Notas del capítulo:
No puedo creer que haya actualizado a tiempo (en mi país son las 11:56pm del 15/02 así que estoy a tiempo aún)
No tengo mucho que decir, solo que disfruten. El cap de este mes no es muy largo, aunque admito que es más largo de lo que planeé que seria xD
Gracias por leer! Los amo! :3
Splash 12
Ryugazaki Rei acababa de realizar una buena compra. Se sentía interiormente satisfecho con ella. Era el raro ejemplar de un libro que el capitán del equipo de natación de Iwatobi le había recomendado. Y lo que lo hacía sentir verdaderamente contento consigo mismo es que había conseguido la particular edición que el castaño poseía. Le había comentado en su momento que aquella presentación había sido limitada, pues la portada era de un ilustrador muy conocido y tenía un prólogo hecho por otro autor de renombre encargándose de hacer aquella edición más exótica y por ende más costosa. Sin embargo lo logró. Y no veía la hora de mostrárselo a Makoto, seguramente se sorprendería y lo elogiaría. ¿Qué más podía pedir de él después de todo?
Estaba por el centro de la ciudad, de camino hacia la estación de metro, cuando para su agradable sorpresa divisó de lejos la alta y esbelta figura de nada más y nada menos que Tachibana Makoto. Inconscientemente una sonrisa tonta invadió su rostro y apretó con fuerza contra su pecho la bolsa en la que tenía guardado le libro que acababa de comprar mientras se acercaba a paso acelerado al castaño. No fue sino hasta que estuvo casi frente a Makoto que se dio cuenta que éste no estaba solo, sino que venía acompañando de otra persona.
Si la memoria de Rei no fallaba, cosa que en raras y aisladas ocasiones ocurría, se trataba de Nitori Aiichirou, el chico que nadaba brazada de pecho con los del Samezuka. Rei se preguntó qué podría estar haciendo Makoto con ese chico. No tenía idea de que fueran amigos cercanos como para andar paseando un día entre semana a esas horas en la ciudad. Sin embargo poco importaba, no ocurriría nada si simplemente iba a saludarlo y le mostraba el libro que acababa de comprar, suponía que no interrumpiría.
Con paso decidido el de cabello azul se acercó a ambos nadadores con un entusiasmo característico de su buen humor.
-¡Makoto-senpai!- llamó lo suficientemente alto para que el castaño desviara la mirada hacia él.
Rei saludó efusivamente a su superior acercándose hasta donde estaba. Dedicó una leve reverencia a Nitori quien le respondió de igual forma.
-¡Rei, qué sorpresa encontrarte!- comentó el mayor. Intentó simular agrado en su voz, no es que la presencia del de lentes lo molestase, sino que las circunstancias no eran las mejores. No sabía qué mierda le diría a Rei si le preguntaba qué andaba haciendo con Aii.
-¡Siento molestarte! Venía de la librería y cuando te vi pensé que debería mostrarte lo que acababa de comprar.- explicó mirando de reojo al más bajo, mientras quitaba de la bolsa de papel que traía en mano el libro que había comprado.
La fisonomía del más alto se relajó visiblemente al ver el objeto que el de ojos violetas tenía entre manos. Debía de admitir que era uno de sus libros favoritos, y solo dios sabe cómo su subordinado se las había apañado para conseguir la misma edición que él tenía. Debía de suponer que era usado, ya que era una vieja edición y la misma había sido limitada. Sin embargo, estaba en unas condiciones envidiables. Estaba más que contento con el entusiasmo de Rei por algo tan vano como aquello, y al mismo tiempo se sentía un poco tonto porque algo así llegase a alegrarlo.
Empero su buen humor no duró demasiado, pues justo cuando tomó el ejemplar de entre las manos del chico de lentes, un par de pequeñas manos blancas se lo arrebataron. Con una brusquedad para nada característica de él, Nitori tomó el libro examinándolo con desdén, para luego dedicarle una mirada para nada agradable al muchacho de gafas parado frente a él.
-Aburrido- comentó con desgano mientras devolvía el libro al castaño que lo miraba con enojo en los ojos. Sabía que no estaba siendo educado, pero ese era justo el efecto que quería causar.
Ese muchacho había aparecido de la nada absoluta para distraer la atención de Makoto sobre él. Si bien estaba actuando infantilmente, poco le importaba. Por la mirada que el chico de cabello azul le había dedicado al más alto momentos antes, podía deducir que éste estaba completamente idiotizado por él. Sin embargo, por el momento Makoto le pertenecía, y no pensaba ceder de territorio por nada del mundo. Ese chico era bastante atractivo, y si no estaba equivocado era el mismo muchacho un tanto idiota que nadaba estilo mariposa en el club de natación de Iwatobi.
El más alto decidió pasar por alto el comentario del menor. Sonriendo condescendientemente a su subordinado, elogiándolo por haber conseguido dicho ejemplar. Platicaron brevemente de asuntos del club mientras el de ojos celestes los observaba con el ceño fruncido. Hasta que decidió interferir.
-Mako-chan, vamos. Se está haciendo tarde y aún no fuimos al sitio que me prometiste- se quejó el de cabello plateado, pegándose al cuerpo de su acompañante, tomándolo de la mano y entrelazando sus dedos. Dicha acción tomó por sorpresa al de ojos verdes, sonrojándolo hasta las orejas bajo la incrédula mirada de Rei. Aiichirou sonrió con superioridad ante la reacción que consiguió de ambos. Tenía por sentado el hecho de que Makoto se enfadaría con él por hacer eso. Pero se lo había buscado, así que debía de aguantarse.
En un brusco movimiento, el de segundo año se sacudió al menor de encima, apartándose de él y mirándolo con el entrecejo fruncido. Nitori le devolvió la mirada indiferente, echándole en cara sin palabras que no se arrepentía de lo que acababa de hacer.
-R-rei… ¿P-podríamos hablar a solas un momento?- pidió mirando con pena al más bajo quien aún tenía la cara hecha un poema.
Asintió levemente antes de apartarse del chico de Samezuka quien le había dedicado una última mirada de odio antes de quitar su móvil del bolsillo para ponerse a juguetear con él.
-Rei, ni una sola palabra de esto a nadie, por favor- habló el más alto con tono firme una vez que estuvieron a una distancia prudente.
-B-bueno.- contestó a penas con un hilo de voz.
Makoto supuso que Rei estaría shockeado al enterarse de algo así. Pero jamás pensó que le afectaría tanto, juraría que al chico de primero estaban por salírsele las lágrimas. ¿Era tan desagradable enterarse de que el capitán de tu equipo estaba envuelto en una relación con alguien de su mismo sexo? ¿O sería porque era alguien del equipo rival? Eso sería en muchos sentidos estúpido, además de que Haruka estaba en la misma situación después de todo.
Rei se marchó rápidamente luego de murmurar en "Espero que les vaya bien". Y no fue hasta que lo perdió de vista que se giró en dirección a Nitori, quien lo miraba con mueca divertida.
-¿Qué se supone que fue eso, Aiichirou?- cuestionó acercándose a él.
-¿Qué se supone que fue qué, Makoto? No hice absolutamente nada.- se defendió con tono seco, desafiándolo con la mirada.
El mayor bufó en respuesta, rodándolo los ojos en señal de hastío.
-¿Ahora qué haré si se lo dice a alguien?- se quejó más para sí mismo que para con el menor.
-¿Qué tan malo puede ser que se entere alguien? ¿O es que no quieres que Nanase-san se entere de esto?
-¡No metas a Haruka en la conversación!
-¿Por qué?- los orbes celestes del más joven se posaron intensos sobre los del castaño.
Makoto no supo qué responder ante la pregunta. Era obvio que no quisiera que los demás supieran que tenía ese tipo de relación con otro chico. Pero más obvio era que no quería que Haruka se enterase de eso. No quería saber qué pensaría de él. Sí, estaba molesto con él por lo de Rin. Sin embargo no podría tolerar la idea de Haruka sabiendo que sentía interés por otra persona que no fuera él. Makoto amaba a Haruka, no a Nitori. No quería que Haruka pensase lo contrario. Él no quería pensar lo contrario.
-¿Piensas que a Nanase le importaría que su mejor amigo, o ex mejor amigo, ande con un extraño?... Lamento pincharte el globo Makoto, pero a Haruka no le importa con quien estés. Él tiene a Rin y eso es lo único que le interesa. Lo que hagas tú simplemente le pasa por la tangente.- explicó con seriedad.
El de ojos verdes le dedicó una mirada severa. Para luego dar media vuelta y caminar en dirección hacia la parada de trenes, necesitaba ir a su casa. Ai le acababa de contar una verdad que simplemente no quería oír, y eso lo molestaba sobremanera.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
"¿Cómo pudiste haberte enojado por algo como eso?" Preguntó en un mensaje de texto el chico de ojos celestes.
Makoto frunció el ceño, volviendo a guardar en teléfono en su bolsillo. No estaba de humor para lidiar con el menor. No es que estuviese verdaderamente molesto. Simplemente no quería hablar con él.
Rei ahora sabía que tenía "algo" con Aiichirou. Ni siquiera sabía definir bien qué era lo que había entre ellos, pero lo sabía. Y eso significaba que Haru eventualmente se enteraría. ¿Qué pensaría de él cuando se enterara? ¿Sería en serio tan malo? ¿De verdad le interesaría? Suspiró. Quizás Aii tenía razón. Seguramente a Haruka le importaría muy poco qué sucediese con su vida sentimental.
Sintió nuevamente una vibración en señal de otro mensaje en su teléfono móvil. Tardó un par de minutos en decidir a revisarlo. Era un nuevo mensaje de Ai.
"Lo siento. No pensé que te enfadarías tanto."
Makoto suspiró con pesadez. No estaba tan enfadado como parecía. En realidad, y si se ponía a pensar bien no debería de importarle tanto que Haruka supiera que tenía algo con Nitori. Ni siquiera sabía bien si había algo entre ellos. Por la forma en la que el menor había actuado esa tarde, para Rei no cabría duda de que SI existía algo entre ellos, aunque a decir verdad nunca habían establecido ningún tipo de relación. Además había comprobado de primera mano que Aiichirou no había estado exclusivamente con él en esos tres meses en los que habían estado viéndose.
Por lo que decidió preguntar, sin pelos en la lengua.
"Si te comportaste frente a Rei de ese modo. ¿Eso en que estatus nos deja a ambos?" cuestionó, deliberando consigo mismo si esa sería una buena forma de quitar a Nitori la respuesta que necesitaba.
Obtuvo una respuesta sorprendentemente rápida, aunque no la deseada.
"No lo sé."
"No soy la única persona con la que te has estado viendo en estos últimos meses" No era una acusación ni un reclamo, era una simple afirmación y ambos lo sabían.
"Pero no es lo mismo. Te lo dije el otro día, no suelo estar con la misma persona más de una o dos veces. Contigo es diferente."
"¿Qué tengo yo de diferente?"
"No lo sé."
Otro suspiro salió de entre los labios de Makoto. Ese chico no era fácil, no al menos en ése sentido, y toda la situación en sí comenzaba a hacérsele confusa. Si quería plantearlo en forma sencilla podía decir que eran algo así como amigos con beneficios, pero el término le sonaba incorrecto. Makoto sentía que el lazo que había formado con Nitori superaba esa expresión. Al menos eso es lo que él sentía, sin embargo quien quién le aseguraba que Aii no lo consideraba incluso menos que eso.
"¿Amigos con beneficios?" tecleó rápido antes de arrepentirse de indagar demasiado en el tema.
"Jaja… ¡Ese término es muy soso Makoto!". El castaño se avergonzó por la respuesta, no era lo que esperaba que le contestase, pero al cabo de unos segundos recibió otro más.
"Aunque quizás esa sea la definición más cercana."
"Entonces ¿Por qué actuaste así delante de Rei?"
"Porque no me agrada"
"Eso es estúpido. Y lo sabes"
"Lo sé."
El castaño decidió dejar la conversación hasta ese punto. No tenía caso discutir acerca de eso ahora. Ya lo haría más adelante. Además tenía varias materias de las cuales hacerse cargo. Últimamente había estado tan pendiente de Aiichirou que ni siquiera había sido capaz de concentrarse en sus estudios apropiadamente.
Eso también le hizo pensar que, si hace un par de semanas atrás Haru y Aii compartían casi la misma cantidad de tiempo ocupando su mente. Poco a poco Haruka se iba alejando más. Y le dolía. Le dolía no tener a la persona que más había amado en su vida a su lado. Pero más aún le dolía no tener a su mejor amigo a su lado.
Haruka nunca había sido solo "el chico que le gustaba", no. Desde que tenía uso de consciencia Haruka había sido su inseparable compañero. Lo había ayudado incontables veces, a su manera, pero lo había ayudado. Le había hecho comprender su pasión por la natación, y asimismo, que su nivel de amor por el agua no alcanzaba ni por los tobillos al amor al agua de Haru.
Extrañaba a Haru, y no solo en un sentido romántico, sino fraternal. Suspiró por décima vez en ese día. Quizás Haruka y Nitori acabasen siendo especiales para él en dos formas completamente diferentes. Y quizás, solo quizás, comenzase a plantearse el arreglar las cosas con su amigo de la infancia.
-.-.-.-.-.-.-.-.-
Rei estuvo actuando raro desde esa mañana. Nagisa no tenía idea de qué podría estar molestando al chico de gafas al punto de que siquiera se dignase en saludarlo esa mañana.
El rubio se estuvo debatiendo internamente entre la posibilidad de ir con su característica voz chillona a perturbar su estado o dejarlo tranquilo no dispuesto a que el de cabello azul se enfadase con él. Optó por la segunda opción. No todos los días veía a Rei en esos ánimos, y si bien lo preocupaba profundamente, no estaba seguro de cómo actuar para que el humor de su compañero de equipo mejorase.
No fue sino hasta la hora del primer receso que el chico de lentes le reveló al rubio la razón de su no-hermoso día.
-Sé que no es de mi incumbencia, y que no debería de estar contándote esto…- comenzó a hablar Rei con inseguridad en la voz bajo el escrutinio de un Nagisa que estaba mucho más callado de lo usual.
-Ayer fui a la librería a retirar un pedido que había hecho hace unas semanas atrás. Cuando estaba de camino a la estación vi a Makoto-senpai, estaba con ese chico de Samezuka, Nitori.- la mirada en el rostro de Nagisa cambió ante la mención del nombre de Ai, e hizo un ademán al más alto para que continuara.
-Al principio pensé que eran amigos, así como lo son con Rin-san. Pero cuando me acerqué a él para mostrarle el libro que acababa de comprar, pues había sido él quien me lo había recomendado, bueno… Nitori-san actuó de una forma bastante grosera. Además, hizo un comentario que daba a entender que no eran solo amigos. Te pido que no se lo digas a nadie Nagisa-kun. Makoto-senpai me pidió que no le dijera esto a nadie, pero… necesitaba contarlo, tú más que nadie sabes por qué.
Bueno. Ahora, no había que ser un genio para saber que en efecto la persona de la que Makoto le había hablado el otro día era de Nitori. Entendía el por qué se había reservado el hecho de no decirle de quien se trataba porque… ¡wow! Hasta a él le causaba sorpresa. No por el hecho de que pensara que Nitori se veía muy puro e inocente para andar seduciendo a un superior de un instituto rival, sino que sabía qué clase de chico era Nitori, y se sorprendía de que Makoto haya dejado que esa pequeña zorra lo haya arrastrado a su trampa.
No lo malentiendan, tenía un singular aprecio al pequeño nadador del Samezuka, después de todo tenían en común su estilo predilecto, y su no muy sana costumbre de ir de flor en flor cada vez que se le presentara la oportunidad. Sabía qué clase de chico era Nitori con tan solo mirarlo a la cara, era una viva imagen de él pero en un peor estado, y por sus adentros agradecía nunca haber llegado a tal punto, y el haber encontrado dos personas que lo contenían de estar así.
-N-no tenía idea de que a Makoto-senpai también le atrajesen lo hombres…- comentó con desánimo Rei, mirando con ojos afligidos a un aún sorprendido Nagisa.- Si lo hubiese sabido antes, hubiese intentado ganarme su corazón. En serio hubiese puesto todo mi empeño en conseguirlo. ¿Crees que lo hubiese logrado Nagisa-kun?- había cierta desesperación en el tono de voz del chico de lentes, Nagisa le dedicó una mirada igual de dolida, si tan solo fuese tan fácil él hubiese intentado lo mismo hacía mucho tiempo.
-No lo sé Rei-chan. Tal vez sí. O tal vez no. A decir verdad es algo que hasta a mí me sorprende. –confesó.
Aquellas últimas palabras de Rei lo hicieron meditar en la posibilidad de que quizás debía de hacer lo mismo por él. Tal vez debía de armarse con valor y poner el empeño que necesitase en conquistar a Rei. Después de todo en ese momento estaba débil, con el corazón herido, vulnerable e influenciable. Quizás solo necesitara un empujoncito para caer en sus brazos. Quizás ese fuese el momento indicado de llevar a la realidad todos esos planes que llevaba ideando desde hacía meses atrás para tratar de conquistarlo.
Sin embargo había algo que lo hacía dudar. Que hacía que en ese momento no fuese capaz de invitar a Rei a una cita al centro comercial el sábado por la tarde, tal y como se lo había imaginado incontables veces.
De lo que no estaba seguro es que si ese algo se trataba de su miedo al rechazo por parte de Rei, o por el hecho de que no quería dejar de lado esa "estable y cómoda" relación que tenía con Keisuke. Y aquella inseguridad lo frustraba sobremanera.
Notas finales:
¿Que les pareció?
Comenten sus opiniones :D
Próxima actualización 15/03
Nos leemos! :*
