Muchísimas gracias a los seguidores, a los que leen esta historia, o la han hecho su favorita.
Gracias en especial a los Invitados, Carolty1990, ReginaLove, Paolacch por opinar. Se echan de menos otras opiniones… Volved ;)
Y muchas gracias a notantocomoayer por estar siempre ahí (Por cierto, recomiendo su historia Después del Olvido).
Espero que os guste este capítulo.
CAPÍTULO 14: ¿DÓNDE ESTÁ EL AMOR?
Detengo el mundo cuando me miras como me miras y robo suspiros al cielo por tus besos, pienso que no puedo amarte más... y sin embargo, cada instante te amo más y más (Anónimo)
PUNTO DE VISTA DE EMMA
Las semanas pasan y nos encontramos ante la última. Por fin le van a dar el alta a Henry, ya que su recuperación ha sido favorable. Parece que todo empieza a mejorar.
Por otra parte, Regina y yo estamos muy bien. Al principio nos costó, pero ahora, incluso hay noches que nos quedamos juntas a cuidar a Henry, ya que Daniel tiene mucho trabajo acumulado, y no puede. En esas noches solemos hablar de cosas sin importancia, aunque también recordamos cosas del pasado sin que esto sea doloroso. Se han acabado la Señorita Swan y los perdones de las cosas que hicimos o de las que no hicimos.
- Emma, ¿Te quedarás esta noche? – Henry me chilla desde la cama – Hoy ponen una película de miedo y mi mama no me deja verla porque dice que después no duermo.
- Creo que no chico – Suelto la revista que ya me he leído tres ves, y me acerco a la cama. – Hoy le toca a tu mama y a Daniel.
- Creo que te equivocas Emma – Entra Regina por la puerta sorprendiéndonos a los dos. – Al final Daniel no puede venir, le ha surgido un proyecto de última hora. Así que estaré encantada de compartir la noche contigo – Me sonríe, y luego mira a Henry – Pero nada de películas de miedo.
- ¡Mama!
- Es inútil cuando tu madre se pone en modo sargento… - No termino la frase. Regina me está fulminando con la mirada. Me acerco a Henry y le susurro – Déjame a mí… la convenceré.
- Te he oído – Me dice una Regina sonriendo. Y es que cada vez son más habituales su sonrisa a pesar del cansancio de estar en un hospital.
PUNTO DE VISTA DE REGINA
El día ha sido tranquilo. Aun así estoy agotada. Esta noche se ha quedado Emma conmigo, ya que Daniel tenía que terminar un proyecto para tomar mañana la noche libre, esta vez iremos a casa. Desde que Emma se queda, hemos podido hacerlo en más de una ocasión. Es un descanso, pero no una relajación, mi mente está en el hospital con Henry.
- ¿Podemos ver otra? – Henry pregunta ansiado después de terminar de ver la película de Zombis que me han puesto. Sí, al final los dos se han salido con la suya, hacen un buen equipo cuando se proponen algo.
- No, la condición era verla e irse pronto a la cama chico – Emma se ha levantado de la silla para tapar a Henry. Sé que no tardará mucho en que le venza el sueño.
Emma vuelve a su silla que está a mi lado. La hemos puesto así porque, tengo que reconocer, no me gusta mucho las pelis de miedo y a veces necesito una especie de protección, o saber que hay alguien al lado.
- Creía que te ibas a asustar más. – Emma comenta entre susurros.
- Demasiadas películas ya, estoy acostumbrándome.
Ella me sonríe. Se ve todo tan natural, se ve todo como siempre. Me gusta.
PUNTO DE EMMA
Henry se ha quedado dormido nada más terminar la película, y nosotros llevamos dos horas hablando de diferentes cosas. Se siente bien.
- Te prometo que mi madre odiaba a aquel chico.
- Tu madre odia a todo el mundo.
- ¡Emma!
- Está bien… entonces, ¿No fuiste al baile?
- No, me quedé sin ir al baile, y sin bailar.
- Entonces ¿Nunca has bailado? - ¿Cómo puede una persona no bailar en su vida? Me pregunto – No me lo puedo creer.
- Es cierto.
- ¿En una discoteca?
- No… Además sabes que no iban hasta que te conocí.
- ¿Clases particulares?
- No tengo tiempo para eso.
- ¿En una fiesta de tu madre?
Ella no contesta tan rápido como antes. Se toma su tiempo.
- No, ni siquiera en las fiestas de mi madre. Siempre coincidía que no tenía pareja o … - Ella me mira tristemente. También a mí me vienen esos recuerdos – Estaba contigo.
Me levanto y cojo la silla para llevarla a una esquina de la habitación. Regina mira preocupada cada gesto que hago.
- No pretendía que esta conversación tomara este camino Emma – su tono es triste e inquieto. Una mezcla rara.
Dejo la silla hasta la esquina, y me he dirigido a Regina otra vez. Le tiendo la mano.
- Déjame ser la primera que te invite a bailar – Su gesto es de auténtica sorpresa. No sabe cómo reaccionar.
PUNTO DE VISTA DE REGINA
Veo como Emma lleva su asiento lejos, creo que le ha sentado mal ese recuerdo, supongo que es su forma de escapar de él. Pero no puedo hacer. De nuevo, camina hacia mí y me tiende la mano a la vez que me invita a bailar.
Mil hormigueos recorren mi cuerpo. Mi asombro es evidente, tanto que se refleja en su cara. Pero sigue con la mano sostenida, y la acompaña una media sonrisa.
- No podemos – Pronuncio en un rumor.
- Si podemos
- No debo - Añado
- Bueno, no será la primera vez que haces algo que no debes- Su sonrisa ahora es más amplia
- Eres incorregible – Me levanto y le cojo la mano. Encajan.
Nos movemos cerca, pero aún hay bastante separación. Mi ritmo cardiaco se está acelerando.
- No hay música. – Intento parar esta situación.
- ¿Quieres que también te cante?
- No… gracias… Sé cómo suenas – Suelto una carcajada.
- Entonces solo cierra los ojos e imagina que estas escuchando tu canción favorita, imagínate cualquier canción – Emma cierra la distancia y envuelve su mano en mi cintura. Me dejo llevar.
Nos movemos juntas, en mi mente no suena ni una canción, no encuentro ninguna para esta situación, pero estoy disfrutando del momento, de mi primer baile. Es ella la que me lleva. De vez en cuando cambia de compas e incluso me hace girar suavemente sobre mí. Pero en todo momento puedo sentir su corazón, puedo sentir su olor, puedo sentirla a ella.
De pronto, nos paramos. No debo mirarla, pero lo hago. Sus pupilas están dilatadas, y noto un gesto reconfortante, es suave pero a su vez intenso. Ella suelta mi cintura y mi mano. La proximidad empieza a desaparecer, y en cierta medida la anhelo. Es cuando su media sonrisa aparece de nuevo, y acerca poco a poco su cabeza. Me quedo parada. Y su contacto se hace evidente. Noto sus labios en mi mejilla, y como aspira suavemente mi fragancia. Cierro los ojos e inconscientemente sonrío. Abro lo ojos. La cercanía desaparece, pero nos quedamos una enfrenta a la otra.
- Fue un placer bailar con usted – Pronuncia a modo de cortejo.
- Lo mismo digo.
Nos sentamos y seguimos hablando de diferentes cosas olvidándonos de ese pequeño momento nuestro. Fue como un pequeño paréntesis. Me gustó. Fue perfecto.
PUNTO DE VISTA DE EMMA
En algún momento de la noche, entre palabras, nos hemos quedado dormidas. El sol ha comenzado a entrar en la habitación y me duele todo. Odio las sillas del hospital.
La noche anterior ha estado muy bien. Hemos podido hablar de muchas cosas, he visto su sonrisa de nuevo en varias ocasiones y me gusta. Me gusta que Regina sonría. Puede iluminar esta habitación completa. En mi mente reaparece el baile. Que decir de él, me transportó a un momento diferente, un momento único.
Miro el reloj, son solo las 7 de la mañana, pero tengo que irme. Hoy tengo un gran día en el despacho del que no me puedo escapar. Regresaré por la noche al hospital, hoy me toca a mí sola la guardia, Daniel me pidió que me quedase, ya que esta noche quería estar a solas con Regina. Noto una punzada. Pero la ignoro.
Me levantó, y voy hacia la puerta. Siento un agarre en la parte baja de mi brazo.
- ¿Dónde vas? – La voz de Regina es mañanera.
- Tengo que irme… Hoy tengo que estar todo el día envuelta entre papeles ¿Te acuerdas?
- Lo había olvidado – Creo que aún sigue dormida.
- Nos vemos esta noche, intentaré estar aquí lo antes posible
- No te preocupes – Logra decir – No nos moveremos.
- Muy graciosa. – La sonrío. Aún no me ha soltado el brazo. – Dile a Henry que regresaré.
- Ok.
- Bueno, eso es si me sueltas el brazo.
- Muy graciosa – Ella repite mis mismas palabras de segundos atrás. Este tipo de conversaciones se siente bien.
- Adiós.
- Nos vemos.
Recorro el hospital en dirección a la salida. Se hace extraño dejarles tan pronto. Aunque sé que durante todo el día pensaré que se hace más extraño en volver y que me estén esperando.
PUNTO DE VISTA DE REGINA
Un día más. Esto es agotador. Necesito salir del hospital. Las horas hoy han pasado lentamente. Ha sido de estos días aburridos dónde la conversación más entretenida ha sido sobre el tiempo. De hecho he vuelto a leer otra vez todas las revistas.
Mi madre ha estado esta mañana, y ahora solo estamos Daniel y yo.
He recibido un mensaje de Emma diciéndome que en breve llegaría. No he tenido muchas noticias sobre ella hoy, algún que otro mensaje preguntándome por Henry.
- Buenas noches – Hablando del rey de Roma.. - ¿Qué tal el día?
- Aburrido – Henry no tarada en contestar. A lo que yo afirmo.
- Ok… pues ahora entonces toca la diversión – Emma se dirige hacia la cama, y saca de su mochila un pequeño ordenador. – ¡Traigo una película de terror!
Veo como la cara de Henry se ilumina, y Daniel y yo solo somos simples espectadores de cómo Emma siempre sabe sacarle una sonrisa.
- Bueno – Daniel habla – Ya que ha llegado el relevo, nosotros debemos irnos… Hay que descansar.
Me levanto al mismo tiempo que Daniel y recojo mis cosas. El primero en acercarse a la cama es él para despedirse, posteriormente sale de la habitación. Me acerco también a la cama, y deposito un beso en la frente de Henry.
- Nada de chuches, nada de acostarse tarde, y nada de molestar
- Si mama – Contesta Emma con tono infantil.
- A veces no sé si dejo a mi hijo contigo, o a ti con mi hijo.
- Lo segundo seguro – Me sonríe. – Hablamos mañana.
- Hablamos mañana – La sonrío mientras me giro hacia la puerta – Intentar descansar los dos.
Nada más salir por la puerta, puedo escuchar la forma de interactuar de Emma y Henry. Es hermoso, solo puedo pensar.
PUNTO DE VISTA DE EMMA
- Para nada… Superman es el mejor.
- Batman
- Superman echa fuego por los ojos
- Y Batman tiene un Batmovil.
Añoraba este tipo de conversaciones. Puedo ver que Henry es feliz, y que yo soy feliz a su lado. A veces me gustaría ir al pasado, no solo para cambiar algunas cosas sino también para disfrutar de otras que no me di cuenta que podían hacerme tan feliz.
- ¡Superman puede coger un avión el solo! – Intento convencerle – O doblar metales.
- Batman tiene un compañero… ¡Tiene a Robin! – Sus ojos se iluminan – Superman está solo.
¿Cómo pude olvidarme de todo esto? ¿Cómo puede rendirme sin luchar? ¿Cómo pude no darme cuenta de lo que tenía hasta que lo perdí? Soy tonta por pensar que se puede vivir sin esta felicidad. Soy tonta por pensar que se puede vivir sin Henry y sin Regina. Cada decisión que tomé en el pasado, la hice sin pensar en esto, y me equivoqué, me fui alejando. Pero ahora, ahora estoy aquí, y puedo pensar con claridad, quiero esto, y espero que cada decisión que siga tomando me acerque más a Henry y a Regina porque son mi mundo, y quiero dejar de estar sola, quiero dejar de huir emocionalmente.
- Tienes razón chico… Tú ganas – Dijo mientras le revuelvo el pelo.
PUNTO DE VISTA DE REGINA
Preparo un té. Daniel está sentado en el sofá leyendo cosas en internet, pidiéndome que le acompañe. Tardo un poco en obedecerle, en estos momentos necesito desconectar. Lo pies me duelen muchísimo, y las piernas parecen que están demasiado hinchadas para sentirlas. A veces se necesita este descanso del hospital. De pronto, la voz de Daniel interrumpe mis pensamientos.
- ¿Sabes que un estudio ha revelado que la cosa, por estadística, que nos llevaríamos a una isla desierta es un machete?
22 DE DICIEMBRE DE 2008 (6 AÑOS ANTES)
PUNTO DE VISTA DE REGINA
Es increíble, ya han pasado varios años desde que estamos juntas, pero seguimos mandándonos mensajes como adolescentes.
"Dime ¿Que te llevarías a una isla desierta?" Emma aún sigue con sus preguntas para intentar conocerme mejor.
"¿En serio me estás preguntando eso? Para tu información creo que no me llevaría nada… Ya que por placer no me gustaría ir a una isla desierta, y por accidente no podría llevarme nada"
" ¿Sabes? Eres una aguafiestas… Pero me da igual, yo sé que te llevarías a una isla desierta" La curiosidad ante el mensaje de Emma me hace seguir con el hilo de esta inútil conversación.
"¿Ah, sí? ¿Tan bien crees conocerme? Dime entonces ¿Qué me llevaría a una isla desierta?"
"Me llevarías a mi" Su mensaje es claro y corto. Logra sacarme una sonrisa.
"¿Tan segura estás? La veo muy pretenciosa Señorita Swan"
" :=) Sé que me llevarías a mí porque sabes que yo sería la única persona de todo el mundo que daría mi vida por sacaros a ti y a Henry de esa isla"
ACTUALIDAD
PUNTO DE VISTA DE REGINA
- ¿Regina? – Salgo de mis pensamientos – ¿Me estas escuchando?... ¿Tú que te llevarías? … Yo creo que también me llevaría un machete.
No contesto. Hay un silencio.
- Regina ¿Estás aquí? – Daniel se empieza a preocupar - ¿Estás bien?
Y entonces suspiro, y una sonrisa se forma en la comisura de mis labios. Me acerco a él. No mucho, lo suficiente para poder hablar tranquilamente sin elevar la voz.
- Te mentí Daniel… Cuando me preguntaste si yo quería que ella estuviese en el hospital te mentí… - Daniel me mira confuso. Deja el ordenador en la mesa para poder girarse hacia mí y escucharme mejor – Y lo peor de todo es que también me mentí a mí misma… Emma no fue un error… Emma.. Te quiero muchísimo, pero…
- Pero no estás enamorado de mí – Su voz es triste, me mata.
- No… He tardado mucho tiempo en comprender que el hospital es mi isla perdida, y que yo… yo quería que Emma estuviera allí.
- Regina, yo quiero que seas feliz, lo deseo – Daniel se levanta y se acerca a mí – Y si yo no soy tu felicidad, no quiero atarte… Mañana seguramente me arrepienta de esto y pienses que eres lo peor… Seguramente, pero ahora… Ahora no quiero que empecemos a odiarnos… Quiero que esto acabe bien, y quiero hacer las cosas bien – Me deposita un beso en la frente. – Te quiero
- Yo también te quiero, y siento…. Siento dejarte así, pero… no puedo seguir luchando por lo que siento.
En otras ocasiones tendría dudas, pero lo tengo claro. He de hablar con Emma hoy sin falta.
- Prometo llamarte mañana – Cojo mis cosas y me dirijo a la puerta. No salgo, me quedo parada. Me doy la vuelta, y miro a Daniel, que me sigue con la mirada. Logró sonreír, aunque mi sonrisa sea triste por dejarle así. El me devuelve la sonrisa – Gracias por todo.
Salgo al exterior, y tomo el coche lo más rápido posible. Necesito llegar al hospital.
Nada más arrancar la radio se conecta automáticamente. Es una emisora de canciones románticas, y ahora mismo está hablando el presentador sobre un tal Pablo. Es increíble lo que somos capaces de procesar cuando en el fondo no sabemos qué procesar. Me quedo escuchando la canción de fondo:
No hace falta que me quites la mirada ¿Dónde está el amor del que tanto hablan?
para que entienda que ya no queda nada
Aquella luna que antes nos bailaba
se ha cansado y ahora nos da la espalda
¿Por qué no nos sorprende y rompe nuestra calma?
Me doy cuenta de que hace tres años Emma y yo estábamos así, y que hace varias semanas seguíamos así. Cada palabra de la canción navega en mi subconsciente. Torno a la realidad, demasiados semáforos. Mas vuelvo a escuchar una parte de la canción:
Déjame que vuelva a acariciar tu pelo Tengo contados todos los besos que nos damos
déjame que funda tu pecho en mi pecho
volveré a pintar de colores el cielo
haré que olvides de una vez el mundo entero
Déjame tan solo que hoy roce tu boca
déjame que voy a detener las horas
volveré a pintar de azul el universo
haré que todo esto sólo sea un sueño
y tú fugitiva, andas perdida en otro lado
Yo no quiero caricias de otros labios
no quiero tus manos en otras manos
porque yo quiero que volvamos a intentarlo
Y entonces, me doy cuenta claramente de todo, de nuestro pasado, de nuestras decisiones erróneas, y a dónde nos llevó. También me doy cuenta de nuestro presente, de las pequeñas cosas que pasaron estos días atrás. Y es que, ahora, nuestras decisiones nos empujan a estar juntas de alguna manera. Sonrío. Recuerdo algo más concreto, recuerdo el baile de apenas unas horas, cuándo Emma me pidió que imaginara una canción. No podía pensar ninguna, pero ahora, sin dudarlo, hubiera elegido este último trozo de la canción, porque quiero intentarlo de nuevo, y quiero que ella lo sepa.
Por fin llego al hospital, y decido subir por las escaleras. Necesito hablar con Emma, y no quiero perder el tiempo en el ascensor.
Llego agotada a la planta de Henry, me relajo un poco y respiro un segundo. Camino por los pasillos con determinación, y llego a la puerta. Este es el momento. Debo hablar con Emma. Mi pulso está acelerado.
Abro la puerta con esmero a pesar de mis nervios, no quiero hacer ruido por si Henry está levantado. Veo como Emma está viendo una cosa en el ordenador, y se asusta un poco al verme. Puedo ver que Henry, efectivamente está dormido. Mi pulso sigue acelerado. Emma deja el ordenador y con mucho cuidado se acerca a mí. Sigo en el umbral de la puerta y retrocedo un paso para salir de la habitación. Prefiero hablar fuera.
- Hola – Me dice Emma
- Hola – Mi voz es tímida
- ¿Está todo bien? – Emma me mira expectante.
Dios, era tan fácil todo en mi mente. Era llegar decirle que la amo, que nunca la dejé de amar, y que quiero amarla los años que nos restan. Dios. Era tan fácil.
- Si todo bien.
- ¿Daniel bien? – Ahora es el momento para decirle que lo habéis dejado, pero mis palabras no saben salir.
- Sí… - Miro para abajo y luego la miro. – Yo…
- ¡Emma!... Por fin he conseguido el día libre para nuestra cita – Una voz, no muy alta interrumpe nuestra conversación, mientas noto que se acerca por mi espalda. – Perdón… No Señora Mills, creí que no le tocaba hoy guardia por lo que me dijo Emma.- Me dice Zelena colocándose a nuestro lado.
Miro a Emma que no me ha dejado de mirar, y luego miro de nuevo a Zelena.
- Perdón… no sabía que tenías una cita hoy – Mi corazón ya no late tan deprisa, noto como se hunde poco a poco. – No quería interrumpir… Solo pasaba por el hospital antes de irme a casa, y quería asegurarme que todo estaba bien – Miento.
- OH, no, no… La cita es mañana – Zelana nos sonríe. Miro a Emma, no quiero que se dé cuenta de que apenas puedo respirar, que tengo la sensación de haberlo perdido todo. Sonrío.
- Bueno, será mejor que vuelva con Daniel – Miento.
- ¿Seguro? – Emma me mira preocupada, noto como está incómoda con la situación. Me pregunto si seré una buena actriz. - ¿Seguro que no querías nada?
- No… - Miento – Nos vemos mañana. Que paséis una bonita noche.
Oigo como ambas se despiden, y en ese momento me doy la vuelta dejando sus susurros cada vez más lejos de mí.
Exactamente he tardado 20 minutos en llegar a casa, veo como Daniel ha recogido algunas de sus cosas y se ha ido. Me voy quitando los tacones por el camino y llego a mi cuarto. Arrojo mis zapatos y mi bolso en el suelo. Me tiro sobre la cama. Los minutos parecen horas, pero no realizo ningún movimiento. Todo duele demasiado. Mi corazón a dejado de latir. En mis pensamientos puedo oír mi móvil sonar, es un mensaje. Giro la cabeza para observar como mi móvil se ha salido un poco del bolso cuando lo he tirado. Me estiro para cogerlo. Efectivamente es un mensaje.
"No voy a quedar mañana con Zelena… Sé que este es un mensaje fuera de lugar, y que te dará igual, quizás sea innecesario, pero necesito que lo sepas. Necesito que sepas que no hay nada entre nosotras. Buenas noches. Un beso. Emma"
Mi corazón vuelve a latir. Sonrío. No, no es mensaje innecesario, pienso.
Continuará…
¿Qué os ha parecido? Se aceptan todo tipo de críticas, y sugerencias. Además de posibles amenazas de muerte ;)
Por otro lado, estaré tres semanas de viaje, así que no podré actualizar ni esta, ni la otra historia: Cigarrillos de Papel… Pido mil disculpas y espero que continuéis estando a mi regreso. También se aceptan mensajes de "Te echaremos de menos" "Actualiza pronto""Menos mal que te fuiste" "Buen viaje" "No somos nada sin tí"… :=)
