Capitulo 14 " ¿Dónde estas?"

El aroma de la colonia de Inuyasha la despertó, estaba impregnada en toda la almohada, quizás no habían hecho nada pero despertar con ese agradable olor era algo maravilloso. Aspiro un poco más ese agradable aroma y se sentó en la cama. No había nadie donde estaría Inuyasha. Se levantó y comenzó a buscar que ponerse, ese día sería la celebración de Inuyasha, no podía llegar tarde, se preguntaba a que hora era…

- Aome…- entró Inuyasha en el cuarto totalmente vestido con un traje. La vio - ¡¿aún no estas lista?! ¡la ceremonia es en una hora!

- ¡una hora! – dijo Aome sorprendida - ¡tengo que darme prisa!

- que mañas las tuyas de dormir en la tarde….

- estaba cansada quería dormir para no quedarme dormida en la ceremonia!

- si serás…

Aome tomó el vestido de seda que había elegido para la ocasión y se metió al baño a toda prisa. Se había quedado dormida… demonios. Sentir el agua le despertaba así que solo tenía que vestirse y… Demonios se le olvido la ropa interior. " Inuyasha" dijo para probar si estaba cerca. " ¿Qué quieres?" le preguntó, Aome se sonrojo y cerró la cortina. " ¿puedes pasarme mi ropa interior?" hubo un silencio y después se abrió la puerta. Aome se asomo y vio a Inuyasha observando su ropa interior.

- tienes una ropa linda interior… ¿fuiste a esa tienda nuevamente?

- hace unos días – dijo Aome sonrojada mientras tomaba la ropa – pero no es novedad ya me habías visto esta ropa interior.

- cierto, casi me matas de un infarto esa vez – dijo sonriendo.

- ¿por…

- yo creía que era gay ¿recuerdas? Así que pensé que verte en ropa interior no me afectaría pero… cuando te vi… demonios Aome esa noche no pude dormir.

- bueno era mi plan para conquistarte!

- ¡Inuyasha! ¡ya es tarde! – gritó su padre desde afuera del cuarto. Aome vio el reloj de la pared. No iban a llegar. Inuyasha tenía que hacerlo.

- vete – le dijo mientras se secaba el cabello.

- tonta ¿Cómo me voy a ir sin ti?

- solo vete, si me esperas no vas a llegar, déjame la dirección y yo veré como llegar, de veras.

- pero Aome…

- anda que se te hace tarde.

Se tenía que dar prisa, quería ver a Inuyasha recibiendo el cargo, quería estar ahí para el. Se puso el vestido de seda, se seco el cabello con la secadora y lo que seguía era el maquillaje, a esa hora ya debería estar comenzando pero si ella se daba prisa podría llegar también.

Salió corriendo de la casa, con los tacones en una mano y el papel en la otra. El taxi ya estaba esperando por ella. Se subió y le dio la dirección.

……………………………

El discurso se acerca y Aome no llegaba, no la veía por ninguna parte ¿Cuánto se podía tardar una mujer en arreglarse? Mucho, el lo sabía pero ella tenía que estar cuando el lo recibiera, por eso la había llevado, por que gracias a ella, a su apoyo estaba ahí… quería compartirlo con ella. Vio el reloj…

- ¿Qué le preocupa al próximo director? – preguntó uno de los ejecutivos – te ves muy nervioso muchacho ¿no sabes hablar en público? Bah es cosa fácil deja te doy…

- no ha llegado – dijo Inuyasha viendo ansioso hacía la puerta.

- ¿de quien hablas? –preguntó el hombre.

- mi novia no ha llegado – dijo Inuyasha

- ah, el problema es otro ¿Por qué no le hablas por teléfono?

Inuyasha sacó su celular y marcó el número de Aome. Batería baja. Genial para eso sirven los celulares, para dejarlos apagados cuando más se necesitaban.

- hijo ya viene tu discurso, en menos de una media hora – le aviso su padre.

¿Dónde demonios estaba Aome?

……………………..

¿Por qué tenía que pasarle a ella? Estaba pérdida, el taxista la había dejado en un lugar que no era, se había marchado con el dinero que tenía, la batería estaba baja así que no servía de nada. Y no conocía la ciudad. Ni siquiera recordaba por donde había ido el taxista, ni la dirección de la casa de los taisho… se iba a perder la ceremonia. Que tonta, había hecho ese viaje para nada, Inuyasha la quería para que estuviera con el pero ahora no iba a poder verlo… que lástima… Se sentó en una banca, afortunadamente no estaba haciendo frío de lo contrario sería aún peor, claro que siempre podía estar lloviendo…

Comenzó a caminar por las calles que podía recordar, quizás si las recorría podría llegar nuevamente a la casa…

………………….

Quince minutos, solo quince minutos y nada. Se había comenzado a pasear para ver si podía calmarse pero no. Aome debió de haber llegado ya, no tomaba tanto tiempo llegar al lugar. ¿ y si le había pasado algo? ¿y si no había podido llegar bien? Peor aún si había sufrido algún accidente? … tenía que buscarla…

- padre ¿es estrictamente necesario que me quede para el discurso? – le preguntó a su padre

- claro tu vas a ser el director y…

- me refiero a que sucedería si yo tuviera que irme por algún imprevisto…

- pues aún recibirías el cargo pero…

- ¿Qué sucede hijo? – le preguntó su madre.

- Aome no llega, me temo que algo le haya pasado, voy a buscarla.

- no te preocupes Inuyasha, seguramente esta bien.

¿Dónde estas?

…………….

Comenzaba a perder la esperanza de regresar por ella misma a la casa de los Taisho. No reconocía más las calles, comenzaba a tener frió y los pies le dolían demasiado, se había quitado los tacones y los traía en la mano. Las calles se veían cada vez menos amigables, transitadas, debía regresar y quedarse donde había más gente…

- hey una chica linda – dijo un hombre detrás de ella - ¿Qué pasa linda estas en apuros?

- no – dijo Aome caminando más de prisa.

- ¿puedo ayudarte? – ofreció el hombre sonriendo maliciosamente – quizás no tengas donde dormir y entonces yo…

- que no muchas gracias – dijo

- ven dulzura, vamos….

Aome comenzó a correr, el hombre no le inspiraba confianza, ya no veía por donde iba solo corría para alejarse de los gritos del hombre que la perseguía, ya estaba oscuro, no sabía donde estaba…comenzó a sentir pánico, ¿acaso tendría que estar pérdida toda la noche? ….

- Inuyasha ¿ donde estas? – dijo y entonces dejo derramar esas lágrimas que había estado aguantando, se sentó en la banqueta y se recargo en la pared. Estaba asustada.

……………………..

Recorría por tercera vez la manzana, nada, no había rastro de Aome por ningún lado, nadie la había visto, no sabía donde estaba y ya era de noche, ya pasaban de las nueve, la ciudad era peligrosa por las noches…

- ¿bueno? – contestó su celular

- ¿ aún no la encuentras? –preguntó su madre preocupada.

- no – dijo Inuyasha que iba a pie esta vez.

- tu padre ya comenzó a llamar a hospitales y yo le diré a nuestro vecino que es comandante de la policía a ver si puede hacer algo no te preocupes Inuyasha…

Bien si antes había estado algo preocupado la llamado lo había terminado de alterar, ¿hospitales? ¿policía? ¿Qué si estaba herida y lo necesitaba? ¿Qué si algo le había pasado? ¿ y la asaltaban? …

- tengo que encontrarla – dijo Inuyasha determinado.

……………..

¿Dónde estaba? Abrió los ojos y vio a su alrededor, paredes blancas, escritorios baratos… mucho ruido… y de pronto vio a la gente que estaba ahí, eran policías, estaba en una estación de policías… se levantó de donde estaba. Sus ojos le ardían de tanto llorar, se había dormido mientras se cansaba de hacerlo. Ahora que lo veía estaba dentro de una celda… y otra mujer la veía…

- ¿estoy arrestada? – preguntó asustada

- claro cariño, dormir en las calles como una indigente es multa, tu no despertabas y te trajeron – contestó la mujer que era al parecer una prostituta nada estresada.

- pero yo… iba a una fiesta … - dijo Aome con lágrimas en los ojos. No de nuevo.

- si seguramente… ese vestido es de seda no? Lamento decirte que esas manchas de mugre no van a salir.

- eso no me importa – dijo Aome al ponerse de pie. – disculpe – dijo mientras llamaba al policía -¿no tengo derecho a una llamada?

- cierto, piense bien a quien va a llamar.

- la fianza es de…

- 2500

- es mucho dinero…- dijo Aome pensando que no lo tenía en ese momento si tan solo pudiera encontrar a alguien en la casa…ojala . Marco el número y espero… ¡ocupado!

-¿eso fue todo?

- esta ocupado ¡déjeme intentarlo! – dijo Aome desesperada

- lo siento, de cualquier forma estará fuera dentro de unas 12 horas más, si espera…

" Doce horas… es demasiado, para entonces Inuyasha se habrá dado cuenta de mi ausencia, se preocupara demasiado…" pensó Aome que volvía a su lugar. La mujer se rió de su expresión y Aome se enfado.

- ¡¿de que te ríes?! ¡¿de mis desgracias?!

- querida, te hundes en un vaso de agua, las cosas no están tan mal… sales y listo.

- se va a enfadar…

- ¿tu novio?

- si…mi novio – dijo Aome sentándose. – recién comenzamos, pero a mi me gustaba desde antes… la situación era complicada…

- ¿complicada?

- verás el… decía ser gay y aún así yo…yo me enamore…

- lo peor, mientras sean heterosexuales siempre hay una esperanza pero siendo así…

- lo mismo pensé yo… pero aún así me animaron a continuar… nos hicimos muy amigos y… cuando menos lo esperé…las cosas avanzaron y ahora…

- entonces no era gay?

- el dice que seguramente es bisexual…yo le creo – dijo Aome recordando al profesor. – le gusta un tipo, un profesor suyo de la universidad…

- eso es raro – dijo la mujer – puede ser que haya confundido todo este tiempo la admiración con el amor ¿no es lo que nos pasa a nosotras cuando un profesor nos gusta? En realidad solo es admiración….

- ¿admiración? No lo había pensado…- dijo Aome pensando. No sabía por que pero esa mujer era muy amable y le estaba contando toda su vida, seguramente nunca la volvería a ver… - ¿y tu por que estas aquí?

- iba a una fiesta de disfraces y creyeron que me dedicaba a otra cosa – dijo ella entre risas. Ahora que Aome la veía era muy hermosa, tez blanca, casi como la suya, largo cabello negro…. Gran porte. – mi querido se va a enfadar le prometí estar ahí, seguramente ya no me va a dar el collar que quería…

- ¿estas con el por dinero? – preguntó Aome

- claro, yo no me enamoro, esas son tonterías, ellos me necesitan para lucirse y yo los necesito por su dinero, punto.

- ¿y que pasa si alguno se enamora?

- solo me paso una vez… pobrecito – dijo sonriendo maliciosamente. Entonces a Aome ya no le pareció tan simpática.

De pronto se escuchó un alboroto, Aome no levantó la cabeza, seguramente habían traído a alguien más, se acomodo en el rincón donde estaba y recargo la cabeza en sus rodillas flexionadas. No le apetecía hablar más con la mujer, de un momento a otro se había vuelto una persona desagradable, era frívola y materialista…

- ¡Aome! – grito alguien en la entrada de la celda. Aome levantó la cabeza y vio a Inuyasha. Sin importar otra cosa se levantó y lo abrazó y comenzó a llorar.

- ¡estaba muy asustada! – dijo entre sollozos,- el taxi me dejo en un lugar que no era y yo… - decía intentando controlar sus sollozos cuando Inuyasha la besó.

- tonta casi me matas de la desesperación llevo toda la noche buscándote ¿sabes lo que es pensar que quizás podría haberte encontrado en un hospital?...

- lo siento…lo siento yo…

- no vuelvas a hacerme esto – dijo mientras la abrazaba.

- así que… ahora ella es mi reemplazo? – preguntó la mujer. Aome no comprendió las palabras de la mujer pero Inuyasha la veía con los ojos desorbitados y la expresión desencajada.

- Kykio…

Aome volteo a ver a la mujer, ella, la infame Kykio.