Esta serie no nos pertenece, es del señor Hiroyuki

Sin fin lucro ni nada por el estilo y bla bla bla.

Advertencias, Horo x Ren por lo tanto Yaoi

¿Alguna duda? si no que pena

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capitulo total y completamente dedicado a neko tao, gracias por todo, por estar aquí , de no ser por esto, no podría sentirme mejor. Muchas gracias… eres el mejor aun estando lleno de trabajo te das tu tiempo para preocuparte por mi.

Neko: no es para tanto. Bueno espero que les guste este fic no por nada me desvele…

Holly. Sipo porque estuve malita… y aun así lo escribí y le dije a mi corrector de estilo personal que lo checara (mauajaja aun tengo un corrector de estilo pa mi solita muajaja). Crei que ya no lo veía pero regreso

Neko: yo si tengo vida… además que el yaoi no me gusta ¬¬ u

Holly: me voy espero que les guste este Cap.… mi gato hará el favor de subir este capítulo y mis otros fic que hice mientras estoy en el hospital jejeje (lo que es tener tiempo libre y una computadora sin internet)

Capitulo 14

¿Reruerzos?

Shikotsu-Toya, Hokkaido 18 de noviembre.

Pov´s Ren Tao

Frente a mi tenía una hermoso panorama, nótese el sarcasmo, ya que mi ainu estaba casi tendido en el piso, sobre él, su loca hermana que se había atrevido a besar a su propio hermano, y no bastaba con eso, ya que, a un lado jalándolo del flanco derecho una chica que en mi vida había visto estaba tomándolo del brazo reclamándolo como suyo.

Perfecto, esta situación de todas las posibles cosas que pensé, enfrentaría al llegar a Hokkaido, era la única que nunca paso por mi cabeza.

Y bueno, el ver dos chicas sobre el no me agradaba, tomando en cuenta que, si debía admitir, las tipejas estás eran lindas. Pilika pues es la hermana del Hoto Hoto se parece a él, es simple genética, pero la otra chica es, muy hermosa; con una piel blanca y un largo cabello ligeramente ondulado y un rosado intenso, pero de ella lo que más me sorprende son sus profundos ojos azules, es muy peculiar esa niña.

Ya le di un minuto completo al Usui si no se las quita de encima yo lo haré, y no será de una forma muy gentil.

-Pilika, Marian; aun lado las dos- les dijo con voz seria, ellas al fin se separaron de su lado y me acerqué ahora sí a su lado, reclamando lo que, por derecho me pertenece. Me hubiera gustado ayudarlo y no solo verlo de no ser, por el sencillo hecho de que, desde que salí de casa del peli azul, su padre hizo algo que me ha debilitado poco a poco.

-Lo siento, hermano- le respondió mientras ella me mira extrañada, Lizerg y Hao se acercaron y ellos ayudaron a Horo, ya se debieron de dar cuenta que algo no anda bien conmigo, en cualquier otro momento ya estaría gritándole a Horo por lo que ocurrió.

- He venido a romper el sello, así que por favor no me detengan – Horo hablo seriamente mientras su hermana ahora si abrió los ojos de par en par y la otra chica quito la sonrisa que tenía en sus labios.

- Horokeu, me imagine que esto iba a pasar- ella miro a Pilika y le sonrió, como si la estuviera retando - si no, no se hubiera roto nuestro compromiso – luego miró a Horo y ambos se sonrieron, algo no me agrado, ¡se sonreían! y él se sonrojo, maldición, ese idiota tenía algo que ver con ella- pero bueno sabes que entonces que no te voy a dejar pasar porque es mi responsabilidad como representante del sello del sur –

-No te preocupes ya lo sabía, así que acabemos esto pronto- Horo se dirigió hacia mí y me intentó tomar de la mano aunque le rechace, sinceramente estaba molesto con él no tenía muchas fuerzas así que tome una decisión.

-Aléjate de mi vista Usui, luego hablaremos de esto… yo me hare cargo de ella, ustedes siguán adelante-si no me desquitaba de esto ahora, lo lamentaría. No pensaba quedarme viendo como él y su ex prometida se divertían.

-Ren, no estás bien… yo me quedare también- para mi sorpresa fue el doctor el que me hablo, esperaba que Horo dijera algo, pero creo que por primera vez en su vida las pocas neuronas que tiene en el cerebro le funcionaron y se dio cuenta de lo que era lo más importante.

- Sigan ustedes, yo me haré cargo – le conteste pues esta chica a pesar de que se veía, tenía un gran poder, lo que venía debía ser peor y en el estado que estaba yo sería una molestia para los demás, cosa que no me gustaba reconocer. Estos se fueron pero antes en susurro le hable al doctor - cuida de Horo-

-claro- me respondió mientras los demás se fueron, al fin empezaría la pelea, me sorprendió que ella los dejara pasar.

-Yo seré tu oponente niña- le hable directamente mientras, ella se acomodaba el cabello, parecía que la situación no le importaba en lo más mínimo. Solo estaba ahí porque esa su obligación aunque el hecho de ser la prometida de Horo de alguna modo si le importaba.

-no soy una niña, Soy Marian Vasilliadys – saque mi Horaikken y ella una pequeña bolsa con algo dentro, un pedazo de carne al parecer.

- si, como sea- le dije tratando de darle mi primer ataque, simplemente no pude. Ella tomo ese pedazo de carne y lo apretó entre sus manos; un dolor terrible me invadió.

- esto es cerveau, un corazón literalmente y es arma de posesión de objetos, el señor Usui lanzo el primer conjuro, contigo… creo que este será tu fin- mis ojos se nublaban era por eso que desde hacia tiempo no podía respirar bien y me sentía mareado, esta mujer era peligrosa, estaba haciendo un vinculo espiritista entre ese pedazo de corazón, que para mi sorpresa aún palpitaba, y yo.

- no estés tan segura – me reincorporé y la miré de reojo, ella no era tan fuerte, el poder que se desprendía no le pertenecía a ella si no al padre de Horo. Aun así tenía que detenerla. En un movimiento rápido la tome por detrás arrinconándola contra una pared de la cueva pero ella río.

- si mi pequeño cerveau se detiene, tu corazón se detendrá, si algo le pasa a mi pequeño cerveau tu pagaras las consecuencias, ¿aun quieres seguir peleando?- me susurró mientras levanto el musculo palpitante y la sangre que aun bombeaba salía de los ventrículos, se derramando aquel líquido rojo por su mano y ella lo probó, esta mujer era repugnante. No tenía muchas opciones.

Shikotsu-Toya, Hokkaido 18 de noviembre

Pov´s Horokeu Usui

Ren se había quedado molesto, no había duda y no lo culpo. Si yo lo hubiera visto recibiendo un beso de alguien más me dolería. Por eso cuando dijo que se quedaría a pelear con Marian no lo pude detener aunque quería, además de que él no se veía bien. Y yo no era el único que lo había notado, no puedo dejar de preocuparme por el, no debí dejarlo solo, pero tampoco debía tardare mas en este asunto, Pilika aun estaba débil así que decidí que ella esperara en una parte de la cueva mientras los demás seguíamos.

Si mi padre había dicho la verdad y el ritual ya lo habían empezado no podría romper el sello si no me apuraba, los estigmas ya estaban casi en su totalidad. Y una vez que los tuvieran no podría hacer nada.

Sentí la presencia de los espíritus cada vez más cerca, eso quería decir el siguiente cuidando la entrada del sello estaba cerca, ese chico debía estar ahí al menos eso me relajaba un poco. No tendría una batalla o al menos eso era lo que yo creía.

-tienes idea de quienes más cuidan el sello- me preguntó Lizerg mientras caminábamos más profundamente, Hao había alumbrado la cueva con un poco de fuego, ahora que lo notaba él también se veía débil, no debería de usar su poder espiritista.

- pues estoy seguro que mi padre estará hasta el final, y también hay un chico que nunca ha dicho su nombre, es el representante del sello del este, es muy serio y reservado no creo que se interponga- Hao se rio, y Lizerg me miro intrigado… Hao sabría algo que yo no- ¿Qué pasa?

- es un chico de piel morena cabellos oscuros y ojos verdes – una descripción muy detallada por parte de shaman de fuego, debo admitir no me agrado.

- es un gurú, un shaman muy sabio que usa el conocimiento de los espíritus, la verdad no creo que nos deje romper el sello- Lizerg me explico mientras, Hao me miró inquisitivo, como si conociera quien era el chico, no lo entendía; según sabía no tenía muchos recuerdos.

- pertenece a una larga dinastía de sabios, recuerdo que hace tiempo trate de unirlos a mi grupo pero algo pasó no recuerdo, solo sé que son muy fuertes- Hao concluyó y seguimos caminando, ese chico no parecía del tipo del que peleara, pero no por nada lo decía.

- bueno ahí esta del que tanto hablan- Fausto se detuvo y señalo sonriendo a aquel chico, el que recordaba de hace mucho tiempo sentado en posición de loto meditando.

-Horokeu Usui, tu padre me dijo que quieres romper el sello, me temo que no te lo puedo permitir- estupendo al fin lo escuchaba, bueno si se le llama escuchar a eso… y es que el no habla, sus pensamientos llegan directo a los de nosotros.

- tengo que pasar lo siento- le respondí a lo que él puso una barrera, su poder era inmenso, me recordaba el poder que solía tener Hao-

-no los puedo dejar pasar, al menos hasta que tengas todos los estigmas y ya no puedas hacer nada - Hao rio, pareció divertirle aquel chico.

-yo me haré cargo, sigue Hoto-Hoto y rompe el sello- el castaño sacó poder espiritista que no sabía que tenía aun, se veía débil y aún así tenía todo ese poder. No cabe duda que es estaba acostumbrado a tener una gran cantidad de poder, solo con eso se pudo abrir la barrera que había puesto el joven gurú.

-yo me quedare también, ve Horo- Lizerg con una suave voz hablo antes de que se cerrara la barrea y ellos dos se quedaran atrás, solo pudimos seguir adelante Fausto y yo.

Shikotsu-Toya, Hokkaido 18 de noviembre

Pov´s Lizerg Diethel.

Hao pudo abrir una pequeña grieta para que Horo pasara, me quede con él, algo en ese chico lo estaba atormentando, no lo podía dejar solo son el. Ese chico removía los recuerdos de Hao, por eso se había quedado quería recuperar parte de sus recuerdos y ese chico era la clave, apenas ahora me había dado cuenta de eso, sin embargo yo…

No quería que el antiguo Hao regresara.

Y si era necesario haría todo lo posible porque no recuperara sus recuerdos aun si tenía que luchar en contra de los dos.

-si tanto te molesta, no deberías estar a mi lado entonces, pudiste irte – Hao me habló serio y por lo visto molesto, él se había dado cuenta de que, haría lo posible por impedir que recuperara sus recuerdos.

-tanto miedo tienes de él- hablo dentro de mí, ¿miedo? eso no era el problema yo nunca le había tenido miedo.

- ¿miedo?, es lo que sienten todos por mí, no te preocupes - Hao me tomo de la mano, y me jalo a verlo a los ojos, después de todo Horo tenía razón ese chico no peleaba, el tenia el poder para perturbarnos con sus simples pensamientos que eran tan fuertes que, desde que habíamos llegado ni Hao ni yo podíamos leernos el pensamiento.

- yo nunca sentí miedo de ti- le respondí sincero, aunque tal vez eso no lo creería, ahora que no podía leer mis pensamientos; no confiaba en mis palabras.

- antes lo odiabas profundamente, pero ahora tienes miedo- odiarlo, era verdad, aunque ahora no quería que Hao lo supiera, todos lo había perdonado, yo también, no quería que supiera que lo odiaba, que él era la persona que mas odiaba en la vida y que quería matarlo.

- también te hice algo a ti… - Hao me miró preocupado, él sabía que había hecho cosas malas, asesinado gente, nunca supo que me hizo a mí, no sabía por qué yo lo odiaba tanto.

-¿Por qué no lo matas entonces? Después de todo no tienes miedo - el sonido de esa voz dentro de mi cabeza era insoportable, quería que dejara de hablar, y sobre todo que Hao no lo escuchara, no ahora, no el Hao que estaba conmigo.

-yo no le haría daño- grite molesto, no sé porque, yo no acostumbro gritar pero no lo soportaba Hao solo me miraba molesto, como si no le importara, como si aquel chico dijera la verdad… le creía mas a el que a mí.

- y tú, Hao Asakura, derrótame y luego posesionaste de los espíritus del norte… a eso viniste…. Anda intenta enfrentarte a mí, y recupera tus recuerdos… - lo estaba retando, y Hao no lo dudo fue directo hacia a él con todas las intenciones de matarlo, lo tenía sujeto del cuello tratando de sofocarlo, con esa mirada… la que no había vuelto a ver desde hace mas de 5 años.

- no creas que no lo haré… si es necesario te mataré – Hao no lo dudo levanto a ese chico del cuello y yo solo pude ir hacia allá a detenerlo.

-Hao es un asesino, en esta vida y en la anterior y en todo lo que él represente, es por eso que Lizerg Diethel, debe detenerlo… antes de que mate a más gente inocente… porque yo sé que Lizerg Diethel no quiere que otros niños pasen lo mismo que el…- intente quitarlo, hacer que Hao no matara a ese chico, pero no lo logre. Hao tenía mucha fuerza.

- cállate, no siguas… Hao no es así- trate una vez mas de callar aquella voz, pero no me escuchaban, el seguía ahí adentrándose en mi mente, invadiendo mis recuerdos, los más dolorosos que tenía y aun así seguí intentando detener a Hao.

- hazte a un lado… no te interpongas… él monjecito este tiene razón- el me miró con eso ojos que tanto detestaba, esos que me hacían odiarlo.

-Lizerg Diethel, no quiere que Hao le haga lo mismo a otras personas… Lizerg odia a Hao y quiere vengarse de él… - el tenia mis recuerdos y jugaba con ellos, hacia que recordara cada tarde que pase yo solo, cada tarde que estaba en mi habitación llorando y cada vez que dije que yo mataría a Hao con mi propias manos, lo peor era que se las mostraba también a Hao.

- ¡no… yo ya no quiero hacer eso! no es verdad yo sé que Hao no es la misma persona- en ese momento me descubrí llorando, estaba sintiendo de nuevo ese rencor hacia él, no lo podía evitar, tarde mucho tiempo en tratar de evitarlo, perdonarlo pero no pude, apenas ahora que me había dado cuenta que ya no recordaba, que no era el mismo… podía tolerarlo… y hasta quererlo.

- yo soy el mismo no te engañes, ya basta, quiero saber que hice- lo tomo aun con más fuerza del cuello y yo esta vez no lo detuve, no podía controlar los recuerdos, solo estaba en el piso con los ojos cerrados.

- ¡tú no hiciste nada! – grité pero fue en vano, los recuerdos que aun no había mostrado los hizo relucir… aquel recuerdo en el cual yo acababa de regresar a casa con Morfin, y vi mi casa quemándose y mis padre muertos.

- Hao Asakura, eres el peor asesino, mataste a gente inocente, dejaste a un niño de 5 años sin padres, los mataste y te burlaste de el… enfrente de los cadáveres de sus padres…- cerré los puños con fuerza, era la verdad él lo había hecho; Hao había matado a mis padres, no podía perdonarlo, no había forma y aun así…

-no… Hao no lo escuches…- le dije parándome, y dirigiéndome hacia él, su mirada cambio de nuevo, es que acaso estaba arrepentido de saberlo, o de haber matado a mis padres

- esa es la persona que soy yo… y tu no deberías estar aquí, yo solo estoy aquí para recuperar mis recuerdos y posesionarme de los espíritus. Me grito, soltó al chico y me empujo con tal fuerza que azote contra la pared de la cueva, me había dado un golpe muy fuerte que me dejo sin aire

-no Hao, estamos aquí para ayudar a Horo… porque son nuestros amigos- aun así le hable pero ya no podría escucharme, ahora el chico de piel morena lo estaba atormentado a él… mostrándole sus propios recuerdos, los recuerdo que él estaba buscando.

- tú mismo lo pensaste hace tiempo, solo soy una molestia y me tienen miedo, yo no puedo ser amigo de alguien- esas fueron las palabras que oí de sus labios antes de acercarse de nuevo al tipo, y mirarlo con odio, lo iba a matar sin escrúpulo alguno, sus recuerdos habían llegado… ya no podía hacer nada.

Shikotsu-Toya, Hokkaido 18 de noviembre

Pov´s Fausto VIII

Esto era peor de lo que ya me había imaginado, estábamos enfrente de lo que debía suponer, el padre de Horo, y también como debía suponer Horo no se iba a enfrentar con él, como consecuencia yo me tendría que hacer cargo de este hombre.

-Horo sigue adelante - le dije mientras vi como miraba a su padre con lo que parecía ser miedo y respeto.

- yo me haré cargo- insistió el ainu, pero simplemente no podía dejarlo, su deber era romper el sello y esas marcas en su piel estaban a punto de indicar el fin de todo esto, ya sea para bien o para mal.

-no Horo, tu padre desprende un terrible olor a muerte, lo reconozco muy bien, tu sigue adelante- no podía dejarlo aquí, y menos después de que Ren me lo había encargado, si Horo se daba cuenta de que usaría su padre como posesión de objetos no sería nada divertido.

-está bien… gracias Fausto seguiré- el chico de azules cabellos siguió pero cierto hombre se interpuso, esta sería una batalla agotadora.

- yo no he dicho que puedas seguir- tomo al chico por los hombros, pero logre que lo soltara mientras le sonreí irónicamente. Aquel hombre se dio cuenta al igual que yo, que pertenecíamos a la misma clase.

- yo ya di mi opinión - le dije mientras ahora sí, Horo se fue – Eliza – la llamé era hora de hacer la posesión Nephisto E

-así que eres un nigromante… - me dijo mientras, de aquel traje, saco huesos, los huesos de una mujer, tenía razón él iba a usarla.

- soy Fausto VIII, alguien como tú- le dije serio mientras esperé que terminara su posesión, si era lo que yo creía esto iba a ser más difícil de lo que imagine.

-Yuriko, atácalo- y he ahí lo que me temía, la mamá de Horo, no más bien los restos de la mamá de Horo atacándome.

- una vez un chico me enseño que unos huesos sin alma, no son suficientes, verdad mi querida Eliza.- pude defenderme fácilmente mientras acariciaba el rostro helado de mi querida esposa.

- tienes razón, es por eso que esta muñeca si tiene alma, un alma dominada completamente por mi y la cual no me interesa destruir, no como tú que no dejaras que le pase nada a tu linda muñeca de huesos. – no lo podía creer, según sabía Anna le había dado el descanso eterno a esa mujer, porque ese hombre decía eso… no lo entendía trataba de pensar algo coherente hasta vi un ataque en el cual pretendió atacar a mi esposa, y me intente interponer

- Eliza no es ninguna muñeca – le grite antes de sentir como Yuriko nos atacó con una Katana y desgarro parte de la piel de mi brazo. De no ser por Eliza me hubiera quedado sin un brazo.

Japón ¿?

Pov´s Chocolove MacDougall

Muy bien, estaba perdido… y con tanta nieve por todas partes no sabia pa donde ir… por suerte Mic aun podía oler el rastro del Hoto-Hoto, y era en esa cueva… ojala y aquí sea Japón.

-Estás perdido, Chocolove- dijeron tras de mi mientras me asuste, santa maría de la cachucha, ya me había muerto y no había dado cuenta, porque dos angelitos había venido por mi

- no me puedo morir tan joven y sin haber amado – conteste, pero me sonrieron, una sonrisa familiar

-soy Tamao, y el es un amigo… venimos a ayudar a Ren y a Horo…- mi cerebro congelado como platea se calentó un poquito con la vista de los chicos la rosadita tan linda con su traje invernal y ese chico que nunca antes había visto.

-pero si es tamal – grite con energía, pero pareció no darles gracias… pero si ese era mi chiste clásico

-que niño tan simpático, pero bueno ya estamos cerca- el joven de ojos violeta sonrió y apunto hacía la cueva de donde parecía salir esa tremenda cantidad de poder

- el es Chocolove- la rosadita me presentó, y ella ¿que hacia aquí? que no debería estar con Ren… o que

-mucho gusto, soy Hirahisawa Yuki, me gustaría presentarme como se debe, pero creo que debemos apresurarnos.- pue no me dejo preguntar, empezó a caminar

-clarines, pa eso toy aquí- los seguí antes de toparme con un aparato - ¿y eso?- le dije cuando mi nariz chocó con la cosota esta

- es solo una avioneta- .me dijo el chico como si fuera lo más normal del mundo traer esas cosas aquí con la tormenta de nieve que había

- y yo que llegue corriendo- lloriquee un poco hasta que llegamos a la entrada de la cueva…

-Ren…

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Neko: Bueno chicos espero que ahora si dejen comentarios, para que su escritora se sienta mejor, yo me encargare de llevarle sus mensajitos al hospital, ah si no lo sabían, para variar, se enfermo y está en el hospital internada… eso la pasa por mensa y comer lo que no debe, también regañar por no cuidarse. Solo ella se enferma, le da gastritis y en menos de una semana gastroenteritis; está bien mensa… pero así se le quiere

Asia… tienes una hermana bien mensa… por cierto saludos…

Todavía te acuerdas de mi???

Aun vivo sabias??

Bueno luego me mandas azúcar y te mandare mi nueva cuenta de mail super secreta con secreto de estado… por ahí me dijeron k tu también tienes otra cuenta…. Se te quiere…por cierto… ¿eras mi novia o lo olvidaste?