Capitulo 14-Confesiones
Misa no soportaba la simple idea de que hablara con L. siempre que ellos dos se encontraban duraban horas hablando sobre misiones y de cosas que ella no entendía, y eso le molestaba ya que se sentía estúpida aun lado de ella. Laura era muy hermosa y era obvio que por su inteligencia había sido elegida como una se los sucesores de L.
Quería que se fuera, que las cosas volvieran a ser como antes y hasta extrañaba que Matt y Mello no le pusieran tanta atención. Al parecer los únicos que estaban a su favor eran Watari y Near.
Y aparte, Laura cada vez que podía les obsequiaba algo a cada uno.
-Matt, te he traído un video juego nuevo-
-Woo eso es genial muchas gracias, Laura- le respondió el pelirrojo con una gran sonrisa
-y a ti Mello, una caja de chocolates que tanto te gustan- el rubio no dijo palabra alguna, le arrebato la caja y comenzó a comer como loco.
-a ti te traje un juguete nuevo, Near- le dijo al albino dándole un robot. El pequeño no dijo nada y solo miro a Laura que se dirigía a L.
Se acerco a paso lento y se sonrojo un poco mientras agachaba la mirada
-L, a t-ti te traje un pequeño postre, espero y lo disfrutes.- le dijo con nerviosismo
-Muchas Gracias- fue lo único que dijo el detective y esta se sonrojo aun mas mirándole a los ojos.
La rubia no pudo mirar mas y se fue tan enojada que Near se sorprendió. Pero Laura vio que se marchaba y se acerco a toda prisa hacia ella y la detuvo.
-Espera misa-san, también tengo algo para ti- le dio un pequeño juego de maquillaje. Pero misa sabia que le entregaba obsequios a todos para poder darle uno a ryuuzaki ya que así no parecería extraño y nadie sospecharía y así ganarse a todos.
-No me engañas Laura- le susurro llevando a Laura al pasillo para hablar sin que nadie la escuchara.
-¿de que hablas?-
-¿te gusta ryuuzaki no es así?-
La chica se puso nerviosa, no sabia que responderle a la rubia.
-E-eso no es cierto- dijo mas colorada que un tomate.
-Claro que si, ya eres mayor de edad y como eres su sucesora piensas que podrás ganártelo fácilmente.
-Te equivocas, esta bien lo admito, si me gusta, pero no quiero ganármelo, enserio-
-Si lo que digas-la rubia se dio media vuelta con intención de irse pero esta la detuvo.
-No se lo digas a nadie, por favor-
La rubia no supo que decir, si le tenia celos pero al parecer era una buena chica y la entendía, ya que ella sentía lo mismo por L, pero ella aseguro que lo que ella sentía hacia el detective era mucho mas fuerte que una simple atracción.
Suspiro.-esta bien, no diré nada-
Y después de esa platica, Misa se alejo un poco de ryuuzaki. Por alguna extraña razón se desilusiono al tener, ¿competencia?, No Amane Misa no tenia competencias .Ella podía tener a cualquier hombre que deseara, pero aquel hombre que deseaba la ponía muy nerviosa, ya que gracias a el había cambiado su vida por completo y después de tanto tiempo por fin le hallaba sentido.
Pasaron los días y todo siguió como siempre, excepto a que la rubia evitaba a el detective lo más que podía y este lo noto.
A ryuuzaki no le agradaba la idea de que ya no se vieran ni se hablaran más. ¿y si ya no era feliz?, ¿y si seguía pensado en light?, ¿y si había fallado a su promesa al creer que realmente estaba feliz pero no lo era?. La duda lo estaba carcomiendo así que salió de su oficina y se dirigió a su habitación.
Toco un par de veces la puerta y se escucho un ¿quien es? Del otro lado.
-soy yo misa-san, ¿puedo pasa?-
Misa se puso nerviosa. Estaba evitándolo estos últimos días y ahora el viene a buscarla. Debía calmarse así que contesto con un simple si para sonar normal.
El chico entro y vio a misa acostada en su cama leyendo una revista.
-¿Qué pasa?- le pregunto la chica
-lo mismo quiero saber- dijo el pelinegro sentándose a su lado en su forma extraña. Misa lo vio de lo mas encantador.
-¿a que te refieres con eso?-
-Me has estado evitando no lo niegues, y quiero saber el porque-
Misa se sorprendió y no supo que decirle. Quería decirle la verdad pero no podía.
-Yo no te estoy evitando-
-No finjas- le respondió mirándola fijamente. Esta no pudo mas, amaba esa mirada, lo amaba a el a si que las palabras salieron por si solas.
Pero antes, quería contarle la razón del por que lo evitaba.
-Le gustas a Laura-
El detective se quedo perplejo
-¿Qué?-
-Si, le gustas y le prometí que no le diría nada a nadie, pero la verdad es que me siento estúpida a un lado de ella y decidí darle el camino a ella para que estuviera contigo ya que tu me…-la frase quedo en el aire.
-¿ya que yo que?-
-ya que tu me pones muy nerviosa… por que me gustas mucho-.
L se quedo sorprendido y bajo la mirada. No podía creer lo que acababa de escuchar.
-Bueno yo se que tu no sientes nada por mi así que…- la chica se levanto de la cama y L también lo hizo tomándola del brazo.
Se quedaron mirándose unos minutos y L por fin después de mucho tiempo, venció su miedo y la beso. Un beso muy tierno que misa al principio le sorprendió, pero que también le correspondió. Se separaron a falta de aire y L le dijo:
-Me gustas mas de lo que piensas, misa-san-.
