Capitulo 14: Impresiones erradas.

Tranquila, tranquila, solo es una simple cena. Nada pude salir mal. Se repetía una y otra vez Misao mientras daba vueltas por la casa. Su madre estaba muy entusiasmada esa tarde y la había llenado de preguntas sobre la universidad, las cosas que había hecho y por supuesto sobre Aoshi, a esas alturas Misao estaba que se desmayaba a causa de la presión mental y no veía forma de salir de ese lió.

Aun era relativamente temprano y Aoshi era puntual pero aun así temía que se hubiera asustado con la repentina invitación de su madre y decidiera no ir, quizás si hubiera sido su caso ella también se hubiera arrepentido a ultima hora.

Rápidamente se estaba haciendo de noche, apoyo la frente contra el frió cristal de la ventana pensando que quizás así lograría calmarse un poco, habían ocurrido tantas cosas en tan pocos días. Una sonrisa asomo a sus labios al pensar que hacia unas cuantas semanas atrás jamás imagino tener que pasar por algo así, ¿se arrepentía?... Claro que no, estar con Aoshi no era fácil, pero supuso que para el tranquilo y reservado joven tampoco seria fácil esta con alguien como ella.

Cuando lo vio aparecer cerca de la casa sintió que le daba un vuelco el corazón, salio a toda prisa para poder alcanzarlo, sentía como el corazón le latía con rapidez y ansiedad, presintiendo más que sabiendo, algo le había ocurrido.

-No estas bien – le dijo Misao en cuanto vio sus ojos, una mezcla extraña de indescifrables emociones.

-Han ocurrido algunas cosas, Misao- Aoshi le acaricio la mejilla con el pulgar-. Nada tan grave que no pueda tener solución, solo necesito afrontar las noticias antes de tomar algunas decisiones sobre mi futuro.

-¿Quieres que hablemos de lo que ocurre? Podemos dar un vuelta, o ir a algún sitio.

-La cena- le recordó el con una sonrisa-. Tu madre nos estará esperando.

-Al demonio la cena , mi madre me ha hecho esperar meses enteros, unos cuantos minutos no le sentaran nada de mal.

El joven sonrió y negó con desgana.

-No es lo correcto, y después podemos hablar. No es necesario que vuelva a casa tan temprano, ni siquiera se si o haga- Aoshi si inclino para besar a Misao que lo miraba con desconcierto-. Lo entenderás mas tarde, lo prometo.

-La cena se me hará eterna- protesto ella dejando que el la guiara hasta la casa-. Una cosas mas, Aoshi- ella lo miro con desesperación-. Si mi madre te llena de preguntas sin sentido…

-Entonces sabré por que eres como eres.

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-¿Es verdad lo que me estas diciendo?- le pregunto la mujer sin poder creerse aquello-. Es decir, se que ustedes se llevaban bien, paro de ahí a que haya algo mas… Pero era de esperase.

Seijuro soltó el aire que tenia retenido en los pulmones con desgana, al parecer Okon se lo estaba tomando la noticia de su paternidad mucho mejor que el mismo.

-Me gustaría ten tu convicción, y que Aoshi también la tuviera- una triste sonrisa asomo a sus labios-. Cuando se lo conté parecía como si alguien se hubiera muerto, ni te imaginas como me hubiera gustado ser yo.

-No digas tonterías- lo reprocho la mujer-. Ya veras que, cuando el haya pensado mucho mejor las cosas lo aceptara. Tu has cuidado de el desde hace mucho tiempo. Aoshi te quiere, pero debes darle tiempo, no es algo que se acepte de la noche a la mañana, si lo hubiera hecho deberías haber desconfiado de la naturaleza de esa aceptación.

-Lo tendré presente- Seijuro-. Ahora fue a cenar a casa de Misao, creo que ella le ayudara a calmarse un poco, trataba de parecer normal pero estaba claro que todo esto lo había perturbado sobremanera.

Perturbado era decir poco. Seijuro sabia que quizás debería haber buscado otra manera de decírselo pero no había tenido el tacto ni la paciencia para esperar, ¿era acaso tan egoísta como Saito?, quizás si, y solamente intentaba ocultar su naturaleza. El hombre al fin y la cabo es un ser egoísta, no debía de extrañarle aquello.

Sin embargo… un hijo, jamás había esperado tener un hijo a esas alturas de su vida. Había sido algo con lo que había soñado algunas veces y añorado otras cuantas, pero de allí a verlo como algo tangible y real, era muy distinto.

Que Aoshi fuera ese hijo se convertía en algo aun más complejo, emocionante y profundamente doloroso al saber que le debía más de lo que seria capas de pagarle con su vida.

Cuando sintió que Okon lo abrasaba sonrió, ella tenia razón, debía darle tiempo.

-Antes de que te des cuenta, el regresara ti. Sin rencores.

-¿Y si no lo hace?- lo ojos de Hiko mostraban parte de su pesar-. Aoshi no perdona tan fácilmente como a mí me gustaría.

-Contigo lo hará, el sabe que nada fue a propósito, es un chico listo.

Los golpes en la puerta los desconcertaron. Aoshi tenía llave y Hiko no vía motivos para que hubiera llegado tan temprano a menos que el y Misao hubieran tenido algún altercado, Seijuro le indico a Okon que se quedara en el salón y fue a abrir, Sano estaba apoyado en la pared y parecía algo desanimado.

-Si te has quedado sin cenar, no es problema mió, llegas muy tarde- le reprendió el hombro con aun sonrisa, sin embargo el castaño no contesto con ninguna de sus habituales frases mordaces ni sonrió.

- Sayo es una maldita bruja mentirosa- le dijo sin más-. Si no hablo contigo, tendré que ir a ver Aoshi y contarle todo, no creo que sea el mejor momento, ¿verdad?

Seijuro lo dejo pasar.

-El debería ser el primero en saberlo, sin embargo tengo la corazonada de que por hoy lo mejor será dejarlo descansar, desde ayer hasta hoy se ha llevado una sorpresa tras otra, Sagara. Lo mejor es bajar que sus emociones decanten un poco antes de volver a alterarlo aun más, sobre todo si esta Sayo de por medio.

-¿Algún problema con Saito?- le pregunto Sano arqueando las cejas-. Por lo que me contó las cosas habían salido bastante bien, mejor incluso de lo que Aoshi esperaba.

Seijuro lo miro durante unos minutos, triste y pensativo. Intento dar un poco de orden a todas las ideas absurdas que rondaban por su cabeza, una tras otra le recordaban lo que había hecho y el precio que estaba pagando por sus errores del pasado.

-Con Saito todo esta bien, muchacho- le dijo Hiko en tono frió-. Esta ves, el problema soy yo. Soy el padre biológico de Aoshi y se lo acabo de contar- Seijuro vio el gesto de asombro del joven y sonrió ligeramente-. ¿Y que era lo que tenias que contarme sobre Sayo?

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Meg paseaba nerviosa de un sitio para otro mientras Kaoru y Kenshin la observaban en silencio. ¡Maldito Sanosuke!, ¿Cómo había podido dejarle allí? Ella lo había acompañado a ver a Shogo y gracias a ella el había accedido ha hablar y ahora se iba a casa de Seijuro y la dejaba a ella allí, como si ya no le sirviera.

-Meg- le dijo Kenshin con tranquilidad-. ¿No deberías intentar tranquilizarte un poco? Tu serás una doctora y deberías saber que mantenerse en este constante estado nervioso es perjudicial…- la mirada asesina de la joven lo convenció de cerrar la boca.

-Si nos dijeras lo que te ocurre quizás nosotras podríamos entenderlo, de verdad- Kao le sonrió pero su amiga la miro con rabia-. Sano estaba pensando en lo que era lo mejor para ti.

-¡No!- grito furiosa-. Sano pensaba en lo que era mejor para el, sin pensar que quizás yo estuviera aquí muerta de angustia pensando en lo que pasaría. ¡Sayo!

La pareja de jóvenes miro hacia donde Meg caminaba y al ver que Sayo estaba a punto de entrar en la casa, sintieron una punzada de pánico.

-La va a matar- susurro Kaoru lívida por el terror-. ¡Has algo, Ken!

Kenshin corrió tras la joven y alcanzo a Meg justo antes de que lograra sujetar a su hermana del cabello, Sayo la miraba sin comprender nada de nada.

-¿Que demonios te ocurre, Meg?- le pregunto al ver a su hermana casi fuera de si.- Kenshin…

-¿Estas satisfecha con todo lo que has hecho, Sayo?- le preguntó Megumi con molestia-. ¿Eres feliz con haber destrozado la vida de alguien que te quería?

-Si te pone así, yo no hablare contigo- la joven fue entrar en la casa pero Meg esta vez si la alcanzo a sujetar del cabello antes de que Kaoru llegara y la obligara a soltarla.

-No puedes montar un espectáculo así en plena calle- le dijo con molestia-. Entremos a casa, allí arreglaremos esto.

-Yo me voy, no acepto tus maltratos, Megumi- Sayo la miro con rabia-. Si Sanosuke no te toma en cuenta no es culpa mía para que te desquites conmigo.

-¡Sanosuke en mi novio!- le dijo Meg con las mejillas encendidas-. Y si te vuelvo a ver ceca de el…

-¡Tu eres la novia de Ken!- le espeto Sayo-. Mientes.

-Claro que no, Kenshin es novio de Kaoru- respiró con dificultad-. Estoy harta de las mentiras y de los engaños, me importa muy poco lo que piense mi madre sobre esto. Yo y Kenshin terminamos hace mucho y solo mentimos para mantenerlos tranquilos. El y Kao se casaran y yo podré hacer con mi vida lo que se me plazca y en esos planes esta Sanosuke Sagara.

Kaoru abrió y cerro la boca al ver que Sayo la miraba pero guardo silencio, Kenshin suspiro y asintió.

- Es verdad, Sayo. Megumi y yo no somos novios pero si muy buenos amigos. Y como te dijo, Kaoru y yo nos pensamos casar luego y creemos que Sanosuke y tu hermana han hecho una muy bonita pareja.

Una expresión de molestia asomo a los ojos de la chica pero intento mantener la compostura. Tomo aire y lo dejo salir lentamente.

-¿Para que preguntarte quien es el responsable de todo este enredo? Veo la marca de Sanosuke desde un kilómetro de distancia. ¿Acaso el te ha pedido que hagas esto, Meg? ¡Te esta utilizando en una absurda venganza por lo que le hice a Aoshi hace dos años atrás?

Meg se rió y la miro con incredulidad, si alguien no tenia descaro para mentir, esa era Sayo.

-¿Sabes con quien estuve hoy, Sayo?- le pregunto la futura doctora con un tono mas calmado, tratando de recobrar la compostura-. Supongo que ni siquiera lo imaginaras, pues bien, te ayudare, hermanita. Sanosuke y yo fuimos ha hacerle una visita a Shogo, ¿Qué te parece?

Una leve rubor asomo a las mejillas de la joven para luego dar paso a una sorprendente palidez. Sayo se sentó intentando mostrarse tranquila.

-Me alegro por ti, espero haya sido una visita agradable.

-Claro que lo fue- respondió Megumi con una sonrisa-. Es increíble lo cooperativa que se mostró nuestro hermano para responder a nuestras dudas, no te negare que en un comienzo temí que se enfadara, pero creo que el también considera que la verdad es mucho mejor que tus estupidas mentiras. ¿Sabes cual es el problema de un mentiroso, Sayo?- los ojos de la joven parecían querer matar a su hermana menor de una sola mirada-. Que a veces sus mentiras creces tanto, tanto que terminan por perjudicarlos a ellos.

- No se a que te refieres- le respondió ella con desprecio-. Seguramente Shogo te ha tomado el pelo para molestarte, sabes que tu y el no tienen una buena relación.

-Lo tengo más que claro y estoy dispuesta a cambiar mi opinión de el, por lo visto a pesar de que solo compartimos la misma madre, el puede demostrar mas aprecio por las personas que lo rodena que tu. Te ha sido fiel y te quiere a pesar de todos tus errores, eso es algo que admiro por que yo me estoy replanteando seriamente el cariño que te tenia, hermanita.

-Meg, deja esto hasta aquí- le aconsejo Kaoru y miro a Kenshin como pidiéndole ayuda-. Estas alterada y no es buen momento para comenzar una discusión.

-Nadie esta discutiendo aquí, kao- le aclaro la joven-. Solo estoy harta de las mil mentiras que se han tejido en torno a mi hermana y sus ardides- Meg respiro hondo-. Hoy hable con Shogo y nos contó la verdad, o por lo menos la parte de la verdad que el sabia, Sanosuke se entero de lo que pensabas ocultarle y esta dispuesto a contarle todo a Aoshi.

Sayo levanto la barbilla y la miro con desafío.

-Que lo intente.

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Aoshi entró a la casa de Misao con algo mas de nerviosismo que otras veces, quizá su estado de tensión sumado al hecho de que conocería a la persona que tanto daño parecía haberle causado a la joven lo tenia aun mas alterado. Tenía que intenta controlarse para no causar una mala impresión y evitar también el que Misao se entristeciera aun mas.

Los dedos de Misao se entrelazaron con fuerza entre los suyos y el le dedico una sonrisa, a la que ella respondió algo nerviosa. Cuando abrió la puerta, una mujer bastare guapa salio a recibirlos.

-Ya pensaba yo que habías huido- le dijo a Misao en forma de regaño pero le sonrió-. Vaya, supongo que tu eres el novio de mi hija, encantada de conocerte, Aoshi Shinomori, soy Yumi y mi hijo pequeño no para de hablar de ti. Confieso que sentía mucha curiosidad por verte.

-El gusto también es mió- le respondió Aoshi y noto como Misao se relajaba.

La madre de Misao hababa sin parar. Era una persona agradable y a pesar de lo que el esperaba se notaba que quería a sus hijos, quizás la muerte de sus esposo la había sumido en una depresión de al que solo ahora estaba saliendo. Misao no se paresia en nada a ella, tal ves solo un poco en la gran facilidad que tenían para llamar la atención de las personas, a su alrededor.

La cena trascurrió bastante tranquila mientras Aoshi respondía las preguntas de Yumi que paresia bastante interesada en saber de el y en las relación que él y Misao mantenían

- Yo lo prefiero antes que a Soujiro- dijo Yahico con seguridad mientras tomaba el postre-. No te hubiera agradado, demasiado complaciente.

Misao sonrió al ver que de pronto Aoshi se ponía mas serio, pero al recordar la cita del día siguiente sintió como se le formaba un nudo en el estomago al pensar en su reacción.

-Me alegra mucho que estés con mi hija, Aoshi- le dijo Yumi al cabo de un momento-. Es una buena muchacha, algo terca y llevada a sus ideas pero es fantástica, y no lo digo por que sea su madre- le dijo ella con una sonrisa-. Me sorprende lo bien que parecen llevarse, no me creo que solo salgan desde hace tan poco tiempo, pero eso no es asunto mío.

-Mamá- le dijo Yahico con repentina seriedad- quizás no sea el momento, pero creo que tenemos una conversación pendiente.

-No creo que sea el momento, Yahico- Misao lo miro con reproche-. Mas tarde…

-Claro que no- le dijo Yumi con determinación-. Tu hermano tiene razón y estoy segura de que a Aoshi no le molestara oír lo que yo tenga que decir, estoy segura de que terminaras contándoselo de todos modos y así no habrá malos entendidos.

-Eso suena como a malas noticias- le dijo Misao con evidente nerviosismo-. Dime que no es nada malo, por favor.

Yumi la miro pensativa un momento y negó con la cabeza.

-No es nada malo, Misao. No te preocupes- le sonrió a Aoshi-. Supongo que debes tener una imagen horrible de mi, estos últimos meses supongo que he sido la peor madre del mundo.

-Creo que mi opinión no importa en estos momentos, son sus hijos lo que deben saber cuales son sus virtudes y cuales sus errores- contesto Aoshi, vio que Misa lo miraba con atención como esperando que en cualquier momento le recriminara todo lo que ella le había contado sobre su madre. El le sonrió-. Ninguna familia es perfecta, hay que aceptar las cosas como son y ser capaces de aceptar los problemas y perdonar los errores.

-Muy maduro de tu parte, Aoshi. Pero también muy acertado- le concedió Yumi-. Bien Misao, me gustaría saber que tienes que decirme, no creo que callar las cosas facilite nuestra reconciliación.

Los ojos de la joven buscaron los de Aoshi para pedirle consejo, el le sonrió y ella se aventuro a hablar.

-Supongo… que nos has dejado bastante tiempo solos. Se que tu trabajo es importe y se que te gusta y después de la muerte de papá te ayudo salir de tu pena pero, nosotros... también te necesitamos.

-Estoy completamente de acuerdo con eso- le dijo Yumi y tomo las manos de su hija-. He sido un pésimo ejemplo para ti y para tu hermano y me siento muy culpable y avergonzada por ello, pedirles que me perdonen seria un descaro de mi parte sin embargo espero que entiendan que no lo hice conciente de mi error. Ser padres es algo muy difícil, nadie nos enseña a serlo y cuando algún problema se nos presenta vuelven las dudas y los temores- la mujer sonrió-. Tu padre era mi vida al igual que lo son ustedes, pero de forma diferente, después de su muerte me sentí sola y abandonada y cargue todo sobre tus hombros, Misao; eso es algo que no me perdonaré nunca sin embargo creo que he visto las cosas un poco mas claras y he decidido dar un cambio.

-Tranquila- le susurró Aoshi al Misao al oído al ver que al joven parecía casi al borde de perder los nervios, mirando a su madre y a su hermano en forma alternativa.

-Me gustaría que volviéramos a comenzar otra vez, los tres juntos- Yumi suspiro-. Prometo intentar remediar mis errores y que tratemos de ser una familia otra vez, se que es difícil y muy injusto pedirles esto, pero…

-Esta bien- Yahico les sonrió a todos-. Solo cometiste un error, como cuando yo me metía en líos en la escuela o Misao se escapaba de casa cuando discutía contigo, si tus nos perdonaste nosotros también podemos hacerlos. Seremos una familia otra vez, eso es genial.

Misao noto como se le cerraba la garganta y los ojos se le llenaban de lagrimas, le hubiera gustado poder ser tan expresiva como su hermano pero al parecer las emociones le estaban jugando en contra. Solo asintió.

-Tomare eso como un sí- le dijo Yumi con una sonrisa-. Lamento que hayas tenido que presenciar esta escena, Aoshi, pero como ves, creo que para mi hija es mejor que hayas estado junto a ella. Yahico estaba seguro de que Misao no me lo perdonaría si no te conocía pronto.

-No se preocupe, los problemas son parte de mi vida- Aoshi le sonrió y Misao se sintió algo mejor-. ¿Te gustaría ir a dar una vuelta?

-Yo…- Misao vio a su madre que asintió y le sonrió-. Me encantaría.

Después de las despedidas correspondientes, Misao prácticamente arrastro a Aoshi fuera de su casa, caminaron en silencio hasta el parque y buscaron un lugar donde sentarse. Ya era un poco tarde por lo cual no había nadie rondando a esas horas, en cuanto Misao se sentó, miro a Aoshi y se aferro a el rompiendo a llorar.

Shinomori la miro con sorpresa, pero no hizo ningún comentario y dejo a su novia desahogarse tranquila, Misao debía sentirse casi tan confundida como el después de todo lo que había pasado en esos días y si llorar era su válvula de escape el no era nadie para prohibírselo.

Cuando el llanto de la joven pareció irse calmando un poco mas, Misao se separo de su lado y lo miro con algo de culpabilidad y vergüenza.

-Se suponía que eras tu el que tenias que hablar conmigo y no yo la que tenía que lanzarme a llorar a tus brazos. Soy una tonta.

-Claro que no, Misao- Aoshi la atrajo hacia el y la abrasó-. Es lógico después de todo lo ocurrirlo ¿Cómo te sientes ahora?

Ella se encogió de hombros.

- Estoy contenta, pero a la ves me siento confundida, como si todo fuera un sueño… no lo se explicar bien.

-Ya somos dos- Aoshi la beso en la cabeza-. Hoy Seijuro fue a hablar conmigo a la tienda, creo que las cosas se van aclarando poco a poco.

Misao lo miro asombrada, contenía la respiración y Aoshi percibió un brillo en sus ojos. Estaba preocupada y ansiosa.

-¿Sabes quien es tu padre?- le pregunto ella con cuidado. Aoshi asintió.

-Lo he tenido junto a mí por mas de cuatro años- le dijo con una sonrisa-. Es Seijuro, el y mi madre habían sido pareja antes de que ella se casara, el no tenía ni la menor idea de la existencia de un hijo hasta que leyó la carta y comprobó que era suya. Lo asocio con mi historia y ¡Bingo!, yo era su hijo.

El tono despreocupado de Aoshi no le paso desapercibido a Misao, al ver su expresión algo tensa se dio cuenta de que aun no asimilaba del todo bien al noticia, así que lo abraso con fuerza.

-¿Estas enojado con el?

El silencio los envolvió por unos minutos, mientras que una ligera brisa se cernía sobre ellos. Misao se estremeció.

-Tu madre ha tenido mucha razón esta noche, a nadie se le enseña como ser padre y Seijuro ni siquiera tuvo la oportunidad de saberlo. Durante horas pensé en que hubiera sido de mi vida si hubiera crecido a su lado en ves de con Saito y me di cuenta de que el pasado no puede ser cambiado. Sea como sea crecí teniendo una familia. No era la mejor de todas pero tuve un techo, comida, educación, y preocupación por parte de Saito, algunos ni siquiera han tenido esa posibilidad.

-Seijuro te adora, y tu lo sabes mejor que nadie- le recordó Misao-. Merece una segunda oportunidad, no dejes que tu pena ni rencor te sieguen, Aoshi. Puedes tener aun una familia.

- El no fue conciente de su error y esta arrepentido, y yo… lo terminare por aceptar, en un par de de días o una semana como mucho. Te lo prometo.

Se quedaron abrasados en silencia contemplando la noche, dejando que sus mentes vagaran sin un rumbo determinado; esperando, deseando…

-Ha sido horrible, ¿verdad? Estos días han pasado casa cosa…

-Aun estas a tiempo de huir, Misao- Aoshi le rozo con los labios la mejilla-. Nada de esto es justo para ti. Vivo lleno de problemas, eso fue lo que aburrió a Sayo.

Misao se puso rígida ante la mención de la joven. Ella sabia que Aoshi ya no pretendía retomar una relación con ella, sin embargo el nunca le había hablado de la relación que habían tenido, por lo menos abiertamente. Le había comentado un par de cosas pero ella siempre había terminado enterándose por otros, Aoshi lo guardaba como un duro secreto que no quería revelar.

-A veces pensaba que quizás debería haberme quedado callado. Nunca he sido muy bueno contado mis problemas pero conocí a Sano y el me decía que no tenia que guárdame nada, ya que eso empeoraba mas la situación. Cuando conocí a Sayo ella era bastante niña aun y quizás confundí su curiosidad con comprensión… en fin, supongo que la agobie con todos mis problemas, uno tras otro: las discusiones con Saito, la muerte de mi madre, cundo me marche de casa, nuestra relación…- Aoshi siguió en silencio durante unos minutos mas- y aun así no he aprendido nada, a ti te he agobiado de la misma manera.

-Yo no soy Sayo- Misao le acaricio el rostro-. Tus problemas son los míos y supongo que los míos son tuyo, ¿o no?- Aoshi sonrió-. Nunca espere que las cosas fueran fáciles entre nosotros, quizás te parezca raro pero en cuanto te vi por primera ves supe que no eras igual a los demás, pensaba que eras insufrible y sin embargo cundo nos encontramos en la tienda todo empezó a encajar, como si pudiera entender que eras mas de lo que aparentabas ser. Contigo nunca he buscado el camino fácil, eso es lo que me tiene decidida a seguir a tu lado aunque se me venga el mundo encima.

-Entonces eres muy valiente, Misao Makimachi, por que ni siquiera sabes lo que se te viene encima- la mano de Aoshi se entrelazo con la de ella-. Una problema tras otro y aun seguimos de pie,. Debemos ser un poco masoquistas, ¿verdad?

-Claro que no, solo somos un poco mas fuertes que el resto- Misao se recostó sobre su hombro y suspiro-. Además, te tengo a ti, ¿Qué mas puedo pedir?... bueno, quizás que Sayo desaparezca de nuestras viudas…

La risa de Aoshi la alegro un poco mas, sentía que la angustia iba desapareciendo poco a poco.

-Se ira- le dijo el con seguridad-. Tarde o temprano Sayo se ira y espero que para es momento tu aun desee estar a mi lado.

-Lo estaré. Aoshi Shinomori- le dijo ella con una sonrisa-. No te desharás de mi tan fácilmente, por que estor muy enamorada de ti.

El la miro sorprendido, sus ojos azules parecían mas oscuros de lo normal, con intentando encontrar las palabras que necesitaba.

-Yo…

Misao lo beso y le poso un dedo en los labios para hacerlo callar.

-Quiero oírlo cuando lo sientas realmente, no antes- Misao clavo en el sus ojos con evidente alegría-. Se que no faltara muco, Aoshi y soy muy paciente aunque no lo creas. Terminaras por quererme tanto como yo que quiero a ti.

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Misao se levanto esa mañana con una extraña sensación de angustia, la noche anterior apenas había sido capas de pegar un ojo por todo lo ocurrido y ahora sentía que le estaba pasando la cuenta.

Entro en la ducha para terminar de desperezarse y pronto recordó con horror de que era domingo y tenia una cita con Soujiro, y lo peor de todo era que no le había dicho nada a Aoshi, se le había olvidado por completo.

Pensó en llamar a Soujiro y cancelar la cita, pero al parecer el joven no se encontraba bien y seria muy egoísta de su parte negarle la posibilidad de desahogarse… pero si ella iba sin avisarle a Aoshi y luego el se enteraba todo se complicaría aun mas.

Le dio mil vueltas en su cabeza mientras pensaba en lo que haría; al final se decidió por ir a la tienda y contarle a Aoshi lo que estaba ocurrido y para que se sintiera más tranquilo lo invitaría a que la acompañara. Sí, eso era lo mejor que podía hacer si no quería que el desconfiara y terminara por dudar de sus intenciones.

El desayuno y la platica de su madre la mantuvo mas tiempo del que esperaba en casa pero como aun era temprano decidió tomarse las cosa con calma, adema Aoshi cerraba al medio día y no podría salir hasta esa hora. Quizás podrían almorzar en algún sitio antes de ir a reunirse con Soujiro.

¿Que le habría ocurrido? A elle siempre le había dado la impresión de que el chico era muy fuerte, algo despreocupado, pero nunca lo había visto triste en todo el tiempo que habían estado juntos. Eso era lo que la tenia mas preocupada, el pensar que algo realmente grave hubiera ocurrido en su vida.

Camino hacia la tienda tratando de hacer un poco la hora antes de llegar hasta allí, quería darle una sorpresa a Aoshi que no pensaba reunirse con ella hasta la noche ya que el tenia que estudiar y pensó que ella prefería pasar el día con su madre. Cuando Misao vio a Sayo cerca de allí sintió como una oleada de rabia y frustración se apoderaba de ella.

-¿Que haces aquí?- le pregunto con fastidio la joven. La paciencia de Misao se había terminado desde el día en que esa arpía invitó a salir a Aoshi frente a sus ojos.

-Misao- le dijo ella con una sonrisa-. Bueno, pasaba por aquí y pensé en pasar a ver a Aoshi pero creo que he perdido el viaje, una lastima.

-¿No ha querido verte?- el pregunto esperanzada la chica. Sayo sonrió.

-Claro que no, estoy segura de que a pesar de nuestras pequeñas diferencias Aoshi no seria tan descortés conmigo, además aun tenemos muchas cosas en común- Sayo sonrió desafiante y Misao la miro con rabia-. ¿A caso no sabias que tu novio no esta hoy en la tienda?

Un ligero rubor tiño las mejillas de la joven, el gesto de evidente alegría de Sayo la molesto aun más.

-Tengo cosas que hacer- le dijo con molestia antes de echar a andar rumbo a la tienda.

-El primer paso para la desconfianza, Misao- le dijo sin dejar de sonreír-. Deberías tener cuidado, que te oculte cosas no es bueno.

-Lo mismo digo, Sayo- Misao se había volteado para mirarla a los ojos-. Tú debes ser una experta en eso, ¿o no?

La joven la miro con rencor, se dio la media vuelta y se me marcho dejando a Misao furiosa y confundida. Entro en la tienda con la secreta esperanza de que las pobras de Sayo fueran mentira pero se llevo una desilusión al ver a Hiko instado en el mostrador leyendo. Cuando Hiko la vio entrar le sonrió.

-Si buscas a Aoshi, te comunico que no esta- le dijo el hombre con expresión cansada-. Me pidió el día libre y salio con Sagara, no tengo ni la menor idea de a donde fueron, pensé que tu lo sabias.

Misao negó con pesar, Aoshi ni siquiera le había dicho que no pesaba trabajar. Intento pensar con claridad, para su novio el día anterior también había sido difícil y quizás al igual que ella se le había olvidado ponerla al tanto de sus planes, eso no quería decir que la estuviera engañando u ocultando cosas, no debía hacer caso a las palabras de Sayo, ella solo quería molestarla.

-¿Sayo estuvo aquí?- le pregunto a Seijuro quien entorno los ojos y suspiro con aparente fastidio.

-Si, también quería platicar con Aoshi, pero creo que fui menos amable con ella que contigo- le dijo con una sonrisa-. Cuando Aoshi se entere de todo… tendrás que apoyarlo mucho, muchacha. Las cosas han sido muy malas. Más de lo que esperábamos.

-¿Mas de lo que ya han sido?- le pregunto ella con inseguridad.

-La estocada final, espero. Después de que Sano se sincere con Aoshi supongo que no habrán mas problemas ni malos entendidos, y esperemos que Sayo se de cuenta de que debe dejarlo en paz.

-No creo que ella lo entienda tan fácil- le dijo ella con tono apagado- Se ha mostrado bastante testaruda.

-Pero Aoshi no la perdonara esta vez. Solo espera y veras, el final de toda esta cruel historia.

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Soujiro esperaba algo nerviosa la llegada de Misao, ya no se sentía tan seguro de lo que debía hacer pero Sayo le había asegurado que Aoshi solo estaba jugando con ella y eso lo hacia sentirse especialmente molesto, sobre todo al saber que los sentimientos de Misao por el eran auténticos.

La hora señalada se acercaba con rapidez y el sabia que Misao seria puntual, siempre lo era y Sayo le había asegurado que ella asistiría a la cita pues su hermana Megumi era amiga de Misao le había comentado su intención de verlo.

Una segunda oportunidad, le había dicho Sayo con alegría. A el le gustaría tener esa segunda oportunidad con Misao y si eso servia para que Sayo recuperara a Shinomori seria algo bueno en el fondo. Que Misao se encerrara en una relación donde no la valoraban era algo muy injusto.

Cundo la vio venir Soujiro sintió un gran alivio, como si en el fondo hubiera temido que ella no fuera a encontrarse con el. Misao le dedico una sonrisa y se acerco a su lado.

Parecía algo confundida y un poco asustada, pero seguía con la misma actitud de siempre.

-Me alegra mucho de que hayas podido venir- le dijo Soujiro con una sonrisa algo nerviosa-. Lamento si la nota era tan poco especifica pero no me atreví a poner nada más, tenia que verte para poder hablar contigo.

-¿Ocurre algo malo?- le pregunto Misao con evidente inquietud-. Estaba preocupada.

Preocupada era poco, no solo por la cita con Soujiro sino también por el hecho de no saber donde se podía encontrar a Aoshi. Había ido a casa de Sano y no estaban allí y Meg tampoco tenia ni idea, así que ella le había pedido a su amiga que en cuanto supiera algo de ellos le dijera a Shinomori donde podía encontrarla y que tenia que hablar urgente con el, ahora a Misao no le parecía tan buena idea ya que había tenido la tonta ilusión de que Aoshi la encontraría antes de que tuviera que reunirse con Soujiro. Al perecer no seria así.

-Lamento haberte asustado, Misao, pero no ocurre nada de gravedad, solo un asunto que creo ha quedado pendiente entre nosotros y me gustaría solucionarlo.

Un asunto pendiente. Se repitió ella mentalmente. No podía ser verdad, ella le había dejado muy claro a Soujiro que no pensaba regresar con el fueran como fueran las cosas con Aoshi, no podía creer que el aun tuviera esperanzas.

-Soujiro de verdad me asombra pensar que aun deseas volver conmigo, tu sabes que podemos ser amigos, pero yo esto con Aoshi.

- Y sin embargo el juega contigo- le dijo con resolución-. El no te merece, Misao. En un comienzo me hice a un lado pensando que tu serias mas feliz con el que conmigo, pero ahora ya no estoy tan seguro, ¿sabias que el esta aun enamorado de su antigua novia? Eso no es justo para ti, Misao, tu te mereces a alguien que te valor mas que eso.

Las palabras parecían giran en torno a ella, eso era absurdo. Aoshi ya no estaba enamorado de Sayo ni siquiera deseaba verla, pero ¿Por qué Soujiro estaba al tanto de eso? ¿Sabría algo que a ella se le había pasado por alto? De solo pensar en que Aoshi la había tenido engañada todo ese tiempo se le formaba un nudo en el estomago. eso no podía ser, el la quería.

- Es una estupidez- le dijo ella tratando de darle a sus palabra la seguridad que a ella le faltaba-. Sayo y Aoshi fueron novios pero ya no lo son y no regresaran, te lo aseguro.

-Misao, por favor, abre los ojos- le dijo el con molestia Soujiro-. Te usa para castigarla por que esta molesta con ella por haberse ido, no porque tu le importes realmente.

-Creo que lo mejor será que me vaya- le dijo Misao con pesar y noto como los ojos se le llenaban de lagrimas, no creía en lo que Soujiro le decía, no quería creerlo sin embargo le dolió que el pensara algo así y que deseara hacerla dudar.

-No me gusta verte así- le dijo el joven abrasándola con pesar-. Lo siento Misao, no es justo para ti pasar por esto pero creo que era necesario, Shinomori no te merece.

-¿Y tu si?- le pregunto molesta-. ¿Crees que tu si?

Soujiro la miro serio, ella tenía las mejillas sonrojadas y los ojos brillantes por la rabia.

-Si- le dijo el entes de acercase a ella para estrecharla entre sus brazos y besarla, Misao se soltó y lo miro indignada sin saber que hacer mas que quedarse parada allí muda de la impresión.

Sintió que alguien se acercaba y palideció completamente al ver que eran Aoshi junto a Sano que la miraba con evidente desconcierto en cambio Aoshi tenia un aire muy parecido al que le había visto adoptar con Sayo, una barrera impenetrable y eso la atemorizó

-Si era para esto por lo que me has hecho venir, creo que deberías haberte ahorrado el espectáculo.- le dijo el con una frialdad e indiferencia que la dejaron muda-. Solo bastaba con decírmelo, lo hubiera comprendido.

Shinomori se dio la vuelta para marchase mientras ella lo miraba sin saber que hacer, lo llamo pero el n siquiera se volvió a verla, Sano se encogió de hombros y lo siguió.

Misao sintió como se desesperaba, Aoshi había creído lo que no era y ahora no la perdonaría.

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Ya chicas, fin del chap y espero les haya gustado, como siempre agradezco a todas las que leen y por supuesto a las que dejan su opinión, así que:

bizcochia U-u: Como ves de a poco todo de va aclarando, ya Misao esta mejor pero se complicaron las cosas con Aoshi, Soujiro le jugo una mala pasada pero sus intenciones no son del todo malas. Espero te haya gustado el chap, gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana, ciao.

RinKo InuKai: Amiga, como ves las cosas se complicaron un poquito al final y ya faltan solo dos chap para terminar esta historia, la conversación de Shogo con Meg y Sano se sabrá la próxima semana al igual que lo que Aoshi aun no sabe. Espero te haya gustado el chap, gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana, ciao.

Amai Kaoru: Me alegra te haya gustado el chap anterior y espero que este también, a pesar de los pequeños problemillas que se presentaron. Gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana, ciao.

gabyhyatt: Como ves Aoshi si decidió seguir viviendo con Hiko aunque aun no se lo toma del todo bien, y la cena resulto positiva después de todo. Gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana, ciao.

Ali-chan6: Muchas gracias por tus palabras y tu comprensión, de verdad. Como ves las cosas se complicaron un poquito pero de apoco ya se irán arreglado, ya solo faltan dos chap para que concluya esta historia a ver si tiene un final feliz. Muchas gracias por tu apoyo y nos leemos la próxima semana, ciao.

KaRiTo-Chan: Amiga, se que esta semana ha sido de locura para ti y me alegra saber que aun así te das un tiempo para leer y dejarme tu opinión. Gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana, ciao.