Hi! Como andan!. Bueno aqui un capitulo algo corto, (en comparación a los últimos pero no tan peque como los primeros..) Espero les guste, lo tenía escrito ya hace dos semanas e incialmente la idea del cap es mas largo, pero como no dispongo de mucho iempo para avanzar... preferí subir aunque sea la mitad para que ya está escrita para que no me linchen jejejeje. Ojalá pueda terminar pronto la continuación porque es bien... bien... snif snif...
Bueno muchos cyber kisses a todos y gracias por sus reviews y sus mails. I love you!
Gise
Draco llega a su sala común completamente feliz. Incluso está tarareando una canción sin proponérselo. Da la contraseña e ingresa al amplio salón. No hay nadie porque aún es muy temprano. Decide irse directo a su cama a descansar – literalmente estoy muerto – pensó alegremente, mientras se dirigía a su habitación. Abrió la gran puerta de madera tallada y la cerró con vehemencia. Se dirigió directo a su cama y se tiró, como en una piscina. Miraba al cielo raso de su habitación dubitativo. Pasó ambos brazos debajo de su cabeza, en la actitud clásica de los pensadores.
- Hoy hay visita a Hogsmade… - recordó y se le iluminó el rostro – puedo invitar a Hermione a caminar…. Y tal vez, sólo tal vez, pueda hacer las pases con Potter y la comadreja……
Fuera de la habitación, la persona dueña de aquel par de ojos negros, llenos de odio, planeaban su venganza.
- No se saldrán con la suya…. – musitó mientras se daba vuelta y se dirigía hacia otras habitaciones de la sala común.
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Hermione regresó feliz a su dormitorio. Aun cuando la dama gorda le haya sermoneado por llegar a esas horas de la madrugada. Se acostó dichosa en su cama, aunque algo asustada. Es un gran paso el que ha dado. Es un hecho que no olvidará nunca.
- Draco me ama….. – suspiró inconscientemente mientras este pensamiento reconfortante inundaba su ser. – y fui su mujer – y ante esta serie de pensamientos no puede evitar estremecerse de felicidad. – Quisiera poder gritarlo al mundo….. pero aún no estoy taann loca – y esboza una sonrisa pícara.
Tantos acontecimientos juntos y aquel delicioso ejercicio habrían obrado un efecto relajante en Hermione que no podía evitar los enormes bostezos y el creciente cansancio que su cuerpo demostraba. Así que, aún a pesar de que faltaba apenas 1 hora para que se levantaran, ya que hoy había excursión a Hogsmade, decidió que su mente…. Y sobre todo su cuerpo, merecían un reparador descanso.
Minutos después……
- Vamos Hermione, levántate! – gritaba Ginny, quien estaba subida encima de la cama de la joven prefecta y la aporreaba con una de sus almohadas. – Vamos dormilona…. Que hoy es sábado y hay excursión a Hogsmade !., y esta vez, no aceptaré un no por respuesta!-
- Déjame descansar Ginny… por favor me lo merezco….. – contestaba entre bostezos la castaña.
- Ni hablar Hermione! Tú vas a venir con los chicos y yo. Y no aceptaremos excusas. Ya bastante te has deprimido estos últimos días para que encima te quedes aquí, rumiando tus penas. Así que – y jalaba las sábanas y las aventaba lejos – vas a ponerte un lindo traje – le quitaba la almohada de la cabeza – te vas a maquillar…. aunque sea algo – la jalaba de las manos para levantarla – y vamos al gran comedor a tomar un jugoso desayuno para irnos a Hogsmade¿Me entendió Srta. Granger?
- Auch! Gritó Hermione cuando Ginny intentó levantarla.- Espera por favor! - volvió a suplicar la castaña.- Me duele el cuerpo….
-¿ No estarás enferma? – preguntó preocupada su amiga.
- Noo… no lo creo… sólo que tengo mucho sueño, me desvelé anoche y me duele el cuerpo como si hubiese hecho mucho ejercicio pero……. – y se dio cuenta de lo que estaba diciendo, se llevó las dos manos a la boca y no pudo evitar que las mejillas se le encendieran por el recuerdo de lo vivido.
Ginny la miraba suspicazmente. La vio ponerse colorada, bajar la mirada, perderse en sus pensamientos y esbozar una sonrisa culpable. La pelirroja no era ninguna inocentona y, aunque no adivinó la magnitud de los hechos, sospechó que algo importante había acontecido a su mejor amiga.
- Hermione…. Estas bien? – preguntó con mucho cuidado.
- Ehhh yo yoo… siii –
- Hermi – y la tomó de la mano, como tantas otras veces.- Sabes que soy tu amiga, y si deseas hablar con alguien, aquí estoy. Ok?. Y se levantó de la cama, no sin antes darle un beso en la frente a su mejor amiga. No quería forzarla a que le cuente sus cosas. Por eso avanzó hacia la salida del cuarto.
- Espera ! - Gritó la castaña de pronto. – En realidad si hay algo que me sucede. Y la verdad.. es algo muy íntimo y … pues…. Me da mucha vergüenza contarlo.
- Entonces no lo hagas amiga. No te preocupes – la pelirroja la miró con cariño – cuando desees me lo contarás y si no, pues no importa, no te sientas presionada.
- En realidad si deseo hablar sobre…. Sobre eso… . Me muero de ganas de hacerlo, creo que si no lo hago, creeré que sólo fue un sueño… además tu eres mi mejor amiga… y nosotras siempre hemos confiado la una en la otra. Yo supe lo de Harry y tu lo de Ron, cuando nadie mas lo sabía. Así que….. supongo que deberé contártelo desde el principio no? – y la miró pícaramente mientras palmeaba un costado de su cama. ¡ Apresúrate y ven, que me estoy muriendo de ganas de decírtelo… y sobre todo de bajar a comer algo, que estoy a punto de desmayarme de la inanición! – rió gustosa una feliz Hermione.
Y la cara de enfado, sorpresa, complicidad, vergüenza, alegría y felicidad que se formó en el rostro de Ginny, acompañaron todo el relato de su mejor amiga.
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- ¿Donde se supone que están estas dos? – preguntó fastidiado Ron, mientras se servía muchas salchichas a su plato de huevos revueltos – Ya deberían haber bajado a desayunar. Seguramente que Hermione sigue triste por la culpa de ese idiota y por eso no querrá venir con nosotros a Hogsmade.
- Puede ser, pero Ginny me ha jurado que sacará a Hermione, aunque sea a rastras de su habitación, e irá con nosotros a recorrer el pueblo – contestó Harry, quien ya iba por su segunda taza de café con leche – iremos a Zonko a comprar algunas bromas y luego a……
- Bueno, mas le vale que lo haga… le cortó. - Porque la verdad, hoy no estoy de humor para andar de mal tercio o de cupido junto a ustedes. – y miró a Harry tratando de parecer celoso.
- Mira ya vienen… - Habló rápido Harry tratando de cambiar el tema. –
En efecto Hermione y Ginny se acercaban al corredor entre murmullos y sonrisas. Hermione lucía radiante. Se pusieron una a cada lado de Harry cesando de inmediato su conversación. Ginny miró a Harry con picardía y le guiño un ojo mientras le susurraba… "todo esta bien"….
-¡ Hola muchachos! ….¡ Como amanecieron eh!.. tengo un hambre me que comería un elefante… - articuló Hermione mientras se acomodaba en la banca y acercaba a ella sus alimentos.
Harry y Ron se miraron mutuamente incrédulos por la actitud de su amiga. Intercalaban miradas asombradas entre ellos y una Hermione que devoraba literalmente un gran tazón de hojuelas y cereal, entre sonrisas y suspiros.
-¿ Puedes decirnos que te sucede Hermione?. Ayer estuviste muy mal y ahora parece que se te va a salir la felicidad por los poros, o que en cualquier momento se abre el cielo y bajan querubines a cantarte…. Acaso es que … tú y … y….. "el susodicho" ehhh…. Ummmm… tu me entiendes no? – dijo tratando de aparentar calma, el pelirrojo.
- Hermione… Es que Draco te pidió perdón? – la interrogó muy serio Harry.
Hermione dejó su cuchara a un lado y pasó lo que tenía en la boca, no sin algo de dificultad. Tomo aire como si el valor estuviera diluido en el ambiente y miró a sus amigos por un momento. Sabía que no debía ocultarles su relación con Draco. Obviamente no daría detalles personales, pero deseaba contarles como se sentía. Sabía que no iba a ser fácil, sobre todo con Ron. Levantó el mentón y habló con voz firme pero dulce.
- Draco y yo estamos juntos. Ayer hablamos y resolvimos darnos una oportunidad para empezar una relación. Yo… eh…. Yo siento algo por él….y él por mí. Y desearía con todo mi corazón que ustedes pudieran intentar conocerlo.…. él ya no es el de antes. Él ha cambiado mucho. Es muy bueno conmigo…. Por favor no lo juzguen antes de ver su cambio. Sólo les pido, que le den una oportunidad…..– y miraba alternadamente a sus amigos, sobre todo a Ron. Estaba rezando mentalmente para que aceptaran.
Harry miró fijamente a Ron. Le hizo un pequeño e imperceptible guiño. Ojalá pudiera aplicar la legeremencia en ese momento. Al ver que su amigo no decía nada, tuvo que hablar.
- Aunque me cueste admitirlo, he notado a Draco algo cambiado, sus acciones no son como las de antes, cuando todo lo hacía solo para dañar y lastimar a las personas. Incluso su semblante y su egocéntrica forma de hablar han variado mucho. Puede que le de la oportunidad que tu me pides. Pero sólo si veo en él un verdadero cambio, bueno al menos si te trata como te mereces. Si verdaderamente te quiere y desea tu felicidad… entonces puedo hacer las paces con él.
Ginny abrazó a Harry inmediatamente y le dio un espectacular beso. Lo soltó sólo para mirarlo orgullosa y feliz. En cambio Harry la miraba sonrosado y avergonzado. Pero esta primera reacción cambio y abrazó a Ginny, la atrajo hacia él suavemente, atrayendo su cuerpo tibio contra él y acunó aquella mata de cabellos rojos en su hombro, mientras le daba un suave beso – Eres demasiado sentimental, Ginny…..- le susurró bajito. Y no pudo evitar mirar a su alrededor, porque varios compañeros de su casa y de otras, como Cho Chang lo miraban, unos pícaramente, otros sorprendidos y otras, como la última mencionada, con cólera.
Pero ni Hermione ni Ron, se habían dado cuenta. Ya que los dos estaban ocupados mirándose mutuamente. No se quitaban la vista de encima. Hermione apremiante trataba de descifrar aquellos ojos azules. Ron en cuyo semblante se podía apreciar la lucha interna que taladraba todo su ser, callaba. Finalmente ante el silencio y la tensión con que sus amigos lo observaban, miró fijamente a su amiga y hablo con voz pausada.
- Le daré sólo una oportunidad. Y sabes por que lo hago, no Hermione? – y dándole una última mirada, que la estremeció, Ron se levantó de la mesa y camino con rumbo a la salida.
- Esto no será nada fácil – hablo Ginny apesadumbrada
- Nunca supuse que lo sería – volvió a suspirar la castaña.
- Y yo en el medio….. - pensó Harry.
Cuando ya iban a terminar el desayuno, un pequeño niño se acercó donde el trío estaba sentado. Era un niño de Slytherin, tenía el semblante algo asustado y se dirigió directo a Hermione. Por ratos volteaba hacia la puerta del comedor como si intentará mirar a alguien. Ginny levantó la cabeza y miro al pequeño que se había detenido justo detrás de una distraída Hermione. La pelirroja le hizo una seña y se quedaron mirando asombrados, junto a Harry, a aquel niño que traía, además de la cara asustada, un ramo precioso de azucenas.
Hermione las recibió asombrada y el niño desapareció rápidamente. La joven miraba con incredulidad a su amiga y ésta ya repuesta de la sorpresa inicial, la apremiaba para que leyera la tarjeta que llevaba.
-Deseo caminar junto a ti y tomar tu pequeña mano. Y más aún besar nuevamente tus labios. Las horas lejos de ti se hacen eternas. Te espero en la entrada de Hogsmade a las 10 am. D.M –
Hermione terminó de leer, hundió su rostro en aquel hermoso ramo y suspiró el dulce aroma de las flores. Levanto la vista y la dirigió hacia el extremo del salón, donde había sentido, mientras leía la nota, una fuerte conexión. Y allí lo vio, apuesto y gallardo, apoyado contra una de las columnas y mirándola ansioso. Y sólo le basto asentir suavemente para que el joven rubio, diera media vuelta con una gran sonrisa dibujada en su pálido rostro y con la felicidad a toda prueba.
- ….. Esta será una excursión muy muy tensa…. – pensó Harry mientras se dirigía a buscar a su mejor amigo, para informarle del cambio de planes de la visita a Hogsmade. – Además debo ir a escribir una carta urgente... no está demás extremar los cuidados……
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9.00 am.
Draco avanzaba feliz hacia el lugar de encuentro. Llevaba en el bolsillo del pantalón un hermoso collar plateado con una esmeralda engarzada. Lo había comprado hace unos instantes. Se recostó en un gran roble y cerró los ojos con fuerza. Imaginaba a Hermione desnuda solo con aquel collar puesto y su cuerpo experimentaba una sacudida exquisita. Una sonrisa se dibujó en la fuerte mandíbula.
Dejó aquel agradable pensamiento y reanudo el paso. No quería llegar tarde a su cita. Y no había avanzado mucho cuando sintió que alguien caminaba detrás de él. Sus instintos se alertaron. Podrían ser mortífagos dispuestos a cobrar venganza por su dimisión. Sin perder un segundo sacó la varita y se escondió tras un frondoso arbusto.
Cuando sintió los pasos cada vez mas cerca el cuerpo se le tensó. Pero estaba dispuesto a enfrentarse a ellos. No le importaba que sólo fuera él y ellos más. Tenía que afrontar la situación. No quería seguir escondiéndose. No era un cobarde. No lo era.
Salto al camino y apuntando a los extraños con la varita grito:
- DETENGANSE JUSTO DONDE ESTAN! –
Y no pudo sorprenderse más, porque en lugar de un par de mortífagos dispuestos a la lucha, encontró a Remus Lupin de la mano con su prima Tonks Y estos no lo miraron muy sorprendidos.
- Hey! Baja la varita Draco, nos has pegado un susto – hablo Tonks sin soltarse de la mano de Lupin.- Parece que esperaras que te ataquen de un momento a otro… o acaso es así? – lo miró a los ojos inquisidora.
Draco no sabía que responder. Hacía años que no sabía nada de Tonks al menos no directamente. La había visto luchar el día de la muerte de Dumbledore, pero fuera de ello, ya no tenía relación alguna con la hermana de su madre. Desde que Andrómeda Black se casara con un muggle, la familia la había degradado. Aunque estuvo en algunas reuniones con la gente de la Orden del Fénix para aclarar lo sucedido, nunca se topó con su prima. Y por otro lado estaba Remus Lupin, su otrora profesor de DCAO. El se mantenía silencioso con el semblante impasible, pero no dejaba de observarlo. Lupin siempre se había comportado con diplomacia hacia él, pero nunca habían tenido conversación alguna.
Draco sin saber el porqué, bajo la varita y la guardó. Antes hubiera gritado orgulloso, que una traidora a la sangre como Tonks no le iba a decir que hacer, pero ahora, simplemente no quería crear problemas y estaba casi seguro que se debía a Hermione. Ya iba a dar media vuelta e irse cuando sintió que lo asían por el hombro.
- ¿Cómo te encuentras Draco ?. Me comentó Harry que volviste a tomar clases con todos los alumnos. Me enteré también que tus pensamientos y acciones están tomando un cariz distinto no?. Y creo que se debe a una compañía agradable….
Draco no sabía que responder. Lo desconcertaba todo lo que sabía Lupin. Y eso que sólo era una parte de lo que verdaderamente sabía Remus. Ya que Harry le había estado contando todo lo ocurrido con Draco desde mucho antes que sospechara siquiera de la relación de Hermione con él. Le había contado lo del Diario y lo de sus preocupaciones e incertidumbre por los hechos y acontecimientos con respecto al rubio.
- Bueno ..yo… - sólo atinó a balbucear –
- Ok Ok, Remus, mejor lo dejamos solo porque parece que estaba apurado por ir a algún lugar. Y no queremos demorarlo. Porque a nadie le gusta que lo dejen esperando….
Remus miró a Tonks por unos momentos. Finalmente asintió suavemente y se despidieron del muchacho. Draco continuaba desconcertado.
La mañana continuó sin sobresaltos, Draco ya se había recuperado de la impresión causada por aquella extraña pareja y ahora estaba sentado sobre en tronco caído, inmerso en los recuerdos de la noche anterior. Su rostro pasaba por varias tonalidades mientras los pensamientos bullían en su mente. Hubiese seguido absorto en ellos si no fuera porque escuchó el suave resquebrajar de las hojas a su alrededor. Un perfume conocido le llegó de golpe al rostro. Suspiró hastiado y abrió pesadamente los ojos.
- Vete Pansy – contestó visiblemente molesto.
- Hola Draco.
La joven estaba parada frente a él. Con su cabellera negra sujeta con una peineta en forma de serpiente con dos joyas por ojos. Llevaba puesto una falda larga pero de un material que se adhería a su esbelto cuerpo, una blusa ceñida igualmente de tonos grises y unas botas de cuero de tacón bajo, hasta las rodillas. Lo miraba de una manera extraña. Con aquel par de ojos negros como la noche. Al ver que Draco se sumió en un silencio pesado, continuó.
- Draco sólo será un momento. Sólo quiero disculparme por la forma como me he comportado contigo. Ya he hablado con nuestro grupo de Slytherins sobre esto. Incluso también lo haré con la sangre sucia – e hizo una pausa cuando vio el semblante del muchacho – bueno, con Granger por todo lo ocurrido. Vamos, sólo quiero caminar un poco. Por favor….
Y aunque Draco algo le resultaba extraño de la situación, deseaba con todo su ser, que la gente pudiera estar en paz con él y con Hermione. Y se dejó conducir hacia el interior del bosque.
Caminaron por senderos llenos de hojas muertas y troncos caídos. El follaje se iba haciendo más denso. Draco miró su reloj. Ya eran las 9.30 y no quería demorarse. Hermione lo esperaría impaciente. Habló firme dirigiéndose a la chica: - Pansy ya basta. Habla ahora. Debo irme.
- Espera Draco solo un poco más – contestó la morena mientras apuraba el paso. Llegó a un claro en forma de círculo y se detuvo. Volteó con una sonrisa triunfante.
- Alguien quiere verte –
Y detrás de los árboles hubo un movimiento general. Draco instintivamente saco la varita y apuntó. Las figuras de Crabbe, Goyle, Zabinni y un cuarto personaje que no se dejaba ver del todo lo pusieron nervioso.
- Bueno nos volvemos a encontrar a solas no Draco?. Creo que la vez anterior no te quedó clara la lección. Te dijimos muy concretamente que te alejaras de la sangre sucia. No te das cuenta que nos deshonras con ese comportamiento.
- Vete al infierno Blaise. Yo hago lo que quiero. Y tú no eres nadie para impedírmelo.
- Quien sabe yo no, pero se de alguien que te va a hace cambiar de opinión…. – replicó con un gesto malvado.
Y de un tronco grueso y arañado, hizo su aparición un ser alto y delgado con enmarañado cabello gris y patillas. Tenía puesta una túnica de mortífago negra que se veía incómodamente ajustada. Draco pudo sentir en el ambiente un olor a suciedad, sudor y sangre. Y sonrío mostrando unos dientes puntiagudos. Era Fenrir Grayback.
- Como te decía Malfoy –continúo Zabbini.- aléjate de la sangre sucia, si no quieres que Grayback le arruine su lindo rostro. Y todos prorrumpieron en una risa sorda y cruel.
Draco se estremeció y un odio visceral se apoderó de todo su ser. Levantó la varita dispuesto a luchar.
- ¡ NO TE ATREVAS A ACERCARTE A ELLA, ME OÍSTE, LICÁNTROPO INMUNDO !.
Pero no en vano Grayback era el líder de los hombres lobo. Esquivó el rayo que salió de la varita de Draco y con una agilidad increíble saltó sobre el muchacho derribándolo en el acto. Con sus boca asquerosa, rompió en dos la varita. Una de sus manos, con uñas amarillas y largas le apretó el cuello mientras se acercaba, con aquellos largos colmillos, a escasos centímetros de su rostro. Una sensación de pánico y una nausea incontrolable se apoderó de Draco al percibir el infecto aliento del lincántropo.
- Creo que tus amigos han sido muy claros contigo no? Señorito Malfoy. Aún recuerdo tu cobardía en Hogwarts, y desearía que no me dieras más motivos como para tomar venganza con respecto a ese día. Ya te lo dijo Zabinni. Haz, a esa hija de muggles a un lado, o yo me encargaré de que se aficione a dar paseos de luna llena conmigo…..
Zabinni pudo ver la gran lucha interna que operaba en el cuerpo del muchacho, y eso le hizo sentirse más jovial. Vio como se levantó lentamente con el semblante lívido y desencajado. Avanzó hacia él como un autómata, arrastrando sus miembros inferiores. Se detuvo finalmente frente a su enemigo. Zabinni le pareció que una sombra negra había obscurecido el rostro de Draco.
- Lo haré. Pero que este inmundo ser no la toque jamás.- Y dio media vuelta con dirección a Hogsmade.
Espera, no te apures tanto. Para que veas que nuestra intención es por el bien de los Slytherins, vamos a ayudarte con tu "problemita". – y mientras decían esto, Zabinni y Pansy le contaron lo que habían planeado. Draco solo pudo escuchar absorto mientras la sensación de nausea subía y bajaba dentro de su cuerpo.
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HOGSMADE
Hermione estaba súper emocionada. Caminaba con Ginny del brazo, mientras Harry y Ron avanzaban detrás de ellas, tratando de escuchar sus comentarios.
- Creo que mejor les presto un par de orejas extensibles. – Dijo Ginny mientras volteaba y miraba a los jóvenes.- así no correrían el riesgo de que las orejas les queden como antenas parabólicas por tratar de escucharnos -
- Por eso es que detesto salir con mas de dos mujeres a la vez… lo único que hacen es hablar en murmullos y soltar risitas tontas cada 13 segundos…. – dijo Ron dirigiéndose con mirada cómplice a Harry.
- Por lo menos no te están apretando el brazo con la intención de desgarrártelo cuando se emocionan, ni te exigirán que des brinquitos de alegría con ellas…… - le contestó Harry mirando al cielo. – Así que creo, que lo mejor es alejarnos un poco para que no se "emocionen" en mi brazo. – y jaló a su amigo del sweater marrón mientras hablaba dirigiéndose a las chicas:
- Oigan…. Por si acaso, estaremos en Zonko, comprando algunas cosas… cuando terminen nos alcanzan…… - gritó mientras empujaba literalmente a Ron para que avanzara.
- Pero Harry, yo quería ver a ese hij… , a ese … ----- , para advertirle que tratará bien a Hermione….
- Ya después tendremos tiempo de hacerlo. Vamos!
Ginny y Hermione los despidieron con la mano en el aire. Ginny le comentó a Harry que sólo acompañaría a Hermione hasta que apareciera Draco y luego se retiraría para que pudieran estar a solas. Con el rostro alegre ambas amigas dieron media vuelta y se dirigieron a la entrada de Hogsmade.
Pero no habían pasado mucho tiempo, sólo un par de minutos, cuando oyeron los gritos de Ginny y unos sollozos incontenibles, que avanzaban hacia ellos. Rápidamente se dieron vuelta, alertas y vieron con horror como Hermione corría en estado de shock, con el rostro bañado en lágrimas y a punto de desmayarse. La pelirroja corría detrás de ella tratando de alcanzarla.
Ron se abalanzó hacia ella y la interceptó. La sujetó de los hombros y la joven empezó a luchar para liberarse. Pero Ron no la iba a dejar en ese estado. La asió con más fuerza mientras le hablaba en un tono dulce, que ni Harry ni Ginny lo habían escuchado alguna vez emplear
- Soy yo Hermione, soy Ron. Estas a salvo…
Y mientras la atraía hacia él, los espasmos corporales de la chica fueron cediendo, mas no así el llanto que la abrasaba. Ron volvió a preguntar.
- ¿Qué ha pasado Hermione, porqué estas así, quien te ha lastimado, acaso fue …Malfoy?
Y aunque sólo fue un murmullo débil de asentimiento el que escapo de los labios de la joven, sirvió para que una pequeña vena en la frente del muchacho empezara a dilatarse y a palpitar de una manera descontrolada.
Harry miró a Ron a los ojos por encima de la cabeza acunada en el tranquilizador cuerpo de su amigo y sus miradas fueron de mutuo entendimiento. El valiente Griffyndor, cuyo corazón estaba arrasado por una sed de venganza y justicia, sacó su varita, la empuño con fiereza, giró decidido y se dirigió por el sendero camino a la entrada de aquel pueblito.
Como odio a esta hija de su madre! Por que siempre tiene q andar por ahi una sinverguenza dispuesta a malograrle la felicidad a una!
y para variar Draquito sigue sin pedir ayuda... porque no habrá aprendido de sus errores...
En fin... déjen sus reviews...que me encanta recibir notificaciones a mi correo, me alegran el dia! (odio cuando ponen" si no dejan reviewsno avanzo..."me suena "pansyesco"...¬¬ )
