El camión se detuvo media hora después.

-Bueno ya llegamos- anunció Mark mientras abría las puertas- Ya pueden salir.

El lugar era hermoso.

Era una casa bastante grande, Mikey miró alrededor. Estaban en medio del bosque. Respiró hondo.

-Bien acompañaré a Ty para guardar el camión- anunció Mark.

-Que no lo choque contra la puerta- gritó Sera.

-Claro- respondió Mark.

-Vengan les mostraremos el lugar- anunció Lía.


-Esta casa originalmente fue construida tres años después de la creación del clan- contó Sera.

Les estaban dando un tour y Mikey tenía que admitir que era bastante grande.

-Ahora es utilizada como centro en las reuniones pero también es una fachada para el clan, además de que es un ingreso de dinero.

-¿Es habitada por alguien?-preguntó Alice

-Sí, nosotros cuatro más algunos miembros más. Aunque en realidad solo algunos viven en esta casa es bastante grande como para treinta personas- respondió Lía.

Los guiaron por la casa, mostrándoles las diferentes habitaciones y las salas. Explicaron que por lo general no venían muchos humanos por lo que si alguna vez veían a alguien que no se asustaran.

Luego de explorar el primer piso Sera y Lía los llevaron afuera y mostraron los establos, explicaron cuáles de los caballos tenían dueño y que podrían elegir uno más tarde.

-Bien ahora vamos al segundo piso. Aquí están las habitaciones, iremos dejándolos en sus habitaciones porque estamos seguras de que prefieren quedarse aquí ¿No?

-Si- respondieron todos a coro. Sera y Lía rieron.

Les mostraron cuales eran sus habitaciones para que no se confundieran y les explicaron que otras personas vivían allí.

Uno a uno fueron dejando a los chicos en su habitación Mikey fue el último. Lía fue el que lo instaló porque Sera murmuró algo de revisar a los chicos.

-Bueno esta es tu nueva habitación- anunció Lía- Cuando sientas el olor de comida sigue tu nariz.

Su amiga estaba por irse.

-Lía tengo una duda- dijo sin pensarlo-Estas segura que…bueno ya sabes…Me acepten siendo mutante.

Lía se quedó mirándolo y luego rio.

-Vamos Mikey, si yo no me asuste cuando nos conocimos ¿No crees que es porque ya he visto cosas rara?-volvió a reír- hay varios que son mutantes o que nacieron con marcas. Luego te los presento no te preocupes por ello.


Mikey ordenó sus cosas, quería adaptarse a esa habitación. De cierta forma le recordaba a su habitación de la vieja guarida* además de hacerlo sentir cómodo.

Pero fue bastante rápido puesto que no tenía muchas cosas. Miro el lugar, quizás pudiera pedirle algunas cosas a Lía luego.

Su nariz captó un aroma delicioso que venía de abajo lo que hizo que su estómago gruñera.

-Lía dijo que bajara cuando oliera comida- pensó mientras salía de la habitación. Se encontró con Ana en el camino.

-Oye Mikey ¿Crees que podamos cabalgar luego?-inquirió divertida, Mikey no pudo evitar sonreír.

-Primero tendrán que enseñarme, nunca monté uno- replico.

Bajaron al gran comedor, Mikey tenía que admitir que aquella casa era bastante linda y acogedora. Ana y él siguieron hablando mientras caminaban hacia el comedor.

Lía y Sera estaban hablando, Lía estaba sentada en una de las sillas y sonreía. De cierto modo parecía más relajada que en Nueva York.

-Oh chicos siéntense estamos esperando a Mark y Ty, Los demás no deben de tardar.

Así lo hicieron, Mikey se sentó al lado de Lía. La mesa ya estaba preparada, por un momento Mikey se preguntó si Lía se había criado aquí.

-Mikey Ann ¿Nos ayudan a traer la comida?-pidió Sera- Es bastante.


Luego de llevar la comida, Sera no había mentido con la palabra bastante, había tanta comida que Mikey pensó que quedaría la mitad.

Los demás se sentaron mientras llevaban la comida a la mesa. En total Mikey creyó que había entrado y salido de la unas diez veces

-Lía esto es mucho ¿Por qué tanto?- le susurró mientras se sentaba.

-Créeme creo que nos quedaremos cortos- replicó Lía riendo.

Cinco minutos después Tyler y Mark por fin entraron en la sala, Mark se disculpó diciendo que había tenido que guiar como niño a Tyler para que no dañara el camión.

-Unckior- dijeron a coro los cuatro.

-Es nuestro idioma. Significa Buen provecho-aclaró Lía sonriendo- Es costumbre para nuestra gente decirlo.

Los demás dijeron Unckior y comenzaron a comer.


Como Lía había predicho se quedaron cortos con la comida.

Mikey ya había comido casi cinco platos bastante llenos y aun así seguía teniendo algo de hambre. Tyler les dijo que como aún era temprano podían relajarse y que le avisarían cuando les mostrarían el resto.

Mikey se quedó con Lía y esta le ofreció ir a los establos luego de limpiar. Él aceptó y le pidió que le enseñara algo sobre cabalgar porque no sabía nada.

-Supongo que tendremos que hacer más la para la noche- opinó Lía mientras levantaban la mesa.

-No puedo creerme que comí cinco platos llenos y no esté satisfecho- replicó Mikey llevado lo último de la mesa.

-Voy a decir que algo tiene que darnos tanta energía.

Mikey miró a su amiga, Lía se veía relajada y había un brillo en sus ojos.

-Entonces ¿Esta es la casa que me contaste?

-Sí ¿Me pasas ese vaso?

Mikey se estiró y le tendió a su amiga el vaso para que lo limpiara.

-Es extraño- dijo Mikey-Es como si todo mi cuerpo estuviera sintiéndose en casa.

Lía cerró el grifo y se secó las manos.

-No lo es en absoluto- replicó- Así es siempre nosotros somos lobos, no nacimos para mantenernos calmados en la ciudad. Nuestro espíritu es guerrero e indomable por naturaleza.

Dejó el repasador en la mesada y le sonrió. Mikey en otro momento habría dicho que era un discurso un poco exagerado pero ahora no se lo parecía. La sensación en su sangre se lo decía y lo veía en los ojos de Lía.

-Vamos te enseñaré lo básico para cabalgar.


Mikey y Lía recorrieron el camino a los establos charlando.

Lía le explicó lo básico para el cuidado del caballo como que la silla estuviera bien ajustada pero sin lastimar al pobre animal. Lo acompaño a un circulo de vallas y le pidió que esperase aquí.


Lía dejó a Mikey en la pista de práctica y fue al establo.

Ella tenía una yegua, Estrella. Era de color marrón rojizo pero su crin era negra. Al ver a Lía Estrella relincho.

-Hola Estrella- saludó mientras entraba al compartimiento, Estrella relincho y restregó su rostro contra el de Lía. Haciendo que riera.

-Si yo también te extrañé- murmuró.

Los ojos de Estrella brillaron en duda. Lía volvió a soltar una pequeña risa.

-Bien, escucha tendrás que ser algo paciente hoy. Vamos a enseñarle a un amigo mío a cabalgar.

Estrella relincho, Lía la acarició y tomó la montura. Ella había cabalgado desde pequeña por lo que no le costó preparar la montura.

-Bien, vamos- dijo y golpeo despacio el costado de estrella.

Mikey estaba esperando sentado sobre las vallas.

-¿Listo para aprender?-Grito mientras iba hacia él.


Mikey se giró para ver a Lía. Montaba un caballo de color marrón rojizo y crin negra. El cabello corto brillo un poco bajo la luz del sol.

Bajó sin problema alguno y tomó el caballo por las riendas.

-¿Estás listo?-inquirió divertida

-Por supuesto.

-Bien Mikey, esta es Estrella mi yegua- Estrella relincho- Estrella él es Mikey. Trátalo bien es su primera vez cabalgando.

Lía le explicó lo que debía hacer, avanzar retroceder, detenerse y correr. Mikey miró como Lía lo hacía. Parecía una experta.

-Ven ahora tu- dijo Lía bajando de un salto.

-Pareces una experta en esto-comentó mientras subía a la montura.

-He cabalgado desde pequeña-replicó sonriente-Bien neoyorquino muéstrame los frutos que te he enseñado da una vuelta al círculo. No la presiones, no le agrada.

Mikey lo hizo, dio un pequeño golpe al costado de Estrella. Media hora después Mark se acercó del otro lado de la valla.

-Siento interrumpir la clase pero ya es la hora-anunció


*En el fic del que me baso los Hamato tienen que mudarse de guarida