Happiness

Capítulo 14

Gracia sintió un gran golpe en la cabeza, este le había dejado noqueada y desorientada, solo el grito de dolor de un hombre hizo que su mente volviera en si. Gracia abrió los ojos con dificultad, al principio todo era borroso para ella, pero poco a poco fue tomando forma las cosas que habían a su alrededor. La mujer intentó levantarse, para visualizar mejor, pero choco contra algo, cuando sus ojos volvieron a poder ver bien, se dio cuenta de que Havoc estaba sobre ella. El hombre tenía los ojos cerrados y una expresión de dolor en su rostro.

-¿Havoc estas bien? –Gracia tomo el rostro de Havoc entre sus manos. No sabía muy bien que había pasado pero una cosa tenía clara y era que Havoc la había protegido de algo y ahora debería de estar herido.

-¿Estás… bien? –Havoc hablo entrecortadamente.

-Yo estoy bien, ¡eres tú el que me preocupa! ¿Qué ha ocurrido?

-Tú solo quédate aquí, no quiero que te ocurra nada.

-¿Havoc qué ocurre? –La mujer se revolvía entre los brazos de su salvador, quería salir de allí y ver qué había ocurrido y quería saber que le había ocurrido a Havoc. Al intentar moverse, pudo ver por encima del hombro de Havoc, como en la espalda del teniente había una gran viga de madera sobre su espalda. La mujer profirió un grito ahogado.

-Ahora ya sabes lo que pasa, y ahora debes permanecer quieta, debo concentrarme, para que mis brazos no me flojeen.

Gracia vio como los brazos de Havoc a ambos lados suyo temblaban levemente. Havoc estaba totalmente concentrado para que esa viga no le cayera a ambos encima, la estaba aguantando él solo.

-Debo estar así hasta que lleguen a ayudarnos.

Ahora que lo decía Havoc, Gracia se dio cuenta de los gritos que se escuchaban por todo el salón, estaba claro que el estruendo que había escuchado había creado el pánico entre las personas que se encontraban allí reunidas.

Después de escuchar como Mustang hablaba a las personas haciendo que el orden volviera a la sala, fueron a ayudar a Havoc, una vez que le hubieron quitado de encima la viga Havoc no aguantó más y se dejo caer sobre el suelo.

-¿Havoc estás bien? –Gracia vio como la espalda de Havoc estaba completamente ensangrentada. Gracia desvió la vista hacía otro lugar del salón al escuchar a su hija llamando a Mustang.

-¡Mustang la teniente se ha desmayado! –Eliccia agarraba la cabeza de Riza y le daba aire moviendo su mano rápidamente.

Mustang corrió hacía donde se encontraba su teniente. Riza al escuchar el estruendo había corrido a proteger a unos niños que estaban sobre el escenario cerca de donde había ocurrido el incidente de Gracia.

-¿Qué ha ocurrido? –pregunto Mustang a Eliccia. Era la única que se mantenía firme tras lo ocurrido, los demás niños estaban aterrados y se agarraban los unos a los otros en busca de protección.

-Cuando sonó la explosión Riza nos empujo, pero cayó del techo el foco –la niña señaló a un foco hecho añicos cerca de ellos –se rompió y volaron los cristales haciendo daño a Riza –la niña señalo a la pierna de Riza donde tenía clavado un cristal de un tamaño considerable.

-¿Tenía que ponerse justamente hoy ese vestido? –Mustang se quejo del vestido que había elegido Riza. Esta le había comentado que no lo había elegido ella, sino Gracia, ya que le había dicho que si quería pasar desapercibida entre las madres debía ir bien vestida. Y le había elegido un vestido blanco de piqué con un escote en forma de "v" y falda de vuelo. Estaba realmente preciosa, pero no era el momento para lucirse.

Mustang cogió a Riza en brazos y comenzó a llamarla. Riza al sentir unos leves golpecitos en su cara abrió los ojos, su cabeza aún le daba vueltas, sentía unas terribles nauseas, ya que en su nariz le había quedado impregnado el olor de su sangre.

-¿Estás bien? –preguntó Mustang a la mujer.

-Si –respondió Riza levemente. Ella hundió su cabeza en el cuello de Mustang, buscaba quitarse el olor que se le había quedado impregnado en la nariz y Mustang siempre olía a una colonia que le encantaba.

-Coronel, fuera todo está en orden. Nadie ha salido del colegio, estamos registrando dentro –Breda se acercó a su coronel para informarle de lo que ocurría.

¿Después de la explosión nadie ha salido de esta sala? –preguntó Roy levantándose del suelo llevando sobre sus brazos a Riza, está aún se sentía mareada.

-Nadie ha salido. Falman y yo hemos estado vigilando la entrada todo el tiempo.

-Muy bien no dejéis que nadie salga de la sala hasta que no hallamos interrogado a todos los presentes. Breda trae a la enfermera de la escuela aquí. Necesitamos a alguien para que cure a Hawkeye y Havoc y dile a Fury que vaya interrogando a los padres y los niños de la sala. Debemos saber si hay alguien aquí que desconozcan. Puede que tengamos suerte y aún estén entre nosotros los causantes de todo este alboroto.

-¿Cómo te encuentras Riza? y no me mientas.

-Solo estoy algo mareada –Riza aún seguía con la cabeza hundida en el cuello de Roy por lo que solo tuvo que susurrar para que este le oyera.

-A la orden mi coronel.

-Has elegido un mal día para llevar falda y eso que te queda bastante bien –Roy oyó una débil riza por parte de ella –No es propio de ti ponerte así por una pequeña herida –Roy se dirigió hasta el fondo del escenario junto con Havoc y Gracia y se sentó en el suelo, intentó poner en el suelo a su teniente, pero esta parecía no querer soltarlo –está bien no te soltare.

Riza se aferró al pecho de Roy arrugando su camisa. No lo entendía pero se sentía muy débil y solo era una pequeña herida, nada más. Pero el olor de su sangre no era capaz de quitárselo y eso le producía un terrible mareo. Pero estando abrazada por él hacía que sintiera algo mejor.

-¿Cómo lo llevas Havoc? –Roy tomó un pañuelo de su chaqueta y comenzó a limpiar la sangre que se había deslizado a lo largo de toda la pierna de Riza.

-Todo lo bien que se puede estar después de que te caiga una viga sobre la espalda. Creo que incluso estoy mejor que la teniente –Havoc rió al escuchar una especie de gruñido por parte de su compañera.

Tras unos minutos Breda había vuelto con la enfermera de la escuela, esta llevaba el botiquín para curar las heridas de Riza y Havoc.

Primero comenzó con Havoc, la enfermera descubrió la espalda del teniente, esta estaba ensangrentada debido a varios cortes y varios moretones comenzaban a aparecer en la espalda del segundo teniente.

-¿Se va a poner bien? –pregunto Gracia preocupada. La mujer no se había movido del lado del teniente ni un momento, estaba muy preocupado por él y agradecida, ya que de no ser por él habría sido aplastada por la viga de madera.

-Si, es un hombre fuerte, aunque va a estar bastante dolorido. Coronel Mustang creo que deben llevarle al hospital para que le hagan una radiografía de la columna, no podemos descartar que se halla hecho más daño del aparente.

-Si en cuanto podamos desalojar la sala.

Una vez la enfermera hubo acabado de con Havoc se dispuso a curar a Riza.

-Bueno primero debemos extraer el trozo de cristal.

Riza se tensó al sentir como la mujer agarraba el cristal que estaba alojado en su pierna. La rubia profirió un leve grito de dolor al sentir como el cristal iba saliendo poco a poco de su pierna. Riza no pudo evitar enterrar su cabeza en el pecho de su coronel. Roy abrazó instintivamente a su teniente.

-¿Estás bien? –pregunto extrañado por el comportamiento de Riza. Había visto heridas peores y Riza casi ni se había inmutado o quejado en ningún momento.

-No- solo pudo responder eso, ya que la enfermera una vez extraído el trozo de cristal había comenzado a abrir la herida para examinar si habían más trozos de vidrio. Esto hizo que Riza profiriera otro grito de dolor que ahogo sobre el pecho de Roy.

Una vez acabado el proceso de desinfección de la herida Mai-chan fue la encargada de cerrar las cicatrices de ambos militares.

-¿Riza? –Roy llamó a su teniente, debido a que esta seguía con su cabeza enterrada en su pecho -¿Te sientes bien? -Roy estaba muy preocupado por su teniente, no era normal que ella se pusiera así. No entendía su actitud.

-Puede que se le allá bajado un poco la tensión –la enfermera hizo que se separara de su coronel para observarla -¿te sientes mareada? –preguntó la mujer mientras le tomaba el pulso a Riza y observaba sus pupilas

-Si.

-Seguro que solo ha sido el susto, tienes un poco alta las pulsaciones, pero solo necesitas descansar un poco.

-Quédate aquí junto con Havoc y no te muevas –Roy dejó a Riza sentada en el suelo y se alejo de allí para ayudar con los interrogatorios, poder salir de allí cuanto antes.

Riza observo como Roy se alejaba de ella. Su vista estaba un poco difusa debido a la sensación de mareo y gracias al olor al desinfectante había podido quitarse de la nariz el olor a sangre que tantas nauseas le había provocado. Roy pronto se hizo el control de la situación, ya que parecía que Fuery estaba teniendo problemas con los padres que nerviosos pedían que les dejaran salir de allí. El coronel hablaba con los padres en busca de información.

El rostro de Roy estaba serio. A Riza le encantaba mirar a Roy sobre todo cuando estaba muy concentrado o pensando en algo, esa expresión era la que más le gustaba de él. Ella acostumbraba a mirarlo de lejos desde hacía tanto tiempo que ya ni se acordaba de cuando le había comenzado a gustar hacer eso.

La vista de Riza se desvió de Roy hacía el fondo de la sala, donde se encontraban los familiares de los niños esperando a ser interrogados. Algo hizo que ella se fijara en un par de hombres, uno parecía tranquilo, pero el otro estaba realmente nervioso, el primer hombre no le quitaba el ojo al otro.

Riza se levantó con cuidado y se dirigió hacía Roy, debía de informarle de lo que había visto, podría ser importante para la investigación, ya que parecía que el primer hombre estaba amenazando al segundo. Riza casi había llegado junto a su coronel cuando debido al mareo en conjunto con los tacones que llevaba puesto, le hizo tropezar, esta abría caído de no ser por el rápido movimiento de Roy, este la cogió antes de que ella callera.

-¡Teniente! –Roy agarró a su teniente, evitando que esta cayera contra el suelo -¡Te dije que no te movieras!

-Coronel –Riza se acercó al odio de Roy para contarle sin que nadie se enterara de lo que había visto.

Roy miró disimuladamente hasta que encontró con lo que Riza le estaba relatando.

-Ahora que estoy más cerca parece que el primer sospechoso lleva una pistola, puede que este amenazando al otro –Riza seguía hablando a su coronel –puedo acercarme a ellos con cuidado.

-No, debemos ser cautos, hay demasiadas personas aquí, un fallo y podremos tener heridos –Roy pensaba que hacer cuando se dio cuenta de que le hombre que tenía a la pistola fijo su mirada en él –mierda se ha dado cuenta de que lo hemos visto.

El hombre del arma lanzó un disparo al aire, acto seguido agarró al hombre que había a su lado tomándolo de rehén y apuntándolo con su pistola a la cabeza.

-¡Dejadme salir de aquí y nadie saldrá herido! –Chilló nervioso el hombre -¡solo quiero salir de aquí!

-Si nos tranquilizamos todos podremos salir de aquí –Roy soltó a Riza él se adelantó un poco poniendo a Riza tras de él –el edifico está rodeado, no vas a ir muy lejos, pero si le haces daño a ese hombre el castigo impuesto será peor. Solo tienes que soltar el arma y esta noche puede que vuelvas con tu grupito de rebeldes –Roy siguió adelantándose con cautela.

-¿Crees que voy a creer a un militar asqueroso? –El hombre se alejó un poco, pero al ver como Roy seguía acercándose a él se puso nervioso, debía hacer algo desesperado o lo atraparían -¡ni un paso más militar! El rebelde dejo de apuntar a la cabeza de su rehén para apuntar a Roy –Tengo mucha puntería y no fallaré se lo aseguro.

Riza tras de Roy cogió su pistola, la cual se encontraba colocada estratégicamente en un liguero en su pierna, tras coger su pistola disparó a la mano del hombre. Este profirió un grito de dolor y soltó su arma dejando que callera al suelo.

Roy corrió y agarró el arma, mientras Riza acorralaba al rebelde que se acercaba a la puerta de salida donde se encontraba Falman vigilando. El rebelde al ver que Riza intentaba acorralarlo la empujó haciendo que esta callera, el hombre se puso sobre ella y acto seguido se sacó una navaja poniéndola en el cuello de la teniente.

-¡Ahora si que me vais a dejar escapar si no queréis que me lleve a la putita al otro barrio! –el hombre chillo triunfal al tener atrapada a la teniente –la última vez que te vi estabas atada a una cama y cierta persona no me dejo que me aprovechara de ti –le susurro de forma lasciva.

Riza dejo que el hombre se confiara, para levantar su pierna derecha con todas sus fuerzas y golpear la entrepierna de su agresor, haciendo que este callera al suelo dolorido. Enseguida el rebelde fue capturado y llevado al cuartel donde lo interrogarían. Parecía que todo había acabado bien.

Una vez acabadas las investigaciones todos los militares se retiraron al cuartel, mientras que Havoc fue trasladado al hospital militar donde el doctor Knox había revisado personalmente al segundo teniente.

Havoc esperaba los resultados de sus radiografías, sentía un dolor terrible en la espalda, aunque mientras pudiera mover sus piernas estaría bien. Además estaba tranquilo de que todo hubiera salido bien y que ni Gracia ni Eliccia hubieran resultado heridas, que ella quisiera alejarlos de su vida, no quería decir que sus sentimientos hubieran cambiado.

-Bueno Havoc estás de fabula –entró el doctor revisando las radiografías – solo necesitas reposo y toma échate esto en la espalda te vendrá bien para el dolor –el doctor Knox le entregó un tubo de crema.

-Pues seguiré sus consejos –Havoc tomo el medicamento y salió de la consulta del doctor fuera se encontraba Gracia preocupada aún por el estado del teniente.

-¿Qué te ha dicho? ¿Estás bien? –la mujer se encontraba notablemente nerviosa, aún no se había quitado el susto de todo lo ocurrido.

-Tranquila, estoy como una rosa.

Havoc y Gracia se acercaban a la salida del hospital. Havoc pensaba que esa sería su despedida, ya que Gracia había pedido que alejaran a Havoc de su caso. Havoc se sintió frustrado, una vez más le iban a dar calabazas, aunque sabía que esta vez era muy distinto a las anteriores, ya que de todas sus rupturas había salido pronto del bache y vuelto a las andadas buscando a otra chica, pero esta vez era distinto, esta vez en verdad se había encariñado mucho con ambas, tanto Eliccia como Gracia se habían vueltos muy importantes para él y el tener que separarse de ellas se le estaba haciendo imposible. Esa misma tarde cuando había visto como esa viga iba a aplastar a Gracia, sintió un gran dolor en el corazón, al pensar en que pudiera herir a Gracia. Definitivamente se había enamorado y esta vez era de verdad.

-Gracia debo volver al cuartel.

-Y yo debo ir a por Eliccia, Winry se le llevo a su casa.

Ambos se miraron por unos segundos, esperando a que el otro dijera algo.

-¿Qué es eso? –pregunto Gracia al teniente. Solo era una mera forma de quitar los ojos azul intenso de Havoc sobre ella.

-Esto es una crema para el dolor, aunque como vivo solo no sé muy bien cómo voy a echármela –Havoc se rasco la cabeza, se acababa de dar cuenta de ese "pequeño" detalle.

-Havoc yo… -Gracia tomo la mano de Havoc en la cual llevaba la crema –si quieres yo… puedo ayudarte –la mujer bajo la mirada sonrojada.

-No tienes que sentirte obligada a nada Gracia.

-No es eso Havoc –la mujer levanto la mirada para mirar al teniente –Havoc yo solo quería alejarte de mi vida porque me da miedo lo que pueda ocurrir y no quiero que mi hija tenga que sufrir por perder otra vez a alguien. Pero me he dado cuenta de que desde que perdí a mi marido me estoy perdiendo muchas cosas, solo vivo para mi hija, no hago otra cosa y creo que va siendo hora de salir del bache.

-¿Eso quiere decir? –Havoc pregunto para no hacerse falsas esperanzas.

-Havoc no quiero alejarte ni del caso ni de nuestras vidas, pero quiero que antes de nada, no se a que va a llevar esta relación, pero solo te pido que si algo sale mal entre nosotros no dejes de lado a mi hija, ella te quiere muchísimo y no quiero que tenga que sufrir otra pérdida.

-Te prometo que no hare daño a ninguna de las dos –Havoc quería saltar de alegría, pero se conformaba ahora con poder ver la cara sonrojada de Gracia.

-¿Porqué me miras así? –Gracia comenzó a tensarse, Havoc la miraba con una cara de felicidad inmensa.

-Porque me gustas –Havoc rió al ver como gracia se sonrojaba aún más de lo que ya estaba. Havoc no pudo evitar acercarse a Gracia y abrazarla, el hombre sintió como Gracia se relajaba en sus brazos, sabía que iba a ser complicado pero lo intentaría de todas formas.

Sabía que ella era diferente a todas las chicas con las que había estado, pero sería eso lo que le gustaba de ella. Ella no era como las demás, ella era especial, alguien que le había enseñado lo que era un hogar una familia. Definitivamente se estaba haciendo mayor, pensó el teniente abrazando fuertemente a Gracia.

En el cuartel Mustang se dirigía hacia los calabozos donde se encontraba el rebelde que habían capturado en el colegio de Eliccia-chan. Ahora le tocaba el interrogatorio, estaba bastante feliz de poder haber atrapado a uno de ellos y en especial a ese porque debía saber tanto del porque acosaban a Gracia Hughes, como del secuestro de Riza. Ese interrogatorio iba a ser interesante de eso no le cabía duda.

El coronel había intentado que Riza no estuviera presente, pero esta lo había encontrado cuando intentaba dejarla en la sala de descanso junto con Fury. Así que no le había dejado más remedio que dejarla participar, sabía que solo debería de haberle dado una orden para que ella volviera a la oficina, pero sabía que eso la dañaría y pensaba que era mejor no hacerlo una vez más.

Ambos entraron en la sala de interrogatorio, junto con Breda y Falman que se encargarían de proteger a los interrogadores. Una vez se hubieron sentado Roy y Riza en una mesa frente al rebelde, Roy cogió la ficha del acusado y la abrió.

-Nombre completo –preguntó Roy

-Komura Akira –respondió el hombre esposado.

Roy comenzó con su perorata de preguntas a las cuales el acusado no quería contestar y eso estaba haciendo que la poca paciencia que tenía Roy se agotara, sobre todo porque el acusado no le quitaba ojo a su teniente, o más bien al escote de su teniente, ya que no les había dado tiempo para ponerse sus uniformes.

-Si no responde lo encerraremos hasta que quiera hablar.

-Me da igual morir aquí ahora mismo, si las carceleras son igual que ella yo me quedo aquí para toda la vida –el acusado miró de forma lasciva a Riza, lo que hizo que Roy acabara con su paciencia totalmente.

El coronel se levanto y cogió al acusado por el cuello de la camisa.

-Se me acabó la paciencia ¡Ahora vas hablar alto y claro a todo lo que yo te diga, si no quieres que te encerremos junto a los violadores! Después de dos días tu hombría quedara por los suelo, por ello si yo fuera tú cantaría como un pajarito ¿Por qué estabas esta tarde en el colegio?

-Porque me lo ordenaron

-¿Cuál era tu cometido?

-Solo tenía que detonar los explosivos que pusieron mis compañeros en el escenario. No sé porque lo hicieron, ellos no explican el porqué, los de arriban ordenan y los de abajo obedecemos.

-Para odiarnos tanto, no tenéis unas reglas muy diferentes a las nuestras –Roy soltó al acusado y volvió a su asiento.

-¿Tuviste algo que ver en el secuestro de Riza Hawkeye y Eliccia Hughes?

Todos los presentes en la sala se tensaron, estaban esperando por esa información desde que había comenzado el interrogatorio.

-Solo hice lo que me ordenaron. Yo no las secuestre, solo esperé a que las trajeran al almacén y luego las puse sobre las camillas y las ate. Bueno también tuve el gran honor de desvestir a las señoritas, aún no he podido olvidar el dulce tacto de los senos de ella –el acusado miro a Riza a los ojos, esta no podría estar más aterrada, podía sentir como los ojos de ese hombre la desnudaban.

Riza sintió como quería romper a llorar en ese mismo momento, la impotencia que sentía al saber que no solo la habían secuestrado y drogado, sino que mientras ella estaba inconsciente había sido manoseada.

Todos se quedaron muy sorprendidos cuando su coronel se había levantado y le había plantado un puñetazo al acusado con todas sus fuerzas, aunque ninguno le dijo nada.

-¿Quién te ordenó que hicieras eso? –preguntó el coronel como si no hubiera pasado nada.

-Mi jefe me lo ordenó, debíamos de descifrar el tatuaje en la espalda de Hawkeye –el acusado comenzó a hablar bien de la teniente al ver como el coronel no iba a ser condescendiente –Nuestros alquimistas debían descifrarlo, pero no pudieron porque el tatuaje está destrozado.

-¿Por qué sabíais del tatuaje? ¿Quién os lo contó? –ahora era Riza la que preguntaba. La mujer sentía una gran urgencia por saber si las suposiciones de Mustang eran ciertas.

-Mi jefe se enteró.

-¿Quién fue el que os ordenó que no me hicierais daño? -preguntó Riza, desesperada ¡no podía ser ese su padre! Aunque cuando estaba secuestrada y en medio de la poca lucidez que logro conseguir, le pareció escuchar su voz claramente, amenazando a los hombres para que no le hicieran daño.

-Mi antiguo jefe –sonrió a la rubia el acusado -En nuestra banda hace diez años que ascendimos al puesto de jefe a una persona, él era muy reservado y se guardo para él todos sus secretos. Y en nuestra banda no nos gustan los secretos entre nosotros. Por esos secretos hace un par de meses el que es ahora mi nuevo jefe, se entero de los secretos guardados por él y por ello fue destituido. Y entre los secretos de nuestro antiguo jefe se encontraban el del secreto del fuego, escondido en la espalda de ella. Pero lo que no contábamos es que el tatuaje estuviera destruido.

-¿Y quién era tu antiguo jefe? ¿Y el nuevo? ¡Quiero sus nombres! -pregunto Roy exasperado por tanto secretismo.

-¿No se imagina quien es mi antiguo jefe coronel Mustang? -el acusado fijo su mirada sobre el coronel, su mirada claramente le estaba retando a que dijera el nombre de la persona que pasaba por su cabeza.

-Quiero que me des sus nombres -repitió el coronel, evitando la pregunta del acusado.

-No puedo decir los nombres de mis jefes. Puede amenazarme como quiera que no le diré sus nombres, porque si lo hiciera sería hombre muerto.

-Si coopera con nosotros le protegeremos y podrá librarse de su castigo en la cárcel y le aseguro que no va a ser leve, pero para ello necesitamos los nombres de los superiores en su grupo.

-Prefiero morir a patear mis ideales.

-Me parece muy noble, pero ya veremos si no cambia de idea después de una temporada en la cárcel -el coronel hizo un gesto para que entraran los militares que esperaban fuera para llevarse al acusado a su celda.

Una vez hubo salido el acusado de la sala Riza se abrazo a si misma. Había obtenido demasiada información en muy poco tiempo. Saber había sido manoseada mientras estaba inconsciente y lo peor de todo es que su propio padre, el cual creía muerto podría ser toda una falsa y haber sido el líder de una banda anti militar.

Riza pego un brinco al sentir como alguien la rodeaba con sus brazos, pero se relajó al ver que Roy la abrazaba dulcemente.

-Ha aceptado ser cómplice del secuestro, ese cabrón se va a pudrir en la cárcel por el resto de su vida -Roy sintió como Riza se relajaba en sus brazos.

-Coronel quiero que exhumen el cadáver de mi padre cuanto antes -Riza expuso su mayor preocupación a Roy, él entendió enseguida el porqué se encontraba tan mal. Ella había negado las suposiciones que él mismo había hecho sobre que podría haber una posibilidad de que su padre estuviera vivo y lo de su muerte hubiera sido todo un teatro. Pero ahora que veía que esa suposición podría resultar verdadera, ella no quería aceptar que su padre le hubiera sido capaz de haberle eso a ella.

-Lo haremos en cuanto nos concedan el permiso, ya queda poco -Roy abrazó con fuerza a Riza dejando que ella se desahogara. No podía negar que estaba preocupado por ella, sabía que no podía darle a Riza lo que ella quería de él, pero la protegería pasara lo que pasara.

Una vez acabado todo, volvieron al despacho, allí se encontraron con Matt que se había enterado de lo ocurrido.

-¿Riza estas bien? –Matt tomo dulcemente a Riza de su mejilla, haciendo que esta la mirara.

-Estoy bien. No ha pasado nada –Riza se alejo de Matt, debía ir a cambiarse y comenzar a hacer los informes de todo lo sucedido.

-Teniente creo que su trabajo ya ha finalizado por hoy –Roy tomo a Riza de la mano quitándole las hojas que ella había tomado –puede marcharse a casa para descansar.

-Pero coronel debemos redactar los informes con todo lo sucedido. Hay mucho trabajo aún.

-Yo lo hare. Yo redactare los informes –Fury tomo las hojas que su coronel le había quitado a la rubia –mañana puede revisarlas si lo desea, se lo dejare todo sobre su mesa.

-Está bien, voy a recoger las cosas de mi taquilla entonces –Riza agradeció a sus compañeras el cederle la tarde libre, sinceramente necesitaba descansar. Nunca creyó sentirse tan cansada como ese día. Seguramente había sido por todo lo sucedido. Riza salió del despacho dejando a Matt allí para que la esperara.

-Matt necesita hablar contigo ahora que ella no está –Roy se acerco decidido hacia el rubio. Lo que tenía que decirle sabía que le iba a ser la cosa que más dolor le iba a suponer a él, pero debía hacerlo por ella –Matt se que siempre hemos sido rivales y ambos sabemos la causa de ello.

-Si ambos sabemos que dejamos de ser amigos por ella –Matt observaba a Roy, lo veía muy serio, como nunca lo había visto.

-Matt me rindo –Roy vio como Matt abrió los ojos mucho sorprendido por lo que él acababa de decirle –no puedo seguir siendo egoísta, sabes lo importante que es para mi ella y por ello sabrás cuanto me está costando hacer esto, pero yo no puedo seguir haciéndole daño. Cuida de ella dale todo lo que yo nunca podre darle.

-Roy… yo no sé qué decir –Matt no se sintió como un vencedor porque su mejor amigo se rindiera y le dejara e camino libre para poder ser feliz junto con Riza.

-No tienes que decir nada. Solo hazla feliz –Roy sonrió a su amigo de la infancia, pero aunque estaba sonriendo, dentro de él sentía como su corazón se hacía pedazos –y si no lo haces bien y le haces daño, te buscare y te matare.

-No te daré motivos para que eso ocurra -Matt sonrió ante lo dicho por su amigo aunque sabían que eran ciertas sus palabras.

-Ya estoy perdón por la espera –Riza se sorprendió mucho de ver a Roy y Matt ambos mirándose y lo más importante sonriéndose el uno al otro -¿Me he perdido algo?

-Nada importante, vámonos.

Roy vio como Riza se despedía hasta el día siguiente, a cada paso que ella daba sentía como si debiera pararla y evitar que se fuera con Matt y besarla, deseaba más que nada en ese momento poder besarla y estrecharla entre sus brazos, pero no podía, había tomado una decisión y debía hacerlo por ella. Roy escuchó cómo se cerraba la puerta y junto con ella su corazón se rompía en pedazos. Dolía, dolía tanto que era insoportable, pero debía ser fuerte por ella.

Una vez se hubo marchado Riza, el grupo de Mustang pudo hablar con tranquilidad del asunto que tenían entre manos. Después de las declaraciones que había hecho el acusado tenían muchas más sospechas de que el antiguo jefe de la banda anti militar había sido el padre de Riza y que este hubiera fingido su propia muerte para hacer esa labor, pero ¿porqué querría apartar a su hija de su vida de esa forma? Ella era muy joven cuando él murió y estaba sola ante el mundo. Una cosa estaba clara, el antiguo jefe había sido destituido por apartar su vida del grupo anti militar, cosa que había sido revelada por el nuevo jefe, el cual había logrado enterarse de todo lo que ocultaba el antiguo jefe.

Aunque las cosas todavía las tenían bastante liadas, porque todo lo que tenían eran suposiciones, parecía que poco a poco iban tomando forma.

-¿Oye no veis que últimamente la teniente Hawkeye está más mujer? -pregunto Fury haciendo que todos sus compañeros lo miraran raro.

-Es una mujer Fury -le respondió Havoc. El cual había vuelto al cuartel chillando a todos que tenía novia.

-Ya lo sé, pero ella siempre ha sido una figura autoritaria y lo sigue siendo pero últimamente está mostrando sus debilidades, ella está más sensible.

Todos callaron, Roy miraba a su subordinado, él tenía razón Riza había cambiado y últimamente estaba más sensible, aunque él pensaba que sería por haber sido secuestrada recientemente y por lo que estaba ocurriendo con su padre. Además de que la vuelta de Matt a su vida había hecho que ella cambiara y mucho.

Después de que Roy tuviera que moverse mucho consiguió los permisos para exhumar el cadáver del padre de Riza, este lo realizaría el doctor Knox. Roy se lo pidió en persona y aunque él ya no quería trabajar con cadáveres desde que había vuelto con su mujer, no le pudo negar ese favor a Roy. Sabía que él necesitaba la verdad y Roy confiaba mucho en el doctor Knox.

Debido a que Hawkeye era un conocido suyo, todo el proceso tendría que ser supervisado, Roy consiguió que le supervisara Armstrong acompañado de Brosh.

El día había llegado y todos se pusieron en marcha camino hacía ciudad del este, tuvieron que esperar a que se hiciera de noche para sacar la tumba, ya que por la mañana las personas iban y venían por el cementerio para visitar a sus parientes. Roy le insistió a Riza para que esta se quedara en su antigua casa, pero ella se negó, quería estar presente cuando sacaran a su padre.

Cuando llegaron allí, los trabajadores del cementerio se pusieron a la labor de cavar para extraer la tumba del suelo.

-¡Preparados ya! –la voz del capataz anunció a la grúa para que levantaran la tumba del suelo.

Riza sentía como todo su cuerpo temblaba notablemente y no podía remediarlo, las lágrimas se agolpaban en sus ojos, debería de haberle hecho caso a Roy y quedarse en su casa.

Roy se acercó por la espalda a su teniente y este le tapó los ojos a la mujer, el coronel sintió como sus manos se mojaban de las lágrimas de su teniente. Si verdaderamente Riza estaba muy sensible.

Riza se agarró a Roy buscando ser protegida de todo, quería que todo eso acabara de una vez, Riza se sorprendió mucho cuando Roy le rodeo la cintura.

Roy sabía que no estaban solos, pero sabía que Riza necesitaba sentirse protegida en ese momento, necesita sentir que no estaba sola. Que él siempre le ayudaría en lo que le hiciera falta, aunque no como ella deseaba.

Por fin había llegado el momento iban a encontrar la verdad sobre el padre de Riza, si no era él la persona enterrada, estaba más que claro que él había dejado a su hija para ser el líder de la banda anti militar y tanto Riza como Roy deseaban que todo ello no fuera cierto.

Continuará.

^0^

Gomennnn no pude actualizar la semana pasada, lo siento muchooooooo. Ya estamos llegando a la parte más importante de la historia y espero que os este interesando aunque sea solo un poquito ^^

Y bueno agradecer muy mucho muchiisisisisisismooooooooo a las personitas que medejan un review os quieroooo! ^0^

Andyhaikufma: si pobrecito mi Roy es tan lindo y mono aiiss me encanta ponerlo así ^^ y lo de Havoc y Gracia, sinceramente ni yo misma me di cuenta de cómo paso, pero paso XD jajaja, no sé es que siempre veo a Havoc en busca del amor, de su mujer perfecta y Gracia y Eliccia son tan lindas y monas que serían capaz de enamorar hasta un mujeriego como él XD

Darkrukia4: bueno pos Roy ya ha tomado su decisión, espero que no me matéis XD pero ahora llega la parte más importante de todo el fic y espero que os guste ^^

Y agradecer también a tods los que leen mi fanfic muchas gracias y sin más me despido hasta el siguiente capítulo.