Un pequeño interludio antes de el capítulo de hoy...
Linne Malfoy Felton: me alegra que te guste mi pequeña aportación al mundo del fandom ^^ siempre es bueno saber que has hecho reír a alguien ^^
Crinsom Rouge: no creo merecerme el esfuerzo de que me respondas desde el ipod, pero me ha emocionado tu entusiasmo XDD Y por cierto, si tenias razon, Ron y Hermione están peleados...pero no te puedo decir porque va a verla pese ha haber discutido porque te spoilearia el capítulo de hoy XDD
Primrose y Pamela: sencillamente gracias por revisar, me emociona mucho encontrar nuevos comentarios y saber que lo que escribo gusta a los demas ^^
Christall: Si te digo la verdad...si, creo que me pase con lo de las compresas...pero ya lo dije en su momento...esa escena esta basada en hechos reales! asi que pese a lo mal que se lo he hecho pasar a Draco...quitando los nombres de los personajes preferi por respeto a la persona que me inspiro, decidi dejar los hechos tal y como me fueron narrados a mi...Yo no soy cruel por haberlo escrito...el destino fue el cruel por dejar que algo asi pasara XDD
Andy Voldi: Gracias por haberme dicho lo de los problemas tipograficos con la letra Ñ, yo reviso por encima los chaps cuando los escribo en word, pero no me habia parado a revisarlos una vez subidos a la pagina. Si vuelve a pasar avisadme, que es que no me di cuenta de que hay incopatibilidades en el sistema y hay caracteres que no los reconoce. Estoy editando algunos capitulos, si veis que he pasado algo por algo avisad. Y con lo de los errores severos con los nombres y esas cosas...ahi si que tendreis que disculparme, no lo puedo evitar. Soy dislexica. Y el problema gordo me viene cuando lo he escrito yo, que pese a que mis ojos ven el fallo en la escritura, mi cerebro no lo procesa, asi que es algo que ni puedo evitar ni puedo corregir cuando sucede, pero procurare ir con mas cuidado. De verdad que lo siento mucho, se lo que molesta ver esos errores tontos...pero es que no puedo evitarlo...
Por cierto...para los que no sepais lo que es la dislexia...es como el daltonismo, solo que en lugar de confundir colores, los dislexicos confundimos letras, simbolos, numeros o coaracteres (y en casos muy graves, direcciones y marcos espaciotemporales) Asi que sintiendolo mucho...lo unico que puedo pediros a cerca de ese tipo de fallos es que tengais paciencia y la amabilidad para disculparme...no puedo hacer nada al respecto. Espero poder compensar esos errores de escritura con una buena historia...al menos asi no me lo tendreis tan en cuenta. Creedme cuando os digo que por mucha rabia que os de a vosotros cuando lo estais leyendo, mucha mas rabia me da a mi saber que he cometido esos errores y sentirme impotente para corregirlos.
EDITO: Me lo habéis preguntado un par de los lectores por privado...y yo respondo:
1-SI, los kelpies tal como los describí son criaturas mitológicas, no me las he inventado yo.
2-Si, Sihaya es una palabra árabe de verdad, y quiere decir lo que dije que significaba, aunque yo le diera un significado mas poético que quizás el termino original del vocablo no posea...
3-no, el visioscopio no es de las novelas originales, de hecho, la idea del visioscopio la saque de una novela de Terry Pratchet donde los magos usan un objeto llamado Omniscopio con la finalidad que yo le he dado a mi propia version del objeto en cuestion.
4-.y adelantandome a lo que me veo venir: Si, el poema al que hago referencia en el cap de hoy, es real. Asi como el nombre del autor. Ya lo vereis vosotros mismos. Ya me gustaria a mi que ese poema fuera mio...
Y por cierto, mis especiales disculpas a sayuri que parece que cada vez que me equivoco y subo el cap uno se lo toma como algo personal...XDDDD ya lo dije anteriormente...no se porque, a veces mi ordenador se me pone en pie de guerra...estoy intentando arreglarlo...
CAPITULO 14: El día antes de la decisión (segunda parte)
Ron entró con cierta incomodidad en las habitaciones de Hermione. Los cursos anteriores habían compartido casa, y las pocas veces que había ido al dormitorio de la muchacha, este había sido comunal. Incluso las veces que ella se había quedado en la residencia Weasley, las habitaciones siempre eran compartidas (aunque eso era algo normal en la Madriguera...) Quizás esta fuera la primera vez que Ron se encontraba realmente a solas con Hermione en una habitación privada, realmente privada.
Los pasos del pelirrojo fueron un poco titubeantes al principio, y más cuando se adentró en la penumbra del cuarto, donde solo estaba iluminado el amplio escritorio. Hermione lo miraba con curiosidad desde la silla donde trabajaba. Eso si lo sabía Ron de su amiga: Prefería estudiar a oscuras, iluminándose generosamente solo la porción de mesa donde trabajaba. Así se concentraba solo en lo importante y todas las distracciones quedaban a oscuras, solía decirle ella. Pero esta vez era distinto en algún extraño sentido. Esta vez Ron estaba en territorio privado de Hermione. Su Santa Sanctasanctórum, aunque él no conocía ese término. Eso le hizo vacilar unos segundos antes de retomar el hilo de lo que había ido a hacer.
-Oye Herms...creo que tenemos que hablar...
-Tú dirás Ron...
-Es que creo que me he pasado un poco estos días...y no digo que no tuviera razones para ponerme así porque bien sabes que las tengo...-se creció un poco con su última frase y al ver el ceño fruncido de la castaña perdió comba y decidió ceñirse al guión- Pero bueno, que con razones o no, creo que me he pasado un poco contigo y quería disculparme...
Atosigado por tener que disculparse con su amiga a causa del hurón oxigenado, se sentó en la cama con los hombros hundidos.
- Ron...somos amigos desde hace mucho tiempo, se que a veces te exaltas tu solo por pequeñeces...no te lo había tenido en cuenta.
- ¿pequeñeces? Por Merlín Herms, estamos hablando de Malfoy! ¡Lo defendiste! ¡Este curso todo esta patas arriba! me siento como el último hombre cuerdo...-un escalofrió le recorrió la espalda ante el recuerdo de lo acontecido unos minutos antes, cuando Nott lo saludó como si fueran amigos de toda la vida y el amigable consejo de Blaise
-vamos Ron,...ya será para menos...-la ojimiel se levanto y se sentó junto a su amigo en la cama, pasándola un brazo por los hombros para quitarle hierro a la conversación- soy consciente de que este curso está siendo muy raro para todos, y que muchas cosas han cambiado...pero creo que en cierto sentido ha sido para bien...Quitando uno o dos encontronazos no hemos tenido ningún problema con Malfoy...incluso me arriesgaría a decir que está siendo muy agradable...
-¿Y tu eso lo ves normal?- le espetó Ron como si ese hecho lo demostrara todo
-No, no es normal. No lo hubiera sido en los seis años anteriores...pero este año no es normal...las cosas han cambiado, y él ha cambiado.
- Harry dice lo mismo, "ha cambiado, ha cambiado"- canturreo con retintín- pero nadie quiere decirme porque ha cambiado, o en qué diablos ha cambiado. Yo lo veo igual que siempre...
-¿No será que eres tú el que es igual que siempre?
-Oye...yo soy yo, tu eres tú, Harry es Harry y Malfoy es Malfoy...hay cosas que no cambian nunca, ¿vale?
-Entonces… ¿cómo explicas que no me haya llamado sangresucia ni una sola vez, y que incluso me haya defendido frente a sus amigos puros para que no me lo llamaran?
- Igual se ha tomado una poción en mal estado y le está afectando al cerebro...-masculló Ron entre dientes. Cualquier explicación le parecía mas factible con respecto al comportamiento de Malfoy que reconocer que el rubio había mejorado su comportamiento para con todos- Además a mi me sigue llamando comadreja y yo no pienso perdonarle ni consentirle ni seguirle el juego, a saber que está planeando...
-Ron...-suspiró su amiga cansada, poniendo los ojos en blanco- ¿No estás cansado de conspiraciones, paranoias y desvaríos? Ya tenemos suficiente con Voldemort y con problemas reales...a mí, personalmente, Malfoy no me ha dicho que ha cambiado, pero me lo demuestra día a día. Y con Harry sucede lo mismo...Y si para mí y para Harry eso nos vale para hacer un borrón y cuenta nueva y pasar pagina...si podemos dejar el pasado atrás, ¿porque tú no puedes?
- No lo sé Hermione...- La miro a los ojos con una expresión muy cercana a un puchero- Pero cada vez que le miro me pongo de los nervios.
-Que me vas a decir...vivo con él- Rió la muchacha- Puede llegar a ser muy inquietante en ocasiones.
-No me refería a eso...-El pelirrojo se ruborizó, se le había escapado
-¿A qué te refieres?
-Bueno, veras...es que...cuando lo veo aquí contigo...con esa familiaridad que nunca habíais tenido...me remueve las tripas. No me gusta que se tome esas confianzas contigo.- Mascullo huraño.
Hermione no hacía más que mirarlo sin entender. Ron la miro a los ojos y se dijo a si mismo que ahora o nunca
- Herms... Tú sabes que me gustas, lo has sabido siempre. Joder, lo sabe todo el mundo...y no soy bueno con estas cosas. Después de lo que paso entre nosotros el día que murió Dumbledore...tu no decías nada y yo no me atrevía...y pensaba que poco a poco todo iría cambiando y que las aguas volverían a su cauce y que todo pasaría por si solo...y...-Ron empezó a sudar a mares- y...bueno, que las cosas no están hiendo como quisiera, y encima Malfoy está siempre por medio...y yo quiero estar contigo...
A Ron se le acabaron las palabras y Hermione no las encontraba. La castaña estaba entrando en pánico. Lo que para ella había sido un beso de consuelo y cariño, para Ron había sido la más sincera declaración de amor. Lo que la castaña considero un silencio de aceptación, el pelirrojo lo había tomado como un tiempo de preludio...
Ron malinterpretó el silencio de su amiga y haciendo acopio de valor, le acaricio torpemente la mejilla, ella tembló, y él lo volvió a malinterpretar.
Cuando Hermione vio que el pelirrojo se inclinaba lentamente para besarla, giro la cara dándole la mejilla. A Ron ese gesto de rechazo le dolió mas que si le hubiera abofeteado.
-Hermione...-susurro dolido
-Ron...lo siento es que...es que yo te quiero, pero como amigo...y no puedo...- las palabras no le salían, no quería herirlo... ¿pero cómo no iba a herirle dijera lo que dijera?
- Pero ¿qué ha cambiado?- Ron casi gritaba de pura frustración
- Ron...de verdad que lo siento...pero es que no siento lo mismo... y no quiero perderte...eres mi mejor amigo, y me gustaría que eso siguiera siendo así...
Ron no pudo decir nada. No quería decir nada. Sencillamente, no había nada que decir. La vergüenza le había picado como una aguja al entrar en aquella habitación. La vergüenza que le daba declarársele a su mejor amiga había sido como un codazo en la amistad que sentía por ella. Pero la vergüenza que sentía ahora ante el rechazo de Hermione era como un ariete que golpeaba con despiadada violencia su ya maltrecho amor propio. Quería huir, quería esconderse, quería meter la cabeza bajo una piedra y levantarse después de que hubieran pasado unos 15 o 20 años...quería,...quería...lo primero que quería era perder de vista a Hermione...ahora mismo, no podía hacer frente a la compasión de sus ojos color miel.
Sin mediar palabra se levanto y salió corriendo a la puerta, y cuando las manos de Hermione le cogieron del brazo para retenerlo mientras ella decía algo...algo que Ron no escuchaba, se la sacudió de encima con ferocidad y bajo corriendo las escaleras; Cruzo a la carrera el salón donde el maldito Malfoy seguía tomando té con pastas y como una estampida, abrió la puerta, salió al pasillo y dio un portazo tras de sí.
Corrió hasta el retrato de la mujer gorda, y le grito la dichosa contraseña, cruzo como una exhalación el salón comunal, las escaleras hacia los dormitorios, y corriendo las cortinas de su cama, se tumbo boca abajo ahogando sus desesperados gritos en la almohada.
Hermione bajo corriendo tras Ron, pero antes de haber bajado todas las escaleras y llegar al salón, ya había oído el portazo. Cuando se asomo al comedor, con la esperanza de que su amigo no hubiera huido de ella, se le fue el alma a los pies. Allí solo estaba Malfoy, mirando a la puerta y a ella alternativamente con una ligera expresión de sorpresa y una ceja alzada
Malfoy solo se movió cuando Hermione se dejo caer sentada en las escaleras con la cara escondida entre las manos y rompió en quedos sollozos. El rubio se acerco con cuidado, y agachándose en cuclillas delante de ella, le aparto con delicadeza el pelo de la cara
- ¿Vas a obligarme a preguntarte, Granger?
-Déjame en paz Malfoy...esto no te incumbe...
- Lo que pase entre tú y la comadreja no me importa en absoluto Granger...pero no te equivoques. Si veo a mujer con la que tengo que convivir un año llorando como una cría...si me importa, aunque no te lo creas, en algún lugar lúgubre y oscuro...hasta yo tengo un corazoncito, ¿sabes?- Hermione sorprendida por aquella imposible declaración sobre la anatomía del rubio alzó ligeramente la cara para mirarle, y se encontró con aquella desconcertante y deslumbrante sonrisa de Malfoy.- muy bien Granger...ahora que tengo tu atención... ¿vas a obligarme a preguntar?
-Malfoy en serio...no es algo que te importe...
-Y no me importa...pero a ti sí, y vamos a hacer lo siguiente...vas a sentarte en el sofá mientras te preparo una relajante manzanilla, vas a secarte esas lágrimas, encenderemos la chimenea, me sentaré contigo mientras te bebes la infusión, y prometo ser un chico bueno y hacer como si te escuchara y me importara lo que dices. Tú te desahogas, yo me entero de lo que ha pasado, y todos salimos ganando. Quien sabe Granger...quizás hasta saquemos algo bueno de todo esto...- Aquella ladeada y desconcertante sonrisa se ensanchó unos milímetros, y a la castaña se le contagió.
-Granger...en serio...como no te levantes de la escalera me veré obligado por mis deberes de caballero a tomar cartas en el asunto...
-No puedes obligarme Malfoy...-le desafió la castaña mientras sollozaba y sonreía a la vez.
- ¿Me estas desafiando Granger?- Malfoy le guiñó un ojo mientras con la velocidad de una serpiente, cosa que era en cierto sentido, la cogió en brazos, la levantó en volandas, y se puso de pié. Para desconcertar aun más a la muchacha, dio un par de vueltas sobre sí mismo como los pasos de baile de un experto bailarín, mareándola y haciéndola chillar
-Malfoy ¡para!
-No haberme desafiado, Granger...
-Está bien...está bien...-rió ella- Me rindo
Draco sonrió satisfecho ante su extraña victoria y acercándose al sofá la sentó con cuidado en los almohadones. Hermione aun se extrañó más ante este gesto. Ella había esperado que la dejara caer, o que sencillamente la posara, pero la delicadeza con la que la dejó allí sentada la desconcertó aun mas. Sin mediar mas palabras, Malfoy fue fiel a lo que había dicho y tardó un par de minutos en traer una humeante y aromática taza de manzanilla que le tendió con un gracioso gesto de cortesía. El rubio se lo tenia que estar pasando en grande.
-Por tercera y ultima vez Granger, ¿vas a obligarme a preguntar...?
-Malfoy...si te cuento esto...vas a tener que prometerme dos cosas...-él enarcó las cejas frunciendo los labios con desagrado- Lo digo en serio Malfoy...
-Está bien..., está bien
-Lo primero es que no te reirás...
-Palabra de caballero- se llevó la mano al pecho poniendo una cómica expresión de solemnidad absoluta, a lo que Hermione puso los ojos en blanco con frustración
-Lo segundo es que que esto no saldrá de aquí...no se lo dirás a nadie, vale?
-Granger...-sus ojos destellaron desafiantes y divertidos- Por favor...la duda ofende...
-Malfoy que nos conocemos...
- Esta bien, esta bien...prometo que las confesiones secretas que me sean reveladas en esta velada se irán a la tumba conmigo... ¿sacamos las varitas y hacemos el juramento inquebrantable o te basta con eso?
Hermione volvió a sonreír. Malfoy tenia una extraña forma de consolarla...de hecho no la consolaba en absoluto. Pero estaba ahí, y no parecía tener intención de irse a ninguna parte. Y la castaña no quería estar sola. Y sentía la necesidad de contarle a alguien lo que había pasado...y Malfoy sencillamente estaba ahí. Le desconcertaba pensar que en los últimos meses, y sobretodo desde que empezó el curso...siempre que tenia problemas, siempre que le pasaba algo...Malfoy siempre estaba ahí. Le empezaba a asustar el hecho de que era su peor enemigo de los últimos seis años el único con quien siempre podía contar.
-No hace falta ser tan sarcástico Malfoy...verás...es que...es que Ron ha venido...
-Lo sé...fui yo quien le dije que podía subir a tus habitaciones. Mis antiguos compañeros estaba aun aquí, acaso hice mal en darle permiso para subir, Granger?- Por un instante, Malfoy pareció realmente preocupado por haber cometido un error protocolario.
-No, no...si me hubieras consultado te habría dicho que le dejaras pasar y que subiera...es por lo que hemos hablado y bueno...
Hermione se derrumbó y se lo contó todo. Le contó lo que había pasado la noche que asesinaron a Dumbledore y rompió a llorar mientras Malfoy se envaraba ante el recuerdo. Le contó lo del beso, le describió como se había sentido. Le contó como había callado los últimos meses con la esperanza de que sencillamente el también se hubiera dado cuenta. Le narro la declaración de Ron y como este había salido huyendo, y lo miserable, cruel y estúpida que se sentía.
El rubio no dijo nada, y la dejo hablar-. Cuando bastante rato después, pareció calmarse, con un movimiento lento y muy fluido alargo la mano y con los dedos, le limpio las lagrimas.
-Eres tonta, Granger, pero tonta de remate...
- ¿qué?- le masculló la castaña ¿Acabo de abrirle mi corazón y encima me insulta? Pensaba desconcertada
-Granger... ¿porque diablos te sientes tan mal? Si no compartes los sentimientos de la comadreja no es tu culpa...ademas, si por alguna extraña confluencia de astros y alineación de planetas hubieras aceptado la proposición del idiota ese, me habría sentido muy ofendido ante el mal gusto de mi compañera de habitación.
Mientras hablaba, sus dedos seguían moviéndose con pasmosa calma y delicadeza sobre el rostro de Hermione, limpiándolo de lágrimas- Ademas...me siento muy enfadado con ese idiota Granger...Me irrita que te haya hecho llorar, creía que ese privilegio me correspondía a mi.
-No tienes el monopolio de mis lágrimas Malfoy...-le espetó sin poder contener una risa
- ¿No? ¿Como que no? Que decepción Granger...que decepción...
-Ademas...Ron y yo somos amigos desde hace mucho...no solo es que le haya rechazado...es que no quiero perder su amistad...- Hermione volvió a sollozar
Malfoy suspiró resignado, con la de tonterías que estaba haciendo para que se olvidara del dicho tema y ella volvía de cabeza a estrellarse contra el muro...definitivamente era tonta. Pero el rubio no podía evitarlo...sentía la necesidad de que dejara de llorar, y le estaba costando horrores contenerse de abrazarla y apretarla contra su pecho, y de acariciar su pelo. Pero lo que más le estaba costando era retenerse a sí mismo de ir a buscar a Ron y hacer que se tragara sus propios intestinos por haber herido a Granger. Granger era SU compañera, y Draco era muy posesivo. Durante los últimos años, el había sido el único con derecho a herirla, a insultarla, a hacerle daño...siempre había disfrutado del oscuro y secreto placer que le daban las lágrimas de la castaña...y ahora que se llevaban bien, en cierto modo, se había sentido aliviado de que nadie pudiera volver a herirla...hasta ahora. Se sentía traicionado: por la estúpida Granger de haberse dejado herir por alguien que no fuera él, por el imbécil impresentable del pelirrojo por haber roto algo que le pertenecía a el, y por él mismo, porque Draco se sentía confundido y aterrado ante el mero hecho de que Granger, le importara tanto.
Comprendió con repentina lucidez, lo acertado del nombre que le había puesto en secreto a Granger, Sihaya...definitivamente había dado en el clavo...la que traía cambios, la que traía la lluvia...y los brotes verdes...la que hacia que tribus de nómadas enteras recogieran todas sus vidas y se trasladaran a otro lugar. Si...Sihaya era perfecto para Granger...sencillamente perfecto...
Pero fue cuando la ojimiel volvió a sollozar cuando Draco perdió la calma. Le había tomado el pelo, le había gastado bromas, había sido caballeroso y la había escuchado, había intentado la opción de ser educado y considerado...ya no sabia que hacer para consolarla que no fuera darle un golpe en la cabeza y dejarla inconsciente...y Draco volvió a tener una idea.
-Granger...si prometes no chivarte a los profesores, sé de algo que te levantaría la moral- le propuso el rubio con un tono increíblemente sexy de conspiración.
Ella sencillamente lo miro entre sollozos con las cejas alzadas. El rubio la dejó por un momento sola en el sofá y se acerco a uno de los varios baúles que tenían amontonados en el salón para guardar trastos grandes o libros o objetos como el visioscopio. Y sacando la varita en uno de ellos, susurró una contraseña que abría un doble fondo mágico y para el asombro de Hermione, volvió hacia ella cargando dos botellas.
- ¿Alcohol?
-El mejor que probaras nunca Granger, créeme...
- ¡No voy a beber alcohol!
-Oh, ya lo creo que sí, pocas veces había visto a alguien a quien le hiciera tanta falta un lingotazo.
- Malfoy te he dicho que no y guarda eso que...
-Granger cállate- le cortó en seco descorchando una botella que contenía un líquido azul. Sirvió una generosa ración en una de las tazas y sonrió para sus adentros imaginando el grito en el cielo que pondría su madre si se enterara de que estaba sirviéndole el exquisito y exclusivo licor "Indigo Malta-Absenta" a una sangresucia en una taza que proclamaba al mundo "a la mejor hija del mundo" en estridentes colores- Si no lo quieres hacer por ti...hazlo por mí, yo si me voy a servir una copa, quizás dos...y no me gusta beber solo,...
El rubio sirvió otra copa y llevándosela a los labios, pero aun sin beber, hizo un adorable puchero. Hermione se sintió vencida y tomo su taza
-Solo una copa Malfoy...
-Buena chica...- sonrió el rubio, y alzando su taza proclamó- por los idiotas, el amor y el desamor.
-Por los idiotas, el amor y el desamor...-canturreó la castaña divertida, aún con la voz rota por haber estado llorando. Y ambos bebieron- Oye...esto esta bueno,...es muy dulce...no sabía que te gustaran los licores dulces...siempre te imaginé con una copa de whiskey de fuego o algo así...
-Cuidado Granger, no te vaya a dar un pasmo por la sorpresa...-rió el chico divertido- y que no te engañe su sabor dulzón...el Índigo es un licor traicionero...es mucho más fuerte de lo que parece...
10 minutos después, y tras haber rellenado su copa un par de veces, Hermione empezó a creerse lo que Malfoy le había dicho. Se sentía...se sentía bien...que narices! se sentía fantásticamente bien. Lo que había pasado con Ron...bueno...ya se arreglaría, no? A fin de cuentas no iban a acabar con una amistad de años por una tontería como que el estuviera enamorado de ella y ella no le pudiera corresponder porque de un curso al siguiente ella había descubierto que sus sentimientos por el pelirrojo eran platónicos e infantiles...no? Tarde o temprano Ron lo entendería...claro que si! y todo volvería a ser como antes, y volverían a ser el Trío de Oro, y juntos le patearían el culo a quien-tu-ya-sabes-porque-yo-no-tengo-ganas-de-decirlo y...oye, ahora que lo pienso, Malfoy se esta portando, ¿verdad que si? Si hasta parece legal y todo...si en el fondo es buen chaval digan lo que digan...
-Oye Palfoy!
- Casi...Se dice Malfoy,...pero buen intento Granger,...-se rió el rubio
-Lo que sea...-sacudió la mano como si fuera una pecata minuta.- te quería preguntar algo... ¿me enseñas la marca tenebrosa?- Hermione abrió los ojos como una niña emocionada que se había atrevido a preguntar a sus padres de donde vienen los niños y que eso de París y la Cigüeña ya no cuela.
El rubio frunció el ceño sin entender, pero se encogió de hombros y se arremangó la camisa, tendiéndole el brazo a la castaña
- ¿Contenta?- no sabia porque lo había hecho, pero le picaba en la curiosidad que le hubiera pedido que le mostrara la marca de su vergüenza, el mayor error de su vida
- ¿te duele?- Hermione le tomó de la muñeca con una mano mientras con la otra recorría con la punta de los dedos los contornos del sinuoso dibujo que destacaba radicalmente en la pálida piel del rubio.
-A veces duele...pero la mayor parte del tiempo, sencillamente esta ahí- confesó él, sin poder quitar los ojos de los dedos que la chica movía tan indolentemente sobre su piel, provocándole escalofríos ¿que estaba haciendo Granger?
-Sabes Palfoy...-le canturreó ella con la lengua pastosa- me enfade muchísimo contigo...estaba furiosa- Le miró a la cara y se asintió a sí misma como para darle énfasis a sus palabras, a lo que el chico no pudo hacer nada mas que reír- y más cuando me entere de que te habías dejado hacer eso y te habías hecho un maldito mortífago...pero aun así no me sorprendió, no te ofendas...pero estos últimos años eras un autentico cabrón...
Draco no salía de su asombro. Sabia que el Índigo era un licor fuerte...pero la chica apenas había bebido un par de tazas...Vale que el rubio estaba un poco aturdido por el licor, y que había bebido mas o menos lo mismo que ella...pero para que la lengua se le trabara de esa forma, su juicio se nublara hasta tal punto de sincerarse así y empezar a hablar por los codos...Draco necesitaba como poco 5 o 6 copas...Y el achispamiento de la chica no hacia mas que divertirle...no sabia lo que ella trataba de decir...pero se lo estaba pasando en grande viéndola así.
-Tranquila Granger...no me ofendo...-susurro intentando no estallar en carcajadas por los arrebatos de sinceridad de la chica.
-Lo que quiero decir...es que no se que te paso..., nunca has hablado de lo que sucedió esa noche, o lo que paso en tu juicio...pero has cambiado mucho- le sonrió como solo los niños pequeños y los borrachos hacen: con amplitud y una brutal sinceridad a prueba de toda cordura- y sinceramente me alegro. Y te quiero decir una cosa...
Para asombro de Malfoy, la chica se inclinó con torpeza y le besó la marca tenebrosa, y después se le hecho encima y lo abrazo por el cuello
-Te perdono Palfoy! por haber sido un capullo, y un imbécil, y por haberme tratado mal tantos años!y por haber sido un porkifago! y me gustaría que fuéramos amigos!- si Draco no estaba suficientemente sorprendido, la chica se encargó de sorprenderlo aun más y le besó con estruendo en la mejilla y le acarició el pelo.- por Merlín Palfoy! que usas en el pelo? Lo tienes muy suave...
El cambio de dirección de 180 grados en la conversación sin que Hermione perdiera comba en su locuacidad dejo a Draco desarmado y no pudo mas que mirarla con pasmada incertidumbre.
-Esta bien Granger...creo que has bebido demasiado...-atinó a decir el estupefacto muchacho, el arrebato de sinceridad y buenas intenciones y el halago de la castaña lo estaban desconcertando demasiado.
-Oye Palfoy...-le ronroneó en la oreja, lo que le provocó un escalofrío al rubio- harías algo por mi?
-eh...
-Siempre te lo quise pedir,...pero tu eras un gilipollas y claro...
-Eh...
-Bueno...que me dices?
-eh...-Si Draco hubiera abierto mas los ojos se le habrían salido de las órbitas
-que que te digo a qué?-atinó a decir. La boca se le había secado de golpe y no podía dejar de mirar los labios de la castaña y que sonreían bobamente.
-Esperame aquí!- Y acto seguido se levanto trastabillando un par de veces y se fue hacia el escritorio. Para mayor desconcierto del muchacho, Hermione volvió con un libro en las manos y por primera vez en los últimos minutos lo miro con timidez, como si no se atreviera a terminar lo que había empezado- es que...es que...
-es que qué...
-Es que siempre he pensado que tienes una voz muy bonita...me leerías esto?
La libido de Draco se vio sacudida por una turbulencia, y estrellándose contra su orgullo, no dejó supervivientes.
-que te lea?
-Es que tu voz es preciosa...te lo habían dicho alguna vez?- Hermione con todo el desparpajo del mundo, y sin saber muy bien lo que hacia, se sentó en el regazo de Draco y se acurrucó en su pecho, aun con el libro en las manos- y siempre he pensado que la poesía fue escrita para recitarse...para escucharse...es como la música, sabes? Esta hecha para los oídos y el corazón, no para los ojos. Es como la diferencia de mirar una partitura y escuchar un concierto...
Draco la miraba como si fuera una autentica extraña ¿quien era la chica que tenia encima y que había hecho con Granger? No pudo mas que reír.
-y quieres que justamente yo te lea un poema de amor Granger? Nunca me lo había imaginado...
-No es un poema de amor, idiota!- le espeto dándole un torpe golpe con el libro en el pecho
-Y sobre que puede ser un poema si no es sobre amor?- Draco sentía demasiada curiosidad por el rumbo de los acontecimientos como para intentar hacer otra cosa que no fuera seguirle la corriente a la castaña
- Este en concreto...habla del retorno al hogar...de los viajes sin fin...de la búsqueda, de la perdida...de la autorrealización...-Hermione divagaba con un extraño brillo de extasiada felicidad en la mirada, y miraba con tanta intensidad a Draco que este se sintió en cierto sentido conmovido.- Venga Palfoy...por favor...
-Esta bien...dame el estúpido libro...y que esto no sirva de precedente, estamos Granger?- la chica dio varios saltitos en el regazo de Draco extasiada, y se arrellanó abrazándose a él dispuesta a disfrutar.
Draco le dio varias vueltas al libro. Era una encuadernación Muggle. Había un punto de lectura en una página en concreto, y al ir a abrirlo, se dio cuenta que el tomo cedía en ese punto. ¿Cuantas veces habría abierto Granger esa página para deformar la encuadernación de tal forma que el libro casi se habría solo en ese punto?
Leyó el titulo, ITACA, de un tal Konstantino Kovafis. Encogiéndose de hombros, carraspeó aclarándose la garganta. Una de las muchas cosas que si sabia hacer, era leer poesía. Muchas habían sido las tardes en las que su madre le pedía que le leyera...y tenia talento para ello. Moduló su voz, y empezó a leer. La voz de Draco era melódica, casi musical, pero profundamente masculina. Sanaba grave, con toques casi cavernosos y guturales. Era una de esas voces que solo al oírlas imponen la imperiosa necesidad de ser escuchadas. Aristocrática, educada, sutil...y aun así llena de una extraña fuerza. Hermione se había equivocado: la voz de Draco Malfoy no era bonita. Era hermosa.
Cuando emprendas el camino a Ítaca
pide que tu camino sea largo
y rico en experiencias y conocimiento.
A Lestrigones, Cíclopes
y furioso Poseidón no temas,
no hallarás tales seres en tu ruta
mientras alto sea tu pensamiento
y limpia la emoción
que invada tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones, ni Cíclopes
y fiero Poseidón hallarás nunca
si no los llevas en tu alma,
si no es tu alma quien ante ti los pone.
Pide que tu camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en las que con placer,
arribes a bahías nunca vistas.
Detente en los mercados de Fenicia
para compra hermosas mercancías:
madreperla y coral, ámbar y ébano,
hermosos y delicados perfumes.
cuanto puedas invierte en delicados y voluptuosos perfumes
visita numerosas ciudades egipcias
y aprende todo lo que puedas de sus sabios.
Pero lleva a Ítaca siempre en tu pensamiento,
llegar a ella es tu meta.
Mas no apresures el viaje,
mejor que dure largos años
y que sea en la vejez seas cuando llegues a la isla,
rico con lo que has ganado en el camino
sin esperar que Ítaca te enriquezca.
A Ítaca le debes este maravilloso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino
y ahora nada tiene para ofrecerte.
Aunque la pobre la encuentras, no te engañara, Ítaca .
Rico en saber y en vida como has vuelto,
comprendes al fin, qué significan las Ítacas.
La voz de Draco fue muriendo,lentamente, con un suspiro quebrado. La lectura lo había sorprendido y emocionado. Aquellas palabras...aquellos versos...parecía como si el libro, o el mismísimo Konstantino Kovafis, fuera quien fuera, le estuviera hablando directamente. No entendía totalmente algunas de las alusiones a las que hacia referencia el poema...pero el mensaje estaba ahí...claro ante sus ojos...expresado de manera tan simple...tan bella, que no pudo mas que sentir como el corazón se le encogía.
Miro a Hermione, que le devolvió una mirada tan emocionada y extasiada como la suya propia.
-Me lo lees otra vez, Palfoy?
Draco apartó el libro un segundo, y pasando la su pálida mano por la mejilla de Granger, apartándole el pelo de la cara, y contemplando como ella entornaba los ojos un segundo por la caricia, sonrió
-Tantas veces como quieras...
Y tomando el libro de nuevo, comenzó a leer Ítaca de nuevo, aunque esta vez, no solo para Granger, también para sí mismo.
Corregido, leído, disfrutado y editado por Loonydraconian, que todos los trabajos sean tan placenteros como éste. Y si veis algún fallo, tiradme de las orejas, que siempre me han gustado las de Dumbo ^^
