¡Oló! :D Un nuevo capítulo. De ahora en adelante cada capítulo representará un mes hasta que lleguemos a Agosto (Sí,Agosto de boda) :3 Espero les agrade. Muchas gracias por los reviews,favoritos y alertas... :') Los quiero.


Septiembre

Sus esfuerzos por concentrarse en las clases al fin dieron frutos, alejando los pensamientos sobre vestidos, zapatos, banquetes y tíos incómodos durante todo el día para retomarlos por las noches.
Había soñado que Tío Ron y su suegro acababan batiéndose a duelo, derribando sin querer el enorme pastel de bodas diseñado por Tía Fleur. Lo cual era muchísimo más peligroso que una simple batalla entre sus tíos.

Pero se había librado también de los sueños, con ayuda de una poción para dormir. Ahora todo iba bien.
Hasta ésa mañana.

Como siempre, la parvada de lechuzas entró ruidosamente al Gran Comedor, lanzando sus cartas y paquetes a sus destinatarios. Ella no esperaba nada, sin embargo un águila voló sobre ella, dejando caer una carta. Seguida por una lechuza pequeñita, que fue a estrellarse contra la jarra de jugo de calabaza frente a ella.
Pigwidgeon.

- ¡Pig! – le susurró la pelirroja, mientras le quitaba las moronas a la emocionada lechuza, que daba brinquitos y le mostraba un sobre color crema y otro rojo. Parecía feliz de haber logrado entregar su doble misiva sin mayores problemas que la jarra – ¿Qué demonios…?

Pero antes de terminar su pregunta, el sobre rojo se desenrolló. Sólo entonces Lily se dio cuenta de lo que era.

- ¡LILY POTTER! – resonó la voz de su Tío Ron por todo el comedor, haciendo que ella se sonrojara intensamente - ¡Acabo de hablar con tus padres! Es broma, ¿Cierto? ¡Cómo te atreves…! – la voz se cortaba por la furia – ¡Cómo te atreves a ser novia de un Malfoy! Peor aún, ¡A CASARTE CON ÉL! ¡No puede ser verdad! Tus padres parecen no entenderlo. ¡Aaah, pero no te apures! ¡Yo entiendo! ¡TÍO RON ENTIENDE! ¡Sabe que ése malvado Malfoy te ha de haber obligado! ¡No te preocupes, Lily! ¡Yo me encargaré! ¡TÍO RON TE SALVARÁ!

El sobre rojo estalló, bañándola en una lluvia de papelitos rojos.

Cuando se atrevió a quitarse las manos de la cara, notó que todos la miraban fijamente.
Si no se había avisado públicamente su compromiso, bueno, ya podía Scorpius irse ahorrando el gasto de reporteros, gracias a Tío Ron.

El pellizco de Pigwidgeon reclamando una recompensa le recordó que le había llevado otra carta. Tomó en brazos al ave, la carta del águila y la otra carta de Pig, se metió a la boca un trozo de pan, y salió caminando lo más dignamente posible del Gran Comedor.
Para echarse a correr hacia el lago cuando ya no estaba a la vista.

El Sol brillaba alegremente sobre el agua, causando bellos reflejos en su superficie. La bruja se acomodó bajo un gran pino y comenzó a leer la carta crema.

"Lily:

Espero que el vociferador de mi esposo no te haya causado muchos problemas. No le hagas caso, ya sabes bien cómo es de necio. Intentaré suavizar las cosas con él y con Rose, que también está muy trastornada. Por otro lado, acepto que yo también estoy sorprendida. ¿Con Scorpius Malfoy, de verdad? Es decir, es tu decisión, pero… Bueno, supongo que será un chico agradable y muy diferente a su padre como para que te fijes en él. No pienso juzgarlo antes de platicar al menos una vez con él.
En fin, suena fuera de lugar pero te felicito Lily, a ti y a Scorpius. De verdad, y pues, suerte con la boda.

Tía Hermione.

P.D. Si necesitas ayuda, conozco un par de libros que…"

Lily rió. Afortunadamente contra la batalla con Tío Ron y Rose contaba con el sentido común de Tia Hermione y el carisma de Hugo. Contra James tenía a papá, mamá y a Albus. No estaba tan mal.

Volteó y vió a la inquieta lechuza jugueteando con la otra carta, la que le había llevado el águila. Notó el elegante sobre color gris en que venía. Lo tomó y lo abrió.

Era sólo un pedazo de pergamino, donde un breve párrafo venía escrito con una letra elegante.

"Lily:

Odio estar rodeado de incompetentes en el trabajo. Pareciera que nadie ha leído como debe ser un buen libro de legislación mágica.
Te extraño mucho. Extraño tu risa, tu perfume…Hoy me lo he imaginado mínimo tres veces. Podría haber jurado que estabas conmigo.
Prometo escribirte contándote cómo se los dije a tus padres. Como podrás entender, tenía que pedir su autorización primero para poder llevarme a su princesa de la casa y convertirla en la reina de la mía.
Espero que éstos meses pasen rápido. Muy rápido.

Te amo.
Scorp."

Pigwidgeon ululó fuerte, sacándola de su ensoñación. La joven bruja volteó a ver a la pequeña ave, con una enorme sonrisa en el rostro.

- Toma, toma – le dio un enorme pedazo de pan – Gracias, Pig.

Le hizo unos cariñitos en la cabeza, y el ave salió volando, feliz, hacia la torre de las lechuzas.
Pero no igualaba la felicidad de cierta pelirroja que, sólo por una nota de su prometido, sintió que podría luchar contra el mundo entero.

- Que Tío Ron, Rose y James se vayan acostumbrando.