CAPITULO 14
Era temprano cuando Bulma y Vegeta, presenciaban el exagerado llanto de su nieta.
No, no quiero… buuuaaa… , era una de sus tantas rabietas. Trunks sentía como el estrés subía por su cabeza para provocarle una enorme jaqueca.
Lo lamento, tendrás que ir. Se sentó a esperar, ignorando todo argumento sin sentido. Por otra parte, Vegeta sentía que sus oídos iban a estallar en cualquier momento.
Buuaaa… Papá, por favor… lo abrazó, para acompañar su ruego, pero no obtuvo los resultados esperados, ya que su padre se mantuvo firme en su postura sin mover un musculo.
Te acompañaré. Sabes que debes ir.
¿Irán con nosotros o no? Vociferó Vegeta intentando dar fin al escándalo. Ya eran las 08:00 de la mañana y no se había levantado temprano para escuchar gritos.
No papá, iremos más tarde, con Kony. Acompañó su respuesta con un suspiro, tal vez así obtendría más paciencia. Lo siento mamá, te prometo que llegaré antes del discurso. Su cargo lo obligaba a estar presente en el discurso de apertura, no podía eludir esa responsabilidad.
Te dije que no iría con Kony. Fue el comentario de la niña mimada que se encontraba sentada a su lado. Estaba furiosa porque su padre había invitado a Kony sin consultarle.
No te preocupes hijo. Bra aún no se levanta, ¿puedes llevarla a ella también? Preguntó Bulma, revisando las capsulas que llevaría en su cartera. Nosotros podemos llevar a Kony. Tal vez si la llevaba, Trunks tendría un problema menos con su hijita.
Gracias mamá. De todas formas irás a disculparte en este momento. Ordenó fijando la mirada en su hija.
No, no me obligues por favor. No quiero ir. Retomó su llanto manipulador. En ese preciso momento, Vegeta dio la vuelta para salir definitivamente del lugar, para esperar a su esposa en la nave.
Lo que hiciste estuvo muy mal. Ahora acompáñame a su habitación. Se pudo se pié y le extendió la mano para ir donde Kony, que por la vergüenza no se atrevía a salir de la habitación. Si no obedeces, tendré que castigarte.
Papá, por favor, no me obligues. Se recostó sobre el sillón, dejando a su padre con la mano que aún esperaba la respuesta.
Ponte de pié. Ahora. El tono de orden de Trunks, silenció su llanto fingido.
Mejor me voy. Ya eran las 08:30, Bulma cansada de esperar, decidió que Trunks llevara al resto, ella se iría sola con su esposo, que por lo visto no daba más del entusiasmo.
Trunks, ya compramos la ropa de Kony, no te preocupes. Interrumpió Bra. Había escuchado un poco la discusión mientras caminaba hacia ellos.
¿Qué le pasó a la ropa de Kony? Preguntó Trunks, sin entender nada. La estaba regañando por la sal que le echó al café de Kony.
Oh, bueno, en todo caso, no te preocupes por la ropa que se manchó con tinta. Le compré una ropa preciosa, aunque déjame decirte, que parece que la niñera se gasta todo su sueldo en ropa, porque le gusta la misma marca que uso yo. Me impresioné mucho cuando la sirvienta me mostró la ropa y ví que… continuó hablando. Al notar que su hermano ya no la estaba escuchando fue al comedor a tomar su desayuno.
¿Tinta? preguntó después de un largo silencio. Esa palabra le era demasiado familiar como para pensar en un accidente. Acompáñame a tu habitación.
Papá Se le erizó la piel, cuando oyó el mandato de su padre, hace tiempo que no se enojaba tanto.
Por lo visto no obedecerás. Comenzó a desabrochar su cinturón y mientras lo doblaba, observó que su hija
se dirigía rápidamente al sitio dictaminado.
Mientras tanto, Kony estaba dispuesta a integrarse, pero no sabía cómo, anduvo lentamente por los pasillos admirando la hermosa decoración e intentando pensar en lo que diría por toser el café sobre el chaleco de su jefe. De pronto, distinguió a la causante de sus penas mañaneras, pasando por su lado a paso veloz, atrás de ella caminaba su padre muy molesto. Agachó la mirada por la vergüenza de lo ocurrido anteriormente, deteniendo la mirada en el objeto que llevaba en su mano. Entró a la habitación atrás de él, con la intención de interponerse, pero no se atrevió.
Nunca más papá, te lo prometo. Dijo en cuanto entró su padre, pero él la tomó del brazo para girarla y comenzó con el castigo, sin responder.
ZAP…ZAP… papitooo….ZAP….ZAP… me duele. …ZAP… BUUAAA… ZAP… Buuaaa
Kony le tocó suavemente el hombro a Trunks, no sabía por qué estaba molesto. Si era por culpa de ella, se sentiría peor.
Es la última vez que le haces una travesura a Kony o eres irrespetuosa con ella ¿entendido? Terminó la frase con un par de azotes más y luego la soltó. La vio arrodillarse, poniendo los brazos sobre su cama, para llorar a su antojo, sobre su hermoso cubrecama rosado. Kony se sentó a un costado, la tomó en sus brazos y la acercó a su pecho.
Estoy esperando que obedezcas la orden que te di hace un momento. Agregó su padre, después de verla un poco más repuesta.
Discúlpeme señorita Kony. Dijo entre sollozos mientras se levantaba. Secó sus lágrimas con la manga de su chaleco, e intentó calmarse. Su orgullo era más fuerte que el dolor.
No te preocupes, ya pasó. Contestó su niñera, acariciándole su mejilla.
Voy a cambiarme esto y a buscar a Bra. Trunks se retiró de la habitación seguido en el acto por Kony, que estaba dispuesta a enfrentarlo.
¿Por qué? preguntó Kony en cuanto cerró la puerta.
Dígamelo usted. Contestó su jefe, que no le pareció muy bien que una empleada viniera a pedirle explicaciones, al menos Nina jamás lo hizo. La niñera sintió la molestia y cambió el tono a uno más adecuado.
¿Por echarle sal a mi café? Le parecía extraño, ya que había pasado hace varios minutos pero quiso averiguar, sintiéndose más tranquila cuando eliminaron esa opción ¿Por utilizar las hojas de mis cuadernos de la universidad para hacer barquitos? Trunks continuó negando con la cabeza. ¿Por marchar mis sábanas con barro? Volvió a negar, llevándose las manos al rostro. ¿por …?
No importa el motivo. Esto debí hacerlo la primera vez y, estoy seguro que no se habría vuelto a repetir.
Dictaminó para no seguir escuchando. Le molestaba que no le hubiera contado antes lo que estaba pasando. Además, ya eran las 09:00, demasiado tarde, considerando que ninguna de las damas estaba lista para salir.
Se abrió la puerta del dormitorio, era su hija. Dio por terminada la discusión pidiendo a ambas que se apresuran, ya que se les había hecho tarde.
Voy a buscar mi bolso. Kony caminó rápidamente por los pasillos, pensando en lo que había sucedido. Se avergonzó al analizar que había enfrentado a Trunks corriendo el riesgo de ser despedida, pero por otra parte se alegró de que no lo hiciera.
Trunks tomó la mano de su hija y fue en busca de Bra. La pequeña no le quitaba los ojos de encima.
Papá. Dijo finalmente. ¿Estás enojado todavía?
No, pero recuerda que no te permitiré que vuelvas a molestar a Kony. Se inclinó para quedar a su altura, la abrazó y, seguidamente sintió los brazos de su hija alrededor de su cuello. Eran esos momentos que deseaba que no terminaran jamás.
No hubo escándalos durante el viaje, eso hizo que el recorrido fuera más agradable. Bra habló casi todo el trayecto con Kony, sobre las tiendas y ropa que estaban de moda, sonreían y daban sus puntos de vista, por otro lado, Trunks conducía acompañado por una obediente jovencita que se mantuvo tranquila a su lado, sacando fotos con su celular.
El centro era hermoso, contaba con dos piscinas enormes, también se podía observar un grupo de mesas con ocho sillas cada una, el escenario, con el grupo de animación que se había contratado para la celebración al cual casi nadie prestaba atención, y el bar donde estaban unas pocas personas pidiendo algo para beber.
Ahí está papá. Bra indicó una de las mesas. En efecto Vegeta, estaba conversando con Gokú, acompañados de Milk, Gohan y Videl.
Por fin llegaron. Dijo Goten, saludándolos. Estaba en el bar cuando los vio entrar.
Se nos hizo un poco tarde y ¿dónde está mamá? Pregunto Trunks.
Está hablando con el encargado de la animación. Respondió Vegeta, con su alegría característica.
Goten no le quitaba los ojos de encima a la joven que no se despegaba del lado de su mejor amigo. ¿En qué momento se había comprometido?, se suponía que esa noche saldrían con unas chicas ¿es que acaso le era infiel?, miles de pensamientos estaban pasando por su cabeza, cuando…
Ni lo sueñes, es la niñera de mi hija. Sentenció Trunks, en cuanto Kony se retiró junto a Bra para conversar lejos de los demás.
Pensé que era tu novia. Goten cruzó las manos rápidamente en señal de negación, para afirmar su frase. Ja ja.. soltó una risa nerviosa, llevando una mano a su cabeza.
Mi papá no tiene novia y no va a tener jamás. Afirmó seriamente la hija de Trunks. Ella ya tenía suficiente con las salidas nocturnas de su padre y esas insistentes llamadas de mujeres que nunca conoció, más que por las imágenes que aparecían en el celular. Cada vez que podía, revisaba su teléfono a escondidas para enviarles mensajes, asegurándose que no lo volvieran a llamar.
Ambos rieron, pero no quisieron rebatirle. Era mejor dejarlo así hasta que fuera algo realmente serio, algo que en realidad valiera la discusión que se formaría entre padre e hija.
Hola chicos. Krillim se integró junto a su esposa y Marron. Me alegro que nos hayan invitado, veo que ya están todos aquí.
Acercaron algunas sillas, para compartir juntos algunas bebidas, y disfrutar de los recuerdos.
¿A qué hora servirán el almuerzo? Tengo hambre. Gruño el esposo de Bulma.
Ahora que lo mencionas, yo también muero de hambre. Estos refrescos están riquísimos, pero necesito comer, agregó Gokú, mirando en todas direcciones en busca de comida.
Ya están preparando la mesa. Tranquilos chicos. Respondió Bulma, indicando una enorme mesa y algunos sirvientes que colocaban ensaladas, postres y otros alimentos más a disposición de los comensales.
Después de la comida, aparecieron todas las jóvenes con sus respectivos trajes de baño, sorprendiendo a los varones que estaban sentados.
Vegeta, fijo la mirada en su esposa que, a pesar de los años, conservaba su cuerpo en muy buena forma, inmediatamente hizo algunos planes para más tarde, específicamente, cuando estuvieran solos. Pero frunció la entreceja al notar el diminuto bikini de su hija.
Por otro lado, Trunks dirigió una rápida mirada a Kony, que se veía perfecta con su bikini celeste.
Marrón, Pan y Bra, caminaron a la piscina, antes de ser detenidas por sus padres, que al parecer, no les agradaron los bikinis que habían comprado. Sus pasos fueron seguidos por algunos varones, que estaban dispuestos a acompañarlas, pero se detuvieron ante la mirada aterradora de los progenitores.
No veo a Sebastián. Papá ¿vamos a la piscina? Llevaba rato buscando a su amigo, pero al parecer aún no llegaba.
Goten y Truks se integraron con las jóvenes, que no paraban de conversar de la última fiesta y el chico que intentaba conquistar a Marron, la joven estaba ruborizada, pero reía ante las ocurrencias de sus amigas.
Trunks jugó con su hija, simulando ser un tiburón que quería atraparla, provocando ensordecedores gritos y risas, al momento que nadaba de un extremo al otro. Kony se unió a disfrutar el juego con ellos, ni en sus mejores sueños, se había imaginado compartiendo así con él, así que era una oportunidad que debía aprovechar.
Horas más tarde llegó Sebastián, saltando al agua para jugar con su amiga. Vegeta observaba a lo lejos, al niño que jugaba con su nieta.
¿cómo se atrevió a tirarle agua? Refunfuñó entre dientes. ¿Bra piensa estar todo el día con ese bikini? Bulma sonreía a su lado, si continuaba así Bra moriría sin novio y por lo visto, su nieta también.
Tranquilo Vegeta, es la ropa que usan las jóvenes. Gohan ya se había resignado a esa vestimenta, el mismo disfrutaba ver a Videl con aquellas diminutas prendas.
Trunks y Goten salieron del agua para dejar a los niños jugando a su antojo, luego de ir al bar, se sentaron en la mesa que estaba al lado de la de sus padres para platicar a gusto.
¿Tienen jugo de piña? Preguntó Sebastián acercándose al bar, ya habían jugado durante varios minutos en el agua y querían beber algo. Retiraron sus jugos, para tomárselos al borde de la piscina.
¿Quién será el que está sentado al lado del señor Trunks? Preguntó una de las jóvenes que estaba a no mucha distancia de ellos.
No sé, ¿pero viste su torso? Exclamó la otra joven, suspirando.
Sebastián y su amiga intentaron escuchar la conversación.
El señor Trunks se ve exquisito sin polera, y su amigo …mmm… me encantó venir acá. Comentó la tercera mujer. Mira Elena también los está mirando, que desvergonzada. Rió junto a sus dos amigas.
La hija del dueño de la Corporación Capsula, miró a su alrededor, era cierto la mayoría de las mujeres presentes estaban mirando a su padre y a Goten. Se puso de pié furiosa, seguida por su amigo que no entendía por qué se enojaba tanto por una tontería como esa.
PONTE LA POLERA EN ESTE INSTANTE. Vociferó en cuanto se acercó a su padre. Trunks y Goten dejaron de hablar, sin entender nada.
¿No me oíste? Ponte la polera.
¿Qué te sucede? Preguntó su padre aún sin comprender.
¡¿NO VEZ QUE ESAS MUJERES TE ESTÁN MIRANDO COMO SI FUERAS UN HELADO DE FRUTILLA?! Para su disgusto, estalló la risa de ambos grupos. Trunks comprendió y se puso la polera, aunque aquello hizo reír aún más a Bulma, Krillim, Gokú y el resto de los presentes. Sin embargo, la pequeña damita que estaba a su lado, estaba muy seria.
Tu también tío Goten. Espero a que se pusiera la polera, para ir nuevamente a la piscina con su amigo.
¿Crees que te dará permiso para salir esta noche? Preguntó Goten a su amigo, que aún estaba atónito.
Creo que no. Se apresuró en contestar Krillim, que no paraba de reír.
¿Estás bien? Su amigo caminaba junto a ella. ¿Vamos a jugar?
No, estoy enojada. Fue rumbo a la piscina y se sentó en el borde intentando no llorar.
¿Qué pasó? ¿Por qué estás triste? Kony que estuvo todo ese momento conversando con Marron y Bra, se acercó al notar que la niña había dejado de jugar y se veía angustiada.
Esas mujeres estaban viendo a mi papá y al tío Goten. No me gusta que se fijen en mi papá. Unas lágrimas se escaparon de sus ojos sin poder evitarlo.
Sebastián, nos dejas un minuto. Apareció su padre atrás de ella, para hablar a solas. ¿Te sientes mejor? Se sentó a su lado, mojando solo sus pies al igual que ella.
No, no me siento mejor, quiero que nos vayamos. Susurró con tristeza.
¿por qué estás llorando?. Interrogó secando las lágrimas de su hija.
Me molesta que se fijen en ti.
Te comprendo, a mí también me desagrada a veces. Los ojos de su hija se fijaron en él. Pero ¿no crees que es mejor preocuparse de disfrutar? Porque con polera no puedo meterme a la piscina y hacer una competencia de nado contigo y Sebastián. Logró que su hija sonriera y aceptara el reto. Te prometo que me pondré la polera en cuanto salga de la piscina.
Yo también me la pondré en cuanto salga. Dijo Goten integrándose a la competencia.
Mi abuelito me enseñó a nadar muy bien ¿Están seguros que quieren competir conmigo? Preguntó orgullosa de sus habilidades.
Claro que sí. Contestaron sus rivales dispuestos a dejarla ganar, ninguno de los tres varones quería ver su carita de tristeza otra vez.
Kony y Bra se sentaron a disfrutar la escena, riendo por la intención de los tres hombres, por ocupar el segundo lugar.
Al final todos participaron de la competencia, con la clara regla de ser el segundo en llegar.
