Disclaimer: Los maravillosos personajes son de JK Rowling.

Yo solo me divierto con ellos.

Nota:

Siento haber tardado tantísimo en actualizar.

Capítulo 14.

El señor y la señora Black entraron en su mansión vía red flu.

Walburga sabía como usar la varita y era bastante ágil con ella.

Orion sabía esto así que por eso la había tenido inmovilizada en el colegio.

Sin embargo, él era mejor duelista que su esposa y las barreras de la mansión le protegían de cualquier daño por ser el patriarca.

Antes de permitirle a Walburga moverse, Lord Black cerró las conecsiones por red flu y selló las puertas y ventanas.

Luego, llamó a Kreacher y le dio una serie de órdenes.

-Como elfo de la noble y ancestral casa de los Black, debes obedecerme a mí por encima de mi esposa. Así que te prohivo terminantemente hablar con ella, obedecer sus órdenes y ayudarla de alguna manera. Tienes prohibido contarle a nadie lo que pase en esta casa. Solo podrás hablar conmigo, con Regulus y con Sirius.

El elfo iba a hablar, pero su amo le cortó.

-Si te atreves a llamarle traidor o si lo insultas, te daré la prenda.

Kreacher se extremeció.

-Ahora, ¡Largo!

La criatura se apresuró a desaparecer.

Orion miró a su mujer con furia y permitió que se moviera.

-Ya puedes dejar de fingir. -Dijo ella.

-¿Qué quieres decir?

la voz del hombre era baja y calmada.

-En realidad no te importa mucho lo que Castle le hizo a Sirius.

En ese momento, Orion explotó.

-¿Cómo has podido? ¿Cómo has permitido que un sucio extraño mancillara a nuestro heredero?

-Orion… Ese sucio traidor no es apropiado para ser el heredero.

-¡Cállate! ¡No abras tu sucia boca! ¡Es nuestro hijo! ¡Por muy traidor que sea, es sangre de tu sangre!

Walburga se encogió de hombros.

-Cálmate Orion. Mañana lo verás todo con otros ojos…

-¡Te he dicho que te calles!

La mujer trató de maldecir a su esposo pero éste no lo permitió.

-¿Has tratado de hechizarme? ¿A mí?

-Claramente estás confundido o bajo algún tipo de poción… -Trató de justificarse ella.

-¡Walburga! ¡Permitiste que un extraño lanzara hechizos de compulsión sobre nuestro hijo! ¡Dejaste que abusara de él! ¡Y cuando te suplicó, te reíste en su cara! ¿Y me dices que estoy confundido? ¡No estoy confundido! ¡Estoy indignado y muy enfadado!

-Por favor… ¿Vas a permitir que el parásito…?

-¡Crucio!

La maldición impactó con tanta fuerza contra el cuerpo de la mujer, que no pudo gritar hasta que pasaron cinco segundos.

Orion no retiró la maldición hasta que pasaron dos minutos.

Walburga trató de levantarse, pues no era digno de una dama sangre pura estar tirada en el suelo como un perro.

-¡Voy a hundirte! ¡No eres nada sin mi apellido y cuando nuestro círculo social se entere de lo que has hecho, serás una repudiada!

-¡No te atreverás!

-¡voy a divorciarme de ti!

-¡Jamás firmaré esos papeles!

-No hace falta que lo hagas. Tengo pruebas suficientes como para hacer válida la separación sin necesidad de tu firma.

La mujer se asustó. Nunca había pensado que su esposo haría tal cosa al enterarse de lo que había pasado con Sirius.

Orion conjuró unas cuerdas para atar a su mujer, la desmayó y la encerró en una celda en los sótanos de su mansión.

Iría a hablar con Abraxas Malfoy, Roderick Lestrange, su primo Cygnus, Rowan Rosier y Maxwell Nott.

En unas horas, Walburga dejaría de ser una Black para no ser nada.

Abrió la conecsión y después de echar polvos flu, dijo la dirección de su destino y segundos más tarde ya estaba en la mansión Malfoy.

Había preferido no aparecerse porque estaba muy alterado.

Abraxas le recibió y cuando Orion se lo pidió, llamó a los hombres con los que Black necesitaba hablar.

Después de realizar varios hechizos bien fuertes de confidencialidad, Orion les enseñó parte de los recuerdos a sus amigos.

Cuando salieron del pensadero, los cinco hombres le miraron estupefactos y horrorizados.

-Siempre dije que esa mujer era una arpía. -Dijo Roderick Lestrange.

-Está totalmente loca. -Secundó Cygnus.

-Como la mayoría de los Black. -Murmuró Rowan Rosier.

Orion le lanzó una mirada asesina.

-¿Qué planeas hacer? -Inquirió Abraxas antes de que se pusieran a discutir.

-Oh Malfoy. Tengo preparadas varias cosas para ella. Pero antes…

El rubio platino miró al patriarca Black con una sonrisa maliciosa.

-Vamos a ir a por Castle. -Dijeron ambos al unísono.

-Cuando me canse de él, prometo que te lo dejaré vivo, podrás hacer con él lo que quieras. -Comentó Orion.

El dueño de la mansión se relamió los labios.

-Me apena un poco que el menor de mis hijos no se case con ninguno de los tuyos. -Dijo Roderick.

-Bueno… Tal vez Severus Snape… -Comenzó a decir Maxwell Nott.

-Él está con una nacida muggle. -Intervino Abraxas.

-Lástima. -Suspiró Cygnus. -Al fin y al cabo, los Prince tienen muy buenos negocios de exportación.

-Creo que a tu bástago le gusta uno de los Preuet. -Comentó Rowan. -O eso es lo que me ha dicho Evan.

Roderick puso mala cara.

-¿Y por qué no se casan Evan y Rabastan? -Interrogó Maxwell.

Rosier y Lestrange se miraron pensativos.

Un rato después sonrieron y se estrecharon las manos.

-Cuando acabemos con este asunto, redactaremos el contrato matrimonial. -Dijo Rowan.

-Si ya habéis acabado de chismorrear como viejas, os agradecería que fuéramos a buscar a Castle. Tengo ganas de probar varios hechizos prohibidos de mi biblioteca personal.

Los hombres restantes rieron estruendosamente.

Si alguien ajeno les hubiera escuchado, habría tenido verdaderas ganas de salir huyendo de allí sin ser visto.

-Si Alpard estuviera vivo, ni Walburga ni Castle saldrían vivos de su encuentro. -Espetó Cygnus.

Orion asintió secamente.

*-X-*

Rupert Castle vivía en una casa baja en un pueblo muggle de Gales.

Llevaba siendo profesor de esgrima quince años.

Le gustaba mantener relaciones sexuales con sus alumnos adolescentes.

Con el que más había disfrutado había sido con Sirius Black.

Solo de pensar en como gracias a aquel hechizo el joven hacía todo lo que él deseara… Se excitaba solo de recordarlo.

En esos momentos estaba tomando un vaso de vino tinto mientras evocaba los recuerdos de sus alumnos y se masturbaba.

Estaba tan absorto en sus pensamientos, que no se percató de cómo seis personas atravesaban sus protecciones e ingresaban en su casa.

Orion al ver al profesor de esgrima de su hijo con una copa en una mano y su miembro en la otra, sintió su sangre hervir.

-Rupert Castle. ¿No les das la bienvenida a tus invitados? -Preguntó Lord Black con voz suave.

El mencionado se quedó estático.

Segundos después dejó caer su vaso de vino al suelo y la excitación le bajó con rapidez.

Abrió los ojos, respiró hondo y trató de huir. Sin embargo, Rowan Rosier le apuntó con su varita y le ató.

Le sacaron de su casa y mediante la aparición conjunta le llevaron a una sala oscura en la que le amarraron a un poste.

Practicaron la legeremancia con él y desearon no haberlo hecho.

Descubrieron que a parte de haber abusado de Sirius, también se había aprovechado de Rabastan y del menor de los Greengrass.

*-x-*

Horas más tarde, Orion llegó a su mansión satisfecho consigo mismo.

Embotelló los recuerdos de lo pasado y se los envió a su hijo con una nota de advertencia.

También le mandó un pensadero reducido.

Sirius renegaba de su familia, pero su padre estaba seguro de que se alegraría al saber lo que le había pasado a ese profesor.

Una de las cosas que había hecho Orion, había sido cortarle el pene y los testículos.

Lord Black había tenido razón. Pues en cuanto Sirius vio los recuerdos, salió sonriendo ampliamente y no dejó de reír como un loco durante los siguientes cinco días.

Al joven no le gustaba contemplar el sufrimiento ajeno, pero había disfrutado con cada hechizo oscuro que su padre le había lanzado a ese despreciable hombre.

En cuanto al destino de Walburga, Orion había convocado un antiguo ritual en el que la despojó de sus poderes y se divorció de ella.

Tenía un hechizo para que no pudiera acercarse a ningún mago o bruja y tampoco podía hablar del mundo mágico.

Unos muggles la encontraron despotricando en medio de una carretera bastante transitada y fue encerrada en un manicomio de máxima seguridad del que no podría salir.

Nota: Creo que este podría ser el final. ¿Vosotros qué pensáis?

¿Hay algo más que queráis saber? ¿O paso directamente al epílogo?