N/A: Wow, ha pasado demasiado tiempo y me disculpo por ello. Este año ha sido una locura hasta ahora y sé que lo seguirá siendo. No he abandonado la historia, tampoco espero hacerlo. Lento pero seguro iré escribiendo. Ninguno de los personajes me pertenece.


Capítulo 14

Al ver como el médico de la Compañía se acercaba a ellos con un agotamiento evidente en su rostro, todos los enanos corrieron hacia él, rodeándolo a la vez que lo bombardeaban con preguntas sobre el estado de la hobbit. Incluso si seguían desconcertados por el engaño, las palabras de Kili les habían recordado a todos de la valía de su compañera y la importancia que tenía para cada uno de ellos. No iban a dejar que un pequeño detalle como su género cambiara la opinión que tenían sobre ella.

"¿Cómo se encuentra?" le preguntó Bofur, tomando a Oin por el brazo y sacudiéndolo, como si de esa forma el otro enano soltaría la respuesta más rápido "¿Son graves sus heridas? ¿Va a mejorarse pronto?"

Las preguntas venían de todos lados y no se detenían a esperar una respuesta, simplemente seguían saliendo de la boca de los enanos. Antes de contestar, Oin se soltó de las manos del juguetero con un movimiento brusco y dio un paso atrás, para tener un poco de espacio personal y poder respirar. Los enanos que estaban a su espalda rápidamente se pusieron a sus lados, mirando la cara del médico como si en ella estuvieran las respuestas que deseaban.

"Aun no puedo decir nada sobre su estado de lo que esté cien por ciento seguro. No tiene ningún hueso roto a simple vista, pero puede que cuando la examine con cuidado me encuentre con algo que no haya visto. Sus heridas en general no parecen demasiado graves, excepto una mordida que tiene en el hombro. Hay algo extraño en ella, la infección no dejaría aparecer tan rápido y no pareciera estar sanando sola, como el resto de sus heridas y cortes, por lo que necesito encontrar unas hiervas para sanarla lo más rápido posible" cuando terminó de explicar la condición de la hobbit, le dio indicaciones a su hermano de ir a buscar agua fresca mientras el buscaba las hiervas indicadas. Estaba a punto de ponerse a buscar, cuando sintió una mano en su hombro. Girándose, se dio cuenta que Balin lo miraba preocupado.

"¿Qué sucede?" preguntó Oin, impaciente por seguir con su trabajo.

"Nuestros ojos no nos mintieron, ¿verdad? El hobbit en realidad es una dama" Balin no apartó la vista al preguntar, la preocupación evidente en sus ojos. No había prejuicio en ellos, ni ningún rencor.

Oin miró hacia la poca vegetación que los rodeaba, consciente de que todos estaban atentos a sus palabras.

"Gandalf dijo que su verdadero nombre es Bilba Bolsón" sin decir más, Oin fue en busca de las cosas que necesitaba para curar las heridas de Bilba, ya había perdido demasiado tiempo.

Los enanos se quedaron en silencio. Todos ellos querían ir hacia dónde se encontraba Bilba, ver cómo se encontraba y si podían hacer algo para ayudar, pero se sentían inseguro de cómo acercarse a ella, incluso teniendo en cuenta las palabras de Kili.


"¿Qué se supone que hagamos ahora, Gandalf?" le preguntó Ori al mago, mientras que acomodaba con cuidado la cabeza de Bilba y cubría su cuerpo con su propia chaqueta, tratando de calentarla "No podemos quedarnos en este lugar. No con Bilba en este estado"

"Tienes razón, mi querido enano, debemos encontrar refugio la más pronto posible" contestó Gandalf sin apartar la mirada de Bilba "Sé de alguien que vive cerca de esta zona, pero no estoy seguro que esté dispuesto a ayudarnos. Supongo que tendré que hablarlo con Thorin antes de dirigirnos allí"

Los dos se quedaron en silencio unos minutos, lo que les permitió escuchar los murmullos de los enanos, quienes se habían acercado lentamente. Mirándolos de reojo, Gandalf se dio cuenta de que la preocupación por Bilba era evidente en sus rostros, lo que sin duda lo calmó un poco. Después de haber llevado por tanto tiempo el engaño, había comenzado a temer de cómo reaccionarían los enanos cuando se enteraran sobre la verdadera identidad de Bilba. Aunque hubiera algunos, como Dwalin, Gloin o Dori, que no parecían demasiado felices, incluso en ellos no se percibía ningún tipo de rencor. Analizando las caras de cada uno de los enanos, le llamó la atención lo que vio en Thorin. Si bien la preocupación en su rostro era evidente al igual que en los otros enanos había algo más en sus ojos, en la forma de su boca se reconocía un arrepentimiento profundo, junto con vergüenza. Teniendo en cuenta la forma en que había tratado a Bilba durante el viaje, Gandalf entendía estos sentimientos. Lo desconcertante era ese brillo de felicidad y esperanza que parecía acompañar al resto de las emociones cada vez que sus ojos se posaban en la figura de Bilba. Para Gandalf, quien no había vivido milenios entre las razas de la Tierra Media para nada, este brillo era fácil de reconocer en los ojos de un enano, pero no le correspondía interferir esta vez. Bueno, tal vez solo un poco. Pero solo si era necesario.

"Thorin, tenemos que irnos de este lugar, no es seguro para ninguno de nosotros. Mucho menos para Bilba" dijo Gandalf cuando se dio cuenta de que Thorin estaba lo suficientemente cerca como para escucharlo "No podemos permitir que nos alcancen los orcos, lo que ocurrirá tarde o temprano si no nos movemos"

"Tienes razón, debemos ponernos en movimiento de inmediato" las palabras del mago habían conseguido que Thorin saliera de las profundidades de su mente y se preocupara de la situación que se encontraban. En otro momento se preocuparía de haber encontrado a su Única.

Justo entonces llegaron Oin y Gloin con las cosas que habían buscado para el cataplasma de Bilba y Oin comenzó a aplicarlo en su hombro, quitando la chaqueta que la cubría en el apuro por sanar la herida.

En el instante que los enanos vieron un poco más de piel, sus mejillas se pusieron rojas y apartaron la vista sin dudar, mientras que comenzaban a prepararse para partir lo más rápido posible. Gandalf y Ori compartieron una sonrisa ante las actitudes de sus compañeros, aunque las mejillas del joven enano también tenían un tinte rosado.

"Listo, con esto debería aguantar hasta que tenga las hiervas necesarias para sanarla" dijo Oin poniéndose de pie y limpiándose las manos "Supongo que esa curación de la que hablaba el elfo también la ayudará, aunque hasta ahora no parece hacer mucho"

"Debemos darle tiempo, ya que esta no parece ser un herida normal. Sin duda hay algo maligna en ella, lo que me preocupa muchísimo en estos momentos" mientras hablaba, Gandalf se paró y se inclinó para tomar a Bilba en su brazos "Habrá que llevarla con cuidado hasta que lleguemos a nuestro destino"

"¿Y cuál es este destino del que hablas, pero que ninguno de nosotros conoce?" sonó la voz de Thorin junto a Gandalf. Con solo ver la mirada que le daba a Bilba, era evidente que quería ser él quien la llevara en sus brazos, pero se contenía, sabiendo que su petición solo sería negada por el mago "¿Y bien?"

"Iremos al único lugar en que nos encontraremos a salvo de los orcos y en el cual espero que seamos recibidos con hospitalidad. Nos dirigiremos al hogar de Beorn, el cambiaformas"


Se demoraron aproximadamente medio día en bajar del risco en que los habían dejado las águilas, si es que no un poco más. Después de una larga discusión, acordaron que sería Dori quien llevaría a Bilba, siendo el más fuerte de toda la Compañía, solo Dwalin se le podía comparar, pero su experiencia en armas lo hacía un valioso guardia, del cual no podían prescindir. Gandalf no podía dirigir la marcha y llevar a Bilba al mismo tiempo, al parecer. Durante el trayecto, Bilba no había despertado ni una sola vez, emitiendo pequeños quejidos de vez en cuando, cada vez que Dori hacía un movimiento brusco para evitar que cayeran.

Cuando finalmente llegaron al pie de la montaña, varios se dejaron caer al suelo, agotados y hambrientos.

"Les aconsejo que sigamos nuestro camino lo más rápido posible, ya que convendría que llegáramos antes del anochecer. De esa forma, tendremos más oportunidades de encontrar a Beorn en forma de humano" la mirada de Gandalf no se aleja del horizonte, como si estudiara lo que allí les esperara.

"¿No podemos aunque sea cazar un par de ardillas, antes de seguir nuestro camino?" Kili ya estaba seleccionando un par de piedras para arrojarlas, mientras hablaba "No puedes esperar que sigamos con los estómagos vacíos. ¡Auch!"

"No cazaran ningún animal en las tierras de un cambiaformas, ya que él considera a todas las criaturas como sus hijos y el hacerles daño implicaría una dolorosa venganza en nuestra contra, eso se los aseguro" replicó Gandalf, ignorando el grito de dolor de Kili cuando le golpeo la mano para que soltara las piedras con su bastón "No, nuestra mejor opción es que empecemos a movernos de inmediato"

Todos los que estaban en el suelo se quejaron, pero obedecieron las palabras del mago, tratando de ignorar el agotamiento que sentían, pero sin ser demasiado enérgicos al levantarse.

"Mientras más rápido lleguemos al hogar de Beorn, más rápido podremos sanar las heridas de Bilba y ella recuperar la consciencia" comentó Gandalf mientras que empezaba a caminar en dirección al hogar del cambiaformas.

"¡Ya escucharon al mago, trote ligero hasta que lleguemos a nuestro destino!" rugió Gloin, poniéndose de pie de inmediato, siendo seguido por varios 'Ayes', todos poniéndose de pie en segundos y trotando para alcanzar a Gandalf.

Inconscientemente, todos habían formado un círculo protector alrededor de Bilba y sus guardianes jurados, los hermanos Ri. Los tres hermanos no se habían alejado ni un centímetro desde que se habían puesto en camino, los dos menores siempre protegiendo el frente y la retaguardia del mayor, el cual cargaba a Bilba con el mayor cuidado posible.

"Entiendo que tú lo sabías, Ori".

Ori no necesitó mirar a Nori para saber que el ladrón estaba jugando con uno de sus cuchillos, como siempre hacia que estaba nervioso, pero no quería demostrarlo.

"Así es"

"¿Y se puede saber por qué no nos lo dijiste?"

"No me correspondía. Es más, hice un juramento de que no haría tal"

"¡Mahal, Ori! Nos lo tuviste que haber dicho, somos tus hermanos mayores" interrumpió Dori, ya no soportando el quedarse callado "Eres demasiado joven para car…"

Al ver que se estaba empezando a alterar, Nori le puso una mano en el hombro.

"Esa es la cosa, hermano mío, Ori ya no es el niño que antes era" Ori se giró para ver a sus hermanos, sorprendido por las palabras de Nori "Ya es un enano hecho y derecho, lo ha sido por mucho tiempo, pero nosotros no lo hemos querido ver. Puede tener secretos de nosotros, en especial si nuestra Señora es quien se lo pide"

"Pero…"

"Dori, recuerda el juramento que hicimos, no es algo que se pueda tomar a la ligera. Es más, piensa que es Bilbo… Bilba. Es alguien en quien confiamos. Si nuestra señora le ordena algo a nuestro hermanito, estoy seguro que sería algo acorde a sus capacidades. Es más, tienes que admitir que hizo un gran trabajo"

Era solo necesario ver la cara de Dori para darse cuenta que quería decir algo más, que según él, la discusión no había terminado, pero no alcanzó a decir nada más.

"Nuestra señora es en realidad un ser asombroso" Ori ahora miraba con cariño a la hobbit en los brazos de su hermano "Tan dulce y compasiva. Es humilde, siempre insiste que la llame por su nombre. Sé qué hará lo mismo con ustedes, si es que no lo ha hecho ya. Cuando me enteré de su secreto, pudo haber reaccionado de muchísimas formas, pero… ella simplemente me acogió y me nombró su guardián del secreto. Cuando Lord Elrond me explicó lo que esto implicaba, me di cuenta de que me había honrado aún más"

"Guardián del secreto" aunque la pronunciación del élfico de Nori no era perfecta, se entendía que estaba repitiendo el título de Ori "¿Significa en realidad 'pequeño guardián'?"

"No, su traducción es 'guardián del secreto', pero no era algo que les hubiéramos podido decir sin levantar sospechas"

"Supongo que tienes razón"

Siguieron caminando en silencio por unos minutos, ignorando el silencio del resto de la Compañía, quienes habían ido atentos a sus palabras sobre Bilba, a pesar de que habían sido susurros.

Después de mucho tiempo dudando, Thorin finalmente se atrevió a acercarse a los hermanos Ri, alejándose de Dwalin en la cabeza del grupo.

"¿Cómo sigue?" le preguntó a los hermanos, mirando a Bilba preocupado.

"No ha dado señales de despertar hasta ahora, si te soy franco. Aparte de un par de quejidos de vez en cuando, tampoco ha hecho nada"

Acercándose con cuidado, atento a que su movimiento fuera rechazado, extendió con cuidado su mano sobre la frente de Bilba, comprobando la temperatura. Ninguno de los hermanos Ri hizo nada, pero estaban atentos a todos sus movimientos, preparados para saltar en caso de que intentara dañar a Bilba. Su frente estaba tibia, no lo suficientemente caliente para que fuera grave, pero tampoco era la temperatura de una persona sana. Una delgada capa de sudor cubría todo su rostro, y cuerpo aparentemente. La forma en que sus ojos se movían bajo sus parpados hacía evidente la lucha que se estaba llevando a cabo por mantenerse sana.

"¿Está bien si la cargo por un tiempo? Ya debes estar cansado" Thorin extendió los brazos, listo para recibir a Bilba de Dori.

"No es necesario que te preocupes, no estoy cansado. Y en caso de que lo estuviera, Ori o Nori la llevarían" Dori no hizo ningún gesto de aflojar su agarre en Bilba, llevándola incluso más contra su pecho.

Si hubieran estado al principio de este viaje, hablarle de esa forma a Thorin habría significado sin duda un castigo severo. Referirse de esa manera al Rey Bajo la Montaña, descendiente directo de la línea de Durin, negándole una petición era algo impensable, en especial si pertenecía al estrato social de los Ri, que estaban lejos de la nobleza y los ricos. Dori nunca se habría atrevido si quiera a mirar a Thorin a los ojos si es que la situación no lo requería, mientras que Ori solo no era capaz de emitir ninguna clase de sonido en su presencia. Pero después de todo el tiempo que habían pasado en el camino, estas barreras se habían derribado. De una forma u otra, todos ahora se consideraban iguales, ninguno superior al otro, ya que las clases y riquezas no tenían importancia cuando se sufre y de hambre juntos, se pelea para sobrevivir codo a codo con quien está a tu lado.

Thorin asintió sin decir nada, pero no volvió a su lugar en la cabeza del grupo, sino que se quedó junto a los hermanos Ri, tratando de mirar disimuladamente a Bilba. Aquellos que notaron esas miradas, notaron la devoción y arrepentimiento en ella, pero no dijeron nada al respecto. Solo Ori y Gandalf entendían esta mirada por completo, sabiendo los sentimientos y razones que se encontraban detrás de ella.

Se estaba acercando el atardecer cuando Gandalf se detuvo a las orillas de un prado, en cuyo centro había una gran casa de madera, la cual tenía un establo a su lado, junto con muchos animales rodeándola.

"Sera mejor si nos acercamos en grupos pequeños" apoyándose en su bastón en un gesto cansado, Gandalf recorrió su vista por los enanos, seleccionando los grupos "Primero iremos Dori, cargando a Bilba, y yo. Esperemos que al ver que tenemos a un herido entre nosotros lo vuelva más compasivo"

"Espera, ¿no sabes cómo va a reaccionar?"

"No tengo ni la más mínima idea, si les soy franco. La verdad, es que ni siquiera lo conozco en persona, solo he escuchado de él en las historias de Radagast" dando un guiño y girando en dirección a la casa, Gandalf hizo un gesto a Dori para que lo siguiera "Vengan en grupos de a tres, cada diez o veinte minutos. Esperemos no resultarle demasiado agobiantes"

Sin dar tiempo para que nadie le dijera nada, Gandalf emprendió su camino con Dori siguiéndolo, mirando nervioso a sus hermanos antes de trotar hasta el mago.

"Cinco monedas de cobre a que el cambiaformas se come Gandalf"

"¡Nori, no!"


Al llegar a la puerta, Gandalf le dio tres golpes con su bastón y esperó la respuesta, Dori tratando de esconderse tras él sin mucho éxito y dando un saltito nervioso cuando esta se abrió de golpe.

"¿Quién me molesta a mí y mis animales?" un enorme hombre y de aspecto bestial apareció en el umbral de la puerta, su imponente figura sobrepasando incluso el gorro de Gandalf. Una gran melena castaña cubría sus hombros y parte de su espalda, uniéndose con el vello que en ella había. Utilizaba solo unos pantalones de un material café, pero que no era cuero, por lo que pudo ver Dori desde su lugar. Sus ojos eran pequeños y oscuros, casi negros, y unas enormes cejas se encontraban sobre ellos. A pesar de que no estaba sonriendo, Dori estaba seguro de poder ver un par de colmillos asomándose entre sus labios.

"Buenas tardes, maestro Beorn. Soy Gandalf el Gris y mi compañero es Dori, hijo de Rita"

"No conozco a ningún Gandalf"

"Pues de seguro conoce a mi primo, Radagast el Pardo" intervino Gandalf antes de que le cerraran la puerta en la cara, consiguiendo que Beorn pausara un segundo.

"He oído de él y hemos recorridos los mismos bosques un par de veces. Han pasado muchos años desde que eso pasó" Beorn estaba a punto de cerrar la puerta, ignorando las palabras que Gandalf estaba formulando para entretenerlo, cuando vio de reojo a Dori y Bilba "¿Quién es esa?"

Viendo su oportunidad, Gandalf no perdió tiempo en presentar a Bilba. Dando un paso al lado, dejando a Dori al descubierto, empezó a hablar.

"Ella es la razón por la cual estamos buscando refugio. Es Bilba Bolsón, una hobbit de la Comarca. Fue herida cuando fuimos atacados por Azog y sus orcos, justo después de haber sido capturados por los goblins de la montaña. Ha estado inconsciente desde entonces y no tenemos las cosas necesarias para tratarla. Esperábamos que nos pudiera ayudar"

Beorn se mantuvo en silencio, pero esta vez no hizo ademán de cerrar la puerta en sus caras.

"Hay algo extraño en ella" fue su único comentario, esta vez acercándose un poco a Dori, e inclinándose para olfatearla "Es algo que nunca antes había encontrado, pero es bueno. A mis animales les agrada"

Solo entonces Gandalf y Dori se dieron cuenta que muchos animales de la granja se habían acercado a ellos y ahora los estaban rodeando, en silencio. Ovejas, carneros, perros, gatos, caballos e incluso un par de insectos, todos ellos de gran tamaño habían aparecido. Parecía como si todas sus miradas estuvieran fijas en Bilba. Beorn miró a la hobbit también, pensativo, antes de tomar su desición.

"Dejaré que se queden, pero solo por la hobbit. Me llama la atención. Pero me tendrán que explicar qué hacen aquí, me deberán contar su historia. Después de eso veré si les creo y les permito permanecer aquí, junto a la hobbit."

Reconociendo que esta era la única oportunidad que tendrían, Gandalf apuró a Dori para que entrara apenas Beorn les hizo el espacio suficiente, no dejando tiempo para que el cambiaformas se arrepintiera de su desición. Atento a que el dueño de casa dejara la puerta abierta mientras acomodaban a Bilba donde les había indicado, una enorme cama que estaba en una habitación al final de pasillo, Gandalf empezó a contar la historia de su viaje, los más detallada y maravillosamente posible, evitando mencionar demasiado a Bilba y sus descubrimientos sobre ella. A quien le revelaba su condición de Hija del Destino era decisión, no era algo que le correspondiera a él, por lo que prefirió mantenerse callado con respecto a la única dama que los acompañaba. Mientras que Beorn parecía capturado por sus palabras, poco a poco empezaron a llegar el resto de los enanos. Los primeros fueron Oin, Ori y Thorin, los cuales se habían dedicado a recolectar medicinas para Bilba, a juzgar por las plantas que llevaban en sus manos. El medico fue rápidamente a la habitación en que se encontraba la hobbit apenas Dori le indicó dónde estaba, permitiendo que solo Ori lo siguiera, a modo de ayudante. Además, Ori era el único que conocía un poco más a Bilba y sus secretos, lo que sin duda le resultaría útil a la hora de intentar sanarla.

Thorin parecía molesto por la negativa de Oin cuando exigió que le permitieran acompañarlos, pero unas pocas palabras de Oin, cortantes y firmes, impidieron que siguiera quejándose e insistiendo. El médico tenía la forma de ser implacable cuando se trataba de sus pacientes, no permitiendo que nadie le exigiera algo que podría influenciar negativamente en la salud de estos, o simplemente incomodarlos. Cuando Ori cerró la puerta detrás de sí, cargando con las cosas que antes llevaba Thorin y tratando de evitar la mirada de este. Al darse cuenta de que no podía hacer nada más para ayudar, Thorin se paró fuera de la habitación, como si estuviera haciendo guardia. No era de gran ayuda, pero por lo menos lo hacía sentirse un poco más útil ante este momento de impotencia. Esta posición tenía la ventaja de que por lo menos escucharía cualquier cosa, si es que lo necesitaban o si Bilba despertaba.

Toda esta interacción entre los enanos fue en el mayor silencio posible, evitando interrumpir a Gandalf, quien parecía haber encantado al cambiaformas con sus palabras. Pero no significó que el mago no lo notara, conteniendo la sonrisa, Gandalf siguió su relato imperturbable, con Dori a su lado y colaborando con detalles, otros de puntos de vista o explicaciones de qué había sucedido cuando el mago no se encontraba entre ellos durante la aventura.

Los enanos seguían llegando en grupos pequeños, permaneciendo en silencio mientras Gandalf hablaba, algunos se sentaron junto al mago y se dedicaron a colaborar con Dori cuando las palabras le fallaban a él o a Gandalf. Otros, entre ellos Dwalin y Gloin, escogieron ponerse junto a Thorin para hacer de guardias. Un par, Kili y Bombur específicamente, escogieron dejarse caer y dormir en el suelo, ya no soportando más el cansancio. Para cuando Gandalf había terminado de contar su historia, ya había oscurecido y los animales de Beorn habían preparado la mesa y los alimentos en esta. Varios miembros se decepcionaron al darse cuenta de que no había carne en ella.

Cuando se acabó la historia, Beorn se puso de pie, dando una gran palmada y frotándose las manos.

"Sin duda esa fue una gran historia, mago. No estoy seguro de creerla por completo, pero me divertí escuchándola. Pueden quedarse esta noche y las que necesiten"

El alivio en todos los miembros de la Compañía fue evidente. El agotamiento era evidente en cada uno de ellos, excepto los que ya estaban durmiendo, y sabían que si no les hubieran permitido quedarse, era difícil que hubieran sobrevivido la noche, con los orcos siguiéndolos. Pero Beorn continuó hablando y todos se tensaron de inmediato cuando las primeras palabras salieron de su boca.

"Sobre la hobbit… no me dijiste mucho sobre ella, me interesa saber su historia" se encogió de hombros "Pero supongo que tendré que preguntarle a ella cuando vuelva en sí. Iré a ver su médico si necesita algo, tengo varias hierbas que le podrían servir. Después de eso iré a patrullar y ver si logro encontrar pruebas de la historia que me han contado. Pónganse cómodos y disfruten de la comida" estaba a punto de dirigirse a la habitación donde estaba Bilba, pero se detuvo para mirar a todos los enanos amenazadoramente "Si alguno daña a mis animales, el castigo será la muerte para el agresor, sin importar quién sea o cuánto daño haya hecho"

Gandalf soltó una risa y se dejó caer sobre una de las sillas que tenía cerca.

"Es bueno poder decir que estamos seguros, ¿verdad?"

Todos los enanos lo miraron como si estuviera demente, cosa que era posiblemente cierta.


N/A: Espero que les haya gustado, aunque no fue demasiado largo. Pronto subiré el siguiente

Me arrepiento de empezar a ver Game of Thrones, es demasiado buena y está absorbiendo mi alma (AryaxGendry 4ever)