Resumen: Santana López es la típica joven adulta que pasa por un mal momento en su vida y no causa más que destrozos, pero todo cambiara cuando conozco a la novia de un amigo suyo y comience a sentir a sentir cosas por ella. ¿Qué sucederá entonces?

Disclaimer: Glee es una serie de televisión que pertenece a Ryan Murphy, Brad Falchuk e Ian Brennan, siendo transmitida por la cadena de Fox.


~ El amor siempre es cero ~

14

Levanté una ceja cuidadosamente mirando al chico que estaba a mí lado. Yo no podía creer que él hablaba en serio con respecto a esto. Me extendió una cámara fotografía mientras me sonreía despreocupado. Él se inclino sobre su pierna derecha poniéndose en cuclillas y comenzó a tomar fotografías del paisaje.

– No puedo creer que hayamos venido a la zona más alta de la ciudad para poder tomar fotos del parque – Dije suspirando – y encima con estás cámaras de rollos. ¿Por qué no comprar una digital?

– ¿Sabes lo que hace que la fotografía sea algo especial y único? – Él sonreía algunas tomaba fotos cambiaba el zoom y algunos ángulos – Precisamente eso, los rollos. Entrar en cuarto oscuro, revelarlos y encontrarte con sorpresas increíbles

– Ya, pero si tomas una mala foto, en una cámara digital se puede saber, en cambio en estas antigüedades no hasta que las reveles y eso no es como algo agradable –

– Pero en una digital tienes que usar memorias, ¿no? ¿Y cuando se acaba una memoria, pero estás en medio de una escena que tal vez no vuelva a repetirse? – Él preguntó poniéndose en pie, camino unos pocos centímetros y siguió tomando fotos.

– Entonces traes muchas memorias para fotografiar, ¿no? –

– Nop. Usas rollos – Extendió su palma revelando dos rollos fotográficos, luego señaló el bolso que estaba abierto y al mirarlo me sorprendí de encontrar todo bien organizado e incluso había un bolsillo que tenía una división y en ambos espacios estaba lleno de rollos.

– Eres un chico raro – Dije tranquilamente. Él se rió.

– Toma las fotos que el paisaje es único. ¿Ves cómo se pone el sol allí sobre esos árboles? Tómales varias fotos –

Hice una mueca con el rostro y luego comencé a tomar fotos – Eres un chico raro – Repetí – Kurt también lo es, Blaine incluso. Me preguntó si es algo que todos los gay tienen

Nuevamente rió – Tampoco es que las lesbianas sean ustedes "normales" – Dijo divertido – Dime la verdad, ¿eso de cortarse el cabello es un estereotipo o qué?

– Yo que sé – Dije despreocupada – No soy lesbiana

Él se rió – Eso quieres hacer creer a todos–

– No sé de que hablas –

Él chasqueó la lengua y meneó su dedo derecho índice – Se llama Gaydar – Eso yo ya lo sabía, creo – Sé que también tienes uno porque en cuanto me viste reconociste que era Gay sin que yo hubiera hecho algún comentario que me dejará expuesto

Respiré hondo. No iba a dejar que él me tentará de esa forma, no iba a admitirlo.

– Cambiando de tema, vi a Blaine el día de ayer y noté algunos moratones. ¿Sabes que pudo haberle sucedido? ¿Una pelea con su novio? –

– Dudo que Lady Hummel sea capaz de hacerle tales moratones – Me mofé. Él levantó una ceja y yo suspiré – Se metió en una pelea defendiendo a una chica

Él sonrió torcido – Desconocía ese lado de Blaine, eh –

– Hablando de Blaine, ¿tú de qué le conoces? –

– Estudiamos juntos en la primaria, cuando entramos en secundaría él se cambio de escuela debido al abuso que le proporcionaban unos estudiantes –

– ¿Abuso? – Tomé unas fotos y levanté una ceja mirándole confundida. La mirada divertida de Sebastián cambió a una mirada seria, sus ojos eran más oscuros que de costumbre.

– Acababa de salir del armario y algunos eran homofóbicos. Le hacían daño, literalmente, porque una noche cuando Blaine iba a una cita con un chico que conoció en una tienda de ropa unos chicos del colegio le encontraron y los golpearon –

– ¿En primaria? – Yo abrí los ojos sorprendida.

– No, que va, eso fue al inicio de la secundaria. Fue entonces cuando después de unas semanas él se cambio – Dijo él suavemente – Imagino que para bien, conoció a personas increíbles como sus compañeros de casa y tenía un novio que le quería

– Karofsky – Dije suavemente.

– El mismo. Pero siempre supe que iban a terminar algún día. A pesar de que él le quería y todo, no tenían nada en común – Dijo él encogiéndose de hombros – Él adora el futbol y la lucha libre, en cuanto a Blaine ama la música y bailar

Suena como a Brittany y a Sam. Ella es una bailarina nata (aunque sigo pensando que me está mintiendo) y él era futbolista americano en la secundaria.

– Oye – Él tomó algunas fotos – Tú dijiste que "Lady Hummel" era su novio, ¿no? ¿Quién es?

Me reí – Se llama Kurt. Yo suelo llamarle así porque la verdad a veces su nivel de gaydad es demasiado alto –

Torció una sonrisa – "Gaydad", ¿eh? ¿Lo usas para referirte a su personalidad? – Rió – Sabía que eras lesbiana

– No es verdad –

Él me miro a los ojos por un momento – No es bueno mentirte a ti misma –

– No sé de que hablas. Yo no miento. Además, odio las etiquetas –

Rió suavemente – "Las etiqueta son para las latas, no para las personas." Anthony Rapp

¿Eh? Esa frase…

Veamos, tiene que haber uno por aquí – Murmuré revisando algunos cajones en la cocina de Brittany. Todo parecía muy bien guardado y ordenado, pero por alguna razón no podía encontrar un descorchador. Estaba por rendirme cuando vi a Brittany entrar en la cocina con una sonrisa, ella no me dijo nada y se dirigió hacia el refrigerador, luego tomó una lata de lengüeta y la abrió.

¿Vino a esta hora del día? – Rió suavemente.

Lo necesito para comenzar el día – Dije.

No, lo que necesitas es café – Ella rió – ¿Qué va a pensar el mundo si te ven ebria tan temprano por la mañana?

No me interesa, ¿lo sabías? – Reí suavemente. Ella señaló unos cajones pequeños, del tamaño de un cuadrado del porte de la palma de la mano. Yo camine hasta ellos y abrí uno encontrándome con algunos instrumentos interesantes, entre ellos el descorchador.

Con que aquí lo habías escondido – Lo tomé en mi mano y luego abrí mi botella – Por cierto, tu contestadora ha estado parpadeando

Seguramente se trata de Sam – Sonrió ella tranquilamente caminando hacia la sala principal – Mi teléfono celular se ha descargado y cuando no suelo responder me deja mensajes en la contestadora

Bufé – No sé cómo puedes salir con él. Realmente tiene los labios horriblemente grande –

Tú también – Ella me sonrió divertida y yo me reí.

Pero al menos los míos son sexys –

Podría jurar que ella murmuro "no lo dudo" y eso me hizo reír a decir verdad. Estuvimos un momento en silencio mientras yo bebía del vino y ella su refresco.

¿Cuál es la verdadera razón por la bebés tan temprano? –

Ah. Se trata de Rachel – Suspiró ella – Me ha dicho que mi abuela le ha llamado porque no se ha podido contactar conmigo. Quiere que que tengamos una cena e invite a mi novio

Pero tú no tienes novio –

Ella cree que sí –

¿Por qué creería algo así? –

Porque fue lo que le dije –

Brittany rió – Entonces podrías llevar a tu amante-enamorada –

Me reí ligeramente – Le dará un infarto – Bebí un poco – Además, ¿no será sospechoso para Sam?

Sam está en Los Ángeles. Realmente dudo que se enteré – Ella suspiró – Espero pronto poder decirle la verdad de todo –

Sí, yo también quiero que lo hagas pronto – Dije tranquilamente – No te lo tomes a mal, pero me molesta tener que ocultar que te amo

Vaya, te molesta ocultarlo, pero no eres capaz de decírselo a tu abuela – Ella dijo tranquilamente.

Es difícil, ¿sabes? Realmente no sé cómo decirle que me gustan las chicas… que soy lesbiana – Dije con cierto temor. Brittany me sonrió ligeramente.

Santana – La miré sorprendida – "Las etiqueta son para las latas, no para las personas" Anthony Rapp

Guiñó el ojo sonriendo.

– ¿En qué piensas? – La voz me sacó de mis pensamientos y me fije que Sebastian estaba sacando un trípode desarmado de su bolso – Llevas un buen rato con esa sonrisa tonta en tu rostro

– Nada, solo recordaba algo – Dije despreocupada. Termine de sacar las fotos y luego decidimos irnos.

– Recuerda, dentro de tres días vamos a revelar las fotos – Él me entregó un papel con una dirección – Aquí es a donde tienes que ir para que podamos revelarlas

Asentí – Oh, bien. Lo que más me encanta, entrar a un cuarto oscuro con algún chico gay –

Él se rió colocando el bolso al hombro – No uses tu sarcasmo conmigo, ya sabes que no me gusta nada –

Me encogí de hombros despreocupada.

Volvía a casa tranquilamente cuando escuche unos ruidos provenientes de dentro y me sorprendí cuando vi a Sam saliendo enojado, parecía que nuevamente había venido a joderla más de lo que ya estaba. En la entrada, Quinn parecía enojada, cruzada de brazos.

– Hey – La llamé sorprendida. Sujeté la correa de mi propio bolso con fuerza – ¿Qué ha pasado?

Quinn resopló – Nada bueno. Como siempre –

– Vino a buscarme – Murmuré volteando a ver el camino por donde Sam se había ido.

Era normal que hubiese venido. Llevábamos un mes en malos términos. Cada vez que nos veíamos peleamos, siempre intentaban detener las peleas nuestros amigos, pero no siempre ayudaba. Él seguía molesto por lo que sucedió entre Brittany, él y yo. Bueno, no es algo que se pueda olvidar tan fácilmente.

Odiaba como Sam trataba a Brittany cuando estaban juntos y eso casi siempre era la razón de las peleas, pero más que nada era el hecho de que siempre Brittany intentaba hablar con él para poder "reparar" lo que hizo, tal vez solo intentaba obtener perdón o calmarlo, pero nada funcionaba porque Sam no era el tipo de chico con el cual se podía tratar fácilmente.

Yo también entendía que estaba enojado conmigo porque le había quitado a Brittany, eso es normal el hecho de estar enojado, pero a veces me daba demasiada rabia.

Venía a mi casa de vez en cuando para quejarse, como de costumbre, sobre todo cuando hay noches en las que sale a tomar con los chicos. (No hace falta decir que en momentos como esos Quinn siempre regaña a Puck por ser la influencia del alcohol).

– Creo que ya es hora de ponerle un alto, ¿no crees? –

– Eso ya lo sé. Estoy tratando de calmar las cosas – Entré en la casa tranquilamente – Ayer hablamos

– Quieres decir que se gritaron el uno al otro y el vecino llamó a la policía, ¿no? –

– Uh, ¿no te cansas de tener la razón? –

– San, creo que en serio es hora de que todo termine. Entiendo que no va a ser sencillo, pero trata de que al menos no venga de sorpresa para pelear contigo –

– Ese idiota sabe que trabajo a esta hora – Murmuré despreocupada. Camine hacia la cocina después de dejar el bolso en el suelo y me serví un vaso de jugo.

– Hay que hacer algo con Sam – Quinn dijo entrando en la cocina.

– Ya, yo... oh, dame un minuto – Saque el teléfono de mi bolsillo que estaba sonando y respondí a la llamada con una sonrisa – Hey, Britt-Britt

Quinn levantó una ceja incrédula.

Hey. Oye, te llamaba porque quería saber tu opinión

– ¿Con qué? –

Rachel tiene una fascinación por las estrellas y por más veces que le he dicho que no compraré un móvil con estrellas ella no entiende – Gimió de mala gana – Quiero tu opinión, ¿uno de unicornio y arcoíris o…?

– Britt, imagino que eso será lindo, pero creo que deberías elegir algo más para un niño, ¿no crees? – Dije riendo. Hubo una pausa y casi pude ve su mirada desilusionada – Está bien, ¿cuál era el otro?

Unas nubes – Ella murmuró – Pero no me gusta y a Rachel sí

Respiré hondo – Ya, ¿hay balones de futbol? –

No. Están agotados – Ella se quejo – No entiendo por qué enviaste a Rachel en lugar de venir tú

– Ya te lo dije, tenía que trabajar – Me reí ligeramente. Quinn me miró divertida – pero también te dije que podíamos ir cuando yo volviera

Ella se rió – Eh, espera, Rachel me dijo que tú la enviaste para que no tuviera que esperarte

Fruncí el ceño. Maldita enana, mentirosa. Voy a matarla cuando vuelva a casa.

– Supongo que lo había olvidado – Dijecon una sonrisa nerviosa – Bueno, Britt, ¿por qué no lo dejas para más tarde? Iré contigo, lo prometo

Bueno… es que… Bien, mañana iremos, es mejor

Yo sonreí ligeramente.

Tras cortar la llamada sonreí mirando la foto del identificador. Brittany tenía una sonrisa bastante infantil en aquella foto. Yo guarde el teléfono en i bolsillo y luego miré a Quinn que aún estaba a la espera de una respuesta.

– ¿De qué hablábamos? – Pregunté despreocupada.

Ella gruñó dando la vuelta y yo me reí – Vale, de Sam, creo, entiendo – La seguí detrás de ella – Escucha, él solo sigue enojado, pero en algún momento se calmará

– ¿Por qué viene enojado? – Preguntó Quinn intrigada.

– Porque le llevo un día darse cuenta de que el bebé era suyo y está molesto conmigo porque cada cosa que hace Brittany referente al bebé él no está presente y yo sí – Dije despreocupada – Seguramente pensó que termine acompañándola a comprar las cosas del bebé, pero no fui y vino aquí a reclamar pensando en que tal vez sí fui

– ¿Por qué pareces divertida con todo lo que está sucediendo? –

– No lo sé – Me encogí de hombros – Me gusta como se siente, no por Sam, pero sí por lo demás. A parte, Brittany está recuperando su sonrisa de a poco y eso es lo que me importa más

Quinn rodó los ojos – Infierno. Si no te conociera diría que más idiota no puedes ser – Rió.

– Cuidadito, Fabray – Dije despreocupada. Puse las manos a mi cintura y miré la puerta de entrada, pues por la ventana adyacente pude ver a Rachel acercándose a la entrada – Cuando ese hobbit entré necesitará toda la ayuda posible

– Peleas familiares, no me incumben – La rubia se encamino hacia el segundo piso. Me encogí de hombros caminando hasta un sillón y sentándome frente a la puerta.

Esperé unos pocos minutos a que se abriera y sonreí cuando la vi. Ella vestía con u abrigo largo que parecía ser cálido, una boina colorida en su cabello, tenía medias largas y unos zapatos sin tacón. Soltó un respingo al verme y luego comenzó a respirar aliviada.

– Dios, Santana, no hagas eso. Me has dado un susto de muerte –

– ¿Sí? Que extraño, pensé que estarías mucho más tranquila de verme – Dije tranquilamente – ¿Cómo fue tu día?

– ¿Mi día? – Parpadeó confundida.

– Sí, tu día. ¿Cómo fue? Si mal no recuerdo irías a ver esa obra que trataba sobre… uh, no lo recuerdo, ¿de qué trataba?

– Oh, sí, la obra – Ella dijo de pronto. Alzó las manos y comenzó a pensar. Sus ojos se movieron al lado equivocado, pues no trataban de recordar sino de buscar una mentira – Fue… interesante, ya sabes que me encanta el teatro, pero no creo que esa obra haya sido de las mejores que he visto

– ¿En serio? ¿Y de qué trataba? –

– Pues, tú sabes… era sobre una chica que tenía una hermana gruñona… y… esa chica… uhm, era completamente… uuuhh comprensiva, sí eso, pero se enamora de un chico peligroso y la hermana no quiere que este con él – Ella comenzó a sonreír de a poco. Le lancé mi mejor mirada interesada que pudiera existir y seguí esperando para saber – y al final, la hermana aprende que no puede meterse en el camino del amor. ¿Sabes? – Dejo escapar aire y supe que aceleraría su tono de voz – Eso es lo que me gusta, porque me recuerda a ti y a mí, solo que Brittany no es una persona peligrosa. Yo entendí que no podía evitar que te enamoraras de ella y quieras salir con ella, porque en primer lugar ya estaban enamoradas. Por eso quería verla, es un buen recuerdo de ambas que podemos atesorar por siempre

Me quede mirándole un segundo, creo que su sonrisa me decía que al menos ella creía que su mentira había funcionado, por supuesto no pude evitar tratar de no reír.

– Ya sé que fuiste con Brittany a comprar las cosas del bebé – Volví a tener un semblante serio – y que le mentiste diciéndole que yo te envie

Rachel se rió nerviosa – Eso tiene explicación, es decir, piensa un poco: si Brittany y tú salen no tiene nada de malo que yo conozca a mi cuñada y a mi sobrino –

– Pero no es así, al menos aún – Murmuré esto último – Rachel, ¿por qué le mentiste?

– Uhg, es que tenía ganas de ir a verla, bueno, más bien tenía ganas de ir a comprar las cosas con ella. Ya sabes que es lindo cuando se van a comprar cosas para un bebé y todo –

– Debí darme cuenta de que esto podría suceder, sobre todo después de que hiciste lo mismo con Quinn –

Ella me sonrió ligeramente y yo suspiré de mala gana. Me puse en pie tranquilamente sin decirle nada y me dirigí hacia mi propia habitación. Rachel no dijo nada, pero la pude escuchar murmurar algo, sea lo que fuera.

Una vez en mi propia cama comencé a enviarme mensajes con Brittany, pero al poco tiempo dejamos de hacerlo y me entretuve viendo una película.

Al día siguiente como le prometí, la acompañe a ver las cosas para el bebé y nuevamente Rachel había venido, parecía divertido de cierto modo, incluso Mercedes vino, lo que hacía un ambiente algo incomodo en algún momento, pero estábamos bien.

Brittany me había explicado que el día anterior ella y Rachel no habían comprado nada, solo habían estado mirando, porque fue en el momento en que Brittany me llamó que estaban por comprar algo.

Revisamos la tienda tranquilamente, Mercedes y Rachel dijeron que buscarían algunos juguetes y Brittany y yo fuimos a ver las cunas.

– ¿Y cuando dinero puedes permitirte? – Pregunté tranquilamente.

Ella se encogió de hombros – ¿Sabes que ya no estoy asistiendo a la universidad, cierto? Es… horrible, ni siquiera puedo bailar –

– Britt, si quieres que piense que eres una bailarina en serio, entonces deja de buscarte excusas para que te vea bailar –

Ella gimió mientras se reía, dejo caer parte de su cuerpo sobre mí mientras caminábamos.

– ¿Por qué me haces esto? –

– Es muy divertido tomarte el pelo – Me reí – Pero en serio, no creo que seas una bailarina

– Creo que te gusta molestarme – Se cruzó de brazos – Ten cuidado Santana, no quieres cabrear a una embarazada

Rodé los ojos riendo. Llegamos a la zona de las cunas y de inmediato pose mis ojos en una cuna sencilla, con barrotes azules. Camine hasta ella sonriendo tranquilamente y se la señalé a Britt. Ella se encogió de hombros.

– ¿No es racista elegir el color azul para los chicos y el rosa para las chicas? –

– Así es como se mueve el mundo hoy en día – Dije despreocupada. Sonreí apuntando a otra – ¿Y esa? Es verde

Brittany me sonrió señalando otra cuna – Me gusta aquella – Camine hasta la cuna que ella había señalado y sonreí ligeramente. Era una cuna sencilla con forma de rectángulo, tenía barrotes de un color suave como el celeste. En el lado de la cabecera tenía listo para instalar el móvil. A mi parecer se veía cómodo y seguro, si había una gran cantidad de almohadones rodeando el borde del colchón me parecía poco probable que el bebé fuera a golpearse si es que se movía demasiado.

– Sí, creo que está bien – Volteé a mirar unas cunas que incluían unos muebles con cajones – ¿Qué hay de aquellas? Así ahorrarías en muebles

– Creo que eso lo tengo cubierto – Dijo riendo suavemente. Miré el precio de la cuna y sonreí, barato y sencillo.

– Entonces, ¿esta? –

Alcé una ceja levemente, Brittany me miraba con una sonrisa pero la verdad parecía más… embelesada. Le sonreí levemente y luego solté un suave resoplido.

– ¿Qué sucede? –

– Nada – Mintió con una sonrisa – Es solo… estaba pensando

Ella dio la vuelta y camino hasta una sección en especial de juguetes. Yo la seguí tranquilamente y la vi sacar unos pocos peluches.

– ¿En qué pensabas? – Pregunté.

– Pues, en… tú sabes –

– No, no sé – Ella me mostró un perrito de peluche y yo me reí tomándolo – ¿Qué sucede, Britt?

La vi jugar con las patitas del perro mientras trataba de buscar algo con que distraerse.

– Gracias por venir conmigo – Ella sonrió – Es decir, por todo. Santana, haces demasiado por mí y a veces me cuesta creer que es real

Brittany no podía ser una persona más adorable. Demonios, debería ser ilegal. Moví un mechón rubio detrás de su oreja sonriéndole.

Abrí la boca tratando de decirle que no tenía por qué agradecerme debido a que yo estaba bien con esto, era lo que quería, pero no pude; sin embargo, en su lugar le dije algo que no esperaba hacer, al menos no aquí – Yo también estuve pensando –

– ¿En qué? –

No era el lugar ni el momento, pero no lo pude evitar – En ti – Dije suavemente. Ella me miró sorprendida – Brittany – Tomé su mano – No sé cómo decírtelo, pero…

– ¿No quieres verme más? – Ella me miro con tristeza.

– ¿Qué? No, no cariño. Estaba pensando que tal vez podríamos… salir – Dije con una pequeña sonrisa – Mira, han pasado muchas cosas últimamente y yo quiero seguir esperándote, pero por cada segundo que te tengo a mi lado siento que es otro segundo en que de cierto modo no te tengo. Te amo y me gustaría salir contigo así que pensaba, tal vez quisieras ir a una cita conmigo. Nuestra primera cita. Yo podría pasar a recogerte a tu casa mañana, iríamos a donde tú quieras

Ella me miro con una sonrisa sorprendida y luego soltó una suave risa – Eso es encantador – Murmuró – Tal vez sí es lo mejor. Tener una cita, solo tú y yo… – Ella entrelazó sus dedos con los míos, lo que me permitió acercarme, deje mi frente sobre la suya – Me gustaría tener una cita contigo y además poder llegar… a ser tu novia y me gusto que me dijeras cariño

No podía borrar la sonrisa de mi rostro, yo sabía que iba a ser imposible borrarla.

– Cariño – Repetí con dulzura y Brittany se rió suavemente.

– Chicas, encontré el móvil perfecto – Escuché la voz de Mercedes y un gruñido de Rachel. Lentamente me alejé de Brittany, sosteniendo sus manos aún y luego miré a mi hermana y a mi amiga. Ella cargaba en sus manos un móvil de Buscando a Nemo en donde aparecían el padre, el mismo Nemo, la tortuga chiquita, Doris y también la gaviota. Todos colgaban en diferentes alturas y el móvil estaba bien a decir verdad.

– A mí me gusta –

– Sí, no está mal – Brittany tomó el móvil sosteniéndolo en alto, sonriendo – Me encanta

Las dos chicas nos sonrieron tranquilamente.

– Aunque yo creo que es mejor… – Intentó decir Rachel, pero Mercedes le tapo la boca arrastrándola. La escuche decir algo sobre estrellas y móviles. No pude evitar reírme.

– Bien, entonces pasaré por ti a las ocho – Dije sonriendo tranquilamente.

– Voy a esperarlo con ansias – Ella dijo con una sonrisa.


Tenía dos opciones de vestido para la cita con Brittany, realmente estaba emocionada yo como para no pensar en nada más. Mi primera elección es un vestido rojo sencillo y otro negro de igual forma. Me lo pensé un poco y decidí tomar una camiseta sencilla a rayas color blancas y azules, tenía dos agujeros en las mangas y también me puse unos shorts cortos. Ya sé que no era nada elegante, pero me veía bien, además al sitio donde pensaba llevarla no era necesario vestir elegante, era más casual.

Termine con los risos en mi cabello y me rocié un poco de perfume, traía algunas joyas como collares y pulseras. Finalmente me pinté los labios con un suave rosado y los parpados, delinee mis ojos y algo de rubor en las mejillas, casi no perceptible.

– Te ves bien – Dijo Rachel cuando me vio bajar las escaleras – Pero creo que deberías llevar un abrigo, hace frío

Me encogí despreocupada. Cargue mi bolso al hombro y tomé una chaqueta a juego con los shorts. Tras despedirme de las chicas tomé el auto y me fui.

Le había enviado un mensaje a Brittany, pero ella no me respondió lo que me preocupo enseguida porque ella no era de tardar en responderme.

Al llegar allí me quede paralizada. Luces rojas y azules, hombres de blanco, un camión que tenía una cruz y además el símbolo de un caduceo. Trague saliva sintiendo el corazón en la garganta, mis temores podían ser confirmados fácilmente y lo fueron cuando por la parte trasera del camión vi a Sam subirse, seguidos de unos hombres que al instante cerraron las puertas. La alarma de la sirena comenzó a sonar y enseguida el camión se fue rápidamente.


Aún tenía el corazón en la garganta mientras estaba en la sala de espera sentada en una fría banca. Las paredes blancas del hospital realmente me traían malos recuerdos, provocaba que me estremeciera involuntariamente.

Tenía la mirada fija en la pared frente a mí. Rachel estaba a unas cuantas sillas cerca de mí hablando con Blaine y Kurt, Mercedes estaba con Tina y los demás eran un misterio para mí.

– Yo realmente lo siento – Escuche un tono suave. Volteé a ver a mi izquierda y pude ver a Sam ahí. Tenía la cabeza agachada, las manos sosteniéndolas. Su camiseta de tela delgada color celeste con torso gris se podía ver algo manchada de sangre, sus jeans ajustados tenía algunas manchas de sangre con forma de mano.

Yo no dije nada, solo podía mirarlo y luego voltear la vista nuevamente.

– Fue un accidente – Él siguió hablando – Esa es la verdad

Sorbí la nariz y le miré – ¿Por qué? –

– no quise, créeme que no quise que esto sucediera –

– Y ella tampoco – Suspiré.

Nos quedamos en silencio unos minutos. Un sonido de taconeo me hizo voltear a ver hacia algún lugar y me encontré con Quinn que acababa de llegar, ella se acerco a los demás y me echó una mirada tranquila y me sonrió con comprensión.

– Me siento mal – Sam dijo tranquilamente – Solo espero que los dos estén bien

– Van a estarlo – Dije con firmeza.

– Yo siento haber arruinado la cita –

Yo volví a asentir.

Respiré hondo y luego suspiré – Oye, yo no sé que pensar con lo que ha suedido. Tengo ganas de matarte, pero a la vez… –

– ¿En shock? –

– Creo que es una palabra interesante – Dije asintiendo.

– Hay que… dejar de pelear – Él me miró serio – y sé que tengo mucha culpa, pero no por nada no eres inocente

Asentí sin querer – Pienso que hay que dejarlo de una buena vez por todas –

Nos quedamos en silencio nuevamente hasta que el médico se acerco a nosotros. Venía enfrascado en sí mismo con un portapapeles en sus manos.

Los primeros en pararnos para poder hablar con él fuimos Sam y yo, los demás parece ser que nos dieron algo de espacio.

– ¿Y bien? – Sam pidió con amabilidad.

El médico nos miró a los dos y luego reviso sus papeles.

– Bien, pudimos detener la hemorragia a tiempo – Él dijo con un tono serio – Las buenas noticias es que está despierta y el bebé está bien

– ¿Y las malas? – Pregunté frunciendo el ceño levemente.

– Es probable que se sienta algo débil. Lo más recomendable es que descanse unos dos días – Él nos miró serio nuevamente y entrecerró los ojos – ¿Cómo sucedió?

Sam rodó los ojos – Ya se lo dije: fue un accidente –

– Cuesta creerlo – Él murmuró – Le he dejado un par de medicamentos que debe tomar una vez al día. Déjenla reposar y estará bien. Yo recomendaría que pasara dos días en cama como modo de descanso en lugar de andar moviéndose ente un sillón, silla o su cama

– ¿Podemos verla? – Pedí saber.

El médico nos miró de reojo y luego miró a los demás que estaban detrás – Solo pueden entrar de dos en dos. No podeos permitir mucha gente –

– Está bien – Dijo Sam asintiendo – ¿Y cuándo podrá salir?

– Tal vez mañana estaría bien, eso dependiendo de cómo se encuentre – Dijo tranquilamente el hombre.

Sam y yo asentimos y luego nos dirigimos hacia la habitación en la que Brittany se encontraba.

– A mí también me cuesta creer que fue un accidente, ¿sabes? – Dije yo con cierto tono acusador calmado.

– Pero lo fue – Dije él tranquilamente.

Al llegar a la habitación golpeamos la puerta suavemente y luego entramos. Sonreí aliviada al ver a Brittany sentada en la cama jugando con un control remoto. Ella estaba pendiente de la tele hasta que nosotros entramos y nos sonrió con emoción.

– Al fin, ¡caras conocidas! –

Reí suavemente – Hey, ¿cómo te sientes? –

– Supongo que bien – Ella miró algo confundida un cable que tenía en el brazo y conectado a una máquina – Eso creo

Sonreí ligeramente – Es bueno saberlo –

– Britt, realmente siento lo que sucedió – Sam tomó la palabra rápidamente. La rubia le miro sorprendida y luego restó importancia con la mano.

– Fue un accidente, tuve parte de la culpa también –

Me encogí de hombros. La verdad es que sí sonaba como un accidente, pero me costaba un poco creerlo. Según lo que me habían contado, Brittany se estaba preparando para nuestra y se encontraba en el baño, Sam la había ido a ver y en medio de una discusión (nada de gritos o peleas como antes, por suerte) ambos abrieron una puerta desde distintas habitaciones provocando que un golpe brusco golpeara a Brittany en el vientre. Al principio todo lo que podía pensar era en que ella debía estar bien a como de lugar, luego pensé en el bebé y en lo peligroso que era.

– No, en serio lo lamento – Él dijo preocupado – Oye, si algo te sucediera a ti o al bebé… Yo no podría perdonármelo, en serio lo lamento

Levanté una ceja confundida – Creo que estoy confundida. ¿Tú no estabas hecho una furia hace un día? –

– Hablamos hoy antes del accidente – Brittany explicó – Tuvimos una conversación tranquila, fue poco antes del accidente

– Oh –

Sam se aclaró la garganta – Bueno, yo me alegró que los dos estén bien – Dijo con una sonrisa incomoda – Las dejaré para que hablen. Britt, hablaremos luego

– Está bien – Ella dijo asintiendo.

Nos dejo a solas y yo tomé una silla para acercarme a ella. Le sonreí ligeramente tomando sus manos – No tienes ni idea de lo preocupada que estaba –

Ella asintió – Pensé que podría perderte –

– Y yo pensé que podría perderlo – Dijo con un tono suave – Gracias a dios no fue así

– Es un pequeño luchador – Dije con una sonrisa divertida.

Ella rió suavemente – Lamento no haber podido tener nuestra cita – Me miró algo triste.

– Está bien. Cuando estés mejore te llevaré – Sonreí.

– Solo porque soy curiosa, ¿dónde íbamos a ir? –

– Eso es un secreto – Le guiñé el ojo. Ella gimió. Se acomodó un poco en la cama y me miro sonriendo. Trague saliva jugando con sus dedos – Britt, estaba pensando, de hecho quería decirte después de nuestra cita, pero después de lo sucedido… – Me miró intrigada – Me gustaría que fueras mi novia y, tal vez, si estás de acuerdo… – Trague saliva – quiero hacerme cargo del bebé junto a ti

Sus ojos se abrieron de golpe, abrió también la boca para hablar, pero no pudo decir nada.

– Lo pensé bien y realmente me gustas – Reí suavemente – y por supuesto sé que amarte no va a ser fácil debido a todo lo que ha sucedido, pero sé que vale la pena. Quiero realmente… ser parte de una familia contigo y no me importa si Sam es el padre – Mi tono de voz era suave y casi un susurro, solo para nosotras dos a pesar de que no había nadie más en la habitación. Ella seguía mirándome sorprendida.

– San, aunque yo quisiera aceptar, no lo sé – Dijo ella con una expresión nerviosa – cuidar de un bebé que no es tuyo es algo… realmente grande y yo no quiero que pienses que es como una carga. Si sales conmigo, está bien, pero no necesariamente tienes que hacerte cargo de él. Puedo sola y Sam va a ayudar porque es su hijo también

– Brittany, es lo que quiero – Dije asintiendo – Me gustaría poder criarlo a tu lado, en serio

Ella me miro con una sonrisa.

– No va a ser una carga – Murmuré suavemente teniendo su rostro tan cerca del mío – Quiero estar a tu lado, siempre, porque eres la primera persona y probablemente vas a ser la única persona de la cual me he enamorado

– Yo también te amo –

Sentí sus labios suavemente sobre los míos. Era un beso suave y delicado, tranquilo y dulce. Lleno de amor. La abracé con cuidado cuando terminamos de besarnos.

– Solo por curiosidad, ¿no ibas a llevarme a un karaoke como primera cita, verdad? – Abrí los ojos de golpe y me tensé. Pude sentir la sonrisa socarrona en su rostro.

Continuara…


Bien eso es todo para el penúltimo capitulo y ya veremos como es el último. Es posible que tarde en actualizarlo debido a que quiero hacerlo bien largo, tal vez la otra semana recién lo esté actualizando, pero no estoy segura así que no dejen de estar pendientes.

Dejen reviews.