"Kagome POV:"
Sus ojos, dorados e intensos, observándome atentamente; su ceño, ligeramente fruncido; su boca, cerrada con candado. Mi única esperanza: encontrar las palabras correctas que formaran la llave correcta y abrir el candado. Observaba atentamente a aquel Youkai, conteniendo la respiración, aguardando su respuesta. ¿Qué represento para él?
De repente, escuché un susurro, y una puerta se cerró en mi rostro.
"Nada."
¿Qué acababa de ocurrir? Sucedió tan rápido que no me había dado tiempo a reaccionar. '… ¿Nada?' Sin previo aviso, las lágrimas se abrieron paso desde mis ojos hasta el suelo. '¿Nada? ¿Ni siquiera soy de utilidad para "el Lord del Oeste"?' Reprimí un gemido y me largué a mi habitación. ¿Por qué me afectaba tanto? Era obvio que yo no era de mucha utilidad para Sesshomaru, pero… aún así…
—Aún así, me habría encantado poder significar algo para… Se-Sesshomaru. —susurré mientras caminaba lentamente por el recinto.
Coloqué mis manos en mi pecho, sintiendo que me dolía el corazón. Ese dolor… ese dolor era tan real y tan… ¿Conocido? 'Inuyasha…' ¡Aquel era el mismo dolor que sentía al ver a Inuyasha con Kikyo! '¿Acaso…? ¿Acaso me…? ¡No!'
— ¡¿Acaso me estoy enamorando de Sesshomaru?!—me pregunté, alterada.
Eso no podía estar pasándome. No, no y no. "No hay otra explicación, si no ¿Porqué te dolería tanto un simple rechazo por parte del, por cierto, Youkai más frío de toda la historia?", me decía la conciencia. ¡No era justo!
—Inuyasha…—Dije en un suspiro, dejando mi cuerpo caer pesadamente sobre la cama.
"Inuyasha POV:"
— ¡MALDITA!
¡Crac! ¡Paff!
'¿Eh…?' Miré a mí alrededor, sorprendido y agitado. La luna se escondía detrás de una nube, y la oscuridad reinaba en el bosque. ¿Todo había sido un sueño? Levanté la vista y noté que a la rama del árbol en donde me había recostado le faltaba un pedazo, el cual yacía a un costado de mi mano. Cerré los ojos, sintiéndome abatido.
—Aunque sé que por el momento me es imposible saber si lo que soñé fue verdad o no, daría lo que sea para que fuese todo tan solo una gran y elaborada mentira; un plan minuciosamente pensado por esa bruja para hacer que me dé por vencido.
Me puse de pié y exclamé:
— ¡Eso jamás sucederá; siempre me mantendré fiel al deseo de recuperar a mi Kagome!
En aquel momento, me di cuenta de la ausencia de una presencia poderosa. Miré a mí alrededor, alcé la vista y tampoco estaba allí. Colmillo de Acero había desaparecido.
"Sesshomaru POV":
'Ahh… ¡Qué humana más fastidiosa!' A pesar de todo, una parte de mí lamentaría el momento en que tuviese que dejarla ir. Habían pasado unos días desde que el Lord del Este me pidió a la humana a cambio de la información que yo le había pedido, y también desde que Kagome comenzó a actuar de una manera un tanto fría y distante.
