La mañana había llegando nuevamente, pero esta vez la rutina para todos sería diferente.

El jefe de la comisaría había permitido a los del departamento de investigación y criminalistica, acompañar en el funeral de la joven Pamela y su madre. Ante aquel permiso, Relena no había perdido tiempo alguno de arreglarse y poder acompañar al padre de aquella hermosa niña cuya vida había sido arrebatada en la mañana anterior.

Lucrecia le acompañó a la floristería como todos los dias, pero en esta ocasión compro sólo rosas blancas, cosa que llamó la atención del dueño de la tienda.

¿Cual es el motivo por el cual usted deja de lado las más hermosas flores coloridas y solamente lleva estas bellas rosas blancas? Ante aquella pregunta, Relena y Lucrecia sólo había bajado la cabeza.

Perdón por mi intromisión, es solo que usted siempre lleva hermosas flores y provoca que las personas que pasan por aquí, pasen a comprar también bellos ramos así como los que usted me pide siempre.

En este día son blancas para representar la pureza que se pierde en manos de la maldad al igual que es mi deseo honrar el alma de aquella joven de corazón puro que el día de ayer falleció. Luego de aquella breve pero concisa explicación, el dueño de la tienda extendió el ramo de rosas, asegurando que no las cobraría he incluso incluiria unos girasoles para engalanar aquel ramo tan puro y tierno que iba a ser depositado en la fría tumba de la pequeña ahora muerta y la de su madre. Con una triste sonrisa, Relena aceptó el obsequio y junto a su querida cuñada, se retiró de aquel lugar.

Minutos mas tarde, se dirigieron a aquel lugar en el cual, estarían velando el cuero de madre e hija que perdieron la vida a causa de un ser desconocido.

Al entrar a aquel lugar, sabía perfectamente a lo que a tenían, el llanto del padre y quizás de las amistades; pero nadie, jamás se había preparado para aquel momento.

El policía estaba aferrado al ataúd de su mujer y lloraba amargamente sobre el mismo. Relena, estaba shock, no podía ni moverse, jamás vio eso, quizás para el entierro de sus padres el ambiente no fue así; la mayoría de las personas lo único que hacían era murmurar lo que podría llegar a pasar con ellos y más de alguno ofrecía quedarse con ellos, pero el gobierno no se los permitió. Casi todos tenían problemas econocimicos o muy malas referencias, por lo tanto no se les brindó oportunidad y fueron separados.

Al ser Miliardo casi un adulto, de le permitió quedarse en un internado y el abogado que su padre había delegado se había encargado de el dinero de los jóvenes y se había asegurado que al mayor de los Pisfcraft nada le faltara en aquel tiempo que estaba en el internado estudiando y siempre se había hecho responsable de la seguridad de los mismos.

Tristes recuerdos invadieron la mente de la joven de mirada agua marina, más de su mente la sacó la triste escena de un grupo de jóvenes llorando desconsoladamente sobre el féretro de aquella pequeña joven de 15 años, todas eran casi de la misma edad. Todas traían uniforme escolar al igual que el que la joven ahora muerta tenía en la fotografía que su padre había solicitado a sus familiares, colocarán sobre su ataúd

El dolor invadia aque lugar, era difícil permanecer allí. Con fuerza de voluntad y aferrándose al ramo de rosas que traía, Relena avanzó hacia los féretros y colocó sobre mabos, las flores que había comprado. El desconsolado viudo y padre de la joven fañlecida, levantó la mirada y vio como la joven colocaba las hermosas piezas de arte creadas por la naturaleza y las ponía sobre las nuevas camas para aquellas mujeres que el tanto había amado. Sorpresa para el, al ver como una perversa lágrima surcaba el rostro de la joven psicóloga que el día anterior le había dado palabras de consuelo y ahora dejaba que más lágrimas gobernarán su delicado rostro.

Yo..., yo se que no hay palabras que lo hagan dejar el dolor o que lo ayuden a sobre llevar este momento tan duro Señor Tom; en la facultad de Psicología no nos enseñan estas cosas, y mucho menos como sobrellevarlas, la verdad es que esto es muy duro.

El hombre de ojos verdosos ahora veía a la chica que se encontraba parada frente al féretro de su familia - las palabras no llenarán ese vacío, pero de algo estoy segura; más temprano que tarde, ese ser que tuvo el calor de hacer todo esto, lo pagará-

Decisión y furia se podía dislumbraba en el rostro de Relena, estaba molesta, deshecha, todo era duro. Nuevamente estaba reviviendo de poco en poco la pérdida de sus padres. El asesino les estaba mandando un mensaje y ella lo estaba entendiendo perfectamente. Relena se retiró del lugar y salio a recibir un poco de aire puro, jamás se imaginó volver a vivir todo aquel duro momento, pero la vida así era y ella había decidido seguir en ella.

Estaba frío, el lugar era amplio y un gran campo se veia desde la salida del la sala velatoria, los pájaros no querían cantar y el sol no quería expresar su belleza ese día. Quizas la naturaleza también estaba molesta y triste por todo lo vivido.

El viento soplaba por todo el lugar, más adelante se podían visualizar las lápidas de diferentes personas que por una u otra razón habían partido de aquella vida.

Relena?? Una voz masculina la sacaba de sus ensoñaciones, la joven no se había percatado de lo frío que estaba y no había llevado un abrigo para ese clima, el cual era normal un día de noviembre.

¿Que haces aquí afuera y sin algo para protegerte del frío?

La joven se abrazaba a sí misma, mientras Heero la observaba, al rubia aún se mantenía de espaldas a el y parecía que no deseaba verle directamente. Heero se acercaba más a ella y solo cuando estuvo a su lado, pudo notar que la joven no se abrazaba a sí misma por el frío, si no por el deseo profundo de llorar en ese mismo momento y que por alguna razón trataba de detenerlo.

Relena!! Un leve susurro salió de los labios del joven, estaba impactado, antes la habia visto llorar y por causa de las estupideces que el mismo había hecho, en cambio hoy...

Relena, que es lo que pasa?

La joven se quedaba callada, cada vez que intentaba decir algo sólo sollozos eran lo que de su garganta salían. Trataba de ahogar su llanto cubriendo su boca y cerrando sus ojos pero aquello no estaba sirviendo de nada.

Rápidamente Heero hizo lo único que el podía hacer. La tomó entre sus brazos y dejó que ella llorará libremente sobre su pecho. Perfectamente el comprendia la carga emocional que la joven llevaba sobre ella, en varias ocasiones la habia visto bastante agotada y bastante saturada luego de entrevistar a los posibles sospechosos y Muchas veces culpables de crímenes atroces. Ella era una psicologa, pero como tal necesitaba descargar y liberarse de aquellas cargas emocionales que sin querer ella se ponia sobre.

La joven lloraba sin parar y a cada lágrima que corría por su hermosos rostro Heero sólo la podía abrazas y acariciar tiernamente su cabello, alternandolo con su espalda. ¿que tanto le había afectado la muerte de estas mujeres a aquella hermosa dama? Mucho.

En la memoria de la rubia solamente te estaban las escenas desgarradoras que el asesino se había encargado que vieran, y estas se podían comparar con las anteriores familias y sobre todo con la de la suya. Se habian encontrado varios casquillos de balas indicando que la madre había tratado de defender a su hija como fiera, tal como sus padres lo habían hecho, más no lo había podido lograr, ya que aquel mal ser se había llevado la vida de las dos mujeres Weshler.

La cabo de media hora y después de dejar casi empapada de lagrimas la camisa del joven de mirada azul rey; Relena había comenzado a calmarse, su corazón en ese momento ya encontraba calma o quizás ya se había cansado de llorar, cualquiera que aquella haya sido la razón, había provocado más tranquilidad en Heero, al ver que su amada estaba más tranquila.

La joven se despegó del pecho de su amado caballero y lo vio aún con sus ojos llorosos, su mirada pasó hacia su camisa, notando como sus lagrimas habían quedado plasmadas en la camisa blanca que este llevaba baño el saco de color negro, adecuado para aquella lúgubre ceremonia.

Lo...lo siento, te prometo que re comprare otra.

Apenada por aquella situación la joven trataba de sonreir levemente lo que provocó en Heero el deseo de abrazarle nuevamente pero esta vez poder besarle. Estaba apunto de cumplir su propocito, de no se que una voz bastante conocida los interrumpió a ambos, provocando un susto profundo en ña joven y un ataque de rabia en el chico.

MÁS VALE QUE TE ALEJES DE MI HERMANA, YUI!!!!

Miliardo Pisfcraft estaba de vuelta el la ciudad, quizás horas antes de lo previsto y se encontraba en el funeral de la familia Weshler.

Hermano...

El rostro de Relena estaba rojo por lo que su hermano acababa de ver, mientras que Heero estaba furioso por el que Miliardo había provocado. Con una sonrisa socarrona y a manera de desquite, Heero había tomado la pequeña cintura de la joven y la habia atraído más hacia el, provocando la histeria del Mayor de los Pisfcraft y un mayor sonrojo por parte de Relena.

SUÉLTELA!! No tienes ningún derecho de poner tus horribles manos sobre mi preciosa hermanita.

Relena estaba impactada, sabía que Miliardo llegaría ese día, más ella lo esperaba por la noche y jamas se le cruzó que llegaría a la sala funeraria.

Miliardo caminaba rápidamente hacia donde ellos estaban, estaban casi a dos metros de distancia del salón y el rubio platinado, avanzaba rápidamente hacia el lugar donde los jóvenes estaban; cuando se encontró más cerca, pudo notar el camino de lagrimas que Relena tenía marcado aún en su rostro, rapidamente dedujo que el causante de aquellas lágrimas había sido el jefe de la misma y se fue hacia a el con el puño cerrado dispuesto a estamparlo en el rostro del joven cuando una acción jamás prevista logró que este se detuviera en seco.

Relena estaba frente a Heero, no permitiría que su hermano hiciera una locura y antes de que este pudiera so quiera extender su mano del todo hacia el rostros ajeno, esta se puso en medio, provocando que su hermano y la recientemente integrada Lucrecia , la vieran con asombro.

No lo hagas, te puedo asegurar que estas lágrimas no son por culpa de el, más bien el me ha cuidado.

Aquellas palabras tomaron por sorpresa a Miliardo y su futura esposa aprovecho aquella escena para alejarlo un poco y poder hablar con el. Relena y Heero los observaban, parecía que estaba discutiendo y por ello Relena se sintió mal, más la mano de Heero en su hombro la hizo percarse de que no era una discusión y que entre ellos todo estaría bien, ya que ambos se estaban abrazando nuevamente y el corazón de Relena se enternecia por aquella hermosa muestra de afecto entre ellos dos.

El te quiere demasiado y eres su única familia Relena, creo que si estuviera en su posición yo haría lo mismo.

Heero observaba la escena que la pareja formaba, realmente el entendía perfectamente a Miliardo, el no había sido nada bueno con Relena y era normal que el estuviera molesto al verlos juntos, Heero tenía una gran labor para demostrarle que realmente quería a la chica.

Las horas pasaron y por fin llegó el momento más duro, era la hora de llevar a las dos mujeres a su última morada. Decir que había dolor era poco. Los compañeros de trabajo de Tom estaban presentes brindando el apoyo necesario al igual que los compañeros de colegio de la chica. El llanto invadia aquel lugar. Quizas hubiese sido más fácil de llevar si hubiese sido por circunstancias naturales, pero en este caso era mas doloroso ya que la hija de la pareja era una chica de 15 años, ella y su madre habían sido asesinadas en su propia casa.

Tom Weshler debía de ser detenido por sus compañeros, el pobre hombre estaba a punto de desfallecer y la compañeras de Pamela lloraban igualmente desconsoladas.

Relena observaba todo, realmente aquello era muy desgarrador, nuevamente lágrimas comenzaban a correr por su rostro y su hermano notaba aquello, casi de inmediato, caminó hacia ella y la arrulló en sus brazos y sin darse cuenta, lágrimas corrían de sus ojos tambien. Aquella escena tan desgarradora ocurría nuevamente en la cabeza de ambos hermanos.

Eran las 6 de la tarde, los hermanos habían retornado a casa, Heero había llevando a Relena en su auto, mientras que Lucrecia y Miliardo habían retornado en el de la mujer. A Miliardo no le gustaba la idea de dejar a su hermana sola con aquel hombre que la habia tratado mal en días atrás y la idea de verle tan cerca a ella aun no le agradaba mucho, más sin embargo lo había permitido por solicitud de su novia.

Al llegar a la casa, Miliardo pudo notar que Relena llegaba dormida en el auto de Heero; no había nada que reprochar, los autos habían llegado casi al mismo tiempo y la chica estaba agotada por todo lo vivido los últimos días.

A al estacionar el auto, Heero se apresuró a bajar a la joven delicadamente y llevarla en brazos hacia su habitación, Lucrecia abría las puertas para que este pasará y Miliardo le seguía. Una vez dentro de la habitación de la joven, Heero la colocó sobre su cama, la abrigó y besó su frente con ternura, salio de la habitación dejando en esta al la bella mujer que dormía plácidamente.

Si te atreves a hacerle daño, te juro que no dudaré en matarte.

La sentencia de Miliardo no se hizo esperar.

Te aseguro, que si algo le hace daño y si de ese algo soy culpable yo; yo mismo entregaré mi arma a ti y te absolvere de toda culpa para que puedas matarme como te plazca.

Luego de aquellas palabras, Heero se despidió de Lucrecia y se retiró de la casa, no sin antes dar un ultimo vistazo a la ventana de la habitación de la chica que tanto amaba.

Prometo con mi propia vida protegerte Relena.

Y por fin logre hacer este capítulo.

No se que me pasa, pero con este fic no me cuesta actualizar, me es mas fácil crear los capítulos, los hago en 2 días. Pero con un amor que trasciende barreras me toma hasta 3 semanas crear un solo capitulo.

Bueno, me encanta este fic, sofrito mucho haciéndolo y me fascina que lo lean, de verdad muchísimas gracias

No dejen de mandarme sus mensajes o sugerencias, me encanta leeros, me emociona saver que les gusta lo que escribo