Capítulo 14. Más Allá de la Magia

La luz iba ganando terreno poco a poco. Al principio le parecía cegadora, pero los colores empezaban a diferenciarse y los objetos tomaban forma. Los ojos de Fate intentaban acostumbrarse a enfocar de nuevo. Miró el techo blanco encima de ella. Si movía un poco los ojos a su izquierda distinguía una ventana. Al frente podía ver lo que debía ser su propio cuerpo debajo las sábanas azules. No cabía la menor duda, estaba en un hospital.

Intentó pasar saliva y sintió la garganta terriblemente seca.

"Me alegra que hayas despertado Fate-san. Tienes a mucha gente preocupada por ti".

Reconoció la voz de Shamal y giró su cabeza para buscarla. Una par de ojos escarlatas le sonrieron.

Fate se restregó la cara con las manos.

"¿Qué... qué fue lo que pasó? ¿Teana, está bien?"

"Le diste el susto de su vida. Por lo demás está perfectamente. Está afuera, junto con Nanoha."

Nanoha.

Fate sintió unos deseos enormes de verla.

"Lo último que recuerdo es haber destruido la columna de poder dentro de la gran cueva, Shamal. Sé que requería una gran cantidad de mi energía, pero aún así no entiendo que me pasó."

"¿No te habrás excedido un poco?", inquirió Shamal.

"No lo creo, yo… ¿Cuánto tiempo llevo aquí?", le preguntó angustiada.

"No mucho, ni un día. Yo realmente creía que despertarías hasta mañana por la mañana. Aunque me alegra, significa que estás mejor de lo que podría pensar y es mejor que estés consciente para las pruebas que quiero hacerte."

"¿Pruebas?"

"Si, son básicamente de rutina pero prefiero asegurarme. ¿Cómo te has sentido Fate?", le preguntó casi maternalmente.

"Muy bien, fuera de esto realmente."

"Ya veo."

Mientras platicaban, Shamal iba haciendo registros en su computadora. En ella se podía ver una imagen que representaba el cuerpo de Fate.

Meticulosamente le acercaba y alejaba un aparato, mientras le escaneaba todo el cuerpo.

Fate pudo notar que algo andaba mal por la forma en que Shamal observaba su pantalla. Le inquietaba lo que veía.

"¿Algo anda mal?", preguntó Fate tímidamente.

"No, etto… debe haber un error. En lo que lo resuelvo me gustaría que siguiéramos hablando."

"Claro."

Fate de pronto se sintió como una niña pequeña que había hecho alguna travesura y tenía algo que confesar.

"¿Entonces has dormido bien, comido bien?"

"Creo que puedo decir que nunca en mi vida había dormido mejor", contestó Fate sonrojándose levemente. "Me ejercito como de costumbre y me he sentido llena de energía. De no ser porque estoy en la cama de un hospital podría decirte que nunca me había sentido mejor."

La mirada de Shamal la seguía inquietando y, exasperada por la poca comunicatividad de Shamal, saltó de la cama para ver con sus propios ojos lo que fuera que Shamal estaba viendo.

En la pantalla se desplegaba el monitoreo de su núcleo mágico. Ella ya había visto algo similar cuando, con el Libro de la Oscuridad, la misma Shamal se había apoderado del de Nanoha y ella estaba en recuperación.

Esta vez sin embargo, algo claramente era distinto. Tenía que haber un error en algo. En lugar de registrar su Linker Core se veían distinguiblemente dos Linker Cores.

"¿Qué… es… eso?", preguntó Fate temblando mientras sentía que un mareo la apoderaba y una atípica lividez recorría su rostro. Trastabilló hacia atrás y tuvo que apoyarse en el respaldo de la silla de Shamal para no caer.

Con ojos simpatizantes, Shamal la vio y le ayudó a recuperar el equilibrio.

"Eso es justamente lo que estoy tratando de averiguar. Primero pensé que se trataba de un desperfecto de mi equipo, pero ya descarté esa opción." La miró ligeramente consternada. "¿Fate-san, has estado viendo a alguien...me refiero a… has estado con alguien más que no sea Nanoha?"

"¡Como puedes pensar eso!", exclamó Fate, sintiéndose gravemente insultada. "No puedes estar sugiriendo, no puede ser que… yo…no, Shamal…" No podía terminar de decir su pensamiento. Instintivamente se llevó una mano a su vientre mientras la veía con cara entre incredulidad y asombro. "No sé nada de biología Shamal, pero hasta por lo poco que se, sé que es imposible que…". Una vez más no podía terminar la frase.

"¿Que estés embarazada? Yo tampoco lo creía posible. Aun me falta hacerte los exámenes definitivos, pero no veo otra respuesta. Lo más extraño de todo es que jamás había sabido de un caso en el que un bebé presente un desarrollo de su núcleo mágico a tan temprana etapa. Generalmente se desarrolla en los primeros años de su vida."

La cabeza de Fate daba vueltas. No puede ser posible. Tiene que haber un error.

"Necesito salir a buscar con qué hacerte los demás exámenes. ¿Quieres que le diga a Nanoha que pase a hacerte compañía mientras tanto?"

"¡No!" exclamó Fate de inmediato. "Yo… Shamal, no puedo verla sin saber que me está pasando. No le digas nada aun por favor. Diles que aún no he despertado, lo que sea… yo… no entiendo nada de lo que está pasando."

Shamal la observó con dulzura.

"Entiendo. Dame un par de minutos, regresaré lo antes posible."

Fate observó a la rubia de pelo corto salir de su habitación. Tenía que haber otra explicación. Por el esfuerzo su núcleo se había partido en dos. Si eso era más lógico. ¿Embarazada? No, imposible. Era una posibilidad totalmente irracional.

En la mente de Fate las mismas preguntas circulaban una y otra vez. Regresó a sentarse en la cama. Sentía que la fuerza para que sus piernas la sostuvieran se había esfumado por completo.

La puerta de su cuarto se abrió y Shamal entró con un maletín en sus manos.

"Con estas prueba saldremos de dudas muy pronto"; le dijo mientras se sentaba junto a ella y le tomaba la mano. "¿Estas lista?"

Fate respiró lo más profundo que pudo y asintió.

"A pesar de todos los avances tecnológicos, hay métodos que siguen siendo efectivos a la antigua. Así que, ten", le dijo mientras le extendía un pequeño vasito de plástico.

"¿Para qué lo quiero?", preguntó desconcertada.

"Ahí está el baño Fate-san, ¿te sientes con la fuerza suficiente para llegar tú sola?"

"Ah, sí, sí... yo… ya vuelvo."

Shamal se quedo sentada esperando a que Fate saliera. Lo que estaba a punto de presenciar era un milagro, estaba segura de eso. Sin embargo por más de que le daba vueltas al asunto no comprendía cómo podía ser posible. ¿Fate y Nanoha lograron concebir un hijo? Todo mundo sabe que son dos de las magas más poderosas del universo, pero aún así… bueno tal vez eso es lo que se consigue cuando las juntas, rió para sus adentros. Finalmente no se tienen muchos registros de parejas que compartan tal poder… magos de esos niveles no abundan y que además entre ellos haya…

A la mitad de su idea, vio salir a Fate del baño y con la expresión de una niña asustada, le entregó el vasito.

"Voy a sacarte un poco de sangre, Fate-san", le dijo suavemente al tiempo que preparaba la jeringa que había sacado de su maletín. Ajustó firmemente una correa apenas un poco más arriba de su codo y observó como la vena empezaba a mostrarse.

Una aguja reluciente y filosa penetró la piel del brazo de Fate y la jeringa se llenó rápidamente de un líquido rojo brillante. Con cuidado, Shamal retiró la aguja y tomando la mano libre de Fate la acomodó para que con un dedo ejerciera presión en el piquete.

Fate respiraba profundamente una y otra vez.

Shamal abrió una cajita y con cuidado depositó en sus respectivos lugares, las muestras requeridas.

"En un par de minutos, nos mostrará si estas embarazada o no. En caso afirmativo, nos determinará con buena precisión el tiempo que llevas y el sexo del bebé."

Fate no podía despegar los ojos del objeto en cuestión. Barras de progreso indicaban lo que faltaba para terminar el estudio. Una ventana parpadeó en la pantalla que se leía nítidamente:

"Result Ready"

/"Resultado Listo/"

Shamal volteó a ver a Fate. Fate asintió y dirigió su dedo a la pantalla para que se mostrara el resultado. Detuvo la yema de su dedo unos milímetros antes de tocar la pantalla. Cerró sus ojos.

En su menté escuchó la voz de Nanoha.

"Fate-chan, me gustaría mucho que fuera por los métodos tradicionales, aunque dadas las circunstancias… es un poco complicado."

En ese momento deseó que fuera posible.

Tocó la pantalla y un sonido le indicó que el resultado estaba listo en la pantalla. Solo tenía que abrir los ojos y leerlo.

"Positive", parpadeaba en la pantalla.

Una emoción inaudita la invadió. Shamal estaba realmente extática. Este era un hecho sin precedentes.

"Yo, yo, tengo que ver a Nanoha ya", dijo Fate mientras se preparaba para salir del cuarto.

"¡Espera! Aun faltan los otros dos resultados, además aun no me explico cómo sucedió Fate-san. Biológicamente estas embarazada, y necesito saber cómo lo conseguiste… sin la ayuda de un hombre…"

Fate parpadeó. Shamal tenía un buen punto. Sabía que en el mundo en que vivían se podían hacer muchas cosas con las que pueblos del pasado únicamente podían soñar. Pero las reglas de la vida eran invariantes.

"Yo... ahh…", Fate no sabía que decir.

El instinto científico de Shamal entró en acción.

"Podemos empezar por saber cuando sucedió el milagro."

"¡Los datos adicionales!", exclamó Fate emocionada.

Regresó a la pantalla y pidió que se mostrara el tiempo.

"17 semanas" leyó Shamal. "Fate-san, me voy a ahorrar el sermón de cómo no pudiste haberlo notado antes porque estas son circunstancias realmente extraordinarias", le decía mientras tecleaba más cosas en la pantalla. "Ahora quiero que la computadora me de la fecha exacta de cuando sucedió. Vayamos atrás 17 semanas a partir de hoy."

La tecnología era realmente algo impresionante. Fate reconoció la fecha que parpadeó en la pantalla en el instante en el que la vio.

"Ese fue el día que nos trajeron de regreso después del accidente del Claudia."

Las piezas del enigma empezaban a acomodarse en la mente de Fate. Shamal estaba un poco más perdida.

"Aún no entiendo, ¿cómo quedaste embarazada? No me dirás que fue el agua de ese planeta."

"No… yo… Nanoha y yo…", a Fate no lo divertía andar revelando detalles de su vida íntima. Pero Shamal, no solo era una doctora perfectamente profesional, también era su amiga. Nada más de intentar ordenar sus ideas, Fate empezó a sentir el calor que invadía sus mejillas.

Shamal medió adivinó lo que venía e intentó ayudarla un poco. "Nanoha y tú. Lo entiendo, pero miles de parejas de chica con chica lo han intentando por milenios, pero por obvias razones por más que quisieran jamás habían conseguido procrear."

"Esa noche fue distinta a las demás que habíamos pasado juntas. No sé bien cómo explicarlo. Hicimos el amor, pero también… compartimos nuestra magia. De hecho… fue así como nos encontraron. Por la explosión de energía que causamos."

Fate se llevó una mano a su boca, pensativa. Al apoyar los dedos, con sus labios sintió el anillo que llevaba.

Extendió su mano e inclinando su cabeza a un lado lo examinó.

"Ahora que lo pienso también fue el primer día que usamos el par de anillos que encontré… ¡Por todos los cielos! ¡Funcionaron, fueron ellos!"

Si Shamal creyó en un momento que estaba entendiendo, rápidamente se sintió de regreso al inicio en el que no entendía nada.

"Fate-san, a ver repíteme todo de nuevo con calma."

Fate lo entendía todo. Le explicó con claridad de donde habían salido los anillos. Lo que sabía de ellos y sin tanto lujo de detalle, lo que había sucedido en la noche que habían estado perdidas.

Shamal se sentía abrumada, pero al parecer la historia de Fate hacía sentido.

"Lo último que falta es saber el sexo del bebé."

"Niña, es una niña. No puede ser de otra manera", dijo Fate con seguridad.

La computadora corroboró la afirmación de Fate. Había reglas de la vida que no podían burlar tanto.

"Creo que podemos averiguar un poco mas acerca de tú bebe, Fate-san. No se como consiguieron burlar a la naturaleza, pero no puedo evitar pensar que estés embarazada de un clon de ti misma."

Ahora la confundida era Fate.

"¿Y qué podemos averiguar entonces, ahora?"

"Puedo tomar la longitud de onda de la magia que emite el linker core de tu bebé. Básicamente es la huella digital de todos los que poseemos magia. Y así como el ADN nos permite determinar, por ejemplo, la paternidad por los marcadores en común entre un padre y su hijo; podemos hacer el equivalente."

"¿O sea que su "huella digital", sería idéntica a la mia?", preguntó preocupada.

"Es una posibilidad ciertamente."

"¿Podemos hacer la comparación?"

"Claro, dame dos segundos en lo que preparo al sistema."

Shamal volvió a encender el aparato con el que la había escaneado anteriormente. Tomó las radiaciones necesarias e ingresó los comandos en pantalla.

Fate prácticamente estaba conteniendo la respiración. Ella misma era un clon de su hermana, y ahora ela sería madre de su propio clon. Todo esto estaba siendo demasiado confuso.

Se sobresaltó al escuchar una expresión de alegría de Shamal.

"La huella es distinta Fate. Tiene rasgos parecidos al tuyo, pero es claramente distinta."

"¿Entonces…no es mi clon?"

"No, es un ser independiente. Seguramente físicamente se parecerá mucho a ti, pero eso es normal de cualquier manera en la naturaleza, ¿no?"

Fate respiró aliviada.

Shamal continuó, "De hecho, creo que puedo acceder a los registros de Nanoha. Hmmm, Takagawa, Takahama, Takahashi, Takaki, Takamachi, Nanoha, aquí esta."

Shamal seguía digitando en la pantalla mientras Fate la observaba intrigada.

Shamal volteó a verla casi como un profesor orgulloso observa a un alumno avanzado.

"También comparte rasgos con Nanoha. ¡Por más increíble que pueda parecer, es genuinamente hija de las dos! No puedo ni empezar a imaginar el poder que tendrá cuando crezca."

"Creo que es hora de hablar con Nanoha. ¿Puedes hacerla pasar, por favor?", le pidió visiblemente nerviosa y extremadamente emocionada.

Shamal asintió. Salió del cuarto y unos segundos después entro Nanoha.

"¡Fate-chan, que haces levantada!" Definitivamente no era lo primero que pensaba decirle, pero al verla fuera de cama no lo pudo evitar.

"Estoy bien. Perdona por haberte asustado", le dijo dulcemente.

Nanoha observó un brillo en sus ojos que nunca había visto antes.

"¿Qué fue lo que sucedió Fate-chan?", preguntó Nanoha asustada. "Excediste tu límite, lo sé…."

"Eso no fue exactamente lo que pasó…", le dijo mientras la atraía hacia sí.

Nanoha intentó abrir la boca para preguntarle pero sus palabras fueron mitigadas por un par de labios que reclamaban su atención. Podía sentir la lengua de Fate masajeando la suya. Los dientes de Fate exprimiendo apasionadamente su labio inferior. Nanoha clavó sus manos en el cabello rubio de Fate mientras ella también exploraba la boca de Fate con su lengua. Podía sentir la intensidad de su amada, así como el deseo que crecía. La mano de Fate tomó posesión de uno de sus pechos y lo masajeó por encima de la ropa. Nanoha empezó a gemir mientras sentía las pequeñas oleadas de placer que sacudían la parte baja de su abdomen. Con la otra mano, Fate se abrió camino por debajo de la falda de Nanoha. Empezó a recorrer sus dedos por encima de la ropa interior y sintió como se humedecía.

"F-Fate", jadeaba Nanoha.

La rubia lo entendió de inmediato, aunque de cualquier manera era lo que pensaba hacer.

Abriéndose camino por la braga de Nanoha, introdujo sus dedos en ella mientras con su pulgar rozaba la delicada zona que repartía decenas de emociones a lo largo de cada parte del cuerpo de Nanoha.

Rítmicamente, Nanoha se balanceaba hacia arriba y hacia abajo impulsando a Fate a llegar más dentro de ella. Las piernas de Nanoha empezaron a debilitarse mientas el orgasmo iba creciendo en ella. Fate lo sintió y la levantó, mientras Nanoha le rodeaba la espalda con sus piernas.

"F-Fate yo quiero que tú también…"

Fate la besó para interrumpirla.

"Tú solo disfruta. Dime qué quieres que haga".

Nanoha echó la cabeza hacia atrás extasiada. "Sigue.. ah.. has...ah.. lo que quieras…mmm".

Hábilmente, desabrochó el sujetador de Nanoha para liberar sus gloriosos pechos. Levantándole la blusa, los liberó su cautiverio y con la lengua empezó a dibujar círculos alrededor de la punta excitada. Observó como crecía de tamaño y ansiosamente empezó a succionar. Nanoha podía sentir como su pezón se hinchaba de succión y de las pequeñísimas mordidas y el placer que emanaba de esas sensaciones únicamente aumentaba el placer que sentía en su sexo. Fate sentía injusto colocar su atención en uno solo de los pechos de Nanoha, así que con pequeños besos fue hilvanando un camino hacia el otro pezón.

Fate sintió el cuerpo de Nanoha tensarse por completo, podía sentir los músculos de Nanoha cerrando sobre sus dedos cada vez con más intensidad. Podía notar en su respiración y en sus gemidos como crecía la excitación en ella. Nanoha sintió el crecimiento del hervidero de placer que la invadía, y clavando los dedos en la espalda de Fate sucumbió ante el orgasmo que Fate le produjo.

Nanoha se sacudió violentamente en sus brazos para luego caer rendida, aún aferrada a ella. Con mucha delicadeza deslizó sus dedos fuera de ella y caminó hacia la cama, donde se recostó, aun con Nanoha en sus brazos.

"Fate-chan, eso fue increíble." Alcanzó a decir Nanoha con ojos casi perdidos.

Fate la abrazó fuertemente. Podía sentir el golpeteo del corazón de Nanoha en su pecho. Y mientras gentilmente le acomodaba su ropa de nuevo le habló.

"Creo que fui algo brusca."

Nanoha la miró con satisfacción.

"Puedes ser así de brusca todo lo que quieras."

Fate se sonrojó un poco más aún de lo que ya estaba por la excitación.

"Tengo algo importante que decirte."

"Eso supuse, lo ví en tus ojos. ¿De qué se trata mi amor?"

"Probablemente sea más fácil si te lo enseño que si te lo digo."

Estirándose un poco, porque definitivamente no quería soltar a Nanoha, alcanzó a girar la pantalla que había estado usando Shamal.

"¿Recuerdas la noche que pasamos… la noche en la que hacernos el amor salvó nuestras vidas?", preguntó sonriente.

"¿Cómo podría olvidar esa noche?", le dijo acariciándole el rostro.

"Esa noche no solo salvó nuestras vidas", le dijo mientras activaba la pantalla de la computadora donde se mostraba el status de monitoreo del Linker Core de Fate.

Nanoha observó la pantalla, dudosa de lo que estaba viendo. Había dos núcleos parpadeando.

"¿Fate-chan, que está..?"

Fate guió una de las manos que estaba sosteniendo de Nanoha y la colocó encima de su vientre.

Nanoha abrió los ojos desmesuradamente. Abrió la boca para hablar pero no emitió ningún sonido. Volvió a mirar la pantalla. Volvió a mirar su mano colocada en el vientre de Fate.

"¿Cómo..?"

Fate acarició con sus dedos el anillo que llevaba puesto Nanoha.

Fate sonreía de una manera en que nunca la había visto sonreír antes. Una mezcla de timidez, salpicada de esperanza y mucho orgullo.

Nanoha la besó larga y tiernamente.

"¿Estás segura?"

"Shamal hizo ya las pruebas preliminares. Es una niña."

Nanoha sintió como sus ojos se llenaban de lagrimas, era tanta su felicidad que sus ojos se llenaron de lagrimas. Fate sonrió y la abrazó lo más fuerte que pudo.

Toc toc

Las dos voltearon a ver a la puerta que se abría. Shamal entró sonriente y no pudo evitar lanzar una expresión de ternura cuando las vio acomodados en la cama, Nanoha acurrucada encima de Fate.

"Es envidiable lo hermosas que se ven ustedes dos", les dijo al ver que las dos traían la misma sonrisa de satisfacción.

Shamal acercó la silla hacia la cama y se sentó frente a ellas.

Fate inició a conversación.

"Shamal necesito pedirte algo, entiendo que estas son circunstancias extraordinarias pero no quiero ser un sujeto de experimentación ni someter a mi familia a un circo. Fuera de un selecto grupo de personas, nadie más puede saber detalles. Para efectos prácticos…"

"Recurrimos a métodos tradicionales", completó Nanoha.

Shamal jugueteaba con su pluma ponderando las implicaciones. "Entiendo perfectamente."

"Gracias Shamal, sabíamos que podíamos contar contigo"

"Eso no te escapa de mis órdenes Fate, acerca de tu seguridad y de tu bebé."

Fate hizo un puchero. En la mirada de Nanoha vio que ella también la daba la razón a Shamal.

"¿Awww no me van a dejar hacer nada?", gimoteó.

Shamal y Nanoha rieron.

… … … … … …

El camino de regreso a casa fue silencioso y placentero. Nanoha condujo tranquilamente de regreso a casa. Aunque las dos no intercambiaron una sola palabra, el silencio no era incómodo. Ambas estaban aún intentando entender, a su manera, lo que significaba el estado de Fate y esporádicamente intercambiaban miradas con las que se decían todo lo que se tenían que decir que no encontraban como poner en palabras. De vez en cuando se oía que una suspiraba y la otra únicamente buscaba su mano para apretarla ligeramente

… … … … … …

Cuando los miembros de un hogar se reúnen a hablar de temas importantes, cada familia tiene sus propias costumbres. Algunos lo hacen a la mesa, tal vez a la hora de la comida; otras familias tal vez se reúnen en la sala. En el hogar Takamachi-Harlaown, era ya una tradición que las conversaciones importantes se llevan a cabo en la monumental cama que han compartido Fate y Nanoha desde sus días en la Sección 6.

"¿Cómo te fue en el colegio, Vivio?, le preguntó Fate con dulzura.

"Bien, Fate-mama. Estamos ensayando nuestra presentación del Día Blanco. No te preocupes, ya sé que no vas a poder ir, pero te voy a mandar una video nota como las que tú y Nanoha-mama solían enviarse cuando estaban lejos."

Fate y Nanoha no pudieron evitar sonreír conmovidas.

"¿Qué pensarías si te digo que sí voy a poder estar ese día?"

Los ojos de Vivio se iluminaron de la emoción.

"¿En serio?"

"No solo eso, ya me vas a tener más tiempo aquí."

"Así es, además, Fate-mama y yo tenemos otra sorpresa que darte."