Cap13: Bruja sin magia

Maka se despertó con el cantar de los pájaros. Al final el cansancio la había vencido ya bien entrada la noche mientras ponía todo su empeño en leer aquel tocho. Se había quedado frita en una mala postura y ahora le dolía casi toda la espalda.

Recogió las cosas y ordenó lo que había desordenado durante su corta estancia. Cerró la puerta y se encaminó a Death City.

Salir de esa ciudad había sido más fácil que volver a entrar. Todo parecía recriminarle el absurdo motivo de su partida: solo por una estúpida carta que había escrito una niñata. Seguro que había sido eso. Pero… había una pequeña vocecilla que le seguía repitiendo que quizás no hubiera sido una broma. Sacudía la cabeza de un lado a otro para hacerla desaparecer aunque fuera momentáneamente.

Ya era tarde así que decidió ir directamente a Shibusen al menos para dar el parte de que ya estaba allí.

En cuanto pisó la plazoleta de la entrada, un montón de caras se giraron a verla. Ojos que la seguían, bocas que susurraban y labios que sonreían burlonamente. Maka se sentía el centro de cotilleos y no le gustaba nada. Se la quedaban mirando por allá donde pasara.

Decidió ignorar a los demás y puso rumbo a la Death Room pero alguien la detuvo antes de llegar. Era una chica más pequeña que ella, más baja pero tenía buena delantera. Lucía unas coletas como un par de caracolas a los dos lados de su cara. Tenía un aspecto aniñado.

-Cuanto me alegro de que Maka-sempai haya regresado. Todo el colegio estaba preocupado por tu desaparición…

-Esto… gracias.

-De veras te admiro. Yo no sería capaz de vivir con un arma que se enrolla con una bruja.

-¿Qué? – preguntó Maka que creía (deseaba) no haber escuchado bien.

-¡Ah! –Se puso una mano cubriendo su boca -¿no lo sabías? Pensé que aun así Maka-sempai lo sabía. ¿Por qué iba Soul-sempai, un chico tan cool como él, esconder a su técnica que en realidad está teniendo una relación con la bruja Blair? –preguntó mas para sí misma que para ella aunque Maka pudo escucharla perfectamente aun si estuviera un metro más lejos de ella.

-¿En verdad? Bueno, no pasa nada. Ahora si me disculpas he de reunirme con Shinigami-sama así que hablaremos en otro momento.- Maka puso su mejor sonrisa y echó a correr lo que le faltaba hasta llegar a su destino.

Abrió la puerta y cerró tras de sí y pensó que ya podía respirar un poco. Se permitiría el lujo de reflexionar un minuto, no más, sobre lo que acababa de escuchar. Pero no pudo porque había alguien más. Justo estaba delante con la última persona con la que quería encontrarse.


Estoy convencida de que la chica de las coletas rizadas es una persona encantadora, pero a mí me cayó muy mal (se nota ¿no? ^^) Por lo que la he usado de saco de puchingball (o como sea que se escriba esa palabra) asi que estará dando por… ejem… detrás durante un bueeeeeeeeeeen rato. Es realmente cansina. Pero tendrá su gracia.