-AMANTES-
Cap. 14: Luto
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La muerte de Hiashi Hyuga fue algo que nadie esperaba, según la autopsia murió de un infarto fulminante, sus dos hijas y su esposa aun no asimilaban la repentina muerte, ni siquiera Naruto lo podía creer, pero según el médico de la familia, Hiashi venía padeciendo una enfermedad cardiaca desde hace dos años, la cual había ocultado a su familia.
Sakura, quien había ido acompañada de Ino y Sai, no quería estar allí dándole el pésame a la esposa de su amante, era algo sumamente incomodo, pero sabía que se sentiría peor si fuese la única que no lo hiciera.
La pelirosa se acerco a Hinata evitando ver al rubio, tocando un brazo de Hinata le dijo con sinceridad —lamento mucho la muerte de tu padre, si necesitas ayuda en algo sólo dímelo.
—Gracias Sakura-san. —respondió Hinata rodeando la cintura de Naruto, ella apoyó su peso en el Hokage mientras miraba en silencio a Sakura, la pelirosa entendió el mensaje, aunque quizás eran imaginaciones suyas.
Ino y Sai dieron sus condolencias a la familia Hyuga y hablaron un poco de las cosas buenas que había hecho Hiashi en la aldea, mucha gente había asistido a la ceremonia, el último adiós al líder del clan Hyuga, todos vestían de negro, a Naruto le hubiera gustado hablar un poco con Sakura, darle las gracias por venir, pero la pelirosa se alejo de ellos demasiado pronto.
El séptimo la siguió con la vista y vio a Haruno acercarse a Bolt, él y Himawari estaban en una esquina, la vio decirle algo a los niños y a estos asentir con un movimiento de cabeza, pagaría por saber lo que hablaban. Por precaución Naruto dejo de observar a la pelirosa y enfoco la vista en el suelo.
Ahora con la muerte de su suegro, tendría que pedirle más tiempo a Sakura para el divorcio, estaba seguro de que ella lo comprendería, pero lo que más le preocupaba era que Hinata se apegara todavía más a él, le daría su apoyo moral, pero no quería ser su pilar, ni su fuerza, quería que Hinata se independizara y no sabía cómo hacerlo.
—¿En qué tanto piensas Naruto-kun? —Le preguntó Hinata con su dulce voz, —Él levanto el rostro y noto que Sakura ya no estaba cerca de sus hijos, la busco con la vista y no la vio por ninguna parte, —ya se fue.
—¿Quién? —preguntó distraído.
—Sakura-san, ya se fue. —dijo tristemente.
El rubio sintió un escalofrió recorrer su cuerpo, ¿acaso Hinata lo sabía?
—Gracias a ella tú y yo estamos juntos, —hizo una pausa y agregó, —quiero regresar a casa, Naruto-kun sácame de aquí.
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Lo suyo con Naruto desde el principio del romance se veía difícil de llegar al matrimonio, aun así había mantenido la esperanza de que el rubio lograra obtener el divorcio en sana paz, pero fue sólo ver a Hinata para saber que ella jamás le daría el divorcio.
Acostada en su cama, Sakura se cubrió la cara con el brazo, no quería pensar más, no tenia ánimos de nada, pero no podía echarse a morir, tenía que seguir adelante, con o sin Naruto.
—Mamá, ¿harás la cena?
La voz de Sarada del otro lado de la puerta la saco de sus lamentaciones, por un momento se había olvidado de la existencia de su hija. Trato de que su voz sonara normal cuando respondió —no me siento bien ahora, come lo que quieras.
—¿Puedo comer cereal y galletas? —le preguntó Sarada extrañada.
—Sí.
Sarada se dirigió a la cocina con la certeza de que su madre estaba sufriendo por culpa del Séptimo, él cada vez le desagradaba más.
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En la torre Hokage ondeaba una bandera negra, el Séptimo Hokage había decretado dos días de luto, como respeto a la memoria del líder del Clan Hyuga, esto quería decir que estaba prohibido cualquier tipo de festividad, las tiendas podían abrir, pero la academia ninja estaría cerrada durante ese tiempo.
Naruto estaba sentado en el sofá de su casa, con Hinata apoyando la cabeza en su hombro, no habían hablado durante un rato, no sabía de qué hablar, ¿trabajo, los niños?, hablar de eso ahora sería como restarle importancia al fallecimiento de su suegro, pero tampoco quería hablar de su suegro para no causarle más tristeza a su esposa.
—Naruto-kun, promete que nunca me dejaras por favor. —le pidió ella rompiendo el incomodo silencio, incomodo sólo para él.
El rubio sintió como si el corazón se lo apretaran con fuerza, prometer eso significaría fallarle a Sakura-chan, guardo silencio por un momento y respondió con astucia.
—Nadie es eterno Hinata, yo también moriré algún día.
Ella soltó el llanto, estaba muy sensible y Naruto diciéndole eso no ayudaba mucho, le acaricio la cabeza diciéndole en tono de ruego —Hinata no llores por ese motivo.
Naruto miró hacia una esquina de la casa, se estaba acostumbrando a vivir angustiado, respiro hondo y con voz calmada dijo —no es momento para hablar de esas cosas, acuéstate, yo iré en un momento, antes mandare a dormir a los niños.
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Bolt y Himawari estaban frente a la casa, sentados en una banca de madera, no querían entrar a la casa, tenían miedo, Bolt había comenzado asustando a su hermana diciéndole que el fantasma del abuelo vendría a jalarle las patas, pero ahora irónicamente él también estaba asustado.
—¿Como están? —les preguntó Naruto sentándose en medio de los dos.
—Yo no quiero dormir aquí, no quiero que el espíritu del abuelo me jale las patas en las noches. —Dijo Himawari haciéndose un espacio entre las piernas de su padre, el rubio la sentó sobre sus piernas —no quiero vivir en esta casa más, tenemos que mudarnos papá.
—Eh, yo tampoco quiero dormir aquí. —la apoyó Bolt tratando de mantener su orgullo.
Naruto sabía que lo más razonable era hacerles entender que la idea era ridícula, pero en el pasado a él también le daban miedo los fantasmas y aun le tenía respeto.
Estiro el cuello del suéter naranja con su mano mientras pensaba que hacer para solucionar el problema, segundos después tuvo una idea que para él fue genial. No sabía que estaba a punto de cometer un gran error.
—Vayan y metan en una mochila sus pijamas y cepillos de dientes.
—¡Siii! —celebraron los niños.
Corrieron entrando a la casa y Naruto se quedo allí impaciente por ver Sakura.
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La pelirosa escupió la espuma de la crema dental cuando escucho que tocaron la puerta de afuera, se enjuago los dientes y salió del baño, Sarada estaba en su habitación acostada en su cama, despierta, Haruno atravesó la sala y abrió la puerta de salida, se sorprendió mucho cuando vio a Naruto y a sus dos hijos allí frente a ella.
—¿Naruto? —murmuró extrañada.
Él se rascó una mejilla diciendo —necesito un enorme favor, que cuides a mis hijos por esta noche.
—Sí, no queremos que el fantasma de mi abuelo nos jalen las patas. —Bolt insistió.
Himawari junto ambas manos como si fuese a rezar, —por favor déjenos quedarnos aquí.
Sakura levantó una ceja sin creer lo que estaba pasando, los pequeños entraron a la casa sin que ella diera una respuesta.
La médico ninja se llevo ambas manos a su cadera y le preguntó a Naruto con seriedad —¿Qué es todo esto? —estaban en la puerta, Bolt de confianzudo encendió la tv. Y los dos hermanos se sentaron a ver caricaturas.
Naruto suspiró y dijo —tenía que sacarlos de ese ambiente tan deprimente.
Él se veía realmente cansado y Sakura se compadeció —¿Quieres hablar sobre eso? —se ofreció amablemente.
Naruto asintió lentamente, necesitaba tanto un abrazo, entraron a la casa y Sakura les preguntó a los Uzumaki —¿niños quieren chocolate caliente antes de dormir?
—Yo prefiero comida, no he comido en todo el día. —contestó Bolt sobándose su estomago vacio.
—Yo también. —lo apoyó Himawari con las mejillas levemente ruborizadas.
Sakura miró a Naruto buscando una explicación de por qué nadie les había dado nada de comer, pero imagino que todos estaban demasiado ocupados y sin apetito, y era algo completamente justificado.
La pelirosa les sonrió amablemente y les aseguró —ya vamos a resolver eso.
Se dirigió hacia la cocina y Naruto la siguió.
—Puedo ir a comprar comida ya lista, no tienes que cocinar. —propuso él, sentía algo de envidia por sus hijos que pasarían la noche allí, cuando él no podía.
—No es molestia. —respondió con seriedad colocando una olla con agua sobre la cocina —tus hijos no me molestan Naruto, pero si me sorprende que vengas aquí cuando deberías estar con tu esposa apoyándola.
Él se froto el cuello con insistencia, tenía unas ganas locas de besarla, pero los niños estaban en la sala y no podía arriesgarse —y lo estoy haciendo pero tenía que sacar a mis hijos de ese ambiente tan triste, Hinata no está en condiciones para atenderlos.
Ella torció la boca sin decir nada, necesitaba tanto un abrazo de Naruto, quería que la besara y le prometiera que nunca la dejaría, pero los niños estaban en la casa, además ella no debería volver a pensar en eso, terminaría su relación con Naruto ahora mismo, esta vez de forma definitiva.
—¿Eso es ramen instantáneo? —preguntó Naruto sorprendido cuando Sakura saco de la nevera dos envases.
—A Sarada le gusta comer ramen, así que siempre le compro.
Naruto parpadeó sorprendido y sonrió, —al fin mi futura hija y yo tenemos algo en común.
Sakura no dijo nada y Naruto aprovecho para contarle algo que lo tenía preocupado, apenas se había muerto Hiashi y los miembros de su clan ya estaban solicitando un nuevo líder, y creía que podrían revelarse, así que la gran idea del rubio era asumir temporalmente el liderazgo cuanto antes, pero no se sentía con ese derecho.
Sakura levantó una ceja sorprendida —tú como líder de ese clan serias un fiasco, es decir, tus ojos son como los de cualquier humano.
—Lo sé, una vez Hiashillego a decirme que su hija Hanabi sería su heredera, pero no quiero dejar a Hinata por fuera, eso la haría sentirse peor.
Ahora Sakura estaba sorprendida, —¿qué estás diciendo?, no puedes nombrar a Hinata si el deseo de Hiashi-dono era que su heredera fuese Hanabi.
Naruto dejo caer sus hombros con desgana —lo sé, ¿pero qué hago con Hinata?, se va a sentir peor.
Sakura se apoyó de la mesa y comentó —Te estás ahogando en un vaso de agua, seguro Hiashi-dono dejo todo por escrito, y si es así tú no serás culpable de nada.
Sakura le recomendó que se asegure de cumplir el deseo de Hiashi, el rubio le dijo que quería respetar un poco el dolor de las dos hermanas, antes de nombrar un nuevo líder.
—Hazlo después de retirar la bandera de luto, no te tardes con eso.
Él asintió con un movimiento de cabeza, se quedaron en silencio un momento y Naruto dijo con cierto temor, —tendremos que esperar más tiempo para el divorcio.
Sakura miró hacia la pared y con seriedad respondió, —Se terminó Naruto, no puedo quitarle el hombre a una mujer que acaba de perder a su padre.
Naruto sintió algo malísimo en su pecho, no podía permitirse perderla, se había vuelto adicto a cada momento con ella, se desespero y puso una mano a cada lado de Sakura sobre la mesa, Haruno no era capaz de verlo a los ojos.
—No digas eso Sakura-chan, ambos nos necesitamos.
Ella esquivando la mirada del rubio contestó en voz baja —no hagas esto más difícil Naruto.
El Séptimo llevo ambas manos al rostro de la pelirosa y apoyando la frente en la de ella susurró —yo, te amo, y sé que tú también me amas.
Sakura cerró los ojos y con dificultad trato de engañarlo, —n-no, Naruto, yo no te amo.
—Eres muy mala mintiendo Sakura-chan, estas temblando.
Y Naruto aprovecho esa debilidad para besarla sin importarle el lugar donde estaban, sólo una pared los separaba de Bolt y Himawari, Sakura por un momento se olvido de todo y se entrego por completo a ese beso lleno de necesidad y miedo, Naruto era todo lo que le hacía falta para ser feliz.
¿Cuánta necesidad podían expresar dos seres que se aman en un amor prohibido?, ambos estaban llegando al punto de querer adsorber el aroma del otro para siempre, nada era imposible mientras estuvieran vivos, la palabra prohibido perdía fuerza cuando sus miradas se encontraban, cuando sus pieles se rosaban, cuando sus cuerpos se fusionaban.
—¿Que hacen ustedes aquí?.
La voz de Sarada en la sala hizo que Sakura usara las manos que apoyaba en el pecho de Naruto para empujarlo lentamente, "¿que estuvo a punto de pasar?", arregló su ropa rápidamente y respirando con dificultad le dijo con voz ruda al Hokage. —eres un peligro para mí.
Naruto se rasco la nuca, ¿acaso estaba perdiendo el juicio?, porque si ella no lo fuese detenido le hubiera hecho el amor allí mismo.
Sakura se fue hacia la sala, donde estaba Sarada mirando con desconfianza a los hijos del Séptimo, —¿Mamá que hacen ellos aquí?
—Se quedarán esta noche, Himawari dormirá contigo y Bolt conmigo.
A Sarada no le agrado mucho la idea de tener que compartir su cama, pero no dijo nada, fijo su atención en Naruto que había seguido los pasos de la pelirosa, y este la saludó con un gesto de mano.
—Bueno ya tengo que irme Sakura-chan, gracias por dejar que pasen la noche aquí, —miró a sus hijos y le ordenó, —ustedes pórtense bien, mañana vendré a buscarlos.
Minutos después estaban en el comedor, sólo Sakura y los hijos de Naruto, porque Sarada ya había comido antes de que ellos llegaran, y ahora estaba en su habitación enojada, no conforme con invadir su casa, también se estaban comiendo su ramen.
—Es muy bonita, me gusta el color de su cabello. —comentó Himawari.
Sakura sonrió tocándose un mechón de su pelo rosado —gracias, a mi me gustan tus ojos, son iguales a los de tu padre.
Bolt tragaba casi sin masticar los alimentos, mientras esas dos hablaban.
—Mi hermano y yo somos los únicos de nuestro clan con ojos azules. —respondió Himawari ruborizándose levemente.
—See, y por eso el viejo vendrá a jalarnos las patas, porque somos la deshonra del clan Hyuga. —comenzó Bolt queriendo asustar a su hermanita.
Sakura se quedo contemplando la pared mientras pensaba, era verdad, los hijos de Naruto no habían nacido con el Byakugan,con Sarada era cuestión de tiempo para que algún día despertara el sharingan, ¿pero que iba a pasar con ellos?.
—¡No menciones al abuelo!. —le rogó Himawari frotándose sus bracitos con miedo.
Después de darles de comer vieron una película infantil, para que olvidaran un poco el tema del funeral de su abuelo, Sakura se sentía medio triste, los hijos de Naruto habían simpatizado con ella, y ella con ellos, pero ya había tomado una difícil decisión y no podía dejar que sus emociones la controlaran.
Cuando terminó la película Sakura le ordeno ir a dormir,Sarada y Himawari ya estaban acostadas en la cama de la primera, la pelinegra se sentía abrumada con la presenciar de la otra, no estaba acostumbrada a compartir su cama.
—Siempre he querido tener una hermana, Bolt debería ser una niña. —comentó Himawari soltando una risita, fue imposible que Sarada no imaginara a Bolt con dos moños en cada lado y eso fue divertido. —¿a ti te gustaría tener una hermana como yo?
—Nunca he pensado en eso. —mintió la Uchiha, ella como la mayoría de los niños quería tener hermanos, pero su padre nunca estaba presente.
En la habitación siguiente, Bolt estaba tumbado en la cama con ambos brazos detrás de la cabeza, en una pose cool, Sakura levanto una ceja cuando salió del baño de la habitación y lo vio tan cómodo.
—Esta es la primera vez que dormiré con una mujer, que hermosa eres.
Ella no pudo evitar reír un poco —tranquilo galán, que vas demasiado rápido.
Se metió en la cama y Bolt acomodándose de lado para verla dijo, —mi padre se morirá de la envidia cuando sepa que vi tu pijama y dormí contigo.
—¿Por qué dices eso? —preguntó preocupándose.
Bolt era un niño full competitivo y hasta esto lo vio como una oportunidad para superar a su padre.
—En el pasado mi padre estuvo enamorado de ti, así que cuando sepa que dormir contigo será una victoria sobre él.
—¿Que más sabes? —le preguntó con temor.
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Desde la ventana Hinata vio a Naruto llegando solo, esta vez no corrió a su encuentro, espero a que él entrara a la habitación, —¿donde dejaste a los niños? —le preguntó con seriedad.
—Tenían miedo de dormir en la casa, así que los lleve a casa de Sakura-chan. —respondió tranquilamente.
—Quiero que los traigas, —le pidió conteniendo tantas cosas que deseaba decirle, se mordió el labio y sólo añadió —¡Naruto-kun no quiero que duerman en la casa de ella!.
Naruto se paso una mano por la cabeza estresado —Hinata, ya es tarde, no iré a molestar a Sakura-chan otra vez.
Eso fue el colmo para Hinata, apretando los labios dijo con voz temblorosa de la rabia —no me hagas decir lo que son tú y Sakura-san, quiero que busque a mis hijos ya, o esto tendrá consecuencias graves.
Por primera vez en muchos años, Naruto vio la terminación brillando en los ojos llorosos de su esposa, tenía que impedir que Hinata cruzara palabras con Sakura o todo iba a terminar mal. —iré por ellos.
Por el camino entendió que Hinata había descubierto su secreto por haber sido poco discreto, "maldición no debí mirar tanto a Sakura-chan".
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Sakura no podía dormir después de que Bolt le contara que quien había alabado su frente hace muchos años no era Sasuke, sino Naruto transformado en Sasuke. Toda la vida creyendo que una vez Sasuke sintió verdadero deseo de besarla, durante años se había aferrado a ese lindo recuerdo, le había perdonado todo, añorando que él volviera a mostrarse así se cariñoso con ella. Y todo fue una farsa.
Su celular vibro y Sakura leyó el mensaje de Naruto, "estoy en tu puerta por favor sal un momento"
La pelirosa rodo los ojos y le escribió, "Estas loco, tus hijos y Sarada están en casa, ¿no te fue suficiente con lo de hace unas horas?"
Naruto se desespero y tuvo que controlarse para no romper el celular mientras escribía. "vine a buscar a mis hijos"
Sakura salió de la cama sin despertar a Bolt, con su pijama puesta salió de la habitación y le abrió la puerta al séptimo, por la cara que tenia Naruto, ya Hinata sabia lo de ellos. Trato de mantener la calma, tal como Naruto intentaba hacerlo.
Pero los dos estaban asustados.
—Perdona Sakura-chan, Hinata me hizo venir por ellos.
Sakura no era capaz de retenerle la mirada, tampoco él —Entiendo, ella ya sabe lo nuestro.
Puso una mano sobre el hombro de Sakura y le aseguro —lo solucionare, no te preocupes por nada.
Lo mejor era terminar en buenos términos, aparto la mano de Naruto y dijo con seriedad.
—No, esta vez sí se acabó, si me amas respetaras mi decisión y me ayudarás a salir de esta aldea, a comenzar en otro lugar lejos de ti.
Naruto no quería perderla, enredo sus dedos con los de Sakura e intento hacerla renunciar a esa idea —Por favor Sakura-chan, no tomes decisiones apresuradas, esta es tu aldea, aquí está tu vida, yo te necesito.
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Agradecimientos a los que comentaron el capitulo anterior:
Amy-Light95, Merry Beaker Fractale, Guest , kidloco, Leila, Sakuita 01, Chobits3, IngDeac, belsazar , Guest (0.1), comenzare a resolver todo,Nana, chica no entendí lo del avión, Thais, aquí estoy siempre joshydayana71 no lo abandonare hasta terminarlo, ahsayuni15f, Sin nombre puede ser, con Kishimoto nada es seguro y el manga sigue en publicación, Guest, Guest, tripleo25…
S: ¡Hola!, muchas gracias por tus buenas palabras, me alegra saber que hasta personas que no son fans del NS me leen y me animan a seguir, esta historia prácticamente se escribe sola, más yo la controlo jeje… Sin embargo sé que aun tengo que seguir mejorando, sobre todo mi ortografía, que aunque esta mejor que cuando comencé sigo teniendo fallas. Me tarde porque tuve un mes muy complicado, pero ya estoy más libre, espero que te haya gustado este capítulo y no te preocupes por Hinata, a ella le toca su parte buena, la veras más fuerte en los siguientes capítulos.
N/A: El paso del tiempo hará que algunas cosas cambien, pero otras nunca van a cambiar, esperen una gran sorpresa en el próximo capítulo. XD
