad a mi Edward y eso era lo mas importante de todo… Que mis hijos fueran felices junto a mi y Carlisle.

FIN

Lo siento… es el final jeje! Bueno espero k os haya gustado, os doy las gracias por leer mi historia os juro k pondría todos vuestros nombres pero estoy castigada sin ordenador y ahora estoy haciendo trampa xD

Se que estos capítulos no han sido lo mejor de lo mejor pero espero que al menos os hayan gustado un poco! Besos os quieruuuu!

Albetaa espero k la historia haya sido de tu gusto… TE ODIO! ;) Te das cuenta k nos conocimos por esta historia cutre!jeje ( AVISO:: Yo no pienso k sea cutre!!)

Irene (Esme) jeje tk mucho guapa espero k te haya gustado el final!