Capítulo 14 : Misaki
Llegamos a la habitación sin hablarnos. "Puedes sentarte en mi cama" dejé mi bolso y fui directo al baño donde tenía un equipo de primeros auxilios. Vi a Yata sentado en mi cama sosteniendo su brazo herido y mirando hacia donde no estaba.
Me acerqué a él "Quítate tu camiseta." Dije de la nada.
Él se sorprendió y me miró "¡¿Qué!?"
"No puedo curar tu herida si tienes puesta tu camiseta."
Yata se relajó al oír eso y se la quitó. Debajo tenía otra camiseta negra sin mangas así que podía ver su herida. Me senté a su lado en la cama del lado donde estaba la herida. Había sangre alrededor y no sabía qué tan profundo era el corte. Saqué algodón y desinfectante para limpiarlo primero. "Nunca hice esto antes, pero es mejor que nada." Le advertí.
Comencé a limpiar la herida despacio. A Yata no parecía dolerle, a pesar de que en realidad debería arderle, pero aún así soplé suavemente su herida para minimizar el dolor un poco. Cuando terminé utilicé una gasa estéril y cubrí su herida lo mejor que pude. Torpemente le di muchas vueltas alrededor y la até con un nudo.
"Listo" le dije un poco incómoda.
"…Gracias" respondió mirando al suelo.
Lo sabía fui muy dura con él hace unos minutos en la banca, tenía que disculparme.
"… Lo-Lo siento no debí gritarte allá fuera." Dije tímidamente.
Yata me vio triste después de que dije eso y me contestó "E-Está bien, no tienes que disculparte."
Un poco mejor volví a hablarle tímidamente "¿Te duele?" pregunté preocupada tomando suavemente su brazo y viendo su vendaje.
"No, estoy bien." Me sonrió un poco intentando calmarme.
Aún me sentía apenada por lo que le dije, así que besé ligeramente su herida sin tocarla demasiado. Luego le di una sonrisa avergonzada a Yata.
Él se enrojeció cuando me vio hacerlo. Pero luego me puse seria.
"¿Yata quién era ese chico que te hizo esto?"
Aunque dudó al principio, comenzó a hablar "… Se llama Fushimi Saruhiko, él era mi amigo desde antes de que nos uniéramos al clan rojo… pero él nos abandonó. Traicionó nuestro clan e incluso quemó su propia insignia, sólo para irse con los azules." Dijo Yata enojado al recordar.
"Ya veo, por eso lo llamaste traidor…¿Pero por qué te molestaba que te llamara por tu nombre?"
Mi pregunta le causó un pequeño escalofríos.
Yo lo vi y quise molestarlo un poco. "Entonces… Misaki ¿Eh?"
Él se enojo al escucharme decir su nombre "Sí, mi nombre es Yata Misaki. Pero no me llames así."
"Lo sé Anna me lo dijo una vez, pero ¿Por qué no te gusta que te llamen por ese nombre?"
Él me miró y luego miró para el otro lado "…Porque es un nombre de niña." Murmuró en voz baja, pero pude entenderlo.
Me reí entre dientes con su respuesta "No es cierto, y aunque lo fuera, que importa." Él me miró confundido "Tu no eres una chica y eso lo puede ver cualquiera. Y si alguien se atreviera a decirte eso ya estaría muerto." Me reí.
"Bueno, eso es cierto." Sonrió orgullosamente.
"Entonces ¿puedo llamarte Misaki?" le volví a insistir amigablemente.
"No." Me cortó de inmediato.
"Aburrido." Fruncí el ceño.
Me levanté de la cama "Voy a lavar tu camiseta." Dije tomando la camiseta ensangrentada a un lado de la cama.
"N-No es necesario."
"Déjame hacerlo." Dije tiernamente. Él no pudo decir que no y me dejó continuar.
La puse en la lavadora y después fui a buscar algo en mi armario. "Ten puedes usar esto." Le dije a Yata trayéndole una camiseta de hombre azul con manga corta.
Cuando la vio me miró fijo "¡¿Por qué tienes ropa de hombre!?"
"Es de mi hermano mayor." Le respondí "cuando creció y no le entraba le pedí que me la diera a mí. A veces la uso como pijama."
"Oh, ya veo." Dijo mirando para otro lado y se la puso. Pero cuando lo hizo, notó que le quedaba más grande que la él tenía.
Yo también lo noté y me reí un poco "¿Te queda grande?" pregunté sarcásticamente.
Me devolvió la mirada molesto "¿Por qué es tan grande?"
"Mis hermanos miden 1,80 y 1,82 cada uno." Presumí.
"Son muy altos… y aún así eres una enana." Me dijo molestándome.
"Mira quien habla, yo mido 1,64, y tú no debes estar tan lejos." Yo se la devolví.
"Mido 1,67 así que tú eres la enana aquí."
"Yo tengo 17, y tú 19. No te queda mucho tiempo para crecer como a mí." Alardeé.
"Cállate…¿Por qué siempre buscas pelea?"
"Porque es divertido pelear con las personas que uno conoce." Respondí inocentemente. "Siempre solía pelear con mis hermanos y mis padres. Desde molestarlos hasta jugar a las luchas de verdad como en la televisión y en películas de acción." Me reí recordando, me acerqué a él y me senté a su lado en mi cama.
'Pero él tiene razón siempre busco pelea cuando estoy con él o de una u otra forma siempre terminamos peleando. Y eso que él es el chico que me gusta, quiero que vea lo bueno de mí, pero…'
"Eso explica porque no eres tan…" Yata no sabía como seguir sin que sonara ofensivo.
"¿Femenina? Está bien, sé que no lo soy. Siempre fui una especie de 'chica-chico' desde pequeña. Me llevaba mejor con los chicos, además de que tengo dos hermanos mayores. Pero… todo cambió cuando crecí y empecé a gustarle a los chicos por mi aspecto y no por quien era." Asuka se rascó la nuca y sonrió incómodamente al recordar.
El chico vio que la chica estaba decaída al hablar y trató de animarla "N-No es que tu lado 'poco femenino' no me guste, eres más impresionante que otras mujeres por lo fuerte y valiente que eres… y-y es verdad que eres… m-muy hermosa, pero eso no es lo único bueno de ti. También eres amigable, consiente de tus acciones y no nos juzgaste cuando nos conociste por primera vez, a pesar de nuestra reputación, y aunque a veces puedes ser asquerosamente honesta con lo que dices, y también presumida y torpe, todo eso te hace ser quien eres… y a mi me gustas como eres." murmuró al final, mirando al piso con un suave color rojizo en su cara.
Asuka se quedó sin palabras por lo que escuchó y la única reacción que dio fue su sonrojo mientras miraba hacia otro lado. "Gr-Gracias Yata." Dijo avergonzada, aunque en el interior estaba extremadamente feliz, después de todo escuchó decir todo eso directamente de la persona que le gusta.
Yata se dio cuenta de su reacción y se sintió más nervioso sabiendo que la chica gusta de él.
"¿P-Puedo preguntarte algo más?" la chica rompió el silencio que se había formado "¿Por qué me evitabas desde que los encontré en la escuela y los empecé a ayudar a buscar? ¿Hice algo malo?" preguntó la chica preocupada como si fuera un cachorrito que hizo algo malo.
Yata dio un pequeño salto cuando escuchó que Asuka notó que él no la miró desde que escuchó la confesión e intentó contestarle aún nervioso "N-No, no hiciste nada malo. De verdad." Yata la tranquilizó, pero no le podía decir que la vio y escuchó lo que le dijo al chico cerca de la fuente.
"Ah ¿De verdad? Qué bueno. Pensé que estabas enojado conmigo o algo." Suspiró de alivio la joven y sonrió levemente.
"No estoy enojado contigo… creo que es lo contrario." Murmuró al final.
"¿Qué?" la chica no había escuchado lo que dijo al final.
"N-Nada...Tu mano" él apuntó a mi mano "¿Está bien? ¿No te lastimaste al agarrar los cuchillos del maldito mono?" preguntó irritado pensando en él.
Me alegró su preocupación "Deberías preocuparte por tu herida más que de mí. Yo estoy bien, soy una chica fuerte." Le dije con mejillas rosadas.
"Siempre dices eso, pero sólo has tenido suerte de no lastimarte hasta ahora, eventualmente te vas a encontrar con alguien con el que no vas a poder ganar, no importa lo fuerte que seas ahora." Él volteó su torso para mirarme frente a frente.
Suspiré mirando al piso "Lo sé, pero no pude dejarte ahí tirado lastimado. Cuando vi que de verdad te dio con un cuchillo, reaccioné de inmediato sin pensar" me corrí para estar más cerca de él con nuestras piernas casi rozándose "...Yo de verdad me preocupé por ti cuando te vi herido." Dije mirándolo a los ojos aún con un color rosado en mis mejillas.
Él se dio cuenta que me acerqué, su cara se enrojeció un poco, pero no se puso nervioso "Yo también me preocupé por ti ayer con ese tipo." Yata me miró a los ojos y llevó su mano hacia mi cara. Tocó con su pulgar mi labio que aún seguía un poco lastimado de ayer y se acercó más; lo que me tomó desprevenida, pero esta vez me quedé viéndolo acercarse, no iba a moverme, mis ojos estaban entrecerrados. Él estaba viendo mis labios mientras se aproximaba, sin quitar su pulgar de mis labios. Cuando ya casi podía sentir su respiración él habló "…Asuka." Me llamó como si me pidiera permiso para seguir.
Mi corazón latía realmente fuerte, y podía ver que Yata también estaba un poco más sonrojado. No tardé en responderle tiernamente "Puedes hacerlo…" y con esto yo también me acerqué a él un poco, terminando mi oración antes de tocarnos "…Misaki."
Pero antes de que pasara algo, alguien tocó la puerta de la habitación. "Asuka ¿Estás ahí?" se oyó del otro lado.
Completamente desprevenidos los dos adolescentes se separaron de inmediato, mirando en dirección opuesta a cada uno, completamente rojos.
"S-Sí, aquí estoy." Dijo la chica nerviosa apresurándose a atender la puerta. Cuando abrió la puerta vio a su compañera Kukuri. "Kukuri ¿Qué sucede?"
"Hola Asuka, quería pedirte prestadas tus notas de literatura. Con todo lo que tenemos encima, estuve un poco ocupada y no me dio tiempo de hacer mis apuntes, así que ¿puedes ayudarme? Por favor." La chica le rogó juntando las palmas de sus manos con fuerza y cerrando los ojos.
"Oh… claro, no hay problema." Le respondió Asuka calmadamente, aunque su corazón seguía latiendo rápido por el susto que pasó hace unos segundos.
La colegiala recogió de su bolso un cuaderno con sus anotaciones de la clase y se la trajo de vuelta a la puerta. "Toma, puedes devolverla cuando termines." Le dijo amigablemente.
"GRACIAS Asuka, me salvaste." Dijo feliz.
"No es nada." Asuka estaba feliz de ayudar, pero recordó que podía preguntarle algo importante en ese momento antes de que se vaya "Kukuri, espera ¿Has visto a Yashiro después de la escuela hoy?"
"¿Quién?" su compañera movió su cabeza a un lado confundida.
"Isana Yashiro… nuestro compañero." reforzó la chica.
"N-No sé de quién hablas Asuka ¿Segura que lo conozco?"
"Claro que lo conoces, Yashiro: cabello blanco, delgado, siempre llagando a escondidas a clase." Volvió a aclarar, esta vez preocupada por su reacción.
"Lo siento Asuka, no sé de quién hablas." Contestó desilusionada.
Asuka no podía creer lo que le decía y estaba muy confundida, pero no la quería retener más tiempo.
Al mismo tiempo su compañera volteó la mirada hacia dentro de su cuarto y vio a un chico sentado en la cama de su compañera, se sorprendió un poco, pero luego se acercó a la chica "Lo siento no sabía que estabas con alguien, mejor ya no te detengo." La miró sugestivamente "Gracias por las notas… y descuida, no le diré a nadie." Otra vez le dio una mirada sugestiva y le giño un ojo alejándose.
Asuka se paralizó un poco al escucharla interpretar lo que estaba pasando. "N-No es Eso." Le gritó nerviosa hasta que su compañera se había ido. Cerró la puerta y se volteó hacia el chico, ambos nerviosos, pero algo salió de pronto de la mente de Asuka, poniéndola seria.
"¿Escuchaste eso? Ella dijo que no conocía a Yashiro, pero fuimos compañeros en la misma clase desde hace semanas ¿Cómo no puede saber de quién hablo?" Preguntó preocupada sentándose en la cama de nuevo.
"Tal vez estaba mintiendo para encubrirlo." Yata también se puso serio.
"No, si estuviera mintiendo diría que no lo vio o nos daría una localización falsa. No sería tan tonta de mentirme sabiendo que ambas lo conocemos."
"¿Crees que decía la verdad?"
"Sí, Ella parecía completamente confundida cuando hablé de él, como si de verdad no lo conociera… pero eso significaría que ella se olvidó de él? No lo entiendo…" La chica estaba desorientada.
"Esto no tiene sentido, no pudo olvidarlo completamente de la nada… Tal vez ese chico no trabaje solo." Sugirió Yata.
"No, no digas eso, sigo creyendo que Yashiro no es quien está detrás de esto." Asuka se alarmó y defendió de nuevo al sospechoso.
"Mientras más lo buscamos, más se esconde, si de verdad fuera inocente, no creo que desaparecería." Eso le dio a Asuka.
Se encontraba acorralada, el chico al que ella dijo estar de su lado, no parecía ser del todo inocente en este escenario, pero no quería darse por vencida todavía.
"Si no podemos encontrarlo en esta isla, lo único que nos queda es Anna o que los chicos encuentren rastro de él." Dijo Yata.
Asuka asintió abatida. "Entonces no hay nada que hacer" suspiró rendida sosteniendo su peso con sus brazos detrás de su espalda
"Si, no nos queda de otra que esperar."
La chica rio tapándose la boca con una mano "Qué raro que TÚ digas eso."
"¡Hey Tú!" Se enfadó siguiendo el juego.
Pero cuando se vieron a la cara, recordaron lo que hicieron hace unos minutos, y se voltearon nerviosos, creando un ambiente incómodo.
"¿Q-Quieres jugar videojuegos?" preguntó nerviosa, aleatoriamente para romper el silencio.
"Ah, S-Sí." Contestó nervioso.
Asuka se paró y se dirigió al televisor frente a la cama, prendió la consola, y tomó dos mandos, le dio uno a Yata y se sentó otra vez en su cama. Así la incomodidad se fue rápidamente y se relajaron jugando por unas horas, ignorando lo que estaban a punto de hacer anteriormente.
No morí XD. Dios, de verdad que me tomó trabajo mentalizarme cómo continuar con la historia.
La verdad tenía pensado escribir la historia en otro sentido, pero me pareció mejor así, no quería adelantar mucho los eventos. Y sí, ya lo sé, en 3 días se enamoró ( ̄∇ ̄") pero bueno hay una película que da vueltas a eso varias veces XD (se llama 'Dan in real life')
