Sailor Moon no me pertenece.

Promesas inconclusas.

Revelación.

- Señor Chiba.- El policía encargado de la desaparición y ahora confirmado secuestro de Serena se le acerco.- Dimos con Esmeralda, la hermana de la sindicada Beryl.

- ¿Dónde está?- Darien se levantó de la silla donde llevaba horas esperando tener resultados, no había dormido nada, no había llamado a casa y mucho menos de había preocupado por su hijo, necesitaba antes que todo eso estar con Serena.

- Esta en el hospital, al parecer sufrió un accidente saliendo de la ciudad, la han transferido aquí a la ciudad.

- ¿Dijo algo?

- No. . . Según el reporte la mujer llego con perdida de conciencia.

- Comprendo. . . Ire al hospital a ver que noticias hay.

- Si señor lo llamaremos si tenemos más información.

- Gracias. . .

.

.

.

- ¿Sientes algo mi amor?

Seiya estaba mirando a su novia, ambos estaban en la colina más alta de la ciudad, según Kakyuu era la única manera de sentir la presencia de Serena, él confiaba en los poderes de su novia, y realmente esperaba que pronto dieran con la rubia, por el bien mental de Darien.

- Veo mucha ira a su alrededor. . . Beryl la odia a muerte, pero dentro de toda es maldad alguien la puede ayudar. . .

- Entiendo. . . ¿Puedes tratar de encontrarla?

- Eso intento. . .

- Si te sientes mal solo dime.- Seiya la miro, Kakyuu estaba a unos cuantos metros de distancia de él, así lo había querido la peliroja, pero estaba preparado para correr a sus brazos si se desvanecía otra vez.

Kakyuu trato de concentrar todas sus energías para poder encontrar la esencia de su amiga, aunque llevaba poco tiempo conociendo a Serena ya la quería como si hubiese sido una amiga de toda la vida, por eso estaba dispuesta a todo con tal de dar con ella.

- Serena. . .

La energías llegaban a ella, pero no podía descifrarlas tan fácilmente, pero una imagen clara invadió su mente, las visiones de Serena encerrada en un lugar oscuro, podía verla pero desde lejos intentaba hablarle pero no era escuchada.

- Dime donde estas. . .- El cuerpo comenzó a temblarle.- Serena. . .

El pelinegro miro a su novia, se estaba poniendo pálida y eso no le gustaba para nada, pero ella le había pedido no interrumpirla. Tenía miedo de que algo le pasara, Kakyuu era casi una niña aún y muy frágil además, él quería cuidarla, pero confiaba en que ella podría dar con Serena.

- Seiya. . .- Le hablo de pronto.- Una bodega. . . Una bodega a las afueras de la ciudad.

- ¿En la afueras?

- Si mi amor. . . Por favor llévame con Darien, tengo que decirle esto.

- Vamos.- Le tendió el brazo.- Vamos, apóyate en mi.

- Si.- La joven peliroja sonrió, y cuando fue ayudada por su novio a entrar en el coche se sintió feliz, una de las cosas por las que amaba a Seiya era porque él siempre la había aceptado con aquellos extraños poderes.

.

.

Darien leyó por segunda vez el reporte médico de Esmeralda, había sufrido un accidente en las afueras de la ciudad, y según el reporte policial todo parecía indicar que estaba tratando de salir de la cuidad por varios días.

- Mmm. . .- Miro a la inerte mujer, sus colegas decían que ella probablemente quedara así, dado la gravedad del accidente.

- ¿Darien?- Andrew entro en la habitación.- ¿Aun no hay noticias?

- No. . . Gea fue tomada presa, Esmeralda esta en coma y no hay nadie más que me diga sobre Beryl y mucho menos de mi Serena.

- Comprendo. . . Quiero que sepas que cuentas con todo mi apoyo.

- Gracias amigo.

- Lita dice que Serena es fuerte. . .

- Lo sé, pero ahora es frágil, lleva a mi bebé en su vientre, no quiero que nada malo les suceda a los dos.

- Darien. . . No desesperes. . .

- Aquí estas. . .- Seiya entro en el cuarto.- Kakyuu tiene que hablar contigo. . .

- Darien. . .- La peliroja entro.- La vi. . . Esta en una bodega abandonada en las afueras de la ciudad.

- En una bodega. . .- Con su mente trabajando a toda máquina recordó todos los lugares abandonados en las afueras de la ciudad.

- Beryl. . . Beryl. . .

Los cuatros se volvieron a mirar a la mujer tendida en la cama, Darien se acerco y tomo la muñeca de la peliverde, sus signos vitales estaba reaccionando, los monitores comenzaron a reaccionar.

- Hermana. . .

- Esmeralda. . . Necesito que me digas donde tiene Beryl a mi Serena. . .

- Beryl. . .

- Respóndeme por favor. . .

La mujer abrió lentamente sus ojos, el cuerpo le dolía por completo, no sentía los brazos, pero si sabía que no estaba sola en el cuarto, había escuchado voces a lo lejos, incluso ahora escuchaba una vez que le hablaba más cerca.

- Beryl. . .- Abrió por completo los ojos, al verse frente a Darien supo que estaba en problemas.- Yo. . .

- Dime donde tiene Beryl a mi mujer. . . Si no lo hace iras a la cárcel por complicidad en secuestro.

- No lo sé. . .

- ¡Mientes!- Quería matarla.- Dime o me encargare. . .

- Darien ella no lo sabe.- Intervino Kakyuu mientras se acercaba lentamente.- Trataste de huir de la ciudad porque sospechabas de lo que estaba planeando tu hermana. . .

- ¿Cómo lo sabes?

- No sabes donde está tu hermana. . . Pero sabes cómo dar con ella. . . Dinos a que bodega llevo Beryl a Serena. . .

- No comprendo. . .

- Tú has estado ahí. . . Ha estado en esa bodega en las afueras de la ciudad. . .

- ¿En las afueras de la ciudad? . . . ¿Una bodega?. . .

- Tu padre te llevo ahí hace pocos meses. . .- Kakyuu miraba a los ojos a la mujer.- Dinos Esmeralda. . . Dinos donde esta ese lugar.

- Mi padre compro unas bodegas hace poco menos de un año. . . Yo no recuerdo mucho el camino, pero sé que queda cerca del cruce con el próximo pueblo.

- Ya recuerdo. . .- Darien reaccionó inmediatamente.- Conozco el lugar. . . Ire ahora mismo por mi mujer.

- Ire contigo.- Dijo Seiya.

- Yo también. . .- Hablo Kakyuu.

.

.

Desde que había sido lanzada al auto Serena había lograda estar más tranquila, a pesar de que Ojo de Tigre en un principio no le había dado nada de confianza ahora todo era diferente, ese hombre a pesar de sufrir tenia corazón, un corazón que se moría de amor por una mujer que no se lo merecía.

- Ojo de tigre. . .

- Dime.- El hombre estaba en una esquina, y por lo que alcanzaba a ver estaba comiendo.

- Por favor. . . Libérame, sabes que si me matas solo perderás a Beryl. . .

- Lo sé.

- Entonces. . .

- No lo comprendes. . . Aunque Beryl lograra que Darien que quedara con ella, siempre va a buscarme, sé que ella volvería a mí siempre.

- No sientes amor por ti mismo entonces. . .

- No lo entiendes. . .

- Claro que lo entiendo. . .- La joven se acomodó mejor en la improvisada cama donde estaba.- Dices que amas a Beryl, sabes que ella no te corresponde y aun así sigues todas sus órdenes cuando sabes de sobra que solo eres un sustituto para ella.

- No me provoques. . .- El hombre se volvió para verla de frente.- Yo. . .

- Tu nada, si me matas y Beryl se queda con Darien no tendrás nada. . .

- Cállate. . .- Iba a darle una bofetada.

- Pégame si con ello te sientes mejor.- No tenía miedo.- Pero no ganaras nada. . .

- Nunca le he pagado a una mujer. . . Y tú no serás la primera.

- Lo siento. . .

- Escucha, tienes razón en todo lo que has dicho pero esta es mi vida y yo nunca podría ir en contra de Beryl. . .

- Comprendo. . .

- Yo. . . No quiero lastimarte, solo eres otra víctima más de Beryl. . .

- Pero. . .

- Esto es lo que haremos. . .- Tomo una botella.- Te voy a soltar, tienes que golpearme la cabeza y huir lo más rápido que puedas. . .

- ¿Y si te hago daño?

- Tranquila, yo no valgo nada en esta vida.

- No digas eso. . .

- Silencio.- Ojo de tigre se le acerco.- Voy a desatarte, tienes que hacer lo que yo te diga, Beryl debe estar por llegar.

- Gracias. . . No sabes cuánto te agradezco lo que estás haciendo.

- Deprisa.- El hombre le tendió la botella.- Hazlo pronto.

- Lo siento.- Iba a golpearlo, pero de pronto el ruido de las puertas abriendo los paralizo a ambos.

- ¿Qué demonios?- Beryl la miraba llena de furia.- Ojo de tigre. . .

- Beryl. . .

- Deja a mi hombre.- Beryl se apresuró a sacar de su bolso un arma.- Ahora. . . Suéltalo.

- Beryl no. . .- Demasiado tarde Ojo de tigre se delato.

- ¿La estas defendiendo? ¿A esta maldita perra que me ha quitado todo lo que yo tengo?

- No es asi.- Ojo de tigre se puso delante de Serena.- Pero no voy a dejar que mates a una inocente por tus problemas mentales.

- ¿Yo tengo problemas mentales?- Los apunto a ambos con la pistola.- Eres un maldito. . .

- Beryl. . . No por favor. . .

- Déjalo Beryl.- Serena se movió.- A la que odias es a mí. . .

- Maldita. . . Tú me quitaste lo que más quería. . .

- Darien nunca ha sido tuyo. . .

- Te odio desde lo profundo de mi alma. . . Si tu no existieras él sería mío. . .

- Olvídalo Beryl. . . Vete de aquí con Ojo de tigre y no le diré a nadie que me secuestraron.

- No vivirás para contarlo y cuando Darien supere el dolor yo volveré a su lado.

- Él nunca va a estar contigo.

- Ya lo hiso una vez. . .

- Seguramente tú lo drogaste.- Había llegado a esa conclusión desde que Darien le había hablado de la adicción de ella.

- ¿Cómo lo supiste?- Beryl miro por sobre el hombro de la rubia.- ¿Tú se lo dijiste Ojo de Tigre?

- Él no me dijo nada. . . Pero la supuse. . . No has podido caer más bajo. . . Mira que drogar a un hombre para que este contigo.

- Pues se lo busco. . . Él siempre me desprecio, fui a la universidad por él. . . Todo lo hice por él.

- Abusaste de Darien. . .

- El muy tonto creyó que estaba contigo.- Beryl le apunto directo en la cabeza.- No sabes la rabia que tuve al oír que decía tu nombre en vez del mío. . .

- Lo engañaste. . .

- Solo hice lo que creí correcto para tenerlo a mi lado.

- Darien creyo que estaba conmigo.- Aquella era toda una revelación.

- El muy maldito no hacia más que susurrar tu nombre. . . Pero se estaba acostando conmigo. . . ¡Conmigo!

- No Beryl. . . Él estaba conmigo.- La miro.- De no ser por las drogas él nunca hubiese estado contigo. . . Lo engañaste. . .

- Tenia que tenerlo para mi.

- Eres una maldita zorra. . . Juegas con los sentimientos de Ojo de Tigre, lo desprecias cuando es el único hombre que te ama. . .

- No digas tonterías Darien también me ama.- Le dijo con una sonría que estaba lejos de ser de una personas con plenas facultades mentales.- Y me amara más cuando tu y ese bastardo que llevas en tu vientre mueran.

- No. . .- Serena puso sus brazos por encima de su vientre, su hijo era lo más importante para ella.

- Déjala Beryl. . . No tienes por qué hacerlo, vente conmigo a la ciudad, dejemos este pueblo perdido, podemos ser felices si tu a si lo quieres. . .

- Mi única felicidad es al lado de Darien. . .

- No. . . Vente conmigo mi amor. . .

- ¡No!

- Al único que quiero es a Darien.- Miro a Serena.- Ahora vas a venir conmigo. . . Camina.

- Detente Beryl. . .- Ojo de tigre se le acerco.

- Retrocede. . . Ya no me sirves de nada.

- No. . .

- Camina Serena.

.

.

Darien iba por sobre los cien kilómetros de velocidad, pero lo único que quería era llegar hasta donde estaba su mujer, si lo que Esmeralda le había dicho, y junto con todo lo que Kakyuu había visto en sus visiones estaba confiado en que podría dar con su mujer.

- Date prisa Darien.- Kakyuu le hablo de pronto.- No me gusta lo que veo. . .

- ¿De qué se trata?

- Solo date prisa.

- Si. . .

.

.

- Súbete maldita sea. . .- Beryl le apuntaba en todo momento con el arma.- Voy a acabar contigo y dejarte muerta en medio del desierto.

- Beryl.- Ojo de tigre salió tras ellas.- No puedes. . .

- ¡Cállate!

Disparo una vez, dándole en el brazo del hombre, Serena miro horrorizada como Beryl siquiera se inmutaba, quería ayudarlo, pero temía moverse y desatar aún más la ira de la peliroja.

- Maldito. . . Te lo mereces.

- Ojo de tigre. . .- Murmuro Serena.

- Vamos.

Beryl arranco a toda velocidad en el coche, Ojo de Tigre a pesar del intenso dolor que sentía trato de ir tras ellas, tenia que ayudar a Serena y evitar que Beryl cometiese una locura. No tenía más opción que llamar a la policía, no conocía a nadie en ese pueblo, no tenía a quien pedir ayuda, no quería que Serena perdiese la vida, no ella que lo había hecho darse cuenta de cuan miserable era su vida.

Veía las luces de un auto, al parecer iba a en su dirección, si le había señales podría encontrar ayuda, el brazo comenzaba a dolerle mucho.

- ¡Ayuda! ¡Ayuda por favor!

- ¿Dónde está Serena?- Darien se bajó inmediatamente del coche, al ver al hombre herido supo sin lugar a dudas que él estaba metido en todo aquello.- Dime maldita sea. . .

- Beryl se la ha llevado hace pocos minutos. . .

- Debió ser el auto que cruzamos hace un par de kilómetros atrás.- Murmuro Seiya quien se había bajado también.

- Ella conducía un coche verde. . .- Conocía de sobre el coche de la peliroja.

- Maldita sea.- Darien estalló, hacía poco lo habían topado, naturalmente en su ansia de llegar a aquella bodega apenas si le había prestado atención.- La vimos hace poco. . .

- Tienes que apresurarse.- Ojo de tigre lo miro.- Beryl está dispuesta a todo.

- ¿Tú quién demonios eres?- Su cara le era conocida pero no recordaba de dónde.

- Yo fui el cómplice de Beryl.- Confeso el rubio.- Pero me arrepintiendo profundamente, iba a ayudar a Serena a huir pero en eso aquella loca llego.

- Estas herido.- Darien no dejaba de ver las marcas de sangre del brazo.

- Beryl me disparo, está loca, de hecho hace muchos años que lo está.

- Ya veo. . .

- ¡Darien!- La voz de Kakyuu lo alerto, se había quedado dentro del auto por imposición de los hombres.- Vamos pronto. . . Veo algo terrible, date prisa por favor.

- Si. . .- Iba a volverse para subirse al coche, pero se quedó mirando al hombre.- Ven, tenemos que llevarte a un centro médico.

- Gracias. . . Sé que debes odiarme. . .

- Soy medico, ante todo me preocupo por la salud de los demás.

.

.

Aterrada por la alta velocidad a la que iban Serena trataba de buscar en su mente las palabras correctas para calmar a Beryl, si no tenía cuidado podría aumentar la rabia de esa mujer, ya la había visto dispararle a Ojo de Tigre, estaba segura de que no dudaría en dispararle a ella.

- Eres un maldito obstáculo en mi camino.- Oyó que hablaba de pronto.

- Beryl. . .

- ¡Silencio!- Beryl acelero aun más.- Voy a asegurarme de que nunca más vuelvas a estar cerca de mi Darien.

- Por favor. . .

- Tampoco voy a dejar que des a luz a ese bastardo que llevas.- La peliroja acelero más.

- Beryl vas a hacer que nos matemos. . .

- Mientras pueda hacer que desaparezcas. . .

Serena iba a ponerse el cinturón de seguridad pero la oyó gruñir, era una clara señal de que no podía siquiera intentarlo, rogaba en silencio porque alguien la ayudara, su corazón le decía que Darien estaba cerca de ella, estaba segura de que la buscaba, solo rogaba volver a verlo.

- Darien siempre debio ser mio. . .

- Yo. . .

- Tu nunca debiste haber llegado a su vida, nunca debiste conocerlo. . . Él podría ser mio. . .

- Beryl. . .

- ¿Sabes la rabia que sentí mientras él pronunciaba tu nombre en vez del mio? Estaba conmigo. . .

- Tu lo engañaste Beryl. . .

- Tuve que ponerte tu perfume corriente. . . Tuve que ponerme una peluca rubia. . . Estaba tan adormecido que apenas me vio solo podía decir tu nombre.

Serena no daba crédito a las palabras de ella, era como si Darien nunca se hubiese dado por enterado de que había dormido con la mujer, el pobre había creído que era ella, su Darien había solo dicho su nombre.

- Pero ya no más, aunque me tenga que matar yo también. . . Yo te destruiré.- Beryl soltó el volante, el coche inmediatamente comenzó a moverse de un lado al otro.

- ¡No!

.

.

A toda velocidad Darien quería darle alcance al coche de Beryl, si Serena estaba cerca y sin importar que la mujer estuviese armada iba a ir tras su mujer, necesitaba rescatarla de las garras de aquella loca.

- Tengo que encontrarte. . .

- Kakyuu.- Oyó que Seiya hablada desde la parte de atrás del coche.- ¿Mi amor que pasa? Te has puesto pálida. . .

- Tienen que llamar a una ambulancia. . . Rápido por favor.- La joven se desmayó.

- Miren. . . Ahí hay fuego. . .- Hablo Ojo de Tigre.

- No. . . No. . .- Darien freno en seco cuando el rubio le señalo un lugar que se acercaba cada vez más.- Serena. . .

Corrió hasta el lugar de accidente, había fuego en un árbol cercano a un auto chocado en contra de un gran roquerio, el coche era de color verde, el mismo que había visto hace poco, el corazón comenzó a latirle muy rápido, tenía miedo, mucho miedo.

- Cuidado.- Murmuro Seiya.

- Dejame.- Se acerco al auto y lo primero que vio fue el cuerpo de su mujer.- ¡Serena!

La tomo entre sus brazos, estaba inconsciente pero con pulso aun, tenía varios cortes en su cabeza y en el brazo, obviamente por el vidrio del parabrisas, tomo su móvil y tras dar algunas instrucciones colgó al saber que al menos una ambulancia ya iba de camino.

- Darien mira. . .- Le hablo Seiya.- Es Beryl. . .

- A ver.- Sin despegar un ojo de su mujer miro a la otra, estaba en las mismas condiciones.- Es una suerte que estén con vida. . .

- Hay que salir de aquí.- Murmuro de pronto Ojo de tigre.- Cada vez se siente más fuerte el olor a gasolina.

- Seiya tomo a Beryl, pero sácala con mucho cuidado, puede que tenga alguna fractura.

- Si.

- Mi amor. . .- Miro a su mujer.- Reacciona por favor.

Pero ella no respondió y eso no hiso más que despertar en él el más profundo de los miedos. Rogaba por que tanto ella como su bebé estuviesen bien.

- La ambulancia. . .- Murmuro.- Puedo oír la sirena.

A penas llegó, Darien urgió a los paramédicos para que ayudaran a su mujer, la puso sobra la camilla y sonrió al verla moverse, estaba reaccionando, se acercó a ella y se la quedó mirando desesperado por alguna señal.

- Reacciona por favor. . .

- No. . . La roca. . .- La oyó balbucear.

- Serena mi amor. . .

- Darien. . .- La joven abrió los ojos lentamente, gracias a la luz proveniente de la sirena de la ambulancia y los focos del coche pudo ver el rostro amado.- Mi amor. . . Estas aquí.

- Siempre. . .

- Me duele mucho. . .- La joven se llevó ambas manos al vientre.- No quiero perder a nuestro bebé. . . Pero siento mucho dolor.

- Tranquila mi amor.- Le sonrió, estaba haciendo grandes esfuerzos por mostrarse como el profesional de la salud que era, tenía que mantenerla calmada.- Todo esta bien. . .

- Te conozco Darien. . . Se cuándo mientes. . . Te amo.

- No dejar que nada malo te suceda.

- Lo sé.

- Tenemos que irnos doctor Chiba.- Hablo de pronto el paramédico.- La situación de su prometida en grave dado su embarazo y la otra mujer ha perdido la conciencia por completo.

- Comprendo.- Miro a Seiya, le lanzo las llaves de su coche.- Síguenos, yo iré con mi mujer.

- Si.

Dejen sus Reviews.

Angiepelitos: Beryl ya comenzó a pagar amiga, pero se llevó a Serena con ella ahora ambas corren peligro.

Princessqueen: Pobre Ojo de Tigre por querer ayudar las cosas salieron peor para él, por querer ayudar a Serena termino siendo herido.

Adileyne: Amiga esa es la idea, de que sufran un poco antes de llegar hasta el final, solo resta saber si nada malo le sucede al bebé de Serena.

NixSophie: No eres la única amiga, hasta yo me estoy quedando sin uñas, pero como te habrás dado cuenta el velo de la verdad al fin cayó.

Yesqui2000: Amiga llegaron tarde, al menos no tanto como para poder ayudarlas, esperemos que nada malo le suceda al bebé.

Flakis: Pues tienes razón en vario puntos, primero nuestro Darien fue drogado y engañado, después los poderes de Kakyuu para los demás aun tendrás que esperar jijiji.

Faby Usako-Chiba-T: La encontraron amiga, pero herida y todo por culpa de aquella loca, y al menos esperamos que Serena ya no sufra más.

SalyLuna: Ojo de Tigre no le hiso mucho daño pues Serena lo ayudo a recapacitar, pero nada pudo evitar que Beryl hiciera el mal.

Lady susi: Pues has dado en el clavo, Esmeralda recibió su castigo por sr cómplice, al igual que Gea, solo resta saber cual será el castigo de la bruja peliroja.

Christydechiba: Ojo de Tigre ya se dio cuenta de la verdadera naturaleza de Beryl, pero no puedo hacer mucho por la rubia.

Naiara moon: Mmm. . . Demasiado tarde Ojo de tigre recapacito, al menos esperemos que desde ahora tenga una vida diferente y alejado del mal.

Nai SD: No soy experta pero las drogas pueden causar todo tipo de efectos, al menos eso creo, y Beryl confeso que ese fue su método para hacer caer a Darien en su trampa.

Muchas de ustedes ya habían hecho sus apuestas sobre como Beryl hiso caer a Darien, pues ya lo saben, fueron las drogas. ¿Ustedes creen que Serena pueda perder al bebé? Esperemos que no. Ojala les guste este capitulo, muchos saludos amigas.