Disclaimer: Los personajes aquí presentados, no me pertenecen, son propiedad de Nikelodeon y Craig Bartlett. Excepto claro, los creados por mí, para narrar la historia.

Gracias por todo su apoyo a esta historia, que hago con tan queridos personajes y que me han dado grandes satisfacciones como escritora frustrada.

Debo agradecer a todos los que siguieron esta historia, si todo me salio bien para estas horas en mi pro file la imagen de mi avatar debe ser la foto de Helga y Arnold en la jungla,¡¡¡Véanla plis!!!, hecha por mis manitas, espero les guste.

Gracias a Anillus, Teddyetere, Isabel 20, Ghost steve, Ritsuko-nee, Moony marauder girl, Perfect hell, Itta nee chan, Lettifiesta, , Luna de noche, Pome-chan y a los que me falten, o no hayan dejado reviews gracias, gracias por leer mi pequeña historia.


EPILOGO: ¡Mi persona más querida!

Esa persona tan querida

mis manos la quieren alcanzar

esa persona tan especial

mis ojos la quieren mirar.

Te escucho en todas partes

en los latidos de mi corazón

en el susurro del viento

en el murmullo de las olas.

Mi persona tan añorada

mi boca desea hablarte

mi persona tan amada

mis labios quieren besarte.

Te veo en todas partes

en el juego de los niños

en los colores del cielo

en la luz del sol.

Tú persona tan sentida

mi alma quiere abrazarte

tú persona tan esperada

mi vida será esperarte.

Rei Hikaru Chiba.

Han pasado varios meses de la gran aventura, Arnold baja impaciente las escaleras del avión, sin siquiera esperar a sus padres, en la sala de espera, todos los chicos del Quinto grado sostienen una gran pancarta de bienvenida. Los huéspedes del Sunset Arms lo esperan con regalos, sus abuelos casi se quedan roncos de tanto gritarles a el y a sus padres, para luego abrazarlos con cariño, después de esto Arnold saluda y abraza a cada uno de sus amigos, en especial a Gerald y Phoebe, pero algo falta, algo o mas bien alguien, que el busca por todos lados.

- Phoebe... ¿Donde esta Helga?- Pregunta finalmente a su amiga.

- ¡No lo se Arnold, ya debería estar aquí!- Le responde muy segura, mientras ve a Gerald que se encoge de hombros.

Poco a poco los amigos se despiden, pues el tiene que ir a casa, ya habrá tiempo para que el les cuente sus aventuras. Arnold sale despacio tras sus padres y abuelos, no hace caso de lo que le va platicando Gerald, solo se siente contrariado de que ella no estuviera ahí, ¿Porque no había llegado? Si la última vez que hablo con ella por teléfono, para contarle las nuevas, le dijo que vendría a verlo al llegar. Va tan distraído que choca de lleno con una persona, lo que hace que los dos caigan al suelo.

- ¡Auch, l-lo siento!- Dice con los ojos cerrados.

- ¡Bonita forma de saludar, pelos necios!- Dice una chica de pelo rubio y ojos azules, con cara de enojada.

- ¡Helga!- Grita el, al mismo tiempo que la abraza.

- ¡Hey Arnold! ¡Bienvenido a casa!- Le contesta ella abrazándolo también.

- ¡Cielos por un momento pensé que me odiabas o algo así!

- ¿Porque tendría que sentir eso, cabeza de balón? ¡Solo se me hizo tarde, ya sabes, culpa de Bob!- Ella esta sonrojada y se levanta del suelo, para ir a saludar a Stella y Miles, sin mirar a Arnold, que solo la mira todo embobado, provocando la risa de Phoebe y que Gerald ruede los ojos fastidiado.

Una vez todos en Sunset Arms, hacen una fiesta de bienvenida, ha pasado mucho tiempo de que la familia no estaba toda reunida, pero Arnold ha estado distraído, únicamente mirando a esa niña a quien quiere tanto.

- ¿Helga, puedes venir un momento conmigo?- Le dice tomándola de la mano.

- ¿Eh? ¡Si supongo!- Le contesta viendo alrededor, parece que nadie les esta poniendo atención.

Suben a la recamara de Arnold, y luego al techo, es casi el final del verano, pero aún así que hace un poco de calor, aunque el sol se metió hace como media hora. Arnold no ha soltado la mano de Helga durante todo este tiempo, incluso ahora que ya tienen como diez minutos sin hablar, solo viendo las luces de la ciudad.

- ¡Mhh, recibí tu regalo en mi cumpleaños, es un lindo collar, mira lo traigo puesto!- Dice ella rompiendo el silencio y mostrándole en su cuello una pieza de artesanía, un corazón hecho de coral, engarzado en una pieza de plata, con una cadena del mismo material.

- ¡Y yo el tuyo, por el 14 de febrero!- Sacando de su bolsillo la brújula de explorador, que tiene grabada una inscripción "Nunca pierdas el camino que regresa a mi."

- Emm, si también tengo la carta que me escribiste por ese día.- Dice ella sonrojada.- Llego un poco retrasada... pero al final llego.- Con una sonrisa en los labios.

- ¿Estabas enojada?

- ¡No, no tendría por que estarlo, tu y yo somos amigos, y si no hubieras podido escribir, pues no podía enojarme! ¡Seria tonto!

- ¡Tu y yo, no somos solo amigos Helga, y ya lo sabes!- El esta nervioso y juega con la mano de Helga.

- ¿No... entonces que somos?- Dice ella con impaciencia.

- Seria lo adecuado que te lo pidiera. ¿Verdad?

- ¡Arnold si lo vas a decir, dilo!- Le reclama.

- ¡Te quiero Helga! Pero estoy nervioso.- Replica el molesto.

- ¡L-lo siento!- Dice ella bajando la mirada.

- Helga, he estado separado de ti por mucho tiempo, y todo este tiempo lejos solo he podido pensar en ti, no hay otra persona en mi mente y mi corazón más que tú... y claro Cecile. - Volteando a verla.

Helga suelta una carcajada, ya sospechaba que el lo sabia, por la extraña despedida en la carta del 14 de febrero," ¡Au revoir ma chere Helga!"

- ¿Como lo supiste?- Dice ella todavía sonriente.

- ¡En la cascada, tu cabello!- Y le muestra con su propio pelo, bajándolo sobre un ojo.

- ¿No estas enojado?- El mueve la cabeza negativamente.

- No, esa eras tú, como ahora te conozco. Mi verdadera Helga. Mi persona más querida.- Tomándole ambas manos. Y acercándose un poco mas a ella.- ¿Me has extrañado?

- ¡Como loca! ¡Casi me muero!- Con una enorme sonrisa en los labios.

- Y yo a ti. ¿ Dime ahora que ya estamos juntos... ¿Quieres... - Nervioso y sonrojado.- ¿Quieres ser... mi novia?

- ¡No!- Le responde volteando la cara.

- ¡Helga!- Reclama el triste.

- ¡Ja, ja, ja, lo siento cabeza de balón, lo siento! ¡Si, claro que quiero, por que eres mi persona mas amada, mi amor es solo para ti, Arnold!- Dice ella mientras acorta aún mas la distancia entre ellos.

Ambos se sonríen, el toma el rostro de Helga y la acaricia, la única cicatriz que le quedo de aquella aventura es una muy pequeña entre su ceja, ella cierra los ojos, la besa ahí primero recordando porque la tiene, y luego baja hacia sus labios, y la besa despacio, ella le corresponde, le agradan esos besos tímidos, mas de lo que le gustaban aquellos que ella le arrebataba, ahora eran completamente correspondidos y eso era maravilloso.

- ¡Oye Arn...- Gerald se detiene al ver la escena desde la escalerilla del cuarto de Arnold, parece que no lo escucharon, así que baja con cuidado de no hacer ruido.

- ¿Encontraste a Arnold y Helga? - Le pregunta el abuelo Phil.

- Eh, si pero ahora están un poco ocupados, ya bajaran en un rato.- Le dice el chico moreno, tomándose el cuello por detrás y un tanto sonrojado.

El abuelo mira hacia arriba y sonríe.- ¡Ya lo sabia, Je, Je!- Y baja a donde están todos.

Arnold y Helga solo están abrazados viendo las luces de la ciudad, se siente bien el estar juntos, y esperan que dure para siempre y nada, absolutamente nada, los separe.

Fin.

Si este es el final de mi historia, pero aún pienso publicar la segunda parte de esta, la comenzare a subir por estos días, y una vez más gracias.

Con amor a montones, REI HIKARU CHIBA. :D