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Paso 14
-Bien, hemos llegado.- Shaoran detiene su carro enfrente de una gran mansión y Sakura no puede creer lo que sus ojos ven.
-¿Enserio vives aquí?- Pega su rostro en la ventana sorprendida.- ¿Por qué te fuiste a Japón?
-Eso ya lo sabes.- Ríe por lo bajo.- Vamos.
Mientras Shaoran baja del carro para abrirle la puerta a Sakura. El hogar de Shaoran es una gran casa que podría parecer una mansión. Con una fachada moderna y rejas de color dorado sin dejar de lado el gran jardín que se puede ver fácilmente con una cochera donde están los carros. Las piernas de Sakura no dejan de temblar y sus manos sudan frío por los nervios que poco a poco invaden su cuerpo.
Pasan por la vereda que divide la entrada con la puerta principal. Los empleados que están en el jardín arreglándolo saludan a Shaoran con un reverencia y diciendo "Joven Li." E igual a Sakura. Finalmente llegan a la entrada y Shaoran abre la puerta.
El interior es igual o más elegante. Demasiado iluminado y espacioso. Es la mezcla entre la tradición china y la modernidad. Es aparentemente silenciosa hasta el momento en que una mujer con la complexión de la mamá de Tomoyo baja de las escaleras, quizás un poco más grande, pero es de tez muy pálida con la misma mirada que Yukito y de cabello castaño lacio hasta los hombros. Ella es su madre.
-Cariño, bienvenido.-Baja elegantemente las escaleras.- Vienes acompañado. Quien es esa dulce niña.
-Hola madre.- Toma de la mano a Sakura sorprendiéndola un poco y un poco más a Miwako.- Ella es mi novia.
-¡Novia!- Sakura grita nerviosamente ante tal afirmación.
¿Desde cuándo somos novios?
-Oh vaya.- Miwako lleva su palma a su boca de sorpresa.- No sabía que tenías novia, cariño. Bueno, deja me presento. Yo soy Miwako Li. Mamá de Shaoran. Un gusto.- Agita la mano de Sakura.
-Y-Yo soy Sakura Kinomoto. U-Un gusto, señora.- El rostro de Sakura parece un tomate ya que la vergüenza comienza a llenar sus mejillas.
-Qué lindo nombre. Vamos a tomar un café al jardín.
Los tres caminan hacia el jardín y Sakura no puede evitar hacerle señas a Shaoran sobre lo que acaba de hacer. Él solo observa las divertidas reacciones de ella.
-Eres mi novia, ¿Ok?- Le susurra al oído.- No hay ninguna mentira en eso.
El corazón de Sakura late rápidamente en la seriedad de las palabras del chico. Tiene razón, no hay ni una pisca de broma en aquello que dice. Finalmente llegan al jardín y toman asiento en la mesa que da la vista a él. Una señorita se acerca a preguntar que lo que quieren tomar, todos piden un café el cual es llevado inmediatamente junto con galletas como aperitivos.
-Y bien, cuéntenme como se conocieron ustedes dos. Primero tú Li.- Miwako no puede evitar sonreír y esperar con gran expectativa la gran historia de amor de su hijo.
-Sakura es la chica a la cual Yuki y yo cuidamos en Japón.- Dice sin más.
-¡Oh!- Exclama sorprendida.- Así que tú eres esa niña que es hermana del gran amigo de Yuki, Touya, ¿Cierto?
-S-Sí soy yo.- Dice tímidamente.
-Y fue inevitable que Li se enamorara de ti ¿Verdad?- Especula emocionada Miwako.- Eres muy linda.
-Así es madre, Sakura es una buena chica, por eso es que ella es mi novia.
Sakura se queda sin palabras y con un rostro hasta las orejas de colorado.
Miwako no puede dejar de verla y de disfrutar de sus expresiones ante la declaración de amor de su hijo.
-No le había conocido una novia a Li antes, Sakura.- Le toma a su café.- Definitivamente eres alguien muy especial.
-Gracias, supongo.- Sakura sonríe un poco.
-Sakura viene de Japón madre, ella se quedará unos días con nosotros para luego irse. ¿Puedes pedir que preparen la habitación para ella?- Dice serio Li.
-Si cariño, ahora lo pediré, pero antes tienes que ir hablar con tu padre.
Sakura observa como el semblante de Shaoran ha cambiado con el solo hecho de mencionar a su padre, con eso es suficiente para comprobar que lo que él decía de su relación con su padre era y es muy complicada.
-¿Dónde está?
-En su habitación descansando.
-Bien.- Se levanta de la silla.- Iré con él.
-Trata de no discutir, Li. Recuerda que no se debe de exaltar.- Dice preocupada Miwako.
-Te recuerdo que yo no soy el que inicia las peleas, es el viejo. Hare mi esfuerzo. Ahorita vengo Sakura.
-Sí.
Ambas ven como Shaoran entra a la casa. Se observan una a la otra hasta que por fin Miwako decide cortar el silencio.
-¿Cuántos años tienes Sakura?
-Erm…- Se encoge de hombros.- 16 señora.
-Oh.- Le da un sorbo a su café para ocultar su impresión.- Está bien, pronto crecerás. Ese Li es un aprovechado ¿Verdad?
-¡No! ¡No! Para nada.- Niega con ambas manos.- Li es un buen chico.
Miwako ríe un poco.
-Lo sé, lo sé, es mi hijo. A comparación de Yuki, Li es mucho más sincero con las personas ¿Cierto?
-Sí. Yukito es un poco manipulador.- Sakura no mide sus palabras y se sorprende.- No, no. No quise hablar mal de Yukito, es que yo solo…
Miwako estalla a carcajadas.
-¡Cielos! Pensé que era la única que lo sabía. La verdadera naturaleza de Yuki. Eres muy perceptiva Sakura, me agradas.
-Oh ¿Enserio?
-Claro que sí. Me alegra que no vienes detrás del dinero de Li. Hasta parece que no sabías que él lo tenía.
-De hecho no lo sabía.- Se encoge de hombros y toma de su café.- Hay muchas cosas que no sé de Li.
-Las sabrás, parece tenerte mucha confianza y amor. Entiendo tu sentimiento, así estaba yo con Shun, tan misterioso y guapo como Li.
-¿El señor Shun está bien?
-Sí, gracias al cielo todo salió bien. Pero necesita reposar un mes. Por eso Li ésta al mando en la empresa. Shun está desesperado por volver y Li por irse. ¿Irónico cierto?
-Demasiado.- Sakura guarda silencio y se atreve a preguntar más cosas.- ¿El señor Shun dejará que Li vuelva a Japón para que publique su libro?
Miwako inhala fuerte al escuchar esas palabras.
-No lo sé. Me encantaría que Shun dejara que Li siguiera con sus convicciones, pero es imposible. Nadie más podría hacerse cargo de la empresa.
-¿Y Yukito?-Pregunta Sakura
-Mi marido es muy tradicional, quiere que solo el linaje Li dirija la empresa. He tratado de decirle que eso no es necesario pero no funciona.
-Oh.
-Pero Li no se dejara. Discutirá y en cuanto se cumpla el mes se irá a Japón. Lo conozco y si antes tenía razones ahora mucho más. Ya que estas tú con él.- Sonríe.
Sakura se sonroja ante tal gesto. Siente una gran alegría al tener una plática tan amena con la mamá de Shaoran.
-Y-Yo ayudaré a Li para que su padre lo deje seguir sus pasiones. No se preocupe.
-Si lo logras, serás todo un ángel.- Ríe.- Gracias por preocuparte por mi hijo.
La tranquilidad de la escena se ve interrumpida por un estrepitoso sonido. Es el de una puerta siendo azotada. Ambas mujeres se levantan inmediatamente de sus lugares y entran a la casa para observar a un desesperado y evidentemente enojado Shaoran. Él va bajando las escaleras mientras se agita su cabello con la mano en señal de incomodidad.
-¿De nuevo Li?- Pregunta afligida su madre mientras le toma ambas manos.
-Madre.-Cierra fuertemente sus ojos.- No quiero discutir contigo también.
Sakura observa en silencio la escena. Puede ver que Li esta sumamente molesto. No puede evitar preguntarse que tanto habrá pasado con su padre.
-Sakura.- Le habla Li.
-¿Sí que pasó?-Reacciona un poco nerviosa.
-Acompáñame.- Le extiende su mano.
Ambos caminan hacia el jardín de la casa dejando a Miwako en la sala con una evidente cara de preocupación pero por el momento se relaja un poco al poder presenciar que su hijo mayor por primera vez muestra una verdadera sonrisa desde su estadía en Hong Kong.
Shaoran y Sakura caminan en silencio en medio de las veredas llenas de pequeñas flores que adornan el paisaje y otorgan un dulce aroma. Hay como 6 árboles de mediana altura que cubren con una extensa sombra. Sakura no sabe que palabras decir a raíz de la situación que presenció.
-Lamento que hayas presenciado eso.- Finalmente habla Li. Deteniéndose en la sombra de un árbol.- Trate de controlarme pero.
-Está bien, Li.- Sakura se acerca y toma sus manos.- No conozco muy bien el por qué peleas tanto con él, pero a mí no me tienes que explicar tus motivos. Sé perfectamente porque.
-¿Ah sí?- La incredulidad se hace notar en su voz.- Que perceptiva eres.- Poco a poco se sienta para recargarse en el tronco del árbol.
-Tú mamá me dijo lo mismo.- Sonríe y Shaoran le devuelve la sonrisa.
-0-
En otro lado de la casa, específicamente en el segundo piso, un señor de mediana edad de porte intimidante, con barba y cabello castaño cubierto con la presencia de cabellos plateados observa la escena a lo lejos en silencio.
-Cariño.- Irrumpe Miwako en su habitación.- Es hora de tu medicina.
-¿Quién es ella Miwako?- Su demandante voz parece retumbar en la habitación.
-Oh.- Se acerca con su marido.- Ella es Sakura, la novia de Li.
-¿Su novia?
-Sí ¿No te lo dijo hace un momento que subió?
-No, solo me comentó su estúpida idea otra vez. Ese hijo mío me matara de un enojo.
-Ay, Shun.- Toma el hombro de su esposo.- Tú te causas solo esos corajes. Deberías dejarlo ya.
-Y tú igual, al ponerte de su parte.
-Yo siempre estoy de tu parte.- Recarga su cabeza en su hombro.
-Seguro que sí.- Shun dirige su mirada de nuevo hacia los jóvenes. Puede percibir que Shaoran es evidentemente feliz al sonreír demasiado.- No lo había visto sonreír tanto desde que era un niño.
-¿Verdad que sí? Pensé lo mismo.
Ambos padres observan la escena en que su hijo jala del brazo a Sakura tumbándola en el pasto sin lastimarla, la acorrala poco a poco.
-¡Pero mira lo que está haciendo!- El padre reacciona preocupado y molesto al ver la osadía de su hijo en su casa.
-Oh oh.- Sonríe maliciosa la madre al ver el gesto de su esposo.- ¿Qué está pasando ahí?
Pero la preocupación de él desaparece al ver como la misteriosa chica empuja fuerte con ambos brazos a su hijo, alejándolo de ella. Su rostro está completamente rojo acusándolo con el dedo índice. Es inevitable que suelte una pequeña risa.
-Te encantará hablar con ella. Es una dulce chica.
Shun al verse indefenso dejándose llevar por sus emociones retoma su actitud y porte imponente.
-Ya veremos.- Dice sin dejar de ver a Shaoran y Sakura.
Miwako ríe.
-Adoro cuando te haces el rudo.- Le da un pequeño beso.- Ven, toma tu medicina.
-Claro.
La pareja de esposo son interrumpidos ya que una señorita del servicio toca la puerta.
-Adelante.- Dice Shun.
-Señores, perdón que los interrumpa, pero alguien vino a buscar al Joven Li y no sé en qué lugar está él.
-¿Quién es Liu?- Pregunta Miwako.
-La señorita Mei Ling.- Dice sin más.
-Oh.- Miwako lleva su mano en el rostro mostrando algo de inquietud.
-¿Sucede algo?-Pregunta Shun.- Es Mei, ella siempre viene aquí si mal no recuerdo.
-No es eso. ¿Eres ciego cariño? Sino que no debió de haber venido hoy.
-No entiendo.- Toma su medicina indiferente a la situación.
-Liu.- Habla Miwako con su empleada.
-Dígame señora.
-Pásala, yo iré enseguida.
-Entendido. Con su permiso.- Liu desaparece de la habitación.
-Esta será una situación incómoda cariño.- Habla Miwako con su esposo que ignora por completo lo que está pasando.
Mientras que por otro lado, en el jardín de la casa. Sakura, rendida por los encantos de su nuevo novio poco a poco acepta el dulce beso que Li le ha dado mientras están recargados bajo la sombra y calidez del viejo roble.
¡Sus opiniones son bienvenidas! Las quiero!
