Cuota mínima por capítulo es una sonrisa, en caso de no lograrse favor de retirarse.
Todos los personajes pertenecen a la hermosa Meyer y la historia es mía.
Capítulo Beteado por Diana Méndez (Beta FFAD)
Definición :
*Apple: En pocas palabras hago referencia a la marca Mac o la marca de la manzanita mordida. (hahaha supongo que todos la conocemos)
Ambos llegaron juntos, desafiando aun más la lógica y estadística de Edward. Edward se dejó caer a un lado de ella, exhausto en su cama tamaño matrimonial y completamente satisfecho. Estiró su brazo para atraer a Bella hacia su pecho y besó su frente antes de soltar una carcajada completamente divertida en un buen sentido.
— ¡Eres increíble Isabella Swan! ¡Ni siquiera en esto me dejaste ganar! ¡Incluso en esto tenías que desafiar mi lógica y razonamiento! ¡Dejándome como un estúpido! Un estúpido enamorado…
Capítulo 14:
Bella se despertó contra su voluntad, gracias a los suaves labios que no paraban de dejar besos sobre su hombro y cuello.
— ¡Edward por amor a Dios déjame dormir!—Le dijo Bella tomando la sabana que le llegaba hasta la altura de su pecho cubriendo su desnudes, y la llevó hasta arriba para cubrir su cabeza con ella.
― ¿Por qué?—preguntó haciendo un mohín y hablando como un niño pequeño, al mismo tiempo que se escurría debajo de la sabana en la que traba de ocultarse Bella.
Pegando completamente su pecho a la espalda de ella, escurrió sus manos a los costados de Bella, tomó sus amadas Bellas entre ellas y comenzó a darles un lento masaje antes de hablar con travesura:
—Después de un largo tiempo de análisis, he llegado a la conclusión que el dormir está sumamente sobre valorado. Sobre todo cuando se descubren que se pueden hacer cosas de mayor relevancia e interés durante ese tiempo.
—Edward es Domingo y desde el viernes apenas y me has dejado respirar—su respiración se entrecorto dando más valides a sus palabras por las caricias de Edward.
¿Y quién quiere respirar? Yo no. No cuando descubrí algo mejor que Star Wars —Bella se volvió hacia él dándole un beso apasionado porque para alguien como Edward, decir semejante cosa era casi un te amo de por vida.
—Es cierto ¿Quién rayos quiere descansar o respirar?—Y con eso comenzaron lo que no habían parado desde el viernes.
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Bella miraba curiosa a Edward desde la cocina mientras cocinaba pasta para desayunar. Él caminaba de un lado a otro por la sala con el teléfono en mano y llevándose la palma de su mano libre a su frente de vez en cuando. Con un gesto exasperado, colgó el teléfono de su departamento y caminó con la cabeza algo gacha hasta la cocina para encontrarse con Bella.
—Bella, deja de preparar eso—le dijo apenado.
— ¿Por qué?—preguntó Bella ladeando la cabeza y perpleja de que la quisiera apartar de la comida que su estomago rogaba por ingerir al ser las dos de la tarde y aún no había probado bocado en todo el día.
—En el teléfono, era mi madre. Nos invito/exigió ir a comer a su casa. No hay opción, si no vamos ella vendrá y dice que no se ira de la puerta hasta que le abramos —dijo rascándose con una mano la parte trasera de su cabeza y con la otra acomodando sus lentes.
—Cla-claro amor, será interesante ir a comer con tus papás —dijo Bella con una sonrisa aunque por dentro tembló ante la perspectiva de pasar la tarde con sus peculiares suegros. Sí, no se le ocurría otra palabra para lo que sería aquella tarde, que… sería interesante.
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¿Y no te dijo la razón de la invitación? —le preguntó Bella algo nerviosa cuando Edward aparcó su Volvo enfrente de la casa de sus padres. Pues prácticamente sentía que tenía escrito en su frente "Señora me cogí a su hijo"
—Como sabe que mi hermano no está en la ciudad, por lo regular me invita a su casa para que no esté "tan solo". Cuando le dije que no podía porque estaba contigo, salió peor la medicina que la enfermedad porque insistió en que te tenía que traer —contestó Edward mientras caminaba rumbo a la entrada de la gran casa de los Cullen.
—Bueno no importa, ya estamos aquí —se paró de puntitas y dejó un suave beso sobre sus labios justo después de que él tocara el timbre de la casa.
— ¡Hijo! ¡Bella! ¡Qué gusto tenerlos aquí esta tarde! —Fue Carlisle el que abrió la puerta y recibió a cada uno en la entrada con un efusivo abrazo.
—Al contrario, gracias a ustedes por la invitación —dijo Bella lo más convincente que pudo.
—Tonterías, el gusto en nuestro ¡Pero vamos, pasen, no se queden ahí afuera! —Prácticamente los empujo dentro de la casa—. Esme está terminando de poner la mesa, pero por favor pasen a la sala, hay alguien que los quiere ver —Edward no tuvo oportunidad de huir porque cuando el fuerte olor a tabaco y menta llenó sus pulmones, ya era demasiado tarde; ya se encontraban dentro de la sala.
— ¡Vaya, hasta que se deja ver el papanatas de mi nieto! —El anciano de ochenta y tres años caminó a paso lento, pero fuerte y seguro para su edad hacia ellos— ¿Esta es tu mujer? Está demasiado flaca ¡Además es horrenda la condenada!
—Un gusto verte igual abuelo —dijo Edward con un largo suspiró— Y por cierto esa es la lámpara —Tomó a su abuelo por los hombros y lo giró hacia Bella que estaba en dirección opuesta hasta ponerla justo delante de ella— Ella es mi novia Isabella, pero por favor dile Bella, le gusta ser llamada así.
—Buenas tardes señor, Bella, la novia de Edward —dijo estirando su mano hacia él.
—Buenas tardes muchacha, soy el abuelo de este papanatas y del vago sin oficio que para variar no se encuentra por esas razones —Estrechó su mano de igual manera. Bella abrió mucho los ojos por la forma de referirse hacia sus nietos y más porque en lugar de ver alarma o enojo por parte de Carlisle o Edward, ambos miraban la escena como si no se pudiera esperar más de ella— Y por cierto YO soy Edward, no sé lo que haya hecho Federico para que por fin tenga una mujer pero hija, eres tan fea como una tapioca, menos mal que eres agradable—Bella soltó un ligero jadeo de indignación. Pero antes de que su naturaleza impulsiva pudiera decir algo, Edward interrumpió.
—Abuelo si insistes en llamarme por ese horrendo nombre al menos lo podrías decir bien. Y por cierto Bella, por favor no le hagas caso al abuelo, está más ciego que un topo, si tuviera un poco de educación se pondría sus lentes y después hablaría sobre la apariencia de las personas —le dijo al abuelo casi como si regañara a un niño mal educado.
— ¡A mí no me hables de educación jovencito y anda pues a traerme esos cachivaches infernales! —El abuelo retiró los lentes que le ofrecía Edward de forma brusca y se los puso de igual manera. La imagen del abuelo con sus lentes con tanto aumento que por fin hicieron visible su color de ojos idéntico a los de Edward, la enterneció un poco sin poder evitarlo, pues al analizarlo bien, se dio cuenta de que era muy parecido a su novio, solo que la edad obviamente ya pesaba en sus facciones. También le resulto imposible estar molesta con él porque su conducta no era la de una persona que se viera tuviera mal corazón y su única intención fuera herir. Más bien parecía un niño berrinchudo e ideoso que era demasiado franco con lo que pensaba y decía.
— ¡Jesúcristo niña! ¡Corre, soy viejo pero creo aun poder sostener a mi nieto! ¿Qué demonios le has hecho o dicho a esta creatura celestial para traerla aquí a la fuerza? —Su expresión fue "dura" hacia Edward y después se suavizó visiblemente hacia Bella— Aún creo que estas muy flaca pero sin duda una creatura hermosa —le dijo con una sonrisa que lo hizo parecer más aún un niño y tomó sus manos entre las suyas— Me recuerdas a mi Elizabeth en su juventud, aunque no esté conmigo, no he olvidado ni un solo rasgo de su hermoso rostro —Sus ojos y facciones se volvieron algo tristes y melancólicas sin aun dejar de mirar a Bella. Edward rodó los ojos y negó con su cabeza ganándose una mirada envenenada de Bella que ahora estaba completamente enternecida con el anciano.
—Siento mucho su pérdida señor, se ve que la quiso mucho.
— ¿¡Pérdida?! ¡Ni Dios lo mande niña! Mi Elizabeth está en un retiro que la loca de mi hija le convenció de hacer, hace siglos que no la veo por su culpa.
—Abuelo, tres días no son siglos —contestó Edward.
—Dime eso a mí que estado los últimos cincuenta y tres años con esa hermosa mujer ¿Qué rayos tenía que hace tu madre convenciéndola de semejante locura a sus setenta años? Y niña créeme, si mi Elizabeth ya no estuviera en este mundo, yo tampoco lo estaría, este viejo es fuerte pero sin ella que no te quepa la menor duda de que se dejaría morir —Edward volvió a rodar sus ojos cuando vio la cara llena de fascinación y ternura con la que veía Bella a su abuelo. Ese viejo o se ganaba tu odio a pulso o se te hacía imposible no amarlo y al parecer su novia había victima de la segunda.
—Vamos a comer linda, me estoy muriendo de hambre y allí ya me contaras como alguien tan bonita como tu término con el zopenco de Frederick —dijo comenzando a caminar pasando el brazo de Bella bajo el suyo hacia el comedor. Edward suspiró y se quito los lentes para tallar su cara, para después volver a ponérselos y valientemente encaminarse a lo que sería una muy interesante comida.
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— ¿Alice?— preguntó nervioso un muy tembloroso y algo sudoroso Jasper después de dejar su tenedor sobre su plato del restaurante en el que se encontraban.
— ¿Sí?—Preguntó sin entender la expresión de su novio que ya llevaba varios días comportándose de manera extraña.
— ¿Tu sabes que te amo verdad?
—Claro, al igual que tu sabes que yo te amo —le dijo con una sonrisa y tomando su mano sobre la mesa.
—Alice… desde que te conocí pareciera que has alterado todo el funcionamiento de mi sistema. Mi corazón lo llenaste con ese virus llamado amor que no se podría, ni querría quitar con el mejor programa antiviral del mundo. Eres tan hermosa… tan hermosa que incluso mis productos Apple* te tienen envidia. Las gráficas y dimensiones que componen tu cuerpo resultan exactas para formar a la mujer perfecta para mí. Una mujer… La mujer con la que me gustaría pasar el resto de mi vida —Jasper llevó su mano su chaqueta y sacó una pequeña caja color negro de terciopelo de ella. La abrió bajo la atenta y llorosa mirada de Alice y revelo un anilló que resultaba ser una copia exacta al anillo "Del señor de los anillos". Con la misma clase de letra que en el de la película, estaba grabado "Se mía por siempre"— Yo sé que tenemos poco de estar juntos, pero cuando se siente, se siente y no hay nada, ni siquiera las leyes de Newton que se sienten tan correctas como esto. Alice Brandon… ¿Me harías el honor de casarte conmigo?
— ¡Sí! —chilló de emoción Alice parándose de un salto y correr hacia Jasper, que en cuanto llegó hasta él, le colocó el anillo y después la cargo en medio de los aplausos de las personas de ese lugar que miraban con una sonrisa a esa pareja tan dispareja que se complementaban tan bien y parecían hacerse aun más felices.
— ¡Muggles, me les caso! —gritó al restaurante en general antes de besar a su procesador de doble núcleo.
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—Entonces, ¿dos meses eh? —dijo el abuelo llevando una buena porción de puré de patas a su boca.
—Sip señor, dos muy felices meses juntos —contestó Bella que se había sentado entre los dos Edward.
— ¿Felices? ¿Este papanatas te hace feliz? Dime como rayos pasó eso. Nunca había presentado una novia a la casa y yo ya estaba comenzando a sospechar que era un marica.
— ¡Papá!—lo reprendió Esme como por tercera vez en la comida por su vocabulario.
— ¡¿Qué?! Solo le estoy diciendo la verdad a la muchacha y de por sí tu hijo ya tiene nombre de nena.
—Pero Edward se llama igual que usted —le recordó Bella confusa.
—Debo de admitir que el chico tiene el nombre de un hombre de verdad al principio pero, ¿quién demonios llama a su hijo Federica? —Negó con su cabeza y volvió a llevarse a la boca más puré de patatas.
—No hagas caso querida, lo que pasa es que mi papá aun no me perdona que le haya puesto a Edward el nombre de uno de los pretendientes de mi mamá. No es mi culpa que el nombre sea lindo.
— ¿Pretendiente? ¡El muy maldito casi me la roba! Te diré un consejo de provecho muchacho, si no quieres que ninguna sanguijuela se acerque a tu mujer y menos si son tan hermosas como las nuestras, tienes que casarte con ellas —Edward se ahogó un poco con su agua y después deseó que fuera lo suficiente como para ahogarse por completo con ella pero lamentablemente, no lo era.
—Oh pero no creo que falte mucho para eso, ¿verdad hijo? —Fue el turno de Esme de echar más leña al fuego con una inocente sonrisa.
—Mamá, Bella solo tiene diecinueve años y yo…
— ¡Pamplinas! Mi Elizabeth tenía diecisiete años cuando los dos nos casamos. Recuerdo que en mis tiempos todo era más sencillo y romántico, los jóvenes de ahora ya no saben ni siquiera lo que esa palabra significa. Ahora constantemente los escucho decir que zutano quiere con mengana y mi pregunta es, ¡¿qué que carajos quiere?! Cómo son ahora, lo único que se me ocurre es que algo quieren y evidentemente no es dinero. ¿Ustedes no estarán viviendo en pecado verdad? —Los enormes ojos del abuelo gracias al exceso de aumento en sus lentes se hicieron de pronto pequeños y los observo fijamente a ambos.
Los colores se acumularon en el rostro de ambos y una risita nerviosa, que no pudo controlar Bella, escapo de sus labios sin podérsela creer que justo después de que por fin estuvieran juntos, esto estuviera pasando, y eso fue un claro letrero en luces fosforescente por encima de sus cabezas que decía "Lo hicimos y lo hicimos muchas veces"
— ¡Aww, que bien! —Esme dio un par de palmaditas en su lugar y Carlisle le dio una en su hombro orgulloso a su hijo. El abuelo lanzó un bufido pero increíblemente bajó su mirada a su plato mientras negaba con la cabeza y no decía nada— Saben ya estoy ansiosa por ser abuela. ¿Tú crees que ya estés embarazada Bella? —La cara del abuelo Edward perdió por completo su ceño fruncido y molesto, y pasó a estar completamente iluminada.
— ¡Bueno ese es otro cantar! Muero por unos bisnietos, tal vez no sean ni tan inútiles como el primero que me dio mi hija, ni tan raro como el segundo. Claro que el niño deberá tener un nombre fuerte y varonil como lo es Edward, a este muchacho lo desgraciaron con ese horrible tercer…
— ¡No, el niño se llamaría Anthony! ¿Verdad cariño? —Habló Esme con tono dulce pero con ojos de "atrévete a contradecirme" hacia Bella.
—Yo…yo…nosotros, es decir —Bella ni siquiera podía hablar, pues no podía siquiera creer que en serio estuvieran hablando del tema como si Edward y ella no estuvieran ahí y fuera lo más natural del mundo.
— ¡¿Lo ves?! ¡A la chica no le gusta el nombre!
— ¡Oh calla papá! Tú sabes que siempre me ha gustado el nombre de Anthony y que solo se lo puse como segundo nombre a mi hijo después de tu insistencia, y no me harás lo mismo con mi nieto —Esme se cruzó de brazos y el abuelo pasó su mano por su cabello que hizo sorprender a Bella por lo parecido que fue a un gesto sumamente característico de Edward.
— ¿Gustan más ensalada? —Preguntó amablemente Carlisle a la joven pareja boquiabierta— Déjenlos pelearse, conozco a mi esposa y a mi suegro como para saber que ninguno de los dos cederá. Ese carácter es de familia —Y tal y como lo predijo Carlisle, la pelea del abuelo Edward y Esme continuó lo que restó de la comida y Edward y Bella optaron por platicar con Carlisle que preguntaba cosas más normales como la escuela, amigos y salidas que habían realizado; dejando a un lado la pelea de la cual el abuelo y Esme los habían también excluido después.
Lo que resto de la tarde continuaron discutiendo sobre nombre de nietos, fechas de boda y demás hasta que llego el momento en el que Edward decidió que había sido suficiente de su familia por el día y si tenía suerte, por lo que restaba de año.
—Nosotros nos retiramos, tenemos algunos pendientes por resolver aún y mañana debemos acudir a la universidad —Habló Edward interrumpiendo la plática de su mamá y abuelo.
—Cuídala Edward —Edward se sorprendió cuando su abuelo lo llamó por su nombre en lugar de "papanatas, Frederick o Federico", cuando llegó hasta él para despedirse— Es una buena chica y hacen una muy buena pareja también, me recuerdan a mí y a mi Elizabeth cuando éramos jóvenes —Edward no pudo evitar regresarle la sonrisa que le daba su abuelo y después de mucho años lo abrazó como cuando era pequeño.
—Gracias abuelo, prometo que lo haré.
— ¡Nos vemos chicos esperó vengan de nuevo a visitarnos! —Gritaba Esme desde la puerta de la casa cuando ellos ya casi habían llegado hasta el coche— ¡Cuídense mucho! ¡Bueno no! ¡No en ese sentido! ¡¿Sabe a lo que me refiero no!?
— ¡Si madre pero por favor ya guarda silencio! —Gritó de regreso Edward completamente sonrojado y metiéndose lo más rápido posible en el Volvo.
El caminó fue en un cómodo silenció pero justo cuando Edward estacionó el coche en frente del complejo de departamentos estudiantiles de Bella; ambos voltearon a verse y soltaron la carcajada.
—Una tarde interesante diría yo —dijo Edward.
—Más que interesante —contestó Bella entre risas. Paró de reír un momento cuando escuchó su teléfono indicar que había llegado un mensaje y una sonrisa enorme se instaló en sus labios cuando leyó el mensaje de su amiga Alice.
¿Quieres entrar en mi departamento? Alice me dijo que estará con Jasper —Mas tardó Bella en decir aquello, cuando Edward ya estaba asintiendo furiosamente con su cabeza, cabeza llena de imágenes de cosas muy interesantes que se podían hacer con el departamento solo.
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Bella abrió rápidamente la puerta del departamento y con una mirada divertida por la cara emocionada de Edward. Casi como la de un niño que sabe que está a punto de hacer una gran travesura.
— ¡Pensé que no la cerrarías nunca! —le dijo Edward cuando Bella cerró por completo la puesta del departamento. Bella soltó un gritito de diversión cuando Edward la tomó en brazos y la llevó hasta su cuarto casi corriendo.
—Creo que se ha vuelto adicto, Señor Vader —dijo Bella entre besos cuando Edward en seguida de llegar al cuarto, la dejo sobre la cama y se colocó sobre ella para comenzar a besarla.
— ¿Adicto? —Preguntó bajando ahora a besar su cuello— Yo más bien diría loco —bajó sus besos hasta llegar a su zona favorita del cuerpo de Bella y dejando besos sobre la blusa; que poco después retiró con prisa y volvió a hablar: —Sí completamente e irrevocablemente loco.
—Que bien, me gusta esto de estar loca —Ahora fue Bella la que dijo mientras se apuraba a desabrochar el pantalón de su novio.
La ropa desapareció con más rápido y con más facilidad que con la que Edward podía resolver una ecuación matemática y después de que Edward quedara saciado de besar, acariciar, morder y mimar sus Bellas, no tardó en enterrarse lo más profundo, que pudo, dentro de la chica que amaba con cada parte de su hipotálamo.
Bella se levantó de la cama después de que los dos hubieran terminado y se puso la playera de Darth Vader de Edward que le llegaba hasta el muslo, diciendo que quería un vaso de agua y dejando esperando a Edward en la cama de la cual casi se cae, al seguir con la mirada cómo se veía el trasero y piernas de su novia al salir del cuarto en su playera.
Definitivamente mejor que la saga de Star Wars ―se dijo así mismo Edward.
Cuando regreso de la cocina, Bella se situó justo en frente de la cama; cosa que hizo hacer un mohín a Edward porque estaba fuera de su alcance. Tratando de alcanzarla, se sentó en la orilla de de la cama y abrió sus brazos para que fuera hacia él. Cosa que Bella no hizo y en lugar de eso puso sus brazos en forma de garra a cada lado de su cintura.
—Tú y yo tenemos algo de qué hablar —le dijo con tono firme.
― ¿Y si lo hablas desde mis piernas?
—No Edward, necesito toda tu atención.
—Así tendrías toda mi atención —Habló travieso y moviendo repetidamente sus cejas, cosa que hizo reír a Bella sin poder evitarlo.
—Ya basta de juegos y por favor escucha —Edward suspiró decepcionado y murmuro un, no muy contento, "OK"
—Edward tu me hiciste una promesa, promesa que pareciera ha quedo olvidada —Edward se tensó, pues sabía exactamente a cual promesa se refería ella— Ya no hay excusa, ya hemos estado juntos y ya no hay barreras que no impidan intentar cosas nuevas.
—Lo sé —A Edward no le importó lo que había dicho anteriormente Bella y se levantó de la cama y tiró de su cintura hasta que la hizo caer sobre sus piernas. Cerró su cintura entre sus brazos y recargó su cabeza contra su pecho desde donde podía escuchar su corazón— Juro que no lo he olvidado.
— ¿Entonces?—insistió Bella.
—Entonces lo intentaré.
—No Edward, ya no quiero más "prometo que lo intentaré" te pondré un ultimátum.
— ¡¿Me dejarías solo por eso?! —despejó en pánico su cabeza del pecho de ella y la miró a los ojos.
— ¡Claro que no! No seas ridículo, yo nunca te dejaría por algo así —Edward se relajó por completo cuando Bella habló y acto seguido dejo un beso sobre sus labios. Aunque el alivio duro muy poco.
—Aunque… Hasta que no cumplas tu promesa, te quedaras sin puerto en donde insertar tu USB —Los ojos de Edward se abrieron desmesuradamente y su rostro obtuvo una expresión como si lo acabaran de golpear en el estomago.
— ¿No-No estarás ha-hablando en se-serio verdad? —¡Maldita Alice! Tenía que alejar a su novia de esa clase de amistades.
—Nop. Estoy hablando muy… muy en serio y ¡Ah casi se me olvida! Tampoco habrá Bellas —Los ojos de Edward se abrieron aún más si fuera posible, ante amenaza tan cruel. Entonces le quedó claro, no había más remedio que cumplir su promesa…
Ojalá les haya gustado :)
A los que les preocupa que en algún momento la historia pueda perder su esencia por que ponga temas muy fuerte o exceso de sexo o drama. No se preocupen, de eso no se trata la historia, tal vez sea muy pretencioso de mi parte decir esto pero quiero tratar de darles algo mas allá de sexo y un poco de humor para aligeras sus vidas, no saben lo feliz que me hacen cuando es sus reviews me dicen que las pude desestrezar después de un día pesado de escuela o trabajo o que estaban teniendo un mal día en general y leer el capítulo las pudo hacer sonreír, esa es la razón por la que escribo esta historia ^^
Por último las invitó a pasar a esta historia que estoy escribiendo con otras amigas autoras LucyCullenBB, coco cullenswan y a la que considero mi hermana Mayor Zoalesita :3 (por cierto su historia "Mas Hermosa Que El Cielo" ya llega a su fin y si aun no la han leído TIENEN que hacerlo, la historia es sencillamente preciosa, bien escrita, con una trama muy bien planeada y llevada atravez de los capítulos, eso si, llévense un paquetes de kleenex porque es moco asegurado. De hecho yo la conocí a ella porque la obligue a adoptarme y quererme porque era de mis autoras favoritas hahaha)
La historia que estamos escribiendo en conjunto se llama "Hermosa" y nos gustaría que pasaran a darnos su opinión es un mini-fic y ya solo le queda un cap que por cierto esta siendo escrito por mi :3
Sumary: "Los ojos ven, las manos sienten pero el corazón ama. Una cena de Navidad, un evento desafortunado y un amor más allá de los obstáculos. Contest Perfecta Navidad."
www. /s/8826930/1/Hermosa (sin espacios)
