-¿Entonces qué te parece esto Terry?- Pregunto Susana
-Puedo decirte que hubiese preferido que te lo ahorraras desde un principio, con unas buenas bofetadas me hubiese sido suficiente- Dijo con una media sonrisa, como respuesta a esto Candy se aferro cada vez más a él.
-Así es joven Grandchester, pero si no hubiese sido por la bestia el señor Andrew y mi Vicky no se hubiesen enamorado- Dijo Sandra pícaramente.
-¿Y tu sabias todo esto Sandra?- Pregunto Candice sorprendida.
-Algo así señorita Candy, una no es tonta- Respondió guiñando un ojo.
-Sí pero yo no sabía lo del purgante, vieja bruja-Le dijo Susana con ojos furiosos, y así los presentes estallaron en risas, menos Susana.
-Bueno pero digan algo- Dijo Ángel refiriéndose a Albert y Vicky.
-Pues…yo…yo…-No terminaba de decir Vicky cuando Albert interrumpió.
-Yo también me enamore, para que negarlo- Dijo abrazándola mientras sonreía.
Un rojo invadió la cara de Victoria ¿Había escuchado bien? ¿Ese hombre tan guapo y caballeroso se había fijado en ella? Debía admitir que este hombre le había llamado la intención pero nunca en su vida se hubiera imaginado que semejante cosa sucediera.
-Creo que nosotros debemos retirarnos- Exclamo Ángel
-Yo también lo creo, se quedan en su casa, volveremos después por mis cosas-
-¿Te mudaras Susana?- Pregunto Candice
-Iré a vivir con Ángel- Contesto sonrojada.
-Esta es tu casa Susana, nosotros debemos irnos-Dijo Terry
-Yo también debería marcharme, pero solo me iré si Vicky viene conmigo- señalo Albert mirándola. Esto era demasiado, parecía una novela, ella lo miro y se desvaneció en los brazos de este…
-¡SANTA MADRE DE DIOS!-Grito Sandra al ver a su sobrina derrumbarse.
-Sera mejor que todos pasemos la noche aquí, ha sido llena de gritos y sonrojos en especial-Susana rio- Mañana en el desayuno nos pondremos desacuerdo-
-Me parece perfecto- Concordó Terry. Albert cargo a Vicky en sus brazos y junto a Sandra subieron a su habitación.
-Buenas Noches- Grito desde la puerta el rubio.
-Que descansen- dijo candy saliendo detrás de Terry dejando a la pareja a solas.
-No tengo sueño ¿Vamos al estudio?-
-Claro…-
Al entrar Candy tomo asiento en uno de los sillones y Terry se sirvió una copa de whiskey.
-Vaya noche-Suspiro
-Hoy no falto quien se sonrojara, Susana tenía razón- Candy sonrió.
El tomo asiento a su lado y la miro:
-Así que no te quieres separar de mi eh pecosa- Dijo pícaro
-Así que prefieres morir a estar sin mi eh malcriado- Replico.
Ambos rieron y tomo su mano nuevamente.
-¿Qué será de nosotros Candy?-
-Dímelo tu Terry-
-Vayámonos de aquí, casémonos, tengamos una familia y envejezcamos juntos, ¿Te parece?-
-Una estupenda idea claro que si, tienes nuestra vida planeada- Candy se sonrojo mientras reía un poco de lo directo que había sido Terrence.
-¿Es un sí?- Pregunto nuevamente besando su hombro.
-Si-susurro mientras se estremecía, el suspiro…
-Te amo pecosa-
-Y yo a ti Terry- dijo a punto de llanto mientras se recargaba en su pecho.
-Yo tampoco puedo creer que esto esté pasando-
-Después de todo, fue algo divertido-
-Eso ni quien lo niegue-
Silencio, nuevamente silencio, pero ese silencio jamás incomodaría, por el hecho de que estar al lado del otro bastaba y estaban de mas las palabras.
Mientras tanto en la habitación de la pelirroja…
-Aquí está el alcohol- Dijo Sandra al entrar en la habitación, Albert que estaba sentado en la orilla de la cama se preparaba con el algodón para despertarla, Sandra lo detuvo…
-Joven, esperece un ratito ¿no?-
-¿Para qué Sandra?- Pregunto curioso.
-Pues es que yo quiero hablar con usted de mi muchacha- Explico mirando a Vicky…
-Fue por lo que dije hace unos momentos-
-Sabe estoy segura de que esta mujer jamás se imagino que algo así le pasaría-
-¿Qué?-
-Oh pues que un príncipe llegara y se enamorara de ella-
-No soy un príncipe- Albert rio.
-Pues para ella usted si lo es, mira mi muchacha se enamoro y pues si ella se quiere ir con usted pues llévesela, nomas que se la encargo- Dijo Sandra con lagrimas en los ojos.
-Sandra…-Susurro Albert.
-Es que es como mi hija…desde que mi hermana murió pues la chamaca se crio conmigo...-
-Comprendo- Dijo Albert acariciando la frente de la durmiente.
-¿Usted la quiere de adevis no?-
-Con el alma…-
-Bueno, pues yo me voy tranquila, no quiero despedirme-
-¿Se va? ¿A dónde?- Pregunto Albert sorprendido.
-¡Pues a mi pueblo joven! Ya no tengo nada que hacer aquí y pos la mera verdad no quiero decirle adiós a mi Vicky ahí usted me despide-
-Sandra no se vaya… ¿Por qué no se va con nosotros?-
-Como cree, si nomas voy a ser un estorbo- Contesto jugando con su mandil…
-Para nada Sandra…usted vendría siendo mi suegra, si Vicky acepta por supuesto- Explico sonrojado.
-Ahí ya es bien tarde, mejor déjela dormir y mañana hablamos de esto como dijo la gusana-
-Yo…yo me quedare un rato más aquí-
-Ta bueno pues, buenas noches, pórtese bien-
-Buenas noches, si no se preocupe- Contesto con una risa nerviosa…
"Estos jóvenes de ahora" –Dijo Sandra para si detrás de la puerta.
-Ya se fue Vicky- dijo Albert desde el pasillo.
-Casi casi me agarro llorando por lo que dijo mi tía- Contesto levantándose de la cama.
-¿Te sientes mejor?-
-Si, gracias-
-Discúlpame-
-¿Por qué?-
-Por tremenda sorpresa que te hice-
-Sr. Andrew… ¿usted me quiere tanto como dice?- Pregunto sonrojada mientras miraba por su ventana.
-Quizá mas- Contesto colocándose detrás suyo-¿Cuántas veces tendré que decirte que no me llames así?- Pregunto sonriendo mientras la giraba hacia él con dulzura.
-Es la costumbre- Contesto sin mirarlo.
-¿Tú también me quieres Vicky?- Exclamo mientras la abrazaba.
Primero hubo silencio, ella no podía articular palabra, era tanta la cercanía…podía apreciar el olor de sus ropas y el calor de su abrazo.
-Si- susurro avergonzada.
-No te escucho-
-Que si- dijo separándose.
-¿Entonces te gustaría irte conmigo?-
-Si-susurro nuevamente.
-No lo soporto…-
-¿Qué?- Pregunto Vicky por primera vez mirándolo.
-El besarte- dijo acercándose a ella peligrosamente, estaba demasiado cerca, ella podía escuchar su respiración y sentía como si de un brinco su corazón fuese a salirse de su pecho. El suspiro al sentir el nerviosismo de ella y beso su mejilla, quizá demasiado cerca de la comisura de su boca. Él le sonrió y ella avergonzada perdió nuevamente el conocimiento…
-No otra vez- Dijo Albert para sí sosteniéndola en brazos…
En el primer piso Terry al escuchar la pesada respiración de candy supuso que dormía profundamente. Vaya que la vida que llevaron durante ese corto pero larguísimo tiempo no era nada fácil.
La alzo en brazos y la llevo a la habitación, corrió las cortinas y se dispuso a observarla. Con ese delicado camisón color bermellón, su pecho subía y bajaba al rito de su respiración y sus rizos dorados se encontraban por toda su almohada… No olvido mirar su rostro por el momento bañado con la luz de la luna, con esas dulces pecas que inundaban su respingada nariz. Y esos parpados que ahora escondían sus hermosos ojos color esmeralda…suspiro.
-No puedo creer que seas mía- Exclamo con miedo a tocarla, como si fuera un sueño y pronto su cuerpo se desvaneciera de entre las sabanas. Le basto con observarla hasta quedarse dormido…
Hola:
¡Buen día queridísimas lectoras! ¿Qué ha sido de su vida? Espero que se encuentren de maravilla, heme aquí trayéndoles nuevo capítulo después de siglos de no actualizar y como siempre ¿Para qué les doy excusas? Debo decir que después de haber leido esta mañana un comentario me dio tanta motivación que dije: No les seguiré fallando y aquí estoy. Gracias por sus comentarios y por su larga espera que deseo sientan que valió la pena. Nos acercamos al final y pues seguiré con otras historias que tengo en mente. ¡Gracias por todo!
EXTRA:
Estando sentada frente a mi escritorio pensando en cómo se desarrollaría la historia escuche un toque en mi puerta.
-Adelante- Dije yo con molestia, no deseaba ser interrumpida.
-Hola-
-¡Hola Terrence! ¿Qué te trae por acá?- Pregunte curiosa.
-Pues me gustaría haber venido a saludarte y a invitarte a comer pero te tengo una queja- Vi como su rostro se empezaba a oscurecer, sabía que debía temer.
-Te escucho-
-Bueno… ¡¿PORQUE ALBERT TIENE MAS ROMANCE QUE YO?-
-Terry calma por favor, tu sabes cómo está la situación, mi imaginación anda perdida y bueno con Albert me nace y yo…-
-¿Me estás diciendo que te has cansado de mi? Ese maldito te está llevando al lado oscuro, pronto harás que tenga un romance con MI candy por favor recapacita- Dijo arrodillándose. Me puse de pie y me acerque a él.
-No para nada Terry, para nada. Mira, te prometo que te lo recompensare en el próximo capítulo ¿sí?-
-Mas te vale- Dijo oscureciéndose nuevamente.- ¡que tengas un lindo día!-Dijo saliendo de la habitación.
-Igual Terry- Una sorpresa y tensión me invadió entonces, ahora necesito exprimirme para poder cumplirle el caprichito a ese…
¿Ustedes podrían ayudarme? Díganme que si porfavorsito. Solo díganme en sus comentarios que les gustaría ver. ¡Gracias!
