CAPITULO XIV: LA DESICION DE CAMUS
Camus estaba parado a unos pasos de Shaka y Lhía sin decir palabra alguna solo se limitó a mirar a la joven que se puso de pie e intentó caminar hacia el pero cayó desvanecida pero Shaka la sostuvo nuevamente antes de que cayera al suelo, Camus corrió hacia ella. -Lhía... gritó el acuariano preocupado. -Tranquilo ella está bien pero necesita descansar... dijo Shaka tranquilizando a Camus, el caballero de Acuario la tomó en sus brazos. -La llevaré a su recamara para que descanse y luego hablamos, sígueme... Dijo Camus y Shaka lo siguió.
Camus llevó a Lhía a su habitación y la recostó en la cama para que la joven descansara tranquilamente luego fue hacia Shaka que lo esperaba en la sala. -Es irónico, estuve casi tres años viviendo en Siberia esperando a que fueran a buscarme, sabía que a pesar de que yo elegí renunciar a mi puesto alguien vendría por mi para convencerme de volver pues era muy evidente que Athena nos revivió para algo como esto, pero en todo ese tiempo nadie fue por mi y justo despues de dos meses de que decidí venir aquí a comenzar una nueva vida apareces de la nada... dijo Camus entrando a la sala pero el de virgo no tardó en responderle.
-Conoces a Athena ella jamas jugaría con la vida de las personas y en otras circunstancias nos hubiera dejado descansar en paz porque incluso para Athena se le está prohibído hacer eso, solo aquel que gobierna el mundo de los muertos tiene tal privilegio, sin embargo la guerra con Hades no ha terminado como todos creíamos es por eso que la diosa tomó la desición de revivirnos porque entrenar a nuevos Caballeros y enviarlos a la batalla sin tener ninguna experiencia, salvo Seiya y los demas que han luchado en la ultima guerra sería mandarlos a una muerte segura porque esta vez hay tres dioses a la altura de la diosa Athena que estan dispuestos a todo, pero en su infinito amor nuestra diosa nos dió la libertad de decidir si luchar a su lado o alejarse del santuario y vivir una vida como una persona normal, no tienes porque luchar si no quieres como te dije no vengo a obligarte y ahora estoy seguro de que podrás defenderte sin problemas si algún espectro viene a atacarte... dijo Shaka muy sereno como siempre. -A caso tu?... preguntó Camus. -Así es, estaba probando tu fuerza a pesar de que has dejado de entrenar tu fuerza se mantiene intacta pero sin embargo tu cosmos es inestable, deberías aceptar eso que tratas de negarte a ti mismo así volveras a tener ese admirable equilibrio que antes tenías sobre tus sentimientos y así lograras usar tu cosmos a si maximo nivel... dijo Shaka mirando a Camus que lo miró extrañado por sus palabras. -¿De que hablas?... preguntó.
-No necesito ser discipulo de Buda para darme cuenta de que entre esa joven y tu hay un sentimiento muy intenso que va creciendo pero por tu pasado tratas de negarte a aceptarlo y la lastimas a ella y también a ti mismos, lo sentí cuando ella me abrió la puerta, cuando me llevó hacia ti y cuando te vió con la armadura, debes aceptar lo que sientes si quieres quedarte aquí pero si no quieres aceptarlo alejate de ella y creo que no necesito explicarte por qué... respondió el rubio, Camus lo miró a los ojos y se quedó pensando el las palabras de Shaka. -Tienes razón, mi pasado como Caballero siempre será una barrera entre ella y yo y es porque nuestra vida y la de nuestros seres queridos no estan a salvo, todos los días pienso que tarde o temprano los espectros vendran a buscarme... dijo Camus agachando la cabeza y cerrando los ojos. -Esta bién Shaka, vamos al Santuario y acabemos con el mal de una vez por todas... dijo Camus mirando a Shaka y cerrando los puños con determinación.
-Estas seguro?... preguntó Shaka. -No hay tiempo que perder... respondió Camus, Shaka se quedó mirándolo en silencio por un momento. -Entiendo, le pediré a Mu que nos lleve al Santuario... dijo Shaka y empezó a concentrarse para comunicarse con el Caballero de Aries.
Camus miró hacia la habitación de Lhía y cerró los ojos. "Shaka tiene razón, ya no puedo negar que me estoy enamorando de ti pero... Aunque no quiera debo alejarme de ti para protegerte porque a mi lado corres peligro y por eso debo ir a luchar contra Hades para eliminar al mal por completo para que la tierra tenga paz y así podré estar a tu lado sin tener que preocuparme por mis enemigos, bueno si salgo con vida de esta guerra"... decía en mente el Caballero de Acuario.
Shaka había conseguido contactarse con Mu y este los teletransportó al coliseo del Santuario que estaba vacío en ese momento. -Bienvenido al Santuario, Camus... dijo Shaka luego ambos se dirigieron a las doce casas, al llegar al primer templo Mu los recibió. -Camus amigo, bienvenido de vuelta como has estado... dijo el Caballero de Aries amablemente. -He estado bien muchas gracias... respondió Camus con uns sonrisa. -Hola Mu... dijo Shaka. -Hola Shaka, veo que tu viaje salió como esperabamos... dijo el Caballero de Aries. -Así es, si nos permites debemos pasar la diosa Athena debe estar esperandonos... dijo Shaka. -Adelante, ella ha estado esperando noticias tuyas desde ayer y es por eso que me he quedado en mi templo, los demás Caballeros estan entrenando cerca del río junto a los dos Generales Marinas de Poseidon y por eso las otras casas estan vacías ... dijo Mu de Aries. -Poseidon?... preguntó Camus. -En el camino te explíco ahora vamos... dijo Shaka y ambos empezaron a subir las escaleras.
Mientras iban subiendo Shaka le explicaba a Camus la situación y lo que habían planeado junto con los dioses y los demás guerreros y porque Poseidon estaba en el Santuario, mientras que en la camara del Patriarca, Shion y Athena los esperaban para darles la bienvenida acompañados del dios Poseidon.
Finalmente llegaron al Templo principal y entraron a la camara del Patriarca ambos Caballeros se arrodillaron. -Buenos días su ilustrísima, buenos días Señorita Athena y Señor Poseidon, como lo estan viendo, he logrado convencer al Caballero Camus de volver al Santuario he cumplído con mi misión... dijo Shaka arrodillado delante de ellos. -Buenos dias Señor Poseidon... dijo Camus mirando al dios. -Su exelencia, diosa Athena, ruego que perdonen mi falta de respeto y mi irresponsabilidad al renunciar a mi puesto como Caballero Dorado y también quisiera darles las gracias porque a pesar de eso han enviado a Shaka por mi... dijo Camus también de rodillas. -De pie, ambos... dijo Saori acercandose a ellos, los dos se levantaron. -Shaka, buen trabajo no esperaba menos de ti... dijo la diosa sonriendole al rubio. -Camus, no tienes por que disculparte es normal que quieras vivir una vida pacífica como cualquier ser humano de esta tierra, sin embargo la tranquilidad del mundo está siendo amenazada y es por eso que interrumpí su descanso porque no podría hacer esto sin la ayuda de mis Caballeros, aceptas luchar en esta guerra conmigo?... Preguntó la diosa mirando al Caballero. -Por supuesto, ese es mi deber como Santo de Athena... respondió Camus, la diosa sonrió contenta. -Gracias... Dijo la diosa. -Camus, Shaka bienvenidos de vuelta ahora los dos tomense el día y descansen mañana podrán entrenar con sus compañeros y ponerse al día con los detalles... dijo Shion, ambos Caballeros se despidieron y bajaron a sus respectivos templos.
-Siento una gran culpa al separar a Camus de esa vida tranquila que estaba viviendo, tal vez aceptó venir porque pensó que no tenía otra opción yo no quiero que se sienta obligado... dijo Saori mientras veía a los caballeros salir de la habitación. -No, mi señora Camus no es de los que hacen las cosas por sentirse obligado... dijo Shion. -El Caballero de Acuario es un hombre que sigue sus propias convicciones siempre a sido así... Si el decidió venir es porque está convencido de que es lo mejor... siguió diciendo el Patriarca. -Un Caballero que sigue sus propias convicciones, eso es peligrosos tarde o temprano terminaran revelandose y haran lo que quieran no deberías tener hombres así entre tus guerreros... dijo el dios Poseidon que hasta el momento no había dicho una sola palabra, Athena volteó hacia el. -¿Acaso prefieres hombres sin convicciones que solo se limitan a cumplir ordenes?... preguntó la diosa. -Los humanos deben hacer todo lo que los dioses les ordenan pero tu les das mucha libertad a tus Caballeros... respondió el dios. -Los humanos son libres de decidir que camino quieren tomar los dioses no podemos obligarlos... dijo Athena enojada. -Desde la era de los mitos hemos discutido esto porque ambos tenemos puntos de vistas muy diferentes pero ahora debemos dejar esta diferencia si queremos ganar la guerra... dijo Poseidon acercandose a la diosa. -En eso tienes razón.. Dijo Athena.
Camus había llegado a su templo y salió por la puerta y se paró en las escaleras. -Este lugar me trae tantos recuerdos... dijo el acuariano mirando al horizonte. -Me pregunto como estara Lhía... se decía el acuariano.
FRANCIA...
Unas horas después Lhia despertó. -Vaya, tuve un sueño muy raro... dijo la joven levantandose pero al moverse se sintió adolorida y al mirar sus brazos vió los rasguños que fueron provocados por las ramas de los arbustos cuando la energia de Camus y Shaka la golpeó. -No, no fué un sueño... dijo levantandose de la cama. -Camus!... gritó la joven pero nadie respondió, salió de la habitación y empezó a buscarlo por toda la casa pero no lo encontró y empezó a desesperarse, salió corriendo de la casa y empezó a buscarlo por los alrededores. -Camus!... Donde estas... gritaba la joven que empezó a lagrimear, fué hacia el río a buscarlo y al llegar vió el daño que recibió la tierra por el combate anterior y en el río aún había fragmentos de hielo que Camus había hecho con su ejecución de aurora. -Se fué... dijo la joven con la voz quebrada, se arrodilló en el suelo y empezó a llorar.
