Heidi's POV

Por fin luego de ocho años volvía a Volterra. Esa estúpida de Rosalie había logrado que Aro se olvidara de mi y fui injustamente "despedida", si así se le podía llamar.

-Félix, tu te traes algo.

Él suspiró.

-Al decir verdad si. Aro no me envió a buscarte. Yo quería que me ayudaras con algo. Es promesa que ambos saldremos beneficiados.

Fruncí mi ceño pero lo seguí oyendo.

-Verás... Quiero a Rosalie para mí. - enarqué una ceja. ¿Qué le veían a ella? - Pero hay un pequeño obstáculo. Emmett.

-¿Emmett?

-Si. Su .. ex. Se unió hace poco a la guardia y estoy seguro que si juega bien sus cartas, volverán a estar juntos.

-¿Y yo que tengo que ver en todo ésto?

-Tu mi querida Heidi - tomó mis manos - Tú me ayudarás a sacarlo del paso. Entonces así tengo el camino libre para consquistar a Rose y cuando lo haga, la convenzo de irnos a otra parte, quedando tu en su puesto y Emmett en el mío.

Lo miré extrañada un momento pero fui asintiendo con la cabeza. El plan podía funcionar perfectamente y yo volvería a mi puesto.

-Por favor abrochar sus cinturones que estamos a punto de llegar - una azafata nos anunció y le hicimos caso.

Guardamos silencio por todo el proceso de aterrizaje y cuando el avión tocó tierra miré a Félix y ensanché una sonrisa.

-¿Dónde lo encuentro? - ambos sonreímos y comenzamos a detallar el plan... Por fin volvería a Volterra.

Rosalie's POV

Estaba sumida en mis pensamientos, mirando el anillo de nuestra última boda.

"Siempre tuyo" Fue más que un grabado en la parte interior del reluciente oro. Fue una promesa. Una promesa que quizás aún seguía viva, después de ocho años de soledad, pero que por fin, éste oscuro túnel, tenía su luz. Estaba dispuesta a recuperar a Emmett aunque tuvieramos que vivir eternamente en Volterra. Al menos lo tendría a él y él a mi.

Miré el anillo por última vez antes de ponermelo en el dedo como hace ocho años. Sonreí. Me permití volver a sentir que era la señora Cullen, cerré los ojos y recordé...

Emmett jugaba con mi cabello y de vez en cuando bajaba su mano para acariciar mi espalda desnuda...

Y me permití seguir recordando...

"Te quiero" -susurraba Emmett en mis cabellos mientras despositaba besos tiernos.

"¿En serio?" - le respondía yo de forma juguetona.

Y así podíamos llevarnos toda una tarde, desnudos sobre la cama, sin más que amarnos y besarnos. Respirando el aire del otro y compartiendo el mismo sentimiento...

Mi mente viajó entonces a aquellos días en que lo encontré y salvé de la muerte. Sus gritos y gruñidos se hacían eco en mi cabeza...

"Tranquilo" - le repetía una y otra vez.

Podía volver a sentir la impotencia de aquellos días que se me hicieron eternos. Y entonces sus palabras me llegaron a la mente como si las gritase en mi oído.

"No te fuiste ángel"

Sonreí, saliendo de mis recuerdos. "Ángel"... Siempre había sido su ángel. Emmett me había repetido tantas veces que yo fui su salvación, pero nunca le dije que fue él, el que me salvó a mi. No de la muerte, si no de la vida... De la solitaria vida. Él había sido un ángel enviado directamente del cielo.

-¡Cállate ya mocoso! - la voz de Demetri se perdía en susurros mientras le seguía un llanto...¿LLanto?

Pude sentirlo pasar por el pasillo fuera de mi habitación a toda prisa y entonces inhalé... profundamente.

-¡Nessie!

Me levanté de la cama tan rápido como mi naturaleza lo permitía. Era el mismo aroma, mezcla humano y vampiro que el que emanaba Renesmee. Demetri caminaba más rápido y yo lo seguí hasta cierta parte, escondiéndome.

-Aro - Demetri saludaba con una pequeña venia. Pero mi vista se quedó clavada en el pequeño bebé de cabellos oscuros y ondulados.

-¿Demetri? ¿Qué has hecho?

Entonces Demetri extendió su mano apoyándo al bebé en un costado. Aro se levantó de su asiento, bajo la mirada de su único acompañante, Marcus, y tomó la mano del vampiro.

-Oh, ahora veo porque Gianna no apareció más. - dijo con toda calma mientras le echaba un vistazo al bebé.

-Fue un error - dijo con voz seca.

-Un gravísimo error mi querido Demetri. Tu sabes que nosotros incluso hemos viajado de un continente a otro temerosos de éstas - miró al bebé - criaturas. Y tú - le dirigió una mirada enojada a Demetri.- Tú traes uno a la misma Volterra.

-En verdad fue un error y lo lamento. Es por eso que he venido ante tí para deshacerme de éste error.

Félix hizo acto de presencia por el otro extremo de la sala. Traía una sonrisa en la cara pero se le quitó en cuanto vio la escena.

-¿Y ésto? - preguntó enarcando una ceja.

-Félix - Aro le sonrió - justo para trabajar. Éste... bebé, fue un pequeño error de nuestro Demetri y Gianna. - le explicó.

¡Pero claro! Hace casi un mes atrás recordé haber visto a Gianna salir del baño acompañada con un hedor a vómito...

-¿Lo matamos ahora? - Félix preguntó con la mayor naturalidad del mundo.

Entonces se acercó a una velocidad increíble, tomando al bebé del torso sin ninguna delicadeza... Y ya no me importó nada y solo grité...

-¡NO! - Pude sentir como hizo eco en cada rincón del castillo y no me habría sorprendido si se escuchó fuera. Sólo tenía que salvar al pequeño de ojos verde azulado que miraba con terror como iban a matarlo.

Emmett's POV

Caminé hacia la torre del reloj y escalé silenciosamente hasta quedarme en una ventana solitaria en parte más alta en donde nadie podía encontrarme.

Ella nunca me negó que había estado con él. Simplemente su respuesta fue un "te quiero a ti", pero en esa oración no se negaba nada.

¿Y si ella nunca estuvo con Félix?

¿Si yo había sido un estúpido al dejarme llevar por los instintos?

Debía buscarla, decirle que no necesitaba más tiempo... Qué ocho años habían sido un infierno sin ella y no necesitaba otro día sin ella...

Me levanté y caminé en dirección a la escalera cuando sentí un aroma conocido... Era de vampiro. Mujer.

-Rose - dije por instinto pero mis ojos me confirmaron que no era ella.

-No soy Rosalie... Me llamo Heidi - una mujer alta y hermosa salió de la oscuridad, iluminada por la luz de la luna.

-Perdón, no sabía que venías acá. Me voy. - caminé hacia la puerta pero ella no se corrió. -Permiso.

-Te ves como alguien que necesita hablar - me sonrió.

-Estoy bien. - la intenté evadir pero ella me miró incesante.

-¿Perteneces a la guardia?

-Si - le respondí extrañado.

-Yo también.. bueno.. pertenecía. - un gruñido amenazaba con salir de su pecho. - Pero no hablemos de mi. Tú te ves preocupado y con prisa.

-De hecho aún tengo prisa. - le respondí fríamente.

-¿Pero por qué tanta prisa cariño? - Ella comenzó a acercarse a mí de forma "seductora".

-Tengo que irme - intenté esquivarla pero ella se apegó a mí y colocó su cara a centímetros de la mía.

-La eternidad es mucho tiempo para pasarla pensando en una sola mujer - y dicho ésto fue acercando sus labios a los míos hasta el punto de rozarlos...

-"¡NO!" - Escuché la voz de mi ángel. Venía del castillo Volturi...

-¡Rosalie! - tomé a Heidi de los hombros y la corrí a un lado y me fui corriendo... Tenía miedo. El grito de Rosalie sonó con desesperación... ¿Y si estaba en peligro? - Ya voy amor... - susurré rogando a mi naturaleza un poco más de velocidad.


Estamos llegando al fiiin!!