Esta historia es un proyecto en conjunto con una gran amiga mía. Ya habíamos escrito antes juntas, pero es la primera vez que usamos los personajes de la saga. Esperamos que os guste y que nos dejeis muchos reviews.

Besitos para tods, esperamos vuestros comentarios =)

Los personajes no nos pertenecen, sino a la gran Stephenie Meyer. Lo único que es nuestro es la trama y esperamos que os guste.


-Capítulo 13-

-Boda-

Bella

Desperté sumamente relajada y feliz. Notaba que me tenían abrazada y, cuando miré a mi lado, vi a Edward. Dormía sereno, relajado y sonreía. Miré a mi alrededor y vi que seguíamos en mitad del bosque, en un claro, rodeados de flores. El sol brillaba sobre nosotros… Habíamos dormido demasiadas horas, pero no importaba. Lo único que me importaba era que él estaba a mi lado justo en este momento. Imágenes sobre lo que había pasado entre nosotros vinieron a mi mente, y me hicieron sonreír más si es que eso era posible. Edward había sido tan dulce…

- Espero que la sonrisa que tienes en la cara sea por mí –me susurró al oído mientras me besaba la mejilla, haciendo que me sobresaltara. No me había dado cuenta de que había despertado.

- Estaba recordando lo que pasó anoche… -noté que me ardía la cara, ya que me sonrojé furiosamente.

- Ha sido la mejor noche de mi vida, amor –sonreí cuando le oí usar esa palabra. Amor. Sí, esto era amor, nada de enamoramiento adolescente, ni nada pasajero. Yo le amaba más de lo que podía reconocer, y notaba que el corazón no me cogía en el pecho por el sentimiento tan grande que lo embargaba.

- Para mí también… -entonces recordé que tendríamos que marcharnos, lo que hizo que me pusiera seria de repente.

- ¿Qué os pasa? –preguntó al notar el cambio en mi semblante.

- Creo que… deberíamos irnos. No sé cuando aparecerán los duendes para devolvernos a nuestro lugar…

Él me abrazó y me ayudó a incorporarme. Volví a sonrojarme al comprobar que ambos estábamos desnudos y que nuestras ropas se encontraban desperdigadas. Cuando le miré a la cara vi que él se sentía como yo, porque también estaba sonrojado y, dándome la espalda, empezó a buscar sus ropas y a vestirse, dándome un poco de intimidad. Cuando terminé de ponerme mi ropa me acerqué a él, que seguía de espaldas, y le abracé por detrás. Él se giró y capturó sus labios con los míos.

- Quiero que recuerdes esta noche siempre, Jane. –dijo mientras se sacaba una cadena del cuello y la abría, buscando algo ansioso.- Quiero que, cuando te sientas triste, o demasiado sola, recuerdes cuanto nos amamos, y que algún día, no sé cuando, ni como, ni porqué, tú y yo conseguiremos estar juntos.- Parecía que por fin había encontrado lo que buscaba, ya que volvió a colocarse la cadena y tomó mi mano, mirándome fijamente a los ojos.- Jane, acepta este anillo como símbolo de mi amor eterno. –lo colocó en mi dedo sin dejar de mirarme, y yo sólo pude asentir con la cabeza, mientras volvía a sonreír sin dejar que su mirada se apartara de la mía.

- Claro que lo acepto Edward… -entonces me quité un broche que llevaba en mi vestido y se lo di- Siento no tener otra cosa, pero también querría que conservaras algo mío, como símbolo de mi amor.- el lo cogió, con las manos temblorosas, y lo apretó en su pecho.

- No me olvides nunca Jane… porque te aseguro que yo no podré hacerlo.

- Nunca mi amor… nunca –le dije antes de volver a besarle. Él me abrazó con fuerza, haciendo que entre ambos no quedara nada de espacio, haciendo que estuviésemos muy juntos y que pareciese que nadie podría separarnos.

-Princesa… príncipe… -dijo una voz entre los árboles. Ambos rompimos el beso, pero no nos separamos ni un milímetro, y nos giramos hacia donde procedía la voz. Jacob apareció de entre unos arbustos y nos miraba con ojos serios. – Es la hora…

Edward y yo nos volvimos a mirar, y nos besamos por última vez. Fue un beso largo, desesperado, sabiendo que lo que había pasado aquí nunca más podría suceder. Aprovechábamos el poco tiempo que nos quedaba, y nos separamos cuando ambos notamos que el aire era algo necesario. Un hada se encontraba al lado de Jacob y se acercó hasta Edward.

- Debemos irnos –dijo la pequeña hada, mientras cogía a Edward de un hombro y nos miraba con tristeza. Ambos nos separamos por fin, y cada uno tomó caminos distintos, para volver a nuestra vida cotidiana…

- Nunca Jane –me dijo Edward antes de desaparecer entre los árboles.

- Nunca, mi amor… Nunca –contesté en un susurro mientras Jacob me acompañaba para dejarme de nuevo junto a Tanya…

Allí me dejaron en el carruaje, colocándome como había estado antes de la intrusión de los duendes, desaparecieron de mi vista y comenzó a moverse el carruaje, miraba por la ventana totalmente apenada, dejando atrás todo lo vivido en aquel claro, dejando mi corazón allí; Tanya me dio un leve golpe en el brazo sacándome de mis ensoñaciones, devolviéndome aquel sitio cruel, aquella vida triste y apagada que me tocaba vivir.
Después de un largo viaje, llegue a lo que iba ser mi nuevo hogar, el Reino Mágico Newton, me esperaba en la puerta mi prometido Mike, con una sonrisa que me producía arcadas, sus sirvientes cogieron mis maletas y yo me acerque a Mike, saludándole con una reverencia y una sonrisa leve; Tanya volvió al carruaje marchándose de allí, también sin despedirse, se sentía desdichada en el amor, la familia, los amigos, se encontraba sola y derrotada, ante él, su futuro esposo.
-He pensando que como aun no estamos casados estarías incomoda si compartiéramos dormitorio, por lo que hasta el día de la boda, no dormiremos juntos al menos que tu lo desees- dijo Mike cabizbajo e intentando sonreír.
-Muchas gracias Mike, de verdad-le dije sin mirarle, no entendía este cambio de actitud ni su comportamiento tan amable, me resultaba muy raro-me gustaría darme un baño y cambiarme de ropa, ha sido un viaje largo.
Me acompaño hasta la puerta de mi cuarto, donde mis maletas ya se encontraban allí, me metí en la bañera, cerrando los ojos y trasladándome de nuevo aquel claro lleno de flores donde me había entregado a mi romeo, a mi amor. Las semanas pasaban como si fueran segundos, rápidos, ágiles; allí estaba vistiéndome para mi boda con la ayuda de Tanya que había llegado ayer con mis padres, todos en el reino corrían, preparando los últimos detalles de la boda, querían que saliera perfecta, los invitados empezaban a llegar, eso hizo que me estremeciera pensando en como seria ver la cara de mi amado, agarrado a ella y ver en su cara el dolor por mi enlace.

Edward

Iba con mi familia en el carruaje, hacia el Reino Newton, no quería ir allí, ver como mi Julieta, mi amor, se casaba con ese miserable, había buscado mil formas de no ir, pero ningún plan habría funcionado, mi familia me obligaba a ver ese enlace, estaban entusiasmados porque se casara, creo que seguían con miedo de que yo abandonara mi compromiso con Ángela para fugarme con Jane y de haberlo podido hacer así habría sido, me habría escapado con ella lejos.
Llegamos al reino, justo media hora antes de que el enlace comenzara, nuestro carruaje fue llevado por uno de los sirvientes del reino, me supongo que aparcar y no molestar la entrada; entramos en la iglesia, sentándonos en la tercera fila, ya que ni mis padres ni los de Ángela querían perderse detalle, me dejaron justo en el borde del banco al lado del pasillo, la vería tan de cerca, casi pudiéndola tocar, eso hacia que mi fuero interno ardiera de odio y dolor.
Pasaban los minutos, rápidamente cuando escuche que sonaba la música, dando paso a la novia, a mi amor, note como mis ojos se humedecían, aguantando las lagrimas con todas mis fuerzas, sin dejar ver mi debilidad, sin poderla mostrar, paso por mi lado, sin mirarme, con la cabeza recta y la mirada a su prometido, llego al altar donde Mike la agarro del brazo y ella a el también, llego el momento del si, quiero, el suyo resonó dentro de mi quemando cada rincón oculto de mi cuerpo; mi familia se acerco a ella y su esposo para felicitarla y yo les seguí, ella jugaba con algo que tenia en una cadena en el cuello, mi anillo, eso me animo, aunque no mucho, me acerque a Mike felicitándole dándole mi mano con respeto, aunque por dentro me hubiese gustado partirle la cara y a ella la bese la mano y en apenas un susurro la dije.
-Nunca-sonriéndola.
-Nunca-respondió ella con un leve susurro y su voz tan dulce.
Después de eso, ella siguió recibiendo felicitaciones de todos los reinos y Mike no hacia mas que besarla, lo que hacia que me entraran ganas de levantarme de mi silla en mitad del comedor y matarle, dejando libre a mi amor, solo para mi, deje que mi humor se calmara y apenas miraba, para que mi familia no notara mi tristeza y mi dolor se apagase poco a poco, terminamos de comer y nos dispusimos de nuevo al viaje hacia nuestro reino dejando a los reyes del Reino Newton atrás de nosotros, comenzando su nueva vida juntos.


Espero que os haya gustado ^^

¿Merecemos un review?

Bella SaGa & Carlota Other